Al día siguiente Taiwán despertó en la habitación de Islandia, ya que él se rehusó a dejar que su invitada durmiera en la sala.
Flash Back.
—Bueno Taiwán tu dormirás en mi habitación y yo dormiré en el sofá.
—No te preocupes Islandia-san, yo te he causado muchos problemas así que no importa si yo duermo en el sofá —propuso Mei.
—No… tú eres mi invitada y no me has causado problemas, al contrario… me he divertido mucho durante tu estadía aquí.
Fin de Flash Back.
—"Islandia-san…" —recordó Mei, las palabras que había dicho ayer en la noche su amigo.
En la sala de estar.
Se encontrada Islandia despierto y acostado en el sofá, recordando todo lo que había ocurrido el día de ayer. Estaba empezando a amanecer.
—Con sólo ver tu cara, se puede decir que no pudiste dormir para nada —Se escuchó la voz del Sr. Puffin desde una de las ventanas de la habitación.
—Puffin… —volteó a verlo— ¿en serio eso dice mi cara? —sonrió irónico.
—Sí ¿Por qué razón no dormiste? —preguntó el Sr. Puffin, volando hacia donde estaba su amigo, aterrizando en la mediana mesa de té.
—Pensé en muchas cosas… y por esa razón no pude dormir.
— ¿Pensante en la señorita Taiwán, no es así?
Al escuchar esas palabras, el islandés se puso completamente rojo del rostro.
— ¡¿Qué?! Claro que no —negó con la cabeza—, estaba pensando en que iba a pasar ahora en adelante. Si encontraríamos al ladrón, también en que diría China y el resto de su familia —dijo rápidamente para desviar la pregunta.
—Sí te das cuenta, amigo mío, todo lo que acabas de decirme está relacionado a Taiwán.
—Sólo pensé eso y en nada más.
—Lo que tu digas, pero antes de desayunar ¿me dejas hacer una última pregunta?
—Está bien.
— ¿Qué es ella para ti?
—Bueno, ella es… para mí…—tomó aire— Taiwán…
— ¿Sí? —preguntó la nombrada, apoyándose en el sofá.
— ¡Ah! —gritó sorprendido, cayendo al piso.
— ¡Island-san! ¿Te encuentras bien? —Fue corriendo al otro lado del sofá— déjame ayudarte.
—No, no te preocupes estoy bien —se reincorporó de inmediato ocultando su sonrojo— oye Taiwán… ¿Cuánto tiempo has estado en el sofá?
—Desde que dijiste mi nombre ¿Por qué? —pregunto curiosa.
—No por nada… ahm ¿Qué te parece si comenzamos a hacer el desayuno?
—Sí, me parece buena idea.
Así, comenzaron a hacer el desayuno, hubo uno que otro tropezón en la cocina ya que el espacio estaba muy pequeño. Taiwán se cocinó un emparedado de jamón con queso e Islandia sólo desayunó cereal.
Después del desayuno, Islandia llamó al departamento de policía preguntando sí habían encontrado a el ladrón, pero la respuesta fue no, por lo que decidió hablarle a su hermano Noruega para que éste estuviera informado.
—Hola —contesto rápidamente Noruega.
—Hola, Noruega, te hablo para informarte que la policía no han encontrado a él ladrón.
—Parece que es más listo que nosotros —Comento Noruega— en fin… ¿Qué piensas hacer?
— ¿Hacer?
—Sí, tienes una invitada ¿no? Deberías llevarla alguna parte… distraerla de todo lo que ha sucedido.
—Pero… la policía podría hablar en cualquier momento.
—No te preocupes —lo interrumpió— si no te localizan me hablaran a mí.
—Entonces no habrá ninguna problema —se animó de inmediato— pero… no sé a dónde llevarla —se deprimió al instante.
—En primer lugar ¿Qué es lo que le gusta?
Islandia hiso una pausa, volteo a ver a Taiwán que estaba sentada en el sofá.
—No tengo idea —respondió nervioso.
— "Sigh" te haces llamar su amigo y ni siquiera sabes que le gusta.
— ¡Cállate! Según tú, señor-sabelotodo ¿Qué debería hacer? —enfureció al oír ese comentario.
—Llévala a algún lugar turístico, al parque, a la ciudad etc.
—Sí, suena bien —dijo más calmado.
—Bien, ya me tengo que ir, hermano…
—Espera ¿Por qué me estás diciendo todo esto? Lo de llevarla a pasear y eso…
—Estoy empezando a notar un nuevo sentimiento en ti y deberías empezar a hacerle caso.
—Eh…
—Adiós —lo interrumpió mientras colgaba el teléfono.
— ¿Noruega?
Con Noruega.
Después de haber colgado el teléfono, Noruega se encaminó a la cocina, donde estaba un vaso de vidrio lleno de agua sobre la mesa. Apretó su mano con todas sus fuerzas y tiro el vaso haciendo que se rompiera al llegar a la pared, todos esos pedazos de vidrio volaron a diferentes direcciones… la mano del joven estaba sangrando, pero no le importaba, sólo cerro sus dientes con fuerza soportando la ira que sentía en ese momento.
Con China.
Vietnam estaba parada en frente de la puerta, escuchando un escándalo adentro de la casa de China. Al oír los gritos y cosas rompiéndose, se preparó al instante al abrir la puerta.
— ¡¿Qué está pasando aquí?! —exclamó intrigada la vietnamita, pero se silenció al instante al ver el desastre que estaba presenciando en ese momento.
Corea del sur estaba buscando algo debajo de la mesa mientras gritaba el nombre de Taiwán, Hong Kong destruyó la puerta de la cocina mientras gritaba lo mismo y China estaba corriendo por todas partes de la casa desesperado, gritando lo mismo que los otros dos.
— ¿Ahora qué les pasa a ustedes tres?—susurro Vietnam avergonzada de lo que estaba viendo.
— ¡Vietnam, que bueno que llegas-aru! —gritó llorando china, corriendo a abrazarla.
—Uhm… ¡Tranquilízate, Yao! —Lo quitó de encima rápidamente— ¡Corea, Hong Kong! ¡Dejen de hacer lo que están haciendo y vengan aquí! —rápido la obedecieron— muy bien, ahora díganme tranquilamente y sin hacer ruido ¿Qué ocurre aquí?
—Taiwán no ha regresado a casa ¡y ya han pasado dos días-aru! —volvió a llorar.
—La hemos buscado por todas partes de la casa pero no aparece —dijo Hong Kong.
—Le llamamos a Japón para ver si estaba con él pero dijo que no sabía dónde estaba —concluyo Corea.
—Creo que ya sé donde puede estar.
Con Islandia y Taiwán.
Justo cuando estaban a punto de salir de la casa, el teléfono del islandés empezó a sonar por lo que tuvo que contestar.
— ¿Hola? Habla Islandia.
— ¡Ah! hola Islandia, soy yo Vietnam.
— ¿Vietnam? Ah, hola ¿Qué pasa?
—Por casualidad ¿está Taiwán contigo? —pregunto preocupada.
—Sí está conmigo.
— ¡Qué bien!... me la podrías pasar por favor.
—Claro —le pasa el teléfono a Taiwán.
—Hola Vietnam ¿Qué ocurre?
—Estoy en la casa de China, es un desastre, dijo que has estado perdida por 2 días; dime ¿Por qué no has regresado?
—Alguien robó mi pasaporte —contesto un poco triste.
— ¡¿Qué?! —exclamó exaltada.
—No te preocupes, estoy bien, no me pasó nada; ahora mismo la policía nos está ayudando a encontrarlo.
—Ahora sí que te metiste en un gran problema, China esta cómo loco.
— ¿China? Ay no… Vietnam, por favor, no le digas al viejo que perdí mi pasaporte ¡por favor! —Suplicó— ¡Sí se entera de esto lo más probable es que nuca me permita salir de nuevo!
—Sí, te entiendo. No te preocupes, no le diré. Pero tendrás que pensar en una buena escusa porque quiere hablar contigo —susurró esto último ya que Yao, le arrebato el teléfono.
— ¡¿Taiwán eres tu-aru?! —Grito desesperado.
—Sí, viejo, soy yo —respondió irritada.
— ¿Te encuentras bien? ¿Dónde estás? ¿Por qué no regresas a casa-aru? —bombardeó a Mei con preguntas.
— ¡Estoy bien! estoy aquí en la casa de Bielorrusia —esto último lo dijo sin pensar.
— ¿Con la hermana de Rusia? —cuestiono confuso.
— "Sigh" Mei ¿qué hiciste?—suspiró Vietnam.
—Sí, estoy aquí con Bielorrusia —remato de nuevo.
—Oh, ya veo. Si en verdad estas con Bielorrusia ¿me la podrías pasar al teléfono?
—Me permites un momento —coloco el teléfono en la mesa y se volteo lentamente con Islandia, con una mirada preocupada— Islandia… ¿Qué hago ahora?
— ¡Eso tuviste que pensarlo antes de decirle esa excusa! —La reprendió irritado— déjame hablar por mi celular a Bielorrusia y que ella le responda por la bocina del teléfono —comenzó a marcar los números.
— ¿Eso es posible? ¡Sugoi! —se despreocupo al instante.
—"no puedo creer que lo diga en un momento a otro tan despreocupadamente" —pensó, esperando a que le contestaran.
—Hola… —se escucho contestar la voz de Natalia.
—Hola Bielorrusia, soy yo Islandia ¿me podrías hacer un favor?
—Espera, eres el hermano pequeño de los nórdicos… —comenzó a decir con su voz yandere.
—Sí —tragó saliva.
—No sé sí recuerdas aquel día cuando el idiota de estados unidos hiso una reunión… y yo estaba a punto de ir con mi hermano, pero de repente… ¡Tú te interpusiste en mi camino y empezaste hablar con él como si yo no existiera! ¡¿Por qué debería hacerte un favor?! —exclamó con ira e indignación Bielorrusia, clavando muchas veces su cuchillo contra la pared.
—El favor no es mío… es de Taiwán —fue lo único que pudo decir, estaba aterrado.
—En ese caso acepto —volvió a su actitud seria de siempre— ¿Cuál es el favor?
—Tienes que decir a China que Taiwán está contigo, dile que hicieron noche de chicas.
—Está bien lo hare.
— ¿E-en serio? Genial entonces… —fue interrumpido.
—Pero con una condición… Quiero que convenzas a mi hermano de pasar un día entero conmigo, sin que corra, sin gritos de desesperación y sin gotas de sudor.
—Está bien, lo convenceré —dijo sin pensar el islandés.
—Es un trato… bien, déjame hablarle a China.
Mientras Taiwán estaba sosteniendo los dos teléfonos, no dejaba de observar cómo Islandia temblaba y susurraba cosas "Rusia me va a matar… pero si no lo hago Bielorrusia podría matarme, y aun no quiero morir"
— ¿Entonces me dices que tú hiciste una noche de chicas con Taiwán, Nicaragua y Guayana francesa? —pregunto China, no podía creer que Bielorrusia hiciera esas cosas.
—Sí, así es.
—Para cerciorarme de que no estén jugando una broma conmigo ¿me podrías pasar a Nicaragua y Guayana francesa-aru?
—De acuerdo.
— ¿Cómo te fue? —cuestiono Islandia.
—Bien, sólo que ahora quiere hablar con Nicaragua y Guayana francesa, así que mi trabajo aquí ha terminado.
—Está bien, gracias.
—Más te vale que cumplas tu deuda conmigo o si no… —amenazó Natalia— tú ya sabes lo que haré, adiós.
—Adiós… —despidió asustado.
—Islandia —llamó Taiwán su atención.
—Ah sí, tengo que hablarle a Guayana francesa —comenzó a marcar el numero.
—Bon nuit (buenas noches) —contesto Noelle soñolienta, ya que era de madrugada.
—Buenas noches Guyana francesa, habla Islandia ¿Podrías hacerme un pequeño favor?
— ¿Qué favor? —pregunto un poco irritada.
—Podrías decirle a China que estas en casa de Bielorrusia, por el motivo de una noche de chicas.
—Pero yo y Bielorrusia casi no nos frecuentamos en "ese sentido"
—Por favor, sólo por esta vez.
—Uhm… está bien pero, más te vale que no me estés metiendo en algún lio.
—Claro, te lo prometo.
—Bien, pásame a China.
— ¿Hola? —pregunto China.
—Bonjour, China.
Después de unos minutos cuestionando, respondiendo y hablando —que fue más tiempo a comparación de la llamada de Bielorrusia— por fin termino.
—Qué país tan más terco —suspiró Noelle.
—Más que Estados Unidos… lo dudo —dijo Islandia.
—En eso tienes razón Islandia. Bueno mi trabajo ya termino.
— ¿China ya se convenció?
—No, quiere hablar con Nicaragua.
—De acuerdo, le llamare. Gracias Noelle.
— ¿Todo salió bien? —quiso saber Mei.
—Sí, ahora me falta hablar con Nicaragua —marco al número de la latinoamericana— "Estas llamadas me costaran mucho"
— ¿Hola? ¿…Quién habla? —Pregunto Nicaragua un poco anonadada por la llamada a esa hora de la madrugada.
—Hola Nicaragua, soy yo Islandia… perdona por despertarte ¿podrías hacer un favor a mí y a Taiwán?
—Claro ¿Qué favor? —dijo con un tono amable y adormilado en su voz.
—Es una larga historia ¿podrías decirle a China que estas junto a Taiwán y Guayana Francesa en una noche de chicas, en la casa de Bielorrusia?
—Está bien, si es por el bien de una amiga ¡lo hare! —comento entusiasta.
—De acuerdo, déjame pasarte la bocina al teléfono.
—Parece que Nicaragua fue la más entusiasta en decir que sí —notó el islandés.
—Sí ella es muy cálida —Explico Taiwán.
Unos 5 minutos después.
— ¡Listo!
—Ah que bien Nicaragua, ¿Qué dijo China? —pregunto.
—Dijo que estaba bien, que ahora si está seguro que no es una broma —respondió— y me dijo que quiere hablar con Mei.
—De acuerdo, muchas gracias.
—No te preocupes, pero después me dicen que paso —dijo alegre— y me saludas a Taiwán.
—Claro, adiós —colgó su celular— dice que te manda saludos y China quiere hablar contigo.
—Sí, déjame hablar con él —asintió mientras tomaba el teléfono.
—Parece que se han metido en otro lio ¿no es así? —comentó el Sr. Puffin, colocándose en el hombro de Islandia.
—Eso parece, pero ahora me tengo que preocupar por encontrar el ladrón.
— ¿Me tengo? No deberías decir ¿Nos tenemos que preocupar?
—Sí… ¡eso iba a decir! —Exclamo sonrojado— lo que pasa es que me equivoque.
— ¿Islandia? —llamo Mei a su amigo.
—Ah ¿sí? —se volteo de repente.
—Ya tengo todo arreglado, le dije a China que me iba a quedar un tiempo con Bielorrusia y que después me voy a regresar.
—Oh que bien ¿Se lo creyó?
—Sí, no te preocupes —sonrió.
—"¿Porque me pondré tan nervioso cuando ella me sonríe?" —pensó el Islandés, mirando hacia otra parte de la casa, no quería que Taiwán viera su sonrojo.
—Hace un buen clima afuera, aunque con un poco de frio —comento Mei, observando el paisaje frio en una de las ventanas de la sala. En eso Islandia recordó lo que le había dicho Noruega, por el teléfono.
—Cierto, oye Taiwán ¿Quieres salir a alguna parte conmigo? —pregunto.
— ¿Salir?
Pasaron unos 10 minutos mientras esperaban el autobús, estando adentro Taiwán no podía de dejar de mirar afuera en la ventana, señalando con su mano todas las cosas que veía. Eso le recordaba a Islandia un poco al pequeño de Sealand, cuando fue por primera vez a visitar su país.
Después de unos 15 minutos, el autobús se detuvo y abriendo las puertas, Mei fue la primera persona en bajar.
— ¡Espera Taiwán! —gritó Islandia, corriendo detrás de ella— ¡No corras tan rápido!
—Gomenasai ¡Pero no puedo dejar de estar tan emocionada! —Exclamó— Islandia es tan sorprendente y a la vez muy lindo.
—No corras tan rápido… —dijo exhausto— "espera… ¿dijo lindo?"
Después tomaron otro autobús para llegar al destino que Islandia quería mostrarle.
Al bajarse del transporte público, Taiwán pudo notar que estaban muy lejos de la ciudad. Tuvieron que caminar algunos cuantos minutos, pero mientras estuvieran más cerca del lugar a Taiwán no le importaba.
—Antes de llegar, necesito que te cubras los ojos.
—Está bien —asintió Mei, cubriéndose sus ojos cafés.
Islandia la dirigió lentamente al lugar, a cada paso que daban, la chica se ponía cada vez más emocionada —Muy bien hemos llegado —le descubrió su mirada.
— ¡Wow! ¡Es hermoso! —Gritó al ver la gran cascada—, es genial y tan sorprendente ¡Watashi wa hontoni sukida! —Salto de inmediato de felicidad, se acercó corriendo a la cascada mientras sus ojos se llenaban de brillo.
Islandia se quedo maravillado al ver la imagen de Taiwán saltando y gritando de gran emoción, mientras el sol reflejaba su largo y brilloso cabello café; para Islandia fue como ver a un ángel.
Mientras tanto en Noruega
Dinamarca se detuvo de caminar al llegar al frente de la casa de su amigo, no dudo ni un segundo y abrió la puerta gritando animado.
— ¡Noruega, soy yo Dinamarca! —Se encamino hacia la cocina— me preguntaba si podíamos ir a algún lado a… —paro de hablar al ver a su amigo con sangre en la mano, acompañado de unas manos invisibles que parecían que lo estaban vendando— ¡¿Pero que te paso?! —exclamo aterrado.
—Ah… eres tu Dinamarca ¿Qué quieres?
— ¡Como te puedes poner tan frio conmigo sabiendo lo preocupado que estoy!
—En mi primer lugar yo nunca pedí que te preocuparas y en segundo lugar tranquilo, es sólo una herida.
— ¡Sólo una herida, sí claro! Estas sangrando, amigo, y lo que se me hace más raro es que ¡tú nunca te has herido de esa forma!
—Fue un simple rasguño con un vaso de vidrio —señalo con su cabeza a un lado de la mesa—… y mi amigo ya me está ayudando.
—Con un vaso de vidrio —dijo confundido, mirando los pedazos de vidrio que habían en el suelo— Sigh, al menos déjame ayudarte a limpiar —sonrió.
Con Islandia y Taiwán.
Después de un tiempo en contemplar las cataratas, decidieron regresar a casa de Islandia. Se encaminaron hacia la estación de autobús que quedaba a una media hora de caminata aproximadamente, no era un problema ya que en ese tiempo podían hablar.
—De verdad me gusto mucho ir a esas cataratas Islandia —sonrió mirando el camino— ¿Cómo se llamaban? Kogafos… gafoss
—Skogafoss
— ¿Eh? —lo volteo a mirar, deteniéndose de caminar.
— Cataratas de Skogafoss, así se llaman —volteo su mirada hacia ella.
—Cierto, tienes razón —le sonrió.
Islandia se sonrojo y volteo hacia otra dirección, agacho su mirada cubriéndole el flequillo sus ojos.
—Sí… ahm bueno… tengo que decir que me divertí —continuo caminando— de hecho, me he divertido todo este tiempo, contigo a mi lado…
—Islandia-san… —se quedo sorprendida al oír ese comentario que no pudo evitar sonrojarse— yo también en verdad me eh divertido… ¡me gusta estar contigo Islandia-kun!
Se quedo sorprendido al oírla decir eso, de repente sintió como se llenaba de una gran felicidad.
— "Me llamo Islandia-kun, eso en japonés son para personas muy cercas… será que me cree una persona importante" —Islandia seguía parado sumido en sus pensamientos, Taiwán camino hacia quedar de nuevo cerca de él— oye Taiwán.
— ¿Sí?
—Cuando dijiste Watashi wa anata o hontōni suki ¿Que significaba?
La chica sonrió, camino enfrente de él mientras cubría su boca con su dedo diciendo divertidamente.
—Es un secreto —rio.
Islandia se quedo un poco confundido, pero le vio el lado divertido y camino unos pasos hacia ella diciendo.
—Ég held að ég hef fallið fyrir þér
— ¿Qué fue lo que dijiste? —se quedo sorprendida mirándolo.
—Es un secreto —rio divertido, comenzando a caminar.
— ¿Qué? Oh vamos dime Islandia-kun —pidió siguiéndolo.
—No te lo diré, hasta que tú me digas lo que tú dijiste —sonrió.
— ¡I-imposible! —se puso roja.
—Entonces no —rio saliendo corriendo de allí.
— ¡Vamos Islandia-kun, por favor! ¡Dime soy tu amiga! No seas malo —lo siguió corriendo detrás de él.
Nota de la autora: ¡Hola! ¡Hola! Seguidores que siguen leyendo mi fic nWn ¿Qué les pareció el capitulo? :3 espero que les haya gustado, perdonen de nuevo por la tardanza u_uU de verdad lo siento mucho.
Ég held að ég hef fallið fyrir þér significa: creo que me he enamorado de ti en islandés.
Watashi wa anata o hontōni suki significa: de verdad me gustas en japonés.
Aunque claro va a ser imposible que se digan lo que dijeron -w-U mi otro fic de Naruto lo seguiré continuando n_n bueno me despido, les doy las gracias a todos mis seguidores por seguir leyendo este fic, cuídense bye-ni! X3 o por cierto pongo a Taiwán en decir palabras en japonés porque ella le gusta y porque en el traductor de Google me sale chino tradicional y simplificado.
