Rainbow seguía ciega, siendo guiada por el vampiro. Estuvieron evitando a todos, no querían formar un escándalo.
-Espera, alguien se acerca.
-...
-Ya.
-Uff.
-Ya te cansaste?
-No, solo que no ver me pone los nervios de punta.
-Tal vez encontremos un modo de que sus miradas no sean un arma.
-Aún me pregunto porque...
-Preguntarte que?
-Soy un arma?
-Eh...
El vampiro, buscaba las palabras correctas. No era fácil responder a esa pregunta. Siguió buscando para suspirar y hablar.
-Rainbow, tú desde siempre haz sido un arma. Ahora, eres capaz de matar con la mirada.
-Entonces...nunca eh sido humana.
-Rainbow, tú eres humana pero con un ligero cambio, eres un ser hambriento de muerte.
Las lágrimas corrían por las mejillas.
-Nunca haz sentido la necesidad de matar, pues tu mente aún no se ah quebrado.
Sentía miedo.
-Pero ahora, tu mente está agonizando.
Ganas de gritar florecieron pero no lo hizo.
-Todo esto te ha perturbado hasta el punto de comenzar a herirte.
No podía creerle no podía.
-Pronto, no serás tú.
Ella era real?
-Tal vez dentro de ti se encuentra alguien dormido.
Alguien más...
-Despertara y no sé que te hará a ti y a Pearl.
Dañarla?
-No se las consecuencias que esto traerá, pero te puedo decir, son graves.
Consecuencias graves...
-Solo tú puedes evitarlo, no sé cómo pero solo tú puedes.
-Esto no hace más que empeorar.
-Tranquila, nos s seas negativa.
-Sabes, estoy cansada, ya me voy de aquí.
-Rainbow.
-No. Yo me voy.
En cuanto dijo esa frase, el cuerpo se desploma y cae en los brazos del vampiro.
-No creo que despierte.
Y tenía razón, la vampira seguía durmiendo y aún no se recuperaba, Rainbow se negaba a salir así que el cuerpo estaba sin vida. La cargo en sus brazos con suma suavidad, intentando no lastimarla.
Se regresó por donde vino.
