Cuánto tiempo había pasado desde que Adagio no salía de su cuarto asignado por el imponente conde Dracula, rey de los vampiros?Cuánto tiempo llevaba con ese dolor insoportable en su cabeza y piernas que la atormentaban?
Estaba sobre su lecho, retorciéndose de dolor mientras que se mordía el labio con fuerza hasta el punto de hacerlo sangrar y sentir el sabor deslizarse por su garganta, una sensación desagradable diría ella.
Lo único que llevaba puesto en ese momento, era un corto y delgado vestido de seda de un color lila, toda su ropa se la quitó pues le parecía sofocante pero el vestido que a pesar de ser poco, mataba de calor a la sirena que se levanto torpemente y se dirige a su armario a grandes y largos pasos para buscar algo más delgado, algo que no la sofocará de calor. Al final se rindió, pues lo que llevaba puesto era lo más delgado que tenía en su armario de roble obscuro, decorado con plata en los extremos para darle un aspecto elegante y fino.

El sudor, asqueroso, pegajoso, horripilante, se deslizaba por cada parte de su cuerpo exhausto y débil que le fallaba una que otra vez, causando que casi caiga al suelo de madera que no perdona. Su cabello enmarañado perdió el brillo que tenía, ahora se veía más seco y opaco. Maldijo a susurros por tener tanto cabello pero no podía cortarlo, era un atributo para la conquista de lo que quería.
Se sentó sobre una silla con un aspecto bastante caro mientras intentaba conseguir aire el cual no le llegaba, solo se extinguía por más que lo intentara .
Que le estaba pasando?
Era demasiado, no podía tolerarlo, tenía que salir por aire, lo necesitaba lo anhelaba como nunca antes lo había echo. Se levanto con dificultades, sintiendo como su cuerpo le pedía que no lo hiciera pero lo ignoro para a duras penas llegar a la puerta e intentar abrirla pero el cansancio era tanto que calló al suelo, respirando con dificultades, sudando hasta estar pegajosa y sucia, era una simple mezcla de sufrimiento que la devoraba lentamente, apagando su llama de vida.
Cada vez era más difícil respirar, y menos eran las visitas que venían, donde estaban esas idiotas ? Las insulto por lo bajo, pensando en castigarlas si salía de esta situación acalorada y sofocante. Escucho unos pasos.
Por fin alguien venía a verla, por fin alguien la auxiliaría, por fin podría salir de este lugar que cada vez tenía menos aire según ella.
-Ayuda.
Dijo por lo bajo, casi como un susurro, intentando que esos pasos que resonaban se acercaran y la salvarán.
-Ayuda.
Volvió a repetir con dificultades por la falta de aire que aumentaba. Se retorcía en el suelo, intentando levantarse pero no podía, se terminaba lastimando de nuevo en el duro suelo de madera provocando dolores en sus rodillas sobretodo.
-Ayuda.
Repitió una tercera vez, con la esperanza de que el calor se extinguiera, que el dulce aire entrará en sus pulmones, que el agua fría acariciara su cuerpo. Logró levantar su torso, apoyándose en sus manos que temblaban al sentir su peso. No tenía aire, su cuerpo temblaba y sudaba, su vista era borrosa, no lo soportaría, iba a morir en ese cuarto, en esas cuatro paredes que le impedían conseguir ayuda.
La puerta se abrió de golpe, dejando ver en el umbral al vampiro castaño, ojos rojos y piel pálida, HeartBlood. Su mirada se posó de inmediato en Adagio, quien tenía una mirada cansada, con ojeras que se dibujaban bajo sus ojos. Se acercó y arrodillo de inmediato a la pelinaranja que se dejó caer en los brazos del vampiro quien sin dudarlo la agarro con fuerza, y se sorprende al sentir que esta caliente, más caliente que el sol mismo.
-Adagio que te sucedió...
Murmura por lo bajo mientras quita unos cabellos de la frente sudorosa de la sirena quien cierra los ojos y respira con dificultades.
-ahka...
Dijo Adagio apenas audible que no fue comprendido por el vampiro quién se acercó más.
-Repítelo por favor.
-Agua.
Repitió la sirena quien se aferra a los hombros del castaño y se acerca a él con una mirada suplicante mientras repite agua de nuevo.
-Tranquila.
Adagio apretó su agarre, lastimando a Heartblood quien dio una mueca de dolor y trató de calmarla pero no podía, la sirena estaba desesperada por conseguir agua.
-Quédate aquí, y no te muevas. Volveré por ti.
La puso delicadamente sobre la cama, pero antes de irse, utiliza su magia para enfriar el cuarto, llevándolo a 12 grados, eso le ayudaría un poco mientras buscaba como ayudarle.
Adagio sintió como el frío la envolvía y el calor disminuía, se relajó a los segundos, sintiendo alivio pero no era suficiente, aún sudaba pero con menos intensidad y su respiración estaba mejor que hace unos segundos. Se dio cuenta de que Heartblood ya no estaba, se había ido, pero a donde?
Lee lo de abajo para enterarte de lo que se avecina.

Homosexual? Una idea que tenía desde hace varios meses, pero será muy compleja, larga y complicada la historia, pues cambiar la sexualidad de dos adolescentes no se hace en un día, se necesita tiempo para hacerlo,para que los sentimientos florezcan, para que lleguemos al desenlace con un buen trama, solo cuidado que no tiene contenido apto para todos, y en un futuro habrá lemmon en la historia y será su decisión si lo narró a detalle o si solo digo una simple frase que resuma todo y dejamos los detalles a un lado, pero yo les avisaré cuando, y entren quién será, les recuerdo que también habrá parejas homosexuales, como muestra el primer capítulo Día 1
Eso era todo!
París fuera!