Hola de nuevo, aquí tienen el segundo capítulo. Espero que te guste, si es así por favor dímelo en un review, quiero conocer tu opinión.
El tiempo transcurrió bastante rápido, medio año desde aquel día en que los dos jóvenes, protagonistas de esta historia, formalizaron su relación.
Desde entonces, cualquier persona que miraba a Rini y Helios podía asegurar que no habían visto nunca una pareja más unida.
Rini era suya y Helios de ella.
Incluso algunos decían que podía apreciar el amor entre los dos, siempre con la misma intensidad; como si cada día se volviesen a enamorar.
Ellos pasaban la gran mayoría de sus tardes juntos, a menos que ella tuviese algún compromiso relativo a sus estudios o su familia, o que él tuviese que volver a su plano onírico para cumplir con sus obligaciones.
Aun así, ellos disfrutaban de su mutua compañía.
Una noche, todos estaban reunidos en torno a la mesa para la cena. La Reina le dijo a su hija que invitase a su novio al palacio para que pudiera convivir un poco más con ellos, sin embargo, en el comedor había una atmosfera bastante incómoda. Todos estaban totalmente en silencio, nadie hablaba, no se podía escuchar ni una voz; tanto fue así, que Rini juraría que podía escuchar las respiraciones de todos.
Permanecieron así durante casi quince minutos, hasta que la Neo Reina rompió el silencio y comenzó a contar divertidas anécdotas de cuando era solo una chica un poco más joven que su hija.
Las risitas no se hicieron esperar. Esa era una de las virtudes que más le agradaban a Rini de su mamá, siempre sabía qué hacer en este tipo de situaciones.
Cuando a Serena se le habían agotado las ideas, todo volvió a ser aquel mutismo tan riguroso.
Ya cuando todo se había vuelto sumamente bochornoso, Setsuna tomó la palabra y al parecer a todos se les dibujó un rostro de alivio.
—Y... ¿Cómo les ha ido, Princesa?
—Bien, supongo —Respondió Rini sintiendo las miradas de sus familiares.
— ¿Supones? — La cuestionó Hotaru.
—Siento que las cosas van bien, ambos estamos muy felices como pareja... — La joven dio un suspiro mirando de reojo a Helios, quien se encontraba algo reflexivo.
Todos le miraron, y él, al sentir que era observado, levanto la vista, se avergonzó y negó levemente con la cabeza para salir de sus pensamientos por completo.
— ¿Sucede algo? —Preguntó Rini y Helios vaciló un poco antes de responderle a la muchacha.
—No —Fue lo único que pudo decirle.
—Y... ¿Les gusta mucho estar juntos? —Está vez fue Diana quien siguió la ronda de preguntas.
Rini pensó en ello un poco.
—A mí me gusta estar con Helios —Afirmó la pelirrosa— Pasamos ratos muy agradables.
—Lo mismo digo... —Añadió Helios con voz queda, algo que hizo que todos se detuviesen en seco, guardando silencio y mirándole fijamente.
—Helios... —Rini lo llamó, con tono intranquilo— ¿Estás seguro de que no ocurre nada malo?
—Sí —Afirmó él— Lo que pasa es que... Estaba pensando en algo que tengo que hacer más tarde.
— ¿Uh? ¿Seguro? —Preguntó ella un tanto más tranquila, a lo que él respondió asintiendo con la cabeza.
— ¡Pero que silencio más incómodo! —Exclamó Diana, mientras los ojos de los presentes se iba directamente a ella; si las miradas mataran...
—Creo que Diana tiene razón —Suspiró Serena— Usualmente ustedes no tienden a guardar silencio a la hora de comer, y ahora están bastante callados.
—Es que, ¿No sientes la tensión en este ambiente? —Dijo Rei.
—Exactamente —Prosiguió Hotaru- está bastante pesado.
—Pues, sí, hay bastante tensión, pero no comprendo porqué —Se quejó la Neo Reina.
— ¿Es por mí? —Preguntó Helios, sin despegar la mirada del plato en el que aún se encontraba su porción de alimento, volviéndose nuevamente el centro de atención.
—No, no, no, por favor, no lo tomes así —Dijo la Neo Reina, bastante embrollada.
—No es la primera vez que pasa —Dijo Lita tratando de convencer al joven, a pesar de que estaba en lo correcto.
—Lita tiene razón —Dijo Mina, igual de confundida que Serena.
El comedor se llenó de voces que hablaban al mismo tiempo, sin que se entendiese ni una palabra; Helios seguía con la misma idea de que su presencia resultaba algo incómoda para todos en ese sitio, así que antes de decidir retirarse, se dirigió a Rini, que ya estaba desesperada por tanto escándalo.
—Lo siento... —Le dijo— No debí venir cuando me siento de esta manera... Creo que los he afectado a ellos con mi estrés.
— ¿No decías que no te pasaba nada? —La pelirrosa lo regañó, mirándolo con cierta dulzura.
—Imaginaba que no era para tanto... -Helios volteó a ver a las Sailor y la Reina, que discutían entre ellas.
— ¡Silencio! —Exclamó el Rey con su profunda voz, mientras en su rostro se veía una mirada de fastidio.
Las chicas y la Neo Reina volvieron a sus respectivos asientos, bastante apenadas por su conducta.
—Debería darles vergüenza —Les reprendió Endymion, bastante molesto— Ya somos personas lo suficientemente maduras como para comportarnos de esa manera.
—Cierto —Dijo Serena Ya estamos bastante grandes como para estar peleando y más a la hora de comer.
Helios suspiró dándose cuenta de que había cometido una equivocación al reaccionar de aquella manera ante la familia de su novia.
—Lo siento, ha sido mi culpa —Dijo el joven con su tono templado, sintiéndose más calmado. Todos se notaron un tanto más sosegados y empezaron a reír.
—No te preocupes —Dijo la Neo Reina Serena, con su radiante sonrisa tan característica.
Rini negó con la cabeza para suspirar levemente.
— ¿Y ahora tú? ¿Ya te pusiste de malas? —Le preguntó su madre al percibir su cambio de humor.
Rini le miró y volvió su mirada a sus manos, que estaban sobre su regazo.
—No, mamá, no estoy molesta, es que… Esto no me gusta.
— ¿Qué es lo que no te gusta?
—Que todos estén incómodos —Admitió la joven—, no me gusta que pase esto cuando estamos todos juntos... Y menos cuando Helios es nuestro invitado.
—No te preocupes, una cena tan penosa como esta no se repetirá más nunca —Le respondió su madre.
Luego de unos minutos, todos estaban más animados, incluyendo a Helios, claro.
Estuvieron hablando de algunas cosas, hubo interrogatorios a la pareja como ya era costumbre, hasta que todos se retiraron de la mesa y finalmente Rini tuvo que despedirse de Helios.
Ella deseaba que llegara el día en el que ya no tendría que separarse de él, que ya no habría adiós que valiera, el día en que Helios se quedaría para siempre a su lado...
Y así, el tiempo siguió su curso.
Cada día que pasaba todo iba mejor; al parecer a las chicas y a los Reyes Helios les agradaba mucho, pues tiempo atrás había hecho muchas cosas buenas por ellos. Sabían que era un buen muchacho, que él en serio quería a Rini y que él le tenía el amor que decía tenerle.
Y pues, no había mejor noticia para la Princesa, sus padres la apoyaban por completo, pues ante todo lo único que les importaba era su felicidad.
Pero… Todo cambiaría para siempre hasta esa noche... ¿Inolvidable? ¿Especial? Eso es lo de menos, pero de una forma u otra pasó. Aquella noche, la tentación se desprendió de ambos con un beso y se olvidaron por completo de lo demás, sólo eran ellos, ellos dos solos.
Habían idealizado a la perfección ese momento, en el que sus almas se encontraran unidas en la consumación de aquel acto de amor. Fue tan difícil para ella respirar, pero a final de cuentas, la pelirrosa estaba segura de que las intenciones de su amado no eran ni un juego, ni palabras vacías.
¿Estaba bien o mal? A Helios no le preocupaba mientras pudiera estar con su amada, y Rini no sabía qué pensar al respecto, a pesar de que estuvo nerviosa y él prometió que todo estaría bien; había sido algo que marcó un punto y aparte en su relación, algo le decía que después de eso, no tardarían en decidirse a vivir el resto de sus vidas juntos…
Tenía que decirle como se sentía.
«Si aceptas compartir tu vida contigo ¿Me puedo quedar a tu lado para siempre? No quiero dejarte y menos ahora…» Fue lo que tenía tantas ganas de decirle, pero nunca tuvo la oportunidad o el valor.
NOTA DE LA AUTORA: «Me pregunto si aún recuerdas ese tiempo en el que me viste madurar, ahora el tiempo pasó veloz. Deberías sentirte orgulloso de haber sido tú la energía de mi motor y haberme impulsado cuando pensaba que ya no iba a poder seguir adelante, casi nadie puede llegar a ser tan importante en el crecimiento de otra persona»
No puse lemmon porque soy mala escribiéndolo, verdaderamente, además que me resulta vergonzoso escribirlo de esta pareja (Porque aunque pongo a Small Lady como adulta, ella es una niña en el material original y me resulta muy penoso xD).
