Digimon no es mío, ninguno de ellos. El fic solo lo estoy traduciendo, el original es de Flyvarna y está en inglés por si alguien se anima a dejarle un review.

Notas de la Autora: No soy dueña de Digimon, ni de ninguna otra franquicia que pueda mencionar accidentalmente. ¡Disfruten!


REVERSAL

Capítulo 2

Parte 1

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Parecía que el túnel nunca terminaría. Para su mala suerte, las pocas luces que había en el tren eran tan tenues, que estaba demasiado oscuro para leer. Lo que dejaba fuera la posibilidad de distraerse con su libro, incluso si Kouichi no hubiera estado ahí. Kouichi, quien al parecer pensaba que me gustaría oír todo acerca de sus logros deportivos. No que no me importara que jugara futbol, era más el hecho de que no estaba interesado en futbol, haciendo que no me importara en general. Además, no es como que hubiera alguna manera de escapar de su parloteo… Eso era lo que me molestaba más. Lo mejor que podía hacer era mirar por la ventada y tratar de ignorarlo.

-…Y luego anoté, y pasamos al segundo round. Lástima que perdimos el tercero. Me hubiera gustado estar hombro a hombro con los campeones del año pasado. Aunque bueno, ellos perdieron el tercer round también.- dijo encogiéndose de hombros.- Escuché que sus mejores jugadores se lastimaron ese año, supongo que debería estar sorprendido que hayan llegado tan lej…

Las palabras de Kouichi fueron cortadas de repente por el tambaleo del tren. Las pocas luces que quedaban encendidas en el tren se apagaron y ambos fuimos lanzados al pasillo antes de que el tren se estabilizara. Miré hacia Kouichi. ¿Era yo o algo lo había rodeado por un segundo?

Entonces note una luz brillante que venía de mi bolsillo. Extraño, la única cosa que tenía en el bolsillo era mi celular. Lo saqué. Ciertamente, mi teléfono estaba brillando. No solo la pantalla, el objeto entero estaba brillando de una manera que jamás había visto. Incluso, mientras lo miraba, se desintegró dejando un dispositivo extraño de color negro y gris, vagamente parecido a mi celular, con la pantalla completamente iluminada.

-Este es tu digivice- la voz femenina que había escuchado antes sonó desde alguna de las bocinas del aparato.- Bienvenidos al Digimundo

-¿Qué es esto?- la voz de Kouichi sonaba aterrorizada mientras miraba el dispositivo azul y blanco en sus manos. -¡Mi teléfono! Mi abuela me dio ese teléfono. ¿Cómo voy a llamar a mis amigos ahora? Mamá va a matarme…

Ahora que lo pensaba, a papá y Satomi probablemente les molestaría que ya no tuviera mi teléfono. No que alguna vez lo usara. Lo tenía mayormente para emergencias. De hecho, ni siquiera lo prendía la mayoría del tiempo.

-¿Cómo regreso esto?- Kouichi estaba oprimiendo los botones del… Digivice, había dicho ella. Estaba tan ocupado que ni siquiera notó que habíamos salido del túnel y ahora viajábamos a plena luz del día. Me levanté y me acerqué a la ventana. Había unas pequeñas creaturas que parecían medusas flotando en el aire. Las vías del tren oscilaban en medio del aire sin ningún soporte. No podía explicar como lo hacían, pero estaba agradecido. Debajo de nosotros, pude ver un vacío nublado rodeado de acantilados. Ya no estábamos en Japón…

-¿Kouichi?

-Vamos, estúpida cosa… Funciona, ¡demonios!

-Kouichi…

-¿Qué?- No pude quitar mis ojos de lo que veía, pero lo escuché caminar hacia donde yo estaba. Inhaló bruscamente.

-¿Qué es este lugar? ¿Dónde estamos?

-Aparentemente, El Digimundo.

-¿El qué?- Me volteé par ver a Kouichi mirarme con una expresión de incredulidad y horror en la cara. -Tenemos que regresar. Mamá va llegar de trabajar pronto…

-Eso no se puede.- Una voz retumbó a nuestro alrededor. -El único lugar para volver es la Terminal de la Llama. Casi llegamos.

Kouichi se puso rígido.

-Espera un segundo ¿Quién eres? ¿Dónde estás?- Miró a todos lados frenéticamente, tratando de encontrar el altavoz.

-¿Están ocupándome, y no lo sabes? Humanos… No pueden notar la diferencia entre un tren y un Trailmon.

¿Ocupándolo? ¿El tren estaba vivo? Y hablando…

-Tienes que estar bromeando…- los ojos de Kouichi estaban como platos. -¿Trailmon? El Digimundo…

-¿Eh?- ¿Sabía dónde estábamos?

-Existe este juego de cartas llamado Digimon, en el tu peleas con otros usando pequeñas mascotas llamadas 'Digital Monsters' o 'Digimon' para acortar. No era muy popular… Solo lo conozco porque uno de mis amigos lo jugó una vez. No vi más que unas cuantas cartas, pero todas las mascotas tenían nombres que terminaban en 'mon'.

Se volteó hacia mí.

-Y tiene sentido que los 'Digital Monsters' vivan en el Digimundo… Ya no creo que sea solo un juego.

Asentí. La voz en mi teléfono lo había llamado un juego… ¿Era esta su idea diversión? Me pregunté quién sería y qué querría con nosotros.

Nos quedamos ahí, mirando los acantilados abandonados por lo que pareció una eternidad. Ninguno de los dos dijo mucho, pienso que el hecho de que estuviéramos en un nuevo y extraño mundo había puesto a Kouichi nervioso. Yo estaba… Bueno, asustado no era la palabra que usaría. Captivado lo describiría mejor, probablemente. Después de todo, era la clase de aventura sobre la que leía normalmente. Y con aventuras como esas venían peligros…

A veces incluso muerte.

Entonces algo sucedió afuera. Una brillante, sustancia blanca fluyó desde algún punto más adelante, posiblemente en el lugar al que el… Trailmon se dirigía. Se extendió por los acantilados rodeándolos y quedándose así, perdiendo el brillo y convirtiéndose en más tierra.

-¿Qué...Cómo paso eso?- Preguntó Kouichi.

-Supongo que alguien devolvió el Digicode del área.- La voz del Trailmon resonó otra vez.

-¿Digicode?

-Todo está hecho de información aquí. Puede ser movida o retirada. La llamamos 'Digicode'

-Dijiste que alguien la regresó,- dije. -¿Qué sucedió?

-Un digimon llamado Cherubimon ha invadido el Digimundo. Sus seguidores han estado robando el Digicode por mucho tiempo. No sé lo que pasó en la Terminal de la Llama, pero suponiendo diría que alguien escaneo la información que uno de sus seguidores retenía y la regresó. Ahora, si no tienen más preguntas, estaremos llegando a la Terminal de la Llama en unos minutos.

-Pero…- la protesta de Kouichi fue ahogada por el sonido del silbato del tren, mucho más ruidoso que cualquiera que hubiera escuchado antes. Cubrí mis oídos con mis manos para callar el sonido. Cuando al fin terminó, busqué mi mochila. Afortunadamente, no se había ido muy lejos con el ajetreo de la llegada. La recogí y me la colgué en los hombros.

-¿Qué estás haciendo?- Preguntó Kouichi incrédulo. -No podemos dejar el tre… er, Trailmon. Es nuestro único boleto de regreso a casa.

-No lo haré. Solo me puse mi mochila por si algo pasa.

-Bien. Temía que fueras a perderte o algo.- Cruzó los brazos.- Mamá va a matarme cuando descubra lo que le pasó a mi teléfono…

Afuera, los acantilados se convirtieron en lo que lucía como una ciudad extraña. Parecía hecha mayormente de metal, calderas gigantes para ser específicos. Me recordó a esos libros viejos que leía, donde todo funcionaba con vapor. ¿Toda la ciudad funcionaba con vapor? Probablemente.

El Trailmon desaceleró y se detuvo en lo que parecía un extrañp tipo de estación. Al parecer La Estación de la Llama. Las puertas se abrieron.

-Estación de la Llama, última parada. Todos fuera.- El Trailmon dijo. Miré afuera a la una plataforma metálica debajo. Estaba vacía… No había nadie para recibirnos. Vacilé por un momento, luego salí por la puerta.

-Kouji ¿Estás loco?- demandó Kouichi. -Necesitamos quedarnos aquí.

-El Trailmon dijo que bajemos. Además, tengo curiosidad acerca de esa mujer que nos trajo aquí.- Ahora que me había bajado del Trailmon pude ver que la locomotora lucía como una cara. Las ventanas parecían más ojos que ventanas. La rejilla parecía una boca. Una linterna de aspecto extraño colgaba de su cabeza, insinuando cabello. Me voltee a ver a Kouichi. Seguía parado en la puerta con los puños apretados.

-¿Qué quieres decir con eso? ¡Tenemos que ir a casa!- gritó.

-¡Dije, todos fuera!- Hubo una repentina ráfaga de vapor que salió detrás de Kouichi, causando que gritara y saltara lejos de ella, cayendo del Trailmon en el proceso. Las puertas se cerraron detrás de él.

-Parece que estamos atrapados aquí por ahora.- Le ofrecí una mano a Kouichi.

Hubo un pitido que venía del Digivice que estaba en mi otra mano. Se encendió de repente.

-Busquen los Spirits.- Era esa mujer otra vez. -Esperamos que no salgan heridos, Kouichi Kimura, Kouji Minamoto.

-¿Cómo sabes mi nombre?- fulminé al Digivice con la mirada, pero solo se apagó.

-Típico…- Kouichi miraba mal su propio Digivice. -Nunca contestan las preguntas que tu quieres que contesten. Como ir a casa, por ejemplo.

Pensé acerca de eso. Cierto, necesitábamos ir a casa. Todavía tenía que conseguir las flores de Satomi, pero el Trailmon claramente no iba a dejarnos subir. No tenía idea de a qué se refería la voz con 'Spirits', pero tal vez había otras personas que pudieran decirnos más acerca de este lugar…

-Iré a ver si hay alguien más por aquí.

Kouichi se volteó para mirarme.

-¿Qué? Pero, deberíamos quedarnos. Ese Trailmon es nuestro único boleto a casa…

-¿Quién dice que es el único? Había otros trenes en la estación. Probablemente también Trailmons. Y había otros niños ahí también. Tal vez uno de ellos sabe como regresar. Tal vez podamos encontrar a alguien que repare nuestros teléfonos también.

Di algunos pasos lejos del Trailmon.

-Puedes quedarte aquí ¿sabes? No estoy forzándote a venir conmigo.

-Oh no, no lo harás hermanito. Dije que iba contigo y voy contigo.- Kouichi se quitó la gorra y pasó una mano por su cabello.- Todavía pienso que estás loco, pero yo cumplo mis promesas.

Me encogí de hombres. Personalmente, hubiera estado más feliz si se quedaba con el Trailmon. Empecé a caminar hacia el centro de la… ¿Podía llamarla ciudad? Kouichi me siguió, todavía hablando mientras lo hacía.

-¿Qué clase de lugar es este de todas formas? Los trenes hablan, hay medusas flotando en el aire y una señora extraña que convierte teléfonos en extraños dispositivos…

Apreté la mandíbula. Decirle que se callara parecía una buena idea, pero no valía la pena. No era bueno con las confrontaciones. Aparte, era mi hermano. Si íbamos a ser hermanos, debería intentar quedarme en su lado bueno.

Hasta que pudiera deshacerme de él, al menos.

Caminamos rodeando edificios, algunos de ellos parecían estar construidos para criaturas que eran del tamaño de un gato. Mientras caminábamos entre dos de los edificios más pequeños, vi a dos niños, uno de ellos era un poco más grande, probablemente mayor que nosotros, el otro era mucho menor, corriendo rumbo a la dirección de la que habíamos venido.

-¡Hey!- Kouichi pasó junto a mí y los saludó. Los chicos se voltearon para después dejar de correr. Reluctante, seguí a mi hermano para alcanzarlos. No era muy bueno hablando con la gente, pero ellos parecían saber a dónde iban. Además, Kouichi estaba ahí para hablar por mí.

-Ya era hora de que viéramos otras caras por aquí…- Kouichi me miró. -¿Están intentando ir a casa también, chicos?

-Escuchamos que hay un Trailmon llamado Angler en la estación,- dijo el chico mayor. -¿Lo han visto?

-¿Angler? Nosotros acabamos de llegar en un Trailmon… Creo que debe ser ese.- Kouichi se cruzó de brazos. -Íbamos a quedarnos arriba hasta que nos regresara a casa, pero nos sacó y cerró las puertas detrás de nosotros.

-¿Quieres decir que no volveremos a casa?- preguntó en menor, sus ojos llenándose de lágrimas.

-Sigue aquí. Yo hubiera tratado de convencerlo para que nos dejara volver a casa, pero mi hermano aquí decidió que quería ver si había alguien más.

-¿En serio?- El niño sorbió y se limpió las lágrimas.

-Oye ¿Por qué te mentiría? Bueno, vamos. Soy Kouichi, por cierto. Kouichi Kimura. El es mi hermano, Kouji.

-¿Gemelos?- el chico mayor los miró fijamente. -Genial. Nunca había conocido gemelos antes. Soy Junpei Shibuyama.

-Yo soy Tomoki Himi.- Dijo el más pequeño. -Gracias por ayudarnos.

-Ningún problema.- Kouichi comenzó a caminar hacia el Trailmon. -Así que ¿Recibieron ese extraño mensaje también, chicos?

-Sí, bueno. Yo sí, al menos.- Junpei miró a Tomoki, que solo miró al piso, no era algo de lo que quisiera hablar. -¿Tu teléfono cambio a un…Digivice, también?

-Claro que lo hizo.- Kouichi alzó su Digivice. -Y ahora no puedo llamar a nadie porque no tiene ningún número en él. ¿Alguna idea de cómo funciona?

Junpei y Tomoki se miraron.

-Creo que podemos usarlos para convertirnos en Digimon si encontramos una clase de Spirits extraños.- Junpei sacó un Digivice azul y amarillo de su bolsillo. -Vimos a otro chico hacerlo hace unos minutos.

-Si ¡Takuya estuvo genial!- Tomoki abrió los brazos como si estuviera volando.- Se convirtió en Agnimon y entonces ¡POW! ¡BAM! ¡Y escaneó a ese Cerberumon así nada más!

-¿En serio?- Kouichi sonaba como si solo le siguiera el juego.

-No lo hubiera creído si no lo hubiera visto.- dijo Junpei notando el escepticismo de mi hermano.- Realmente pasó, Takuya encontró un Spirit, esa cosa se metió a su Digivice y él lo usó para convertirse en un Digimon.

-¿Eso es lo que hace?- Kouichi miró su Digivice. Yo busqué en mi bolsillo y sentí el mío. Si lo que decían era cierto y esto podía convertir a un humano en un Digimon ¿Significaba que yo también podría hacerlo?

Un minuto después, estábamos de regreso a la estación donde el Trailmon… Angler, había dicho él, seguía esperando. Había también al menos una docena de esas medusas que habíamos visto flotando por ahí apenas llegamos.

-Oye ¿Puedes llevarnos de regreso al mundo humano?- preguntó Junpei.

-¿Por favor?- añadió Tomoki.

El Trailmon lo pensó por un momento.

-No.

-¡Pero tenemos que regresar a casa!- los ojos de Tomoki empezaban a llenarse de lagrimas otra vez.

-A ver, déjenme intentarlo.- Kouichi se adelantó un paso para darle la cara al Trailmon. -No querrías dejar a un pobre, inocente niño varado en un extraño mundo, sin manera de regresarlo con su familia ¿verdad?

-Uh…

-Necesita a su familia ¿verdad? Necesita regresar con su familia. Tú eres el único que puede hacerlo. Eres su única esperanza.

-¿Por favor?- Tomoki se limpió las lágrimas.

-Tal vez esto endulce el acuerdo.- Junpei sacó una barra de chocolate de su bolsillo. El Trailmon miró el chocolate y abrió la boca succionando la barra, causando que Junpei gritara mientras su mano se llenaba de saliva.

-¡Eso fue delicioso!- exclamó el Trailmon. Tomoki y Junpei se encendieron con la anticipación de ir a casa y Kouichi mostró esa sonrisa afilada suya.

-… ¡Iré a conseguir más!- El Trailmon se fue de repente. Para el momento en que pudieron reaccionar, se había alejado por las vías y estaba fuera de vista.

-Se fue…- dijo Tomoki, incrédulo.

-¿Y qué pasó con 'eres su única esperanza'?- Kouichi cruzo los brazos irritado.

-¿Cómo vamos a regresar a casa ahora?- Tomoki tenía nuevas lágrimas en los ojos. ¿Había un grifo detrás de esos ojos?*

-Calma. Es una estación de trenes ¿cierto? Ese no puede ser el único Trailmon. Recuerda que en Shibuya habían al menos una docena de ellos.- Kouichi pasó un brazo sobre los hombros de Tomoki. -Solo necesitamos quedarnos aquí y otro va a llegar pronto ¿sí?

-¿Qué son esos?- pregunté, captando la atención de los otros.

-No lo sé, pero uno de ellos fue el que nos dijo sobre Angler- Junpei se acercó más a nosotros al mismo tiempo que el Digimon rebotaba cerca.

-¡Hey, humano! ¡Queremos más de ese chocolate!- lloriqueo uno de ellos.

-¿Chocolate?- Kouichi miró a Junpei curioso.

-Logramos que uno de ellos nos dijera de Angler dándole chocolate

Las pequeñas creaturas con forma de medusas blancas empezaron a alejarse, casi como si supieran que algo estaba a punto de pasar, algo que no sería bueno. Miré a las creaturas. Sonreían un poco demasiado inocentemente, mostrando afiladas dentaduras. Si no tomaban un 'no' por respuesta…

-¿Tienes más chocolate?- pregunté quedamente.

-¿Qué? ¿Quieres que les dé el resto de mi chocolate a esas cosas?- Junpei lucía escandalizado ante el mero pensamiento.

-No creo que tengamos otra opción

-¿Eh?

-¿Acaso parecen inocentes y completamente inofensivos para ti? Tengo el presentimiento de que si nos negamos van a atacarnos. No quiero ser mordido por uno de ellos, mucho menos por todos

Los ojos de Junpei se agrandaron cuando se dio cuenta de que incluso una creatura del tamaño de un balon de futból podía hacer mucho daño. Especialmente si viajaban en manada… Tomoki se estremeció y se escondió detrás de Junpei.

-¿Qué estás esperando? ¡Queremos ese chocolate!- las creaturas empezaron a rebotar arriba y abajo.

-Ya casi está, solo estamos juntándolo para ustedes- dijo Kouichi en voz alta mientras Junpei revisaba sus bolsillos para tomar un par mas de barras de chocolate. En un susurro, Kouichi añadió -En el momento que les tires eso, corremos. ¿Entendieron?

Todos asentimos. Junpei abrió las barras. Ante el aroma del chocolate, las creaturas empezaron a rebotar con ansiosa anticipación. Entonces Junpei tiró las barras hacia ellos, y nosotros nos echamos a correr en el instante en que el frenesí comenzó. Volvimos a las calles metálicas y dimos la vuelta a numerosos edificios antes de bajar la velocidad.

-¿Creen que los perdimos?- preguntó Tomoki.

-No lo sé- jadeo Junpei, sin aire. -Deberíamos…probablemente encontrar… a los otros.-

-¿Otros?- Kouichi apenas y estaba sudando.

-Habían otros dos chicos con nosotros. Takuya fue el que evolucionó…- jadeó Tomoki.

-También hay… una chica, creo que dijo que su nombre es Izumi

-Es bastante bonita- Junpei tenía ese extraño gesto de enamoramiento en la cara.

Tomoki lo miró un momento antes de continuar.

-Los dejamos para intentar encontrar el camino a casa.

-¿Por qué no vamos a buscarlos, entonces?- Kouichi miró al resto de nosotros, dándose cuenta de que aún estábamos recuperando el aliento por la carrera. -Err… Cuando estén listos, claro.


Continuará.

*Con grifo me refiero a... ¿la llave del agua? Hace referencia a que al chiquillo no se le acaban las lágrimas. No sabía que era Faucet y Traductor Google me dijo que era un grifo, y pensé en Buckbeak lo cual es tonto porque ese es un hipogrifo... jeez.

Este capítulo lo partí a la mitad, siendo que he estado demasiado ocupada para traducir el resto. No quería dejar sin la continuación de esta historia. Estoy tratando de cambiar el formato del primer capítulo, no me gusto mucho, diganme que les parece este. ¡La segunda parte no tardará tanto! ... espero...

¡Espero que les guste!

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Donot:)