Escrito por: Rene18 (la mayor parte) y Victorique (un poco :v)

Supervisado, aprovado y beteado por: Alex Land, The Chronicler Fox y Leonardo Leto

¡Bienvenidos al capitulo extra!


Nos encontramos en la gran urbe de Zootopia, en lo que a primera vista se podría decir que era una mañana como cualquier otra, sin embargo, según las tiendas ese día el amor flotaba en el aire, ese día un sinfín de animales estaría profesando su amor y sus distintas pasiones de formas diferentes a objetivos diferentes, gran parte de la población llevaba días, semanas, incluso meses preparando todo para este gran día, en especial 1/3 de la población estaría muy ajetreada ese día.

Y si hablo de la mayor parte de la población masculina. "Y puede que una que otra hembra desorientada también." Muchos comprarían flores, chocolates y perfumes para obsequiarlos como muestra de afecto, otros comprarían muebles, autos o hasta departamentos con el mismo fin, habría algunos que hasta profesarían su amor con un hermoso anillo de diamantes de tres veces el valor de su sueldo, algunos afortunados tendrían "Rikos" regalos como agradecimientos, algunos otros menos afortunados habían empezados con los "agradecimientos" desde el día anterior, pero afrontémoslo, una buena parte estarían solos en su casa viendo teles y comiendo golosinas que se auto-regalaron para no sentirse totalmente excluidos.

Sin embargo de momento nos enfocaremos solo en un pequeño hogar de la Sabana Central, en una de las habitaciones de dicha casa una joven Nutria abría sus ojos con cierto pesar, lentamente se sentó sobre la cama, aparto su cobija y empezó a estirarse mientras largos y tendidos bostezos salían de su hocico, se terminó de parar de su cama sin muchas ganas, para comenzar a caminar, pero de pronto un fuerte sonido retumbo por todo el piso, era ella quien tropezó con sus zapatos a los que nunca vio hasta estar de cara al suelo.

— ¡Victorique! ¡¿Qué fue ese golpe que escuche?! ¿Paso algo? —La vos de otra nutria, ya mayor se escuchó provenir desde la cocina de ese hogar.

— ¡Nooo, Mamáa!… ¡No pasó nada! Solo… Tumbe mi silla sin querer —Respondió la joven nutria mientras se levantaba, se sobaba un poco su rostro para mitigar el dolor e iba a tomar sus gafas para no cometer de nuevo el mismo error.

— Eso no se escuchó como una silla cayendo —Respondió la señora en base a su vasta experiencia.

— ¡Pues eso fue Maa! ¡Y por favor ya no preguntes! —Exclamaba ahora la joven nutria intentando evadir el tema y seguir con su inicio de mañana.

El resto de su rutina matutina prosiguió de forma normal, cepillar sus dientes, bañarse, cepillar su pelaje, vestirse con una blusa manga larga de color gris y un jeans vaqueros para el día, ir a desayunar, discutir con sus hermanitos, los cuales por cierto eran más altos que ella ya que era bastante baja para su edad, después de tomar su desayuno y colgarse su maletín negro de tela salió a la parada de autobús a esperar el transporte que la llevaría a su universidad.

Mientras esperaba, no dudo en ponerse al corriente con el chat que compartida con su grupo de amigos en Pawnbook, un par de carcajadas se les escaparon por la ocurrencia de algunos de los miembros, charlo un rato con un par de ellos que de milagro estaban conectados a pesar de lo temprano que era, finalmente llego su autobús se subió, tomo asiento en la parte más alejada de modo que hubiera la menor posibilidad que alguien quisiese compartir asiento con ella, en todo caso se aseguraría de estar frente a la ventana para evitar cualquier molestia de más.

El resto de su mañana y la primera mitad de su tarde pasaron sin pena ni gloria, muchas clases, un par de exámenes, una que otra profesora gruñona y una compañera de universidad que protestaba por los derechos de las féminas a que sus cuerpos no sean vistos solo como objetos sexuales, por cierto, esta chica estudiaba leyes y estaba bien vestida, nada como las locas que van desnudarse en el metro, obviamente la mayoría de los mamíferos ni le prestaban atención.

Finalmente, su hora de salida llego, ya siendo poco más de las 3 de la tarde, llamo a un buen amigo suyo, estaba algo extrañada de no saber de el en todo el día y siendo que era 14 de febrero, además de que él tenía pareja de menos quería hacer acto de presencia para preguntarle cómo le iba.

— Vamos… Contesta… —Decía Victorique al aire algo molesta ya por su segunda video-llamada, hasta que por fin el sujeto contesto—¡Ah! Hola Alexandre. ¿Cómo estás? ¿No interrumpo algo verdad? —

—¡Oh! ¡Hola Vic! ¿Cómo estás? —Preguntó casi por reflejo cuando vio a la nutria en su aparato—No te preocupes, no interrumpes nada y pues, estoy bien, dentro de lo posible—

—¿Dentro de lo posible? Espera. ¿Por qué tienes un ojo morado? ¿Qué te paso? —Cuestiono primeramente la nutria bastante preocupada al verlo, después de todo era San Valentín y se supone que el estaría sano, feliz y contento, celebrando con su novia o algo por los estilos. -Y pues. ¿Qué está haciendo tu novia? Que no te está consolando en un día como hoy—

—No sé, ni quiero saber, a decir verdad, Vic, terminamos ayer —Confesó el conejo a través de la pantalla. -Así que ya vez, estoy aquí en el Zoo-tacos cerca de Rodencia comiendo en solo—

—¡Espera! ¡¿Estas en el de Rodencia?! —Cuestiono la nutria algo sorprendida— ¡Estoy cerca, así que ahora nos vemos y me cuentas toda la historia cara a cara! —

Tal y como dijo la Nutria estaba cerca, de hecho solo le basto tomar un taxi y en menos de 10 minutos ya estaba entrando por las puertas del restaurante de comidas rápidas especializado en tacos, encontró al conejo con un ojo morado sentado en una mesita para dos con un almuerzo a medio comer, vistiendo una camisa azul manga larga a cuadros, un pantalón de tela negro y una cara de pocos ánimos, ambos se saludaron con un abrazo y el típico besito de mejilla antes de tomar asiento y ponerse a charlar.

—Pide los tacos que te gusten y algún buen postre, insisto, me sobra dinero y seria genial que me ayudaras a gastar un poco —Declaro el conejo blanco intentando disimular un poco el que la estaba invitando a almorzar.

—Ok, me sacrificare por ti esta vez, pero me debes una —Respondió la nutria a la vez que le giñaba un ojo— Pero, primero lo primero, vamos cuéntame. ¿Qué paso? —

—Bueno… Realmente preferiría no hablar mucho de esto…—Respondió el conejo incomodo, parecía un poco molesto, pero igual continuo— Bueno, para resumir… Ella… Ella no… Bueno… Volviendo de una acampada familiar… Ya sabes esa que hacen mis padres y hermanos todos los años, pues llegue antes nuestro departamento con un ramo de rosas blancas… Sus favoritas… —Alexandre intentaba permanecer tan fuerte como le fuese posible pero no pudo evitar dejar escapar un atisbo de rabia y dolor en sus palabras— Quería darle una sorpresa, pero al final el sorprendido fui yo, me la encontré en la cama, con otra hembra, una lince… Al final me enfurecí intente interponerme, termine echándolas de casa y la lince me golpeo mientras las sacaba diciéndome que era un patán…—

—Oh… De veras lo siento Alex…— Respondió al Nutria visiblemente preocupada.

—Lo peor no fue eso… Lo peor es que ahora anda acusándome de abusivo y degenerado en las redes sociales… Como sea, heme aquí triste pensando en ella mientras ella de seguro está pasándola bien con su lince… —Comentaba ahora Alex un tanto más molesto— Lo último que hizo fue aparecer desnuda en el metro hablando mal de mí…

—¡¿Disculpa?!- Cuestiono nuevamente la nutria con la incredulidad dibujada en su rostro.

—Bueno si, eso, se unió a un grupo de feminazis y hoy mismo apareció en el metro desnuda reclamando sobre los derechos de las féminas, que su cuerpo no es un objeto sexual, que su novio fue un desgraciado, que gracias a Dios su nueva novia siempre estuvo allí, que los machos esto y aquello —Respondió el conejo todavía molesto de solo recordar la sorpresa que se había llevado en el noticiero matutino.

La nutria trato con todas sus fuerzas de usar su mejor cara de póker y no reírse, sin embargo al cabo de pocos segundos las sonoras carcajadas de Victorique se escuchaban por todo el lugar, más de una vez trato de parar, ya que además de las miradas de todos los comensales que estaban sobre ella, tampoco quería hacer sentir peor a su amigo, sin embargo las risas pudieron más que ella, al cabo de uno minutos cuando finalmente pudo calmarse luego de casi ahogarse más de una vez la pequeña nutria pudo más o menos calmarse y comenzar a hablar.

—Espera, espera. ¡Espera! ¡¿Me estás diciendo que fue tu novia por casi un año, mientras te engañaba con otra hembra y ahora anda desnudándose en público por las faminazis?!— Musitó la nutria tan bajo como le fue posible con lágrimas en sus ojos y un cierto dolor en su abdomen mientras veía a su amigo bastante divertida.

—Sí, ríete, esto no podría empeorar más, así que. ¿Qué más da? —Respondió el conejo un tanto sarcástico por no decir algo enfadado.

—Lo siento, lo siento, no quise, no pude evitarlo…— Decía la nutria entre risas ya que por más que trataba estas no dejaban de salir a pesar de la pena y sobre todo el dolor de su abdomen, un par de minutos más le fueron necesarios para serenarse, y luego de pensarlo un poco digo— Disculpa Alex, la verdad no sé qué decirte, no puedo ni imaginarme como debes estarte sintiendo, sé que como tu amiga debí reaccionar un poco mejor, pero la verdad es que esto fue… Bastante inesperado y más o menos me sobrepaso, de veras lo siento Alex…—

—Bueno —Respondió el conejo blanco esbozando una ligera sonrisa. -Eso ya es algo, y no te preocupes, no es que hubiese esperado otra reacción ni nada— Comentaba mientras dejaba escapar un par de risitas. -De hecho, de no haberme pasado a mí de seguro estaría riéndome, porque lo admito, todo esto es bastante cómico. Hehe—

Después de eso, Alexandre sugirió ir a pedir la comida de la nutria y pedirse un postre para él, con lo cual esperaba dejar el tema de lado y alejarlo de su cabeza, aunque fuese por un momento, al final Victorique sí que tenía hambre, pidió dos tacos, una chalupa y un burrito, todo acompañado de un buen refresco y aros de cebolla, al conejo por su lado le tranquilizaba bastante verla devorar todo como si fuera el último día de su vida mientras charlaban de temas al azar y cosas sin sentido, apenas si toco su postre.

Luego de media hora de estar en eso ya como a las 4PM Victorique volvió a tocar el tema haciendo una curiosa sugerencia que en un principio Alexandre encontró incomoda y la clasifico como "Muy mala idea."

—Lo digo en serio, creo que deberíamos contarle —Sugería la nutria con la firme creencia de que eso los ayudaría. -Después de todo él era al que más le agradaba Karen y no dejaba de molestarlos a ambos con que se casaran, creo que él debería saberlo. Además, quiero ver su cara cuando sepa que su idea del "amor perfecto entre conejos" no sirvió—

-Bueno si, supongo que valdría la pena ver que dice —Respondió el conejo todavía bastante incomodo con la sola idea de tener que contarle eso, pero finalmente pensó que ya el mal estaba hecho y conociendo a su amigo se iba a enterar de todos modos, así que, si de menos ahora podían sacarle algún consejo, no estaría del todo mal. -Ok, ok. Adelante, llámalo, se burlará de mí de todos modos…—

—Sí, es lo más seguro, pero valdrá la pena por ver su cara, al ver lo "bien" que los ligo— Respondió Victorique mientras sacaba su teléfono y volvía a hacer otra video llamada… Al cabo de unos cuantos segundos vemos como la cara de un mono aparece al otro lado de la pantalla— ¡Hola René! ¿Cómo estás? —

— Hey, hola Vic, buenos días —Respondió el mono sonriendo— Ando genial, mi cadera me está matando, pero por lo demás, todo bien aquí haciendo el desayuno—

— Espera. ¿Cómo que el desayuno? ¿El almuerzo querrás decir? Y hasta para eso es muy tarde—Cuestionaba la Nutria un tanto confusa.

—Bueno… Digamos que ayer tuve una agitada tarde y noche… Y madrugada… Esta mañana también fue bastante agitada… Nos desmayamos a eso de las 11. Creo... —Explicaba el mono un tanto confuso intentando re-memorizar su noche anterior— Como sea, acabo de despertar, así que, para mí, es el desayuno—

—Ok… Demasiada información…- Respondió la nutria con cierta incomodidad marcada en su rostro. Todo por cierto se escuchaba perfectamente en el speaker del teléfono, a lo cual ella decidió bajar un poco el volumen para evitarse más penas. -Bueno espero que tu cadera mejore, la cosa es, que Alex y yo quisiéramos pedir tu opinión sobre algo— Declaro la Nutria en lo que se acercaba al conejo para permitir que este fuera visible en la video llamada.

—¿Land? ¿Qué diablos te paso? ¿Te caíste en el baño o algo así? ¿Qué diablos haces con Vic? A todo esto. ¿No se supone que ibas a salir de paseo con Karen hoy? —Cuestiono el mono un tanto confuso mientras los veía— Espérenme un momentito… —Dijo el mono mientras usaba el trípode de su forro para dejar el celular sobre la meseta y seguir cocinando a la vez que hablaran— Ok, ahora sí. ¿Qué fue? Alex finalmente declaro su amor prohibido hacia ti Vic y Karen lo golpeo por eso o. ¿Paso algo más? —

—¡No! ¡Grandísimo tonto! —Respondió la nutria algo sonrojada. —¡Lo que paso es que se dejaron! Bueno, más bien el Alex termino la relación… Por cierto, lindo delantal—

—¡Oh! ¡Eso es nuevo! Y gracias Vic, yo también creo que me queda precioso— Respondió el mono afeminando un tanto su tono de voz a la vez que mostraba su delantal rosa a la cámara y rompía un par de huevos para meterlos en el sartén y empezar a batirlos allí junto a algunos vegetales—¿Espera dejaste ir a Karen, así como así? ¿Con lo genial que es? A ver Land, dime. ¿Qué paso? —

—Meh, ayer me encontré a Karen en mi cama con una lince, al parecer estuvo engañándome con ella por meses— Respondido el conejo de la manera más seria y seca que le fue posible— Y lo último fue que se unió a las feminazis y pareció en un video desnuda en el metro criticándome esta mañana…—

—¿Espera que? ¡¿En serio?! — Respondió el mono con su rostro mostrando una mezcla entre incredulidad y burla. —¡Oh! ¡Es en serio! ¡Ya veo por qué me caía tan bien esa conejita blanca! ¡HaHAhAaAHaHaHaHAHahAhA!~ —Como lo hiciera Vic antes era ahora el mono quien se reía a carcajadas a través de la pantalla, luego saco una Tablet reviso el muro de la susodicha coneja, para encontrarse con el video casi al inicio, como se imaginaran luego de verlos las carcajeadas siguieron. —¡¿En serio luego de engañarte en tu propia cama va y se desnuda junto a su novia en público para criticar el tamaño de tu ya sabes?! ¡HAHAHAHAHA! ¡NO PUEDE SER! ¡HHAHAHAHA! —

Y seguía carcajeándose el primate hasta que por accidente se dejó caer encima el contenido de su sartén haciéndolo arrojarla por los aires junto a su Tablet y gritar como una niña al sentir el aceite caliente a través de su ropa, en lo que se quitaba su camisa esta toco la lumbre de la estufa encendiéndose por lo que los próximos minutos se le podía ver gritando como loco mientras intentaba apagar su ropa y evitar quemar toda la cocina con ellas, luego de que la manguerita del fregadero llegara al rescate el mono finalmente pudo controlar el fuego no sin dejar un par de manchas negras en la pared detrás de él y el piso.

—¡RENÉ! ¡René! — Victorique había estado gritando a través del celular el cual seguía transmitiendo la video-llamada—¡¿Cómo estas René?! ¡¿Te quemaste?! —

—Finalmente… —Musito el mono luciendo bastante agitado. —Sí, sí, estoy bien… Ahora tengo que limpiar todo esto. Así que al punto. ¿Qué querían ustedes dos? —

—Bueno, eso. Queríamos saber si tienes algún consejo o sugerencia para lidiar con esto— Respondió la nutria un tanto apenada.

—Pss… ¿Eso? —Respondió el mono a modo de burla mientras empezaba su labor de limpieza— Es simple. Alex: Tu estas depre por que descubrirte que Karen te engañaba con una lince. Y tu Vic: Estas igual porque terminaste con tu novio hace como una semana —Afirmaba el mono mientras veía como sus amigos se sorprendían, en especial cierta nutria que no pensó que él sacaría eso a la luz, agradeció el color de su pelaje que de menos disimulaba su sonrojo— A ninguno de los dos les conviene seguir ahogándose en sus pensamientos y el día de hoy no ayuda. ¡Así que dejen de estar allí perdiendo el tiempo y aprovechen lo que queda del día para salir por ahí a divertirse! Ya sea como amigos o no, la verdad no me importa. ¡Solo vayan y diviértanse! —

—… ¡Espera! ¿Dejaste a tu novio? —Cuestionaba el conejo un tanto sorprendió ahora que había procesado todo lo que el mono había vociferado.

—¡RENÉ! —Exclamo la Nutria bastante avergonzada y algo enojada. —¡Bu-bueno! Pues sí, tuvimos una pelea hace poco y pues no quería hablar mucho al respecto…—titubeo ella observando pensativa el piso.

—Sí, sí, sí. Ya podrán charlar los dos de los afortunados que son de estar juntos los dos y sin compromiso cuando se estén besuqueando más tarde— Comentaba el mono sin muchas ganas mientras seguía limpiando— Como sea. ¡Dejen de perder el tiempo y vayan a divertirse! Bueno yo ya me voy, todavía tengo que limpiar todo esto y hacer el desayuno para nosotros dos, también debería beber muchos líquidos y consumir azucares si quiero pasar de hoy— Mencionaba René por el teléfono llamando la atención de ambos, lo cual cierta nutria agradeció puesto que con algo de suerte su compañero no mencionaría más el tema de su rompiente y podrían concentrarse en el de él— Oh, por cierto, don Alexandre. Si no les cuentas al grupo de degenerados sobre tu "ex-novia loca" lo hare yo. Y ustedes saben cómo soy. Tienes 30 minutos, Bye. —

Terminó de hablar el mono y se cortó la llamada, un silencio sepulcral se apodero de ambos luego de semejante huracán, Alex no estaba aún seguro de cómo proceder y Victorique estaba maldiciendo su propia torpeza al siquiera haber contemplado la tonta idea de llamar al mono por esparcir el chisme, no solo se había burlado, sino que también la había puesto en evidencia y aunque su sugerencia no le molestaba en lo más mínimo, no estaba segura de que estaría pensando su compañero.

— Y bueno…— Dijo Alexandre tratando de romper el frio hielo que se había formado hacía ya un par de minutos— Ya que no tenemos nada mejor que hacer… ¿Quieres salir un rato conmigo Vic? —

— ¡¿Eh?! ¡Cl-claro! —Respondió la nutria un tanto nerviosa y sorprendida—Me encantara salir contigo un rato —susurro acomodando un poco sus gafas— ¡Ya sabes! ¡Como amigos! —

— ¡Cla-claro! —Decía ahora el conejo un tanto nervioso también— Solo dos amigos saliendo y divirtiéndose un rato —Rio apenado— ¡No es como que tú y yo pudiéramos tener algo más que una amistad! —

Victorique estaba por decir algo, pero su celular sonó, un mensaje privado le había llegado a su Wildapp, era René quien le mando un mensaje dirigido a ambos, esta a su vez decidió leerlo en voz alta. "PD: Si me ven en silla de ruedas los próximos días, ya saben que fue." Ambos se miraron entre ellos bastante extrañados. "PD2: Aun no veo el comentario del Alex anunciando su recién ganada soltería."

Ante esto, para quitárselo de encima el conejo anuncio lo sucedido en el chat de Pawnbook que todos compartían, comentarios de burla y fotocapturas del video no se hicieron esperar, incluso aparecieron por ahí uno que otro comentario de apoyo y solidaridad por la mala suerte del conejo, pero en su mayoría puro relajo.

Después de todo eso, ambos estaban decididos de disfrutar lo más que pudieran el resto del día, el conejito se llevó a la nutria a pasear en una de las plazas más exclusivas de toda la urbe, Zootropolis la plaza que prácticamente lo tenía todo, pisos y pisos de tiendas, restaurantes, salas de entretenimiento, cines, etc. Entre dicho entretenimiento había un piso entero dedicado a los videojuegos y juegos de roll de realidad aumentada, ya saben cosas como cascos de visión, juegos de armas laces con chalecos, juegos de baile, etc.

Ambos estuvieron de acuerdo en para toda la tarde allí, jugaron de todo, desde videojuegos en máquinas, bailes en grupo como Wild Dance, campañas de guerra en la zona de armas lacers, juegos de mesa, eh incluso probaron la nueva Miautendo Shith, luego de eso ya estando bastante agitados bajaron al área de comidas, el conejo volvió a insistir en invitar la cena, cenaron en Jonny Rollers, uno de los restaurantes más finos, famoso por sus finas ensaladas, sus mariscos, y sus picaderas, Quipes de queso, pizzas, Croquetas y bolitas de papas con queso, entre otras todas sin un gramo de carne, a menos que el cliente así lo quisiera.

El conejo pidió para si una pizza de camarones, mientras que la nutria quiso probar los mejillones, mientras cenaban las conversaciones casuales y sin sentido volvieron, finalmente parece que la salida estaba dando sus resultados, ninguno de los dos estaba pensando en sus problemas ni menos aún en el sobresalto que había tenido con la llamada a cierto pervertido, luego de la cena Vic arrastro al conejo a una heladería donde ella insistió en invitar los helados.

Mientras se los comían, Vic pudo notar como las barquillas de helado no eran el fuerte del conejo, Alex en un principio intento cómeselas con una cuchara, pero cuando tiro la bola de helado que iba arriba, Victorique le quito la cuchara y le pidió comérsela como se supone que deberían de ser, con su hocico, el conejo de mala gana acepto sabiendo lo que esto significaba, no tardo mucho para que la nutria viera el motivo de su negativa anterior.

Verán por su pequeño hocico de conejo le era muy difícil comer de esa forma sin embarrar su nariz, la nutria solo pudo reír al ver esto, uso sus pequeñas patas para limpiar la nariz de su amigo y luego se lamio el helado de ellas para probarlo.

— Oye. ¡Sabe muy rico tu helado! —Exclamo ella mirando sonriente a su amigo, bastante inconsciente de lo que acababa de hacer, él conejo simplemente la observo apenado— ¿Pasa algo? —Curiosa ladeo un poco su cabeza, siendo incapaz de entender el por qué su compañero la veía de aquella forma.

— ¡Nada, nada! Te gusta mucho el helado. ¿Verdad? —La nutria esbozo una enorme sonrisa asintiendo con la cabeza para poco después seguir comiendo su golosina.

— Me gustan mucho las cosas heladas —Menciono mirando fijamente su helado que estaba a punto de terminarse— Es una pena que se acaben tan pronto… —Susurro con tristeza haciendo un pequeño puchero, como si de una niña pequeña se tratase.

— ¿Quieres del mío? —El conejo pregunto con desinterés estirando su pata para entregar el helado. Los ojos de la joven nutria brillaron de alegría.

— ¿De verdad? ¡Para mí! —Lo miro con incredulidad y emoción.

— Nop. ¡Es mío! ¡Hahahaha! —Comenzó a reír de forma impulsiva, molestando a su amiga por la mala broma que le había jugado. Una mirada de enorme desprecio fue dirigida hacía el conejo y antes de que tranquilizara su risa pudo sentir como algo helado caía en su cabeza, para especificar se trataba de lo poco que quedaba del helado de la nutria. E incluso había presionado con más fuerza para romper la barquilla en su cabeza.

— Dulce venganza —Menciono ella alegre encogiéndose de hombros y mirando con una sonrisa llena de malicia a su amigo— ¡Y nunca antes mejor dicho! —Apenas termino por decir aquello comenzó a reír sin detenerse, observando como el helado escurría por la cabeza de su compañero hasta su hocico.

— Nutria malvada… —Susurro molesto quitándose la barquilla de la cabeza, así como tomando una servilleta y comenzar a limpiar su pelaje, despeinándose un poco.

— Lindo peinado —Sonrió, observando el estilo tan gracioso de su amigo.

El tiempo no paso en vano, pues las bromas de ese estilo eran comunes entre ellos y acabaron arreglando el pleito con rapidez, terminando todo en un recuerdo que les causaría increíbles carcajadas, más que nada a la nutria que adoraba molestarlo y vengarse de vez en cuando de ciertas cosas que le decía.

Ambos decidieron seguir con los planes improvisados que tenían, el cual consistía en ver la película de un tigre boxeador llamada "Just Zoo it!" la cual había sido muy esperada durante el año pasado, sin mencionar que las ventas de laquilla y la critica la tenían en un pedestal, los motivos del conejo para verla eran muy variados, desde la trama, hasta varios personajes o incluso actores, lo que motivo a la joven nutria fue el tigre que hacia el papel principal Silvestre Claws, un famoso actor muy cotizado y declarado por varias revistas como uno de los machos más sexys del mundo.

La película fue todo lo que todos esperaban y mucho más, hubo de todo, desde escenas de acción y romance, hasta dramas desgarradores y temas homosexuales, a ambos les gusto, tal vez un poco más al conejo que a la nutria, pues la última se había quedado dormida minutos antes del final. Cosa que había terminado con el macho llevando a su amiga tomados de la pata para que esta no acabara chocando contra alguien o cayendo por las escaleras.

—Oh, vaya, así que eso es lo que ustedes hacen cuando están solos eh —Dijo un Coywolf. "Hibrido lobo-coyote." Que se venía acercando con una gran sonrisa pícara en su rostro— Se nota que no pierdes el tiempo Nutria malvada—

—Díganos, si estamos interrumpiendo algo, bien podremos irnos —Mencionaba ahora un Zorro que venía junto al hibrido, de nombre David.

—Vamos, vamos, déjenlos, no les arruinen el momento —Decía ahora un oso que venía acompañado de una pareja de lobos quienes no tardaron en saludar también. El oso correspondía al nombre de Leonardo, al igual que uno de los dos lobos. Mientras que la loba que venía con ellos correspondía al nombre Iva.

— ¿Nick? ¿David? Wow, también están los dos Leonardos e Iva. ¿Tú también? —Cuestionaba Vic un tanto asombrada, pero sobre todo confusa de ver a los amigos de su chat de Pawnbook allí. Por un momento la pobre había pensado que se trataba de un sueño.

—Nosotros ya veníamos para aquí de todos modos —Aclaro la loba mientras le sonreía.

—Esperen. ¿René vino con ustedes? —Preguntó Alexandre un tanto curioso y nervioso al momento de darse cuenta que continuaba tomándole la pata a su amiga, pata que soltó con rapidez e intentando que nadie se percatara.

—No, no pudo venir —Aclaro el lobo un tanto incómodo— Dijo algo de sus caderas y la noche, la verdad no entendí —

Luego de los saludos de turno, un par de explicaciones, así como una charla picara innecesaria por parte de Nick, el pequeño grupo opto por salir del cine e ir por algo de comer, en lo que Alex y Vic esperaban a sus amigos, puesto que el hambre que tenían era poca, el cansancio y la falta de sueño pudo con ambos, terminando por dormir juntos uno recostado sobre del otro, tan pacíficos, tan lindos juntos, tan vulnerables.

Sus amigos quienes regresaban con sus charolas llenas de comida chatarra no pudieron evitar enternecerse al ver la escena, así mismo tampoco pudieron resistir la tentación de fotografiarlos, una de esas fotos llego a parar al celular de cierto mono, el cuál no tardo en editarla para hacerla lo más romántica y picara que le fuese posible y luego ir a la página de Pawnbook que administraban esos dos, y ponerla como foto de portada así como armar todo el escándalo que le fuese posible en torno a la pareja, ustedes se podrán imaginar sus caras al despertar al día siguiente y ver todo ese mar de mensajes y comentarios que les habían caído por Pawnbook.

Fin.


Y... Vaya... Ahora si... Con esto doy por terminado el especial de San Valentin, este ultimo capitulo como lo mencione allá arriba fue escrito por Rene18 autor de La real utopia, fanfic que esta en sus comienzos y si les intereza, pasarse a echarle una leidita :3

Muchas gracias a los que estuvieron leyendo cada capitulo, así como dejando su comentario... De verdad lo agradezo mucho y si una vez terminado alguien más se lo encuentra y tuvo el gusto de leer hasta aqui e igual comentar, muchas muchas gracias por todo...

Fue muy lindo hacer ese pequeño especial que se extendio más de lo esperado y sobre todo que disfrute demasiado hacerlo.

Muchas gracias de nueva cuenta y nos vemos en algun otro fanfic ;)