Aún no tengo pensado abandonar este fic, lamento la tardanza y espero que les guste.

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Elsa sin pensarlo mucho se colocó su vestido con su magia y corrió detrás de aquella sombra. No tardo mucho antes de que salieran del castillo y la sombra comenzara a desplazarse por las calles de Arendelle hasta dirigirse al monte de la ciudad. Al llegar, la sombra se disipó cerca del árbol y Elsa se detuvo quedando frente a este, observó aquel árbol por un momento hasta que escuchó a una voz decir:

-Mi estimada reina que gustó tenerla por aquí- notó que varias sombras pequeñas salieron del árbol y se acercaron a ella.-Nos alegra que finalmente sea capaz de vernos ¿no es así, amigos míos?- las sombras comenzaron a rodear a Elsa y ella dio unos pasos para atrás asustada.-No debe temer Su majestad, prometo que venimos en son de paz-

-¿Quién eres tú?- logró articular.

-Pues me conocen por muchos nombres, pero hay uno en particular por el cual me gusta ser llamado- frente a ella apareció lentamente un ser vestido de negro con un peinado peculiar.

-Permitame presentarme como se debe- le sonrió.- Mi nombre es Pitch-


La reina sin decir nada lo observó impresionada por un instante más hasta que Pitch añadió:

-Lamento si mis pequeños le ocasionaron alguna clase de molestia Su Majestad- las sombras comenzaron a rodearlo mientras él las acariciaba con ternura cuando pasaban frente a él.- A veces mis sombras son algo traviesas e incontrolables, simplemente no lo pueden evitar-

-Sombras- susurró Elsa mientras relacionaba sus palabras y lo miró directamente a los ojos antes de concluir:

-Tú eres a quien Jack estaba buscando-

-Así es Elsa- soltó una risa maliciosa y se desvaneció mientras su silueta se desplazaba por el pasto.-¿No hay problema si también te tuteo, verdad? Veo que no es necesaria tanta formalidad entre nosotros de ahora en adelante- Elsa simplemente ignoró su pregunta y le cuestionó con firmeza:

-¿Qué hacían tus sombras en mi palacio?-

Pitch reapareció atrás de ella causando que esta se asustara antes de responder:

-Como te dije, mis sombras son algo traviesas y a veces no las puedo controlar- ella se volteó para enfrentarlo.

-Pues entonces comienza a controlarlas, y será mejor que tú y tus sombras se vayan inmediatamente de mi reino- sentenció.

-¿Por qué tanta agresividad? No vine de tan lejos para que me echaras sin antes poder hablar contigo- camino alrededor de Elsa con las manos en la espalda.

-Hablaré contigo con la única condición de que al final te vayas con tus sombras y no regresen jamás-

-Veo que tienes muy malas referencias de mí.-finalmente se detuvo frente a ella.-Déjame adivinar quién pudo ser la persona que te las diera- hizo como si pensara por un momento.-¿Pudo haber sido Jack Frost tal vez?-

-Eso no importa-

-Por supuesto que importa Elsa, ¿Y sabes por qué? porque Jack Frost me detesta-

-Supongo que tiene motivos de más para hacerlo-

-Después de que te abandono ¿aun así vas a defenderlo?- Elsa se sorprendió al escuchar aquello.

-¿Cómo sabes…-

-Por qué él también me lo hizo a mí- elevó la voz.-Me traicionó para poder formar parte de los guardianes, yo le ofrecí mi apoyo incondicional y él solo me apuñalo por la espalda. ¿Tienes idea de cómo se siente eso?- el silencio de Elsa habló por si solo.-¿Sabes lo que es confiar en alguien por completo y que te lo paguen de la peor manera?-

Elsa luchó para que no le afectaran aquellas palabras pero fue inútil, por lo cual decidió preguntar:

-¿Y de qué quieres hablar conmigo?- Pitch sonrió levemente antes de responder:

-En realidad venía a hacerte una pequeña propuesta, últimamente he estado buscando a alguien que sea tan única y realmente poderosa como lo eres tú, que pudiera interesarse en unir fuerzas conmigo para mejorar el mundo- Elsa no se había esperado aquella respuesta en absoluto.

-Agradezco la consideración pero aunque quisiera no tengo tiempo para eso, así que si me disculpas- se dio la vuelta para regresar al palacio.

-No requeriría de mucho tiempo Elsa, lo que quiero hacer es demostrarle al mundo entero que la oscuridad y el frío juntos no son tan malos como ellos imaginan. Piensalo, podríamos hacer grandes cosas, seriamos completamente invencibles y le demostraríamos a Jack Frost de una vez por todas que con nosotros no se juega-

-No- respondió volteando a verlo nuevamente.-Yo no podría hacer algo así, la oscuridad y el frío juntos son tan malos como la gente imagina- recordó la situación de Arendelle cuando ella perdió el control de sus poderes. No quería volver a repetir eso jamás.-Ahora te pido que cumplas con mi orden y te vayas de aquí- Pitch sonrió ante su respuesta mientras sus sombras comenzaban a acercarse a ella.

-Es una lástima que rechaces mi oferta, me hubiera gustado mucho que aceptaras de buena manera- al ver que las sombras estaban por tocarla, les lanzó hielo causando que se congelaran formando una estructura grisácea. Al comprender las palabras de Pitch, comenzó a correr en dirección al castillo.

-Ya saben que hacer- susurró Pitch y más sombras se abalanzaron a toda velocidad contra Elsa. Ella intentó esquivarlas y comenzó a lanzarles hielo para detenerlas. Una sombra sin embargo, logró sostenerla por el tobillo causando que la reina cayera e inmediatamente ella la cógelo para poder zafarse de su agarre.

Las demás sombras la rodearon mientras Elsa se ponía de pie formando una gran bola azul, la lanzó intentando golpear la mayor parte de sombras que le fuera posible pero ya eran tantas que no fue capaz de pelear con todas y antes de que pudiera hacer algo más, dos de ellas la inmovilizaron de las muñecas y extendieron sus brazos para que no pudiera escapar.

-¡Suéltame!- le gritó a Pitch y este solo se acercó para quedar frente a ella.

-Eso no será posible, como te comenté ocupo la ayuda de alguien como tú para mis planes- Elsa respiraba agitada por la pelea pero respondió:

-Tú no puedes obligarme-

-Por supuesto que puedo y pienso hacerlo- sonrió con malicia y Elsa se jaloneo intentando escapar.-Ni siquiera lo intentes, estás demasiado débil para ganarle a mis sombras-

Elsa no entendía porque no era capaz de congelar a las sombras que la sostenían y Pitch al notar la confusión en su mirada, añadió:

-¿Creíste que me presentaría aquí sin debilitarte primero? Mis sombras hicieron un buen trabajo invadiendo tus sueños durante meses- fue entonces cuando Elsa lo entendió, este encuentro no había sido una simple casualidad. Sus pesadillas, el cansancio, todo era parte del plan de Pitch.

-¿Qué piensas hacer conmigo?-

-Ya lo verás, pero por ahora será mejor movernos de aquí- hizo un par de señas a sus sombras antes de caminar de vuelta al árbol y desaparecer. Las sombras mientras tanto envolvieron por completo el cuerpo de Elsa, haciéndola desaparecer al instante.

ANNA

-¿No hay rastro alguno de mi hermana?- preguntó Anna a uno de los guardias cuando regresaron de su búsqueda.

-Ninguno Su Majestad, nadie parece haberla visto, pero no descansaremos hasta no encontrar a la reina-

-Se lo agradezco Albert, si me permite un momento a solas con mi esposo, él les dará indicaciones para proseguir con la búsqueda de mi hermana- el guardia hizo una pequeña reverencia antes de salir de la habitación.

Anna se sentía destrozada por la desaparición de su hermana, llevaban ya cuatro días sin saber de ella y el reino enteró hacia lo posible por encontrarla sin éxito. Era como si se hubiera evaporado sin dejar rastro.

-La encontraremos Anna ya lo verás- le aseguró su esposo abrazándola mientras estaban sentados a la orilla de la cama- Saldré a buscarla yo mismo a los alrededores del pueblo. Puede que haya escapado…-

-No Kristoff, ella no se escapó, no esta vez- le aseguró. Aquella mañana había comenzado a nevar a pesar de estar en pleno verano y Anna interpretó aquello como una señal de que su hermana no podía estar muy lejos.

-Pero los guardias me comentaron que tu hermana había estado muy rara últimamente y puede ser que…-

-Ella no huyó- dijo Anna con firmeza y Kristoff resopló resignado.-Tienes que confiar en mí Kristoff, siento que algo malo realmente le ocurrió a mi hermana-

-De acuerdo, confiaré en ti linda- acarició su mejilla y le dio un pequeño beso en los labios.-Saldré inmediatamente en su búsqueda, pero debes prometerme que intentaras mantenerte tranquila y que te quedaras aquí como indicó el doctor.-

-Lo prometo- Kristoff le dio otro beso antes de decir:

-Gracias. Regresare al anochecer- se levantó de la cama, pero Anna tomó su mano.

-Cuídate- le dijo

-Lo haré y tú cuida de nuestro hijo- Anna asintió y finalmente Kristoff salió de la habitación.

Durante el resto de la mañana y parte de la tarde Anna hizo lo posible por cumplir su promesa, pero cuando vio por la ventana que la nevada se intensificaba cada vez más, no pudo evitar sentirse ansiosa y preocupada por Elsa. Sentía que tenía que hacer algo y que tenía que hacerlo ya. De repente, alguien tocó la puerta.

-Adelante- era Olaf, quién traía lo que parecía como una esfera de cristal.

-Hola Anna- se acercó a la cama donde ella estaba recostada y se sentó en la orilla.

-¿Qué llevas ahí?- le preguntó Anna intrigada.

-¿Esto? Me lo dio un pequeño hombrecito en el bosque mientras Sven y yo buscábamos a Elsa- le explicó.-Me preguntó que si la conocíamos porque quería entregarle esto- bajo su mirada a la esfera.- Le dije que sí y que nosotros podíamos dárselo cuando ella regresara a casa-

-¿Puedo verlo?- Olaf se lo entregó y Anna lo revisó con detenimiento, era una bola de cristal navideña que tenía una nota pegada. Inmediatamente Anna lo leyó y decía:

Elsa,

No pienses que Jack se ha olvidado de ti, solamente ya no tiene permitido volver a verte. Si quieres visitarlo y verlo una última vez solo tira esta esfera al suelo mientras piensas en él y se abrirá un portal donde podrás encontrarlo.

Tómalo como un regalo de nuestra parte.

Atte. HD y Meme

-Lo sabía- sonrió Anna y le preguntó a Olaf.- ¿Quién dices que te dio esto?-

-No me dijo su nombre, pero era un hombre pequeño que volaba y era de color parecido a la arena- Anna se sintió un tanto confundida pero a la vez se sintió esperanzada. Ahora tendría la oportunidad de buscar a Jack y pedirle ayuda para encontrar a su hermana. Rápidamente se puso de pie y tomo un abrigo de su closet, al ver por la ventana se percató que acababa de iniciar una fuerte tormenta de nieve.

-Olaf, iré a buscar a Jack- le dijo mientras se ponía el abrigo.

-Pero el doctor dijo que…-

-Sé lo que dijo, pero no pienso tardar- le aseguró.-Voy a necesitar que te quedes aquí y solamente no dejes entrar a nadie a la habitación hasta que yo regrese ¿de acuerdo?- Olaf solamente asintió.

-Bien- Anna leyó nuevamente las instrucciones de la nota y cerró sus ojos para pensar en Jack.

-Necesito encontrar a Jack- susurró y tiró la esfera. Al abrir los ojos vio un portal abrirse frente a ella, se sintió un poco nerviosa al no saber lo que encontraría del otro lado por lo que tocó el portal con su mano y la regresó como si se hubiera quemado, notó que Olaf la miraba fijamente.

-Estoy asegurándome que sea seguro, es la primera vez voy a usar una de estas cosas- le explicó.-No olvides lo que te pedí Olaf-

-Este cuarto estará totalmente seguro hasta tu regreso- Anna asintió y tomó un bocado de aire antes de entrar finalmente al portal.

JACK

El espíritu del invierno se encontraba sentado en un muelle cerca de la ciudad mientras observaba los edificios y las casas. Nuevamente estaba vigilando que no hubiera presencia de alguna sombra cercana y aunque intentaba mantener su mente ocupada en eso, no podía evitar pensar también en Elsa. Habían pasado semanas desde la última vez que la vio y desde entonces sentía un vacío en su pecho que no podía explicar, odiaba no haber tenido la oportunidad de despedirse de ella e inclusive en una ocasión intento robarle una esfera a Norte para poder verla pero inmediatamente fue descubierto. Después de un largo sermón por parte del señor Navidad, Jack finalmente se resignó a su destino de jamás volverla a ver y eso le ocasionaba una sensación extraña que jamás había experimentado.

De repente, un portal se abrió junto a él y se sorprendió cuando vio a la persona que emergió de él.

-¿Anna?- preguntó sorprendido mientras se ponía de pie.

-Jack- brinco de emoción al verlo y se acercó para darle un rápido abrazo a pesar de su enorme vientre.

-¿Qué haces aquí? ¿De dónde sacaste la esfera?- le preguntó extrañado.

-Necesito tu ayuda. Elsa está desaparecida- respondió Anna ignorando su pregunta y Jack sintió un escalofrío recorrer su cuerpo al escuchar aquello.-No sabemos nada de ella desde hace cuatro días y siento que algo muy malo esta por ocurrirle-

-No perdamos tiempo entonces- respondió Jack sacando una esfera que tenía guardada para regresar a su propio universo y abrió el portal de vuelta a Arendelle.

Al llegar, escucharon a Olaf decir:

-Eso sí que fue rápido- en eso vio a Jack y añadió- Hola Jack-

-Gusto en verte otra vez Olaf- regresó su atención a Anna y le dijo.-Iré a revisar el lugar para ver qué es lo que puedo encontrar- ella asintió y rápidamente Jack se apresuró en salir del castillo.

Jack inmediatamente se encontró con la fuerte tormenta de nieve que había pero a él eso no le afectaba de ningún modo por lo cual sobrevoló la ciudad buscando algún rastro de Elsa. Cuando pasó cerca del árbol que estaba en el monte, escuchó algo que lo dejo paralizado.

Eran gritos, gritos desgarradores de:

-Elsa- susurró Jack completamente destrozado y rápidamente se acercó para revisar el lugar.

ELSA

-Suficiente- dijo Pitch a su sombra para que dejara de invadir la mente de Elsa.

Durante esos cuatro días se la pasaron torturando a la reina mediante horribles pensamientos para debilitarla aún más, Pitch quería llegar al punto donde la reina pensara que todo lo que veía en aquellas pesadillas era completamente real.

Después de dar la indicación, Elsa quedó completamente inmóvil en el suelo debido a que ya no le quedaba nada de fuerza, sentía una enorme tristeza y rabia dentro de sí después de todo lo que le había visto: Le habían mostrado a su hermana morir, al pueblo odiarla y remplazarla por Hans, a ella perder completamente el control de sus poderes y a Jack abandonándola para siempre.

-Creo que esta lista- comentó Pitch y Elsa alzó su mirada. Alcanzó a ver entonces como sombra cambió de forma para lucir como ella.

-Muy pronto dejaras de sentir dolor Elsa.- dijo Pitch.-Te prometo que después de esto ya nunca más volverás a sentir nada- rió maliciosamente y la sombra se agachó para quedar junto a Elsa. Colocó la mano en el corazón de la reina y de inmediato Elsa sintió un fuerte dolor en el pecho, fue un dolor tan grande que la hizo perder el conocimiento y lo último que escuchó antes de que todo se volviera negro fue un:

-¡Elsa!-