GENERAL

Aquel beso fue lo que necesitó Elsa para vencer finalmente a la oscuridad que estaba dentro de ella. Nunca antes se había sentido así y cuando se separaron, ambos sintieron su rostro arder.

-Elsa, yo...-comenzó a decir Jack en un tono apenado pero Elsa lo interrumpió dándole otro beso en los labios.

De repente escucharon una risita detrás de ellos y al separarse notaron que Anna los veía con una enorme sonrisa en el rostro causando que los dos se volvieran a sonrojar.

-Gracias Jack- le dijo Anna y este no supo qué responder.

-Yo también te lo agradezco Jack, pero hubiera preferido que llegaras un poco antes- comentó Kristoff mientras se sobaba la cabeza y se sentaba junto a su esposa.

-¿Estas bien Kristoff?- le preguntó Anna preocupada.

-Solamente necesito un poco de hielo-

-Lo lamento tanto- se disculpó Elsa y en eso pareció recordar algo:

-¡Olaf!-

-Estoy bien- dijo el muñeco de nieve mientras entraba en la habitación con las piernas y los brazos un poco chuecos.

-Lo siento amiguito- comentó Elsa mientras lo arreglaba con su magia.

-Elsa, creo que hay muchas cosas que debes arreglar- expresó Anna mientras observaba los alrededores congelados.

-Tienes razón- y en menos de un minuto quitó todo el hielo que había en el lugar. Jack vio a Elsa con preocupación y dijo:

-Debo regresar con los demás guardianes, necesitan mi ayuda-

-Iré contigo-

-¿Estas segura?-

-Sí, yo también necesito proteger a mi reino- Jack asintió y dicho eso, la cargó entre sus brazos para poder salir de ahí.

Cuando llegaron, la batalla contra las sombras estaba a todo lo que daba, rápidamente se pusieron a luchar y al poco tiempo Pitch llegó mediante un portal. En cuanto pudo, Elsa le lanzó un fuerte golpe que lo tiró al piso.

-Pero que...- parecía muy confundido.

-Debiste irte cuando te lo ordene- le dijo Elsa muy enojada mientras se acercaba a él y Pitch no podía creer que se había librado de la sombra que estaba dentro de ella.-Por tu culpa casi cometo el peor error de mi vida- volvió a lanzar su poder pero Pitch logró evadirlo y le respondió tirándola al piso.

-Tú peor error es confiar ciegamente en Jack, ya lo verás- estaba por atacarla de nuevo, pero en eso Jack se interpuso diciendo:

-No volverás a tocarla- comenzó a pelear contra Pitch.

-¿Estas bien?- le preguntó Hada mientras la ayudaba a levantarse, a lo que Elsa asintió. Siguieron peleando contra las sombras hasta que vio que una de ellas iba directo a Jack aprovechando que estaba distraído con Pitch, por lo que corrió hasta donde estaba Jack y lo tomó de la mano para poder moverlo a tiempo.

-Gracias- en ese momento tuvieron una rara sensación en las manos, era como si sus poderes se estuvieran entrelazando de algún modo.

-Me las pagaran- gritó Pitch enojado mientras los veía a ambos.-¡Sombras, todos contra ellos!- y todas las sombras, incluyendo las que estaban peleando con los demás guardianes se fueron contra Jack y Elsa.

Jack miró sus manos unidas y entrelazó sus dedos con los de ella antes de mirarla a los ojos. Elsa de inmediato entendió lo que quería hacer.

-¡Todos al suelo, ahora!- los guardianes lo miraron confundidos pero hicieron lo que les pidió. Jack le sonrió a Elsa y ella asintió antes de que ambos lanzaran su poder contra las sombras, ambos poderes combinados formaron un círculo que los rodeo a los dos y después se expandió con fuerza, el impacto fue tan fuerte que destruyó a todas las sombras que estaban a su paso.

-¡No!- gritó Pitch al ver aquello. Al darse cuenta de su inminente derrota, se apresuró en salir de ahí abriendo otro portal.

-Pero ¿Qué fue eso?- preguntó Conejo aún en el piso y Meme comenzó a hacer figuras sobre su cabeza.

-Meme tiene razón- comentó Norte mientras se ponía de pie.-Parece que el poder de ambos aumenta cuando están juntos-

-Oh pero que romántico- dijo Hada mientras juntaba sus manos ilusionada y Elsa bajo la mirada apenada al escuchar eso. Jack al darse cuenta de eso, le preguntó:

-¿Puedes verlos?- Elsa asintió.

-Genial, entonces deja presentártelos- una vez que hicieron las presentaciones y que Elsa se disculpara por lo sucedido. Norte comentó:

-Tú no tienes nada de que disculparte Elsa, soy yo el que les debe una disculpa a ambos por haberlos separado, esto jamás habría pasado si no fuera por mi error-

-No hay nada que perdonar Norte, a ninguno de los dos- Jack acarició la mano de Elsa y le sonrió.

Conejo entonces aclaró su garganta y dijo:

-No quiero interrumpir este momento tan conmovedor pero Pitch aún anda suelto por ahí con las esferas de Norte-

-Tienes razón Conejo, debemos ir a buscarlo- Norte saco otra esfera de su traje y abrió un portal.- ¿Nos vamos?- todos se despidieron de Elsa y entraron al portal. Jack parecía estar indeciso de lo que debía hacer.

-Ve con ellos- le dijo Elsa.- Estoy segura que en cuanto puedas, regresaras a verme- Jack tomó su rostro entre sus manos antes de decir:

-Te lo prometo- le dio un rápido beso en los labios antes de desaparecer por el portal.

3 AÑOS DESPUES...

-Ma- dijo el pequeño Andy mientras jalaba el vestido de su mamá.

-¿Qué sucede cariño?-

-¿Puedo ir con papá y Olaf por dulces?-

-Claro mi amor, pero no coman tantos como la última vez- el pequeño Andy se rió y salió corriendo de la habitación en búsqueda de su papá.

Elsa soltó una leve risa al ver la escena, ya que recordó lo hiperactivo que se puso su sobrino la última vez que comió muchos dulces.

-Espero que Kristoff se mida con lo que le compra esta vez-

-Eso espero- concordó Anna y en eso tocaron la puerta, era un guardia para avisar que tenían visita. Ambas bajaron a la entrada principal y en eso vieron a Jack sentado en un banquillo.

-Jack ¿qué haces aquí? ¿Por qué no entraste volando a la habitación como siempre lo haces?- preguntó Anna pero ni siquiera le dejo responder porque añadió.-Lo importante es que ya estás aquí, Elsa te estaba esperando- tomó la mano de ambos para jalarlos hacia la salida.

-Ahora vayan y disfruten de la tarde-

-¿Pero qué hay sobre la visita...-

-Yo me haré cargo de eso, hoy es tu día libre- soltó una risita.- Diviértanse- y salió de ahí sin decir más.

-¿Nunca cambiará verdad?- preguntó Jack después de darle un suave beso en los labios.

-No, nunca- Elsa hasta entonces notó que él traía puesta ropa muy distinta a la que solía usar y no traía su cayado.

-¿Hay algo que debas decirme?- Jack se rascó la cabeza de forma nerviosa antes de decir:

-Creo que será mejor si te lo muestro- tomó su mano y caminaron hacía el pueblo.

Cuando llegaron, inmediatamente Elsa se percató que tanto los niños como los adultos miraban a Jack con curiosidad e incluso algunos hasta lo saludaban.

-Pueden verte-Jack solo asintió mientras la llevaba al monte para poder platicar solos.

-¿Por qué pueden verte?- preguntó Elsa una vez que llegaron.

-Porque hice un trato con la Luna. Bueno en realidad fue un obsequio de su parte-

-Y ahora la gente puede verte-

-No solo eso Elsa- se acercó y acarició su mejilla.-Ahora podré vivir y envejecer contigo- eso tomó por sorpresa a Elsa, jamás imagino que algo así fuera posible y Jack como si pudiera leerle la mente, le dijo:

-Yo tampoco pensaba que fuera posible- le sonrió.

-¿Pero qué pasara con tus poderes?-

-Aún podré usarlos, no los perdí pero solo digamos que ya no trabajare tiempo completo-

-¿Y qué pasara cuando envejezcas y cuando...-

-¿Muera? Volveré a ser como era antes y si tú lo decides así, puedes quedarte a mi lado para siempre- Elsa le sonrió antes de decir:

-¿Esta es tu forma de pedirme que me case contigo?- la sonrisa de Jack se ensanchó y la abrazó con fuerza.

-Esta es mi forma de decirte que me encantaría pasar la eternidad contigo- Elsa soltó una risa de alegría.

-A mí también me gustaría eso- lo besó apasionadamente por unos minutos dejándose llevar por todo el amor que sentía por él y cuando finalmente se separaron, le dijo:

-Yo también tengo algo que decirte- colocó su mano en su vientre con cariño.-Pero te lo diré hasta después de la cena- se alejó de él con una sonrisa divertida mientras comenzaba a correr hacia el castillo.

Jack corrió detrás de ella sintiéndose completamente dichoso, pues sabía que su vida no podría estar más completa que en ese instante. Comprendía finalmente que su helado corazón estaba más cálido que ningún otro y seguiría así por toda la eternidad.

FIN