Hola, hola! Aquí Haine! Pasó menos que la última vez, pero bueno tuve un ataque de inspiración y lo aproveche... :D
Me relei el cap para evitar errores, pero si se pasó alguno lo siento, no las voy agobiar con mis problemas, mejor paso directo al cap :)
One Piece y su personajes pertenecen a Oda-sama (Aunque esto ya todos lo sabemos)
En cuanto a mi Oc y la idea de estos drabbles es mía. Por favor respetar esto y pedir permiso para utilizar mis personajes, si es que quieren hacerlo.
En medio de la noche Gaia se levantó de la cama de Finn, junto la ropa que estaba tirada por el piso y se cambió rápidamente, cuando estaba por hacer su escape triunfal por la ventana de la habitación que estaba en el segundo piso, la sujetaron fuertemente de la muñeca, un Finnigan medio dormido, que en ese estado tenía una cara adorable pensó Gaia.
-¿A dónde vas?-Le dijo aun intentando despertarse.
-al barco-
-Puedes quedarte, no me molesta-Tiró de la muñeca y por inercia ella quedo sentada al lado de él
-necesito llegar al barco, tendré problemas si no-
-Vamos… quédate hoy si? Siempre estoy solo…-Sus ojos dorados parecieron agrandarse al mirarla directo a los suyos.
-Puff…. Necesitas una novia-Dijo la chica sarcástica amagando con levantarse otra vez.
Jaló de ella más fuerte haciendo que quedara arriba de su pecho, pero luego besarla sorpresivamente, Gaia correspondió un poco confusa al principio, pero luego fue ella quien metió la lengua en la boca de Finn, entrelazándose con la de él, un beso lujurioso, debes en cuando ella mordía su labio inferior provocando un gruñido de parte de él. Luego de unos minuto besándose Finn la tomo por la cadera y la volteo al centro de la cama dejándola debajo de él, comenzó a sacarle el vestido otra vez.
-Mnnn…Finn-Habló Gaia entre el beso-No…me.. lo acabo de poner-Sintió su vestido aflojarse del todo.
-Mañana te acompaño al barco, quédate aquí…-Se separó de ella mirándola a los ojos.
-Vale… pero no me acompañaras al barco-Fue la sentencia final de la chica antes de agarrarlo por el cuello y besarlo de nuevo.
A la mañana siguiente, Gaia caminaba con una cara de pocos amigos hacia el barco que ya estaba a la vista, su ánimo era porque Finnigan de alguna manera se las ingenio para obligarla a acompañarla.
-Si arriba del barco se te ocurre mencionar o hacer alguna referencia acerca de que anoche estuve contigo… te matare-Sus ojos eran dagas que lo miraban directamente mientras decía la amenaza-Lo juro…-
-Entendido-Dijo el hombre levantando ambas cejas-Si que metes miedo cuando quieres…-
-Aja….-fue toda la respuesta que obtuvo, Gaia volteo la cabeza mirando al barco que estaba frente a ellos-ALGUIEN QUIERE VER AL CAPITÁN!-Gritó.
Automáticamente una plancha de madera se extendió del barco a tierra, por donde la chica comenzó a ascender seguida de Finnigan, ni bien llegó a cubierta Killer la recibió en silencio, sintió su mirada fija en ella, solo lo miró al casco y levantó las cejas a modo de saludo. El no había estado en el bar, tampoco la había visto vestida de esa manera.
-¿Quién es?-Le pregunto a Gaia sin miramientos.
-Se llama Finnigan, es…-Miró a Finn, preguntándole silenciosamente si debería decir a qué se dedicaba, esté asintió con la cabeza-contrabandistas de armas, trabaja en el mercado negro, con clientes muy importantes…-
-Tú eres el que coqueteo con ella en la barra!-Grito Kei señalándolo, mientras se acercaba a Gaia- ¿Dónde estuviste toda la noche?-Le pregunto a la chica.
-¿Qué acaso eres mi padre?-El chico se la quedó mirando entre ofuscado y ofendido-Por escenas como estas, no estoy con chicos como tú-mientras decía esto caminaba directo a la puerta, para ir a su cuarto-Para tu información anoche, dormí en un lujoso hotel con una cama lujosamente decente-
No era del todo mentira, la casa de Finnigan era lujosa y su cama muy cómoda, pero no quería que el barco entero, Killer, se enterara de su aventura.
A lo hombres les gustaba pensar que las mujeres solo estaban con ellos.
Minutos más tarde Finnigan estaba en la oficina del gran Eustass Kid, sin Gaia y con un tipo que usaba casco detrás, sentía su mirada en la nuca.
-¿Contrabandista?-Dijo el capitán mirándolo de manera sospechosa.
-Así es, las mejores armas que puedas encontrar, haría de este barco un buque de guerra militar-
- Porque un tipo TAN importante como vos, va venir a ofrecerme armas de categoría militar, a mí?-
-El gran capitán Kid? Por favor eres lo mejor de los novatos que hay, todo el tiempo están en los diarios, tienes las recompensa más alta-Se acercó al escritorio de Kid, tomó una lapicera que tenía a la mano y empezó a girarla entre los dedos-¿Por qué no debería?-sonrió.
Kid lo miro con cara de pocos amigos en cuanto vio que tomó tanta confianza de golpe.
-Vamos hacer un trato, ya que tienes una hermosa enfermera, te daré a modo de prueba tres armas que elijas, así verás que no te miento cuando digo que soy el mejor-
-¿Qué quieres a cambio? A Gaia? –Kid le clavó la mirada serio.
Finnigan pudo sentir como el hombre detrás de él, sacó algo con filo por el sonido que hizo en el aire pero no llego a ver que era.
-JAJAJAJAJA….tienen una enfermera que la da un hermoso sentido macabro a cualquier delirio, sé que ella no se quedaría conmigo aunque se lo suplicara-En cuanto terminó decir esto de manera despreocupada, todas las tensiones se disiparon.
-Entonces, ¿es solo buena voluntad?-
-Así es, Gaia me hablo muy bien de ti…-Le sonrió-Digamos que estoy haciendo una apuesta a futuro-
Es ese momento la susodicha se había cambiado por unos jeans ajustados, una polera negra y arriba un suéter de color manteca abrigado que le quedaba un poco grande, se había puesto unas botinetas y estaba haciéndose un café en la cocina, cuando oyó la puerta abrirse al fondo del comedor.
-¿Tuviste sexo con él?-Fue todo lo que Kei dijo cuando se apoyó de costado en la mesada observando como batía el café instantáneo.
Gaia simplemente levantó la vista hacia la pared blanca que tenía en frente, un poco molesta.
-¿Sabes? No soy católica, pero una de mis hermanas sí, tengo entendido que dios averigua menos y perdona-
-Pero yo no soy dios…-Tomo la taza de café que tenía en las manos y comenzó a batirlo él-Si lo haces tan lento saldrá feo-Gaia quedó en silencio observándolo.
-Por supuesto que no eres dios…-Fue a la heladera a buscar leche-¿Para qué quieres saberlo?-
-¿Te cuidas?-
-Por supuesto que sí, no quiero ni niños, ni enfermedades-Dijo medio ofendida.
-¿No quieres niños?-Giró la cabeza para mirarla directo.
-¿Por qué me haces estas preguntas?-Frunció las cejas-Por supuesto que no, no tengo la capacidad mental para tener un hijo, menos muchos hijos, nunca la tendré-
-Yo creo que tienes la capacidad de ser una madre-Indagó mientras vertía el agua caliente en la taza y agarra la leche de las manos de ella.
-No sabes nada de mí, ¿Quién te crees que eres? ¿Acaso sabes algo de mí? ¿Cómo para fundamentar que tengo la capacidad de ser madre?-Tomó la taza que tenía delante de él, bastante más molesta de lo que le hubiera gustado-Solo te diré que mi infancia no fue la mejor, hay cosas que ni recuerdo, yo no creo que una asesina tenga las capacidades de ser madre-Empezó a salir al comedor cuando Kei la sujeto de la muñeca para detenerla- Suéltame, ahora-
-Lo siento, no quise que te enfadaras-La miró directo a esos ojos azules como el caribe-Yo solo… te vi llegar con él…-
-Te pusiste celoso-
-Algo… yo…-Vio como Gaia negaba lentamente con la cabeza.
-Kei no digas nada… por favor-
Para Gaia, Kei era un hombre apuesto, fuerte, inteligente, durante el tiempo que pasó en el barco, si lo comparabas con los demás, era el único que podía tener un vida decente en vez de ser pirata, pero ahí estaba, las pocas veces que lo vio interactuar con chicas, era muy correcto de forma que todas quedaban enamoradas de él de alguna manera, para ella no hubiera sido distinto, pero las circunstancias de la vida la hacían huir de hombres perfectos como él, tal vez era porque eso la hacía ver sus propias debilidades, según la sociedad la mujer debía casarse y tener hijos, para ella esa posibilidad había quedado muy remota y lejana luego del ataque de psicosis que tuvo, tal vez porque lo que ella creyó amor no lo era, viviendo toda su vida engañada por una misma persona.
Si sabía que Kei no era el tipo de hombre que fue su primer amor, por así decirle, era mejor y sabía que ella le haría más daño, del que él se imaginaba, si ella cedía. Ella solo tenía sexo para satisfacerse a sí misma, no con cualquiera, con quien le gustaba, no creía en el amor y menos en el felices por siempre.
Kei en ese momento no dijo nada, quería conocerla más, a sus ojos ella era hermosa, hasta ahora la más hermosa que había conocido, le parecía un desperdicio que llevara esa vida, cuando podía tener una mucho mejor. Pero era cierto, casi no conocía nada ella. Ahora sabía que su infancia no había sido fácil.
Blaze Pues no... no la fueron a rescatar ajajaja, se vino la charla con Kei al final...xDDD Bueno como siempre nos escribimos por MP te contesto por ahi siempre, que sepas que lei y comente tu historia en Watpadd xD, ahora te perseguiré yo para que continues (?)
Los comentarios y opiniones siempre ayudan a seguir adelante :)
Besitos!
