Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en el Reto Especial de Aniversario «Almas gemelas» del foro Hogwarts a través de los años.
II
En contra de las evidencias
con Remus Lupin y Sirius Black.
Me has decepcionado. Pero, ¿sabes algo? Sonreiré y me haré a un lado. Va a doler, pero sobreviviré.
—¿Estás contento con lo que has hecho? ¿Te llena de orgullo haber traicionado los ideales que teníamos? —preguntó Remus mirándolo a través de la jaula, en el Ministerio de Magia un par de días después que se encontrara el cuerpo inerte de los señores Potter.
Cuando Remus se enteró que se capturó al traidor y llegó, jamás esperó encontrarse con un desquiciado Sirius Black. Según la información que le otorgaron algunos aurores, Sirius no sólo traicionó a los Potter sino que también asesinó a uno de sus mejores amigos y a varios muggles.
Todo en una misma noche.
Lo que más le indignaba a Remus era con la facilidad con la que Sirius parecía aceptar la situación, sin importarle haber dejado abandonado a un inocente bebé al cuidado de unos abominables muggles que le harían la vida imposible desde el primer momento que apareciera en la casa; Remus quiso hacerse cargo de la educación de Harry, por supuesto que sí, sin embargo Dumbledore no se lo permitió alegando que Harry Potter estaría sano y salvo con sus únicos parientes de sangre.
—¿Traicionar? —repitió Sirius luego de tranquilizarse y mirar enardecido a Remus— ¡Yo no traicioné a nadie! ¡Hice justicia!
—¿El concepto que tienes de justicia es entregando a una familia, nuestros amigos, a manos de un desalmado que los asesinaría? ¡Sabías que se escondían! ¿Cómo pudiste traicionar la confianza que todos habíamos depositado en ti?
—¡Te repito que no traicioné a nadie! —insistió levantándose y acercándose a su amigo, sólo para descubrir que había un hechizo que los separaba— ¡Si me escucharas, descubrirías la verdad! Yo nunca rompería el lazo que tuve con James por…
—Sé que estás mintiéndome, Black, pero nunca esperé que fueras tan cínico e hipócrita para decir no has sido tú. Nadie más que tú…
—No me juzgues, Lupin. Tampoco eras de fiar… o eres —farfulló insinuando la condición de licántropo de Remus.
Remus se quedó lívido en su sitio.
Era cierto que los licántropos fueron reclutados y que estaban en la mira de los aurores siempre, con excepción de Remus que lo mantenía como su secreto mejor guardado. Sirius sabía lo importante que era para Remus que no lo descubrieran: perdería las escasas oportunidades de empleo que se conseguía a veces –nadie quería contratarle debido a sus constantes ausencias, durante y después de la luna llena– así que ¿realmente estuvo a punto de delatarlo en medio del Ministerio de Magia?
—Has cambiado, Black. Más de lo que me gustaría reconocer —murmuró herido.
Perdió a sus mejores amigos en una noche a manos de un traidor… que era otro de sus mejores amigos. ¿Cómo no iba a estarlo?
Ahora sólo le quedaba su padre ya que su madre murió hacía dos meses a causa de una enfermedad del mundo muggle.
—El que cambió fuiste tú.
—¿Por qué?
—Si tú estuvieras en mi lugar y yo en el tuyo, no dudaría de ti como lo estás haciendo conmigo. Te creería aunque las evidencias apuntarán todo lo contrario.
