Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el Reto Especial de Aniversario «Almas gemelas» del foro Hogwarts a través de los años.

Este drabble sucede después de los acontecimientos presentes en The Cursed Child.


IV

El amor en el aire

con Scorpius Malfoy y Lily Luna Potter.

Entre tú y yo, está creciendo algo.

En mi interior, estás quedándote.

RBD – Aún hay algo.


Lily se quedó observándolo mientras él ayudaba a su hermano a prepararse para los EXTASIS, sonriendo y suspirando cuando veía la comprensiva mirada que Scorpius le dirigía a Albus cuando éste no comprendía una explicación; a Lily le encantaba ver cómo la amistad entre ambos parecía ir contra viento, marea y la continuidad del espacio–tiempo. La muchacha realmente agradecía el día en que Scorpius aceptó la amistad de Albus a pesar de la gran ironía que eso representaba para cualquiera que hubiera conocido la relación de odio que se perjuraron Draco Malfoy y Harry Potter antes que sus respectivos hijos decidieran ser amigos.

Se podía decir que ahora había un trato más amable entre ambos, tirándole más a la cordialidad que a la amistad. Y según su mamá, eso ya era un avance digno de mención.

—¿Has terminado la redacción, hermanita? —preguntó Albus con cierto toque burlón en su voz.

Él descubrió el sentimiento que comenzaba a florecer en Lily; en lugar de molestarle como a cualquier hermano mayor que se enteraba que su hermanita estaba enamorándose, le terminó causando gracia. En especial porque indirectamente estaba correspondiendo el amor que le profesaba Scorpius cuando creía que nadie le estaba observando y/o escuchando. Si uno lo pensaba detenidamente, no era tan malo. Al menos, a Scorpius lo conocía y sabía que no tenía malas intenciones con Lily.

James, por otra parte, no opinaba igual que Albus y casi le mandó a la enfermería cuando se enteró que podía corromper a su dulce e inocente hermana pequeña.

Lily se sonrojó, tensó el agarre en su pluma y le envió una mirada fulminante.

—Eso es lo que hago.

—¿En serio? No parece que estés avanzando. ¿Necesitas ayuda?

Le sonrió Scorpius después de mirar el pergamino casi vacío de Lily, que se estaba estudiando para los TIMO.

—No, gracias —contestó tranquilamente, feliz por la atención que estaba recibiendo de él.

—Para cualquier cosa que necesites, estoy aquí para ti —aseguró Scorpius conteniéndose por soltar alguna frase que lo dejara en evidencia.

Se suponía que Scorpius no tenía que amar a la hermana pequeña de su mejor amigo pero, como a la vida le gustaba hacer lo que se diera la gana, lo mandó a tener esos sentimientos con precisamente la única chica que estaba fuera de su alcance.

Lily era amable, dulce, bondadosa… y un montón de virtudes que tía Daphne le aseguraba que sólo veía él.

—Se siente el amor en el aire. ¿Cuándo vas a decírselo? —susurró Albus a Lily que se volteó hacia él.

—Eres hermosa, Lily.

—¿Qué? —balbuceó sorprendida— Repítelo, Scorpius, por favor.

Scorpius palideció al notar que eso lo dijo en vez de pensarlo.

—Te dijo hermosa, hermana —contestó Albus para fastidiar a Scorpius.

—Lo eres —tartamudeó Scorpius dándole una colleja a Albus, regañándole por ser un cotilla.

—Vaya.

—¿Te molesta?

—No. Me lo dijo un chico al que aprecio mucho.

—Lado bueno: no te ha mandado a la Friendzone.

—Tú… eres de lo peor, Al —farfulló Scorpius.