Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.

Esta historia participa en el Reto Especial de Aniversario «Almas gemelas» del foro Hogwarts a través de los años.

Aviso que este relato contiene spoilers de The Cursed Child.


VIII

Léelo al revés

con Petunia Dursley y Lily Potter.

Si leo nuestra historia al revés se trata de cómo no rompí tu corazón, y luego fuimos felices hasta que un día te olvidaste de mí para siempre.*

The Tiny Book of Tiny Stories.


Llegaba a su final, internada en el hospital por una enfermedad que lentamente le iba quitando la vida, así que sólo podía recordar.

Fue cruel con Harry, déspota con Lily por ser una bruja, mimó excesivamente a Dudley.

Siempre celosa.

—Te amo, Lily —murmuró antes de dormirse.

Pero no despertó.

.

Sorpresa. Incredulidad. Rabia. Odio.

Eran los sentimientos que se quedaron en ella después que terminó de leer la carta que le dejó el director la noche anterior además que le encargó la crianza de su sobrino huérfano, quien seguramente había heredado la magia de sus padres y expondría a su perfectamente normal familia a sus vecinos.

Oh, ¿qué pensarían de ellos si supieran su más vergonzoso y oscuro secreto?

—Fue una bruja, ¿cómo dejó que la asesinara? —se preguntó doblando la carta rápidamente, antes que cualquiera pudiera verla.

Miró al bebé acostado en el sillón.

Ese niño sería su perdición.

.

Una guerra se había desatado en el mundo mágico y algo le decía, llámese el instinto de hermana mayor, que Lily estaba demasiado involucrada para su propia seguridad.

Petunia no estaba segura si era un alivio ser normal en estos tiempos; aunque no tuviera que experimentar el horror de la guerra, cabía la posibilidad que perdiera a la única familia que le quedaba.

Su hermana le preocupaba, obviamente. Eras hermanas, de las que se odiaban, pero seguían siéndolo.

Si Lily moría, una parte de Petunia se rompería.

Aquella que creyó olvidada el día que le declaró su aversión a Lily.

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—Tuney —dijo Lily, de dieciocho años, con los ojos llorosos después de aparecerse en su antiguo hogar.

Sin pensárselo, Petunia se acercó y la abrazó como cuando eran pequeñas; en ese entonces, Lily tenía miedo de su magia accidental y Petunia la consolaba.

Sus padres murieron.

—Estoy aquí —murmuró Petunia.

.

El rencor que sentía por no haber sido aceptada era más grande del que pudiera controlar.

A sus trece años de vida, Petunia seguía indignada que un hecho tan patético como no tener ni una mísera gota de sangre mágica fuera un impedimento válido para no ir a Hogwarts.

Aun así era perfectamente capaz de reconocer que Lily, que iba a su segundo año, no tenía la culpa que Petunia fuera tan… normal.

Sí, a veces la odiaba por soltar maravillosas historias sobre aquel lugar pero intentaba que no le molestara… demasiado.

Pero definitivamente no aprobaría su amistad con Snape.

.

Su querida hermana pequeña todavía hablaba con aquel niño que no le inspiraba confianza a Petunia.

Él vivía en la Hilandera y sólo por eso era de cuidado.

Los señores Evans le decían que no tenía que acercarse a ese tipo de lugares porque podía hacerse daño, naturalmente no dejaría que eso le pasara a Lily.

—Veo que te alejaste de él. ¿Qué te dijo? Parecías enojada —dijo Petunia después que regresaran a su hogar.

—¡Me insultó diciéndome que soy una bruja! —respondió Lily enfadada.

—Ignóralo —aconsejó.

Petunia era la hermana mayor, dependía únicamente de ella el bienestar de Lily.


La frase está traducida del inglés, cito el original: «If I read our story backwards, it's about how I un–broke your heart, and then we were happy until one day, you forgot about me forever.»

Puse los puntos para indicar un cambio de escena, se veía demasiado cargado con tantas líneas divisorias.