-Este poder… ¿Quién es?-se decía Gamma así mismo.
-Te daré una pista de lo que quieres saber.-dijo el guardián de la nube mientras se acercaba lentamente a Gamma.-Ellos vinieron del pasado.-ya había llegado frente al Black Spell.-Yo no soy tan estúpido, por eso no fue intercambiado como ellos.
-Parece que sabes mucho. Pero, primero deberías de presentarte, ya sabes. Ahora que te has unido a la pelea.
-No hay necesidad de eso. Justo ahora estoy de mal humor… Kamikorosu.
Capítulo 4
¿Sobrevivimos?
-Vaya caja sin sentido la tuya.-escupió con ira calculada el hombre rubio. El estar atrapado entre las grandes espinas de Roll no lo hacía muy feliz. Peleo contra elguardián de la nube del décimo Vongolay como era de esperarse, perdió. No por nada Hibari Kyōya era conocido como el guardián más fuerte.
-Tiene un poder esplendido.-el pelinegro halago a su propia caja arma.-Muy interesante.-dejo de mirar su caja para enfocar su vista en su ya acabado enemigo.-Ahora hay que terminar esto.-saco sus tonfas y se dirigió a Gamma para darle el golpe de "gracia".-Se tardaron demasiado.-les gruñó molesto al ver que se acercaban a lo lejos Tsuna y Lal Mirch. Ignorando a los recién llegados siguió con lo suyo. Una vez completamente derrotado el Black Spell Hibari decidió que era hora de guardar a Roll y darle un merecido descanso.-No necesito un anillo de atributo rayo.-solto con desprecio mientras observaba el anillo que traía el inconsciente cuerpo de Gamma.
-¡Hibari-san!-grito Tsuna acercándose al azabache. Aun no localizaba a sus amigos.
-Sawada Tsunayoshi.-dijo a modo de "saludo"
-Ano….Hibari-san.-el joven castaño miraba a todos lados con preocupación.-¿Usted sabe dónde….
-Gokudera Hayato y Yamamoto Takeni se encuentran en aquel claro de ese bosque.-le indico con la mirada.-Un subordinado mío los está examinando ahora.
-¿Eh? Ah, sí.-Tsuna salió corriendo de ahí para ir en busca de sus amigos.- ¡Gokudera-kun! ¡Takeni-chan!-grito desesperado. El aspecto que lucían sus dos mejores amigos era preocupante. Le dolió el pecho al verlos así, eran las dos primeras personas en tratarlo bien, en verlo como un amigo, como alguien importante. Gokudera y Takeni siempre lo ayudaban y él ahora se sentía como un inútil al no poder hacer nada por ellos.
-Tranquilo.-hablo el hombre de peinado extravagante, Kusakabe Tetsuya.-El chico está estable...-pauso un poco la voz.-…pero no sé si pueda decir lo mismo de la chica. Ella necesita atención médica inmediata, sino la recibe ahora ella podría morir.
-No puede ser…el escondite está muy lejos… y si nos descubren mientras vamos a allá…y si no llegamos a tiempo y si no…-el ojicaramelo cayó al suelo lamentándose.-…T-Takeni-chan…
-No te preocupes.-Hibari se había acercado a la lamentable escena.-Pueden utilizar nuestra entrada.-ofreció a fin de calmar a la versión pasada de su jefe.-Llegaremos en unos cinco minutos al escondite si empezamos a caminar ya, Sawada Tsunayoshi.-el guardián de la nube tomo entre sus brazos a Yamamoto.-Tu llevaras al guardián de la tormenta.-le señaló.
-Hai.-asintió agradecido con el chico de tez pálida mientras comenzaba a cargar a Gokudera.
-Kusakabe Tetsuya.-pronuncio Hibari.-Tu y la agente de la CEDEF encárguense de ocultar y de acabar con el rastro de los anillos Vongola de la tormenta y la lluvia.-Y con esa última orden ambos comenzaron a dirigirse al escondite.
…
-Reborn.-susurro Tsuna al verlo al lado de la cama donde descansaba Gokudera.
-Oh, Tsuna ¿Cómo esta Yamamoto?-pregunto el Arcobaleno del sol. Aunque él ya sabía la respuesta a eso, necesitaba que su alumno se desahogara un poco. No era bueno que se guardara algo tan doloroso.
-Ella ahora mismo está siendo supervisada por Kusakabe-san...-hablo en un suave y bajo murmullo.-…se supone que ahora ya está estable…pero, aun así no se sabe cuándo despertara…-su inocente mirada se oscureció.-…entro como en una especie de coma o algo así…además Kusakabe-san dice que debido a la potente descarga que recibió existe la probabilidad de que le de otro paro cardiaco y tal vez…ya no sobreviva.-finalizo en un intento de no echarse a llorar ahí mismo.
-Ya veo.-fue lo único que pudo decir el Arcobaleno del sol, ni siquiera él sabía si Yamamoto lograría salir de eso.
- ¿D-Dónde estoy?-susurro débilmente el peliplata. Hayato empezaba a recobrar la conciencia.
-¡Gokudera-kun!-exclamo Tsuna al ver que su mano derecha por fin reaccionaba.
-Gokudera.-Reborn también hablo.- ¿Cómo te sientes? ¿Recuerdas algo?
-…J-Juudaime…-intento pronunciar Gokudera.-…Reborn-san… yo ¿Dónde estoy?-volvió a repetir, sentía su mente borrosa y su cuerpo adolorido.- ¿Q-Que paso?-un flash y una terrible preocupación se apoderaron de su ser.- ¡¿Dónde está Yamamoto?!
Tanto el décimo Vongola como el mejor hitman del mundo se quedaron sin palabras.
…
-Bianchi-san, Fuuta-san.-dijo sorprendido Giannini al percatarse de la llegada de ambos jóvenes.
-Giannini-san/Giannini.-contestaron igualmente.
-Hemos vuelto con la información que necesitaba Vongola.-anuncio sonriente Fuuta.
-Fue difícil, pero logramos conseguir algo que de seguro servirá.-conto la pelirosa.
-¡Eso es una gran noticia!-exclamo el inventor.- Pero yo también tengo una, digamos que tenemos grandes visitas.
-Acaso ¿Podrían ser…?
…
-¡Kyoko-chan!-Haru ya se había tirado a los brazos de la pelicorto al verla llegar junto con Lal.- Estábamos todos tan preocupados.-decía mientras sollozaba en el hombro de la chica.
-¡Sí! ¡Lambo-san estaba muy preocupado!-lloriqueo el pequeño bovino.
-I-pin también. ¡Qué bueno que estés a salvo!-Lal decidió retirarse al ver que su presencia ya no era necesaria.
-Lo siento.-se disculpó.-no era mi intención preocuparlos.
-Bueno, eso ya no importa.-calmo la castaña.-demo, como Tsuna-san y los demás salieron a buscarte yo ya sabía que regresarías a salvo, Kyoko-chan.
…
-¿Cómo sigue la condición de la guardiana de la lluvia?-pregunto sin preámbulos Lal Mirch. Después de haber dejado a Sasagawa se dirigió rápidamente a la sala médica donde estaban tratando a Yamamoto.
-No ha tenido ninguna mejora.-contesto secamente el ex segundo al mando del comité disciplinario de la secundaria Namimori.-su cuerpo se niega a reaccionar.
-¿Cree que sobreviva?
-En su estado…-pauso un poco lo que iba a decir.-…solo un milagro podría salvarla.
-…
…
-Juudaime, Reborn-san…-volvió a pronunciar el peliplata.-… ¿Dónde está Yamamoto?-la preocupación se notaba en su voz, y lo estaba, estaba totalmente preocupado por Yamamoto.- ¿No piensan contestarme?-Gokudera se estaba empezando a impacientar. Reborn lo noto por la manera en que enterraba sus manos en el colchón donde se encontraba.
-Gokudera, hay algo muy importante que tienes que saber.-dijo seriamente el asesino, luego miro a Tsuna indicándole con la mirada que él, como el jefe, tenía que darle la noticia a su autoproclamada mano derecha.
-Veras…Gokudera-kun…T-Takeni-chan…ella…ella…-el joven que yacía en la cama miraba perdido al castaño. Se sentía perdido. ¿Qué hacía ahí en esa habitación cuando deberia estar donde se encontrara Yamamoto?-…ella está muy grave, ahora se encuentra en coma…pero existe la posibilidad de que le dé un paro y ya no sobreviva.-solto el ojicaramelo en un triste lamento.
-…-Se mordió el labio en señal de impotencia. Hayato pudo sentir como se le quebraba poco a poco el corazón. La chica que le robo el corazón estaba en peligro de muerte.- Quiero verla.
-¿Ah?-Tsuna parecía confundido por la reacción de su guardián.
-No puedes.-corto el de patillas rizadas. La mirada de Gokudera se oscureció.-todavía estas muy herido, el ir a verla solo empeoraría tu situación.
-No importa.-el guardián de la tormenta estaba decidido.-yo quiero verla.-insistió mientras comenzaba a sentarse en la cama aguantando un poco el dolor que le invadía el cuerpo.
-...Gokudera…-surco por la mente de Tsuna.
-He dicho que no, Gokudera.-dijo firmemente.
-No importa lo que usted diga Reborn-san. Yo iré a ver a Yamamoto.-el ojiverde ya se encontraba de pie dispuesto a ir en busca de la beisbolista. Reborn estaba sorprendido, luego entendió el porqué del comportamiento del chico. Era algo que ya se imaginaba. Ya no dijo más, solo esperaba que su dame-alumno lograra entender a su guardián de la tormenta.
-¡Gokudera-kun!-Tsuna estaba perplejo por la acción de la tormenta. No lo entendía- ¡Espera! Reborn tiene razón, solo te lastimaras más si vas en busca de Takeni-chan.-lo tomo por el brazo con cuidado de no lastimarlo.
-¿No lo entiende? ¿Cierto Juudaime?
Tsuna trago duro, no recordaba alguna vez en que Gokudera le hubiera hablado de una manera tan seria como lo estaba haciendo ahora. ¿A qué se refiere?
-¿De qué hablas Gokudera-kun?-pregunto con temor.-No sé de qué hablas.-confeso el cielo.
-Yo necesito ir a ver a Yamamoto.-y con esas últimas palabras se deshizo del débil agarre de su jefe y se dirigió lentamente a la puerta de salida. Reborn y Tsuna solo se quedaron observándolo fijamente. Cada uno tenía pensamientos distintos. Pero aun así, ninguno se atrevió a detenerlo.
-Tienes agallas Gokudera…-pensó el hitman con una sonrisa torcida.-…solo espero que no sea demasiado tarde…
-…Gokudera-kun… ¿Qué es eso que no entiendo?
-Oye tú, Sawada Tsunayoshi.-dijo Hibari mientras abría la puerta antes que Gokudera.-Necesito hablar contigo.
-¡Hibari-san!
-¡Hibari!-Hayato se sorprendió de verlo ahí frente a él y en su versión de diez años en el futuro.- ¡¿Qué rayos haces aquí?!
-Gokudera Hayato.-pronuncio no muy feliz el guardián de la nube.-Lo mismo digo.
-¿Eh?-dijo confundido.
-¿No se supone que ahora mismo deberías estar tomando reposo?-le echó en cara.
-Tengo algo importante que hacer.-contesto sin rodeos.-Estúpido maniaco de la disciplina.-se guardó para sí mismo.
-¿Y eso es?-pregunto con el propósito de molestar al peliplata. Definitivamente el Hibari Kyōya dentro de diez años era mucho más sociable.
-¡Hiee! ¡Esto no se ve nada bien!-chillo mentalmente Tsuna.
-Tsk. No tengo porque darte explicaciones.-contesto de manera agresiva. Kyōya solo era un impedimento para su objetivo, verla a ella.
-Wao.-solto el azabache con aires de superioridad.-sí que tienes valor para contestarme así.
-¡Tu! ¡Maldito friki de la disciplina!-Gokudera levanto el brazo con el propósito de golpear a Hibari pero un horrible dolor lo invadió al momento.-Auch…
-Como sea.-ignoro el insulto.-tienes prohibido ir ver a Yamamoto Takeni.-le advirtió de manera gélida.
-¿Hibari-san también sabe por qué Gokudera-kun quiere ver a Takeni-chan?
-Kusakabe dice que no estás en óptimas condiciones para salir de aquí, herbívoro.
-Maldito…-hablo apretando los dientes.- ¡No me importa lo que digas! ¡Iré a verla aunque tenga que pelear contigo!-se le veía determinado. Pero su determinación se fue al caño cuando Hibari le estampo un golpe en la nuca que lo dejo inconsciente.
-¡Gokudera-kun!
-No era necesaria tanta violencia, Hibari.-le comento el Arcobaleno.
-Lo siento, acambo. Pero ese fue el menor de los daños de los que le pude haber causado.-decía el ojos metalizados mientras devolvía "delicadamente" a Gokudera a la cama.
Continuara…
Konishiwa:3 Lo sé, debo de actualizar más rápido.-. (Me lo dicen en todas mis historias DDD':).
Como sea, espero que les haya gustado el capítulo de hoy:D
*Okumura Sora-kun: Porque hasta ahí me llego la inspiracionxD Jeje gracias:3 Que bueno que te empiece a gustar esta pareja, aunque este medio rara. Gokudera es un celoso y un despistado diría yo. Jaja yo tampoco olvidare eso.
*Amakii: Ciassu u.u ¡Muchos arigatou's! Qué bueno que no te importara lo del OmakexD Espero que haya sido de tu agrado lo que termine escribiendoc: Jaja yo también me reí mucho cuando lo escribí, (Yo solo quería asustar a Tsuna y molestar a Gokudera:v)De nuevo gracias y adiós:D
*Hanako Ishida: ¡Muchas gracias por amar está súper rara historia! Enserio:'3 ¿Sabes? Yo así empecé a escribir este fanfic, porque quería leer algo así tambiénxD
Sayonara n.n/
