Cap. 3 Agridulce (Parte 1)
Mi insomnio tiene nombre, apellido y unos lindísimos ojos café. La conocí un lunes por la mañana y desde entonces no puedo quitármela de la cabeza… Parecería que esto ya tiene tiempo de haber pasado, pero no, esto pasó hoy, ¡HOY! ¡ESTA MAÑANA EXACTAMENTE! Y NO PUEDE SER POSIBLE QUE NO PUEDA DORMIR POR ESTAR PENSANDO EN KENMOCHI SHIENA. Jamás me había pasado algo similar, nunca en mi vida había visto a una chica como ella… tan bonita, tan adorable, tan linda y… tan rara, digo esto porque no puedo dejar de pensar en la actitud que tomó en cuanto me vio ¿Qué le pasó? Creí que todo iba bien y que sería fácil acercarme a ella, PERO NOOOO… Y no voy a mentir, me emocioné cuando ella dijo que ya me había visto para que después ¡POOM! Esa sensación extraña, esa sensación que no se definir cuando me dijo que no quería saber nada de mí y tomó esa actitud fría y distante como si me odiara… No dejo de pensar en todo eso y en ella, en sus ojos, su sonrisa, su lindísimo rostro, su tierna figura… ¿Desde cuándo una chica me quita el sueño?
Otoya da vueltas en su cama, cierra los ojos para que segundos después los abra. Boca arriba, boca abajo, lado izquierdo, lado derecho, en ninguna posición la peli purpura parece conciliar el sueño. Desesperada toma su almohada y la pone sobre su cara para ahogar un grito y no alarmar a su amiga que duerme en la habitación de al lado; después de eso avienta con todas sus fuerzas la almohada lo más lejos que puede y suspira frustrada
-Es imposible… ¿Por qué...- suspira y sonríe -Kenmochi Shiena… su nombre es tan lindo como ella-
De nada sirve estar recostada en mi cama, será mejor ir a la ventana, tal vez las estrellas tengan la respuesta… o me caiga un meteorito en la cabeza y haga que olvide todo esto… Aaaaah Shiena…
La peli purpura se levanta de su cama y camina hacia su ventana abriéndola un poco para que el aire nocturno entre y le ayude a relajarse. Otoya levanta su vista al cielo, a las estrellas y a la luna
-Ustedes me acompañarán ¿no? Espero que sí porque será una noche larga…- la joven se acomoda en el asiento para ventana de su habitación, toma una frazada y reposa su cabeza en la pared observando el cielo nocturno, con un solo pensamiento en su mente
~o~o~o~
No soy de las personas que tienen problemas de sueño, suelo desvelarme pero si duermo unas horas estaré como nueva, sin embargo, en esta ocasión no sé qué me pasa, realmente no logro conciliar el sueño. Doy mil vueltas en mi cama, cierro los ojos para segundos después abrirlos y lo peor es que yo sé la razón de esto: no dejo de pensar en el profundo mar turquesa de los ojos de esa chica, no dejo de pensar en Takechi Otoya y debo ser una completa idiota para no poder dormir por eso… ¿Desde cuándo una chica me quita el sueño? Por favor la conocí esta mañana, ¡ESTA MAÑANA! ¡Y YA ME HA VUELTO LOCA! ¿Qué puedo hacer para ya no sentir todo esto? Por favor Shiena ella es el tipo de persona que odias y que te odian, la naturaleza las hace enemigos…
Shiena sigue recostada en su cama, mira hacia el techo y suspira con tristeza, no deja de pensar en el momento en que vio a Otoya, recuerda con exactitud cada minúsculo detalle de ese encuentro, sonríe por recordar a esa chica peli purpura pero esa sonrisa se desvanece en cuanto las palabras que ella pronunció se repiten una y otra vez como una especie de tortura "Seré su bully…" Shiena cierra los ojos y comienza a mover su cabeza lado a lado rápidamente, como si en ese gesto eso se borrara para siempre, lleva sus manos a su rostro y rápidamente se incorpora, sentándose en su cama con la cabeza baja, un suspiro triste y la castaña golpea con sus puños a los lados
Me duele saber que esa hermosa chica es la casualidad más bonita que me ha pasado… Casualidad… ¿Estoy segura de que es casualidad? Ay por favooooor Shiena, no comiences a filosofar, ahora no, mañana hay escuela, ya es de madrugada y debes dormir…
La joven se acuesta boca abajo y cierra sus ojos apretándolos, de inmediato voltea para estar boca arriba, toma las sabanas y se cubre hasta la cabeza con ellas, segundos después suelta un gruñido destapándose, abre los ojos y susurra
-Dormir y soñar Shiena, eso debes hacer, dormir y soñar con esa hermosa sonrisa que te derrite desde que la viste al otro lado de la calle con esa hermosa melena peli purpura y sin olvidar esos preciosos ojos turquesa…- el suspiro enamorado de Shiena se interrumpe abruptamente cuando se da cuenta de lo que está haciendo, sonrojada frunce el ceño -PERO QUE DIAB… ¡QUE DEJES DE PENSAR EN ELLA DE UNA BUENA VEZ!- la castaña se controla en no gritar pero habla lo suficientemente fuerte para que la quietud de la noche desaparezca. Desplomándose sobre su cama respira profundamente
Poof… será una noche larga… Iré a la cocina por un vaso de agua y luego… luego a ver qué pasa.
La castaña se levanta y se estira un poco, mira hacia la ventana, se acerca y mira el paisaje nocturno, mueve su cabeza negativamente y se va a la cocina
¿Por qué debo pensar en lo que pasó? Debo ser valiente… Ya no quiero que me afecte, ya no quiero revivir eso, ya no quiero sufrir… No quiero que ella me haga sufrir… Aaaah, Otoya…
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Vi el amanecer y me sorprendí pues era la primera vez en mi vida que experimentaba esa sensación, era un espectáculo muy bello, ver como la obscuridad le da paso a la luz indicando que es un nuevo día, un nuevo inicio, me da una sensación de alegría, una sonrisa se dibuja en mí
-Al menos la desvelada valió la pena-
Miro el reloj, es demasiado temprano aún. Bien, eso me da la oportunidad de seguir observando este maravilloso espectáculo, no tengo prisa así que me tomaré mi tiempo y seguiré pensando en Shiena ¿Qué es esto que siento cuando pienso en ella, cuando digo su nombre, cuando recuerdo cómo fue que la conocí?
-¿Qué voy a hacer contigo? ¿Qué está pasándome? ¿QUÉ ES TODO ESTO?- Otoya lleva sus manos al rostro claramente frustrada por no comprender lo que siente, mira de nuevo por la ventana, los cálidos rayos del sol indican el comienzo del día. Si por Otoya fuera se quedaría todo el día así pero tenía responsabilidades que cumplir así que tuvo que decir adiós a esa comodidad
-Supongo que ya es hora de despertar… Bien, a prepararme. Buenos días mundo- la joven Takechi se levanta y se estira, su cuerpo truena y se siente cansado, pero aún tiene energías, Otoya toma sus cosas y decide tomar un baño, el agua parece revitalizarla, la chica toma una ducha que no dura mucho tiempo. Al salir Otoya se arregla y al verse al espejo rueda los ojos y frunce el ceño
-Oh genial, primero no puedo dormir y ahora tengo esto por tu culpa-
Ojeras, el signo máximo de expresión para decirle al mundo "Miren todos no dormí nada" Poof… esto es malo, no quiero andar por ahí con esto y mucho menos tener que dar explicaciones del por qué es que las tengo… tal vez pueda disimularlas un poco… Naaa, no será necesario, son pequeñas y no se ven muy marcadas, seguro no se notarán… o eso espero
Otoya se mira al espejo una y otra vez desde diferentes ángulos, la imagen reflejada frente a ella parece reír burlonamente por el estado en que se encuentra, la peli purpura suspira y se encoje de hombros
-Seguramente nadie les prestará atención. Ya dejaré de preocuparme por esto- la joven termina de arreglarse y mira el reloj, falta poco para que su compañera despierte
-Harucchi no tardará en despertar… Será mejor que vaya a preparar el desayuno y vayamos pronto a la escuela…- La escuela… por fin tengo un buen pretexto para ir.
~o~o~o~
Sinceramente no me atrevo a ver el reloj, me aterra darme cuenta que pasé toda la noche en vela pensando, recordando y soñando... y todo por esa chica de cabellera purpura. Prefiero ir hacia mi ventana y observar como el sol se levanta majestuoso indicando un nuevo día. Es reconfortante saber que tengo la oportunidad de vivir un nuevo día, es como si tuviera frente a mí una hoja en blanco donde yo decido que pasará en mi historia… Solo me pregunto si la chica de los ojos turquesa estará en esa historia
-¿Otra vez con eso Shiena? Recuerda que esa chica no te conviene. Deja de pensar en ella y mejor alístate. Eso te distraerá- la castaña se regaña por pensar aquello, sabe que debe sacar a Otoya de su mente y corazón pero no quiere hacerlo. Reniega de eso que comienza a sentir y trata de ocultarlo. Para ponerle fin a esa pequeña batalla en su interior va a darse un baño, el agua la tranquiliza. Al salir se recuesta en su cama, cierra los ojos, inhala y exhala mientras se estira un poco
-Dios… será un largo día. Debo recobrar energías de alguna forma-
Como era de esperarse me siento cansada y digo es lógico que me sienta así, sin embargo… extrañamente me siento particularmente animada. Esa escuela es el cambio que mi vida necesitaba y en verdad me hace feliz ir. Creo que por eso no estoy del todo agotada. Eso es buena señal, hacía tiempo que no sentía estas ganas de vivir…
-Esto es increíble… Esto amerita poner música-
Enciendo la radio y las notas de una alegre canción comienzan a sonar, vaya que estoy de suerte. Mientras la música suena yo bailo un poco mientras me pongo mi ropa, alisto mi mochila y tiendo mi cama. A pesar del cansancio el buen ánimo que tengo esa mañana me ayuda… aunque nada dura para siempre… Me acerco al espejo que tengo en mi habitación para peinarme, pero doy un grito de horror al ver lo que hay en mi cara, después doy un grito de furia y finalmente gruño mientras frunzo el ceño y me cruzo de brazos
-Ojeras, lo que me faltaba… Y tan bien que había empezado mi día… Y esto es por tu culpa Takechi, POR TU CULPA ¿ME ENTIENDES?- una furiosa Shiena señala hacia arriba como si ese regaño fuese a llegar a los oídos de Otoya, suspira molesta y se mira de nuevo al espejo –Estas ojeras no pasarán desapercibidas… Debo inventarme un buen pretexto para esto-
Shiena termina de arreglarse, mira el reloj que le indica que pronto tendrá que ir a la escuela. Toma sus cosas y baja con sus padres a desayunar. Al llegar con ellos los saluda, su padre nota las ojeras en el rostro de su hijo y preocupado pregunta mientras observa a detalle a su pequeña
-Shiena cariño ¿Qué te pasó? ¿Estás bien?- mi padre se acerca y suavemente acaricia mi rostro, se le nota preocupado, teme que algo malo me esté pasando, tomo su mano para tranquilizarlo, espero que la excusa que he pensado sea creíble
-Descuida papá solo me desvelé un poco- Shiena hace un gesto de poca importancia y comienza a prepararse un poco de té, su padre no está del todo convencido y hace que la chica lo vea a los ojos
-Pues esas ojeras me dicen lo contrario ¿Segura que todo bien?-
Mi madre se ha acercado, trato de no ponerme nerviosa y de seguir con mi excusa. No me gusta mentirles pero ¿Qué puedo decirles? Ayer conocí a una chica y estuve pensando toda la noche en ella. No, eso simplemente no es una buena idea, respiro profundamente y tomo de las manos a mis padres, les sonrío con confianza
-Tranquilos, solo fue la emoción de estar en una escuela nueva. ¿Saben? Estoy muy, muy feliz de estar en la Academia Myojo, tenía mucho tiempo que no me sentía así de bien-
-Entonces solo es tu emoción-
-Así es, seguro que hoy dormiré bien- los padres de Shiena suspiran aliviados al ver a su hija así de feliz y respondiendo tan segura al cuestionamiento que le han hecho, miran con ternura a su hija y vuelven a sus actividades, Shiena también suspira aliviada por ver que su excusa ha funcionado
-Bien, no debes mal pasarte- un desayuno tranquilo y una conversación amena, una buena forma de iniciar el día, sin embargo, Shiena aún sigue pensando en lo que pasará
Genial, me creyeron, me he ahorrado una conversación vergonzosa, aunque… en parte he dicho la verdad, me siento feliz de asistir a esta nueva escuela así que no es una mentira como tal solo omití detalles innecesarios. Terminaré mi desayuno y me iré a la escuela rogando por no caer de cansancio… Y rogaré por otra oportunidad del destino.
~o~o~o~
-Otoya... ¿Te encuentras bien?-
Haru mira con preocupación a Otoya quien camina a paso lento, cabecea cuando se detienen y durante el camino a bostezado en más de una ocasión; además de las ojeras que se encuentran en su rostro. Otoya había disimulado bien su cansancio, pero no resistiría por mucho, sonríe a su amiga fingiendo una buena cara
-¿huh? ¿De qué hablas Harucchi?-
-Pues luces cansada y estás como distraída...- Otoya hace un ademán de poca importancia
-Tranquila es solo que no pude dormir bien ayer-
-¿Algún motivo en particular?- la peli purpura comienza a ponerse nerviosa, lleva una de sus manos hasta su nuca y mira en otra dirección, luego voltea y sonríe a la pelirroja
-Ninguno, simplemente no pude dormir-
Haru se detiene poniéndose frente a mí y me mira seria, conozco bien esa mirada, Haru sabe que algo me pasa, ella sabe que es lo que ocurre pero siempre me da la oportunidad de que sea yo quien se sincere y hable al respecto de lo que me pasa. Me mira directo a los ojos como si a través de ellos pudiera leerme el pensamiento, me limito a mirarla con ternura y acaricio su rostro, ella simplemente suspira y rueda sus ojos
-De acuerdo, ya entendí, no vas a hablar sobre eso. Creo que ya sé lo que te pasa pero necesito que me lo digas, Otoya sabes que cuentas conmigo para lo que sea. Te quiero y quiero que seas feliz-
-Yo también te quiero y no sé de qué hablas-
Entrelazo mi mano con la de Harucchi y comienzo a caminar, escucho que deja escapar un suspiro frustrado. Me gustaría decirle que es lo que pasa conmigo pero ni yo lo sé, me preocupa un poco el que ella tenga idea de que esto sea por su compañera castaña así que por el momento es mejor evitar el tema. Mi pelirrojita ha fruncido el ceño y mueve la cabeza en forma negativa, suelta mi mano y se cruza de brazos poniendo esa expresión seria que en lugar de intimidarme me da ternura. Me limito a sonreír
-Otoya no puede engañar a Haru-
-Lo sé, es solo que ni yo sé lo que pasa… Por favor Harucchi no hables de esto frente a las chicas, no quiero que ellas también comiencen a cuestionarme y ese tipo de cosas-
-No te preocupes, por esta vez Haru te seguirá el juego-
-Eres la mejor ¿lo sabías?-
Caminamos en silencio unas cuantas calles, yo perdida en mis pensamientos, mi amiga intentando comprenderme; después de un rato ella reinicia la conversación, le preocupa el estado en que estoy, la tranquilizo diciendo que no tiene importancia, seguro que conforme el día avance recuperaré energía, ella me promete que buscará la forma de reanimarme… Por eso la quiero… Llegamos a la escuela y nos dirigimos a nuestro punto de reunión. Haru corre hasta donde están Chitaru, Hitsugi y Suzu dejándome muy atrás, como es su costumbre saluda entusiasta. Yo camino a paso lento observando todo a mi alrededor, buscando a esa niña bonita…
-Buenos días Haru-chan ¿Cómo estás?-
-De maravilla Suzu-san-
-Hey ¿Por qué Bully-chan no viene contigo?- la pequeña Hitsugi mira a lo lejos y voltea curiosa hacia Haru quien se pone un poco nerviosa, rápidamente piensa en una excusa para cubrir a su amiga, sonríe segura y habla con confianza
-Otoya se está tomando su tiempo, al parecer Haru tiene más energías que ella y por eso llegó más rápido-
-Los ánimos de Haru-chan son realmente increíbles, tu energía es asombrosa. Me alegra ver que aún hay personas así- cariñosamente Chitaru sacude la cabellera de su, también pelirroja, amiga. La chica hace una leve reverencia sin que la sonrisa se borre de su rostro
-Muchas gracias por el cumplido Chitaru-san-
-Bien, es hora de contagiarse un poco de este sol. Yo también quiero que me digas algo así amor- Hitsugi abraza a una sonrojada Chitaru quien le susurra algo al oído para después darle un tierno beso en la mejilla, Hitsugi y Haru se despiden y corren hacia su salón de clases
-Nosotras también debemos irnos en cuanto lleguen esas dos- Suzu toma del brazo a Chitaru quien suspira cansada
-¿Por qué ya no me sorprende que Haruki y Otoya lleguen tarde?-
Estoy a unos metros de donde se encuentran mis amigas, veo que las dos pequeñas del grupo corren alejándose, seguramente van a su salón de clases. A punto de llegar doy un pequeño brinco al sentir que alguien ha rodeado mis hombros con su brazo, volteo inmediatamente a mi izquierda y veo un palito de chocolate que sobresale de la boca de esa pelirroja que yo conozco bien. Suspiro y bajo la cabeza ocultándome, caminamos un poco más y hemos llegado a nuestro destino. Haruki, quien como de costumbre va tomada de la mano de su Isuke-sama, nos saluda, pero cuando me ve se sorprende y trata de contener la risa
-Hey Otoya... Es mi idea o vienes con un cosplay de mapache-
-Ja, ja… Que graciosa Haruki-chan- la joven oji turquesa frunce el ceño, las demás chicas ríen
-Pero ya en serio ¿Por qué traes esas ojeras?-
Pues porque me pase toda la noche en vela por pensar en una chica la cual aparentemente me odia... No, no les diré eso, vamos cerebro comienza a trabajar…
-Obviamente por no dormir-
-Eso ya lo sé tonta, me refiero a cuál fue el motivo por el cual no dormiste-
-¿Qué acaso una no puede desvelarse sin motivo aparente?- Otoya toma una pose de indignación, Chitaru, Haruki y Suzu se miran, se cruzan de brazos y miran serias a su amiga que traga saliva algo nerviosa
-¿Qué nos estas ocultando Takechi Otoya?-
-Na-Nada, solo vi una película, una muy buena por cierto, ayer por la noche y no creí que duraría tanto así que ya dejen de cuestionarme-
Suzu incrédula mira una y otra vez a Otoya, luego mira a las dos pelirrojas quienes se encuentran igual que la peli azul
-Chicas ¿le creemos?-
-Por ahora, parece que es inocente y su excusa es creíble-
Otoya suspira aliviada porque su excusa le ha servido, la campana ha sonado, eso significa que las clases pronto comenzaran, las chicas caminan hacia su salón de clases, Chitaru y Haruki se acercan y rodean con sus brazos los hombros de Otoya
-Pero no te salvarás de un verdadero interrogatorio-
-O de lo contrario nosotras lo averiguaremos-
-Demonios, ustedes son peor que un espía o que un periodista amarillista. Investigan a fondo hasta dar con el crimen… ¿Seguras que en su otra vida no fueron detectives privados?- risas, ambas pelirrojas pellizcan las mejillas de Otoya quien hace un puchero para luego bostezar
-Puede ser… Así que ya sabes lo que pasará si no hablas con la verdad…-
-Torturarte hasta que hables-
-Ustedes me odian-
~o~o~o~
Primer logro desbloqueado del día: no morir en el camino a la escuela. Segundo logro desbloqueado del día: no morir en la primera hora de clase. Tercer logro desbloqueado del día: no caer dormida… Bien, hasta ahora he sobrevivido a esta desvelada que en primer lugar no debió ocurrir pero no sé cuánto tiempo más podré aguantar. Necesito algo que me despierte o que me reanime, me recuesto sobre mi pupitre, solo escucho las voces de mis compañeras a mí alrededor y el alboroto de afuera… ¿Qué podrá ayudarme a despertar? ¿Qué será? ¿Qué…?
-¡ESO ES! ¡CHOCOLATE! ¿CÓMO NO LO PENSÉ ANTES?- Shiena despierta de inmediato y grita aquello dando un manotazo en su pupitre, sus compañeras la miran sin entender logrando que la castaña se sonroje y se oculte de las miradas extrañadas de las demás. Haru se acerca a ella un poco preocupada
-Shiena-san… ¿Todo bien?- la mencionada chica roja de vergüenza solo asiente
-No te preocupes Ichinose-san, estoy bien es solo que bueno, como podrás darte cuenta, no pude dormir, estaba pensando en la mejor forma de despertar- una sonrisa confiada, la pelirroja se detiene a pensar un momento las palabras de la castaña para luego interrogarla
-Así que… ¿el chocolate te ayuda a despertar?-
-Así es, confío más en el chocolate que en el café o en las bebidas energéticas… Cuando era pequeña y no tenía ánimos comía un chocolate y era como si me inyectaran una fuente de energía… Supongo que funcionará, no soy tan grande aun así que confío en que funcionara- Shiena levanta su pulgar y guiña su ojo. Haru sonríe feliz "Por fin sé cómo ayudarle a Otoya a despertar"
-Ya veo… Es una buena opción vayamos por uno Shiena-san- Haru toma de las manos a Shiena y salen deprisa del salón de clases con rumbo a la cafetería escolar
-¿huh? ¿Acaso tienes sueño Ichinose-san?-
-No es para mí… Vamos rápido antes de que la siguiente clase comience-
Me parece un poco rara la ansiedad con la que Ichinose busca el chocolate, si no es para ella ¿Para quién podría ser? En nuestro camino a la cafetería vamos platicando sobre algunas cosas, me cuestiona sobre mi desvelo, parece muy interesada en saber eso, me pongo nerviosa pero continuo con mi excusa de la emoción por estar en esta escuela, ella no me cuestiona más, la respuesta que le he dado la ha satisfecho, bien, punto para mí, no me gustaría hablar sobre la verdadera razón. Al llegar a la cafetería compramos los chocolates, yo abro rápidamente el mío y comienzo a comer…. ¡MANJAR DE DIOSES! ¡ESTO ERA JUSTO LO QUE MI CUERPO NECESITABA! Dejo escapar un pequeño gemido de placer cuando el dulce sabor del chocolate entra en contacto con mis papilas gustativas, cierro los ojos y sonrío, ese cosquilleo de energía que produce el azúcar comienza a inundar mi cuerpo y siento mis energías reestablecerse, ultimo logro desbloqueado del día: encontrar una fuente de poder… Me causa demasiada curiosidad ver que Haru no come su chocolate y que tomamos un camino diferente
-Ichinose-san ¿no comerás el tuyo?-
-Como te dije Shiena-san no es para mí… ¿Te importaría acompañarme? Debo entregar este chocolate-
-¿huh? Para nada, vamos. Aún tenemos tiempo-
Para ser una alumna nueva, Ichinose Haru sabe moverse muy bien en la escuela, parece como si conociera este lugar desde hace tiempo…
-Conoces bastante bien este lugar ¿no?-
-Jeje podría decir que sí-
-Me sorprende mucho… Se supone que tú también eres alumna de nuevo ingreso ¿o me equivoco?- la pelirroja se pone ligeramente nerviosa
-Pues… sí, si soy alumna de nuevo ingreso pero digamos que he estado familiarizada desde antes con esta escuela…- Shiena mira a Haru con algo de curiosidad, Haru baja un poco la cabeza -No me veas así, después te cuento esa historia- Shiena asiente y sigue comiendo su chocolate
Caminamos hasta llegar a un edificio donde están los laboratorios ¿A quién ira a ver Haru? Me dice que la espere pues no tardará. Sinceramente no tengo ánimos como para hacerla de detective así que me quedo esperándola y termino mi chocolate… Ichinose Haru es sin duda una chica misteriosa
-Interesante- Shiena muerde su barra de chocolate mientras piensa en varias cosas
~o~o~o~
Estamos en la clase práctica de química y siento que moriré de sueño, mis amigas intentan mantenerme despierta, aunque, francamente, estoy más distraída de lo normal, el cansancio no me deja pensar claramente. Para distraerme volteo hacia la puerta que está abierta y veo que una linda pelirrojita me llama, me alegra verla, pido permiso para salir un momento y voy con Haru quien se ha escondido para que no nos vean juntas
-¡Qué bonita sorpresa!- las dos chicas se dan un breve pero tierno abrazo, la pelirroja mira con preocupación a su amiga
-Estas a punto de caer de sueño ¿verdad?- Otoya hace un ademán de poca importancia y luego bosteza
-Tranquila, he estado en peores situaciones- Haru acaricia el rostro de la peli purpura y suspira, le extiende la barra de chocolate
-Toma, con esto sobrevivirás-
-¿huh? ¿Chocolate?- los ojos turquesa miran extrañados a la pelirroja quien se limita a sonreír
-Funciona, solo inténtalo-
Otoya rompe la envoltura y da una mordida al chocolate, abre los ojos sorprendida y da otra mordida, y otra y otra hasta casi terminarse el chocolate. Una sonrisa satisfactoria y Otoya gustosa no deja de comer ese chocolate
-Vaya… En verdad funcionó… Bien me alegra ver que esto te ha ayudado un poco- una satisfecha Haru hace la señal de la victoria
-¿Un poco? Esto me ha ayudado demasiado. Muchas gracias Harucchi-
-No agradezcas. Haru prometió que ayudaría a Otoya así que solo cumplí mi promesa… Aunque tú y yo aún tenemos una conversación pendiente sobre ese desvelo-
-Sí, sí, lo que tú digas jefa- la peli purpura rueda los ojos y se levanta de hombros, un breve saludo estilo militar
-Ya cumplí mi misión y me están esperando así que debo irme. Nos vemos más tarde- sin darle oportunidad a que dijera algo, Haru se va corriendo a toda velocidad dejando a Otoya que se pone a pensar en quien podría haber acompañado a su amiga, segundos después se encoje de hombros y deja de pensar en eso volviendo con una mejor actitud al salón donde las clases continúan.
~o~o~o~
¡Wow! Harucchi tiene razón, esta cosa del chocolate funciona. No sé quién le dio la idea pero funciona y es genial siento mis fuerzas renovadas… Aunque… ahora que lo pienso… la mejor forma de reanimarme por completo es hacer aquello en lo que soy la mejor: molestar a las personas. Y justo a tiempo para la hora de receso, bien a buscar victimas eso terminará de reanimarme…
Otoya camina hacia un pasillo solitario, como buen depredador espera a que su víctima llegue sola. Espera pacientemente en las sombras, mientras lo hace estira su cuerpo, mira por la ventana y se recarga en una pared cerrando los ojos para descansar. Su paz se termina cuando escucha unos pasos que se acerca. Sonríe maliciosamente y truena sus dedos.
¡Al fin! Mi primera víctima… Y es perfecta. Bien Otoya, a trabajar…
Otoya le cierra el paso de una manera ruda e imponente a una chica peli plateada que lleva un libro y camina con la mirada al piso, la chica se asusta al chocar con la oji turquesa frente a ella, levanta la vista y al darse cuenta de quién es la persona frente a ella, se pone nerviosa, traga saliva y comienza a temblar, no hace nada por escapar, por el pánico que comienza a sentir se queda ahí parada esperando lo que pasará. Otoya disfruta de aquello y se limita a sonreír con malicia. La peli purpura la mira de arriba abajo, camina rodeando a la chica y luego camina intimidándola para que finalmente termine arrinconándola contra la pared, Otoya toma el rostro de la peli plateada y la obliga a verla, luego se aleja un poco de ella
-Disculpa mis modales ¿Podrías recordarme tu nombre?-
-Ba-Banba Ma-Mahiru- Mahiru tiembla aún más y cierra los ojos apretándolos, como forma de protegerse abraza fuertemente el libro que lleva
-Ohhh Banba-chan que linda eres, te sonrojas muy fácil y tartamudeas al hablar ¡Oooh que adorable!- Otoya acaricia brevemente el rostro de Mahiru para después poner su mano sobre la pared estirando el brazo para crear una barrera que impida a su presa escapar
-Gra-gracias su-supongo Ta-Ta-Takechi-san-
-Senpai. No lo olvides soy tu senpai un poco más de respeto ¿no?- Otoya le da una mirada intimidante a Mahiru quien traga saliva y desvía su mirada
-Cla-claro Takechi-se-senpai… Lo-lo la-lamento-
-Así me gusta. Por cierto, esto de aquí… es intrigante- suavemente Otoya recorre una parte de la cicatriz que Mahiru tiene en su rostro, la joven comienza a alterarse, lagrimas comienzan a amontonarse en sus ojos, impulsivamente aleja la mano de la peli purpura con un manotazo, acción que logra sorprender y provocar a Otoya quien sonríe maliciosamente
-Wow, chica ruda ¿eh? No por mucho, por cierto, se te cayó algo-
-¿huh?- la oji turquesa le arrebata el libro a Mahiru para luego tirarlo al suelo, la chica rápidamente se cubre con sus brazos para protegerse. Otoya se limita a reír burlona
-Jajaja ¿Qué pasa? ¿No vas a levantarlo?-
-Pe-pero tú lo hiciste-
-Acaso estas retando a un superior- Otoya mira altanera a Mahiru y habla con un tono de voz elevado
-No, no es eso, pero…-
Otoya arrincona aún más a Banba y la mira amenazante, Mahiru baja la cabeza y cierra los ojos para no verla provocando que un par de lágrimas resbalan por sus mejillas, la joven oji turquesa levanta la cabeza de su víctima y la obliga a verla
-Me estas retando… Mira niña hay formas de sobrevivir en esta escuela y una de ellas es que no te conviene ser mala conmigo-
Otoya toma del cuello de la blusa de Mahiru para amenazarla de una forma más directa, la agresión está a punto de pasar de ser verbal a ser corporal pero algo interrumpe a Otoya: un grito
-¡SUELTALA!-
Giro mi cabeza en dirección de esa voz y por primera vez en mi vida siento pánico…
-Shi-Shiena ¿Qué-qué-qué haces aquí?- Otoya suelta a Mahiru repentinamente alejándose de ella y abre sus ojos sorprendidos, la peli purpura tiembla de miedo por ver a Shiena
Mierda… Volvió a verme… ¿Qué diablos pasa?... ¿Por qué siento esto tan de repente?
-Evitando que tú molestes a alguien-
Tomo la mano de Banba apartándola de Otoya que está en shock. Detrás de mí coloco a Banba quien tiembla un poco y se esconde detrás de mí… Pobre… No dejaré que esto se quede así, yo sé lo que es pasar por eso y juro que esto no se quedará así… ¡YA, HASTA AQUÍ! ¡NO MÁS!
Shiena decide encarar a Otoya, se cruza de brazos, su mirada seria. Mahiru pone sus manos en los hombros de la castaña y mira de reojo a Otoya, sorprendida de verla así
"Hasta hace unos segundos se veía tan amenazante ahora se ve nerviosa… Vamos Kenmochi-san, tú puedes" Mahiru intentaba ser un buen apoyo para la castaña quien lucía decidida y valiente
Mentiría si dijera que me encuentro bien, esta niña bonita ha vuelto a verme en mi faceta bully… Y no necesito ser un genio para darme cuenta que ella odia a este tipo de personas, creo que me lo dejó muy claro… Pero no pienso caer así que veamos de qué estas hecha. No te tengo miedo
-No estaba molestando a Banba-chan, solo hablaba con ella- Otoya mira burlona a Shiena y le sonríe arrogante
-Más bien amenazándola ¿Qué pretendías demostrar tu poder?- Shiena mira desafiante a Otoya, la castaña no se dejará intimidar
Otoya no dice nada, solo frunce el ceño, un intercambio de miradas, el ambiente tenso. Cuando por fin la peli purpura quiere decir algo es interrumpida por el sonido de la campana que anuncia el reinicio de las clases, Shiena suspira aliviada, da media vuelta para ver a Mahiru quien tiembla un poco, la castaña la toma de las manos y le sonríe
-Banba-san, quieres adelantarte al salón de clases, por favor-
-No-no quiero dejarte sola con ella- Mahiru dando una muestra de valentía quiere apoyar a su defensora quien se limita a sonreírle
-Tranquila yo estaré bien- la peli plateada mira desconfiada a la castaña, duda en dejarla sola, teme que hacerlo sea una mala decisión, Shiena mira directo a los ojos a su compañera, pone ambas manos sobres sus hombros y asiente –En verdad estaré bien-
-De-de acuerdo Ke-Kenmochi-san pero antes…- Mahiru toma aire, mira a Otoya y luego a Shiena –Podrías darme mi libro, por favor-
Shiena asiente con una suave sonrisa y se dispone a levantarlo pero Otoya se adelanta toma el libro y lo limpia, ambas chicas no saben que esperar, no saben qué movimiento hará la peli purpura por lo que se ponen a la defensiva para luego sorprenderse al ver que Otoya le entrega a la peli plateada su libro de la manera más amable que puede
-Aquí tienes, una disculpa- Otoya extiende el libro que Mahiru toma rápidamente, mira a Shiena quien asiente tranquila, Banba suspira y se va. Una vez que han quedado solas, Shiena y Otoya, se cruzan de brazos mirándose directo a los ojos, ninguna de las dos se dejará intimidar, ninguna se dejará vencer, ninguna sabe en realidad que hacer. La castaña respira hondo y saca el aire de manera ruidosa, encara a Otoya
-¿Qué ganas?-
-¿huh? ¿De qué hablas?-
-Ay ¡POR FAVOR! No finjas demencia ¿Qué ganas con molestar a las personas? En verdad eres despreciable- Shiena desvía su mirada, Otoya se acerca lentamente a la castaña. Los sentimientos y emociones en ambos corazones comienzan a aparecer y crecer
-Ya te dije tu no me conoces-
-Ni quiero-
-Pues me conocerás-
-¿De qué hablas?-
-Pues ya que la señorita se ha vuelto la defensora de los débiles, tomarás el lugar de cada una de las chicas que molesto, serás mi única víctima- Otoya sonríe traviesa y maliciosamente, da una vuelta alrededor de una Shiena que no se dejará intimidar
Veamos si puedes contra mi…
No será tan fácil esta vez…
-Mira si eso garantiza que dejarás de molestar acepto porque puedo contigo, no eres nadie para vencerme- Shiena cierra sus ojos y suspira, los abre y mira directamente a Otoya, una sonrisa retadora que no dura mucho, una mirada decidida que se clava en la peli purpura. Otoya no esperaba esa reacción, la valentía con la que Shiena la había enfrentado la había dejado sin palabras. La peli purpura mira a la castaña de arriba abajo sorprendida y sonríe retadora, aplaude un par de veces
-Muy bien tu sola has puesto tu sentencia-
-No me importa puedo contra ti-
Otoya no comprende lo que está pasando confundida se acerca un poco más a Shiena que no hace nada por impedirlo, la oji turquesa suspira
-¿En verdad estarías dispuesta a tomar el lugar de cada una de esas chicas? ¿Las defenderías?-
-Claro que si-
Seguridad
-¿Por qué?-
Confusión
-Porque no soporto ver que las personas sufran por culpa de otras. Haces daño Takechi ¿Por qué? ¿Por gusto, por placer, por un juego, por miedo, por inseguridad, por falta de algo?… ¿Por qué lo haces? No entiendo porque es que lo haces-
-Y a ti Kenmochi ¿Por qué te importa tanto?- Shiena abre los ojos asustada, un escalofrío recorre su espalda, los recuerdos invaden su mente y tiembla
-Porque... porque...- Otoya ríe entre sorprendida y burlona al ver el estado en el que se encuentra la castaña
-Espera ya lo entiendo... A ti también te molestaban ¿no es así?-
-CALLATE. No sabes nada, eso no es asunto tuyo- Shiena furiosa aparta su vista de la peli purpura quien da un golpecito en su frente
-Claro, es obvio que te molestaban, por eso tu cambio a esta escuela, tu actitud defensiva hacia mi…-
-CALLATE, NO QUIERO ESCUCHARTE MAS-
-Por eso quieres sentirte como héroe salvando a los desprotegidos como tú…-
-¡CALLATE! ¿QUÉ SABES TU DE MI? NADA ¡ABSOLUTAMENTE NADA! ASI QUE CALLATE QUE YO NO TENGO LA CULPA QUE TU HAYAS SUFRIDO ALGO PARA QUE SEAS UNA BULLY-
Otoya está impactada por lo que dijo Shiena, jamás alguien le había hablado así. Está en shock, baja la guardia. Abre los ojos sorprendida, tiembla ligeramente, momentos de su pasado llegan a ella. Shiena la mira confundida por un momento, piensa un momento y se da cuenta de que ha acertado
-Es eso ¿no? Seguro sufriste algo fuerte... Deberías buscar ayuda, no dejes que eso te consuma-
-CALLATE ¡CALLATE MALDITA SEA! TU NO TIENES IDEA DE NADA. NO QUIERAS ANALIZARME Y HABLAR DE COSAS QUE NO COMPRENDES, TU NO SABES NADA DE MI VIDA-
Ambas chicas poco a poco se fueron acercando, cada una amenazante, furiosa, a la defensiva, con sentimientos encontrados, gritando llenas de enojo y frustración
-TAL VEZ SI DEJARAS DE MOLESTAR TU VIDA NO SERÍA TAN PATETICA Y MISERABLE-
-SEGURO TU SABES MUCHO DE ESO ¿NO? ERES TAN PATETICA Y MISERABLE QUE TE SIENTES CON EL PODER DE VENIR Y JUZGARME-
La tensión al límite, ya nada podía controlarse, el caos es su máxima expresión, la furia gobernando todos los sentimientos y ambas explotaron
-¡ERES UNA IDIOTA!- Un grito al unísono, la respiración agitada y luego silencio...
Miradas amenazantes, frías, duras, la respiración agitada, cansancio, lagrimas que se niegan a salir... Shiena contra la pared, Otoya arrinconándola; ambas a la defensiva: una pose defensiva y amenazante, Otoya toma la barbilla de Shiena para que se vean, la castaña pone sus manos sobre los hombros de Takechi, sus ojos reflejan enojo, furia y… dolor. Dolor, solo eso sienten después de darse cuenta de lo que ha pasado, ninguna había querido decir eso, pero lo habían hecho, por dentro lo que cada una quiere es abrazar a la otra y pedir perdón, hablar tranquilamente y comenzar de nuevo…
Otoya libera a Shiena y ambas se alejan un poco. Vuelven a intercambiar miradas, pero esta vez, sus ojos reflejan tristeza, dolor, un sincero arrepentimiento por lo que ha pasado. Suspiros. La peli purpura toma la palabra, desvía su mirada hacia otro lado, su voz suena diferente
-Será... será mejor que te vayas, no quiero decir algo que no quiero-
-Será lo mejor, yo tampoco quiero herirte- Shiena lleva sus manos al pecho, mirada baja y triste, su voz también suena diferente
-Bien, no salgamos heridas. Lárgate de aquí-
-No quiero volver a verte, al menos en este día, no quiero verte-
-Hecho-
Una última mirada, el dolor y la tristeza se reflejan pero ninguna de las dos sabe cómo actuar, así que Shiena camina en dirección contraria a la de Otoya. Ambas se tomaron su tiempo para caminar y pensar en lo que había pasado
Tiene razón, por este día será mejor que no nos veamos más, aunque duela… No la voy a molestar, intentaré no molestarla tanto, es valiente y me ha enfrentado, le doy puntos por eso...
Otoya se recarga en un muro observando su pálido reflejo en el vidrio del ventanal frente a ella, suspira y mira por la ventana
Y si dejo de molestar a las personas, Shiena tiene razón podría dejarlo, debería dejarlo...Tal vez, tal vez eso necesito… Tal vez sea la solución… Otoya sonríe y se cachetea, Pero qué diablos estoy pensando. Takechi Otoya no cambia y menos por una chica linda… Y si cambio y dejo de molestar es por decisión propia, porque esto llega a ser aburrido y no por ella... Definitivamente no sería por ella… Aaaah ¿A quién engaño?... Poof si tan solo supiera que es lo que siento por ti niña bonita
Las clases han comenzado ya, Shiena lo sabe pero eso no le preocupa, a paso lento recorre los pasillos, después de un rato se sienta en las escaleras, recarga su barbilla sobre sus manos, suspira y cierra sus ojos
Tal vez no debería ser tan dura con ella, tal vez sea una chica linda y buena, solo que tal vez ha vivido o ha pasado por algo... Shiena lleva sus manos a la cabeza y niega repetidas veces Basta Shiena, no caigas en una trampa y quieras ver cosas donde no las hay. Tal vez sientas lastima, si eso es, sientes lastima por esa chica y por eso piensas de esa forma... No, no quieras engañarte, sabes perfectamente que no lo es, entonces ¿Qué es lo que siento por ella?
Sentimientos encontrados. Dos corazones confundidos que buscan una respuesta. Dos corazones que laten al mismo tiempo y ritmo. Shiena y Otoya no dejan de pensar en lo que pasó, saben que deben solucionarlo pero no saben cómo hacerlo ¿Quién ganará? ¿El orgullo o el amor?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
El sol toca suavemente mi rostro… de nuevo. Disfruto de ese maravilloso espectáculo que es el amanecer… de nuevo. Ante mí el comienzo de otro día… de nuevo… Esto es genial ¡SIMPLEMENTE GENIAL! Me pase la noche en vela ¡DE NUEVO! Y TODO POR CULPA DE ESA CHICA… Si sigo así no quedará nada de mi… ¿Qué hago para dejar de pensar en ella? Si alguien lo sabe por favor dígamelo porque esto ya me está volviendo loca… No dejo de pensar en ella, es cierto, pero lo que en verdad me puso a pensar toda la noche fue lo que pasó, en todo lo que pasó y en todo lo que nos dijimos, bueno, que nos gritamos… Diablos… Eso fue estúpido, no debió pasar, pero pasó y no puedo cambiarlo… ¿O tal vez sí?... Shiena vaya que fue valiente, lo que hizo fue muy valiente. Creí que huiría o que se pondría a temblar de miedo, a suplicar piedad, pero no, me enfrentó… Le doy puntos por eso… Es la primera vez que me pasa y se siente raro… Tal vez, tal vez si otra chica hubiese sido quien me enfrentara no me sentiría así… Creo que debo remediarlo, pero ¿Cómo?
La peli purpura camina en su habitación y de repente recuerda una conversación que tuvo hace tiempo con Suzu
"No lo olvides Otoya-chan, el orgullo nunca es la solución; cuando has cometido un error una disculpa a tiempo es la mejor decisión, eso no solo le trae honor a tu nombre también paz a tu alma". Otoya se detiene de golpe pensando en aquellas palabras, sacude su cabeza rápidamente y luego lleva sus manos a su cabeza que comienza a doler
¿Yo? ¿Pedir disculpas? No, definitivamente eso no va a pasar… Pero… Y si… ¿Y si esa es la solución? Pff habrá que intentarlo… Será algo vergonzoso y humillante pero podría funcionar…
Otoya no puede más, ni física ni anímicamente, mira el reloj, aún tiene tiempo por lo que se recuesta en su cama y de inmediato cae en un profundo sueño.
~o~o~o~
Vuelvo a despertar temprano. Doy el ultimo inútil intento de poder conciliar el sueño pero al saber de mi fracaso eminente es mejor comenzar el día. Esta vez no fue tan duro como ayer, pues tuve lapsos de descanso, pero cuando despertaba solo había algo en mi pensamiento: Takechi Otoya y la pelea que tuvimos… No llevo mucho de conocerla pero me parece que somos muy diferentes, polos opuestos… Lo que dije, lo que me dijo… Todo lo que nos dijimos resuena en mi cabeza como si me torturara… En verdad no quise decir todo eso, hablé sin pensar las cosas y todo salió mal
-Tal vez debí controlarme y pensar las cosas. Actuar de forma prudente- la castaña habla para sí en un susurro, suelta un gran suspiro, se cubre completamente con las sabanas
Shiena ¿Qué es lo que estás diciendo? Tu solo te defendiste y lo más importante pudiste defender a alguien ¿Cuántas veces tu deseaste que alguien fuera en tu auxilio? ¿Cuántas veces deseaste que alguien te salvara como lo hiciste tú con esa chica? Es hora de demostrar quién eres Shiena, no es tiempo ya para debilidades. Una nueva vida ¿recuerdas? Lejos de todo lo que ha pasado, escribiendo una nueva historia. No dejes que las heridas del pasado se abran…
-Pero en algo tengo razón. Esa no era la forma de solucionar las cosas. A gritos y, quien sabe, tal vez si no hubiésemos parado, golpes… No debí ser tan dura… Tal vez debería pedir una ¿disculpa?- Shiena mueve de forma negativa su cabeza rápidamente mientras patalea
No, no, no, no… Shiena ¡por favor! Tu solo te defendiste recuerda eso, si alguien debe ofrecer una disculpa es ella, no tú… Venga ya, debo dejar de torturarme con eso, yo solo hice lo que tenía que hacer: ayudar a alguien que estaba en peligro. Eso es, ayudé a esa chica indefensa y fin de la historia. Si alguien debe pedir disculpas es esa tonta peli purpura… Takechi Otoya…
Shiena suspira, se levanta de su cama y se estira. Mira por la ventana y se queda ahí un largo rato hasta que voltea en dirección del reloj, asiente y comienza a alistarse.
~o~o~o~
-O-TO-YA… O-TO-YA… VAMOS OTOYA YA DESPIERTA- Haru mueve suavemente los hombros de su amiga para despertarla, la desesperación comienza a apoderarse de la pelirroja quien no deja de mirar el reloj
-Vamos Otoya, ya es tarde. Debes despertar- cada intento, cada suplica, es inútil. La peli purpura está agotada, cada vez que abre los ojos no pasan ni cinco segundos cuando ha vuelto a cerrarlos. Haru no sabe que más hacer, ha alistado la ropa de su amiga, su mochila, incluso ha preparado el desayuno…
-El desayuno ¡Eso es! Otoya despierta, Haru preparó un delicioso chocolate caliente-
-Cho…co…la…te- entre dormida y despierta Otoya balbucea esas palabras, en esos momentos la fuerza de voluntad, combinada con el deseo de tomar chocolate, hace su trabajo
-Así es, si despiertas ahora podrás tomar un poco-
Lentamente Otoya se levanta de su cama, se estira, luego lleva sus manos al rostro cubriéndolo primero y luego dando ligeras palmaditas en su mejilla para despertar a la vez que restriega sus manos en su rostro. Haru la mira preocupada, la toma de sus manos obligándola a que la vea directo a los ojos
-¿Qué es lo que tienes Otoya? Y dime la verdad- la mencionada chica solo suspira cansada y se sienta en el borde de su cama, mira unos momentos a su amiga y luego baja la cabeza
-No pude dormir Harucchi. Eso es todo, una mala noche- la pelirroja se sienta al lado de su amiga y la abraza por los hombros
-Con esto ya son dos veces. Sabes que desvelarte es malo para ti. No soportas las desveladas, no has descansado y ya van dos noches seguidas. No soportarás más tiempo. Otoya, estoy muy preocupada-
-No tienes de que. Descuida, estaré bien… Un pequeño desorden del sueño que no sé qué lo está provocando-
-O mejor dicho quién-
-¿Huh?-
-Sabes a lo que me refiero… Te dije que me dijeras la verdad… Otoya ¿Qué es lo que sucede? Dímelo por favor, quiero ayudarte. Haru quiere ayudarte para que estés bien-
¿Qué puedo decirle a mi pelirrojita? Ni yo sé lo que me pasa. No quiero que esté preocupada y menos si es por mí. No, por el momento será mejor no decirle nada. Hablaré con ella hasta que aclare mis sentimientos.
-No-no lo sé… Y si me permites iré a darme un baño que buena falta me hace- Otoya se levanta rápidamente y camina rumbo al baño, huye para evadir a Haru
-Deja de engañar a Haru… Haru sabe perfectamente que esto es por alguien, pero bueno, cuando estés lista hablaremos-
Otoya simplemente asiente y va a darse un baño. El tiempo pasa y a cada minuto más Haru se impacienta "Ya es demasiado tarde… Vamos Otoya… Apúrate". La pelirroja no deja de ver el reloj; con frecuencia pregunta a su compañera si pronto estará lista. Otoya no tiene noción del tiempo, pero debido a la insistencia de su amiga decide apresurarse. Al salir del baño siente como su compañera la empuja para que no pierda más el tiempo, al llegar a su habitación ve todo ordenado y limpio, va a buscar su ropa que ya está lista, incluso el desayuno está servido y puesto en una mesita que hay en esa habitación. La pelirroja desesperada de ver los lentos movimientos comienza a presionar a la oji turquesa para que no pierda más el tiempo
-Woah Harucchi tranquila. Estas a punto de vestirme-
-Lo siento mucho Otoya, pero debo llegar temprano a la escuela… Y como verás ya es demasiado tarde- la peli purpura voltea a ver la hora y se sorprende, mira a esos ojos rosa como disculpándose para inmediatamente bostezar y llevar una mano a su cabeza que parece que le da vueltas, cierra un momento sus ojos
-Si no te sientes lo suficientemente bien puedes quedarte a dormir- la preocupación en la joven de cabello rojo, Otoya hace un ademán de poca importancia y retoma sus actividades
-Estoy bien, estoy bien. Adelántate Harucchi, yo te veo en un rato más-
-¿Estás segura? Puedo esperarte un rato más y así ayudarte-
-Te prometo que llegaré en una pieza a la escuela. Estaré bien pequeña. Anda, tienes cosas que hacer y yo no te detendré-
Haru mira con algo de desconfianza y preocupación a su amiga quien vuelve a decirle lo mismo pero esta vez mirándola directo a los ojos, simple gesto que logra tranquilizarla. Suspiro
-De acuerdo, Haru confía en ti. Por favor prométeme que te cuidarás y que vas a desayunar-
-Es chocolate ¿Cómo podría desperdiciarlo? Además, estoy segura que eso me dará energías-
-Muy bien, me voy. Te veo más tarde y por favor cuídate mucho-
-Voy a estar bien, ahora ya déjame y vete que se te hará tarde- Haru asiente y sale corriendo del lugar. Otoya se limita a sonreír
Aaaah Harucchi… ¿Qué voy a hacer contigo? Siempre ves por los demás y en especial por mí. Te estaré eternamente agradecida por eso… Bien, hora de iniciar el día. Tomaré un poco de esto…. MMMM… DELICIOSO… Con esto ya tengo energías… al menos para llegar a la escuela
~o~o~o~
-Esto simplemente no es normal…- Chitaru respira profundamente y saca el aire con fuerza, mientras pasa las manos por su roja cabellera, busca con desesperación a sus amigas
-¿Comenzamos a preocuparnos?- Haruki se ha subido a una pequeña barda para poder visualizar mejor, su mirada preocupada busca una cabellera peli purpura y una roja mientras su mano sostiene la mano de su amada
-Aun no… Esperemos un rato más. Si no aparecen en cinco minutos comenzamos a alterarnos- Suzu con las manos entrelazadas a la altura de su pecho pide al cielo que nada malo les haya pasado, revisa una vez más su teléfono y mira al cielo, suspira. La pequeña Hitsugi se encuentra preocupada también, pero eso pasa cuando a lo lejos ve esa particular cabellera pelirroja, aprieta suavemente la mano de su chica y hace que voltee en la dirección que le señala
-Tranquilas. Miren por allá, ahí viene Haru-chan- Suspiros y sonrisas, aunque algo no termina de cuadrar, cuando Haru llega a donde están la miran extrañadas, ven hacia todos lados pero no logran encontrar a la chica oji turquesa, con preocupación preguntan
-Otoya no viene contigo… ¿Todo bien? ¿Ella está bien?- Haru baja la cabeza y suspira, debe darle la oportunidad a su amiga peli purpura para que sea ella quien hable de lo que le pasa
-No podía despertar esta mañana y por eso se le hizo tarde, se nos hizo tarde… Otoya le pidió a Haru que se adelantara. Seguro que no tarda en llegar… Espero- Haru voltea en dirección de la entrada de la escuela, baja la mirada. Chitaru y Haruki se acercan a la joven, cada una pone una mano en su hombro para llamar su atención
-Haru-chan… Se sincera por favor ¿Sabes qué es lo que ocurre con Otoya? Tal vez sea muy pronto para que nos preocupemos pero ella no suele ser así…-
-…Y para serte francas la queremos mucho y queremos que esté bien. Por eso hemos insistido tanto porque este tipo de comportamientos simplemente no son normales en ella- la joven Ichinose toma las manos de las dos pelirrojas y las mira directo a los ojos, sonríe para calmarlas
-Haru siente lo mismo, pero, por desgracia, Otoya no es buena para expresarse ni para decir lo que siente por lo que no sé qué es lo que le pasa…- las mayores suspiran frustradas, Suzu se acerca a calmar a las pelirrojas, les sonríe suavemente
-Vamos a calmarnos. Pensemos de manera positiva, tal vez lo que está ocurriendo con Otoya-chan sea algo diferente, no malo sino que la está poniendo en un dilema…- todas miran a Suzu como si ella supiera algo que las demás no, la peli azul con una sonrisa niega suavemente y mira a sus amigas -Seamos positivas y esperemos que no sea nada malo… Y si lo es, la ayudaremos ¿verdad chicas?-
-¡SI!- un grito enérgico por parte de las jóvenes
-Por ahora solo queda esperar que esa tonta cabeza hueca se sincere con ella misma y luego nos diga que le ocurre y acepte nuestra ayuda-
-Pero primero debe llegar ya a la escuela… Las clases no tardan en comenzar-
-Cierto, las clases ya van a comenzar. Haru-chan debemos irnos…- Hitsugi mira a Haru y luego a Chitaru a quien acaricia suavemente su rostro –Discúlpame amor, sabes que me encantaría quedarme contigo, esperar a Bully-chan y obligarla a que hable pero debemos llegar temprano ¿cierto Haru-chan?- la mencionada asiente, Chitaru sonríe. Hitsugi está a punto de irse pero su chica la jala suavemente hacia ella para abrazarla, le dice algo al oído y luego le da un tierno beso en la mejilla, Hitsugi toma el rostro de Chitaru con ambas manos y le da un breve beso en los labios haciendo que la mayor se sonroje, la pequeña peli azul suelta una risilla y se va corriendo junto con Haru. La joven Namatame sonríe y dice adiós con su mano, se sonroja aún más cuando escucha un "Aaaawww" por parte de sus amigas.
-Isuke también debe irse. Haruki llévame a mi salón- la peli rosa da una orden que será atendida de inmediato por la pelirroja dueña de su corazón, Haruki toma el bolso de su Isuke, hace una reverencia y toma de la mano a su novia
-De acuerdo, de acuerdo Isuke-sama…- antes de alejarse, Haruki voltea y habla con Suzu y Chitaru -Por favor no se vayan, vamos a esperar a Otoya hasta el último segundo. No tardo- Haruki camina junto con Isuke alejándose de ese lugar, Chitaru y Suzu no dejan de mirar hacia la entrada
-¿Crees qué va a llegar pronto?-
-Espero que si… No contesta mis llamadas así que solo nos queda esperar-
~o~o~o~
Debo dejar de torturarme… Creo que lo mejor, me guste o no, es pedir disculpas… Poof ¿Quién lo diría? Voy a humillarme ¿Y para qué?… Aaah, tal vez Suzu tenga razón y eso es lo que necesito… Bien Otoya vayamos con esa niña…
Otoya se detiene a unos metros de llegar a la entrada de la academia, da un golpecito en su frente
Maldición… casi olvido un pequeño detallito que es muy importante: mis amigas. Es seguro que me están esperando, siempre lo hacen, esperamos a estar todas juntas para ir al salón… ¿Cómo diablos voy a hacer esto sin que ellas se enteren?
Un momento de reflexión y la idea llega sola. La chica chasquea los dedos y sonríe traviesa
Jugar a las escondidas… Será divertido
Con sumo sigilo, Otoya se acerca a la entrada de la academia, se esconde en donde no puedan verla y busca a sus amigas. Sonríe al ver que solo están Suzu y Chitaru
Estoy de suerte, Pocky-chan se fue con su Tsundere-chan, Príncipe-chan no está con Loli-chan, solo quedan ella y Suzu-chan. Esto será sencillo, solo debo tener un buen distractor
Cuando lo que planeas sale bien parece que el destino te está sonriendo, eso es justamente lo que ocurre con Otoya. Una chica de menor grado camina cerca de la peli purpura quien la llama
-Hola niña linda ¿Cómo te llamas?- la chica completamente nerviosa y sonrojada pasa saliva sin dejar de ver a la peli purpura quien acaricia suavemente su rostro. A pesar de su semblante cansado y el estado anímico en el que está, Otoya no deja de ser una chica hermosa
-Ri-Rin… Ta-Takechi-se-senpai- Otoya se acerca suavemente a la chica y la atrae hacia ella
-¡Wow! Además de linda inteligente. Sabes quién soy, eso me agrada… Pero no te pongas nerviosa mi querida kouhai no voy a hacerte nada que tu no quieras que haga- una mirada coqueta y una sonrisa traviesa por parte de Otoya, la menor no puede dejar de ver a la mayor, está como hipnotizada "Este debe ser mi día de suerte, Takechi-senpai me ha visto y me está hablando". Otoya se acerca al odio de la chica quien se pone aún más nerviosa por la cercanía de la peli purpura quien le susurra
-Rin-chan ¿podrías hacerme un favor?- la chica asiente varias veces, la oji turquesa sonríe –Necesito que distraigas a esas dos de allá- la joven mira en la dirección que le señalan y lleva sus manos al pecho, abre los ojos sorprendida y tiembla nerviosa
-Se-Senpai… ¿Quiere que distraiga a-a-a Shu-Shutou-sama y a-a-a-a Na-Na-Namatame-senpai?- Otoya solo asiente, le sonríe a la chica y acaricia de nuevo su rostro
-Necesito entrar a la escuela sin que ellas me vean… Por favor Rin-chan ¿me ayudarías?- haciendo un tierno puchero Otoya le pide ese favor a la joven "Definitivamente es mi día de suerte"
-Cuente conmigo Takechi-senpai- la peli purpura suspira aliviada y sonríe
-Que linda. Muchísimas gracias Rin-chan, te ganaste esto- Otoya seductoramente se acerca a la mejilla de la chica dándole un breve beso. Rin lleva la mano a su mejilla conteniendo un grito de emoción, sonríe y a toda prisa va a distraer a Chitaru y Suzu. Otoya observa aquello y al ver que ha logrado su objetivo, sigilosamente logra escabullirse hasta un edificio. Sonríe satisfecha porque logró evadir a sus amigas, respira profundamente y echa a correr en dirección al salón de primero
Aaah pero que linda niña… Rin… Por lo que veo es aun de secundaria… Jajaja se volverá popular… Bien no te distraigas Otoya, esta es la hora… Poof… Denme fuerzas por favor… Aquí voy
Otoya llega a tiempo, las clases aún no han comenzado y las jóvenes de primero caminan rumbo a su salón, la peli purpura se detiene súbitamente al ver que su objetivo está a unos metros de ella. Para su desgracia no va sola, eso la pone nerviosa, no pone atención a las chicas que la acompañan, en ese momento solo puede concentrarse en una sola cosa. Respira un par de veces para relajarse y con paso seguro se acerca a donde está la chica
-Banba-chan ¿Me permites un momento?-
La chica peli plateada salta al escuchar esa voz, se detiene y las chicas que la acompañan hacen lo mismo, tiembla de miedo, nerviosa baja la cabeza
-Banba-chan, por favor, ¿Me permites un momento?- Otoya vuelve a insistir, Mahiru da media vuelta y levanta la cabeza para mirar a esa chica pero al verla los nervios y el miedo aumentan. Sumireko al ver esto toma de la mano a Mahiru
-¿Qué es lo que buscas aquí?- Sumireko encara a Otoya y habla de una forma ruda, la peli purpura suspira cansada, con sus dedos masajea rápidamente sus sienes para intentar calmarse, respira y amablemente habla
-Discúlpame oujo-sama, pero este no es asunto tuyo, esto es entre Banba-chan y yo-
-Pues lo que quieras con ella deberás hablarlo conmigo- Sumireko se coloca delante de Mahiru protegiéndola, la peli plateada se sonroja por este acto que la hace sentir más confiada, observa a Otoya quien respira profundamente para no caer en la desesperación
-No me hagas repetirlo, déjame hablar con ella, por favor-
La chica peli plateada tiembla nerviosa pero al mirar directo a los ojos de Otoya se sorprende de ver algo diferente en ellos "Takechi-san luce diferente… Y no es por su semblante cansado, es otra cosa" Mahiru decide darle el beneficio de la duda, suavemente pone una mano en el hombro de Sumireko tranquilizándola, se coloca frente a Otoya quien luce nerviosa y cansada
-¿Qué-qué ocurre Ta-Takechi se-senpai?- la peli purpura suspira cerrando los ojos,da una suave y rápida reverencia, su voz es sincera
-Disculpa-
-¿huh?- Mahiru no puede creer lo que ha escuchado, Otoya suspira y lleva una mano tras de su cabeza
-Por lo de ayer, te pido una disculpa. Mira no puedo prometer que no va a volver a pasar, pero intentaré controlarme ¿de acuerdo? Así que discúlpame-
-De-de acuerdo- Banba suspira aliviada y asiente suavemente
-¿De verdad?-
-Sí, estás disculpada-
-Vaya... se siente… raro- Otoya tiembla un poco, como si un escalofrío recorriera su cuerpo, se sacude y estrecha manos con Mahiru quien le da una pequeña sonrisa y no deja de verla sorprendida, Otoya le devuelve la sonrisa, una sincera.
Todas miran impactadas lo que ha sucedido, Hitsugi y Haru son las más sorprendidas, están con la boca abierta e intercambian miradas completamente impactadas, Sumireko no cree lo que ha pasado, está sorprendida y se siente un poco avergonzada por la forma en la que actuó, pero a quien más le impactó ver aquello fue a Shiena, quien escondida detrás de Haru y Sumireko, mira eso con incredulidad y felicidad, en ella una mezcla de sentimientos que mueven su corazón, lleva las manos al pecho con una leve sonrisa
Más que feliz estoy sorprendida, no pensé que Otoya hiciera esto... Wow... Me dejó sin palabras... Esto… Esto es un gran gesto, y ayuda mucho… Aunque, para ser francos, verla con ese semblante cansado, no me gusta para nada ¿Por qué está así? ¿Algo malo pasa con ella? No voy a mentir me gustaría ayudarla, quiero ver a esa Otoya que conocí con esa hermosa sonrisa y… ¡Y YA PARALE SHIENA! De nuevo estás divagando… Por lo que veo está así por lo que ocurrió ayer… Acaso… ¿Acaso Otoya también pensó en eso? Woah… Eso cambiaria algunas cosas, tal vez debería hablar con ella y arreglar lo que pasó… Me pregunto si yo debería disculparme también… NO, NO, NO, SHIENA TU SOLO TE DEFENDISTE… Aunque si, dijiste cosas feas… SHIENA, YA BASTA CON ESO, TU NO TUVISTE LA CULPA DE NADA… Debo pensar en eso, debo pensar en eso… Debo pensar las cosas… Por ahora disfrutaré esta pequeña victoria, no importa si se disculpa conmigo, lo hizo con esa chica y eso es lo que importa...
Shiena suspira, mira a Otoya con ternura y preocupación, en su rostro aún sigue esa leve sonrisa y sus manos aún siguen entrelazadas en su pecho.
-Bien, con su permiso debo irme- la peli purpura se siente incómoda con lo que ha pasado así que decide dar media vuelta e irse a su salón, después de unos pasos Otoya voltea de manera inconsciente dando un vistazo a su alrededor sorprendiéndose de ver en ese grupo a Shiena
Demonios, por estar con esta tontería de disculparme no me di cuenta de lo que pasaba a mi alrededor. Shiena me ha visto, esto es o muy bueno o muy malo. Como sea, esto fue su culpa
El miedo paraliza a Otoya un poco pero al mismo tiempo siente un gran alivio, se detiene y molesta grita a la castaña
-¿FELIZ?- levanta sus brazos y mira entre seria y enojada a Shiena, da media vuelta, camina unos pasos y tambalea un poco, casi choca con una pared a la cual golpea con uno de sus puños al mismo tiempo que grita un par de maldiciones. Haru e Hitsugi intercambian miradas
-Hitsugi-chan...-
-Vamos con ella, no podemos dejarla sola-
-Gracias. Luego hablaré con Otoya… y con Shiena-
Sin dudar más corren en ayuda de Otoya visiblemente preocupadas por el estado en el que está. Gritan para que la chica se detenga
-¡OTOYA-CHAN ESPERA!- al llegar con la peli purpura, las dos chicas se ponen frente a ella deteniéndola, Otoya respira cansada
-¿AHORA QUÉ?-
-Nosotras te llevamos. Estás demasiado cansada, no llegarás lejos si sigues así- Hitsugi con determinación habla con Otoya quien se recarga en el muro más cercano, desvía su mirada a un lado y hace un ademán de poca importancia
-Hagan lo que quieran-
-Hey Bully-chan no te enojes con nosotras- una molesta peli azul se cruza de brazos y mira seria a la oji turquesa, Haru se acerca a su amiga y poniendo sus manos sobre sus hombros habla suavemente
-Solo queremos ayudarte Otoya- Haru mira a Hitsugi quien asiente y se acerca de nuevo a su amiga, ambas miran con preocupación a Otoya quien se limita a sonreír "No puedo decirles que no a estas niñas, son buenas amigas. Además, tienen razón"
-Lo lamento. Cuando estoy cansada me enojo con facilidad… Muchas gracias por ayudarme. Vámonos de aquí por favor- un breve abrazo y las dos chicas toman un brazo de Otoya llevándolo a sus hombros para cargarla y ayudarla. Caminan a paso tranquilo, algunas chicas que las ven pasar murmuran y miran con preocupación a su senpai, Otoya las mira y coquetea con ellas para tranquilizarlas, Haru e Hitsugi tratan de evitar que las retrasen. Cuando al fin están solas y antes de llegar con Suzu, Chitaru y Haruki, Hitsugi pregunta
-Oye Bully-chan…-
-¿Mmm?-
-¿Por qué lo hiciste?- Otoya se detiene y baja la mirada, luce confundida, suspira, su voz cansada
-Aaaah… Pues yo… Yo… No quiero hablar de eso-
-Pero…-
-Por favor Hitsugi-chan no insistas. No quiero hablar de eso-
-De acuerdo, pero en algún momento deberás hablar de eso. Te ayudará y aliviará tu corazón. No olvides que somos tus amigas y que haremos lo que sea para que estés bien- la menor sonríe a la mayor quien le devuelve la sonrisa. Caminan un poco más para llegar con las demás.
Haru se adelanta con Suzu, Chitaru y Haruki para que vayan y ayuden a su amiga, al ver el estado en el que se encuentra Otoya no pueden evitar preocuparse, llevan a Otoya a que se siente en una pequeña banca que hay cerca
-WOAH, OTOYA ¿QUÉ FUE LO QUE TE PASÓ?-
-DIABLOS OTOYA LUCES HORRIBLE ES COMO SI LOS ZOMBIES TE HUBIERAN ATACADO Y VUELTO UNO DE ELLOS-
-Guarda tus bromas para alguien más ¿quieres Sagae? En verdad no estoy de humor-
Me recuesto en la banca y miro al cielo pensando en muchas cosas, pero principalmente en ella. Escucho como mis amigas le cuestionan a Harucchi sobre mi estado, pero Hitsugi se adelanta y junto a mi pelirrojita relatan lo que pasó hace unos momentos. De nuevo esa sensación de pánico recorriendo mi ser, me levanto rápidamente y muevo mis manos de un lado a otro para que se callen pero ya es demasiado tarde, cierro los ojos porque se lo que pasará a continuación: una lluvia de preguntas por parte de esas tres que gritan al unísono y en extremo sorprendidas
-¿QUE HIZO QUE?-
Ya no hay escapatoria, tanto esconderme para nada. Lo saben y ahora sufriré por eso. Otoya se sienta y cubre su rostro con sus manos, siente como Suzu se sienta a su lado, acaricia su cabello, se acerca y le susurra al oído "Bien hecho Otoya-chan"
-Lo que escucharon, Otoya le pidió disculpas a una de sus víctimas-
-Wow… eso es nuevo en ti… Jajaja ¿Qué bicho te mordió Takechi?- Haruki se sienta a un lado de Otoya abrazándola por los hombros la atrae hacia ella, ríe feliz por escuchar esa noticia
-Dejen de burlarse, hice lo que creí correcto, pero no se acostumbren-
Me pongo de pie y me alejo un poco de ellas, escucho que siguen hablando de lo que ha pasado pero no presto atención, todo mi ser está concentrado en una sola cosa, mejor dicho, en una sola chica. Siento que alguien toma mi mano y la entrelaza con la suya, volteo a un lado y es Harucchi quien suavemente recuesta su cabeza en mi hombro
-Otoya… esto es por Shiena-san ¿verdad? Es ella ¿no?-
Asiento. Ya no tiene caso que se lo oculte, ella ya lo sabía… Creo que debo buscar la forma de entender esto que me pasa. Pero primero debo descansar y eso implica no pensar más en esto
-Harucchi… por favor después hablamos- Otoya da un beso en la cabeza de su amiga y le guiña un ojo, Haru sonríe cómplice
-Eso espero. Ahora ya no podrás escaparte de un verdadero interrogatorio-
-Verás que si lo logro- la peli purpura sonríe traviesa, la chica oji rosa rueda los ojos y caminan para estar con sus amigas. Chitaru se acerca a la oji turquesa abrazándola por los hombros le susurra
-Otoya algo me dice que esa chica nueva se está volviendo alguien especial en tu vida- nerviosa Otoya comienza a temblar, mira a Chitaru sorprendida y ésta le guiña el ojo, sonríe
-Cuando te sientas mejor y tengas tus ideas claras, hablamos- la joven peli purpura sonrojada asiente, la pelirroja da una palmadita en la espalda de su amiga y la lleva a la banca para que se siente y descanse un poco más. Haru más tranquila mira su teléfono y luego habla con Hitsugi
-Bien, nosotras debemos dejarlas, nuestras clases ya van a empezar…-
-Dejamos a Otoya en buenas manos, cuídenla por favor- las mayores asienten, las menores se alejan corriendo. Haruki, Chitaru y Suzu miran de nuevo a Otoya quien se ha recostado en la banca cubriendo su rostro con su brazo
-¿Qué hacemos contigo?-
-Por favor, denme un chocolate. Necesito chocolate- juntando sus manos en una plegaria, y aun recostada, Otoya hace un puchero y mira a cada una de sus amigas
-¿Y tú desde cuándo comes chocolate de esa forma tan obsesiva? Desde ayer estas comiendo chocolates- Suzu mira extrañada a Otoya quien levanta sus brazos
-¿Qué acaso una no puede tomar nuevos hábitos? He estado comiendo chocolates para reanimarme en lo que duermo bien. Por favor si alguna tiene corazón ¡DENME CHOCOLATE!-
-Jajaja, por eso yo los como siempre ¿lo ven? Toma esto, más tarde te compraré una barra- Haruki le da algunos pockys a Otoya para que se calme y reviva. Se levanta de inmediato y abraza a Haruki y da besos rápidos en su mejilla, la pelirroja sonrojada aleja a Otoya y acaricia su cabeza
-Contrólate Takechi, alguien podría vernos-
-¡YAY! ¡CHOCOLATE! MUCHISIMAS GRACIAS HARUKI-CHAN. EN UNOS MINUTOS ESTARÉ COMO NUEVA-
-Jajaja esa es la Takechi Otoya que queremos-
-Es verdad… Por favor Otoya, no olvides que somos tus amigas, que queremos lo mejor para ti y que te ayudaremos siempre. Confía en nosotras ¿de acuerdo?- la peli purpura sonríe feliz mientras come
Es una fortuna contar con amigas como ellas pero no creo estar preparada aun para contarles lo que pasa o lo que siento. Primero debo aclarar mi cabeza y luego hablaré
-Confío en ustedes. Son las mejores-
-Jajaja eso ya lo sabemos… Bueno debemos irnos-
Chitaru le ofrece su mano a Otoya para ayudarla a ponerse de pie, caminan a paso lento debido al estado en el que está la joven Takechi, Suzu entrelaza su brazo con el de su amiga, habla suavemente
-Otoya-chan en verdad luces terrible… ¿Qué es lo que pasa?-
-No he podido dormir-
-Sabes que no me refiero a eso. Mmmm algo me dice que ese insomnio tiene nombre y apellido-
-De que hablas Shutou, deja eso de lado que no quiero decir algo de lo que pueda arrepentirme- Otoya se suelta del brazo de Suzu, baja la cabeza y por un momento cierra los ojos, camina por instinto
-¡CUIDADO!- las tres chicas que la acompañan gritan y tratan de detenerla, pero ya es demasiado tarde… Otoya se estrella en un muro
-¡Y DESDE CUANDO MALDITA SEA ESTÁ ESTO AQUÍ!-
Ok, hoy no es mi día. Grito y golpeo el muro tratando de sacar toda mi frustración, obviamente siento dolor, uno muy grande, trato de no quejarme. Vuelvo a golpear ese muro, alguien detiene mi brazo, Chitaru me ve preocupada y me abraza
-Desde siempre Otoya. Ven, te llevare sobre mi espalda no puedes seguir así, te lastimarás-
Chitaru toma nuestras mochilas dándoselas a Haruki, luego me carga y no sé nada más, cierro los ojos pensando nuevamente en esos ojos café y duermo…
Chitaru camina con Otoya en su espalda, la peli purpura abraza a la joven Namatame por el cuello, su semblante luce tranquilo y cae en un profundo sueño. Haruki ríe por ver eso
-Miren cayó cual bebé-
-En verdad algo muy raro le está pasando a Otoya-
-Creen que sea...-
Las tres chicas se detienen, miran rápidamente a Otoya, intercambian miradas y sonrisas cómplices
-Habrá que descubrirlo... Aunque todo indica a que SI es lo que estamos pensando… Por ahora ayudémosla a que descanse que buena falta le hace- Suzu acaricia el rostro de Otoya y luego comienza a caminar delante de Chitaru, Haruki se coloca a un lado de la también pelirroja para auxiliarla.
Chitaru, Haruki y Suzu, para evitar cuestionamientos por llevar a Otoya así, van por un "camino secreto" que las conduce al edificio donde se encuentra su salón, aunque esto no evita que algunas chicas las vean, todas lucen preocupadas por ver esa escena, se acercan y preguntan por el estado de la peli purpura, Suzu amablemente les pide a las chicas que no se alarmen por Otoya, que solamente estaba descansando, todas les dan palabras de ánimos al grupo de chicas quienes agradecen el gesto. Al llegar al salón de clases Chitaru despierta suavemente a Otoya bajándola de su espalda la ayuda a sentarse en su lugar, Haruki les da más pockys, Otoya se recuesta en su pupitre y bosteza, mira con gratitud a Chitaru quien estira su cuerpo
-Para la próxima que sea Haruki quien te cargue, no me arriesgaré de nuevo a que digan que tú y yo hacemos una linda pareja- la mencionada mueve sus manos en forma negativa
-Mejor la llevamos en un carrito. Tú no eres la única a la que le han dicho que hace una linda pareja con Otoya, a mí me han dicho que nos vemos bien juntas… ¿Te imaginas a mí en una relación con esta chica loca?- Haruki comienza a molestar a Otoya quien la aleja
-Déjenme en paz. Ninguna de ustedes merece mi amor… Y por su bien espero que ni la Loli ni la Tsundere se enteren de esos comentarios- el rostro de las dos pelirrojas se pone del mismo color de su cabello, fruncen el ceño y gritan a una sola voz
-¡QUE DEJES DE LLAMARLA ASÍ!- Suzu se pone en medio de las chicas y cierra los ojos
-Ok, vamos a calmarnos… Respiramos… Listo… Ahora pidan una disculpa- Chitaru, Otoya y Haruki, estrechan sus manos y se dan un breve abrazo pidiendo disculpas, luego abrazan a Suzu
-Vaya Suzu-sama, en verdad eres un ángel-
-Después me halagan, sensei ya llegó-
Tomamos nuestros lugares, saludamos a sensei y oficialmente las clases han comenzado. Espero poder sobrevivir a este día y espero poder sacarme de la cabeza y del corazón a Shiena… al menos por hoy.
~o~o~o~
Estoy sorprendida por lo que pasó con Otoya, estuve a punto de correr en su ayuda pero me paralicé, gracias al cielo Kirigaya e Ichinose fueron en su ayuda… aunque no comprendo por qué lo hicieron, me sorprende su comportamiento ¿Por qué corrieron tras ella? ¿Por qué se veían tan preocupadas por Otoya?... Algo ocultan, pero no es momento de pensar en eso…
Shiena está recostada en su pupitre, se levanta y mira hacia la ventana, no deja de pensar en Otoya, gira su cabeza a un lado y ve que Haru e Hitsugi llegan corriendo. Shiena nerviosa se paraliza un poco y baja la mirada
Ya llegaron, me gustaría preguntarles como está Otoya, pero algo me detiene… Hanabusa y Banba se acercan a ellas y las llevan a sus lugares… Gracias a mi buena suerte todas nos sentamos cerca. Hanabusa-san les pregunta por lo que sucedió después de que fueron en ayuda de Otoya, Kirigaya comienza a relatar lo que pasó, escucho con atención
-Descuiden, la dejamos en buenas manos. Está con nuestras senpais y ellas se harán cargo de Takechi-san. Confío plenamente en ellas así que estará bien-
-Se ve terrible ¿Saben que es lo que le ocurre?- una preocupada peli plateada se acerca a las jóvenes, le sonríen con confianza
-Al parecer no ha podido dormir. Takechi-senpai está pensando en muchas cosas que le causan conflicto, pero tengo fe en que eso se aclarará… Y no solo para ella- Haru voltea discretamente a ver a Shiena y le guiña el ojo, sonríe
Suspiro aliviada, Otoya está bien, solamente está cansada, aunque ese guiño por parte de Ichinose hacia mi… me pone nerviosa, se acerca y me mira directo a los ojos, en un susurro me dice
-Kenmochi-san… Me gustaría hablar contigo después. Claro si está bien contigo-
-De acuerdo Ichinose-san-
Me sonríe y toma su lugar no sin antes ir corriendo a saludar a esa chica peli azul que acaba de llegar ¿De qué querrá hablar conmigo? Y lo más importante ¿Por qué parece que conoce a Otoya? Ya no hay tiempo de pensar en algo más pues las clases comenzaran en cuanto ese peli negro entre al salón. Nos ponemos de pie para saludar a sensei
-Buenos días clase ¿Cómo están? Hoy será un gran día para aprender- Mizorogi enérgico como siempre saluda a su clase y comienza a escribir algunas cosas en el pizarrón. Las chicas toman asiento, Shiena mira por la ventana, nada le importa solo una cosa ronda su mente
Si claro, seguro que será un gran día… Bien, a trabajar. Espero que esta vez "alguien" no me distraiga… Aunque dudo que dejar de pensar en ella…
~o~o~o~
-Psst Otoya, Otoya, despiértate- Chitaru mueve discretamente a la peli purpura por los hombros
-Hey Takechi despierta. ¡Mira una chica linda!- a pesar de que Haruki habla en voz baja pone énfasis en esa frase
-Otoya-chan ya despierta por favor- Suzu suplicante ruega porque su amiga despierte de inmediato.
Las tres chicas han velado el sueño de su amiga, saben perfectamente que debe descansar y aunque la escuela no es el mejor lugar para hacerlo es la única opción que tienen. La desesperación por despertarla crece a cada momento en que Irena sensei da su clase, en cualquier momento la joven maestra puede darse cuenta del estado en que Otoya está y, debido a su reputación, eso no puede terminar bien para la peli purpura. Suzu, Chitaru y Haruki intentan por todos los medios despertar a su amiga pero con cuidado de no llamar la atención de Irena. Sentadas estratégicamente para cubrir a su amiga han pasado la mayor parte del día, pero la buena suerte termina… En los inútiles intentos por despertar a Otoya, Irena descubre a las tres jóvenes a las cuales llama la atención con un grito
-SHUTOU, SAGAE, NAMATAME ¿QUÉ ES LO QUE ESTÁ OCURRIENDO?- las señalas se levantan de inmediato de su asiento, un último esfuerzo para cubrir a Otoya. Suzu hace una suave reverencia que es imitada por las pelirrojas, nerviosa habla
-Na-nada sensei, usted puede seguir con la clase. Lamentamos la interrupción, no volverá a pasar-
-A mí no me engañan…- la morena se acerca a donde están las jóvenes, ya nada se puede hacer pues Irena descubre a Otoya durmiendo plácidamente sobre su pupitre, la maestra molesta, jala aire, con voz muy fuerte habla y golpea el pupitre de la oji turquesa
-¡TAKECHI!-
Otoya se levanta de un brinco y gritando dice
-JURO QUE SOY INOCENTE SEÑOR JUEZ- las risas del grupo se escuchan, Otoya parpadea para aclarar su visión, se estira y bosteza, mira al frente y asustada da un salto y grita, para luego sentirse nerviosa
-¡AAAAAAAAAAHHHHHHGGGG! SENSEI ES USTED, QUE AGRADABLE SORPRESA- Irena se cruza de brazos
-Oh señorita Takechi está con nosotros bien, veo que mi explicación no es suficiente para usted y que es aburrida-
-No-no, sensei usted se equivoca, no es eso-
-Oh, así que estoy equivocada. Bien Takechi-san explíqueme el por qué estaba dormida- la maestra mira seria a Otoya quien le sostiene la mirada a la mayor pero esos ojos turquesa miran con temor
Paso saliva nerviosa, todas me miran esperando mi respuesta, un ataque de pánico es lo que siento en estos momentos, me gustaría saltar por la ventana mientras grito "JAMÁS ME ATRAPARÁN VIVA" pero no lo haré. No puedo mentirle a Irena-sensei y tampoco puedo decirla la verdad, simplemente bajo la cabeza y me muerdo la lengua para no decir nada más
-¿No hay explicación? Entonces estoy en lo correcto: a Takechi-san le parece aburrida mi clase- Otoya levanta la mirada reflejando frustración
Oh genial. Primera vez que Irena-sensei se equivoca conmigo y no puedo restregárselo en la cara pues sería demostrar que tengo sentimientos. Mi horóscopo acertó: hoy no es mi día. Volteo a ver a Chitaru, Suzu y Haruki quienes están a mi lado apoyándome. Eso es solidaridad y no pedazos… Sensei se cruza de brazos victoriosa y sonríe
-Bien, ya que piensa que mi clase es aburrida veamos si usted lo hace mejor… Takechi para la próxima clase expondrás el mismo tema. Esta exposición será fundamental en tu calificación- Otoya cierra los puños y enojada mira retadora a Irena, está a punto de protestar pero al sentir como Chitaru y Suzu ponen sus manos en sus hombros y Haruki le susurra un "Tranquilízate" se tranquiliza y suspira. Irena comienza a caminar al frente del salón para retomar su lugar pero antes de llegar, aun de espaldas, sentencia
-Shutou, Sagae y Namatame te ayudarán ¿entendido? La misma advertencia va para ustedes. Así que, por su bien, no fallen…-
-Si- responden al unísono con la cabeza baja, una reverencia y toman sus lugares
-Sigamos con la clase- Otoya parece que presta atención, pero la verdad es que sigue con un remolino en su cabeza. Suspira y mira a ratos por la ventana. Cuando las clases han terminado y el receso ha llegado todas salen del salón meno esas cuatro chicas, Otoya vuelve a recostarse en su pupitre, Haruki llega y le da un golpecito en la cabeza
-Diablos Takechi debes comenzar a dormir, todavía que te protegemos salimos dañadas… En verdad que si con esto no te demostramos que somos tus mejores amigas entonces puedes irte a…-
-¡HARUKI!- Chitaru cubre con su mano la boca de Haruki quien ríe y quita la mano de su amiga
-A dormir… Yo iba a decir que se fuera a dormir… Por todos los cielos Chitaru ¿En qué concepto me tienes?-
-Ustedes son las mejores ¿lo sabían? Muchas gracias por no dejarme- de repente Otoya se pone de pie y abraza a sus amigas, les sonríe, después de un rato su mirada cansada vuelve a ver hacia la ventana. Suzu la abraza por la espalda
-Bueno ¿Ya vas a decirnos que es lo que te pasa?-
Suspiro. Estas chicas son persistentes, tal vez tengan razón y hablar sobre lo que siento me ayudará, estoy a punto de confesar todo pero soy salvada por un grupo de chicas que se acercan tímidamente a nosotras, preguntan por mí, llegan con regalos, desde las típicas notas hasta bebidas energéticas, dulces y esa clase de cosas para que pueda reanimarme. Mis "animadoras personales" se van rápidamente debido a los nervios y la emoción que sienten al estar frente a Chitaru, Haruki, Suzu y yo. Suzu-chan se asoma y suspira, una sonrisa divertida, toma mi brazo
-Será mejor que nos vayamos, más chicas se acercan. Maniobra evasiva-
-Además nos están esperando. Vámonos antes de que lleguen más-
-¿Van a cargarme de nuevo?-
-¡NO!- las dos pelirrojas voltean y gritan a Otoya quien hace un puchero
-Jum. Que malas son-
Las chicas salen rápidamente del salón y corren hacia uno de los jardines de la Academia.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Las clases han terminado pero por desgracia, y en parte por mi culpa, tenemos trabajo que hacer. Miro por la ventana una última vez, el cielo azul que luce en calma me relaja, me estiro y camino rumbo a la biblioteca, la única que ya está allá es Suzu, Haruki y Chitaru nos alcanzarán después, tienen asuntos más importantes por resolver: Chitaru debe hablar con Loli-chan y Haruki debe ir primero con su hermana y luego con su Isuke jajajaja me imagino como es que deben estar suplicando perdón esas dos jajaja aaah que divertido... Y por eso no debemos enamorarnos, perdemos nuestra libertad… Como sea espero que les vaya bien, las novias de mis amigas son chicas de carácter muy fuerte… El camino a la biblioteca es en línea recta y a esas horas no hay mucha actividad por lo que me doy el lujo de ir tranquilamente, llevo mis brazos detrás de mi cabeza, cierro los ojos y camino a paso lento, todo va bien hasta que choco con alguien y me tambaleo, aunque la persona con la que choqué no tuvo tanta suerte, escucho un golpe, un "AUCH" y una voz que pide disculpas...
-Perdón, perdón, perdón. No era mi intención, iba distraída y no te vi-
Esa voz me hace sonreír, esa voz que conozco perfectamente a pesar del poco tiempo que llevamos de conocernos, esa voz hace vibrar mi corazón, me emociona
-Hola Shiena-chan-
Levanto mi mirada y me paralizo, es ella… Su voz se ha grabado en mi corazón que late rápidamente emocionado. No esperaba encontrármela… Rápido Shiena ¡HAZ ALGO!
-¡AAAAAAAAH! ¿QUÉ HACES AQUÍ? ¡AAAH! ¡TONTA! POR TU CULPA ME HE CAIDO-
¿Cuánto tiempo me he quedado mirando sus hermosos ojos?
Shiena hace un puchero y se sonroja ligeramente por tener a Otoya frente a ella. La chica peli purpura se pone en cuclillas para estar a la altura de Shiena
-Lamento escucharlo. Déjame ayudarte por favor- Otoya extiende su mano gentilmente hacia Shiena quien tarda en reaccionar, la castaña simplemente asiente con la cabeza y se voltea rápidamente a un lado, Otoya se arrodilla y ayuda a Shiena a levantar los libros que se han caído por el choque hasta que sus manos se encuentran… De nuevo el mundo se detiene y solo existen ellas dos
Nuestras manos se tocan y por un momento nos miramos a los ojos. Me pierdo en el infinito mar turquesa de esa mirada que me enloquecen…
¿Cuánto tiempo llevo mirando el dulce caramelo de sus ojos? No lo sé y no me interesa podría estar así por siempre, su mirada calma mi corazón y al mismo tiempo lo acelera…
Poco a poco las dos chicas se van acercando, sus manos lentamente se entrelazan, no dejan de mirarse de una forma tierna y una dulce sonrisa se dibuja en sus rostros. Se detienen de repente al sentirse demasiado cerca, completamente sonrojadas se sueltan, Shiena da un empujón a Otoya para que se aleje provocando que ésta pierda el equilibrio y caiga
¿Qué fue lo que pasó? Me aparto porque soy débil, sé que si hubiera seguido así con ella me habría lanzado a sus brazos y aferrándome a ellos en un abrazo, cosa que no debo de hacer, no puedo permitirme eso… No sé cuánto tiempo nos quedamos ahí, sentadas mirándonos, hubiéramos pasado así más tiempo, pero algo, por desgracia o por fortuna, nos sacó de ese trance. Otoya luce confundida, suspira y se pone de pie, sacude su uniforme, luego me extiende su mano la cual tomo no sé por qué, me ayuda a levantarme evitando mirarme, una vez que estoy de pie me suelta. Toma mis libros del suelo y me los da
-Gracias Takechi-
Hago un ademán de poca importancia y miro a otro lado, ella hace lo mismo. ¿Por qué actúo así cuando estoy con ella? No voy a mentir, desde el primer momento que te vi, Shiena, he querido tocarte y tenerte, abrazarte con todas mis fuerzas y no soltarte nunca… pero entonces ¿Qué es lo que me impide hacerlo?... No, no debo caer
Otoya observa detenidamente a Shiena por unos momentos, ríe. Shiena la mira extrañada
-¿Qué es tan gracioso?-
-Déjame adivinar... Por los libros que llevas es seguro que Mizorogi hará un examen y te estás preparando para eso…- Shiena se sonroja y mira sorprendida a Otoya quien al ver esa reacción vuelve a reír -Jajajaja ¿estoy en lo cierto? Jajaja que nerd eres- la peli purpura se cruza de brazos sin dejar de reír burlona, la castaña se acerca y con uno de los libros golpea el brazo de la joven oji turquesa
-NO LO SOY. Me gusta aprender y tener buenas calificaciones siempre es benéfico... aunque la verdad no me sorprendería saber que tú no sabes lo que es tener buenas calificaciones- Shiena mira despectiva y le sonríe burlona a Otoya quien se ofende y se cruza de brazos
-¿Me estás diciendo que no soy inteligente? Lo soy. Para tu información, aprobar no significa aprender- los ojos turquesa devuelve esa mirada despectiva, Shiena ahora es la ofendida
-¿Qué insinúas?- la castaña se cruza de brazos y frunce el ceño. ¡Que linda te ves enojada!
-Yo nada, tú fuiste la que comenzó las insinuaciones-
-Entonces no te importan las calificaciones-
-Digamos que me importa más el conocimiento- Shiena mira sorprendida a la peli purpura. Vaya no somos tan diferentes en ese aspecto…
Otoya y Shiena se quedan de pie solo mirándose, intercambian una leve sonrisa
Nos quedamos un rato en silencio, extrañamente no fue un silencio incomodo, fue un silencio que nos permitió disfrutar de nuestra presencia. Veo como Otoya se me acerca, doy un paso atrás alejándome, ella suspira y lleva sus manos tras de su cabeza, comienza a caminar, se acerca a mí y sacude mi cabello
-La próxima vez ten más cuidado Nerdmochi- la peli purpura se aleja riendo, Shiena molesta grita
-CALLATE Y DEJAME EN PAZ TONTOYA-
-Ah, por cierto, los exámenes de Mizorogi son muy fáciles si estudias o si sabes cómo intimidarlo, como sea siempre contesta con una sonrisa y muestra seguridad. Eso te ayudará- la peli purpura habla de espaldas sin voltear a ver a la castaña
-¿Qué te hace pensar que voy a seguir tu consejo o que siquiera necesito de tu consejo?- Otoya da media vuelta y camina hacia Shiena, se acerca y sacude el cabello de Shiena y luego pellizca su mejilla
-Porque después de todo yo soy tu senpai y se cómo lidiar con algunas cosas de esta escuela mi querida kouhai Nerdmochi-
-DEJAME EN PAZ- la castaña, con la mano que tiene libre, lanza manotazos al aire, solo algunos le dan a Otoya quien da media vuelta y se ríe
Se fue riendo y yo di un pequeño bufido de molestia, supongo estoy sonrojada pues mis mejillas arden. Jum esa Tontoya… Shiena ve como Otoya se aleja y da una media sonrisa para luego fruncir el ceño, retoma su camino Bien es hora de ir a casa… Sonreír y mostrar seguridad… Mmm, interesante…
Jajaja no estaba equivocada, molestar a esta niña será divertido… y me permite estar cerca de ella. Debo aceptar que jamás me había sentido así… estar en silencio, acompañándonos, mirándonos, fue una nueva experiencia y me encantó… Venga Otoya no salgas con sentimentalismos. Otoya observa su reflejo en el cristal de la ventana y se sorprende Wow… esta sonrisa nunca la había visto en mí, incluso creo que estoy sonrojada… Vaya su sonrisa provoca sentimientos que creí que no existían en mi…
La joven Takechi de nuevo tiene sentimientos encontrados, sacude su cabeza Es mejor que deje de pensar en eso y de verdad me urge descansar, toma una actitud seria para que sus amigas no sospechen nada. Abre la puerta de la biblioteca y da un vistazo rápido hacia atrás Jajaja aaah Nerdmochi
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
La noche es clara, se siente una suave brisa, la luna brilla en el cielo, es una noche tranquila, dos chicas miran el cielo nocturno que les trae serenidad, paz, tranquilidad…
Los días tienen 24 horas, 24 horas en las cuales solo tengo a alguien en el pensamiento: Kenmochi Shiena. Jamás me había pasado algo así y créanme es horrible, pero es un horrible bonito, bueno eso creo... ¡MALDITA MALDICION! NI SIQUIERA SE QUE PENSAR CON TODO ESTO. Es desesperante sentir todo esto, tener esta enorme confusión, no saber definir lo que me pasa, lo único seguro que siento es que quiero tenerla en mi vida, de la forma que sea pero que ella este aquí… Aunque, me frustra no saber si ella algún día me verá con otros ojos, es más que obvio que no me tiene en buen concepto después de que me ha visto en mi etapa bully, además ella misma me lo dijo no soy más que alguien malo, Shiena me tiene en ese concepto... Y si... Y si cambio para... NO, NO, NO EN QUE ESTOY PENSANDO TAKECHI OTOYA NO CAMBIA POR NADA Y POR NADIE EN EL MUNDO SI ELLA NO QUIERE CONOCERME QUE SEA SU PROBLEMA... Ay a quien engaño quiero que ella me vea con ojos de amor… Esperen un momento… ¿Amor? ¿Acabo de decir esa palabra? ¿Amor? No, no, no, no, no, no, e-e-es imposible, so-solo la vi una vez... esto, esto no puede ser amor, no, definitivamente yo no estoy enamorada. No, no, no, no, no esto no puede estar pasándome… ¿O sí? ¡AAAAARRRGGGHHHH! KENMOCHI SHIENA ME ESTÁS VOLVIENDO LOCA
Otoya abre la ventana de su habitación y respira el aroma de esa noche nocturna, un ligero aroma a tierra mojada. Su semblante pensativo luce tranquilo, después de unos minutos cierra esa ventana.
Por alguna extraña razón me siento tranquila. Que bien, eso significa que podré dormir esta noche… Y de nuevo dormiré pensando en ti… Bien, entonces buenas noches Shiena-chan
Otoya se recuesta en su cama, respira profundamente, cierra sus ojos y cae en un profundo y reparador sueño.
~o~o~o~
Después de una tarde de estudios lo mejor es descansar toda la noche, Shiena sabe que eso es exactamente lo que necesita. Cierra esos libros y se relaja mirando al cielo estrellado, suspira
El día tiene 24 horas, eso equivale a 1440 minutos que a su vez son 86400 segundos, en los cuales no puedo dejar de pensar en Takechi Otoya, por alguna extraña razón que no logro comprender esto de verdad comienza a desesperarme. ¿Qué pasa conmigo? Desde que la vi algo cambio, pero ¿Qué fue? No voy a mentir cuando la veo, cuando la tengo cerca, cuando pienso en ella, algo en mí se siente diferente, es como si de repente todo desapareciera y solo existiéramos ella y yo… Quiero… Quiero que ella este conmigo, no sé en qué forma pero ella debe estar en mi vida… Pero qué diablos estoy pensando ¿Por qué querría a alguien como ella en mi vida?... Será acaso porque ella me hace sentir algo que nunca había sentido, será porque veo el mundo diferente desde que la conocí…
Shiena camina por su habitación, se detiene y siente un escalofrío recorrer su cuerpo
Momento Y si… ¿Y si esto es lo que llaman amor? ¿De verdad me enamore a primera vista?… NO, NO, NO, NOOOOOOOOO, ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDOME YO NO PUEDO ENAMORARME DE ALGUIEN COMO ELLA… Takechi me está volviendo loca… Esa tonta hace que mi corazón se acelere y se detenga al mismo tiempo… Bien creo que con la disculpa que le pidió a Banba-san está perdonada, fue un gran detalle… Ya debo dejar de pensar en ella… ¿A quién engaño? No puedo, es inevitable dejar de pensarla…
La joven castaña después de dar un par de vueltas por su habitación, se recuesta en su cama, suspira, una última vez se dibuja en su recuerdo la imagen de Otoya, sonríe
Aaaah de acuerdo, ya vamos a dormir de nuevo con su imagen en mi cabeza… Buenas noches donde quiera que estés Otoya-senpai
~o~o~o~
Sentimientos que comienzan a nacer, sensaciones nunca antes experimentadas, emociones que le dan confusión al corazón… Dos vidas se unen a cada momento, el amor en verdad es algo extraño e inesperado, pero eso, ni Shiena ni Otoya, lo saben… Solo queda rendirse al amor y esperar que éste haga su magia
¿Cuánto más puedes callar lo que tu corazón grita?
Hola a todo el fandom de Akuma no Riddle n.n ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? ¿Aún me recuerdan? Para mí ha sido demasiado, no saben lo mucho que extrañaba estar por estos rumbos, lo mucho que extrañaba escribir y lo mucho que los extrañé. En esta ocasión traigo esta actualización que no saben lo mucho que me costó escribir, entré en un bache del cual me era imposible salir, la verdad me desesperé al ver que este capítulo no podía terminarlo, tanto que tuve que tomar la decisión de hacerlo de dos partes. A veces soy algo obstinado y me propuse terminar esto, digamos que se volvió personal y por eso he aquí la primera parte xD ¿Qué les pareció? De corazón espero que les haya gustado, saben que pueden dejarme sus opiniones en los reviews que siempre son bienvenidos n.n
En cuanto a "Reencuentro" no se desesperen, ya me puse a trabajar en el siguiente cap n.n no puedo decir cuándo estará la actualización, pero lo único que puedo prometer es que ya no andaré tan desaparecido xD ahora que tengo tiempo libre (al fin terminé la tesis y ando como loco con los tramites de titulación) y creo que ya he salido de mis crisis personales xD puedo darme el lujo de hacer una de las cosas que me apasiona: escribir n.n
Muchísimas gracias por leer y muchísimas gracias por su paciencia hacia este escritor xD en verdad espero que mi esfuerzo en este capítulo se vea reflejado y lo más importante que les haya gustado. Otoya y Shiena son una pareja fascinante pero un poco difícil jajaja xD
No crean que me he olvidado de este fandom, ustedes son los mejores n.n sigamos manteniendo vivo este fandom y hagamos que crezca n.n un abrazo y hasta la próxima :D
Legan Hanazono
PD: ahora ya puede comenzar con la presión social para que actualice :v
