*Apareciendo desde el Inframundo

DISCULPEN NUEVAMENTE! T_T en mi defensa estoy trabajando en mi tesis junto con mis compañeros y a la vez estudiando para los otros ramos T_T maldita universidad que roba todo mi tiempo :c

¡Pero basta de excusa! Eso no quiere decir que no he estado escribiendo, de hecho sigo trabajando motivada solo que con menor tiempo en el fic y tengo unos tres capítulos largamente listos!

Si es que todo sale bien, la otra semana subo otro capítulo y no dejarlo tanto tiempo colgado (lo subiria antes pero tengo que estudiar y terminar unos trabajos x.x arg :c)

Un gran abrazo para cada lector(a) 3 ¡Los quiero mucho y gracias por su paciencia! ¡Espero que lo disfruten! \o/


Capítulo 4: Sorpresas

Kitty lentamente abrió los ojos, sentía su cuerpo pesado y la cabeza le dolía un poco, pestañeó un par de veces más ya que veía borroso.

-¿Cómo te sientes?

Ella miró por donde la voz provenía que era hacia su derecha ahí encontró a Gato quien la miraba con una leve sonrisa, aun así pudo percibir la preocupación en sus ojos.

-Siento como si me hubiera arrollado una carreta…un par de malestares pero todo bien – contestó ella y le tomó de la mano - ¿Hace mucho que estás aquí? – preguntó Kitty.

-Una hora más o menos, fui a hablar con Joey – contestó.

Recién en ese momento recordó los sucesos de la noche anterior, lo había olvidado por completo.

-¡Cierto! ¿Qué pasó? Lo único que recuerdo es que me quité ese dardo del brazo... – volvió a preguntar ella.

-Logramos abatir al resto, Joey se fue con el collar y yo te traje donde Claire. Hubieras visto lo ansiosa que estaba…Así que no te sorprendas si llega con un sermón de sobreprotección de enfermos – dijo el en tono de broma haciéndole gracia a su novia – Kitty… - la llamó seriamente – Lamento no haberte ayudado cuando me necesitaste – dijo Gato apenado.

La gata lo miró con mala cara.

-No fue tu culpa…de nadie en realidad, nos sobrepasaron eso es todo. Además si hubieras podido me hubieras protegido – dijo ella regañándole un poco – Cuidaste de mí, eso cuenta como ayuda – agregó al ver que no cambiaba el semblante.

Gato le regaló una sonrisa y le acarició la mejilla tiernamente.

-Me habías asustado, no sabía que porquería te habían inyectado, menos mal que solo fue sedante aunque fue una dosis muy alta para ti – dijo el gato naranja.

-Eso explica lo mareada que me siento – dijo ella – A propósito de Joey ¿Qué novedades trajo?

-Vamos a seguir una pista, más bien a un tipo que tiene una reunión de no sé qué esta noche, los jefes piensan que puede tener información interesante- contestó Gato.

-Espero sentirme bien para entonces – dijo Kitty decidida.

-De ninguna manera, tú te quedas aquí, acabo de decirte sobre las dosis alta…-le regañó él mirándola seriamente.

-Si pero no dejaré que hagas el trabajo tú solo – respondió la gata.

-Lo lamento son ordenes de tu querida amiga, discútele a ella a ver si tienes suerte para que te deje ir – contraatacó él.

-Genial…un día en cama, será divertido – dijo Kitty sarcásticamente. Gato rió.

-Depende…si estás sola o no…- dijo pícaramente sin poder evitarlo. La gata lo miró entrecerrando los ojos y dándole un zarpazo en el hombro.

-¡Ya lo siento! – Dijo aguantándose la risa –Ahora ya sabes cómo se siente cuando ustedes dos no me dejaban levantarme – dijo Gato recordando la vez que salió herido por aquel perro.

-A pero eso fue grave- le espetó amorrada.

-Te propongo algo, apena me desocupe vengo a acompañarte y si Claire te deja acá otra noche…te secuestro así puedo cuidarte personalmente – ofreció él mirándola de esa forma .

-Ya…está bien…pero solo cuidarme nada de provocarme – agregó Kitty.

-Por supuesto ¿Cómo crees que haré eso? – preguntó de forma inocente Gato.

-Será porque te conozco muy bien – dijo la gata como si fuera lo más obvio del mundo.

-Son inventos tuyos – dijo el luego de darle un pequeño beso - ¿Me prometes que no te levantaras? Te puede dar mareos – preguntó Gato.

-Pf ¡Ni que estuviera embarazada! – Se quejó Kitty – Prometo quedarme aquí…

El rió una vez más.

-Asumo que no lo estás ¿o no? – preguntó en tono de broma.

-¡No! – le espetó ella.

Ese afán de molestarla…De pronto sonrió, tal como quien tiene una broma en mente y agregó insinuante – No que yo sepa…

Gato la miró perplejo, lo dejó mudo mientras que la gata reía internamente casi mordiendose la lengua...En ese momento entró su amiga Claire con una bandeja de comida en mano.

-¡Hola! ¡¿Qué tal está la enferma?! – preguntó animada la gata bicolor.

Gato aun tenía la cara de póker y Kitty no aguantó más y se partió de risa.

-¡Tú cara fue la mejor! – dijo a duras penas.

-¿Interrumpo algo? – preguntó Claire con cara de no saber que pasaba.

El gato naranja alzó una ceja – La "enferma" está de maravilla de hecho pareciera que nunca lo estuvo – dijo el mientras fulminaba con la mirada a su novia.

-Ay mi estómago…- se quejó ella, ya que le dolía por reír mucho.

-No fue gracioso – reprochó él – Cuando sea verdad no te creeré.

-¡Me lo debía! – se defendió Kitty apenas.

-Sigo sin entender…- dijo Claire entretanto observaba la escena que habían montado ellos dos – Em supongo que Gato te dijo lo del reposo ¿Cierto? – Su amiga preguntó Kitty asintió – Te traje una medicina que te ayudará a recuperarte…- dijo ella y luego se dirigió a su casi cuñado – Gato, el Informante te está esperando afuera y quiere hablar contigo.

-Nos vemos – se despidió Gato y miró a su novia entrecerrando los ojos, ella se despidió con la mano a la vez que se mordía la lengua para no reírse otra vez.

Después que no se queje…


Gato caminó hacia el comedor donde se encontraría con el Informante y para su sorpresa no estaba Noah.

-Hola- le saludó él - ¿Cómo estás?

-Hola, un poco ocupado pero bien ¿Y tú? – contestó el.

-Casi lo mismo ¿Necesitabas hablar conmigo? – preguntó Gato.

-Sí, era para comentarles lo que vieron ayer, sobre Alice y el resto del grupo…me temo que nos han adelantado nuestro trabajo. Nos hemos dividido…una parte del grupo se fue del pueblo a seguir una banda, el resto se va hoy, incluyéndome – explicó el –Gracias por no delatarnos a sus jefes.

-No hay de qué – dijo despreocupado Gato, su amigo asintió.

-Este…son dos cosas más que debo contarte – continuó el Informante – La primera es que Noah se tendrá que quedar con ustedes – dijo con un dejo de tristeza obviamente la echaría de menos y no sabía cuánto tiempo iba a tomar esto – Por desgracia hoy en la mañana volvió a tener esos síntomas, por el bien de ella tomará reposo aquí, no quiero que le pase nada mientras estemos en acción, en parte fue decisión de Claire, la apoyé de todas formas…

-La cuidaremos, no te preocupes de eso – le respondió seguro, sabiendo lo que le iba a pedir, el Informante asintió agradecido - ¿Ella sabe? – preguntó Gato.

-Hace unos minutos le conté y no le gustó la idea pero después entendió – le contestó haciendo una mueca y agregó – Lo otro que te quería comentar es que anduvimos investigando, vimos la tendencia de los robos y por lo mismo escuchamos una conversación. Hay una especie de competencia por ahí, se están consiguiendo cosas valiosas para poder "canjear" algo que es de alto valor, lo que no sabemos que te dan a cambio o que es…- dijo su amigo preocupado – He visto cosas parecidas pero esto no tiene buena pinta, tengan cuidado…

¿Qué será eso de lo que hablaba el Informante? Es decir ¿Qué será tan valioso para causar todo este alboroto? Y con la seriedad con lo que dijo no le dejó muy tranquilo que digamos...

El asintió – Lo tendremos, muchas gracias por lo detalles – dijo Gato.

-De nada – le dijo – Si tengo más información se las haré saber por Noah – agregó el Informante – Bueno…hablando de ella, me iré a despedir.

Ambos se despidieron deseándose suerte y cada uno se fue por su lado.


A Gato le sorprendió lo tarde que se le hizo para juntarse con Joey, juraba que no se había atrasado pero no fue así y ahora estaba apresurando el paso para no llegar tan tarde. Se dirigió a la taberna en donde habían quedado de acuerdo en juntarse para hacer la misión. Al llegar ahí descubrió que aún no llegaba Joey así que se dispuso a esperarlo.

Después de varios minutos finalmente llegó -¡Disculpa la demora! – dijo Joey agitado –Me tardé con los jefes, estuvimos hablando sobre el collar...luego tenemos que investigar sobre él.

Genial, más trabajo.

-¿Puedo preguntar algo? – dijo Gato.

-Sí, adelante – respondió el gato de colores dorados.

-¿Hace cuánto les trabajas a ellos? – volvió a preguntar el gato naranja.

-Pf…ya perdí la cuenta de lo meses…-dijo cabreado.

-Pero ¿Tú los encontraste? – preguntó interesado.

-Ellos me encontraron a mí, ni siquiera conocía este lío y prácticamente me obligaron – respondió sincero. Esto llamó la atención de Gato.

-Pensé que tenías alguna relación con ellos – dijo interesado él. Pensaba que era mejor saber con quién está trabajando.

-Ni en broma – dijo Joey seguro –Sé que mi acento puede que te haga pensar que soy de su círculo pero no – aclaró el – No me gusta este tipo de gente.

-¿Qué hacías antes de esto? – preguntó de nuevo.

-Hacía de todo un poco, he robado, he sido guardaespaldas, investigo, sigo gente, de todo – respondió con cierta gracia al recordar todas sus acciones.

-Por lo que me has contado…entonces te siguieron ¿O me equivoco? – insinuó Gato tratando de conseguir la mayor información posible. Había notado que Joey siempre estaba dispuesto contarle y que no tenía ninguna actitud de no querer decir nada, eran buenas señales.

-¡Claro- contestó un poco molesto por el hecho que le siguiera – Fue…perturbante. Es increíble lo que puede llegar hacer la gente influyente ¡Me fueron a buscar a Inglaterra!

Esto impresionó más a Gato, es decir, Joey también era una especie de "víctima" de esa gente, no es que confiara más en el claro está pero esto le dio a entender que si le contaba estas cosas era por algo y si fuera lo contrario no diría nada.

-¡Pero eso es muy lejos! – exclamó Gato.

-Ni idea como llegaron ahí…de todas formas no tuve mucha opción, si fueron capaces de ir a buscarme allá ni pensar que habría hecho si no iba- contó -Esto le llamo "la amenaza bajo la alfombra" – bromeó el.

-Vaya lío – dijo el gato naranja.

-Ni que lo digas…Lo único que espero es que esto termine pronto aunque algo me dice que esto recién está empezando – dijo agobiado.

-Sí, tengo la misma sensación – concordó – Cambiando de tema…¿Cuáles son los planes hoy?

-Tenemos una pista, será aburrido pero tenemos que escuchar una conversación en otra taberna, es una especie de reunión que tendrá este sujeto y se verá quienes andaban detrás del collar – explicó Joey.

Resopló resignado -¿A qué hora? – preguntó.

-En un par de horas así que será mejor que no vayamos en este momento – contestó Joey, dicho esto se marcharon del lugar.


-Aah…con que esa fue la broma que le hiciste – dijo Claire después de escuchar a Kitty.

-Si – dijo ella con cierta malicia.

-Eres mala – le dijo su amiga riéndose mientras que Noah apenas rió, se le notaba que estaba triste.

-Que tanto lo defiendes si supieras lo que él me hace...esto se queda pequeño – se excusó y luego se dirigió a Noah – Vamos, cambia esa cara ya verás cómo pasa el tiempo y no te darás cuenta cuando estés con ellos otra vez – le animó Kitty.

-Si…es que…me siento inútil no poder ayudarlos en ningún sentido…- respondió ella. La gata la comprendía más que mal estaba en la misma posición.

-No te sientas así, ayudarás pero no en la acción – dijo Claire y la gata miró entristecida al suelo.

-Además que extraño a Carlos…- se detuvo repentinamente – Ay…la cagué – agregó tapándose la cara. Las dos gatas la miraron extrañada.

-¿Quién es Carlos? – fue Kitty quien preguntó.

-El Informante…- respondió apenada.

-¡Hasta que por fin supimos su nombre! – dijo feliz Claire levantando los brazos.

-Le prometí que no diría nada…- dijo Noah aún más apenada.

-Prometemos no decir nada – dijo la gata bicolor - ¿Cierto Kitty?

-Pero…y si tengo la oportunidad de…- no pudo continuar ya que le interrumpió su amiga.

-¿Cierto Kitty? – volvió a preguntar.

-Está bien, no diremos nada – dijo resignada. Esto le causó gracia a Noah y luego asintió agradecida.

-¿Te has sentido bien? – le preguntó Claire a Noah.

-Más o menos – le respondió.

-Ve a descansar un poco y si te sientes mejor si quiere me ayudas con el huerto – le ofreció la gata bicolor.

-Sí, creo que es buena idea – dijo ella –Disculpen si estuve muy desanimada –agregó.

-No te preocupes por eso al menos te reíste un poco – dijo Kitty. Noah le sonrió a ambas agradecida, se despidió con la mano y se marchó del lugar,

-Kitty…¿Te puedo contar algo? – preguntó su amiga después de esperar a que Noah se alejara un poco más.

-Sí, dime ¿Qué pasa? – dijo la gata negra.

-Es que…tengo unas sospechas- le dijo su amiga.

-¿Sospecha de qué? – volvió a preguntar interesada.

-Creo que Noah está embarazada – respondió ella.

A Kitty la dejó perpleja la noticia.


Joey y Gato se encontraba listos en la taberna, solo faltaba unos minutos para que supuestamente llegara el individuo.

-Odio esto- se quejó el gato naranja.

-Véelo por este lado…más pronto mejor – dijo el.

-El problema es que no llega – dijo agobiado.

-Shhh ahí viene – dijo Joey al reconocer a la persona – Actúa normal

Ambos simularon prestar atención a sus platos en la mesa pero la realidad es que estaban atento a que ellos iniciaran la conversación.

-Tardaste un montón – se quejó el primer individuo cuando su acompañante se sentó.

-Que quieres, el tráfico era un asco – le respondió el segundo.

-Eso no es el mayor de los problemas – contestó – Traigo malas noticias.

-Arg…no más – dijo agobiado - ¿Qué pasó ahora?

-Primero, llegó más competencia y el precio subió…

-¡¿Qué?! ¡Ni que fuera una piedra preciosa! – le interrumpió.

-Parece que si lo es – dijo el mirándolo con mala cara – Y que perdieran el collar de zafiro no nos vino nada de bien...con esa cosa teníamos una gran parte asegurada – agregó.

-Si lo sé, no te preocupes por eso, ya tengo gente movilizándose – le aseguró.

-Más te vale. Todavía tenemos que organizar el otro golpe – dijo el –Toma, esto son indicios de lo que podemos pedir prestado, ya sabes a lo que me refiero – dijo el primer individuo entregándole un pequeño paquete.

-¿Por qué tengo que investigar yo? – preguntó de mala ganas.

-Perdiste el collar es lo mínimo que puedes hacer y si no lo consigues pierdes tu paga – le amenazó sutilmente y su compañero se quedó en silencio.

-¿Me dejas ir a fumar? – preguntó cabreado – Con todo este desastre, me tiene los nervios de puntas.

-Anda, ten cuidado con eso – dijo el apuntando al objeto que le había pasado. Él se fue despreocupadamente sin prestarle mucha atención.

Los dos gatos esperaron un momento antes de hablar.

-Síguelo, yo veré a este – le dijo Joey en voz baja.

-Vale – respondió gato yéndose disimuladamente.

El ladrón había ido al segundo piso de la taberna donde te llevaba a una terraza, un lugar ideal para fumar con tranquilidad. Aunque él no lo estaba de hecho estaba furioso, lo único que recibía eran malas noticias y no paraban, las cosas seguían empeorando.

Por parte del gato naranja, se escondió detrás de unas cajas de madera observando atentamente los movimientos de él. Pudo ver que en un arranque de enojo, el ladrón golpeó la baranda del balcón y luego pateó unas cosas que estaban en el suelo, caminaba de un lado a otro. Frustrado se quitó su chaqueta y la arrojó al piso ¡Necesitaba un plan!

Gato aprovechó de echar un vistazo al abrigo, pudo ver que apenas se asomaba desde el bolsillo de este. Era buena oportunidad para quitárselo y saber en que andaban.

Solo tenía que buscar la manera de distraerlo y quitárselo rápidamente…Miró a su alrededor para ver con que se podía apoyar. En una esquina del lugar habían más cajas apiladas que podía botar fácilmente, la otra opción era quebrar una ampolleta…Eso último era más sencillo ya que eran cosas que suelen romperse con facilidad y con frecuencia.

Optó por la segunda opción, buscó un objeto para poder romperlo, se preparó y con un certero lanzamiento la quebró sobresaltando al ladrón.

Rápidamente Gato se acercó al abrigo, sacó el paquete y lo escondió en su bota, se largó de ahí y se dirigió donde Joey.


-¿Cuándo piensas contarle a Noah? – preguntó Kitty después de salir del asombro.

-Apenas lo confirme, dentro de unos días – respondió su amiga.

-Hasta que Alice lo logró, tanto que molestó que quería sobrinos que lo consiguió – dijo en tono divertido la gata negra.

-Sí pero aún no lo sé – dijo Claire.

-Tú tienes un ojo de bruja que doy por hecho que es cierto – acusó Kitty. Su amiga le sacó la lengua

-No han perdido el tiempo – dijo la gata bicolor en tono de broma – Y ustedes no pasa nada – le dijo ella con su qué.

-Sabes muy bien que no es el tiempo en pensar en familia, menos con un loco o loca tras nosotros más encima recién recuperándonos en todo sentido – le espetó ella alzando una ceja.

-Si es verdad – dijo su amiga pero Kitty no paró de mirarla feo - ¡Ya! ¡Ya!

Ella rodó los ojos.

-No me imaginé que se volverían padres tan pronto ¡Qué lindo!- dijo Claire entusiasmada.

-Por lo que me ha contado Alice…ellos ya llevaban un tiempo con su relación, tardarlo hacerlo "formal" por el hermano mayor que tienen – explicó Kitty – Antes de que hables, estás ocupado – agregó la gata al ver que su amiga estaba prestando más interés con lo último que dijo.

-Ay…qué pesada… - dijo amorrada Claire.

-Shhh- dijo de pronto Kitty tratando de agudizar su oído - ¿Escuchaste eso?

-¿Qué cosa? – preguntó ella asustada.

-Escuché un ruido, creo que viene del segundo piso…-respondió ella no muy segura, eso no tranquilizó a su amiga – Iré a revisar, quédate acá – dijo en voz baja y apagó la luz.

-Kitty no estás en condiciones – le reclamó de la misma forma.

-No es el momento, estaré bien solo déjame revisar, eso será todo – le dijo ella. En silencio sacó la cuchilla que estaba en el velador sin provocar ruido salió de la habitación.

Antes de ir al segundo piso, en cuclillas fue a la habitación de Noah para cerciorarse que estaba ahí cosa que así fue, ella se encontraba durmiendo.

Kitty caminó silenciosamente a la sala de estar, observó el lugar y no había nadie. Ahí confirmó lo que había escuchado en un principio, los ruidos provenían del segundo piso. Decidió subir lentamente la escalera mirando atenta hacia los lados. Caminó por el pasillo revisando las habitaciones que estaban en arriendo pero no había nadie, una vez que descartó esos lugares le quedaba solo la bodega que estaba al fondo, cerca de ahí en el techo había un tragaluz que estaba roto.

De seguro estaba ahí.

Lo confirmó cuando vio la puerta de la bodega entre abierta y se escuchaba ruidos como si estuvieran dejando un solo desorden. Entró sin que la notaran pudo ver a dos sujetos que estaban revolviendo la cosas como si estuvieran buscando algo…No se le ocurría que podía ser pero poco importaba ahora..

Ella saltó a la espalda de uno de ellos, su compañero intentó golpearla pero Kitty se impulsó para esquivarlo, al final terminó golpeando a su colega. La gata aprovechó esta chance y saltó otra vez para darle una patada en la cara.

Kitty cayó al suelo toscamente ya que se sintió fatal, le estaba dando vuelta la cabeza. Maldijo por lo bajo y trató de enfocarse para tener cuidado con los ataques de los intrusos.

No eran buenos luchadores así que se ingenió una manera desarmarlos, tenía que hacerlo pronto porque cada minuto que pasaba peor se sentía.

Había que reconocer que eran tercos, no quería rendirse y su meta era si o si deshacerse de ella y sacar lo que buscaban. Esta vez la gata por hacer una maniobra perdió el equilibrio y resbaló cayendo al piso tuvo que rodar velozmente para esquivar una estocada.

Esas secuelas estaban siendo fastidiosa, no lograba enfoca bien la vista hacia que reaccionara más lento y para empeorar el asunto estaba sudando frío.

Se armó de fuerzas para seguir luchando y lo que pareciera que eran segundos de pelea para ella lucia como si fueran horas, no sabía cuánto más iba a aguantar. Cuando pensó que ya no podía más fue en el instante en que uno de ellos estaba a punto de golpearla.

En ese momento Noah apareció lanzando un objeto directo en la cabeza del atacante noqueándolo de inmediato, a continuación una breve pelea donde desarmaron al otro que quedaba en pie. Le amarraron las manos y dejaron la puerta cerrada.

En el pasillo Kitty no aguantó las piernas y se sentó casi desplomándose y con un poco de dificultad se tocaba la sien.

-Dame unos minutos – dijo la gata tomando un poco de aire – No sé qué demonios querían estos tipos…- agregó ella.

-Después nos preocupamos de eso, cuidemos tu salud primero – le dijo ella.

Le ayudó a levantarse y bajaron con cuidado la escalera y con algo de paciencia caminaron hacia la habitación de consulta. Noah tocó la puerta.

-Claire, somos nosotras, ya pasó el peligro – avisó ella abriendo la puerta con cuidado. La gata bicolor miró a Kitty con mala cara.

-Solo es vértigo, no es para que te pongas histérica – se defendió la gata negra.

-Eres porfiada, entre ustedes dos no sé quién me saca de quicio primero – reclamó su amiga mientras Kitty se echó en la cama y cerró sus ojos.

-¿Y qué querías que hiciera? ¿Qué se salieran con la suya? No sabíamos que intenciones tenían o que buscaban quizás que mierda tenían en mente – dijo ella.

-Si pero igual – dijo su amiga poniendo las manos en su cadera –Noah tu tampoco te salvas.

-Vamos Claire sé flexible, no tuvimos otra opción, protegimos la casa y salimos ilesa quéjate si una de nosotras hubiéramos salido lastimada y no fue el caso – dijo ella tratando de hacerla entrar en razón, lo cual consiguió.

-Ya…lo siento…es que me preocupé mucho – dijo apenada y se dirigió a Kitty – Duerme si puedes… ¿Te duele algo?

-La cabeza…siento que estallará – respondió adolorida.

-Te prepararé una infusión de canela, descansa mientras tanto – dijo su amiga y ambas gatas dejaron la habitación para que pudiera reposar mejor.


-¡Qué bien, pudiste tomar el encargo!- se alegró al recibirlo Joey – Esto nos ayudará un montón…

-¿Soy libre? – preguntó Gato.

-Claro, ahora las juntas serán en la oficina de la plaza, es una casa con un cártel verde, solo estarán los jefes y yo – le contó.

-Entonces… ¿Mañana me asomo por ahí? – volvió a preguntar el gato naranja.

-Sí, anda en la tarde – contestó Joey – Nos vemos mañana, buen trabajo.

-Adiós – se despidió Gato.


Gato al llegar a la casa de Claire, se extrañó que a esas horas aún estuvieran despiertas a excepción de Kitty.

Pronto descubrió la razón y el lío que se había montado en la casa, de que habían entrado unos intrusos y que Kitty y Noah los detuvieron encerrándolos en esa bodega. Después de discutir que hacer y por mucho que no quisieran optaron por avisarle a los jefes…si estaban buscando algo lo más probable es que tenía que ver con lo que estaba pasando en estos tiempos. Gato tuvo que ir a la oficina a altas horas de la noche a explicar lo ocurrido. A respuesta de esto le dijeron que irían a buscar a los intrusos mañana por la mañana, les pareció buena idea poder captar más información con esos maleantes, si es que lo hubiera claro.

Finalmente Gato se fue a casa para poder descansar luego de haber tenido un día atareado.


Claire madrugó esa mañana ya que le dijo a Gato que ella estaría atenta en caso de que vinieran a buscar a los tipos y para que el pudiera descansar tranquilo y ella le avisaría si fuera el caso.

Se encontraba tomando desayuno junto a Noah. La pobre no pudo dormir mucho…

-Me estoy aburriendo de amanecer con el estómago tocado, con náuseas y ahora sumemos el insomnio – se quejó ella. Claire la miraba como si la estuviera estudiando, cada síntoma nuevo que le contaba le confirmaba lo que ella sospechaba…

-¿No te ha pasado otras veces? – le preguntó a modo interrogatorio.

-Jamás, no soy buena enfermándome – le respondió.

-Mmmm – dijo pensativa - ¿Recuerdas cuando fue el primer síntoma? Me dijiste que hace varios días pero necesito que hagas memoria.

-A ver… - dijo ella pensativamente – Un par de semanas amanecí mal, lo asimilé a que la noche anterior comimos como cerdos…pero desde ahí que he estado… - se detuvo ya que recordó el olor de esa comida y de pronto se empezó a sentir muy mal haciéndola correr al baño.

Diagnostico listo, a Claire le quedó bastante confirmado y se levantó de la silla para caminar hacia el baño, tocó la puerta levemente.

-¿Todo bien? – preguntó.

-Sí…¡Ay demonios…! – respondió Noah desde el otro lado.

-Entonces Noah…¡Felicidades estás embarazada! – le contó la gata bicolor muy felizmente, después de unos minutos de silencio que supuso que fue del asombro, reaccionó.

-¡¿Qué?!

-Así como escuchaste, vas a ser madre – le afirmó de forma alegre.

Otro minuto de silencio.

-¿Puedes dejarme unos minutos a solas por favor? – preguntó ella claramente perpleja.

-Seguro, me llamas si necesitas algo – contestó.

En ese instante sintió que llamaron a la puerta.

Antes de ir atender la puerto, echó un vistazo a Kitty quien aún dormía, otra vez pasó mala noche aunque estaba segura que hoy amanecerá mejor ya que el sedante ya se habría ido de su cuerpo pero primero tenía que evaluarla.

Caminó hacia la puerta y al abrirla se encontró con un gato de colores dorados y blanco, era Joey.

-Buenos días – saludó él, Claire notó el acento - ¿Se encuentra Gato?

-Eh…- tosió para disimular – Si, lo iré a buscar – dijo ella y rápidamente se fue.

Gato se reunió con Joey quien traía apoyo para llevarse a los ladrones y el gato dorado le confirmó a que fueran a reunión esa tarde, fue todo muy breve, de hecho se fue casi de inmediato.

El gato naranja decidió ir a ver a Kitty, tenía que hablar con ella, menudo susto que se mandó anoche.

Al entrar a la habitación la encontró despierta, sentada en el borde de la cama. Alzó una ceja.

-¿Qué? – preguntó haciéndose la desentendida.

-Sabes que hiciste…- le respondió.

-Ay ¿Tú también me darás el sermón? – preguntó Kitty un poco molesta.

-Debiste pedirle ayudar en un principio a Noah sabiendo que no estabas en condiciones – le retó.

Ella rodó los ojos, ya empezó con el lado sobreprotector… -No es para tanto, salió todo bien.

-Tienes el mal gusto de hacer las cosas solas Kitty – continuó.

No había caso, exhaló.

-Mira – dijo ella levantándose y caminando hacia el – Estoy bien, no entiendo por qué te pones así…- al estar frente a él abrazó su espalda baja y acercó su rostro peligrosamente a la de su novio.

Gato alzó la ceja otra vez, armándose de fuerza de voluntad y simuló que no le afectaba. Corrió su cara a un lado.

-Porque me preocupo por ti, quiero que estés bien– contestó -¿Te imagina si no hubiera estado Noah?

Últimamente Gato se había vuelto más sobreprotector de lo normal incluso a veces exageraba, como ahora... Ya había tenido este tipo de conversaciones antes.

-Gato…aprecio de verdad tu preocupación pero te recuerdo que no soy una doncella en apuro y no me refiero a lo de anoche si no que…en general. Tienes tus razones y lo respeto pero a veces se te pasa la mano…- dijo ella mirándolo a los ojos.

La miró de vuelta y suspiró frustrado.

-No puedo evitarlo- dijo finalmente – Temo que te pase algo, no poder cuidarte y menos si no estuve ahí para ayudarte y-

-Shh – dijo Kitty poniendo su dedo en su boca – Lo estás haciendo bien, me siento protegida contigo.

-Pero no estaba ayer – dijo el gato naranja.

-Deja de sentirte así, ayer la situación era distinta, tú estabas ocupado no fue algo que decidieras no estar aquí…hay cosas que no se pueden evitar – dijo Kitty – Sí, la cagué haber ido sola y no pedir ayuda pero no por eso te harás a cargo de mis errores – reconoció la gata, el desvió la mirada – Oye…- le llamó para que la volviera a mirar. La gata acercó su rostro – Te quiero.

Ahí le cambió la cara a una más traviesa, no sabía cómo ella lograba sacarle una sonrisa.

-¿Solo me quieres? – preguntó falsamente dolido y mantuvo la distancia. Kitty puso los ojos en blanco.

-Sabes que te amo…- contestó ella como su fuera lo más obvio del mundo y luego le dio un tierno pero seductor beso.

-Siempre te sales con la tuya – acusó Gato.

-Mira quien lo dice – se defendió.

Su momento fue interrumpido ya que llamaron a la puerta.

-Lo siento, espero no interrumpir nada – dijo Claire apenada sabiendo que si lo había hecho.

-No interrumpiste nada que pudieras arrepentir – bromeó su amiga.

-¡Ay Kitty! – reclamó su amiga y Gato tan solo rió.

-¿Sucede algo? – preguntó el gato naranja.

-Aparte de tener a Noah en estado de shock…te vino a buscar…ese gato…ya sabes ese del acento raro – dijo la gata bicolor.

Kitty la miró sospechosamente, primero supuso que le dijo a Noah sobre su estado y lo segundo la manera en que ella reaccionó con Joey…

-¿Joey? – preguntó extrañado Gato.

-¡Sí! El…se veía urgido, te está esperando afuera – contestó Claire.

-Oye… ¿Por qué se escucha eso tan singular? – Preguntó Kitty – No me digas que me dejaras otro día acá…no por favor…- pidió ella.

-La verdad es que vino a buscarlos a los dos pero le dije que tenía que evaluar como estabas de salud – contestó su amiga.

-¡Otro día no! ¡Estoy de maravilla! ¡Me siento genial!

-Pero hace poco me despertaste – aportó Gato.

-Hey ¿De qué lado estás? – preguntó Kitty fulminándolo con la mirada – Te propongo un trato – propuso la gata al ver que ambos estaban en contra de ella – Quizás es un simple reunión, estaré tranquila, no me esforzaré ni nada, en caso que sea una misión…dependiendo como me evalúas decides si voy o no – agregó. No quería quedarse de no sin hacer nada, si fuera necesario se fugaría no importas si Gato se enojaba.

Su amiga lo pensó un poco.

-Ya está bien – dijo Claire – Trato hecho, sea lo que tengan que hacer vienes para acá y veremos qué pasa – dijo ella y se dirigió a Gato – Si notas algo raro me la mandas de inmediato.

-De eso no te preocupes, no dejaré que se exija mucho – respondió el.

Kitty se llevó una mano a la cara ¿Acaso todo lo que le dijo recién le entró por un oído y le salió por otro? ¡Ni dos minutos tardó para que apareciera la sobreprotección!

Se molestó y exhaló frustrada, ignoró lo que le dijeron saliendo de la habitación y se dirigió a la puerta principal donde estaba Joey esperándolos.

-¡Oh Kitty! – Dijo asombrado el gato dorado -¿Cómo te encuentras?

-Bien – respondió seriamente apoyándose en la pared mirando hacia un lado - ¿Y tú?

-No me quejo, pude estar peor – dijo en tono de broma - ¿Y Gato?

-Ya viene – dijo un poco cortante.

No tardó en aparecer el nombrado, no tuvieron oportunidad de preguntar qué pasaba ya que el gato ingles les contó de inmediato sobre las novedades y que los jefes les estaba esperando.

-¡Qué bien que llegaron! – dijo el humano contento al verlos.

-¿Qué sucedió? – preguntó Gato.

-Los ladrones de anoche fue un gran acierto, nos dieron excelente información que pudimos corroborar. Primero ellos creyeron que en esa casa estaba el collar…además que están detrás de otra cosa, un libro que casualmente está en la biblioteca de un conocido nuestro, no sabemos de qué trata. Curiosamente hoy en la noche tenemos un encuentro en ese lugar con unos colegas – relató.

-Tenemos que asistir…Nos concierne investigar en esa biblioteca, probablemente tiene que ver con el collar o quizás otros objetos valiosos – dijo el gato siamés.

-¿Cuál es el plan? – preguntó Gato.

-Necesitamos dividirnos, dos que nos acompañen a la junta y otros dos que investiguen…así matamos dos pájaros de un tiro – contestó el humano.

-El primero grupo es para detener cualquier cosa sospechosa, más que nada es prevención, es seguro que otros ladrones vayan como de lugar. No queremos cancelar este encuentro…que pase todo desapercibido – agregó Leon – Y si van…lo más probable es que vayan a ese sector que está restringido.

-¿Cómo nos dividiremos los grupos? Somos tres…-dijo Kitty.

-Joey y Gato irían a la biblioteca, necesitaremos a alguien momentáneamente para que te acompañe a estar con nosotros…- dijo Leon.

-Sabemos que hay alguien más en esa casa aparte de la curandera – dijo el humano.

Esto asombró a ambos sabiendo a que se referían a Noah.

-Nos lo dijo los intrusos ¿Quién es? – preguntó el siamés.

-Es una prima de la curandera, está de visita – respondió sin dudar Kitty, lo importante es que no supieran de dónde provenía ella. -No sé si ella pueda, está delicada de salud – dijo la gata evadiendo la propuesta.

-Solo será para vigilar, nada serio. Pregúntale si puede hacer ese pequeño esfuerzo – dijo Leon.

-No me comprometo a nada pero preguntaré – contestó Kitty.

Ninguno de los dos le agradó la idea que metieran sus narices en la casa de Claire aunque haya sido culpa de los ladrones ya era más que suficiente que supieran su ubicación.

-Hagan un compromiso – dijo Gato – Si es que ella va, que alguien vigile la casa ¿Quién nos asegura que no irá nadie a hurguetear de nuevo?

Ellos meditaron la situación antes de responder.

-Está bien, mantendremos unos de nuestros guardias cerca de ahí – dijo el siamés.

-Quedamos en eso entonces – dijo Kitty.

-Seguro, vengan a las ocho de la noche para prepararnos – dijo uno de ellos.

Una vez que terminaron la reunión volvieron a casa de Claire donde contaron los planes de hoy y la propuesta.

-Chicos, no tengo problemas en ayudarles, de hecho se los agradecería, mucho rato en un solo lugar me está estresando – dijo Noah – Estaré a salvo siempre y cuando no sepan de mi verdadera identidad y lo que hago.

-No creo que sea buena idea que vayas – dijo Claire decidida.

-Deja hacer algo útil por favor – pidió – Además estar embarazada no es ninguna enfermedad, si vieras a mi compañeras…

-¡Felicidades! – dijo Kitty y la fue a abrazar, no estaba tan sorprendida, no como Gato.

-¿Qué?- preguntó el gato naranja, era el único de la casa que no sabía hasta en ese momento.

-Sí, lo mismo dije cuando supe – dijo ella suspirando.

-¡Felicidades en ese caso! – le dijo el –Tu grupo y el Informante estarán felices con la noticia.

-Si…solo me preocupa mi hermano – dijo en tono de broma.

-¿Por qué? – preguntó Gato.

-Digamos que siendo el hermano mayor es un poco…sobreprotector con nosotras – contestó.

-Me suena a "alguien" – dijo Kitty entendiéndola.

Gato seguía sin entender porque ella se comportaba así, no encontraba nada grave que cuidara de su salud ¿O no?

-¿Me pueden contar que deben hacer? – preguntó Claire un poco ansiosa, le sacarían de sus casillas un día de estos, nadie podía aguantar un par de día sin acción.

-Solo tenemos que vigilar, estar atentas a situaciones nada de andar saltando – explicó Kitty – Será por esta ocasión.

-Si es así…Vayan – dijo Claire sin mucha opción.


Ven :D quedó larguito :P espero que le haya gustado el capítulo y de veras lo siento por estar ausente.

Espero sus reviews 3 ¡Saludos!