¡Hola mi gente linda! ¡Muchas gracias por sus comentarios y paciencia!

¡Les dejo el capítulo es un tanto largo espero que lo disfruten! ¡Cuidense mucho y que tengan una linda semana!

PD: Disculpen por la introducción corta pero estoy muriendo de sueño jajaja


Capítulo 5: Un secreto revelado.

El trio llegó a la hora acordada a la oficina de los jefes, Leon fue quien se encargó de la misión de hoy. Mandó a Gato y Joey a vigilar en las cercanías de la casa para que nadie se colara a la biblioteca o evitar cualquier ataque sorpresivo. Después de que el evento haya comenzado enviarían a Kitty a dar la señal para que ellos pudieran entrar a la biblioteca.

-Ustedes dos necesitaran unos accesorios para que finjan ser de nuestro… circulo – dijo el gato siamés buscando una palabra adecuada para no ofenderlas – Para ti Kitty, te pasaré esta fina bufanda azul, es carísima así que será suficiente-

La gata lo recibió, era cierto, al tacto era muy suave y delicado. Se lo envolvió en su cuello de manera que un extremo de este le cubriera el pecho, el largo le llegaba a la altura de la cintura mientas que el otro extremo quedó en su espalda, movió el cinturón de su cuchillo para esconderlo atrás ya que esta prenda era ancha y lo cubria perfectamente.

-¿Cómo dijiste que te llamabas? – preguntó Joey.

-Sue – respondió Noah, obviamente no daría su nombre verdadero.

-Toma – dijo pasándole un collar y pulseras finas – Por este favor que nos estás haciendo te lo puedes quedar como paga.

Una vez que recibió estos accesorios se arregló para que pudieran irse de ahí, el carro les estaba esperando afuera ya que se estaba acercando la hora.


-Por lo menos se está poniendo más emocionante, te hubieras muerto de aburrimiento si hubieras estado cuando todo esto comenzó – contó Joey mientras cuidaban las afuera de la casa.

-¿En serio? – preguntó Gato.

-Sí, no teníamos un punto de partida, todas las pistas que encontrábamos nos llevaban a nada, un callejón sin salida – respondió –Contando que estaba solo era aún más difícil, es de esperarse que ellos no se ensuciarían las manos.

-Es extraño – dijo pensativo el gato naranja – Usualmente después de los robos estos quedan en nada.

-La diferencia está es que afecta los dineros de esta gente por eso empezaron a moverse – dijo Joey.

-Si es verdad – concordó.

-Al menos ahora podemos seguir un camino – dijo su compañero, el iba a hacer una pregunta y se retractó cosa que Gato notó.

-¿Qué ibas a decir? – preguntó

-No viene al caso…- excusó.

-Habla – exigió Gato.

-Es que…esa señorita que me abrió la puerta… ¿Quién es? – preguntó, él había escuchado que era la curandera pero nada más.

El gato naranja se extrañó -¿Te refieres a Claire? ¿Qué pasa con ella? – preguntó el gato naranja.

-Si…este no pasa nada…solo preguntaba – contestó el.

A Gato le llamó la atención aunque esas clases de pregunta ya la conocía, claro…como no… por lo tanto sabía por dónde iba la cosa.

-Dos cosas, primero no la expongas o Kitty te degollará y segundo, cuidado que ella es como una hermana – le advirtió.

-Tranquilo, no haré nada – dijo un poco nervioso y defendiéndose a la vez.

-Más te vale – dijo Gato.

Notaron que la gente poco a poco iba llegando así que decidieron acercarse sigilosamente a la casa y entrar.

-Por lo que me explicaron, la biblioteca se encuentra en una parte subterránea, se puede entrar por el patio y también por otra habitación. Lo no estoy tan seguro si tiene una especie de combinación. Nos confirmarán cuando Kitty nos de la señal – dijo Joey.

-Su manera de espiar…es increíble – dijo Gato.

-En su mundo tienen como – dijo el gato dorado.

-¿Cómo nos encontraremos con ella? – preguntó.

-Buscaremos la forma de llegar a esa habitación y esperarla ahí, también debemos esperar a que llegue más personas – respondió.


Kitty y Noah estaba sorprendida al entrar al gran salón, tanto lujo en un solo lugar todo lucía muy costoso. Había una zona de banquete y música en vivo, no pareciera que fuera una reunión sino que una fiesta.

-Malditos antojos…-dijo Noah al ver la comida – No sé si es psicológico porque ya sé que estoy esperando bebes pero…dan ganas de comer de todo – dijo ella apenada.

-Es gratis ¿De qué te preocupas? Según dijo Claire hay que cumplir los antojos…es uno de sus dichos y mientras que comas con moderación para que no te duela el estómago no habrá problemas – dijo Kitty.

-Si es verdad- concordó ella – Ya quiero ver la cara de Carlos y lo que montará con mi hermana, será gracioso – dijo divertida.

-Espero estar presente – apoyó la gata, no quería perderse eso.

En eso se le acercaron dos gatas, lucían demasiadas finas y la forma de caminar de ella era extraña…como elegante.

-Disculpen ¿Podemos acompañarlas? Nosotras nos estamos aburriendo como ostras , ya saben lo machistas que son...solo se reúnen entre ellos a discutir cualquier asunto – preguntó una de ellas.

-Eh si no hay problema – dijo Kitty.

-¿Por qué no la dejan participar en eso? – preguntó Noah.

-¿Primera vez que vienen? – preguntó la segunda.

-La verdad es que si – respondió ella.

-Se nota…- dijo la misma – Es que dicen que este tema les concierne a ellos por esos nos montan estas fiestas…para que nos "entretengamos en algo" – agregó.

Bah…vaya mierda

-Un día de esto me escaparé y dejaré toda esta tontera- dijo la primera.

-¿Qué piensan ustedes sobre lo que está pasando? – preguntó Kitty como quien no quiere la cosa.

-Es chistoso de cierta manera…tenemos novedades pero no nos toman en cuenta. Nos contaron que esa especie de competencia consiste en juntar una cantidad de objeto de un listado que uno debe ir averiguando, no te dicen que es y da la impresión que a cambio te dan algo muy costoso – contó una.

-De todas formas esto va variando puede que pongan un objeto nuevo para aumentar el valor – dijo la otra.

-Vaya…que extraño… ¿Y con qué fin? –preguntó Noah – A nosotras siempre nos mantienen desinformadas- agregó siguiendo la temática y obtener más información.

-Me imagino…siempre pasa – dijo una de ellas.

-En cuanto a tu pregunta…Todo este temita es para canjear algo, eso no lo sabemos pero como te digo te dan a cambio una cosa más costosa aunque algunos dicen que mejor dicho es alguien – dijo espantada con la idea.

-Sería muy enfermo canjear a alguien – dijo Kitty concordando. En eso se dio cuenta que Leon la llamaba con una señal –Disculpen ya vengo – agregó simulando que estaba molesta.

Caminó hacia el gato siamés mirando atentamente a su lado, no sabía por qué pero el lugar no le traía ninguna confianza.

-¿Todo bien? – preguntó el gato siamés.

-Sí, todo bien – contestó Kitty.

-Ok, lo que tiene que hacer ahora es que…sin que te vean vayas a ese salón – dijo el señalándole el lugar – Te encontraras con Joey y Gato. Ahí hay una combinación de llaves que debes hacer para que ellos puedan entrar a la biblioteca – explicó – En este papel está lo que te dije recién después vuelves aquí, lo seguro es que no nos encuentres en este sitio ya que para ese rato ya estemos en reunión.

Kitty asintió y lentamente se acercó a la puerta para confirmar que nadie la estaba observando. Al pasar la puerta la llevó a un pasillo con varias puertas, estaba levemente iluminada dándole un toque de suspenso.

Recordó las indicaciones de Leon, era la tercera puerta que daba una escalera que iba descendiendo. Cuando llegó abajo se encontró con un salón circular un tanto oscura que tenía dos pasillos más, tomó el izquierdo y caminó por varios metros que la llevó directamente a una sala de estar en la que habían finísimos muebles.

-Soy yo- dijo Kitty sabiendo que se encontraría ahí a Gato y Joey la cual salieron.

-Uf que bien, ya me estaba asustando – dijo Joey – Gato ayúdame a correr este mueble, ahí está el objeto donde Kitty tiene que hacer la combinación.

Una vez hecho esto, Joey fue al pasillo a vigilar pero más que nada lo hizo para no tocar el violín y no quería ser participe ni testigo de ver a una pareja peleada.

Kitty se acercó con papel en mano y comenzó a hacer el asunto.

-Deja de mirarme – le dijo a Gato sin quitar la mirada del objeto pero sabía que su novio tenía los ojos puestos en ella, lo sentía claramente.

-¿Y por qué haría eso? La vista está hermosa- insinuó

-Si claro – dijo ella cortante.

-Esa bufanda azul te da más encanto…combina a la perfección con tus ojos – dijo Gato – Me distraes.

-Ja ja – rió irónicamente mientras realizaba la maniobra.

-No creas que diciéndome esas cosas se me quitará el enojo – agregó seriamente. No iba dejársela tan fácil y hacerle saber que hacer oídos sordos tendrá su consecuencias – Listo, he terminado.

Al decir eso se sintió un click al lado del estante había una especie de tela que tapaba la puerta secreta.

Joey regresó al lugar – No perdamos más tiempo, vámonos – dijo entrando. Por su parte Gato pasó por el lado de Kitty quien tenía las manos cruzadas y alzaba una ceja mientras le miraba.

Si será terca…

Antes de entrar repentinamente le tomó de las manos a su novia para halarla hacia el robándole un fugaz beso y luego se fue rápidamente no dejándole tiempo a reaccionar.

La gata negó con la cabeza, mitad entretenida y molesta, después de eso se fue del lugar y regresó al salón.


Gato y Joey llegaron a una especie de sótano y abrieron la última puerta alterando el cerrojo. Finalmente se encontraron con la gran biblioteca donde había varios estantes ordenadas en filas con montones de libros.

-¿No te da la impresión que estaremos una eternidad buscando? – preguntó Gato sorprendido por la gran cantidad de libros.

-Si…-dijo él.

-¿Qué hay que buscar precisamente? – volvió a preguntar.

-Algún título que contenga algo sobre objetos antiguos, familias…cosas como esas – respondió – Apresurémonos que no tenemos mucho tiempo.

Por fortuna se dieron cuenta que estaban dividido por sectores y temas así que se dividieron la tarea, Gato fue a revisar el sector de reliquias y tesoros mientras que Joey fue hacia la parte de familias antiguas e influyentes, más que mal ambas cosas iban de la mano.

Después de un rato en silencio en que ambos ya estaban totalmente aburridos de tanto buscar, decidieron tomar un pequeño descanso.

-Si antes me quejaba que vigilar era asquerosamente aburrido, se queda pequeño con esto – dijo Gato.

-Arg…si…- dijo agobiado – Lo peor que a lo mucho nos quedan como diez minutos si es que no tenemos compañía.

Gato apoyó su cuerpo en un estante en donde se cayeron varios libros, unos de eso traía un título de "Las primeras reliquias: Piedras preciosas"

-Hey Joey…mira – dijo el gato apuntando el libro que encontró casualmente.

-¡Wow qué suerte! – exclamó el gato dorado -¡Gracias al cielo que nos ha iluminado! – dijo en tono bromista. Su compañero negó con la cabeza.

Joey comenzó a leer el índice rápidamente y llegó una parte que le interesó.

-Mira que suerte…- dijo él y empezó a leer en voz alta.

"El collar de zafiro es unos de las pocas rareza más importante que quedan de la antigua sociedad. Este objeto perteneció a una de las primeras familias más influyentes de ese entonces. Cuando llegaron a estas tierras recién descubiertas se encontró este precioso mineral, el Señor de esa familiar mandó a fabricar este collar que incluía los primeros zafiros para después regalárselo a su esposa.

A medida que pasa el tiempo su valor se vuelve cada vez mayor que puede darte poder inclusive.

También hay otro objeto que este Señor mando a hacer para su hija era un-"

Joey se detuvo al escuchar unos ruidos que provenían de afuera. No era ni más ni menos que los otros ladrones que venían con las mismas intenciones que ellos. Al principio hubo una pelea verbal pero no pasó mucho tiempo para que pelearan físicamente.


Kitty y Noah de cierta forma estaban aburridísimas aun hablaban con las recientes conocidas pero después se incluyeron otras más y el tema cambio a otros aspecto que poco les importaba, era puros chismes, que no sé quién engañó a tal, que el hijo no era de tal fulano, blah blah blah.

Sería sencillo decían…y ahora estaban metida en esa tontería.

En un momento Kitty le llamó la atención que entre los guardias había cierto movimiento y se estaban agrupando cerca por donde ella había entrado hace poco.

Supo de inmediato que algo que estaba pasando.

-Me disculpan, vengo en un rato – dijo ella saliendo del grupo y Noah la miró con cara de "sácame de aquí también"

Decidió adelantarse solo para descartar si se dirigían a la biblioteca o a las otras puertas que había en ese mismo sector. Se coló por la puerta y se dirigió a la sala circular donde estaban los dos pasillos. Se escondió en el camino derecho ya que si los guardias iban al izquierdo; la cual te llevaba a la biblioteca, ella podía distraerlo por un rato.

Escuchó la voz de su novio y Joey pero a la vez sintió el ruido que provocaban los guardias quienes estaban llegando a la sala circular.

¡Tenía que improvisar pero ya!

Ella salió de su escondite aparentando estar perdida.

-¡Necesito ayuda por favor! – pidió Kitty. Ellos se detuvieron al verla ahí.

-¿Qué sucede? ¿Qué hace usted aquí?- preguntó uno de ellos. Kitty vio como en ese instante Gato y Joey asomaban su cabeza levemente para observar. Los guardias no lo notaron porque les daba la espalda.

-No lo sé…me dieron unas indicaciones y llegué aquí, estoy perdida- fingió ella. Por lo menos aprendió algo de ese grupito actuando como ellas –Tan solo buscaba el baño pero esta casa es enorme.

Ambos gatos aprovecharon la oportunidad que los guardia estaban prestándole atención a Kitty.

-No se preocupe, le ayudaremos. Tú llévala de vuelta a la fiesta – ordenó uno de ellos.


-¡Qué salvada! – dijo Joey – No sé cómo salimos de ese embrollo, quedó un solo desastre y casi nos atrapan.

-Lo mejor de todo es que conseguiste sacar el libro – dijo Gato.

-Sí, es verdad – concordó el – Ya que estamos seguros aquí será mejor que sigamos leyendo sobre esto.

-Tengo una duda… ¿Y si llegan a saber que se perdió in libro? ¿No sospecharan?.

-Ese lío se lo dejamos a los jefes- dijo despreocupados – Lo importante es obtener la información. Además entre tanto libros tardarán en darse cuenta.

El gato dorado abrió el libro, buscó la página en la que había quedado antes que le interrumpieran la lectura.

"…mandó a hacer a su hija una tiara de rubí. Por desgracia este objeto se extravió a los pocos meses de que el clan familiar perdiera sus tierras.

Sin embargo estos objetos mencionados tiene una gran influencia y poder, ambas cosas tienen un valor incalculable. Esta información no se mencionará en este libro por seguridad. He aquí una ilustraciones"

-Qué grandioso…No es primera vez que me pasa estas cosas de omitir ciertos datos – se quejó Joey.

-¿Y ahora qué?- preguntó Gato.

-Esto no nos concierne, le pasaré el libro a los jefes. Nuestro trabajo está hecho – respondió – Puedes irte.

-Preferiría esperar a Kitty – dijo él.

-Uf tienes para un buen rato. Deben esperar a que termine el encuentro y ninguna de las dos se puede ir antes. Es parte de su tradición supuestamente – contó el gato dorado.

-Kitty estará con la cara llena de risa – dijo Gato. Con lo ansiosa que podía llegar a ser y el no poder quedarse quieta por mucho tiempo en un solo lugar…

-Y al parecer está un tanto molesta contigo por lo que vi – dijo Joey como quien no quiere la cosa.

-Si…ahí veré como solucionar eso – dijo en tono divertido el gato naranja. Luego de esto se despidieron y cada uno se fue por su lado.


Kitty exhaló frustrada…tuvo que aguantar que la escoltaran innecesariamente de vuelta a la junta. Además que la reunión de ellos había terminado pero debían quedarse otro tanto para disfrutar de la fiesta.

Noah igual estaba aburrida como ella, por lo menos pudieron acompañarse y pasar la agonía juntas. Finalmente después de dos horas de tolerar eso por fin terminó y los jefes la fueron a dejar a casa. Kitty aprovechó de entregarle la bufanda antes de bajarse.

Era tarde, en casa no había nadie en pie. Así que cada una se fue a su cuarto. Kitty caminó hacia su habitación descubriendo que las luces estaban apagadas…seguro que Gato estaba durmiendo. Entró silenciosamente pero en ese instante le tomaron de la mano para luego quedar en los brazos de su novio tomándola por sorpresa.

-¿Me vas a perdonar? – preguntó el.

-¿Podrías soltarme por favor? – exigió Kitty, no estaba de humor a esas altura de la noche.

-Te soltaré si hablamos, no quiero que estés enfadada conmigo – dijo el gato naranja.

-Solo estoy molesta y no consigo nada hablar si no me escuchas, así que por favor por hoy, déjame tranquila – pidió ella.

-Kitty, si te refieres a lo de hoy es porque quiero cuidar de tu salud, no quiero que te pase nada – explicó Gato.

-Está bien, lo valoro y todo pero exageras. Gato en serio que quiero descansar estoy agotada – dijo una vez más ella.

-Si lo ves de esa manera entonces tú también estas exagerando – dijo su novio.

-No se trata de eso, me molesta que hagas oído sordo cuando te pido algo, es decir ¿No confías en mí? Si te digo que estoy bien y que puedo hacer alguna cosa es porque así es, de lo contrario asumo quedarme en casa – explicó ella – Te recuerdo que antes de conocernos siempre he vivido arriesgándome tomando precauciones y es porque sé cuidarme sola y con lo que pasó estás sobreprotegiéndome.

-No es que no confíe en ti, lo contrario sé que eres capaz – dijo Gato –Pero no sé qué haría si me entero que te he perdido de nuevo…No sé qué haría sin ti. Ese es mi real miedo – agregó reconociendo finalmente – Para mí eres muy importante como para dejar que te suceda algo…No soportaría otro luto…de veras que no.

Kitty quedó perpleja con lo que acababa de reconocer, es decir, sabía que Gato tiene su esencia protectora pero ahora ya sabía por qué se excedía…es porque tenía miedo. Ella le quedó mirando apenada.

-Perdón si me he excedido…solo que no puedo evitarlo. Trataré de controlarme más – dijo el gato naranja.

-¿Por qué no me lo habías dicho antes? – preguntó Kitty.

-Creo que para no demostrar debilidad – supuso su novio.

-No es debilidad eso…De hecho te hace más fuerte reconociendo ese miedo – le alentó ella –Pero… - dijo ella acercándose a el – ¿No crees que siendo compañeros tanto de aventura como de vida podemos cuidarnos mutuamente y nada no puede pasar? Antes cometimos el error de separarnos y aprovecharon esa brecha para creer lo que nos hicieron creer, es por algo…saben que estando juntos somos un fuerte equipo ¿o no?

Bajo de la oscuridad de la habitación ella pudo notar que sonrió levemente encontrándole razón.

-Si…obvio que si – respondió finalmente.

-Entonces quédate tranquilo – dijo ella tomándole de la mano – Sabes que no puedo estar mucho rato molesta contigo pero prométeme que me contaras de tus miedos o de lo que sea que te incomode ¿Está bien? Más que mal…no soy adivina y por algo me tienes a tu lado.

El asintió. Gato quería demostrarle fortaleza pero estaba haciendo lo contrario ocultándole esos sentimientos a Kitty, la verdad nunca había abierto su corazón de esa manera...más que mal su vida de Don Juan nunca se lo permitió porque eran situaciones pasajeras. Ahora era distinto y tuvo que aprender esta nueva visión...

Kitty era su razón de ser.

El gato naranja besó su frente y luego se acomodaron para dormir, ambos estaban muy cansados ya que el día había sido agotador, se durmieron abrazado disfrutando de la compañia del otro.


Al día siguiente la pareja estaba en el patio de la casa esperando a Noah y Claire quienes fueron a buscar unos encargos y también pasarían a la Cantina para ver si había novedades.

-Oye… ¿En serio que no te regalaron esa bufanda? – preguntó Gato.

-No – respondió ella poniendo los ojos en blancos, ya era como la quinta vez que le preguntaba eso – La verdad es que era muy incómodo trabajar con eso sumando que tenía que comportarme como una "dama de clase" – dijo ella en tono burlón con lo último. Su novio rió y ella lo miró con mala cara.

-¿Qué es tan gracioso? – preguntó casi indignada.

-Nada…solo que me hubiera gustado verte actuando así. Imaginármelo ya es difícil – bromeó divertido.

-No fue agradable aguantar esas tonterías de etiquetas, no es lo mío – dijo amorrada –Pero… - dijo ella mirándolo a los ojos como si estuviera planeando algo – No es correcto robarle un beso a una dama sin su consentimiento – agregó actuando.

-¿Así? – dijo falsamente sorprendido – Es bueno que sepas que tenías un encanto en ese momento más con esa linda bufanda... resultaste mucho más tentadora de lo usual – se excusó.

-Ese no es mi problema – dijo acercándose peligrosamente a el.

-¿Cómo te gusta jugártela tentando tu suerte eh? – dijo Gato.

-Eso no es nada – dijo ella besándolo de forma apasionada la cual el correspondió. La gata se acomodó al costado de él y lo observaba con cariño y después rió levemente.

-¿Qué planeas? – dijo el reconociendo esa mirada.

-Solo pensaba que…- dijo insinuante ella – Una vez me dijiste que eras un tigre…el "Amante Peludo" quien alteraba las hormonas de todas las felinas que se te cruzaban...pero ahora estas conmigo – dijo ella como quien no quiere la cosa y Gato alzó una ceja – Vaya forma de domar a ese tigre – dijo ella con cierta cizaña.

-Habló la que solo le importaba el oro y las aventuras. La que se devolvió a la cárcel de San Ricardo para buscar el perdón – contraatacó el gato naranja.

-Esas fueron circunstancias distintas – se defendió ella.

-Yo creo que estamos en la misma posición, ninguno de los dos se esperó ese final – dijo Gato.

Era verdad porque ambos tenían distintas misiones en su vida, vivir el día a día a base de sus acciones y nada de comprometerse solo situaciones pasajeras…

-Si en eso tienes razón – reconoció ella riéndose del asunto. Gato le acarició su mejilla.

-Pero también tienes tu merito. Hace unos años nunca me imaginé estar en una relación seria – dijo en tono de broma haciendo reír a la ladrona.

En eso Gato recordó hablarle sobre Joey, se le había olvidado por completo.

-Olvidé mencionarte lo que averigüé sobre Joey – dijo el gato naranja.

-¿Sobre qué? – preguntó ella poniéndole atención.

-Es muy probable que sea otra víctima de ellos porque le han perseguido para contratarlo y realizar este trabajo – le contó. Esto sorprendió a su novia.

-¿En serio? ¡Vaya sorpresa….!- dijo ella.

-Sería buena idea tenerlo de forma neutral, nunca se puede saber en que terminará esto y por lo visto no tiene pinta de apoyar a los jefes – propuso y ella asintió y se quedó pensativa.

No pudieron continuar hablando ya que Claire y Noah habían llegado donde ellos.

-Traemos noticias – dijo Noah – Me han enviado carta con información – agregó mostrando el papel.

-Bien, vamos a ver que contiene – dijo Gato.

-También traje dinero para aportar en casa – dijo ella sacando una bolsa – Empeñé las joyas que me dieron de paga.

-Todavía no entiendo por qué hiciste eso, estaban hermosas – dijo Claire un poco triste.

-Es preferible así, uno no sabe lo que puede pasar si te quedas con esos objetos, te pueden rastrear y con mayor razón si pertenece a ese tipo de gente – explicó ella – Además con el embarazo es mejor que junte un poco de dinero – respondió ella.

-Vaya, no lo había pensado de esa forma – dijo Claire.

-Tú nunca piensas así que no te sorprendas – dijo Kitty con aire de bromista.

-¡Cállate! – Le dijo su amiga y los otros gatos rieron

- ¿Te has sentido bien?- preguntó la gata negra ignorando a su amiga.

-Sí, con un poco de malestares pero nada más – dijo ella.

-Quiero ver la cara del Informante cuando sepa – dijo Gato un tanto ansioso.

-Alice se lo refregará en la cara prácticamente – dijo Noah.

-Si eso es cierto – dijo la gata bicolor – Tanto que molestó que terminó decretándolo y se cumplió.

-Ay, lo que me espera – dijo ella con un suspiro – Como sea, leeré la carta – dijo ella mientras abría el sobre.

"Hola Chicos:

Esto es lo que hemos averiguado: En primer lugar esto al parecer es un concurso que consiste en coleccionar una serie de objetos de una lista ya determinada y que esto tiene un valor y con esto puedes participar en un sorteo pero no sabemos sobre que trata ni que es.

Hay varias sospechas, la que más escuchamos es que dicen que los estos objetos pueden ayudarte a crear una ciudad nueva que puede aplicar tus propias reglas, te da tanto poder que puedes afectar la economía de los demás pueblos y correría el riesgo de guerras entre estas…

Otra cosa que dicen es que en vez de participar en este sorteo puedes hacer un trueque. Lo que nos asusta es que no haces un trueque por una cosa sino que alguien con la cual puedes construir dicha ciudad.

Es todo lo que tenemos por ahora. Les mantendremos informados apenas tengamos novedades.

Saludos y suerte"

-Wow – dijo Claire – Eso sí que es raro – agregó asombrada.

-Lo que nos dijeron ayer no estaba tan lejos de ser verdad – dijo Noah.

-¿Quién será el desquiciado que ofrece a alguien a cambio como si fuera cualquier cosa? – preguntó Claire extrañada.

-No lo sé pero de seguro que este alguien está cautivo – dijo Kitty – Nadie en su sano juicio se ofrece para ese tipo de cosas.

-¿Y quién será ese personaje? ¿Estará relacionado al círculo de los ricachones? – preguntó Noah muy pensativa -¿Qué haremos?.

-Creo que…lo mejor sería no comentarlo a los jefes e investigar por nuestra cuenta y saber por dónde apunta- dijo Gato.

-Concuerdo contigo – dijo Kitty – Si se lo comentáramos nos ocultaran información. Lo digo porque con suerte nos dicen que hacer…eso de que "nuestros negocios están siendo asaltados y nos estamos yendo a la mierda" no me la creo…

-Es verdad…por lo general esta gente es así – dijo Noah -Habrá que pensar en algún plan – agregó

-Necesitamos más fuentes, podremos dividirnos las tareas – dijo Gato.

-De la información me encargo junto al Informante. Ustedes sigan con su trabajo apenas tengamos algo claro...formamos un punto de partida – ofreció Noah.

-Me puedo comunicar con Mike para ver si sabe algo de otros contactos – dijo Claire.

La pareja asintió, la idea era seguir con su trabajo y que no sospecharan nada que estuvieran haciendo algo anexo a ellos. En caso de poder ubicar a ese alguien irían a rescatarle sin duda para poder evitar cualquier inconveniente.

-Hablando de trabajo iremos a hacer acto de presencia y ver que noticias tienen – dijo Gato.

Muy a su pesar, Kitty asintió esperaba que pronto pudieran terminar el trato con ellos. Dicho y hecho se despidieron del grupo y se encaminaron a la oficina rápidamente y mientras iban para allá la gata se detuvo pensativa. Esto llamó la atención del gato naranja.

-Gato…sabes tengo otra idea pero quizás no sea de tu agrado – dijo ella. La miró tratando de averiguar por donde iba la cosa,

-¿De qué trata? – preguntó el.

-Con esto de los objetos…y este alguien está en juego ¿No sería mejor averiguar por nuestra cuenta? Me refiero a que sería mejor ir a esa zona de este pueblo – respondió Kitty.

A Gato le sorprendió la propuesta ya que la última vez que había ido fue esa vez que buscaban al ladrón cuando su relación estaba lejos de arreglarse...Sintió que había pasado mucho tiempo de esos sucesos y no pensaba en volver ahí ya que tuvieron un percance. No era un buen lugar.

Eso si esto era distinto de cierta manera entendía las razones que le había dado su novia aunque no era un lugar adecuado era ideal para saber la cosas más truculenta que pasaban.

-Sé que no es de tu agrado – dijo Kitty tomándole de la mano y lo miró directamente a los ojos –Pero creo que la ocasión lo amerita.

Eso también era verdad incluso habían quedado de no volver a ese lugar para mantenerse en bajo perfil, era un sector de fuente de información y no quería ser ubicados de ninguna manera.

-Concuerdo contigo – dijo Gato después de pensarlo un rato – Es mejor que nosotros averigüemos pero…

-Si…te entiendo, no queremos darle pista al idiota o la idiota – completó la frase Kitty – Ocultémonos como esa vez y trataremos de ser rápidos.

-Estoy de acuerdo – dijo el gato naranja abrazándola - ¿Iremos esta noche? –preguntó.

-Mientras antes mejor, siempre y cuando no nos manden a hacer trabajo por hoy – respondió Kitty.

-No creo que lo tengamos de todas formas – dijo Gato.

-¿Por qué lo crees? – preguntó ella.

-Solo encontramos información sobre los objetos no es que tengan una pista muy clara – respondió.

-No fue relevante – concluyó ella – Me atrevo a decir que estamos más por delante que ellos.

-Sí, no perdamos tiempo, no vayamos donde ellos y preparémonos para esta noche – dijo Gato.

-¿Y si nos van a buscar a la casa? – preguntó.

-Le decimos que estamos tras una pista o algo por el estilo tampoco podemos estar dándoles explicaciones cada vez que estamos haciendo algún plan – dijo su novio.

-En eso tienes razón – concordó la gata – Si dices que estarán entretenidos con lo de ayer y le decimos esa excusa…en ese caso ¿Qué esperamos?

-Ok. Vámonos – dijo Gato tomándole de la mano para irse corriendo y devolverse a la casa de Claire.


Al llegar al hogar le explicaron a ambas sus planes de esa noche y le dejaron las indicaciones en caso que se apareciera Joey. Por suerte Claire tenía las capas que habían utilizado la vez pasada pero esta vez le pasó otros trapos negros para que la usaran en cubrir sus bocas, ocultando más su identidad y tan solo se les viera los ojos con eso sería suficiente.

La pareja se dirigió a la zona más peligrosa de Tres María. Kitty era quien sabía el camino hacia allá, mientras iban ella sintió como si fuera una deja vu, había pasado tantos meses desde la última vez que fueron ahí.

Notaron el cambio de ambiente de inmediato al llegar al sector, todo lucía muy chungo era como tenso. Era difícil porque no es como llegar y preguntar lo que necesitaba como si nada, era todo lo contrario más bien debían estar en el lugar indicado para escuchar la información e irse o hacer como si no hubieran escuchado nada. Usualmente si no hacías algo parecido terminaban en rencillas.

La paciencia era primordial así que ambos caminaban por varios lugares tratando de escuchar lo que le interesaba, también se metían en algunas cantinas en donde bebían un vaso de leche y a la vez estar atentos. Era una tarea ardua pero era mucho mejor que estar leyendo libros sobre civilizaciones antiguas.

-¿Te digo algo? – Dijo Gato tomándole las manos a Kitty – Me gusta ese halo de misterios que te dan estas vestimenta – agregó.

-¿Así? – preguntó de forma inocente.

-Sí, me recuerda la primera vez que nos conocimos. Fue igual de enigmático- agregó.

-Si es verdad… - dijo ella pensativa recordando esa vez – No te hubieras dado cuenta que era yo si no fuera por el guitarrazo.

Gato alzó una ceja y su novia rió por la bajo – Lo siento, sé que no te gusta que te saque ese tema pero no pude evitarlo.

-Gracias – dijo el sin parar de mirarle así.

-Gato, si eso no hubiera pasado no estaríamos acá. Soy feliz que haya pasado de esa forma – dijo ella seriamente.

-¿En serio? – preguntó.

-En serio – dijo haciéndole cariño en su mejilla – Te amo – Lo miró cariñosamente y agregó – Vayámonos de aquí, hay que comenzar a moverse-

Gato asintió.

Estaban a punto de salir cuando el gato naranja escuchó sobre una lista y la tiara de zafiro. Le hizo una seña imperceptible a su novia la cual ella interpretó claramente. Para que no fuera sospechoso salieron de la cantina y se quedaron por el otro lado donde había una ventana y pudieran escuchar sin problemas.

-Pero ¿Tienes idea donde esta el objeto? Lo están pidiendo mucho – dijo uno.

-Según dicen que está en una caverna donde extraen minerales a unas tres o cuatros horas de este pueblo – le respondieron.

-Habrá que ir a buscarla están ofreciendo una fortuna por esto – dijo el primero.

-Por el dinero si pero no es buena idea meterse con esa gente sobre todo la influyente – le dijo.

-¿Por qué lo dices? Con estos solucionaríamos mucho de nuestras deudas.

-Es muy truculento…más que nosotros. Cumplir esa lista es cosa de ellos – dijo el segundo.

-Por lo mismo, saquémoslo y cobremos el doble o el triple – dijo persistentemente.

-No hay caso contigo…estaremos muertos antes que podamos ofrecerlo idiota.

Después de esa conversación se tornó inservible hasta que escucharon que podía extraer más datos, era un lugar mucho más peligros y mientras escuchaban uno de ellos dio cuenta de la presencia de la pareja.

-Hey! ¡Están escuchándonos! – dijo el que los vió.

Mierda.

La gata no se le ocurrió otra idea de salvar la situación que quitarse la máscara de ella y la de Gato para poder abalanzársele y besarlo de forma muy apasionada. Entre besos el gato naranja apenas pudo gesticular un "Fresca" la cual ella rió.

Si se podía describir de alguna forma era un beso de reencuentro porque prácticamente se estaban comiendo simulando cierta desesperación. Aunque para el gato naranja no era ningún problema para el este era un trabajo muy muy divertido. Para seguir el juego el agarró cariñosamente la mejilla profundizando más el gesto.

-Váyanse a un motel – exigió uno de ellos pero le ignoraron hasta que uno de ellos tosió y ahí recién reaccionaron. La verdad es que le había salido muy realista porque estaban muy pendientes de sus acciones.

-Es un lugar libre así que te callas – le dijo la gata un tanto agitada.

-No creo que estaban escuchando nuestra conversación – le dijo uno de ellos a su compañero.

-No idiota – le dijo Gato – Hay cosas más interesantes que estar escuchando conversaciones inservibles- agregó acercandose nuevamente a su novia.

-¿Podrían dejarnos tranquilos? – Exigió Kitty – No tienen nada que hacer aquí.

Ambos le miraron de forma fea pero la pareja les ignoró totalmente, sin mucho más ellos se fueron. Gato y Kitty esperaron a que ellos se alejaran para después dirigirse al lugar que habían descrito como conflictivo donde era el triple de peor, se agarraban a pelea sin razón aparente por ajustes de cuenta o por otra cosa. Había que estar a la defensiva en todo momento...luego de un rato pudieron dirigirse al personaje que sabía sobre esto pero no era llegar y preguntar…

Kitty miró a Gato dándole la señal que hablaría ella por lo que tenía más experiencia en ese sector, habían pasado cerca de él varias veces como quien no quiere la cosa.

-Hace rato que los he visto rondando por aquí ¿Qué buscan? – preguntó agresivamente rodeados de sus pares.

-Lo mismo que ustedes supongo – dijo Kitty neutralmente.

-¿Sobre qué?-

-De la lista – respondió.

-Hay muchas listas – dijo tajante. Este tipo de frase era para embaucarte y saber que tanto conocías del tema.

-El de los objetos y canjeo – respondió Kitty.

-Precisamente ¿Qué? – preguntó más agresivo, su gente estaban a la defensiva esperando la señal de su jefe.

Kitty y Gato miraron su alrededor rápidamente, estaban atento a cualquier situación. La gata negra se mostró con calma ante él.

-Recientemente tomaron el collar de zafiro ¿O me equivoco? – preguntó ella tratando de sacarse de encima esa pregunta ya que no lo tenían claro –También se habla sobre una tiara con la misma especie de piedra.

-Al menos se nota que sabes algo… ¿Para quién trabajas?

-Solo soy caza recompensas- respondió la gata.

-Por qué no te creo…- dijo insinuante – Ni siquiera me suena tu tono de voz.

-Es porque hace un tiempo dejé de venir y estoy retomando mi rubro de nuevo – contó ella.

-¿Qué sabes de la tiara? – preguntó el.

-No mucho, solo que está en una caverna a cuatros horas de aquí aunque no estoy segura de que eso sea cierto.

-Es verdad lo que escuchaste pero…- dijo insinuante otra vez – Por una bolsa pequeña de dinero te puedo decir sobre otro objeto.

-Me atrevo a decir que lo que te acabo de contar confirmó varias de tus sospechas ¿o no? – dijo la gata.

-Así es…- afirmó el personaje.

-¿No crees que sería un intercambio justo de información? – negoció ella.

-Si…pero si supieras un poco más…- provocó.

-¿Y si te digo el nombre de uno de los influyentes que está coleccionando estos objetos? – preguntó la gata.

Esto sorprendió tanto a Gato como al personaje.

-Ahí podríamos está hablando – contestó.

-Cuéntanos y te digo – negoció ella nuevamente.

El personaje la pensó un poco antes de responder – Pues…hay una máscara perteneciente a una antigua dinastía, es una reliquia. Curiosamente está en la ciudad de San Clemente donde se celebra una fiesta en cada solsticio en la cual todo traen máscara distintas formas pero este objeto no lo exponen hasta el final de la celebración – contó el – Es todo lo que sé, más te vale que el nombre sea real.

-Leon...es un gato siamés – respondió Kitty con calma.

Esto sorprendió mucho más a este sujeto – Vaya…ahora concuerda todo perfectamente – dijo el más como si estuviera hablando consigo mismo – No me extraña que quiera recuperar a su hija con esos objetos.

Saber sobre eso fue como si a la pareja le cayera un balde de agua fría. Supieron de inmediato que ese alguien cautivo se trataba de la hija de Leon.

No podían creerlo.

Kitty trató de recuperarse pronto de la sorpresa al igual que Gato y habló nuevamente.

-O sea es cierto eso que cajeas a alguien – dijo ella no queriendo usar el término – Y que está cautiva.

-Así es…es pequeña aun pero al tener un fuerte linaje de raza a futuro puedes comprometerla con otro de su misma clase y formar una alianza poderosa.

¡¿Qué?!

Era increíble…todas las piezas fueron calzando, es decir, la estaban negociando por unas cuantas cosas por poder…

Gente enferma...

Y lo más importante ¡¿Quién en su sano juicio pierde a su hija de esa forma?!

-¿Cómo llegó a parar ahí? – preguntó Kitty.

-Se la robaron por un ajuste de cuenta – respondió – Y nosotros somos la "mala clase" – dijo irónicamente.

Cuanta verdad…no podían entender como permitían atrocidades como esas.

Había que rescatarla como sea.

-Poco saben de su existencia o donde está, por lo mismo nunca está en un lugar por mucho tiempo, la cuidan en todo momento con alta seguridad. De ahí no sé mucho – dijo el – Agradece que te estoy contando más cosas porque me diste información valiosa.

-Ya veo – concordó Kitty.

-Y esta conversación nunca pasó – dijo haciendo una seña con la mano. La gata reconoció de inmediato esas señas, si no respondías a eso te pillaban con eso sabian que no eras del sector además que la consecuencia eran más que graves…solo para asegurar el secreto e integridad de ese lugar.

De toda esa reunión, ese instante era el más tenso pero ella contestó el gesto haciendo unos movimientos con sus manos y dedos.

La aprobaron

Ambos se despidieron haciendo una leve reverencia y salieron rápidamente de ahí y del sector. Se detuvieron casi en los límites de esa zona a tomar un poco de aire.

Debían contar las novedades lo antes posible al grupo para poder actuar y ver qué planes hacer. Nunca imaginaron que sería un problemón de ese calibre…

Pero si estaban de acuerdo es que nadie estaba seguro.