¡Yupi! Les traigo el final de esta linda historia, no saben lo que me costó poder terminarla y ni siquiera fue por inspiración XD mucha gracias por llegar hasta aqui acompañandome, los quiero mucho y disfrute cada reviews suyo.
Sin más, les dejo con el capítulo, que por cierto es largo así que ¡Disfrutenlo!:D
PD: Me cambié el nombre de usuario :v
Capítulo 12: Epilogo.
A la mañana siguiente todos estaba en la mesa desayunando antes de ir a dejar a Rue con su padre, decidieron que iría lo que estaban involucrado, es decir, Joey, Claire, Gato y Kitty, el resto se quedaría en casa a la espera de ellos.
-Estoy nerviosa – dijo la pequeña moviendo los pies con impaciencia desde su silla.
-Todo saldrá bien, no te angusties – le respondió.
-¿Podemos irnos? – preguntó nuevamente.
-Sí, deja que los demás terminen de comer y nosotras iremos a arreglar tus cosas ¿Qué te parece? – le dijo Claire con una sonrisa.
-¡Sí! – dijo ella levantándose de su silla dando un salto y salió corriendo a la habitación.
-Echaremos de menos a esa peque – dijo Noah.
-No te culpo, alegra un montón la casa – dijo Gato.
-No tendré con quien pelear – dijo Alice y su hermana la fulminó con la mirada pero ella le ignoró – Aunque igual tendremos a mis sobrinos molestando por aquí – agregó.
-¡Oh cierto!- dijo Kitty - ¿Qué piensan hacer después de esto?
-Seguiremos trabajando hasta la fecha límite que nos diga Claire – explicó el Informante.
-Queremos que ella reciba nuestro bebes – respondió Noah.
-Si es que este no se desmaya camino aquí – bromeó Alice.
-¡Cállate! – le espetó su cuñado con mala cara.
-Y empezaron de nuevo…- dijo Noah resignada llevándose una mano a la frente.
- Igual extrañaré estas peleas- dijo Gato observando la situación y Kitty asintió de acuerdo con él.
Apenas habían finalizado con el desayuno, Rue y Claire se encontraban abajo con las pocas cosas que traía la pequeña siamesa, era de esperar que la entretuvieran para poder calmar su ansiedad.
-Bueno, llegó la hora de despedirse – dijo el gato naranja en tono suave notando que Rue se había entristecido, era una sensación agridulce.
-Ay peque, te echare de menos – le dijo Alice agachando para quedar a su altura y darle un abrazo.
-Yo igual aunque quiera quitarme mi peluche – le dijo correspondiendo el abrazo y eso causo que ella riera.
-Cuídate mucho, espero que seas feliz a partir de ahora – le dijo Noah para también darle un abrazo.
-Usted igual Tía Noah – le dijo - ¿Puedo preguntarle algo?
-Dime- le respondió amablemente.
-¿Puedo venir a conocer a sus hijos? – volvió a preguntar con cierta timidez.
Ella le sonrió – Por supuesto que sí, siempre y cuando tu padre lo permita – le contestó.
Rue estaba muy contenta por esa respuesta - ¡Les traeré algún regalito! – agregó y Noah besó su frente.
Ahora era el turno del Informante.
-Qué más puedo decirte que no se haya dicho –le dijo – Te deseo lo mejor y mucha felicidad y recuerda que puedes contar con nosotros para lo que necesites.
Ella asintió – Alice me contó cómo hacerlo – dijo ella con una sonrisa.
-¡Vaya! ¡Algo bueno que haya hecho! – bromeó.
-¡Oye! – se quejó su cuñada y los demás rieron.
-Nos vemos más rato – dijo Claire despidiéndose – Les encargo la casa y si alguien pregunta por la consulta digan que volveré pronto – agregó ella mientras los demás decían adiós.
Gato, Kitty, Claire, Joey y Rue caminaban hacia la oficina donde se encontrarían con el padre de la siamesa (en donde le otorgaban al grupo los trabajos). Se imaginaría que estaría igual de ansioso que su hija.
En el camino Rue pasaba de estar muy nerviosa a muy triste o muy feliz pero en ese momento se encontraba corriendo con su peluche en mano y Claire le seguía en su correteo.
-Creo que Claire le tomó mucho cariño en tan poco tiempo – le dijo Gato a su novia mientras las observaban (Joey no le quitaba el ojo de encima), la pareja se reía ya que le faltaba poco para que se le cayera la baba.
-Siempre ha sido así de maternal y…un poco aprensiva- dijo Kitty un poco dudativa al decir eso en palabras correctas pero Gato notó esa vacilación.
-¿Sucede algo? – preguntó mirándola.
Kitty se mordió el labio, debatiéndose unos minutos si contarle o no el secreto de su amiga, al final accedió y habló en voz baja – Claire perdió a su hermano menor, tenía la misma edad de Rue más o menos, todo a causa de una revuelta – explicó –No se lo menciones, es algo que siempre ha mantenido oculto.
-Vaya que pena… - dijo casi sin palabra, su novia asintió de acuerdo con el
-Ella ha sido muy fuerte mitigando ese dolor ayudando a los demás, en especial a lo más pequeños – agregó – Nada sanará el perder su hermano pero eso ha ayudado a vivir con esa pena.
En ese momento se dieron cuenta que había llegado a su destino y se encontraban frente a ellos.
-¿Estas lista? – le preguntó Gato a la peque
-Más o menos – dijo ella en voz baja.
-Si lo prefieres quédate detrás de nosotros mientras hablamos con tu padre – le propuso y ella asintió conforme.
Entraron al edificio dirigiéndose a la oficina, una vez que estuvieron frente a esa puerta Joey la tocó.
-Adelante – dijo una voz.
Ingresaron en silencio, uno tras otro, Rue sin dejar verse escondiéndose detrás de ellos, estaba muy nerviosa.
Saludaron con un gesto y Joey fue quien habló dirigiéndose a Leon quien se encontraba algo angustiado sin haber pegado un ojo en toda la noche.
-Me alegra anunciar que su hija Rue se encuentra en perfectas condiciones a pesar de los eventos desafortunados sucedido anteriormente – dijo Joey y con voz más suave se dirigió a la pequeña – Vamos Rue, adelante – le animó.
La siamesa paso entre el grupo tímidamente deteniéndose detrás de la pierna de Gato para asomarse un poco, al menos su carita.
-Peque, ya no hay nada que temer – le dijo el gato naranja dándole una suaves palmaditas en su espalda para incitarla a caminar.
Rue avanzó con determinación y por fin se encontraba frente a su padre quien la miraba consternado parecido a quien creyera que fuera un sueño. Sonrió con los ojos llorosos ya que le recordó ciertos rasgos que tenía su hija quien fuera en vida su madre.
-Hola hija – dijo apenas sin voz pero con los brazos listo para recibirla.
-Hola papá – respondió ella y corrió hacia el sin esperar nada más.
Leon se agachó para quedar a su altura, en el momento en que la tuvo en sus brazos simplemente no podía creerlo después de todo lo recorrido para poder encontrar a su hija además de convivir con esa angustia ya que no sabía en qué estado se encontraba ella.
-Dejémoslo a solas – susurró Joey a la pareja quienes asintieron de acuerdo y salieron de la habitación, de paso se encontraron con John quien les saludó con un gesto y entró a la oficina, se veía aliviado de que todo saliera bien.
Después de varios minutos que suponían que le habían aclarado todo a Rue que por cierto ella pidió que volviera a entrar al grupo para poder despedirse de ellos.
-Quiero darle las gracias por cuidarme y salvarme – dijo tiernamente la siamesa – Sin ustedes no hubiera conocido a mi papá – agregó con una amplia sonrisa, se notaba muy feliz.
- No tienes que mencionarlo peque – le dijo Kitty – Nosotros estamos para ti, no lo olvides.
-Acuérdate lo que te dijimos – dijo Gato.
-¡Sí! – dijo ella alegre.
Leon se unió a la conversación –Tienen mi eterna gratitud por rescatar a mi niñas, si necesitan ayuda no duden en acudir a mí – dijo él. El grupo asintió de acuerdo y agradecidos.
-Papá – dijo ella tirando de su mano – ¿Puedo ir a visitar a Claire de vez en cuando? – Preguntó ella – Es que la echaré de menos y a ellos también.
- Si no tienen ningún problema, por supuesto – dijo el – Si te portas bien claro.
-Rue se comporta excelente, señor – le aclaró Joey.
-En ese caso si – dijo Leon.
- Y otra cosa papi – dijo ella – Quiero conocer a los bebes de Noah cuando nazcan, ella es muy amable papá – contó.
-¿Noah? – preguntó curiosamente.
-Es quien fue a la fiesta que nos llevó, mi "prima" – explicó Kitty.
- Ya veo, si la recuerdo – dijo el –Supongo que si hija – le respondió con una leve sonrisa ya que Rue estaba poniendo carita para que le diera permiso –Tenemos que irnos, estamos algo apresurado, comienza a despedirse.
Ese instante fue la parte más difícil del día, uno a uno fueron diciendo palabras de adiós dejando para el final a Claire, estaban muy apenadas incluso lloraron, Rue le dijo que le encantó que ella haya sido su mamá postiza y que Joey su padre postizo además que ella le daba su consentimiento de que fueran pareja, la cual hizo reir un montón.
Los días pasaron y precisamente Gato y Kitty se encontraban espiando la salida de su amiga con Joey, a pesar que habían prometido que no lo haría pero la tentación fue mayor.
Iban siguiéndolos a todas partes donde ellos fueron coincidentemente había una ferie de costumbres así que la llevó ahí para conocer distintas culturas y tradiciones de otros pueblos.
Kitty nunca había visto a Claire tan nerviosa siendo que en cada oportunidad que se presentaba a un chico seguía juego y era más...atrevida ¿Por qué ahora era distinto?
La gata giró su rostro después de terminar de observar a su amiga, se sobresaltó al encontrarse frente a Gato donde solo los separaba unos escasos centímetros de distancia.
-¡No vuelvas a asustarme así! – le reclamó ella haciendo que el gato naranja soltara unas risas.
-¿Tan feo soy? – preguntó falsamente dolido.
-Claro que no tonto – le contestó poniendo su mano en su cara para apartarlo. El nuevamente rió - ¿Por qué hiciste eso?
-Hay muchas razones haber hecho eso pero en esta oportunidad era para llamar tu atención y darte una sorpresa.
-¿Así? – preguntó ella curiosamente.
-Si – le afirmó el - ¿No notas que te falta algo?
-No – dijo ella frunciendo el ceño.
-¿Segura? – preguntó el, su novia negó nuevamente – En ese caso cierra los ojos – pidió el.
-Okey…-dijo ella dándole una mirada de sospecha antes de cerrar los ojos.
-Estira tus manos – volvió a pedirle Gato y le hizo caso. La observaba para asegurarse que no estaba espiando y en sus manos dejó un paquete envuelto en cuero.
-Ahora ábrelo – dijo él.
Kitty abrió los ojos, se extrañó ver ese paquete y comenzó a desenvolverlo. Se sorprendió mucho al encontrar su cuchilla ya que la había dado por perdida en la pelea, lucía genial y se notaba que la habían pulido.
-La recogí apenas pude – dijo el cómo si le hubiera leído la mente –También lo envié a que le hiciera una mantención.
Kitty estaba tan agradecida que se lanzó a su cuello para apretujarlo – Creí que lo había perdido y de hecho estaba pensando en ver una nueva – dijo ella mientras que Gato abrazó su espalda – Eres el mejor.
-Lo sé- dijo socarronamente, la gata se separó de inmediato y lo miró alzando una ceja – era broma – agregó con una sonrisa inocente y ella negó con la cabeza – Hablando en serio… sé el cariño que le tienes, no te dije que lo tenía porque te preparaba este regalo - dijo Gato – Y otra cosa importante quería mencionarte, espero que la confianza entre nosotros vuelva a ser la mismas de antes –dijo el acercándose a su rostro y casi en un susurro le dijo – Te amo.
La gata negra lo observaba cariñosamente, estaba feliz de estar con él y esas bellas palabras se las guardaría en su corazón por siempre. Ella levanto su mano para tocar su mejilla.
-Gato… tengo plena confianza en ti, independientemente de lo que pasó. Tú me importas más que nadie – dijo ella- Y mucho e igual te amo.
Terminaron de acortar la distancia que lo dividían dándose un cariñoso beso, estaban tan pendientes de eso que ni cuenta se dieron que perdieron de vista a Claire y Joey…pero valió la pena.
La banda del Informante se fueron para continuar con lo suyo pero volverían en una fecha prudente por el embarazo de Noah, que sería una semana antes de la fecha de término que era aproximado claro está pero Claire quería estar segura de que todo se encaminara en un buen rumbo así que pronto volverían a verlos por Tres María aunque Alice llegaría unos días después.
Una semana pasó y el grupo recibió una sorpresiva visita de paso, era Rue y su padre, la pequeña había echado mucho de menos e insistió un montón a su padre a pasar por ahí. Fue muy provechoso ya que Leon pudo hacer negocios allí. Él contó al grupo los difíciles primeros días, Rue extrañaba a todos además de que él estuvo muy ocupado gracias a los sucesos anteriores incluso su hija no se daba muy bien con la señora que la cuidaba mientras él trabajaba.
Lo mejor de todo es que Leon le propuso un acuerdo para todos, Rue podría visitarlos cada dos semanas y si es que ellos andaban cerca de Tres María la dejaría con ellos para que no se aburriera mientras él estuviera ocupado así estaría tranquilo que se encuentre en buenas manos. Todos quedaron felices en especial Rue.
-¿Cómo estuvo su viaje? - preguntó Claire al servir la comida para los recién llegado.
-Ponerse al día nunca estuvo tan mal – le contestó el gato naranja.
-¡Pero Gato! – se quejó Claire y Kitty moría de risa, su amiga le dedicó una feroz mirada - ¡Les has pegado esa mala costumbre tuya!
- Ve que te equivocas – dijo con una sonrisa – Nosotros nos referimos a otras cosas, por ejemplo practicamos tácticas y maniobras nuevas, hubieras visto los porrazos que nos dábamos…pero…
-Si ya veo que extrañabas atormentarme – dijo su amiga elevando una ceja.
- Sí es cierto – confirmó ella – Y tu ¿Qué tal estás?
-Excelente – dijo Claire – Con Joey vamos bien y las visitas de Rue son más que agradable – contó ella – También les dejó unos dibujos en su habitación.
-Oh que detalle – dijo Kitty abrazando a Gato por la espalda luego de haber terminado de desayunar aunque el aun no terminaba pero le faltaba poco – Vaya…que hambriento estabas.
-Hay que recuperar energía – dijo como si nada Gato.
-No quiero saber la razón – previno la gata bicolor.
-¿No quieres saber porque estaba tan bajo de energía? – preguntó con su que.
-No gracias – se negó Claire.
- Es por culpa de Kitty – apuntó hacia su novia y ella rió juguetonamente.
-¿En serio era necesario? – preguntó su amiga abrumada.
-Si – dijo la gata oscura de forma pensativa – Hice que nos metiéramos en problemas – prosiguió – Corrimos un montón – dijo ella causándole gracia.
-¿Era eso? – preguntó la gata bicolor.
-¿Qué esperadas? – volvió a preguntar Kitty.
- No sé tratándose de ti y tus gustos especiales de atormentarme con tus bromas – acuso ella y la gata negra sonrió satisfecha - ¿Y por qué demonios corrían en vacaciones?
- A porque Kitty se aburría – respondió con simpleza Gato restándole importancia al asunto y continuó su desayuno para terminarlo.
-¡Pero!- se alarmó Claire y enmudeció.
-Era para darle emoción, en serio me estaba aburriendo – explicó - ¿A qué era divertido?
-Obviando que caí a un poco de agua, si claro fue muy entretenido – ironizó su novio.
-¡Ah, recuerdas que cada acto tiene su consecuencia! – le dijo ella – Llámalo karma
-¡Ya! ¡Da igual! – dijo Claire intuyendo que vendría algo de ellos que no quería saber. La pareja mantenía una pelea visual - ¡Oigan! Noah y el Informante llegarán al atardecer.
-Qué bien, hace tiempo que no sabemos nada de ellos – dijo Gato.
-Sí, Noah con suerte puede andar y el Informante está más que nervioso, no lo culpo, le queda muy poco – explicó ella.
Tal como había dicho Claire, el Informante y su "ahora" prometida llegaron en la tarde. Estaban comprometido debi a que el hermano de Noah montó un pequeño escándalo, de hecho ella pensaba que no era para tanto cuando le contaron sobre su embarazo. El insistía lo contrario y la trataba como adolescente además que él había prometido no sé qué cosa con sus padres. Al final Noah salvó la situación diciendo que estaban comprometidos antes de todo esto.
-Es insoportable cuando quiere serlo- prosiguió Noah, sentándose a duras penas sobándose la espalda – Fue exagerado y retrogrado por decirlo menos. Ganas de golpearlo me sobraban.
-Aun no sé porque actuó así – agregó el Informante -Pero después de que Noah le dijera esa "mentira piadosa" se quedó tranquilo y ella me explicó las razones por lo que había dicho luego de terminar la charla con él incluso me dijo que no era necesario que el compromiso fuera "cierto – dijo él y acarició su estómago – Pero la verdad es que hace tiempo que quería pedirle la mano aunque la forma en que se presentó la circunstancia fue extraña, hubiera preferido algo más íntimo.
-No era necesario, parecías obligado a hacerlo – dijo ella.
-No es así – le corrigió el Informante.
-Wow – dijo Claire pasmada por la anécdota.
-No te culpo si querías golpear a tu hermano – dijo la gata negra apoyándola.
-Mmm…creo que es un claro caso de sobreprotección por parte del hermano mayor y un poco de celos agrando que él es amigo del Informante…es normal que actuara de esa forma – concluyó Gato – Créeme, he visto varias situaciones como esas.
-Sí tienes razón, es un exagerado sobreprotector – dijo Noah.
-En fin ¿Cómo te sientes? ¿Has estado bien? – preguntó Claire.
-Me he sentido bien – le contestó – Aunque crecen muy rápido y eso hace que me pateen más a menudo.
-Sí, cada día que pasa más activo se vuelven – concordó ella.
-Claro, es lo que no entiende el – dijo apuntando al Informante – Cada vez que me quejo piensa que es una señal del parto y se pone histérico – agregó rodando los ojos – Y resultan ser unas dolorosas pataditas.
-Uno nunca sabe – se excusó.
-Padre primerizo, como se nota – dijo divertida Claire.
-Me sentiré más tranquilo estando acá- se defendió el Informante. No reconocería que es un exagerado.
Los días seguían pasando y Gato y Kitty o daban más de los alterados nervios del Informante, saltaba casi por cualquier síntoma que Noah tenia. Lo gracioso es que ella estaba mucho más tranquila que el.
Aunque esto empeoró con la llegada de Alice, ellos peleaban cada cierto tiempo, la hermana menor le encantaba tomarle el pelo a su cuñado de vez en cuando. Llevaban una semana así, el grupo terminó por rendirse a que pararan ya que vieron que no iban a madurar nunca.
-Han sido así desde que tengo memoria – explicó Noah a la pareja.
-¿Memoria – le preguntó Kitty.
-Sí, es que no conocemos desde pequeños, claro que el Informante era un poco mayor- explicó – Aun así estos dos se peleaban por cualquier razón incluso me plantie si eran hermanos o algo por el estilo…¡Lo parecían! – dijo ella en tono de broma – Pero bueno, lo que ven ahora no es nada nuevo, siempre han sido así al punto que me acostumbré – explicó ella –Aunque en esta ocasión ya es demasiado, quiero tranquilidad pero estos no entienden –agregó un tanto agotada a la vez que acariciaban su barriga.
Gato y Kitty se miraron de inmediato leyéndose la mente y asintieron.
-¿Quieres que te echemos una mano? – preguntó el gato naranja.
-¿Cómo? – preguntó ella curiosa.
-Ya veras, será…un pequeño regalito que esperemos que disfrutes – dijo Kitty.
-Insisto que debería ir yo- le dijo Gato a su novia.
-Hey, la que tiene patitas suaves soy yo, ni siquiera notaran mi presencia – le contestó.
-Es solo sacar una cuerda y una goma que sirva como globo de agua – le insistió.
-¡Necesito que distraigas al Informante! Y tú eres el indicado porque te llevas mejor con el – dio ella – Tenemos que aprovechar que Claire me encargó regar su huerto, haré que Alice lo haga pero antes tenemos que conseguirnos esas cosas para hacer la trampa – agregó marchándose de ahí dejando a Gato con las palabras en la boca.
El plan consistía en provocar al informante pero que pareciera que fuera culpa de Alice y que ella obviamente no lo haya hecho. Esto traería una particular y graciosa lección. Para realizar esto la pareja necesitaba esas dos útiles cosas que no tardaron y rápidamente Kitty fue a montar una de las trampas sin que la vieran cerca del gran árbol que había en el jardín de la casa escondiéndola con hojas de estas.
Gato seguía hablando animadamente con el Informante esperando atento a la señal de Kitty la cual pudo percibir al verla detrás de un arbusto.
-Oye ¿Te animas a jugar carta? – le preguntó.
-Me parece buena idea, necesito relajarme con un buen juego – dijo el – Iré por ellas – agregó yéndose del lugar.
Esto dio tiempo suficiente a Gato para terminar de montar la trampa del árbol y luego le devolvió la señal a Kitty.
Ella se movió de ahí y se dirigió al comedor en busca de Alice quien estaba ayudando a su hermana a levantarse del sofá a quien le guiño el ojo a Noah para avisándole que estaba por suceder.
-Alice – la llamó – Claire me pidió si puedes regar las plantas.
-Claro, de inmediato voy – le contestó ella.
Disimuladamente Kitty se devolvió al patio escondiéndose detrás del arbusto nuevamente junto al globo de agua, desde ahí pudo ver a Gato con el Informante jugando, este último le daba la espalda así que tenía vista frente a su novio. Hubo otra señal.
Noah y Alice llegaron al patio, la primera se sentó en una silla pareciendo que se preparaba para el espectáculo mientras que su hermana comenzó con la tarea sacando la regadera y la lleno de agua.
Kitty esperó a que se diera la vuelta para que Alice no la viera...Cuando lo hizo apuntó hacia la nuca del Informante con el globo de agua en mano y de un ágil movimiento lanzó el proyecto cayéndole directamente con un ruido seco.
-¡¿Qué demonios?!- reclamó totalmente empapado y poniéndose de pie de inmediato, luego se volteó y lo primero que vio fue a su cuñada -¡Alice!
-¿Qué? – preguntó ella dejando de hacer la tarea sin saber qué diablos le pasaba.
-¡No te hagas como si no hiciste nada! ¡Deja de molestarme! – exclamó sacudiéndose el agua.
-¡Yo no fui! – se defendió al verlo en ese estado.
-¡Sí seguro que no! – reclamó sin creerle - ¡Eres la única que está ahí además de Noah!.
-¡Pudo haberlo hecho ella! – la acusó.
-Concuerdo contigo hermana… tengo tanta movilidad que podría correr ¿No crees? – dijo sarcásticamente.
-¡Eres la única que anda jugando con agua Alice! – la acusó su cuñado.
-Se llama regar idiota- le contestó en tono burlesco
-¡¿Podrías dejarme tranquilo aunque sea un día?! – preguntó –No pero allá va ella a cagar el palo!
-¿Quieres reclamar con razón? – le provocó ella tomando un balde con agua.
-Atrévete y veras – respondió desafiante.
Alice no se la pensó dos veces y comenzó a perseguirlo con balde en mano, corrieron de un lado a otro hasta que el Informante quiso refugiarse en el árbol, al instante que intentó esquivar el chorro de agua, algo le haló del pie y lo dejó colgando mientras que se cuñada se tropezó con la soga de la trampa cayendo estrepitosamente frente al charco de lodo que había dejado quedando completamente embarrada.
Noah reía a carcajada limpia al ver a los dos en ese estado, era tanto que se sostenía apenas el estómago.
-¡Oh me hicieron el día! – dijo apenas con lágrimas en los ojos.
Kitty salió de su escondite riéndose de igual forma, salió mejor de lo esperado. Gato se acercó a los afectados con una sonrisa en la cara.
-Les ahorraré las preguntas – les dijo con una leve risa – Con Kitty quisimos dejarle una enseñanza.
-Antes de que continúes – le interrumpió el Informante - ¿Podrías bajarme?.
-No- respondió.
-¡Oh vamos! – reclamó el.
-Ya ni me molesto en preguntar – dijo Alice poniéndose de pie y apenas sacudiéndose el lodo..
-Miren, no es tan difícil – dijo Gato – Solo prometan no pelear y fastidiar la tranquilidad de Noah, hagan de sus días más llevaderos – agregó – Por si no están enterados está en su última fase y necesita estar calmada.
-Lo siento es inevitable – dijo Alice mirando a su hermano apesadumbrada.
El Informante suspiró, todos esos días habían actuado inmaduramente – se dirigió a su prometida – Cariño, lo siento, me comportare mejor, mejor dicho…controlarme – dijo el – Tu hermana me saca de quicio.
Noah asintió alegre - No te culpo amor, convivo con ella desde que tengo memoria.
-Estoy presente por si se olvida – dijo ella levantando una ceja.
-Solo contrólense o se van de patadas – advirtió Kitty.
-Qué encantadora – dijo Alice sarcásticamente – Hermana – habló ella dirigiéndose a Noah – Prometo no perturbar tu tranquilidad aunque me muera de ganas por molestarlo.
-Tus sobrinos y yo te lo agradeceremos – respondió.
-Lección aprendida – dijo Gato soltando al Informante.
No pasó mucho tiempo para que finalmente llegara el gran momento, Noah había amanecido un poco adolorida pero todo cambió al momento que estaban almorzando, los dolores llegaron mucho más fuertes.
Gato, Kitty, Joey y un nervioso Informante estaban esperando a las afuera de la consulta.
-¡Me estas poniendo nerviosa! – le reclamó Kitty ya que el futuro padre caminaba de un lado a otros sin parar, este le ignoró, mejor dicho ni siquiera estaba atento a lo que decían.
- Creo que Noah está más tranquila que el – dijo Joey por fin hablando.
-Si sigue así lo golpearé y serán dos los que estarán internado – dijo Kitty hartada.
-No te culpo – le dijo Joey.
-¿Por qué te pones así? Debes calmarte…- le dijo Gato.
Luego de unos segundos el Informante respondió - ¿Y si algo sale mal? – respondió como si fuera obvio – Si pasa , su hermana me mata ¡Eso es seguro!
-Está en las mejores manos – contestó.
-¿Estarán sanos? ¿Cuántos serán? ¿Cómo la ayudo? – volvió a preguntar exasperado ignorando lo que le habían contestado.
-Podrías ayudarla tratando de enfriar tus nervios – le dijo Joey con tranquilidad.
-¡No puedo! – respondió.
-Primerizo – le bromeó el gato de tonos dorados.
- Estás exagerando – opinó el gato naranja.
-Gato, si te pones así en un futuro…te mataré – le advirtió en todo de broma y seriedad a su novio.
-No creo – rió entre dientes, se imaginó siendo estrangulado por Kitty y a la vez sobrellevando los dolores mientras perdía los estribos.
-¡Ah! – gritó exaltado.
-¿No que Noah es la que debería estar gritando? – preguntó Kitty alzando una ceja.
-Quizás es el quien está pariendo… - dijo Joey y estallaron de risa.
-¡Cállense! – gritó el Informante levantando las manos.
Prefirieron seguir bromeándolo ya que manteniéndose en silencio se ponía nervioso nuevamente así que el futuro padre agradeció de cierta forma que lo distrajeran.
Pasaron varias horas para que Claire asomara la cabeza por la puerta, de forma inmediata todas las miradas se dirigieron a ella.
-Todo salió excelente – informó - ¡Felicidades por tus cuatros bebes! – dijo muy feliz ella.
De pronto se escuchó un golpe seco.
-¿En serio? – preguntó Joey perplejo al verlo desmayado en el suelo.
-¡Que eres nena! – acusó Alice asomándose por la puerta igualmente.
Antes de poder visitar a Noah la dejaron descansar con sus bebes, había sido un arduo trabajo, el único que entró fue el Informante después de despertar.
La nueva y aumentada familia se quedarían unos días hasta que su grupo fueran por ellos para que Noah pudiera recobrar energía, por suerte durante esos días Rue iba andar por ahí, quería conocer a los pequeñines.
-Mi papá me dio una gran sorpresa – contó Rue cuando llegó a casa, pudieron notar había crecido, estaba más alta y más rellenita – Me dio un retrato de mamá ¡Era muy hermosa! – contó.
-¡Oh que lindo regalo! – se alegró Gato.
-¡Sí! ¡La tengo en mi habitación así me acompaña en los sueños y no tener pesadillas – dijo Rue.
-¿Los tenía? – preguntó Kitty interesada.
-Si…-le confirmó mirando al suelo – Sueño con la casa del malo, en la pieza que me tenían encerrada.
-Mi niña – le habló con ternura la gata oscura – Era de esperar que tuvieras ese tipo de sueños pero ¿Estas mejor o no?
-¡Sí mucho mejor! – le respondió con una tímida sonrisa.
-Recuerda que nos tienes a nosotros y a tu papá, no te encuentras sola – dijo Gato -¡Hasta tienes tu propio ángel ¡ ¡Tu mami! – agregó con entusiasmo.
-¡Tienen razón! – dijo Rue con aire renovado y luego preguntó - ¿Ya puedo entrar?
-Ya casi – dijo Gato – Tenemos toda la tarde antes que vengan a recogerte.
-Es verdad – concordó la pequeña – Saben, mi papá trabaja mucho, dice que son negocios pero casi no tiene tiempo para jugar.
-Dale un poco te tiempo, quizás esté ocupado un poco, ya verás que podrán jugar contigo o lo que tu quieras – le dijo Kitty.
-Me prometió irnos de vacaciones cuando se desocupara – contó ella – Para conocer lugares nuevos y una ciudad que era la favorita de mamá.
-¡Vaya que buenas noticias! Me alegro por ti peque – dijo Gato.
-¡Si, estoy muy ansiosa! – dijo con entusiasmo – Le diré a papá si podemos traerles algunos recuerdos –agregó felizmente.
-¿De dónde sacas tanta ternura? – preguntó Claire saliendo de la consulta.
-¡Claire! – se emocionó al verla y corrió a abrazarla.
-Hola peque – le saludó - ¿Quieres entrar?
Rue entró junto a Claire, la peque le dio un abrazo a Noah quien se encontraba recostada en su cama, charlaron un poco mientras que la siamesa miraba a los cuatros gatitos en su pequeña cama.
Así como lo habían planeado el grupo del Informante fueron a buscarlos a la semana después, de paso todos se despidieron. Por ejemplo Claire se quedaría en el pueblo junto a Joey antes de irse unos días de descanso, en el caso de Gato y Kitty se había ido de Tres María a la mañana siguiente y se encontraban caminando tranquilamente.
-Caminos separados pero juntos…-recordó Kitty – Aun no estoy segura de esta decisión pero te echaré de menos de todas formas – dijo ella tomando su mano, Gato se giró para besarle la frente.
-Igual yo – concordó –Pero necesito solucionar unas cosas pendientes en San Ricardo…- dijo él. Tampoco quería separarse de Kitty unas semanas, fue algo que decidieron juntos, cada uno iría por su lado cuando llegaran al siguiente pueblo y se reencontraría en una ciudadela – Aunque…te apuesto que llegaré primero incluso antes que encuentres algún trabajillo- le provocó
-Seguro…ya veremos eso…- dijo con una sonrisa la gata gustosa de la competencia.
-¿Qué apostamos? – preguntó Gato.
-Lo que quieras – le respondió Kitty mirándolo juguetonamente.
-Ten cuidado con lo que dices – le precavió acercándose a ella.
-Nunca he tenido cuidado con lo que digo ni las cosas que hago – le contestó Kitty provocándole, Gato soltó una leve risa -¿No se te perdió algo?
Instintivamente el gato naranja se revisó completo, lo único que le faltaba era la bolsa de dinero
-De nuevo – dijo Gato resignado, ella caminó alrededor de él.
-Ven, recupéralo si puedes – le susurró Kitty y partió corriendo.
Gato la persiguió, la situación le recordó un poco cuando se separaron en San Ricardo, esa vez le había quitado sus botas…
"Una gatita muy mala…" es lo que había pensado esa vez y ahora lo volvía a hacer, sonrió pícaramente.
Es su traviesa Kitty…no podía pedir nada mejor, realmente no sabía que haría el sin ella o que tal hubiera sido su vida si ella no lo hubiera perdonado. Felizmente todo se había solucionado, eran libres. Tenerla entre sus brazos (tal como ahora), acariciarla, o besar su cuello (que por cierto era su punto débil porque le daba mucha cosquilla) era impagable escuchar su risa. Simplemente la amaba, esperaba que estas semanas pasaran rápido para volver a tener momentos como esos.
Se estudiaron con la mirada que tenía cierta picardía en ellos, se acercaron para darle un cálido y tierno beso.
Toda esta aventura se había transformado en la búsqueda de su felicidad.
Fin
Que puedo decir, me encantó escribir esta historia, tratar que fuera lo más coherente posible y entretenida :D aunque soy mega mala en las partes romántica (tengo corazón de hielo :'v) ajaja pero hice lo mejor que pude.
Bueno, se preguntarán ¿Por qué separé los caminos de Gato y Kitty? Eso es porque estos fic van "semi" ligadas a la pelí aunque aun no sabemos que va a pasar con la siguiente pelicula de Gato con Botas si es que llegase a suceder no sabemos con qué nos vamos a encontrar, que trama o si es que Kitty volverá aparecer o qué se yo, irá dependiendo que nos depare Dreamswork y si llegase a suceder volveré a escribir :D (espero que no nos decepcione porque realmente me encanta esta pareja, me hace acordar a Tony y Ziva de la serie NCIS). Por eso dejé este final.
Otra cosa, tengo una sorpresita, uno de estos días aparecerá (no es lemmon porque soy muy mala para esas cosas xD) y que espero les gusten :D
¡MUCHAS GRACIAS A TODOS YA SEAN ANONIMOS Y A LOS QUE ME SIGUEN 3!
