Día 2:

Jamás en mi vida sentí tanto miedo...

Toda la noche de ayer estuvieron bombardearon la zona, no pude dormir en toda la noche, no podía, en verdad que no podía, ¿como puedes dormir cuando podrías morir en cualquier momento?

Estoy aterrada, tratde de comunicarme de nuevo con mi familia, no pude, la linea esta muerta, espero que ellos no.

Hoy salí a la superficie en busca de algo de alimento o de otros sobrevivientes.

Me puse una mascarilla y me coloque el morral en el hombro... Oh Dios... Como desearía no haberlo hecho.

El aire estaba impregnado de un gas verde, los edificios estaban destruidos, el cielo estaba gris y un terrible putrefacto me llego al instante.

Cuando cruce una esquina me tope con una extraña y aterradora criatura, parecía humano pero...

De inmediato recordé aquellas películas de zombies, por lo que empecé a correr sin control alguno, aterrada.

Quería gritar pero mi voz no salia, tenia la garganta seca y el corazón acelerado, podía sentir los gruñidos de la criatura a mis espaldas ¡rayos! Tenia que escapar.

Seguí corriendo hasta que me tropecé y caí ¿por que siempre cuando a una la persiguen se tiene que caer? Estúpido cliché, claro... Después de todo el negro siempre muere primero ¡pero yo no! ¡no voy a morir! ¡no quiero! Podía sentir a la bestia encima mio, me iba a atacar, cuando escuche un golpe y liquido verde brotando de la ahora muerta criatura a mi lado.

Mire hacia arriba y me encontré con un hombre, de traje, cabello canoso y lentes circulares quien me extendió la mano amablemente, la tome algo sonrojada, era lindo debo admitir, me fije que detrás de el se encontraba una niña, era pequeña y cargaba un oso (creo que era un oso) de felpa morado, en ese momento supe de inmediato que viviría una de las experiencias mas mágicas de mi vida.