Dia 7.

Esto apesta.

Simon se descontroló, estamos a los pies de una montaña, todo esta lleno de nieve...

Unos mutantes nos acorralaron, no hubo opción.

Simón se puso la corona y en un momento ya todo estaba cobierto de nieve.

Marceline esta a mi lado, no vamos a poder escapar de esta... O al menos no las dos.

En un breve momento de lucidez Simón ha pedido que escapemos, veo a Marceline, tiene miedo, no quiero que se quede sola, no en este mundo tan horrible, pero no hay de otra.

Al menos no si quiero que sobreviva.

La empujó entre unos arbustos y le pido que escape mientras que yo salgo y trato de distraerlo; Marceline perdoname por esto, pero es lo mejor, o al menos lo es para ti.

Adiós.

Con aquellas últimas palabras anotadas en el diario lo puso en el suelo y empezó a correr llamando la atención del joven científico, Marceline trato de detenerla, más no pudo, sin palabras, sin despedidas...

Después todo se volvio negro.


- oye Finn, Marceline esta algo rara... ¿no crees?

- si viejo, lo se... -contesto el rubio mientras cargaba una caja con bocadillos y películas para ver en casa de su amiga.

Al llegar fueron a la cocina donde encontraron a la pelinegra con un cuaderno muy desgastado en manos.

- hey Marceline ¿y eso?

- ah nada Jake, solo estaba recordando algo...

Los hermanos se encogieron de hombros.

- como sea, vamos a ver esas películas ¿y Bonniebelle?

- ah, dijo que tenia una misión importante que atender, creo que era algo relacionado con el rey Helado...

- bueno -guardo el cuaderno en un cajon- vamos a ver esas películas... -dijo empezando a caminar con los otros dos tras ella cerrando la puerta tras ella, dejando guardados los recuerdos de una lejana niñez...

¿Fin?.