Y justo, justo como esa maldita noche se notaba que seria hoy, con una tormenta que no creo que acabara en poco tiempo.
Estábamos alrededor de la chimenea solo unos cuantos, poco a poco empezaron a irse a dormir pero yo no podía.
Mack un amigo de mi grupo, intercambio de estados unidos aun estaba junto a mi platicándome algo que la verdad no podía poner atención pues Shaoran aun estaba ahí y podía verlo a travez del leve reflejo de un vaso en la mesa, un poco mas atrás de nosotros. Y podía sentir su mirada sobre mi cuello.
Entonces el sonido de un rayo cayendo me hizo temblar y Mack lo noto abrazandome al instante.
-¿Te dan miedo las tormentas Sak?- Me preguntaba con total calma abrazandome y cubriéndome con una manta que estaba usando el.
-Si- Solo logre susurrar mientras que por el reflejo buscaba a Shaoran, quería que el me abrazara, no otra persona, pero creo que eso ya no seria posible nunca mas.
-Si quieres… puedes dormir conmigo hoy, digo si te da miedo y no quieres estar sola y bueno yo em –
Y voltee a verlo a los ojos separándome un poco para poder ver bien su rostro ¿en serio estaba proponiéndome eso?
-No,no no no no confundas solo dormir, si quieres puedes dormir en la cama y yo en el piso o en el sillón o aquí si quieres junto a la chimenea, aunque aquí se notan mucho los rayos y bueno el chiste es que olvides un poco eso-
No pude evitar reirme un poco, ver tan rojo a un chico es lindo, no pude evitar darle un pequeño beso en la mejilla y agradecerle.
Voltee a ver el reflejo nuevamente, no quería verlo de frente, pero note que ya no estaba ahí y entonces por un segundo la idea de Mack no se me hizo tan mala.
-Perdon Mack pero creo que mejor ire a mi cuarto-
-Esta bien entiendo, bueno estare aquí un momento más si te da miedo o si quieres despertarme esta bien ¿de acuerdo?-
-Gracias Mack-
Y empece a caminar a mi habitación, me desvestí quedándome solo en bragas, me puse esta vez solo una playera larga que me había prestado Shaoran hace tiempo.
Me recosté creo que alrededor de una hora y recordé que había dejado mi vaso con agua en la sala cuando hablaba con Mack.
Sali a buscarlo descalsa y estuve apunto de gritar cuando me sentí acorralada contra la pared.
Shaoran me había acorralado contra la pared usando toda su fuerza, incluso empezaba a dolerme ligeramente los brazos de su agarre.
-¿De verdad iras a dormir con ese estúpido?-
-¿De que rayos hablas? Y SU-EL-TA-ME me estas lastimando-
No entendia que diablos pasaba con él, ¿No se había ido a dormir?
Me solto solo un poco pero aun no podía moverme libremente y acerco su boca a mi cuello, empezando a dejar pequeñas mordidas alrededor.
-Shaoran, suéltame y no sigas con eso-
-¿En verdad prefieres a ese idiota de Mack que a mi?-
Y entonces comprendi, crei que se había ido antes de mi conversación y no entendía su comportamiento, mejor dicho me dolia.
-¿Cómo te atrevez a reclamarme? Cuando TÚ eres el que no quiere nada conmigo. No quiero que me toques Li, no quiero que estes cerca de mi. Y si voy y me acuesto con todo mi salón no debe importarte-
Vi su mirada sorprendida y con coraje empezó a besarme, no pude resistirme como buena idiota que soy.
Me cargo como siempre haciéndome rodearlo con mis piernas y sentí sus manos bajo mi playera hasta llegar a mi trasero, metiendo sus manos bajo mis bragas para agarrarme por completo.
Me llevo hasta una habitación y me lanzo en la cama volviendo a la puerta solo para cerrar con seguro.
-NO vas a ir con ese idiota ¿entendiste?-
Y se sento en una silla en la esquina de la habitación, donde gracias a la tormenta y la luna pude apreciar que llevaba solo un pantalón de pijama, nada arriba y una enorme erección se notaba.
No pude evitar que se acumularan lagrimas en mis ojos lentamente, entre los ruidos de los truenos que hacían temblar las ventanas, el comportamiento de Shaoran y sentirme sola en esa cama enorme.
-No te entiendo Shaoran, no te entiendo, Mack es bueno conmigo y tu no me quieres, no quieres que te toque, mis besos los rechazas, mis confesiones de años, incluso mis abrazos, siempre me dices que soy muy pequeña, si soy 5 años menor que tu ¿y que? Yo crei que tu me querias de una forma especial, te espere, no deje que nadie me besara por que quería que fueras el primero, no salgo con chicos por que para mi tu eras el único… La verdad si quiero ir con Mack, no me importa que el sea el primero, al menos el si me quiere y me lo demuestra, aparte se que el nunca haría nada por lastimarme-
Me meti entre las cobijas y llore por unos minutos hasta que sentí como se sentaban a mi lado y me descubrían la cabeza, quise ocultarme pero no me dejo.
-Fuck-
Me levanto y me acurruco entre sus brazos acariciando mi espalda hasta que me calme un poco mas.
-No entiendes princesa…-
-¿Qué no entiendo Shaoran? ¿Tienes idea de lo que llore cada que mi hermano me decía que tenias otras novias? O…¿Cuándo te veía besarlas?...-
Y entonces me beso esta vez con dulzura pero empezó a subir su intensidad de a pocos, solo que en esta ocasión yo no le correspondí.
-No, lo que no entiendes es que desde el primer dia que te vi me enamore de ti, tenia 5 años y no quería soltarte, incluso lloraba cuando tenia que irme a mi casa pues quería quedarme contigo. Cuando cumpliste 5 años te bese por que eso me pediste de regalo pero sin que nadie se enterara, yo fui tu primer beso y tu fuiste el mio. Cada dia te quería mas, cada dia que me regalabas tus sonrisas, con tus travesuras, con tu ternura, tus lagrimas, tus miedos, eras mas apegada a mi que a tu hermano incluso y siempre me dijeron que era como uno mas de la familia que era tu hermano mayor. ¿Sabes lo difícil que fue eso? Yo no te veía como una hermanita era distinto y no sabia lo que era. Cuando cumpliste 10 me hiciste el hombre mas feliz cuando me dijiste que te gustaba pero cuando vi la cara de tu hermano… ¡DIOS! Lo conozco de toda la vida, siempre me dijo que odiaba que me quisieras mas que a él y en broma me decía que no podía quedarme contigo pero su cara ese dia me reflejo que era cierto. Creciste, mis hormonas se alborotaron, te volviste hermosa y popular entre los chicos. Tu hermano me comentaba que siempre te pedían salir y ¡me fastidiaba tanto! asi que cada que alguna chica me lo pedia a mi aceptaba, aunque siempre eran juegos no mas de 5 dias y nunca hice nada mas que besos, donde imaginaba que fueras tu…
-Shaoran yo-
-Espera, quiero acabar. Ese dia en la noche quería hacerte mia, besarte, tenerte solo para mi, no quería dejar que nadie mas te disfrutara y eso es lo que siento hoy, no quiero que vayas con ese inútil, no quiero perderte, me asusta lo que piense tu familia pues les debo mucho a todos, pero eres mi vida Sakura, te necesito para mi-
Y no pude evitar besarlo nuevamente, devorar su boca.
-Yo no quiero que te contengas Shaoran, nunca Sali con nadie, nunca acepte a nadie, por que para mi solo puedes ser tu-
-No iras ¿verdad?-
-Pídemelo- me acomode a horcajadas sobre él y empece a besar su manzana escuchándolo ronronear.
-Quédate conmigo, se mia- y puso sus manos bajo mi playera acariciando todo mi cuerpo.
No pude evitarlo baje mis manos metiéndolas entre nosotros dos alcanzando su erección.
-¿Te duele?- y la atrape con una de mis manos.
Me volteo quedando sobre mi y arranco mis bragas literalmente, creo que se había contenido por mucho tiempo.
Y no pude evitar cuando de repente se metio bajo mi playera y sentí su aliento sobre mi coño, sentía que me correría y mas aun con sus besos, en mis muslos, no toco mi entrepierna me torturo por minutos sintiendo su aliento y moviendo su cara hacia otro beso alrededor.
No aguantaba mas y me corri justo cuando torturosamente metio su lengua dentro de mi y apenas la movio un poco. Termino de limpiarme con su lengua perfectamente, torturosamente.
Saco su cabeza de mi entrepierna y beso mi cuerpo sobre la playera, se entretuvo en mis pechos dejándolos sensibles con la playera humeda por su boca, subio a mis labios y me abrazo pegándome tanto a el como si quisiera ser solo uno conmigo.
-Se que me odiaras princesita, pero … aun eres menor, nos podríamos meter en problemas-
Y me sentí nuevamente decepcionada ¿en serio?
-No me malentiendas, te deseo demasiado, pero ocupamos pensarlo bien, quiero que esto dure toda nuestras vidas-
Y por algún motivo no le crei, sentí que me estaba solo intentando calmar de un berrinche hasta que llevo una de mis manos a su erección que seguía ahí, se sentía muy gruesa apenas podía cerrar la mano.
-Es en serio que te deseo, pero planeemoslo- me dijo medio ruborizado y dándome pequeños picos en la boca-
Y entonces entedi que era cierto, creía a mi hermano capaz de mandarlo a la cárcel o a mis padres, un chico de 22 y una chica de 17 era una diferencia algo considerable, aunque en unos años ni se notaria.
-Shaoran falta mucho para mis 18… no quiero esperar tanto- susrre avergonzada aun sin soltar su erección empezando a frotarlo y notando que también era muy larga.
-Si haces eso no podre contenerme princesa- me decía mientras sentía como movia suavemente sus caderas.
Y no se con que valor…o puteria… lo saque de su pantalón y empece a acariciarlo directamente.
No opuso ninguna resistencia al hacer eso y entonces lo guie a mi coño empapdo de excitación.
-No Sakura-
-Solo por fuera, por favor- Moria de curiosidad, extaba tan excitada en ese momento.
Me acomodo sobre el y mi playera lo cubrió a el y a mi, tapando el como justo quedo entre mis labios vaginales. Empece a meserme lentamente y note lo humeda que estaba, me dio algo de vergüenza saber que lo estaba llenando con mis flujos, pero la sensación era deliciosa, además el lo disfrutaba tanto como yo. Lo note al ver su cara, sus ojos cerrados, rojo, sudando, sus manos acariciando mi cintura por sobre la playera y su respiración agitada.
No pude evitar gemir fuerte cuando en mis propios movimientos sentí su cabeza justo en mi entrada, no me movi al contrario quise hacer algo de presión y su cara fue de autentico placer lo cual me reto a intentarlo pero sentí como me detuvo.
-No tengo protección y ya te dije, necesitamos pensarlo-
Y cuando lo pensé un poco y me quise acomodar, por lo lubricada que estaba su cabeza entro en mi, apenas un poco pero lo suficiente para hacerme sentir extraña, placer e incomodidad pues nunca me había masturbado mas alla de frotar mi clítoris.
Lo escuche gemir fuerte y moverse metiéndomelo un poco mas haciéndome sentir algo incomoda pero era a la vez placentero.
Me tomo de las caderas con fuerza deteniéndome, sin dejarme mover ni un milímetro.
-Lo preguntare solo una vez, no aguantare mas esto ¿estas segura?- Lo sentía mesiendose apenas milímetros dentro de mi como intentando contenerse y entonces solto mis caderas sin dejar de verme a los ojos directamente.
Y lo hice salir de mi, vi pena en sus ojos e hizo el ademan de retirarse de la cama y lo detuve.
Me quite la playera quedando totalmente desnuda frente a el pero por pena cubri un poco mis pechos.
-¿Podrias tu ponerte sobre mi? No se si sea capaz de hacerlo por mi cuenta, pero… te deseo demasiado Shaoran, quiero saber que eres mio y yo tuya-
Y se volvio a verme, se acomodo el pantalón pero aun se notaba toda su erección.
-No te muevas-
Solo salio de su boca y el salio del cuarto como desesperado y de la misma forma volvio a entrar, puso el seguro y se arranco los pantalones frente a mi quedando desnudo igual que yo, vi que se puso un condon rápidamente poniéndose casi sobre mi, dejándome desconcertada de lo que estaba pasando.
-Intente contenerme, pero contigo asi de humeda es imposible, por suerte siempre dejan condones en el mueble de la entrada-
Decia mientras lanzaba unos cuantos mas sobre el piso y se recostaba sobre mi acariciándome con sus dedos, deslizando uno de ellos dentro de mi, haciéndome gemir de lo delicioso que se sentía.
-Sakura, ultima oportunidad ¿estas segura?, no tengo experiencia a pesar de lo que crees, temo lastimarte y la verdad… siento la polla demasiado erecta-
Y me sonroje como nunca lo había hecho, entonces también era su primera vez y la verdad me daba miedo, vi su erección y digo, nunca he visto otras en vivo mas que en videos porno, pero el no tenia nada que envidiarle a uno de esos actores y no se si me cabria o me dolería demasiado, pero estaba segura de algo.
-Tu no me lastimarías a propósito lobito tonto-
Y lo abraze jalándolo con todas mis fuerzas, besándolo, solo para poderlo sentir sobre mi.
No se por que pero me gustaba esa sensación de estar bajo de él, sentir todo su peso y sus caderas moviéndose contra mi.
Nuevamente lo sentí justo a lo largo jugando y como su propia erección sola se acomodaba en mi entrada y su mano entre los dos acomodándola bien.
-¿Es ahí?- Me desconcertó su pregunta y me hizo olvidarme de los nervios por unos segundos.
-Recuerda que no tengo experiencia tontita, eres mi primera vez también-
Y lo abrace sintiendo como si fuera a desaparecer en ese momento, me sentía tan bien.
Y de nuevo la incomodidad al sentir como entraba en mi, su cara solo reflejaba placer y no quería decirle pero empezaba a doler…mucho, aunque lo estaba haciendo muy despacio, tal vez era mejor si lo hacia de una vez.
-Metelo todo por favor- Le dije entre lagrimas y lo vi apunto de sacarlo mejor y lo abrace con la poca fuerza que me quedaba con las piernas, me hizo caso y en una embestida muy fuerte que me hizo gritar de dolor y morder su hombro para contener las lagrimas. No pasaba el dolor y su cara era de pura preocupación sobre mi.
-Dejame salirme princesa, no debimos continuar, solo te esta doliendo- y me acaricio las mejillas, las beso, busco mis labios y los deboro en forma de disculpa.
Estaba empezando a pasar el dolor pero la incomodidad seguía ahí.
Tenia que aguantarme para no hacerlo sentir peor.
-Muevete- Le ordene casi suplicando, tal vez eso me ayudaría.
Lo hizo muy lentamente el movimiento al salir fue muy comodo, casi placentero pero cuando volvio a meterlo otra vez fue un dolor aunque mucho mas ligero y repitiéndose la salida era mas placentera mas y mas.
No se en que momento empece a gemir cuando la metia y a el también lo escuchaba disfrutarlo, lo hacia lento muy lento sosteniendo su peso para no aplastarme, estaba rojo completamente e intente contener mis gemidos por vergüenza, pero empezó a embestirme con mas fuerza, me dolio un poco pero el placer fue mas intenso conforme repetia el movimiento.
Hubo un momento en el que sentí un vuelco en el estomago, se taparon mis oídos, mis pies se acalambraron, los dedos de mis pies sentí la necesidad de encogerlos, mi clítoris quemaba, mi boca se seco y mi corazón estaba como si me fuera a dar un infarto.
Fue la sensación mas deliciosa que he experimentado y el se movio todavía unos minutos mas sobre mi haciendo que se intensificara por momentos la sensación acalambrando mi cuerpo y de repente lo sentí gemir mi nombre en mi oído y hacer los movimientos lentos, demasiado pausados hasta deterse.
Volteo a verme con una sonrisa y yo se la devolví, feliz de lo que habíamos hecho. Lo abrace y lo bese por toda la cara, me volteo quedando sobre el aun sin moverse dentro de mi y me pidió que yo me saliera para no mancharme.
Me levante lentamente y vi que ya estaba manchada, de sangre, de mi sangre y me sentí demasiado avergonzada, vi que el también estaba manchado, su polla aun estaba demasiado erecta y el condon, se vecia que se quería salir todo lo que había expulsado, su corrida, por los costados.
Entro al baño sin decir nada y salio unos segundos después, la sabana también estaba manchada y no sabia ni donde meterme, al menos para mi era realmente vergonzoso haber manchado todo, crei que era poco lo que salía cuando era tu primera vez pero tal vez por su tamaño o por mi misma había dejado una gran mancha.
Llego por atrás de mi y me sorprendio cuando me cargo como una princesa, me lleno de besos y me llevo al baño bajándome y poniéndome la piel de gallina cuando sentí el agua, estaba tibia por suerte y me dejo ahí, salio del baño y empece a enjabonarme y agradecer por darme algo de privacidad después de lo que habíamos hecho.
-¿Puedo pasar?- su voz timida, hace mucho no la escuchaba.
-Si, aun estoy en la tina-
Entro con su pantalón ya puesto y con un vaso que me extendió, era jugo de naranja mi favorito y me dio una pastilla también.
-Es para los musculos, la tomo por mis entrenamientos pero presiento que te ayudara por… bueno lo que hicimos, creo que fui algo brusco-
-Entra conmigo- Le pedi después de tomarme la pastilla sin rechistar, me tomaría lo que el me diera sin desconfiar ni preguntar.
Me robo un pequeño beso y me hizo caso, me ayudo a enjabonarme, yo a el y cuando terminamos eran las dos de la mañana y se que tenia que irme a mi cuarto pues mi hermano era el primero que despertaba, me cambio el como una muñequita y me puso uno de sus boxers y mi playera, me cargo como normalmente lo hacia rodeándolo con mis piernas y sin dejar de besarme me bajo en mi cuarto. No quería.
-Quedate- dije mas para mi que para él, me acurruco en mi cama y se metio abrazandome.
-Nunca más, escucha ocupo hablar con tu hermano-
-No- lo interrumpi preocupada, no quería que volviera a golpearlo o arruinar toda su amistad.
-Escuchame princesa, es necesario, no puedo ocultárselo, es uno de mis mejores amigos, se que se encabronara, tendrá razón en muchas cosas, me golpeara, pero no puedo ocultárselo mas, que te amo que eres todo para mi, por favor princesa, déjalo en mis manos, eres su hermanita y te ama también, solo quiere lo mejor para ti-
Lo abraze, no quería pero entendia lo que decía, lo dejaría en sus manos pero no estaría solo, yo también necesitaba hablar con mi hermano.
