Regular show.
Un fracaso más, y la puerta de la muerte.
Capítulo II
Luego de empacar sus cosas, Mordecai se despidió de sus amigos y compañeros del parque. Rigby, a pesar de sentirse mal y extrañado, le organizó una fiesta aprobada por Benson. Extrañamente, todo el mundo parecía estar muy contento, aunque el arrendajo sentía que por dentro moría. Papaleta le leyó un poema un tanto largo donde le decía lo mucho que lo estimaba y lo iba a extrañar, Rigby se dedico a decir las mejores cualidades de su amigo y al final, Skips, Musculoso y Fantasmín le dedicaron una canción de Metallica en sus inicios.
-Oye hermano, te vas pero no te olvides de nosotros.
-No, nunca lo haré, Musculoso, aunque se comportan como si me fuera a ir para siempre.
-¿Aun estás seguro de esto? Es decir, se trata de un año. ¿Aguantarás tanto tiempo lejos?
-Pff... Claro, ni que fuera un niño, Rigby.
-Oigan todos, quiero que le demos en este momento nuestros recuerdos a Mordecai, primero Eileen.-Benson formaba a la gente, todos le darían a Mordecai un recuerdo para que lo llevara en su camino.
-Mordecai, esta es una camiseta que hice en un taller de confección cuando estaba en la secundaria. Espero que te guste.
-Oh, gracias, pero es algo personal, ¿Segura que me la das?
-Por supuesto, sé que te gusta tomar café, por eso trae la estampa de una taza.
-De verdad gracias.
-Ahora voy yo, quiero que te lleves esto, es mi estampa favorita de la trama la laguna del horror, número 45, vale ocho dólares viejo, así que cuídala.
-P-Pero compraste muchas de esas estúpidas revistas de cine para que te saliera...
-No importa, eres mi amigo, te voy a extrañar.
-Y yo te regalo mi vieja manopla de baseball, con ella atrapé muchas pelotas a los seis años.
-Gracias, Musculoso, Fantasín, ustedes son la onda.
Benson le regaló una copia del libro "Como ser un mejor empleado" típico de él, Papaleta le dio una bolsa con sus paletitas de mantequilla, Thomas le obsequió varios cds de los arqueros del metal, un grupo de chicos alocados que tocaban canciones de protesta y de amor y, Rigby, tratando de aguantarse las ganas de llorar, se acercó a su mejor amigo, con un paquete en la mano.
-Ten... Ábrelo cuando estés en el avión.
-Jejejeje, ¿Por qué?
-Solo hazlo.
-Pero...
-¡Hazlo!
-Está bien, no es necesario que grites.
-Solo ábrelo en el avión, es todo.
Mientras tanto, Margarita estaba en su casa, acomodando algunas cosas. No había podido limpiar en días y tenía cosas fuera de lugar. Su celular sonó con el tono de un mensaje, era de Eillen.
-"Margarita, aun es tiempo, Mordecai aborda el avión a las 8:00. Al menos despídete de él" Ash, no, claro que no.
Ignorando olímpicamente el mensaje, siguió con sus deberes, hasta que se topó con un libro. Era el libro de Mordecai, se lo había prestado. Se trataba de la historia de dos aves que estaban buscando un tesoro en los bosques más recónditos del mundo. Tenía mucha trama, algo de comedia y un poco de romance. Había sido un best seller en su momento, aunque claro, le sorprendía un poco que Mordo leyera esa clase de cosas.
Eran las 7:15, aun faltaba tiempo para que se marchara. Abrió las páginas justo a la mitad del libro, en una frase donde Amber, la chica paloma de la historia, está como ella. Indecisa.
"Nuestros caminos han tomado un rumbo distinto, ambos ambicionamos ese tesoro, pero la verdad lo que ambicionamos es lo que sentimos y no podemos expresar. El tesoro solo era un pretexto, estar contigo es mi felicidad. Aunque la verdad, no creo que pienses igual"
-Lo sé, es como si fuera lo que pienso yo, pero Mordecai es mi amigo. Ah... No debo ser tan ciega. Yo sé que el quiere más que una amistad. No lo sé, no creo que se pueda. Y, ¿Si se pudiera? ¿Tendría algo de malo? Por algo me prestó este libros sabiendo la trama. Mordecai quería decirme esto con el libro, y yo de tonta que no le puse atención. Pero, ¿Por qué no me lo dijo él mismo? ¿Qué le cuesta ser sincero? Bueno, lo fue en la fiesta, pero no del modo en que yo esperaba. No imagino lo mucho que le debe costar decir que me ¿Quiere? O ¿Me ama? ¡Ay, Dios!
La chica se llevaba ambas manos a la cabeza, agitándola de un lado a otro con los ojos cerrados.
-No, Margarita, no puede ser. Algo tan delicado no puede ser una broma de ebrios. Mordecai vale más que eso. Si me amara, me lo diría, ¿Verdad? Pero conociéndolo, no. No lo haría, no de ese modo. Sé que le gusto, eso está más que claro. La pregunta aquí es ¿Me gusta? *suspiro* Sí, y mucho. Y no me había dado cuenta hasta hace poco, por eso no duraba con los chicos con los que salía, porque ninguno de ellos es como Mordecai. ¡Debo evitar que se vaya!
Miró el reloj, en medio de su revoltura mental, le habían dado las 7:46, en catorce minutos el amor de su vida se iba y, quien sabe si regresaría con las mismas ideas. Margarita tomó el libro y subió a su coche. Arrrancó como cafre, casi arrollando a una persona y condujo del mismo modo hacia el aeropuerto. Un año sin Mordo, sería fatal. Pero, oh sorpresa. Las calles estaban congestionadas con el tránsito lento de las gentes que salían del trabajo y de los colegiales que iban a casa. Miró su reloj, eran las 7:50.
-¡Vamos! ¡Tengo un sito a donde ir!
Comenzó a hacer sonar su claxon, pitando como conductor de transporte público. Sus ansias eran tales que se aferraba al volante, desesperada. Al ver un pequeño espacio para ir por un atajo, se le metió a una moto y aceleró hundiendo el pie en el pedal. Al llegar al aeropuerto, se estacionó en un sitio prohibido, y son importarle corrió hacia las puertas de abordaje, esperando poder alcanzar al arrendajo.
-"Vuelo No. 234, con destino a Minesota, saldrá en dos minutos"
-¡Dos minutos, no puede ser!
Corrió por todo el pasillo, pero no había señales de Mordecai o sus amigos, lo cual le dio un sentimiento de decepción a sí misma. Se detuvo en seco, Eileen estaba mirando por un enorme ventanal, mientras agitaba la mano en son de despido como los demás, Papaleta estaba llorando con un pañuelo en su mano, Fantasmano y Musculoso se retiraban del sitio al igual que Benson y Rigby, notablemente triste.
Margarita se quedó sin aliento, completamente devastada. Ese avión había partido llevándose a Mordo, tal vez para siempre. Uno nunca sabe cuando la vis le cambia los planes, y ese año podría volverse un siglo sin él.
-No... Mordecai... No te vayas.
Eileen la miró y fue algo molesta a hablarle.
-Oye, no llegaste a tiempo, se acaba de ir.
-L-Lo lamento, jejejeje, es que ya sabes, estaba ocupada.
-¿Tanto para no despedirte de un amigo? Creí que tal vez no llegarías por tu enfado.
-No, ¿Qué va? Solo quería devolverle su libro, es todo.
-¿Segura? Mordecai intuyó que no vendrías así que te dejó esto. No lo leí, si esa es tu duda.
-Oh, es una carta.
-Me voy, los chicos me llevarán a casa.
-Nos vemos luego, Eileen.
-Te hablo luego.
Eileen se portó algo fría, pensó Margarita, pero no era para menos. Al devolverse a casa, Margarita se sentó en su sofá, muy apenada de su acción. No trataba de remediar el asunto, solo no deseaba que se fuera. Pero retenerlo y recordarle su error tampoco era bueno. Sin embargo, el amor es algo que no se puede controlar, y ella era víctima de ello. Extendió la carta, y empezó a leerla, con la voz de Mordecai en su memoria.
"Margarita:
Gracias por los grandiosos momentos que compartiste a mi lado, eres una chica bastante genial y una persona noble en la cual puedo confiar. Lamento, de corazón haberte hecho pasar ese amargo momento, nunca fue mi intensión. Sé que no llegarás a tiempo a despedirme y, no te culpo, estás en tu derecho de seguir enfadada. Sin embargo, solo me resta decirte que pase lo que pase, te seguiré queriendo, como mi mejor amiga, a pesar de que nunca podré ser algo más para ti que no sea un amigo. Te juro que voy a extrañarte. oh sí. Te dejo el libro, sé que te encantó.
Cuídate, por favor, y de verdad perdóname. Soy un tarado.
Mordecai."
Las lágrimas no tardaron en correr por las mejillas de la petirrojo, las cuales mojaron la carta. Abrió el libro y tomó la foto, no sabía si lo vería de nuevo, y eso le destrozó el corazón.
-Mordecai, soy yo quien lo lamenta... Y mucho...
CONTINUARÁ...
¡BUAH! Quiero llorar... ¿Por qué Margarita no lo despidió siquiera? Es un chico genial, y muy lindo... Ya veremos que sucede luego. Agradezco que lean este fic, ojala no se arrepientan. Ya vienen otras cosas emocionantes, Hm, hm, hm.
NOTAS: Regular Show, creado por JG Quintel. (Lo amo *-*)Ya corregí mi error, es JG, no JC como muchos lo hemos confundido, jejejeje. (Y sigo amándolo, es tan cool... )
