Regular Show.

Un fracaso más y la puerta de la muerte.

Capítulo V.

-Ah, que sueño tengo.

Un chico de cabellos azules y mirada verde algo perdida, se encontraba sentado al frente de un escritorio lleno de documentos, una laptop y artículos de oficina. Suena el teléfono el cual no se apresura en responder.

-¿Hola?

-Mordecai, te espero desde hace una hora, ¿Dónde estás?

-¿Ma-Margarita?

-La misma, ¿Acaso esperabas a otra, bobo?

-¡Eh, no, claro que no, voy enseguida!

-Te espero solo quince minutos.

Mordecai se levantó, tomó una chaqueta y salió de su casa. Estaba haciendo trabajo hasta muy tarde, como de costumbre. Llegó a un pequeño bar al centro de la ciudad de N.Y. donde una hermosa pelirroja de ojos castaños le esperaba con algo de impaciencia. Traía puesto un lindo vestido blanco, zapatillas del mismo color y bolso marrón.

-Margarita, hola.

-Mordecai, me dijiste que estarías puntual. Estuve a punto de irme a casa.-Tras esto, lo besó suavemente.

-Perdona, nena, es solo que mi jefe no me deja descansar ni un poco.

-Vamos, entremos que nos esperan.

-¿Quienes?

-Rigby y su novia Eileen. De no ser porque vinieron no te habría esperado. También vinieron Skips y esa chica, Rosa. No me agrada nada. Y acaban de llegar Mitch y su hermano Fantasmín.

-Que apodo para Carl, ¿No lo crees? A propósito, ¿Sigues molesta con Rosa? Ya te he dicho que ella no es nada mío, ni lo será. Solo somos amigos.

-Eso no es lo que ella pensó en el momento de poner su babosos labios sobre los tuyos.

-Ya déjalo, mejor entremos.

Al entrar al bar, llegaron a una mesa donde estaban sus amigos. La noche les pasó casi volando, muy entretenidos entre copa y copa y pláticas amenas. Skips era un muchacho de unos 25 años, cabello platinado y piel tan blanca como la nieve, de hermosos ojos negros. Era un gran amigo de todos. Llevaba puesto una camisa blanca, corbata girs y pantalones formales del mismo color. Rigby era un chico algo bajo de estatura, de cabello castaño y ojos oscuros como la misma noche. Usaba botas negras, pantalones de mezclilla, camiseta de Black Sabbath y unas cadenas colgando de sus pantalones. Rosa era una chica de cabello rubio y ojos violetas, bonita, curvilínea, de tez muy blanca como la de Margarita. Eileen era igual de bajita que rigby, o un poco más. Su cabello era castaño claro y piel morena clara, sus ojos eran verde pardo y usaba lentes de aumento. Vestía una falda roja, blusa de holanes blanca y zapatos bajos negros. Mitch, apodado Musculoso, era un tipo algo regordete pero de brazos muy fuertes. Su cabello era algo largo, hasta debajo de las orejas, de piel morena y ojos marrones. Traía unos vaqueros y chaleco de motociclista, sin camiseta debajo. Carl, o Fantasmín, era un muchacho más pequeño, por así decirlo. Era hermano menor de Mitch. A diferencia de su hermano, éste era más delgado, algo bajo de estatura y de piel más blanca que la de Skips. Por eso le apodaban Fantasmin. llevaba puesta una camiseta de los Dodgers, jeans negros y converse azules. Aun iba a la universidad. Ya llevaban siendo amigos desde la universidad, y a pesar de estar titulados, excepto Rigby por reprobar alguna que otra materia, no dejaban de verse casi todos los sábados en ese lugar.

De rato entró el jefe de la oficina de Mordecai. Un hombre de unos 33 años, con algo de barba crecida pero bien recortada, piel bronceada y figura deportiva. Traía puestos unos jeans de mezclilla, camiseta con cuello en V y gorra de los gigantes de N.Y.

-¡Dios , mátame! ¿qué hace ese idiota aquí?

-Mordecai, cálmate, es tu jefe.

-Lo sé, pero lo veo todo el día, todos los días, ¿Qué quiere aquí?

-Tal vez desea divertirse un poco, como nosotros.

-Skips, eres demasiado positivo, quizá solo vino a dejarme más trabajo y hundirme en la miseria total.

El jefe de Mordecai, llamado Benson, se sentó a la barra al no mirarlos. Pidió una cerveza de botella y miraba la pantalla de televisión donde transmitían la repetición del pase al mundial de la selección estadounidense. Mordecai trataba de controlarse, si lo veía su jefe era capaz de encargarle mayor trabajo del que ya tuviera, y todo por maldito, según Mordecai.

-Ya relájate, viejo, parece que esperas a tu suegra.

-Eso lo dices porque no tienes problemas, Rigby, claro. No lo sabes porque no tienes jefe.

-No, yo seré mi propio jefe, ¡ja!

-Ríe mientras puedas, al paso que vas dudo que llegues a graduarte siquiera, OHHHHHH!

-¡Cállate!

-Rigby, no le hagas caso, yo sé que te graduarás muy pronto.

-Gracias, nena, solo tú me entiendes-Rigby se giró y le dio un beso algo intenso a su chica, dejándola estática.

-Oye Mitch, ya es algo tarde. Debemos llegar a casa antes de la una, viejo.

-No te preocupes, Carl, a mamá no le importará que lleguemos algo retrasados.

-Como digas, luego no te quejes de que no te lo advertí.

-Témpanos, tu jefe ya volteó y te ha visto-Le decía Skips, sonriendo con malicia.

-¡No la hagas! ¿Neta ya me vió?

-No, ¡jajajajajajajajaja!

-¡Jajajajajajajajajajajajaja!-Reían todos de Mordecai.

-Vaya, qué graciosos. Se los agradezco.

Sin embargo, el alboroto que armaron llamó la atención de Benson, quien se giró y vio en esa mesa a su empleado "favorito" Se acercó a él con su botella en la mano, con una sonrisa cálida. Puso su mano algo pesada sobre el hombre de Mordecai, éste solo se giro y casi dio un brinco de "felicidad" al verle.

-¡Jefe Benson!

-Hola, y nada de jefe, no estamos en la oficina. Solo dime Benson.

-Okay, Benson.

-Veo que se están divirtiendo mucho, ¿la pasan genial?

-Claro, Benson, pero ya nos íbamos.

-Sí, señor, ya nos vamos, es que debo ir a casa para terminar un trabajo y Mordecai va a llevarme.-Decía Margarita, tratando de verse lo más convincente posible.

-Gusto en verlo, señor, digo Benson. Chicos, nos vamos.

-Hasta luego, amigos. Cuídense mucho.

Tras despedirse de sus amigos, Mordecai salió casi huyendo de su jefe, seguido por Margarita. Ella lo detuvo del brazo, algo cansada.

-Hey, no te va a pasar nada, ya dejaste de verlo. Vaya, te tiene atemorizado.

-No es eso, detestaría que se retractara y me dejara más trabajo de lo habitual, es muy capaz el infeliz.

-No deberías hablar de tu jefe de esa manera, se nota que le agradas mucho.

-No lo digas ni de broma, linda, no es así.

Una vez que se subieron al auto de Mordecai, éste condujo cual poseso hasta estar lo bastante lejos del bar. Se metieron a una autopista hasta llegar a unos departamentos al sur de la ciudad. Entraron a un edificio y se subieron a un elevador hasta el quinto piso. Llegaron al departamento número 35B.

-Ya es tarde.

-Me doy una ducha y te alcanzo, nena.

Una vez que terminó la ducho de Mordecai, entró en la cama junto a su novia, quien sonreía muy contenta de verlo a su lado. De verdad lo amaba mucho. Era un hombre que la volvía loca, por el cual había peleado mucho. Él amaba a su dama, era la mujer de su vida, y qué decir que Skips casi salía con ella en cuarto semestre de la preparatoria. Pero el destino quiso que fuera para él. Se acercó a ella y le dió un beso tan intenso que la dejó gimiendo por más. Sus manos recorrieron las caderas de su chica, abriéndose paso entre sus piernas. Siguió con las intensas caricias, subiendo por el vientre de la muchacha hasta llegar a sus pechos, jugando un poco con ellos a la vez que se dedicaba a rodear de besos su cuello.

Margarita creía que ardería de tanto placer, enredó sus piernas alrededor de las caderas de su chico, acariciando su espalda, llenándolo de besos y caricias de vez en vez en su nuca azulada. Una vez que terminaron su encuentro amoroso, quedaron bastante dormidos uno sobre el otro, abrazados. Como Romeo y Julieta debieron acabar, según decía Mordecai.

A la mañana siguiente, recibieron una llamada bastante alarmante por parte de Eilleen. Se oía llorosa, sin poder contenerse.

-¿Qué te pasa, pequeña?

-M-Margarita...Rigby, él... A desaparecido, no lo han visto sus padres...estoy muy nerviosa...

-Tranquila, amiga, vamos a verte enseguida.

CONTINUARÁ...

Okay, ya llevaba algo sin escribir, pero helo aquí el capítulo cinco ante ustedes. Creo que poco a poco sabrán que película estoy imitando en este fic, y los roles que han tomado los personajes principales de esta historia. Voy a empezar a poner cosas más fuertes, no solo en los contactos físicos, sino en... Mejor no se los digo, quédese con la duda. Luego nos vemos, espero actualizar mucho más rápido que esta vez.

Ciao.

NOTAS: Regular Show, creado por JG Quintel. (Lo amo, lo adoro, ¡es un jodido Dios del cartoon! n.n)