Regular Show.
Un fracaso más, y la Puerta de la Muerte.
Capítulo XIII.
Hello! Bueno, continuamos con lo ocurrido con Mordecai. Pareciera que el trailero lo estaba siguiendo desde el inicio del viaje. Para nada me daba buena espina ese tal Frank, la verdad, estaba casi segura de que haría algo pero no me imaginaba que llegara a secuestrar a Mordo. Pues le mando saludos a toda la gente que me ha dejado sus reviews los cuales respondo de manera personal. Disculpen si aun no reciben respuesta, trataré de hacerlo a la brevedad aunque no aseguro mucho. Recuerden que trabajo y estudio. Como mencioné en la última publicación, se acerca el fin de la película. Y posteriormente se acercará el final del fic. Okay, sigamos, que aún nos queda mucho por ver.
#####################
Las manos del trailero chorreaban la sangre fresca de la chica, quien acababa de morir decapitada tras una larga agonía. Los ojos de Mordecai pudieron contemplar ese horror sin perder detalle. Las escenas de los dvds de las muertes de sus amigos habían aflorado a su memoria reflejándose en las lágrimas silenciosas que, sin darse cuenta, él estaba derramando.
Frank, el trailero, se le acercó, aún con la navaja en su mano. Tomó la barbilla del muchacho para que le mirara directo a los ojos. Sus labios esbozaban la sonrisa propia de un psicópata, alguien con nula empatía por los demás ni arrepentimiento. Era un verdadero asesino a sangre fría. Las piernas de Mordecai temblaban cual gelatina, estaba seguro de que nada bueno pasaría.
-Shh...oh, vamos, chico, eso no fue nada...solo era un pedazo de basura.
Frank le acercó el filo de la navaja a la boca, justo para que probara la sangre de la fallecida.
-No sabe tan mal. Una vez que te acostumbras a comer carne cruda de cualquier animal, la sangre humana es como beber el mejor vino.
-¡Puaj, aléja eso de mí!
-¡Jajajajajajajajajajajajajajaja!
La risa sádica del trailero le erizó por completo.
-Oye, estarás un tiempo por aquí, así que será mejor que tranquilices ese ímpetu tuyo. Para empezar, conoceremos mejor el cuerpo humano femenino.
Frank se acercó al cadáver, con la navaja le hizo una insición en el vientre, sacó los intestinos y, en un acto de completo canivalismo, le dio una mordida. Los jugos intestinales brotaron con materia fecal y sangre mezclados, ante lo cual Mordecai solo atinó a vomitar. El trailero tragaba partes del intestino como si se tratase de caramelos. Luego, abrio más abajo para sacar parte del útero y la vejiga. Ésta última parte la abrió chorreando un poco de orina, la tomó con una mano y se la embarró por la cara.
No se entendía por qué actuaba de esa manera, tal vez solo estaba loco. Después, salió de la cabaña dejando al chico solo por unos momentos. Al regresar, traía consigo un machete bien afilado con el cual descuartizó los brazos y piernas. Una vez que el cuerpo estaba mutilado y abierto, metió la mano por debajo de la caja toráxica y sacó los pulmones y el corazón junto a otros órganos internos.
-Jejejejeje, ¿sabes? yo viví en una granja hasta los quince años. Cada mañana miraba a mi madre alimentar a las gallinas. Día tras día la muy puta las engordaba para, posteriormente un día, desplumarlas y hacer un rico estofado. Cocinaba muy bien. Lástima que ya no pueda hacerlo.
Mordecai seguía llorando. Su miedo y terror fueron a un extremo que casi lo hace entrar en shock. El trailero tomó el corazón y se lo comió a bocados, bebió sangre y cuando se vio satisfecho, tomó una carretilla, depositó los resto sobre ella y los trasladó a un arroyo cerca. Ahí los arrojó y regresó con el muchacho. Se lavó las manos y la cara con una cubeta y se cambió de ropa. Había una imagen de la Virgen de Guadalupe colgado cerca de la única ventana y se acercó a rezar. Oró un Padrenuestro, cinco Ave María y pidió por los males del mundo. Sacó un rosario dorado de su bolsillo y rezó otro rato más por el alma pecadora de su madre.
-Una persona debe tener fe. Eso lo decía mi madre cuando me azotaba con la vara de fresno del jardín. Me golpeaba mientras yo sostenía este rosario y rezaba para que dejara de portarme mal. No deseaba ser un mal hijo. Ahhh...la vieja era buena en cierto modo. Me daba las cobijas con piojos, comía arroz sin sal y bebía del inodoro. Era una madre en toda regla.
Mordecai no se explicaba cómo era que mataba y rezaba. De verdad estaba loco.
Frank acomodó una cama sobre las manchas de sangre y se recostó encima. Apagó el candil y se dispuso a dormir.
-Hey, muchacho, es hora de dormir. Mañana será otro día. Y por favor, trata de no roncar. Si no descanso apropiadamente, puedo amanecer de muy mal humor. Sueña bonito.
El resto de la noche fue como un infierno. Se aterraba cada vez que escuchaba el crujir de los resortes de la cama. Temía que lo asesinara en cualquier momento, su corazón no dejó de latir acelerado. Sintió muchas ganas de orinar, pero tuvo que aguantarse hasta la mañana. Al amanecer, unos pocos rayos del sol se colaron por los tablones de la cabaña. Era temprano, sin embargo, el asesino se despertó de un humor afable. Se dio una ducha en el arroyo, se puso ropa apropiada para salir al campo y trajo consigo una ardilla. La mató, despellejó, partió en pedazos y la doró hasta la cocción en una sartén.
-Anda, no seas tímido. Cóme un poco. Sabe bien.
Mordecai se vio obligado a ingerir los pocos pedazos de ardilla que le ofrecía. Al menos no era carne humana. Tras el raro desayuno, el trailero se marchó buena parte del día. Regresó ya por la tarde, antes de que oscureciera. Y consigo trajo a otra chica. Esta era una chica pelirroja, de ojos azules. Tez clara y cabello rizado. Su rostro era bello, su nariz estaba espolvoreada por pecas acaneladas y tenía un hermoso lunar cerca del labio inferior del lado derecho.
La llevaba atada por la espalda, con el rostro golpeado y con parte de su ropa desgarrada. El asesino la arrojó al piso pero ésta lo pateó en la entre pierna. Mordecai celebró eso mentalmente. Sin embargo, ella recibió a cambio una patada más fuerte en el estómago que terminó por sofocarla al grado de perder el conocimiento. Tras esto, el trailero la desvistió, tomó una vara y la puso boca abajo. Le dio una tanda de veinte azotes en la espalda mientras unas lineas rojas de sangre se formaban en su suave y blanca piel.
La ató y amordazó a la cama y luego le separó las piernas para violarla. La chica volvió en sí justo en el momento en que el tipo la estaba penetrando con fuerza, ella intentó gritar pero no podía. Un hilo de sangre brotaba de su vagina, ella era virgen. Una vez finalizado el acto, el trailero le dio varias bofetadas mientras la llamaba de varias formas insultantes.
-Oye, Mordecai, quiero que tú le hagas lo mismo. Se nota que eres un hombre de verdad, me complacería que también le dieras un castigo por ser una puta.
Mientras la chica lloraba aterrada, el trailero se acercó a Mordecai y le quitó la mordaza de la boca.
-¡¿Acaso tanta carne humana te ha vuelto estúpido?! ¡Yo nunca le haría eso a una mujer!
-Uh...me decepcionas. Creí que te comportarías como un hombre de verdad. No eres mas que un mocoso idiota. Tras esto, le dió un puñetazo en la cara a Mordecai.
El chico escupió un poco de sangre, estaba algo mareado.
-No puedo creer que no soportes un golpe de esos, eres como una chica. Te trataré como a una...
Aprovechando que Mordecai estaba semi inconsciente, lo desató de la silla, lo arrojó al suelo y lo pateó un par de veces. Después, lo obligó a ponerse boca abajo sobre la mesa tras bajarle la pantalonera de dormir. Mordecai pensaba en Rigby. Su amigo no había tenido oportunidad alguna para defenderse. No tuvo opción. Un coraje brotó de su interior convirtiéndose en un puño que terminó en la cara de Frank en segundos.
-¡No vas a hacerme lo mismo, imbécil! No eres más que un trailero loco, y por eso irás a la prisión.
Frank le respondió en segundos, y así inició una pelea a muerte. El trailero sacó una navaja, pero Mordecai había tomado una pala a un lado de la puerta. Ambos salieron de la cabaña, afuera estaba lloviendo. La luz era casi nula, solo podían ver lo que el candil de la cabaña les permitía.
-"Yo no voy a morir aquí, no señor!"-Pensaba el peli-azul, quien solo deseaba volver con su chica.
CONTINUARÁ...
Bien, aquí está. Una pelea se ha suscitado. Creo que Mordo tuvo suerte de ser desatado. Por lo pronto es todo. La próxima vez, veremos la pelea y en qué acaba. Saludos.
Notas: Regular Show le pertenece a JG Quintel. (Mi amor imposible...owwww...)
