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Capítulo 6
"Y así llega la nieve luego del fuego. E incluso los dragones tienen su final"-Tolkien
"Sammy, deja de darle comida a Scout en la mesa" Dean alejó la mano de su hermano de la pila de bizcochos que pretendía alcanzar.
"Es para mí" se quejó el niño pequeño.
"Claro. ¿Y ya te comiste cuatro, huh?"
Sam no pareció ni un poco avergonzado "Pastor Jim dice que debemos compartir"
"Con otras personas, Sam"
"Los perros son personas también"
Y justo a tiempo, Scout logró subirse a la silla que Dean había dejado, sentándose y luciendo muy educada y apropiada. Solo le faltaba la servilleta alrededor de su cuello. No pareció importarle que no tuviese servicio para ella sola y se sirvió lo que quedaba del bizcocho de Dean en su plato "Rayos" gruño Dean, justo cuando el Pastor Jim entraba con un canasto con huevos en una mano y en la otra el periódico del día.
"Dean, tu sabes que no dejo que los animales coman en la mesa" el ministro se rio con desaprobación, dándole unas palmaditas cariñosas a la cachorra en la cabeza cuando paso por su lado "No es bueno empezar malos hábitos cuando son tan jóvenes"
Dejó el canasto y sacó dos trozos de tocino del sarten que todavía estaba en el fuego. Se los lanzo a Atticus, quien estaba sentado cerca, atento y con un hilito de baba colgando de su sonriente cara.
El niño de doce años rodó los ojos "Si. Eres muy a apegado a las reglas, Pastor Jim"
"El ser severo tiene resultados" respondió sonriendo y llevó su propio plato y el periódico, uniéndose a los muchachos y Scout en la mesa.
Sam rio y Jim partió su bizcocho y lo puso en la fuente frente a la Labradora. Scout se lo tragó rápidamente. Dean le miró al anciano con el ceño fruncido y este parpadeó con expresión inocente "Es educado compartir"
"¡Te lo dije!" dijo el menor de los Winchester y Dean le dio una patada por debajo de la mesa
"¡Aw!" gritó, lanzándole una mirada acusadora a su hermano mayor "Lo hiciste a propósito"
"No"
"Si lo hiciste"
"Pruebalo"
Jim suspiró, doblando cuidadosamente el periódico para poder leer los obituarios. Se había convertido en un ligeramente mórbido hobby que venía con su trabajo "Niños, no es educado pelear en la mesa"
"Por favor. Es como el arca de Noe"
El predicador levantó la vista del periódico. Sus lentes apenas sosteniéndose precariamente en la punta de su nariz. Arqueó una de sus plateadas cejas y Dean suspiró "Lo siento, Señor"
"Ahora ¿Qué les gustaría hacer esta mañana?"
"Ir al hospital" dijo Sam rápidamente y los otros dos lo miraron "¿Podemos, verdad?"
"Sam" Jim negó con la cabeza ligeramente "Te dije que tu padre llamó anoche y dijo que Caleb llegaría a casa hoy"
El niño de siete años frunció el ceño "Pero Papá es un mentiroso"
"¡Sam!" saltó Dean con los ojos muy abiertos al escuchar sus palabras repetidas por Sam.
"¿Y por qué razón dices eso, mi niño?" Jim bajó el periódico y observó atentamente el rostro del pequeño. Sam se encogió de hombros, moviendo los restos de su salsa con el tenedor "Dean lo dijo"
Jim movió sus azules ojos y se encontró con la mirada ligeramente en pánico del mayor de los hermanos Winchester "Yo…No era en serio" No en realidad.
"¿Es por lo que el señor Conner te dijo?"
Dean encontró repentinamente sus huevos revueltos muy interesantes "Creo" era más por toda la situación.
"¿Es verdad, Pastor Jim?" preguntó Sam "¿Es el papá de nuestra mamá?"
"Samuel…" comenzó Jim, pero fue interrumpido porque golpearon la puerta del frente. Atticus salió corriendo hacia el living, ladrando furioso, como si en realidad pudiese espantar a un extraño que no fuese bienvenido. El pastor dio una mirada hacia el cielo agradeciendo haber sido salvado por la campana.
"¡Ya llegaron!" Sam saltó de su silla, olvidando la pregunta y salió tras el Golden Retriever antes que su hermano pudiese atajarlo.
"¡Sam, espera!" la orden de Dean fue ignorada y le dio al predicador una mirada preocupada. El ministro debía haber estado pensando lo mismo porque se puso de pie y sacó un rifle de atrás del refrigerador.
Atticus se subió al sofá y manoteaba enojado en la ventana, donde dos sombras se podían divisar por las cortinas. Sam fue directo a la puerta, abriéndola de golpe con todo su entusiasmo. El sol de la mañana inundó la entrada, causando que el pequeño se tuviese que cubrir los ojos "¡Caleb!" gritó a la forma alta, musculosa y de chaqueta de cuero que estaba frente a él.
"Definitivamente, no" Joshua Sawyer se giró y le dio a Sam una mirada insultada "Quizá John debiese llevarte a un oftalmólogo, pitufo"
"Eres tú" dijo Sam con el ceño fruncido una vez que reconoció la voz y el rostro. Inmediatamente procedió a cerrar de un portazo, con toda la fuerza y energía que había utilizado para abrirla "Y no soy bajo"
"¡Samuel!" exclamó Jim exasperado mientras entraba al living junto con Dean.
"Eso no fue amable" ¿Qué se le había metido al niño?
"Tampoco llamarme pitufo" refunfuño indignado.
Jim rodó los ojos y amablemente alejó al niño de la puerta y lo llevó donde estaba su sonriente hermano "Bueno, hablaré con él sobre eso" abrió la puerta y negó con la cabeza mirando al rubio cazador "¿Veo que ya has empezado a causar problemas?"
"Todo lo que hice fue golpear a la puerta" se defendió Josh, cruzando el umbral seguido de Bobby Singer, quien lucía como si todavía estuviese dormido "Habla con el mini Winchester de buenos modales"
Jim ignoró al joven, enfocándose en el cazador tras él "Bobby" saludó, pero solo recibió un gruñido como respuesta "El café está en la cocina"
Joshua se quitó del camino del dueño de la chatarrería, temiendo ser aplastado una vez que el hombre sintió el olor al tocino que se filtraba de la cocina. apenas le dio una mirada a los Winchester antes de volver a mirar al predicador "Si no te importa, la próxima vez, preferiría no tener que hacer de chofer para Bobby"
"Te quedaba de camino" explicó Murphy "¿Preferirías que hubiese enviado el auto de la empresa?"
"Lo que sea menos mi auto"
"¿Todavía manejas ese pedazo de basura extranjero que tenías el año pasado?" preguntó Dean, colapsando en el sofá con una mirada aburrida.
"Ese pedazo de basura, es un Mercedes"
"Okey" el niño de doce años se encogió de hombros "¿Todavía manejas ese realmente caro y de niñas, pedazo de basura que tenías el año pasado?"
Joshua miró a Jim, quien apresuró sus pasos a la cocina y le indicó que lo siguiera "Estamos tomando desayuno. Acompáñanos"
Sawyer miró feo a Dean "Casi me había olvidado lo entretenido que eres, Ace. ¿O es Deuce?"
La sonrisa del niño desapareció de su rostro "Es Dean"
"Claro" Joshua rodó los ojos "No estoy en el club secreto"
"No, es porque eres un idiota" le informó Sam y se dirigió a la cocina "Y mal educado"
"Si…bueno. Tu eres bajo"
"Buena respuesta" bufó Dean con sorna mientras se paraba y pasaba junto a Joshua "¿Qué edad tienes? ¿Cinco?"
Sawyer observó al niño de doce años mientras seguía a su hermano "Si. Esto va a ser súper divertido" se dirigió a la cocina, saltándose la mesa en dirección del café "Entonces ¿Cuándo van a dar de alta a Reaves?"
Jim miro a Sam, quien ahora estaba compartiendo su silla con Scout "Hoy" dijo el pequeño mirando al Pastor.
"¿Y?" añadió Jim
"Y siento haberte cerrado la puerta en la cara, Joshua" suspiró Sam "Y llamarte idiota"
El joven de veinticinco años tomó un trozo de tocino de la cocina y se encogió de hombros "Gracias por la disculpa" sonrió "Ahora no tendré que transformarte en un sapo"
"¿Puedes hacerlo?" preguntó Sam, sinceramente intrigado.
"No. No puede" Jim le dio a Sawyer una mirada severa antes de mirar a Sam "La magia no se debe usar nunca para lastimar a nadie"
"¿Ni siquiera a los Reyes malos?" preguntó Sam y Bobby dejó de comer lo suficiente para mirar a Murphy.
"Ni siquiera a ellos, Samuel" Murphy miró a Dean "¿Niños, por qué no van afuera a alimentar a Uno en un millón y Gran Oportunidad? Estoy seguro que están esperando su desayuno"
"¿Puedo cepillarlos?" Sam saltó, la idea de ver a los caballos alejando de momento sus miedos.
"En cuanto yo llegue" advirtió Jim "Quizá incluso podamos dar un paseo"
Dean empujó hacia atrás su silla fuertemente y se puso de pie, sabiendo que él y su hermano estaban siendo enviados afuera para que los adultos pudiesen hablar. No le gustó nada "¡Paseos en pony no van a arreglar nada!" saltó y Bobby levantó la cabeza sorprendido.
"Cuida la actitud, Dean" gruño el cazador.
El niño de doce años mordió su labio y apretó los puños "Lo siento, Señor"
Pastor Jim suspiró, dejando su servilleta en su plato "No hay problema. Todos tuvimos una noche difícil. Nuestros temperamentos tienden a estar más alterados que lo normal y nuestras lenguas más afiladas"
Algo en las palabras hizo que a Dean, le ardieran los ojos. Mordió su labio con más fuerza, determinado a no dejar salir sus emociones. Las cosas debían estar muy mal para que su padre hubiese llamado a Joshua y Bobby. Quería que todo terminara.
"No te preocupes por el Rey, Dean" dijo Sam "Los dragones lo resolverán"
Ese fue el punto de quiebre "¡Cállate, Sam!"
"Dean… mi niño…" comenzó jim, solo para que el niño sacudiera la cabeza y diera un paso hacia la puerta trasera"
"No" no quería que lo tranquilizaran, ni escuchar más cuentos de hadas "Solo déjenme solo" Todos eran unos mentirosos.
Dean salió rápidamente por la puerta que daba al porche trasero cerrado, se giró y se dirigió a los escalones. En su apuro chochó de cabeza con Caleb, quien con mucho cuidado había llegado arriba de los mismos.
"¡Whoa!" Gruño el psíquico, agarrando los hombros del niño y apenas evitando que ambos cayeran dando tumbos por la escalera.
"¡Suéltame!" Dean intentó soltarse, pero Reaves lo afirmó con fuerza, pese a las punzadas de dolor que la acción provocó en sus costillas.
"Deuce, para"
El niño de doce años pareció darse cuenta de quien lo estaba afirmando y dejó de forcejear. Unas pocas lágrimas de frustración traspasaron sus bien practicadas defensas y bajó la cabeza "Maldición" Odiaba sentirse indefenso como un estúpido niño.
"¿Hola?" Caleb le soltó un hombro y con su brazo libre se abrazó el costado. Con cuidado se hincó para poder ver el rostro del niño. "¿Qué paso?" no se necesitaban habilidades psíquicas para saber que algo estaba mal. Su primera idea era que algo hubiese sucedido con Sam, pero Dean parecía más enojado que preocupado "Habla conmigo, Deuce"
"¡Estoy harto de toda esta mierda!"
"Okey" Caleb esperó por más.
Dean lo miro a los ojos y luego desvió la vista "Nadie nos dice la verdad. Quiero saber qué está sucediendo" pasó su antebrazo por sus ojos y aclaró su garganta "Ese tipo Conner apareció aquí creyendo que podía hablar conmigo y Sam, lo que significa que papá sabía. Y Jim nos contó una historia de un malvado rey que quería que el príncipe Samuel viviera con él" su brillante mirada verde encontró de nuevo la de Caleb "Y ahora aparecieron Joshua y Bobby y Jim trató de que saliéramos de en medio para poder hablar. Esto es acerca de mi familia ¡Deberían incluirme!"
Reaves apretó con cariño el hombro del niño y lo soltó "Sé que apesta, Deuce. No siempre los adultos manejan las cosas de la mejor manera"
"Tú también sabes ¿verdad?" lo acusó Dean y Caleb asintió. No iba a mentir, incluso si eso significaba que el niño se enojara.
"Pero no hasta ayer. Tampoco estaban exactamente compartiendo la información, viejo. Parece que todavía tengo un lugar en la mesa de los niños"
Dean lo miró enojado "Deberías haberme dicho"
Reaves bufó con sorna "¿Y que tu papá me matara? ¿De que te hubiese servido entonces?"
"No ayudaste mucho de todas formas" respondió enojado, obteniendo la respuesta que estaba buscando. Pero de alguna forma, ver el dolor y la injustificada culpa, pasar por el rostro del otro hombre no lo hizo sentir mejor. En su lugar, hizo que sus ojos ardieran más "Dijiste que podía confiar en ti"
"Si, bueno. Incluso los dragones rojos no son invencibles, Athewm. Y yo no soy perfecto, joder"
Dean mordió su labio y miró al suelo "¿Qué va a hacer papá?"
Las placas de madera crujieron "Voy a hacer lo mejor que pueda" la profunda voz de John Winchester hizo que Dean y Caleb levantaran la mirada hacia él y acortó la pequeña distancia quedando junto a ellos "Y siento que sientas que te mentí. Estaba intentando protegerte por el mayor tiempo que pudiera"
"¡No necesito protección!" Dean miró sostuvo fieramente la mirada de su padre, pero su labio inferior tembló "Sammy si"
John pasó una mano por su cabello y miró a Caleb quien se enderezó "Voy a entrar"
"Directo a la cama" dijo el ex marine cansado. Cuando Reaves rodó los ojos, John frunció el ceño "Se lo prometí a tu padre, así que, por Dios, vas a hacerlo"
Caleb finalmente asintió, dándole a Dean una ligera sonrisa "Te lo dije. Voy a terminar con mi nombre escrito dentro de la ropa con plumón mágico"
Dean lo observó irse, todavía herido de que Reaves no hubiese hablado con él. Seguro, Caleb era mucho mayor, pero por alguna razón, Dean siempre había sentido que estaban al mismo nivel en muchos sentidos. Quizá era por eso que era más fácil estar enojado con él, de que con Jim o Mac, o….
El toque de su padre en su mano hizo que dejara sus cavilaciones y lo mirara "Era yo quien tenía que decirlo, Ace. Nadie más"
"¿Entonces por qué no me dijiste?"
"Porque yo mismo no quería creerlo"
"¿Pero no va a pasar, verdad?"
El rostro de John se contrajo como si estuviese sintiendo dolor "tengo que volver al pueblo…encontrarme con el elegante abogado de Mac otra vez" pero no iba a cambiar nada. Sonaba vacío incluso para a sus oídos.
"¡Joder con eso, papá! Podemos arrancarnos. Hemos escapado de cosas antes. De la policía"
"No de algo como esto, niño" John negó con la cabeza "Nos tiene en la mira. No hay forma en que no nos encuentre"
"¿Qué?" Dean negó con la cabeza "No hemos hecho nada malo. No puede lastimarnos si no lo dejamos"
John escuchó el 'si no lo dejas' aunque Dean no lo dijera y le dolió "Dean… no es solo acerca de nosotros. Hay otras personas involucradas. Personas que queremos. Conner sabe cosas…de La Hermandad…"
"¡A la mierda con La Hermandad! ¡Estamos hablando de Sammy!"
"Lo sé" John agarró los brazos del niño y lo sacudió una vez "Pero no podemos arrojar a todos los demás a los lobos, hijo. No estamos hablando de cazadores que no conoces. Estas personas han sido buenas con nosotros. Son nuestros amigos. Nos acogieron cuando no teníamos donde ir. Han salvado nuestras vidas" y él tenía un trabajo que hacer…El Caballero protegía a El Guardian y al resto de La Hermandad.
"No me importa"
"No lo dices en serio"
"Si, lo hago"
"¿Vas a decirme que no te importa si Conner destruye la carrera de Mac… que arruine todo el bien que ha intentado hacer estos años? ¿Y el Pastor Jim… crees que lo dejen seguir en la Iglesia? Lo crucificarían, Dean. Bobby saldría lastimado y Joshua y Missouri y todos y cada uno de los cazadores que alguna vez haya tenido algo que ver con nosotros"
El niño bajo la vista al suelo, intentando evitar la fiera mirada de su padre "Y Caleb" John lo sacudió nuevamente "Mírame, Dean"
Dean hizo lo que su padre pedía, dándose cuenta que su padre estaba mostrando su carta de triunfo "Pondría a Caleb en la cárcel… o peor, de vuelta en alguna clase de institución como una rata de laboratorio" y entonces vino el golpe final "Y yo, hijo. No tardaría mucho en seguirlo. Iría a prisión por mucho, mucho tiempo ¿Y dónde quedarías tú?"
"No me importa" dijo Dean, quebrado. Entendía lo que su padre le estaba diciendo. No quería que nadie saliera lastimado. No quería perder a Mac o Jim. O a Caleb. Perder a su padre era impensable, pero perder a su hermano menor… "No podemos perder a Sammy, papá. No puedo. No voy a hacerlo. Se lo prometí"
John sintió como su voz lo traicionaba. Supo el instante preciso en que sus ojos se llenaron de lágrimas, porque observó la mirada aterrada que se reflejó en el rostro implorante de su hijo mayor "No lo lastimará, Dean. Moriría antes de dejar que eso sucediera. Estará seguro. Conner es muchas cosas, pero no lo lastimaría físicamente"
Dios. Decir esas palabras en voz alta era más doloroso que el mantra silencioso que se había estado repitiendo a si mismo por días. Sintió como su estómago se rebelaba. Tuvo que tragar con fuerza para no vomitar la fría masita y el café amargo que se habia obligado a tragar en el camino desde el hospital "Tendrá lo mejor de todo. Cosas que yo solo podría imaginar en darles"
"¡No nos va a tener a nosotros!" gritó Dean "¡No me tendrá a mí para cuidarlo! No tendrá a su familia" El Príncipe Samuel no tendría dragones. El castillo estaría vacío. ¿Qué podría hacer un dragón verde si no tenía a quien cuidar?"
"¡No puedes dejar que esto pase, Papá! ¡Por favor!"
Las manos de Dean estaban crispadas en la solapa de su chaqueta y John sintió la primera lagrima deslizarse por su mejilla. Cubrió los dedos de su hijo con los suyos "Lo siento, hijito. No puedo prometerte que puedo arreglar esto. Lo intentaré, Ace. Lo juro sobre la tumba de tu madre. Haré todo en mi poder para detenerlo… o para recuperarlo, pero…"
El niño de doce años negó con la cabeza y soltó la chaqueta de su padre "No lo digas, Papá" Por favor.
"Vas a tener que dejar ir a tu hermano, hijo. Conner estará aquí esta tarde"
Y ahí estaba. Esa era la elusiva verdad que Dean había estado buscando. El malvado Rey los había conquistado.
Charles Conner iba a destruir a su familia.
Y al igual que San Jorge, con su poderosa espada, Ascalon, dejaría los dragones destrozados a su paso.
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Espero que les haya gustado.
