Y llegamos al último capítulo de esta historia…

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Capítulo 7

"Los dragones viven para siempre, pero no así los niños pequeños. Alas de colores y anillos gigantes son olvidados y reemplazados por otros juguetes" – Puff, El Dragón Magico.

"¿Desde cuándo el castillo tiene un perro?"

Dean podía escuchar la voz profunda de Caleb mientras se acercaba a la habitación del psíquico. Pastor Jim había dicho que subiría, junto con Sam, a leerle al cazador una historia. También había sugerido que quizá a Dean le gustaría acompañarlos. Jim era muchas cosas, pero disimulado no era una de ellas.

"¿No sabías que a los dragones les gustaban los perros?" Sam sonaba exasperado, pero igual cariñoso.

"Quizá como bocadillo" escuchó Dean que respondía el psíquico seriamente. Y el niño de doce años se recargo contra la pared junto a la puerta, incapaz de entrar. "¿No sabías que fue lo que comenzó la tradición de poner perros calientes en una fogata de campamento, Sammy?" Dean rodó los ojos. Cazador grande y malo una mierda. Caleb era un blandengue cuando no había nadie más cerca.

"¡No puede ser!" escuchó Dean protestar a su hermano y se mordió el labio "Los perros ayudan a los dragones a saber cuándo los malos están cerca"

"¿En verdad?" el tono de Reaves era retador y juguetón.

"Si" Dean podía imaginar a su hermanito asintiendo con sus enormes ojos serios mientras inventaba alguna excusa "Los dragones tienen orejas realmente chiquitas y no pueden oler muy bien. Todo ese humo que respiran se pega en sus narices, así que necesitan buenos perros guardianes"

"También escuché que esos grandes reptiles son bastante desastrosos"

"Si" asintió Sam "Siempre hay montones de cenizas y escamas por todos lados"

"¿Entonces por qué no llevar a la Barbie Malibu y sus sexy amigas de plástico a ayudar a limpiar el lugar?" Dean casi podía ver la sonrisa bobalicona en el rostro de Reaves "Creo que a Belac le gustaría"

"Asqueroso" bufó Sam enojado "No se permiten niñas en el castillo"

"¿Quién dice?"

"El Príncipe Samuel. Él es el que manda"

Dean escuchó a Caleb bufar con sorna "¿Y quién inventó esa regla, enano?"

Era ahora o nunca. Dean se empujó de la pared y entró en la habitación "Athewm"

Caleb y Sam levantaron la vista e incluso Scout levantó la cabeza de la almohada en que estaba estirada. Su hermanito le sonrió y miró a Reaves "Viste"

Dean se detuvo en el borde de la cama de Reaves. El psíquico estaba apoyado contra una pila de almohadas con Sam sentado justo a su lado. El renovado y gotizado castillo Barbie estaba esparcido cerca de ellos y Dean agarró la pequeña figura de un perro negro que estaba cuidando la entrada del puente "¿Dónde están Athewm y el resto de los dragones?"

Sammy lo miró "Están tomando una siesta"

El mayor de los hermanos Winchester le sonrió con sorna a Reaves "¿Su papá también los mandó a la cama?"

Caleb le enseño su dedo medio, pero Sam respondió "No. Están descansando para la gran batalla"

Dean arqueó una ceja "¿La gran batalla?"

El pequeño asintió "El malvado Rey va a venir al castillo pronto. Iba a contarle a Caleb la historia de cómo los dragones evitaron que se llevara al Príncipe Samuel"

Dean y el psíquico compartieron una mirada y Dean sintió como su resolución se escapaba. Le había dicho a su papá que podía hacerlo. Tenía que hacerlo.

Caleb estaba siendo el mismo entrometido, lector de mentes que era siempre porque lo poco de color que quedaba en su rostro se había evaporado. El oscuro moretón alrededor de su mejilla se veía mucho más prominente "Deuce" dijo suavemente, pero Dean miró hacia otro lado.

Agarró el castillo y lo puso en el pequeño velador "¿Qué te parece que te cuente otra historia, Sammy?"

El niño de siete años se encogió de hombros "¿Pensé que ya no te gustaban los dragones?"

Dean recordó cómo le había contestado al pequeño en la cocina, cuando estaba frustrado con Jim y los otros "Todavía me gustan" miró a Caleb nuevamente y luego a su hermano "Pero creo que podemos habernos equivocado en algunas cosas"

Sam frunció el ceño "¿En qué?"

"Bueno, córrete para allá y te lo diré" Dean le indicó a su hermano que se moviera y el pequeño gateo acercándose a Reaves.

Caleb se encogió ligeramente cuando el huesudo codo de Sam le dio en el costado mientras se apretujaba bajo el brazo extendido del cazador. Reaves suspiró cuando Scout también se les unió junto con su ratón de peluche lleno de baba, que procedió a dejar en el pecho de Caleb antes de también acurrucarse bajo el otro brazo de Caleb.

El mayor de los Winchester se acostó en la cama y colocó sus brazos tras la cabeza, como si se estuviese relajando bajo el soleado y caluroso cielo de verano justo fuera de la ventana. Era una cama pequeña y Dean tuvo que dejar una pierna colgando por el costado para equilibrarse en su precaria posición.

"Estamos listos" anunció Sam, luego de más acomodo "¿En qué estaban equivocados los dragones?"

Dean lo miró. Sam estaba de lado, con la espalda pegada a Reaves. Sus manos estaban entrelazadas como si estuviese rezando y colocadas bajo su mejilla, como si se estuviese preparando para dormir, aun cuando fuese cerca del mediodía. Tantas veces antes, su hermano había tomado esa misma posición, esperando que Dean lo hiciera dormir con una u otra escandalosa historia. La idea de que esta podría ser la última vez, hizo que Dean parpadeara furiosamente, intentando mantener a raya las emociones que amenazaban con sobrepasarlo.

"Vamos a escucharla, Deuce" la voz profunda de Reaves lo sacó de sus pensamientos. El niño de doce años tragó con dificultad antes de darle un pequeño asentimiento.

"Bueno ¿tú sabes que Athewm rescató al Príncipe Samuel del terrible incendio que mató a su madre, La Reina?"

Sam asintió "Oh'Nathan Jay trató de salvar a la Reina, pero no pudo" añadió seriamente

"Claro" continuó Dean "Oh'Nathan Jay amaba a la Reina y estuvo muy triste cuando murió. No sabía qué hacer sin ella"

"Estaba tan triste" añadió Sam "Todo el reino lo estaba"

"Así es" Dean tragó "Tanto que olvidaron que la Reina tenía más familia que el Principe"

Caleb sintió como el niño de siete años se sentaba e instintivamente puso su mano en la cabeza del pequeño. Sabía lo suficiente como para saber que al contacto físico era a lo que respondía. Lo calmaría más rápido que las palabras.

"¿El Rey?" dijo Sam suavemente "¿Era el papá de la Reina?"

"Si" contestó Dean, humedeciendo sus secos labos. Tenía la mirada nuevamente en el techo y estaba enfocado en mantener su respiración tranquila "El Rey había estado lejos del reino por mucho tiempo y la mayoría de las personas creían que estaba muerto, pero estaba viviendo muy, muy lejos y no sabía lo que había sucedido con el Principe Samuel"

"Pero el Principe Samuel estaba bien. Estaba con Athewm y Oh'Nathan Jay y su nueva familia"

"Si" Dean casi se ahogó "Pero el Rey supo del Principe Samuel y quiso que fuese a vivir con él"

"Eso es lo que dijo el Pastor Jim"

"Si, pero el Pastor Jim estaba equivocado en que era malvado ¿ves? El Rey quería darle al Principe Samuel toda clase de cosas lindas que los dragones no podían. El Rey quería que su nieto creciera como realeza. No con un montón de viejos dragones miserables"

Sam se levantó en un codo y miró a su hermano "Los dragones no son miserables"

"Tampoco son ricos, Sammy" saltó Dean. Su voz más dura de lo que pretendía "No podían… no podrían darle al Príncipe todo lo que necesitaba. El Rey le podía dar juguetes y un elegante castillo donde vivir. Incluso podría mandarlo a una realmente linda escuela"

"¡Pero al Príncipe Samuel le gusta su escuela! ¡Le gusta la señorita Murchison!" gritó Sam y si Reaves, antes no estaba seguro, que la historia ya estaba descubierta, el uso de la profesora de Sam le confirmó que tanto Dean como él tendrían que lidiar con la realidad.

Dean giró sobre sí mismo y quedó de frente a su hermano menor "Yo sé que si, Sammy. Pero el Rey tiene mucho poder y dirige el reino"

"Pero es malo y los dragones detienen a todo lo malo"

"No esta vez, amiguito"

Los ojos de Sam se inundaron y Caleb sintió como su respiración se aceleraba antes de escucharla. Dean continuó. Las palabras eran como sal en la herida "El Rey no es realmente malo. Solo quiere que el príncipe viva con él. Que sean una familia" Dean no podía dejar ir a sus hermano, pensando que Conner podría lastimarlo. No podía dejarlo asustado. Después de todo, su papá había prometido que Sam estaría seguro.

"¿Puede venir Athewm también?"

"No" la voz de Dean se quebró "No lo creo"

"¿Por qué?" gritó Sam "¿Si el Rey no es malo entonces por qué no le gustan los dragones?"

Caleb sintió como su pecho se apretaba mientras observaba que a Dean se le llenaban los ojos de lágrimas. Maldito John. Por qué el hombre estaba dejando al niño de doce años, no lo entendería nunca "El Rey no comprende a los dragones, Sammy" respondió Reaves cuando sintió que Dean no podía "A veces, la gente normal se asusta de todo lo que sea diferente a ellos. Prefieren no creer en la magia que vivir asustados de ella" O destruirla, si podían.

El niño de siete años se sentó en la cama y miró fijamente al cazador "No quiero ir" suplicó. Reaves sintió sus ojos comenzar a arder. Scout gimió y se sentó para lengüetear el rostro de su niño que estaba bañado en lágrimas "Por favor, Caleb. No dejes que me lleve. Ya lo detuviste antes"

"Yo…" comenzó Reaves. Dean lo sorprendió sentándose y agarrando los hombros de su hermano menor y forzándolo a mirarlo.

"Está bien, Sam. No será tan malo como crees" Reaves observó al mayor de los Winchester recomponerse, intentando hacerlo ver bien. Pero su voz tenía un extraño tono agudo y un toque frenético. Ni siquiera necesitaba tocar la mente del chico para ver las fracturas que comenzaban a aparecer detrás de la fachada "Será divertido. Como una aventura. Conocerás a personas nuevas e irás a lugares nuevos. Y puedes tener un perro para ti, y un caballo y una bicicleta"

"No" Sam negó con la cabeza "Quiero quedarme contigo"

"Todavía me verás, Sammy. Todo el tiempo" Dean no sabía si eso era cierto o no. Está podía ser la última vez que viese a su hermano.

"¿Pero quién va a llevarme a la escuela? ¿Y ayudarme con mi tarea? ¿Quién va a escoger mi ropa o preparar mi almuerzo o el desayuno? ¿Quién va a mantener lejos al monstruo del fuego?"

"Nuestro abuelo, Sammy. Él te cuidará muy bien. Igual que yo o papá"

El niño de siete años continuo negando con la cabeza "¡Pero no él no eres tú! No es un dragón" empuño su pequeña mano en la camiseta de Dean, acercando a su hermano a él.

Le parecía a Caleb como si Sam estaba intentando meterse dentro de la piel de su hermano. Enterrarse tan profundamente que nadie pudiese separarlos. Dios. Deseaba que fuese posible.

Dean abrazó al pequeño cuerpo que temblaba y lo apretó contra su contraído pecho "Está bien, Sammy. Solo respira. Tranquilo" susurró en el cabello de su hermano.

"¿Quién va a esperar a que me duerma en la noche, Dean?" se ahogó. Su aliento caliente en el cuello de su hermano "Yo no puedo dormir solo"

"Lo sé" lo tranquilizó Dean.

"No voy a tener más un hermano mayor" sollozó Sam y Dean miró a Reaves cuando sintió la mano del joven en la curva de su cuello "¿Qué voy a hacer sin ti?"

Dean sintió la cálida mano agarrar con fuerza su cuello y soltó su sollozo "Siempre tendrás un hermano, Sammy. Sin importar nada. Voy a solucionarlo" cerró sus ojos, apretando con más fuerza al histérico niño de siete años "Lo prometo"

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Caleb despertó sobresaltado. Su respiración agitada. Dio un salto cuando una mano se posó en su pecho "Tranquilo, hijo"

"Mac" supiró mirando a su padre "En serio. Tienes que dejar de hacer eso"

"¿Pesadilla?" el medico se sentó en el borde de la cama con una conocida expresión de preocupación en su rostro.

Reaves frunció el ceño, parcialmente aliviado de no poder recordar el sueño y ligeramente preocupado que pudiese ser importante "No estoy seguro. Tus forzadas drogas revuelven todo. ¿Qué pasó con todo el discurso de 'di no' y toda esa mierda que me metiste a fuerza en la cabeza?"

"Necesitabas descansar"

Eso pareció despertar la memoria del psíquico y miró rápidamente a su derecha, viendo solo a Sam acurrucado en una bolita a su lado. El pequeño estaba profundamente dormido "¿Dónde está Dean?" Caleb quitó su brazo con mucho cuidado de debajo de la cabeza de Sam y se sentó en la cama "¿Papá?" Sam había llorado hasta quedarse dormido, seguido por Dean. Reaves se había asegurado que ambos estuviesen dormidos antes de ceder ante las medicinas para el dolor.

Mac alzo una mano e indicó hacia la puerta adyacente de la habitación "Está bien. Está empacando las cosas de Sammy" el doctor mantuvo la voz baja "Jim lo está ayudando"

"¿Dónde está John?"

"Está hablando con Bart Cameron?"

Caleb miro a Sam, quien dormía tranquilamente con un brazo sobre Scout y la otra abrazada a su dragón de juguete verde "¿No va a ayudar en nada, verdad?"

"Están discutiendo algunos detalles sobre visitas y otros asuntos legales"

"¿Visitas?" el psíquico rodó los ojos "No se hacen tratos con el diablo. ¿Realmente no cree que Conner va a cooperar como una esposa, verdad?"

"Tenemos que intentarlo y…"

"Intentar nada. Tenemos que mantener a Sam y Dean juntos"

"Eso no va a ser posible" Mac desearía que no fuese verdad, pero no veía otra forma en que pudiese resolverse. No sin un baño de sangre. Levantó la vista para ver a su hijo, cuando los fuertes sentimientos del muchacho penetraron sus sentidos "Ni siquiera pienses en hacer algo estúpido, hijo"

Caleb miró al pequeño a su lado y paso sus dedos por entre su desordenado cabello "Yo solía pensar que alguien iba a venir a llevarme lejos de ti ¿sabes?"

"¿Qué?" preguntó Mac confundido con el cambio de conversación.

Reaves continuó observando dormir a Sam "Después que me sacaste del hospital… antes que fueras a la corte con Bird" Caleb encontró su mirada "Diablos, incluso después que te dieran la custodia temporal. Después de la adopción. Solía tener pesadillas con eso. No era capaz de decir si eran visiones o no y tenía miedo de preguntarte"

"Hijo…" Mac paso su mano por sobre su rostro "Yo nunca…"

Reaves sacudió la cabeza ligeramente "Sam siempre ha estado a salvo. Nunca ha estado alejado de Dean. Por favor, papá. No puedes dejar que esto pase. No lo merecen"

"¿Caleb, qué esperas que haga?"

"La Hermandad puede arreglarlo. Podemos hacerlo desaparecer"

"Te refieres a hacer desaparecer a Conner"

"Me refiero a proteger a Sammy"

"Y Dean" agregó Mac, observando un sinfín de emociones pasar por los expresivos ojos de su hijo. Caleb nunca lo admitiría, pero Dean era el punto débil en su ruda imagen.

Reaves lo miró fijamente "¡Tiene doce! Toda su vida ha sido cuidar de otras personas"

"¿Y tú vas a cuidarlo a él?"

"Si. Alguien tiene que hacerlo"

"Entonces…vas a matar a su abuelo. ¿Quizá salar y quemar sus huesos?"

"Si es lo que se requiere"

"Caleb…"

"También vamos a perderlo" ¿Qué acaso su padre no lo entendía? "Para eso, John podría dejar que Conner se los llevara a los dos"

"John no está dejando a Charles hacer nada" el ceño fruncido de Mac se profundizó. Por mucho que una pequeña parte de sí mismo se regocijaría en que su hijo reconociera algún defecto en John Winchester, no dejaría que fuese por las razones equivocadas "Esto está matándolo"

"Entonces debería pelear"

El medico suspiró. Pelear siempre era el primer instinto de su hijo. Pelear con la autoridad. Pelear con sus dones. Pelear contra cualquier cosa remotamente maligna. En ocasiones, Mac deseaba un poco de paz en sus vidas. Pero ese no era el camino que había elegido para ellos "Está peleando de la única manera que puede"

"¿Por la Ley?" bufó Caleb despectivo y Sam se movió juntó a él. Volvió a colocar su mano en la cabeza del niño "¿Qué diablos ha hecho la Ley por alguno de nosotros?"

"Para empezar" Mac mantuvo la enojada mirada del muchacho "evitó que nadie te alejara de mi"

Reaves suspiró, mirando más allá del hombro de su padre y preguntándose por primera vez cuanto rato habría dormido. Cuanto tiempo les quedaba antes que el Rey viniese al castillo. Su 'siesta' no lo había ayudado a sentirse más preparado para la batalla.

"¿Cuándo?"

"Debería llegar en cualquier momento"

"¡Maldición! Odio esto" Reaves paso sus dos manos por su cabello, encogiéndose ligeramente cuando sus dedos pasaron por la herida en su cabeza "No sé qué hacer por ellos"

"Haremos lo que podemos. Estaremos ahí para ellos… para Dean… y para John"

Caleb le dio una mirada incrédula "¿Vas a llevar a un oso pardo furioso a tu pequeño grupo de apoyo, Mac? Johnny no es del tipo de hablar de sus sentimientos. Y en caso que no lo hayas notado, yo tampoco"

El medico sonrió ligeramente, negando con la cabeza "Creo que tú y el oso furioso se llevan mejor de lo que creen, Damien"

Su hijo arqueó una ceja sorprendido con la implicación. Antes que tuviese tiempo de responder con una grosería o una vehemente negación, Dean y Jim aparecieron por la puerta de la habitación de los niños.

"Hola" Caleb le dio a Dean una mirada evaluadora "¿Qué pasó con eso de no despertarme, Deuce?"

Sam se estiró junto a él. Su desordenado cabello para todos lados mientras miraba a su hermano mayor "¿Qué hora es?" preguntó adormilado.

El niño de doce años continuó mirándolos. La mano de Jim estaba en su hombro. Caleb no estaba seguro si el gesto era para evitar que el niño saliera corriendo o solo como apoyo moral. Le daba miedo leer la mente del niño debido al efecto de las medicinas del dolor. Sería muy fácil usar demasiada fuerza. Aun así, el antinatural silencio de Dean era enervante. Demasiado parecido a la primera vez que lo había conocido todos esos años atrás.

"Son casi las cuatro, mi niño" respondió finalmente el Pastor con una sonrisa forzada. Le dio unos golpecitos cariñosos en el hombro a Dean y un ligero empujón para que se moviera.

El pre adolescente se acercó a ellos demasiado tieso. Ahí fue cuando Caleb notó la mochila que colgaba de su hombro con un conocido oso de peluche de un ojo, asomando su cabeza. WooBee "Tengo todas tus cosas, Sammy"

Sam miró a su hermano y luego a la mochila. Caleb lo sintió tensarse y un agudo dolor relampagueó por su cerebro como una alarma de advertencia "Pensé que era un mal sueño" susurró Sam.

Reaves no tenía que mirarlo para saber que estaba a punto de ponerse a llorar otra vez.

Dean miro a los ojos al psíquico "¿Puedo hablar con Sam solos por un minuto?"

El psíquico no tuvo opción de responder antes de que lo Mac lo hiciera "Por supuesto, hijo" Ames extendió su brazo para ayudar a Caleb, pero una mirada de advertencia hizo que se detuviera y la retirara con un suspiro exasperado.

El cazador de cabello oscuro sustuvo sus costillas mientras se ponía de pie. Se agachó y tomó a la cachorra con él "Probablemente necesita ir al baño tanto como yo, enano" le explicó a Sam cuando este le dio una mirada de pánico.

"Okey" el labio del niño de siete años tembló y Caleb sintió con la bilis subía por su garganta.

"Estaremos abajo" le explicó otra vez, deseando poder borrar la expresión de abandono del rostro del pequeño niño.

Sintió que su padre rozaba ligeramente su brazo y la calida voz de Jim le llegó "Tendré un poco de pie de manzana y té helado esperándolos para cuando bajen"

Nuevamente Dean lo miró. Caleb no pudo resistir rodar los ojos con el dulce, pero un poco ridículo intento de Jim de hacerlos sentir mejor con comida. El Pastor bien podría haberles servido brócoli y jugo de uva. Obtuvo una apenas visible sonrisa con sorna del chico de doce años.

Una vez que los adultos se fueron, Dean se sentó en la cama junto a su hermanito "¿Cómo estás, Tigre?"

Sammy se encogió de hombros con su labio inferior ligeramente hacia adelante.

"Nada de Ley del hielo, Sammy. Habla conmigo"

"Tengo que ir con el Señor Conner"

"Si"

"¿Para siempre?"

"No" Dean negó con la cabeza "Lo resolveremos"

"Tú y los dragones"

"Sammy…" Dean suspiró.

"Yo sé que no crees que son reales, Dean. Pero yo creo en ellos. Creo en ti"

"No dejaremos de intentarlo, Sammy. Ninguno de nosotros"

"Estoy asustado"

"No estés asustado, niño nerd" Dean forzó una sonrisa socarrona "Tienes que ser valiente. Eres un Winchester. Nunca lo olvides"

Sam sonrió en medio de sus lágrimas "El hermano menor de Dean Winchester"

El niño de doce años lo abrazó "Siempre, niño"

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Conner había cumplido su palabra del acuerdo y no había traído a sus guardaespaldas esta vez. John le había advertido que no podían encontrarle culpable si se aparecían luego de la golpiza que le habían dado a Caleb. Y Sam no necesitaba que lo asustaran más de lo que ya estaba. Así que Charles, había aparecido solo con su chofer y su abogado. Un joven con cara de comadreja y un traje de mil dólares.

Los dos abogados habían conversado brevemente, aclarando algunos detalles que la ley no consideraría vinculantes. John estaba cediendo sus derechos. Era simple y sencillo. Si Conner decidía irse con Sam y nunca mirar atrás, podía hacerlo.

Sam miró hacia arriba a Mac, quien le dio una sonrisa tranquilizadora "Todo estará bien, Samuel" el pequeño se recargó en su pierna ligeramente, observando a su padre hablar con los dos abogados. Estaba sosteniendo a Scout y demasiado silencioso para el gusto de Ames. El médico le dio un golpecito cariñoso en el brazo, deseando poder tener algún tipo de varita mágica que pudiese resolver todo y volver a como era antes.

En sus primeros años como residente de cirugía había visto familias destruidas por perder un miembro de su apegada estructura. Pero entonces él había sido joven y ambicioso. Intocable. Tan enfocado en sí mismo que había sido capaz de ignorar su dolor. Tan ansioso estaba de jugar a Dios que los simples mortales eran la menor de sus preocupaciones. Pero entonces el destino y un conductor ebrio lo habían dejado paralizado y con daño cerebral.

No había tenido nada que hacer que pensar en esas cosas. Y cuando la cirugía experimental había reparado no solo las áreas dañadas sino que también había despertado áreas inutilizadas de su cerebro, dándole como bono habilidades más allá de su comprensión, que lo aterrorizaban, había tomado la decisión más importante de su corta vida. Había jurado hacer una diferencia en el mundo. Si no era curando los cuerpos físicos de las personas, entonces curando sus heridas emocionales.

Por un tiempo, su recién descubierta empatía había parecido una maldición, pero eventualmente, con el control de las mismas, había descubierto asombrosas formas de ayudar a las personas. De terminar con un sufrimiento más grande que cualquiera físico. Había usado sus nuevos dones para trabajar con la policía retornando niños perdidos. Encontrando seres queridos desaparecidos hacia mucho mucho tiempo. Había continuado con la neurocirugía, pero comenzó a enseñar y a buscar curas, en lugar de su búsqueda banal de fama.

Pero aun así, una familia y el amor más allá de su trabajo, había permanecido como un concepto elusivo para él. Eso había sido antes de conocer a Jim Murphy y Missouri Mosley. Antes de ellos una cuchara de plata y una manta de cachemir eran su única experiencia concreta que tenía de amor. Ellos trajeron a Caleb. Un hermoso, pero bello niño que llamar suyo. Y también vino John Winchester y su dolorosamente rota y quebrada familia. El hermano que nunca se había dado cuenta que extrañaba.

Mac habia intentando hacer todo en su poder para ayudarlos, pero este era una sinapsis que no podía reparar. Una fractura que no podía enmendar. Estaba destruido más allá de su habilidad. Incluso su viejo impulso de retornar al dinero y privilegios no habían podido solucionarlo.

Sam se recargo un poco más y Mac salió de sus pensamientos. Los abogados habían terminado y John, luciendo más viejo que lo que era le dio una mirada que hablaba a gritos. Era el momento. Tomó un aliento tranquilizador y se arrodillo junto al niño "Puse todos tus libros en el auto, Samuel. Y espero que continúes con la lectura cada noche"

"Cada día una nueva palabra" Sam repitió su trato acerca del diccionario que Mac le había comprado como regalo de cumpleaños.

"Exactamente"

"No voy a malgastar mi cerebro en juegos de video y en absurdos programas de televisión"

Mac negó con la cabeza ante el uso de la última palabra en que habían trabajado y en el preciso uso que el niño le había dado "Sé que no lo harás, Sam" el medico lo abrazó con cuidado de no aplastar a Scout, quien todavía estaba en brazos del niño "Serás todo un Académico un día" Con suerte eso no cambiaría "Nos veremos pronto"

"Okey"

Dejó ir a Sam y Jim ya estaba ahí. El pequeño no le dio al gran Pastor tiempo de agacharse antes de lanzarse y abrazarle las piernas con una mano, casi dejando caer la cachorra "Voy a extrañarte tanto, Pastor Jim"

"Oh, mi niño. Yo te extrañaré más" la voz de Jim tenía un tono agudo. Apretó al niño contra sus piernas "No sé cómo haré funcionar la granja sin ti"

Sam levantó la vista y reluctantemente le extendió la pequeña cachorra "Cuida de Scout" susurró antes de alejarse.

Los ojos de Caleb habían permanecido fijos en el horizonte mientras Sam hablaba con Jim y su padre. Mac había querido despedirse en la casa, pero él no iba a dejar a Dean o John hacer esto sin apoyo. Le importaba una mierda si Bobby y Josh estaban ahí. No era lo mismo.

Los cálidos dedos entre sus dedos, lo sacaron de sus pensamientos y tragó con fuerza, preparándose antes de encontrar la mirada de Sam.

El niño tiró de su mano y él se apoyó con una rodilla en el suelo "Ni siquiera pienses que voy a decir una boba despedida. Los hombres de verdad no tenemos esos momentos Wallmark, crío de John"

Sam sonrió con el típico desplante de bravuconería y el tonto sobrenombre "¿Sabías que los elefantes lloran igual que las personas? Y ellos son los más grandes y fuertes animales en la Tierra"

"Le tiene miedo a los ratones, Sammy" indicó Caleb enroscando sus dedos en la camisa del pequeño y dándole un ligero tirón para acercarlo, para que quedaran nariz con nariz "¿Te parece a ti que yo le tengo miedo a los ratones?" gruño Reaves amenazadoramente.

Logró el efecto deseado y Sam rió "Te dan miedo las arañas"

"No"

"Si" Sam se inclinó y apoyó su frente en la de Caleb "Gritas como una niña"

"Mira quien habla. Ronald McDonald hace que te de un ataque, Samantha" Caleb tragó con dificultad cuando los brazos del niño se enrollaron en su cuello y apoyó su cabeza en el hombro del cazador. Caleb estaba bastante orgullos que no se había hecho pedazos como Jim y Mac "No me olvides"

Reaves sintió que sus ojos comenzaban a arder "Nunca, niño"

"Y protege a Dean por mi"

"Con mi vida"

Era una respuesta de dragón. La única que un Príncipe podía esperar "Te amo, Belac"

El psíquico lo empujo ligeramente hacia atrás y sonrió socarronamente "¿Todavía estas tratando de convencerme, verdad?" No iba a quebrarse.

"No tienes que decirlo" Sam le sonrió también, estirando su mano y limpiando la única lagrima que se había deslizado por el rostro de Caleb "Yo sé la verdad"

"Si, bueno" Reaves rápidamente aclaró su garganta, dejándolo ir y poniéndose de pie "No te llamamos pequeño Einstein por nada"

Sam se paró frente a su padre "Se un buen niño, Sammy" John paso sus dedos por el cabello de su hijo, rogando que no fuese la última vez "Sé lo difícil que puedes ser a veces" su rostro se sentía como de piedra e intentó sonreír. Cada musculo se rebeló y lo que logró fue una horrorosa imitación de sonrisa.

Aparentemente, se había visto tan grotesca como se había sentido, porque de repente Sam se pegó repentinamente de él. La clase de colgado que ocurría luego de un miedo inesperado, como haberse perdido en una tienda de departamentos o ver a Santa por primera vez en el mall. Era desesperado, como despertar en una habitación oscura y vacía. No pudo evitar preguntarse qué clase de oscuridad y soledad encontraría su hijo la siguiente mañana "Tranquilo, bebé. Está bien" dio muchos pequeños besos en el cabello del niño.

"No quiero ir, Papi. No me obligues" chilló el niño. Sam le había prometido a su hermano que sería valiente, pero no podía. No quería dejar a su familia "Por favor" su voz se quebró en un sollozo y sintió como el pecho de su padre se elevaba pesadamente contra el suyo.

"Lo siento, Sammy. Lo siento" continúo John, incapaz de ocultar las lágrimas en su voz y en sus ojos "No será por siempre. Lo juro"

Dean quería gritar, pero incluso si se hubiese permitido el lujo, su pecho estaba demasiado apretado para hacerlo. La tensión a su alrededor era sofocante. Mac y su elegante amigo abogado estaban intercambiando acaloradas miradas con Conner. Jim estaba acariciando ausentemente a Scout, cambiando el peso de un pie a otro mientras Atticus gemía y daba cabezazos a sus piernas.

Caleb estaba parado rígido junto a su padre y Sam. Su mirada fija en algo que Dean no podía ver.

Pero escuchó sus pensamientos tan claro como si los hubiese dicho en voz alta "Arreglaremos esto, Deuce. Lo juro por Dios. Lo haremos"

Dean lo miró, pero Reaves no lo miro a los ojos. Continuó mirando más allá de la limo. Distanciándose a sí mismo del momento. Dean deseaba haber podido acompañarlo. Quería correr tan rápido y lejos como fuese posible, pero no iba a dejar a Sammy hacer esto solo. Tenía que permanecer fuerte por su hermano.

"Vamos, Sammy" como en un sueño, Dean estiró la mano y con cuidado y cariño alejó a su hermanito de los brazos de su padre, tomando su pequeña mano en la suya "Va a estar bien ¿recuerdas?"

Sam lo miró hacia arriba entre sus largas y mojadas pestañas "Lo siento Dean. Traté de ser valiente"

Dean tragó con fuerza, sintiendo los ojos de su padre observando. No podía mirarlo. En su lugar mantuvo la mirada de su hermano. No la quitó nunca "Tu eres valiente, Sam. Eres un Winchester ¿recuerdas?"

Sam asintió y por un momento solo estaban ellos dos. Nadie más existía "El hermanito de Dean Winchester" dijo suavemente

Dean sonrió enormemente "Siempre"

El pequeño niño levantó la vista y levantó su mano libre hacia Bobby y Joshua que estaban parados en el porche.

Ellos se despidieron y Sam miró a su padre nuevamente "Te amo, Papi"

John estiró su mano y la dejó descansar en el rostro de su hijo "También te amo, Sammy. Te llamaré esta noche ¿okey?"

El pequeño asintió y Dean lo guio hasta la limo, como si fuesen condenados a la horca en una película de vaqueros de Clint Eastwood. Conner les sonrió y abrió la puerta.

Dean levantó la vista para mirarlo, mirando sobre su hombro a su padre y luego retorno sus fríos ojos verdes nuevamente a su abuelo "Tengo que hablar contigo"

Conner observó cómo Sam se deslizaba en el enorme asiento trasero e indicó a Dean que hiciese lo mismo "Por supuesto"

John iba a avanzar, para detener a su hijo mayor, pero Caleb le agarró el brazo "Necesita hacer esto, Johnny"

Winchester parecía como que iba a negarse. Como si quisiese golpear algo, quizá incluso a Caleb, pero finalmente accedió. Reaves no estaba seguro qué tenía Dean en mente. Temía ligeramente que no fuese nada bueno, pero sabía que el niño tenía que enfrentarlo. Lo que sea que fuese.

Dean sintió como la mano de su hermano se apretaba con más fuerza a la suya cuando su abuelo subió a la butaca opuesta, quedando frente a ellos y cerró la puerta dejándolos aislados por los oscuros vidrios ahumados "Te escribí un montón de cosas" dijo Dean, sacando varias hojas de papel de su bolsillo "Está todo lo de Sam. Cosas importantes que debes saber"

Conner estiró la mano para coger las notas, pero Dean no las soltó "Hay un montón que no alcancé a poner ahí…" humedeció sus labios "Así que…estaba pensando que deberías llevarme a mí también"

Sintió la mirada de Sam en él, pero continuó mirando fijamente al otro hombre. Dean había visto El Padrino y Caracortada cientos de veces con Caleb. Sabía cómo se debía hablar de negocios. Los tratos se hacían con miradas firmes y aún más firmes apretones de manos "Me parezco a mamá. Tú mismo lo dijiste. Papá siempre está diciendo que tengo sus ojos y su sonrisa"

Charles tragó con dificultad, asintiendo ligeramente "Es cierto"

"También sé hacer cosas. Puedo cocinar y limpiar. Es decir, probablemente tienes a alguien que lo haga por ti, pero Sammy es un poco mañoso con la comida. Sé preparar sus comidas favoritas, como lavar su ropa. Sé cómo hacer que se vaya a dormir y en qué ayudarlo en la escuela"

"Dean sabe todo" aportó Sam y Dean le dio una mirada que decía que lo dejara manejar las negociaciones.

"Estoy seguro que sabe, Samuel, pero tu padre y yo tenemos un acuerdo. Tu vendrás a vivir conmigo y tu hermano se quedará con él"

"Pero papá no me necesita" saltó Dean "Sammy si"

"Samuel estará bien cuidado. Puedo prometértelo"

"Hare caso a cualquier cosa que digas. Seré bueno. Incluso lo haré mejor en la escuela. Soy más inteligente de lo que se muestra en papel. Mac lo dice todo el tiempo"

"Estoy seguro que eres muy inteligente Dean, pero…"

"¿Pero qué? No voy a causar ningún problema. Ni siquiera sabrás que estoy ahí. Te haré sentir orgulloso. Lo juro"

"Dean" Conner levantó su mano, negando ligeramente con la cabeza "Tienes que ver esto desde mi punto de vista"

"Lo hago. Dos nietos son mejores que uno"

Charles miró por la ventana, observando a los hombres que miraban intensamente al auto. El chico se parecía a Mary… esos ojos… quizá él podría… "¿Ves a ese cachorro?"

Dean frunció el ceño con la extraña pregunta y siguió la línea de visión del hombre hacia Jim, quien todavía estaba sosteniendo a Scout "Si"

"Es un bebé. Una hoja en blanco. Entrenable" Conner lo miró a los ojos "El otro perro es mucho más viejo. Ya tiene sus costumbres. Ya ha sido afectado por la mano que lo crio. Ya está contaminado"

"Atticus es un buen perro" dijo Sam nuevamente, sin entender realmente la metáfora que su abuelo estaba intentando crear, pero captando la idea de que Atticus estaba siendo insultado.

Y también su hermano "¡Yo no estoy contaminado!" saltó Dean "Mi papá es un buen padre. Nos enseñó a Sammy y a actuar correctamente"

"Estoy seguro que lo intentó" dijo Charles, rigido "Pero John y yo no vemos las cosas de la misma manera. Somos de mundos diferentes"

"Sammy es de nuestro mundo"

"Ya no"

"¡Si, lo soy!" demandó Sam y Dean apretó su mano "¡Soy un Winchester!"

"Creo que es mejor que te vayas ahora, Dean" Charles tomó la manilla de la puerta "Antes que alteres más a tu hermano"

"Tú eres el que lo está alterando" dijo Dean ahogado, incapaz de mantener la actitud de negocios y distante "Por favor" enterró sus puños en el asiento de cuero y sintió la primera de muchas, lagrimas calientes que se deslizó por su rostro "Por favor, déjame ir también" nunca había pensado que su abuelo lo rechazaría. Era su última opción.

"No" Charles Conner ya había tomado su decisión. Los pecados de los padres siempre se expresaban en los hijos. Sus contactos y su informante interno le habían dicho todo sobre Dean "Eres muy mayor. Lo siento"

"Dean" Sam se colgó de su cuello "No te vayas. Por favor no me dejes solo con él"

Dean abrazó a su hermano muy apretado, sintiendo su corazón golpear tan fuerte que parecía salirse de su pecho "Está bien, hermanito" lo tranquilizó "Todo estará bien"

El niño de doce años escucho la puerta que se abría y se tragó el resto de sus palabras. Nada de lo que dijera podría arreglar esto. Solo había una cosa más por decir "Te amo, niño"

"También te amo, Dean"

Con cuidado soltó la mano de Sam y Dean hizo la única cosa que jamás había pensado posible. Dejo ir a su hermano. Pasó una mano sobre sus ojos, limpiándose los ojos y borrando cualquier rastro de su angustia. Su mirada verde se posó en su abuelo con intensidad y le entregó la lista de instrucciones "Cuídalo"

A Conner no le gustó el tono o la amenaza implícita, pero no dijo nada "Lo trataré como a mi propio hijo"

El foso gigante en el estómago de Dean creció. Se forzó a salir del auto y cerró la puerta tras él, recargando ligeramente en ella por un momento antes de enderezar sus hombros y alejarse.

Escuchó a Sam gritar su nombre a través del acero reforzado y cerró los ojos por un momento antes de darse la vuelta y observar en silencio mientras la limo se giraba y lentamente salía de la propiedad del Pastor Jim.

Atticus ladró y por el campo Uno en un millón y Gran Oportunidad corrían junto a la cerca siguiendo al auto hasta que desapareció de la vista.

"¡Maldición, Dios!" gritó John al auto. Apretó sus puños lanzando su cabeza hacia atrás mirando al cielo en un visceral y herido grito "¡Maldito!"

"Johnathan" dijo Jim suavemente. Sus ojos en Dean, quien todavía estaba mirando el último lugar donde había visto a su hermano "No"

La mirada enojada del cazador cayó en el pastor "¿Qué, Jim? ¿Honestamente crees que puedo empeorarlo?" indicó a su hijo "Vio a su madre morir quemada y ahora ha visto a su hermano ser llevado por el diablo. No creo que en realidad pueda añadir otro trauma"

"Maldición, John" Mac se acercó a su viejo amigo "Detente"

Reaves estaba observando a Winchester, pero su atención estaba enfocada en Dean. Sintió el dolor que cada una de las palabras habían infringido, sobre la devastación que sentía por dejar ir a Sam "¡Cierren las malditas bocas! Todos ustedes"

Con el sonido de su voz, Dean salió corriendo hacia el estanque. John iba a seguirlo, pero Caleb se metió en su camino "No"

La ira se mezcló con el dolor y John negó con la cabeza ligeramente "Muevete, niño. Antes que pase sobre ti"

"No" el psíquico negó con la cabeza "Déjame hacer esto a mi"

Mac se iba a acercar, pero Jim lo detuvo con una gentil mano en su pecho. Negó con la cabeza y el medico se detuvo, pero mantuvo sus ojos en su mejor amigo y su hijo.

"Por qué diablos haría eso?" Winchester dio otro paso, quedando en el espacio personal de Reaves "Todavía soy su padre"

El psíquico no se dejó intimidar "Si y te ama, viejo. Pero en este momento, te odia más"

John pareció desinflarse, como un globo con una fuga "¿Y qué pasa si digo que no?"

Caleb le dio una ligera sonrisa, soltando sus costillas "Entonces voy a tener que patearte el culo, Johnny"

"Esa sería una gracia, soldado. Considerando que acabas de salir del hospital y luces como si fueses a colapsar en cualquier momento"

"Lo haré si es necesario"

"Si" John dio un paso atrás y pasó sus manos por su cabello y sobre su rostro "Probablemente harías un buen intento"

"Claro que si"

Luego de un momento, suspiró derrotado "Ve a ver a Ace"

John lo observó alejarse y se giró para enfrentar a Mac y Jim "Voy a buscar un trago"

"¿Te vas?" preguntó Mac sin poder creerlo.

"A menos que Jim haya puesto un bar en el granero y esté lleno de Tequila, entonces si…voy a salir"

"Pero Dean…" Mac indicó en la dirección hacia la que Caleb acababa de ir "Necesita hablar de esto"

"¡Es mi hijo, Mac!" soltó "¡No tu maldito paciente!"

Las conocidas palabras se sintieron como un puñetazo y Mac se mordió la lengua para evitar decir algo de lo que se pudiese arrepentir. Después de todo, era justo "Entonces iré contigo"

"No necesito una jodida niñera o un terapeuta"

"Bien, porque no estoy ofreciendo ninguno de esos servicios. Si estoy, sin embargo, ofreciendo mis habilidades como conductor designado" Sin importar cuan imbécil fuese John Winchester, era lo más cercano que Mackland Ames había tenido "Todos hemos perdido suficiente familia para toda una vida"

"Me quedaré con los muchachos" Jim miró hacia donde estaba el estanque al otro lado de la colina y luego al Académico y al Caballero. Había un brillo peligroso en sus ojos celestes "Pero espero no tener que sacar sus traseros de la cárcel esta vez. Juro por todo lo sagrado que los dejaré ahí pudriéndose o peor, si hacen cualquier cosa que los moleste"

Mac asintió e indicó con su barbilla hacia el porche, donde Bobby y Joshua continuaban viéndolos "Llevaremos a Bobby con nosotros"

Jim suspiró "¿Y por qué eso no me hace sentir mejor?"

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Encontrar al niño en el exacto lugar que había esperado, no hizo que Caleb se sintiera ni un poquito mejor. Estaba en el borde del gran estanque, lanzando piedras al agua.

"¡Dejame solo!" gruño Dean antes que el psíquico llegara a su lado.

Eso no lo detuvo "No va a pasar, Deuce"

El chico se giró para mirarlo enojado "No necesito tu mierda, Reaves. Lo tengo bajo control. Estoy bien"

"Seguro que si"

Dean rodó los ojos y tiró otra piedra "¿Y entonces qué vas a hacer al respecto, oh, gran Belac?"

Reaves se detuvo cerca de él "No lo sé"

"¡Exacto!" gritó Dean, girando para enfrentar al joven "¡No sabe!" dio un paso hacia adelante "¡No sabes nada!"

"Nosotros lo recuperaremos" respondió Caleb en voz baja.

"¿En verdad?" el labio de Dean tembló "¿Por 'nosotros' te refieres a Belac y Athewm? ¿Astorim y Cam? ¿O quizá al fiero e indestructible Oh'nathan Jay? Porque yo no vi ningún dragón allá, viejo. El Rey caminó por el castillo y se llevó todo"

"Dean…" Reaves dio un paso acercándose, pero el niño lo empujó.

"¡No!" el niño no se detuvo ahí. Lo empujó nuevamente y Reaves lo dejó "¡No hiciste nada para detenerlo, Caleb! ¡Ninguno de ustedes hizo nada!" ¡Su padre había firmado papeles!

Dean golpeó de nuevo, dándole al psíquico con un feroz golpe derecho. El psíquico dio unos pasos atrás y llevo su mano a su boca. Sabía a sangre. Maldición.

Evitó el golpe izquierdo, pero el golpe en el estómago le quitó el aire "¡Ninguno de la gran, malvada Hermandad hizo una maldita cosa mientras ese bastardo se llevaba a Sammy!" Dean se ahogaba a sollozos ahora. Sus golpes no tenían ni fuerza ni dirección "¡Ni dragones! ¡Ni héroes! ¡Nada!"

Caleb acepto los golpes todo lo que su maltratado cuerpo podía aguantar, pero después agarró los brazos del niño, restringiéndolo de la mejor manera que podía "¡Te odio! ¡Los odio a todo!" le gritó el niño.

Reaves lo continuó sosteniendo aun cuando Dean continuaba intentando soltarse, llenando al otro joven con movimientos que Reaves podría haber bloqueado dormido. Diablos. Él le había enseñado al menos la mitad al chico "Deuce, para"

"Él confiaba en ustedes. Confiaba en nosotros…" Dean finalmente colapso contra el joven y Caleb apenas pudo mantenerlos a ambos de pie "Confiaba en mi…"

"Crio" Caleb suspiró agarrando los hombros del chico "Hiciste todo lo que podías. Sammy lo sabe"

Dean levantó la vista para mirarlo. Sus ojos tan llenos de dolor como nunca antes los había visto "¿Qué hay de malo conmigo?"

"¿Qué?" Caleb frunció el ceño "No hay nada malo contigo"

Winchester negó con la cabeza "Traté de que me llevara a mi también, Caleb. Habría hecho cualquier cosa. Pero no me quería. Le falle a mi hermano… porque no soy suficientemente bueno…"

Reaves lo calló con un fuerte sacudón "Para. No hay nada malo contigo, Dean" una ola de furia paso por el psíquico. La idea de matar a Conner nuevamente se veía como una solución bastante razonable y satisfactoria "¿me entiendes? Nada. Esta. Mal. Contigo"

El niño lo miró con la respiración agitada, pero permaneció quieto.

"Ese viejo bastardo ni siquiera te conoce… o a Sammy. No sabe una mierda" Dean era una de las personas más valientes y generosas personas que él había conocido "No merece tener un nieto como tu ¿Lo entiendes?"

"Pero tiene a Sammy" Dean tomó aliento profundamente. Su voz se quebró nuevamente "Ya no tengo más un hermano"

Caleb tragó con dificultad, tirando a Dean contra su pecho "Joder, Deuce. Siempre tendrás un hermano" apretó con cariño el cuello del niño, apoyando su barbilla sobre su cabello "Recuperaremos a Sammy. Cueste lo que cueste"

"¿Lo juras?"

"Lo juro" Reaves lo alejó ligeramente, para poder verlo a los ojos "Pero si alguna vez vuelves a pegarme, voy a hacer que desees nunca haber nacido ¿entendido?"

Una ligera sonrisa apareció en el rostro del niño "Entendido"

Reaves negó con la cabeza, pasando un brazo alrededor de sus costillas y el otro por sobre los hombros de Dean "Debi haber dejado a tu papá venir y que le patearas el trasero"

"Él hubiese visto venir ese golpe traicionero" le respondió Dean mientras regresaban a la granja.

"Si. Aunque él te hubiese tirado al agua"

El niño asintió quedando en silencio por un momento. Cuando hablo nuevamente, Caleb tuvo que esforzarse para escucharlo "Estoy muy enojado con él"

Reaves suspiró "Únete al club, niño"

Dean lo miró nuevamente "¿Creo que incluso los dragones pueden ser asesinados?"

"Todos encontramos a nuestro San Jorge, niño" Caleb lo miró a los ojos, odiando el vacío que podía sentir lo estaba invadiendo "¿Pero no sabías que los viejos dragones siempre regresan? Se levantan de sus cenizas como un Fénix. Tomando venganza de todo y todos los que han lastimado a aquellos que intentaban proteger"

Dean arqueó una ceja "¿Un Fenix negro, huh?"

Reaves asintió ¿Por qué no? Cuando una historia termina, siempre hay espacio para un nuevo libro "Si, bello, fiero. Y escuche que esos pajarracos rojos y verdes también son una cosa de temer"

Una ligera sonrisa apareció nuevamente en el rostro de Dean y una ligera chispa de esperanza iluminó sus ojos verdes "Creo que a Sammy realmente le va a gustar esta nueva historia"

Caleb ser rio "Es verdad ¿pero dónde diablos vamos a encontrar unos fénix de juguete?"

Dean se encogió de hombros y su sonrisa creció "Sin mencionar hacer la casa de sueños de Barbie remodelada a prueba de fuego. Eso va a ser una mierda"

"Si, pero estás olvidando que soy un estudiante de ingeniería de primera"

"Claro" Dean miró nuevamente a los ojos al otro joven "Ahora solo tenemos que recuperar a tu arquitecto y estaremos listos" nada estaría bien hasta que Sam estuviese de regreso con ellos.

Reaves tragó con fuerza, mirando hacia la casa "Oh, lo recuperaremos, Deuce…y quemaremos un par de puentes mientras estamos en eso"

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

Hace mucho tiempo, cuando el hombre era joven y el dragón ya era viejo, los sabios de nuestra raza tuvieron lastima del hombre.

Entonces él reunió a todos los dragones y los hizo jurar proteger al hombre siempre.

Y al momento de su muerte, la noche se volvió viva con todas esas estrellas.

Y por tanto, así nació el Cielo de Dragones.

Pero cuando morimos, no todos los dragones son admitidos en este brillante lugar. No ¡Tenemos que ganárnoslo!

Y si no lo hacemos, nuestros espíritus desaparecen como si nunca hubiesen existido.

-Draco en Corazón de Dragón.

%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%&%%%&%&%&%&%&%&%&%&%&

¿Alguien más se está muriendo de pena y quiere matar a Conner? Lo sé, es horrible, pero la buena noticia es que la segunda parte ya viene en camino. Se llama en las alas de un fénix.

Espero que les haya gustado la historia.