He vuelto! Mi reinado de terror comenzara muahahaha. Ya en serio, espero que les guste este capitulo... me costo un escribirlo (ya entenderán porque). Si es algo largo también. Por el momento les diré que este capitulo tiene varios flashbacks. Mas tarde tendrán un capitulo cronológico de todo el pasado de Annabelle.
En otras noticias: Acabo de ver Batman v Superman. No fue la mejor película del mundo pero me gusto. DC esta desesperado XD


Capitulo 13: Nunca te olvidare

18 de Junio, 1931

Annabelle estaba planchando su ropa mientras que Edgar leía un libro tranquilamente. El ya había cumplido los 10 años de edad, su cumpleaños fue el 15 de Junio. Annabelle no sabia que darle así que decidió darle un libro, se llamaba "Cuentos de la infancia y el hogar" de los hermanos Grimm. Annabelle lo había comprado hace algunos años atrás, lo leyó miles de veces en la soledad de la noche. Decidió dárselo a Edgar porque esa historias enseñan buenos valores y le puede venir bien.

"Señorita Blackwood, ¿este libro era de usted?" Edgar pregunto

"Si, ¿porque lo preguntas?"

"¿No le gustaron las historias?"

"No, Si me gustaron. Pero me parecía mas justo que tu lo tengas. Lo leí muchas veces, tantas que recuerdo cada historia"

"Ya veo... ¿cual es su historia favorita?"

"Historia de uno que hizo un viaje para saber lo que era miedo... también se conoce como Juan sin miedo" Ella dijo y Edgar comenzó a buscarla "Esta en las primeras hojas, es la cuarta historia" Después de decirle exactamente la ubicación de la historia, Edgar cerro el libro y lo volvió a abrir. Paso las paginas y el cuento apareció. Era una historia corta con una pequeña ilustración de un niño. La historia ocupaba solo una hoja

"¿De que trata?"

"De un niño que no le tenia miedo a nada. No importa lo que haga o donde vaya, nada lo asustaba" Explico Annabelle

"¿y que paso?"

"Eventualmente, llego a un castillo encantado. El rey prometió la mano de su hija a aquel que dure tres noches enteras allí. Juan logro pasar la prueba sin dificultad. Se caso con la princesa y eventualmente descubrió el miedo"

"¿De que se asusto?"

"Su esposa le tiro una jarra de agua fría sobre su cabeza mientras dormía. El se asusto..." Edgar se empezó a reírse del personaje "Esto demuestra que no importa lo valiente que eres, eventualmente descubrirás que a algo le tienes miedo"

"Todos le temen a algo, papa le teme a las serpientes" Digo Edgar "¿A que le teme usted, Señorita Blackwood?" Annabelle se callo por unos segundos. Ella no pensó en la respuesta, porque ya la conocía. Después de unos segundos, volteo para ver a Edgar a los ojos

"Le temo al futuro"


Actualidad...

"Edgar..." Dijo Annabelle entre lagrimas. Ella dejo que caigan, no trato de ocultarlas. Eran tanto lagrimas de alegría como de tristeza. Edgar no pudo evitar sonreír al verla así. El no podía moverse demasiado. El quería levantarse y abrazarla pero se conformo con hablarle.

"A-Annabelle... Por un momento pensé... que veía un fantasma" Dijo Edgar mientras trataba de sentarse pero mientras mas se movía, los aparatos a los que estaba conectado parpadeaban, indicando que se hacia daño. Su condición era demasiado frágil como para que se pudiera mover con libertad. El tosió un poco antes de hablar de nuevo "No podía creerlo... cuando apareciste en televisión... Hice que Samanta te busque... no pensé que te encontraría tan pronto"

"Si... yo también estoy sorprendida, Edgar" Annabelle se acerco a su cama y el la miro fijamente

"Haha sigues igual. Tal y como recuerdo" Dijo Edgar mientras no paraba de sonreír

"N-No exactamente, Edgar... Cambie a lo largo de los años, no físicamente pero mentalmente. Vivir siglos... es duro"

"Puedo imaginarlo..." Edgar llamo a su nieta "Samanta... ¿puedes dejarnos solos un momento? Quiero hablar con ella a solas" Samanta no dijo nada, solo asintió con la cabeza, se despidió y salio de la habitación. Cerro la puerta con cuidado. "Annabelle, me alegra poder verte de nuevo..." Edgar hizo una pausa "Cuando me llevaron ese día, no pare de llorar. Papa había muerto, a ti te secuestraron y a mi me llevaron a los campos de concentración... Era una pesadilla. No puedo imaginar lo que te hicieron allí, Annabelle"

"... No fue una pesadilla. Fue el infierno, Edgar. No poder morir lo hizo peor. Experimentaron conmigo... Deseaba la muerte, la prefería antes de que pudieran seguir cortándome en pedazos" Lagrimas salieron de los ojos de Annabelle "Al final... los mate a todos, Edgar. Hice algo que nunca pensé que haría"

"Hiciste lo que tenias que hacer para salir... a mi me salvaron unos soldados, unos meses antes de que la guerra termine" Edgar hizo una pausa "El destino nos permitió reunirnos"

"¿Crees en el destino? ¿No sabia que creías en eso" Annabelle solto una carcajada

"A veces... uno puede decidir si creer o no" Edgar miro a la ventana y sonrió "Yo creo... en las segundas oportunidades. Las decisiones que tomamos nos trajeron aquí. También depende de cada uno"

"Edgar... no se que decir. Me alegra mucho volver a verte pero... verte en este estado... me asusta"

"No tengas miedo, Annabelle. Morir No debe ser tan malo... aunque es cierto, no me queda mucho. Cuando entre aquí, hace unas semanas. Me hice a la idea de que no saldré caminando de este lugar. Es triste pero, es la verdad"

"La verdad duele, Edgar. Y mas cuando es la muerte la que esta involucrada" Annabelle se sentó en la silla que estaba a su lado. Tomo su mano suavemente

"... Annabelle. ¿Puedes hacerme un favor? Es importante" Dijo Edgar mientras apretaba su mano "No tengo a nadie mas para que me haga este favor. Es muy importante"

"Por ti, Cualquier cosa. Dime"

"Quiero... que cuides de Samanta" Annabelle se sorprendió al escucharlo decir eso. Le estaba pidiendo que se haga cargo de su nieta

"¿Y-Yo...? ¿En serio? ¿Y sus padres?"

"Ellos murieron. Su madre... mi hija, murió en el parto y su padre hace un año en un accidente... yo soy la única familia que le queda. Cuando me vaya, quiero que tu la cuides. Me cuidaste, fuiste lo mas cercano a una madre para mi, Annabelle. Por favor... no quiero dejarla sola" Annabelle pudo ver lagrimas cayendo de sus ojos "Ella es lo único que queda de mi familia. Yo la quiero mucho, prométeme que la cuidaras de todo. Quiero que tu estés ahí para ella cuando yo no este. Ella es joven aun..." Annabelle no sabia si aceptar o no. Ella tenia que solucionar algunos problemas y no sabia si era conveniente tener a una adolescente con ella.

"Edgar... ¿Puedo pensarlo un momento?" Annabelle estaba insegura en estos momentos

"...Claro. No te estoy presionando... solo quiero que alguien la cuide y se que tu eres mi mejor opción ahora..." Annabelle soltó su mano por un momento "No quiero dejarla en manos de un desconocido"

"Lo pensare, pero mientras tanto me quedare aquí. Quiero que me cuentes sobre ti... que fue de tu vida, que paso campos y como saliste" Annabelle pregunto con una sonrisa. Desde su punto de vista, ella no veía a un hombre mayor, ella veía al niño que cuido por años y un fatídico día lo perdió a el y a su padre.

"Haha Bien... Ponte cómoda porque es una larga historia"

"No hay prisa... Tengo todo el tiempo del mundo, literalmente"


3 de Septiembre, 1939

Edgar estaba en un camión de camino a quien sabe donde. Tenia sus ojos vendados y sus manos esposadas. Edgar tenia miedo de lo que pasara después, hace 2 días el perdió a su padre y a Annabelle. Estaba solo, sin alguien que lo guié, sin alguien que lo consuele, sin alguien a quien llamar amigo o familia, totalmente solo. El camión se detuvo, el guardo silencio al igual que todos los demás dentro. Las puertas se abrieron y los soldados les quitaron las vendas de los ojos a todos. Lo primero que hicieron fue apuntarles y dictaron ordenes.

"¡Todos ustedes, salgan si no quieren una bala en el cráneo!" Grito un soldado. Edgar y todos los demás salieron del camión y caminaron hacia el edificio principal. Estaban ya en un campo de concentración, Edgar se decía a si mismo que no era un campo, era otra cosa. Pero después de unos minutos, la realidad le golpeo fuerte en la cara. Uno de los hombres que venia en el camión con el, se libero de las cadenas y comenzó a correr. Uno de los soldados sin dudarlo, apunto rápidamente y disparo. Medio segundo después, el hombre cayo al suelo, inmóvil. Edgar no cerro los ojos al escuchar el disparo. Sus ojos estaban bien abiertos. El soldados les apunto a todos los demás, incluyéndolo a el. De pronto, sin ninguna advertencia, disparo de nuevo. Edgar cerro los ojos esta vez, pensó que le había disparado a el pero cuando los abrió, el hombre a su derecha se encontraba en el suelo. Sangre salia de su espalda, la bala lo había atravesado.

"¡Tu!" El hombre apunto a Edgar "¡Un paso al frente, ahora!" El ordeno y Edgar obedeció sin dudarlo. El soldado lo vio detenidamente. El general también lo vio detenidamente, Edgar miro hacia los lados y entonces noto porque lo veían a el. Edgar era el mas joven del lugar. La mayoría de los prisioneros tenían cerca de 35 o 40 años, el no llegaba a los 20 años de edad.

"Soldado" Dijo el general "Póngalo a trabajar en las canteras de granito" El soldado golpeo a Edgar en la cara y se lo llevo a rastras del lugar. Antes de ser enviado a las canteras, lo obligaron a cambiarse de ropa y quemar la que llevaba puesta, ademas de sus pertenencias. Después, Edgar fue llevado a las canteras. Al entrar, se encontró solo con 8 personas mas trabajando. Varios de ellos estaban en un estado deplorable. Edgar quería salir de allí, se dio vuelta para quejarse pero el soldado le apunto a la cara con su rifle

"Una palabra y no tendrás de que quejarte en tu vida" El dijo. Edgar quedo inmóvil por un momento, después se dio vuelta, tomo un pico y comenzó a trabajar. El soldado solo estuvo allí por unas horas, después se fue y dejo a los prisioneros solos. Ninguno podía escapar ya que otros soldados custodiaban las entradas de la cantera. Edgar suspiro y siguió trabajando, uno de los hombres que estaba trabajando se acerco a el.

"Oye... ¿No eres muy joven para estar aquí?" El pregunto

"Díselo a ellos" Dijo Edgar "Me pusieron aquí porque soy judío. ¿Y a ti porque?"

"Por matar a mi primo" El dijo con tranquilidad. Edgar lo miro a los ojos "Mentira, solo le robe a unos soldados. Se lo tomaron muy enserio"

"¿Hace cuanto estas aquí?"

"Desde el año pasado. Estuve en una prisión normal antes de ser trasladado aquí. ¿Es cierto lo que pasa afuera?" El pregunto "¿Estamos en guerra? ¿Contra quien?"

"Contra el mundo, creo... por eso estoy aquí. Dentro de poco veras mas judíos aquí" El hombre suspiro "Y si no son judíos, serán personas que no estén de acuerdo con los Nazis"

"No puede ser, debe ser broma. Este lugar solo es una prisión para asesinos y delincuentes. No pueden hacerles esto"

"Abre los ojos... ya lo hicieron" Dijo Edgar "... No saldremos de aquí"

"No te rindas aun"

"No viste lo que yo vi... Ya no hay esperanza para nosotros. Estamos muertos"


"Así fue como comenzó todo" Dijo Edgar mientras relataba su llegada a las campos de concentración. Fue una experiencia que le gustaría olvidar pero era inútil. Esos recuerdos se quedan con el hasta sus últimos días. Es como si los dioses le prohíben olvidar lo sucedido. "El campo de concentración se encontraba en Flossenbürg. Lo que fue mas duro no fue mi estadía allí... Fueron los últimos meses... Tuve suerte de que me hallan dejado en los campos con los otros mil prisioneros restantes" Edgar miro a sus manos. Podían notarse cicatrices en la mano derecha "Las marchas de la muerte... Me hice amigos en los campos... ellos fueron llevados a las marchas, mientras que a mi me dejaron en los campos. Cuando los soldados volvieron sin los prisioneros supe que... no los volvería a ver nunca mas"

"... No podías hacer nada, Edgar" Dijo Annabelle

"Me gustaría haber podido hacer algo por ellos... La vida no es justa con nadie"

"Nunca lo es. Te lo digo por experiencia" Dijo Annabelle "¿Como saliste de allí?"

"... Era 23 de Abril de 1945, cerca del mediodía, lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Unos soldados americanos acompañados por tropas rusas, derribaron las puertas y nos sacaron. Quedábamos cerca de mil personas... Unos días mas y creo que nos hubiéramos muerto de hambre" Alguien toco la puerta y entro. Era Samanta, ella traía una botella de agua

"Abuelo, ¿puedo entrar?" Ella Pregunto

"Claro que puedes Samanta. Solo quería un momento a solas con Annabelle para hablar" Dijo Edgar y Samanta se sentó al lado de Annabelle "Se que debería contarte mas sobre mi vida pero... no se si debería hacerlo. Paso mucho en mi vida, muchas cosas y no quiero aburrirte con los detalles..." Edgar miro a Annabelle a los ojos "Prefiero guardarme ciertas cosas para mi, espero que no te ofendas" Annabelle entendió. Edgar sufrió en la guerra. Después de eso, seguramente pasaron cosas que el no quiere recordar o que no quiere contar y que es mejor que queden sepultadas con el. Al igual que ella, el es reservado en varios acontecimientos de su vida "Aunque... Debo decirte que... Pude recuperar algunas cosas tuyas"

"¡¿En serio?!" Annabelle pregunto "¿Volviste a mi casa?"

"Si... robaron varias cosas. Pero pude sacar algunos libros y objetos. Todo esta guardado" Edgar sonrió "El libro que me diste... sigue aquí" Samanta tomo su mochila y saco un libro. El libro estaba gastado por el uso y el tiempo pero estaba completo y en buen estado, considerando el año en que fue creado. Samanta se lo dio a Annabelle, ella lo contemplo por un momento antes de abrazar el libro.

"Tu estas lleno de sorpresas, Edgar"

"También... encontré algo. No se si es significativo para ti pero igualmente me lo lleve. En ese tiempo pensé que estabas muerta, así que opte por quedarme con tus pertenencias... las que quedaban al menos"

"Esta bien... ¿Que encontraste?"

"Un reloj de bolsillo" Dijo Edgar. Annabelle no sonrió por el objeto, es mas, su cara no mostró felicidad. Mostro molestia

"Hubiera sido mejor que lo tiraras o que se pierda... Ese reloj me da malos recuerdos"

"¿Y porque lo conservas?" Edgar pregunto. Annabelle mantuvo silencio...

"Es algo muy personal. Prefiero no decirlo"

"... Esta bien. ¿Pero lo conservaras?" Edgar pregunto.

"Si... después de todo fue un regalo" Annabelle se levanto y se dirigió al baño


16 de junio, 1350

Annabelle esta sentada frente a la tumba de su madre y la de su hermano. Ella solo se sentó frente a las tumbas, sin pestañear siquiera. A su lado seguía estando su tumba vacía, Annabelle no sabe como paso pero sigue con vida, no solo eso. Sus síntomas desaparecieron, ya no sucumbía ante la peste negra. Su intento de suicidio fue un fracaso, se corto la garganta pero la herida cerro y cicatrizo. Todavía había sangre en la tumba, Annabelle no podía desviar la mirada de las tumbas. Estaba totalmente asustada, no sabia que hacer. Después de volver a la vida, Annabelle trato de nuevo pero no pasaba nada, no importaba como muera, ella volvía de la muerte. Annabelle se encontraba en shock, no se movió en lo absoluto por horas...

"..." Annabelle no tenia con quien hablar. Todo estaba callado a su alrededor... silencio absoluto, ni siquiera los animales hacían ruido. Pasaron otros minutos hasta que Annabelle finalmente se moviera, se paro de donde estaba sentada, tomo un machete y sin vacilar intento de nuevo. Annabelle se clavo el machete justo en su corazón, ella cayo al suelo. El dolor era insoportable pero después de unos minutos el dolor desaparecio, ella se quito el machete del pecho y la herida comenzó a cerrarse de a poco. Al ver que todos sus intentos eran en vano, Annabelle se acurruco y comenzó a llorar incontrolablemente en el suelo...


Annabelle se estaba lavando la cara en el baño. Después de hablar por un buen rato con Edgar, se dio cuenta de lo mucho que lo extrañaba. Aun cuando el tiempo no fue gentil con el, Annabelle agradece el poder volver a verlo una vez mas. Mientras volvía a su habitación, Annabelle recordó la primera vez que murió y como lo tomo. Fue una experiencia nueva pero también fue muy duro de aceptar, nadie debería vivir lo que ella vivió, vivir para siempre puede sonar como algo bueno pero las consecuencias no lo valen. La eternidad en soledad no lo vale. Annabelle llego a la habitación de Edgar y se sentó a su lado de nuevo. Samanta había salido a dar un paseo.

"Annabelle" Dijo Edgar "¿Podrias poner algo de música?" La voz de Edgar estaba débil. No tenia fuerzas para hablar

"¿Música?" Annabelle pregunto "¿Que clase?" Annabelle no escucha música pero conoce los tipos de música

"Samanta me dejo su teléfono celular. Ella puso mi música favorita allí, desde que estoy aquí ella viene y la reproduce..." Edgar apunto al celular que estaba en la pequeña mesa. Annabelle agarro el teléfono y empezó a buscar. Ella tuvo problemas al inicio pero encontró la música y dentro de la carpeta de música había una lista que decía "Música del abuelo". Annabelle la abrió y puso la primer canción que estaba en la lista. La canción era Maybe de The Ink Spots...

Maybe...
You'll Think of me...
When you are all alone...

Maybe...
the one who...
is waiting for you...
will prove untrue...
then what will you do?...

Maybe...
you'll sit and sigh...
Wishing that I were near...
Then...

Maybe...
you'll ask me...
to come back...
again and maybe...
I will say maybe...

La canción siguió y Edgar la escuchaba pacíficamente. El estaba sonriendo mientras que lagrimas caían de sus ojos. Annabelle sabia que posiblemente Edgar no logre vivir para ver otro día. Su condición lo decía todo

"Yo... le dedique esta canción a mi esposa..." Edgar miro a Annabelle a los ojos "Ella se llamaba Olga... Era la mujer mas hermosa que halla visto... el amor de mi vida... ojala ella pudiera ver a Samanta... y a ti. Me hubiera gustado que te conozca... le hubieras caído bien" Edgar estaba haciendo mucho esfuerzo para hablar

"A mi también, Edgar. A mi también" Dijo Annabelle. La canción termino y salto a otra "Sabes... yo te envidio. Tu vida fue dura, no hay duda. Pero la tuya terminara... tuvo un inicio y tendrá un final"

"Haha... Yo te envidio a ti... Me gustaria vivir mas tiempo... mucho mas..." Edgar tomo la mano de Annabelle con todas sus fuerzas "Tengo miedo, Annabelle... quédate conmigo... por favor" Edgar estaba llorando "D-Dile a Samanta que lo siento... cuida de ella... como si fuera tuya" Edgar se negaba a soltar la mano de Annabelle, se aferro a ella con toda la fuerza que le quedaba.

"S-Si... te lo prometo... La cuidare" Annabelle apretó su mano fuertemente. "No me ire, estaré aquí contigo... siempre" La música seguía sonando. Edgar lentamente cerro sus ojos, Annabelle siguió apretando fuerte su mano como si desesperadamente tratara de evitar que se valla. Sus latidos lentamente empezaron a bajar hasta que... su corazón dejo de latir. Lo único que pudo escucharse en la habitación fue la música de The Ink Spots, I don't want to set the world on fire. Mientras la música sonaba, Annabelle solo podía mirar el cuerpo sin vida de su viejo amigo. Annabelle cerro los ojos y trato de no llorar, pero era inútil, las lagrimas no paraban de caer. De pronto, Samanta entro a la habitación y se encontró con la escena. Samanta no dijo ninguna palabra al ver a su abuelo muerto en la cama, lentamente camino hacia Annabelle y la abrazo. En ese instante cuando Samanta la abrazo, Annabelle no pudo contenerse. La abrazo con si su vida dependiera de ello y lloro en su hombro mientras que la música sonaba en la habitación...

I don't want to set the world on fire
I just want to start a flame in your heart

In my heart I have but one desire
And that one is you
No other will do

I've lost all ambition for worldly acclaim
I just want to be the one you love

And with your admission that you feel the same
I'll have reached the goal I'm dreaming of

Believe me

I don't want to set the world on fire
I just want to start a flame in your heart


Tuve problemas escribiendo este capitulo en particular porque me recordó a la muerte de mi tía unos meses atrás. Todos perdimos a amigos y familia que amamos. El saber que no podrás verlos nunca mas es lo peor. La vida sigue pero uno a veces no quiere aceptar la muerte. Me disculpo de antemano si no les gusto este capitulo y dentro de poco publicare un nuevo capitulo :,D
Gracias por seguir leyendo...