nuevo capítulo!, espero que les guste. n.n

Yugioh y sus personajes no me pertenecen.

Marcas del destino

Es una tarde hermosa, el sol brilla con mucha intensidad y se escucha el canto de los pajaritos. Anzu después de terminar con la tarea para el día siguiente, se asoma y mira por la ventana de su habitación la calle. Aquella tarde iba a ser estupenda para ella ya que tenía que ir a hacer una audición a la escuela de baile que le recomendaron, lo cual estaba nerviosa y emocionada a la vez. Preparo su bolso con lo necesario, cambio su ropa por una mejor para la ocasión y se fue rápidamente de su casa. Al llegar se dirigió a los vestidores, estaba tan nerviosa que le sudaban las manos en solo pensar lo que tenía que hacer. La prueba consistía en que te ponían una música tranquila y bailar libremente hasta que los "jueces" te digan que es suficiente, luego te hacen unas preguntas y dentro de una semana te envían los resultados por correo con el cual te dice si entraste o no. Anzu se siente muy presionada, en las últimas semanas practico noche y día para ese momento tan importante y espacial pero ahora llego tenía miedo de fracasar. Sale de los vestidores y se queda en el pasillo esperando a que la llamen, mientras para pasar el tiempo mira los cuadros que están colgados en la pared. Los cuadros tenían en ellos imágenes de bailarines, por lo cual ella se imaginó que bailaba en frente de una multitud de personas que gritaban su nombre y en la primera fila se encontraban sus amigos y sobre todo la persona más especial para ella, Atem. Dejo de soñar despierta cuando una voz la llamo por su nombre, se volteó y vio a una mujer alta con pelo rubio hasta los hombros que le hacía señas para que entrara a la habitación ya que era su turno. Al entrar noto que era un lugar enorme con un gigantesco espejo que se hallaba en una de las paredes. En frente estaba una mesa con cuatro personas que la miraba con una sonrisa en sus rostros. Uno de ellos la mira curiosamente y la saluda.

Buenas tarde señorita Mazaki, me llamo Dilan Leider y soy el director de este lugar, mucho gusto en conocerte y es un aplacer en que hallas venido hoy aquí. Por favor sitúese en el medio de la habitación así podemos empezar. Dijo un señor de unos cuarenta años, flaco, de estatura promedio, con pelo corto de color castaño y ojos grises.

Anzu asintió y se dirigió hacia donde le había indicado, sentía como si todo su cuerpo le temblara, tenía que tranquilizarse, entonces suspiro y ya un poco más calmada miro así el frente esperando que pusieran la música. Entonces en ese momento empezó una música tranquila con el sonido del piano, el violín, entre otros. Anzu bailaba con mucha suavidad, delicadeza y coordinación, le ponía mucho entusiasmo a cada movimiento. Los presentes en el lugar se sorprendieron con cada paso que daba ya que parecía una profesional. Al terminar la música Anzu se detuvo en una posición con los brazos extendidos.

Dilan: buen trabajo, creo que esta fue unas de las mejores presentaciones que vi, al parecer tienes talento niña. Pero antes de terminar me tienes que responder unas preguntas. Dijo con una sonrisa en su rostro mientras la miraba fijamente.

Anzu: cla-claro. Dijo mientras le sonreía nerviosamente.

Dilan: ¿Bailaste valet u otra clase de baile antes?

Anzu: en realidad no, siempre quise ser bailarina y lo que se lo aprendí por mi cuenta.

Dilan: muy bien ¿Qué es lo que te inspira y te da ánimos para bailar?

Anzu: mi familia y mis amigos

Dilan: genial, ahora la última pregunta. ¿Qué sentirías si pudieras venir a esta escuela de baile y que harías si no?

Anzu: estaría muy contenta y emocionada ya que sería un paso más cerca para realizar mi sueño como bailarina profesional. Pero si no fuese así seguiría intentándolo hasta poder lograrlo y nunca me rendiría. Le respondió con mucha determinación.

Dilan: eso era lo que quería escuchar, Anzu, tienes un buen futuro por delante, suerte y una de esas nos vemos en las clases.

Anzu le agradeció y se despidió, quería ya ir a su casa pues estaba hecha pedazos y no veía la hora de tirarse en su cómoda camita y dormir por horas. Cuando estaba por llegar a su casa se encuentra con Yugi.

Yugi: hola Anzu!, ¿Cómo estás?

Anzu: bien y vos? Dijo mientras le sonreía.

Yugi : bien, que hacías? Pregunto mientras miraba a Anzu curiosamente.

Anzu: hace un ratito di mi audición y creo que me fue bien, y vos ¿Qué haces con esa caja?

Yugi: que bien, ah, ¿esto?, son unas cosas para la tienda de mi abuelito. Dijo mientras le mostraba la caja.

Anzu: bueno, espero que no te molestes pero ya es un poco tarde, estoy hecha pedazos y quiero irme a mi casa para descansar un poco, así que nos vemos mañana Yugi.

Yugi: bueno Anzu, no hay problema, nos vemos mañana, que descanses.

Anzu asiente, lo despide con su mano, cruza la calle y por alguna extraña razón se siente observada, escucha un ruido extraño lo cual la hace parar. Voltea y mira para todos lados pero no ve a nadie, es más la calle estaba desierta y algo le decía que tenía que irse de ese lugar, tenía un mal presentimiento.

Escondido en un callejón entre unos arbustos, lejos de la vista de la chica, un joven encapuchado observa a la muchacha irse, entonces saca su celular y marca un número.

Encapuchado: hola jefe… ¿sigue en pie la propuesta?.., claro, ya la encontré y me convenció…, sí mi señor enseguida empiezo a trabajar, esto va a ser fácil, adiós. Cuelga el teléfono y en su rostro se forma una sonrisa, después de tanto tiempo de esperar la había encontrado y espera que tanto sacrificio valiera la pena. Se da media vuelta y desaparece en la oscuridad.

Anzu llegar a su casa tira todo y decide tomar una relajante ducha. Al salir del baño se pone algo cómodo y seca su pelo. Al terminar se mira en su espejo, se veía muy cansada y observo algo que le llamo mucho la atención. En su brazo derecho, específicamente en su hombro su cicatriz estaba tornándose demasiado visible para su gusto y lo peor era que no podía hacer nada, se tenía que dignar a usar remeras de manga tres cuarto o manga largas. Luego se tira en su cama, su día fue muy cansador, lo cual la dejo hecha polvo entonces se tira en su cama. Sin que ella se diera cuenta su cicatriz se torna de un color violáceo y empieza a brillar, al poco tiempo la cansada chica cae en un profundo sueño.

En Egipto

Ishizu Ishtar corre hacia el lugar donde siente que algo la llama y se sorprende al ver tirado en la arena al collar del milenio el cual antes le partencia. Se acerca al objeto y lo toma con mucho cuidado mientras se pregunta cómo llego a ese lugar. En ese instante ella escucha una voz muy conocida y al darse vuelta se sorprendo al ver a la persona que pensó que nunca volvería a ver.

Atem: hola Ishizu, tanto tiempo sin verte. ¿Cómo has estado? Seguramente te es extraño volver a verme .Dijo mientras le sonreía.

Ishizu: mi faraón pensé que nunca te volvería a ver y también se puede saber la razón de que abandono el descanso eterno después de recordar su pasado y decidió regresar a este mundo.

Atem: es muy fácil y complicado a la vez. Los dioses me encomendaron una nueva tarea la cual deseo realizar .Y también hay recuerdos que no logre obtener y me dijeron que para ello tengo que encontrar la rencarnación de la guardiana del collar o más bien conocido dije de las dimensiones. Tengo el presentimiento que debo regresar lo antes posible con mis amigos.

Ishizu: no lo puedo creer, pensé que estabas destinado a descansar una vez que atravesaste el portal hacia el otro mundo, pero veo que me equivoque. Muy bien mi faraón al respecto sobre regresar con sus amigos no habrá ningún problema, yo misma lo llevare hacia la ciudad Domino ahora mismo. Me alegra que hayas regresado y una pregunta ¿Por qué razón tienes los artículos del milenio?

Atem: gracias y sobre tu pregunta, la razón es porque los artículos del milenio tienen que regresar con sus legítimos dueños, podes quedarte con el collar de milenio, yo devolveré los demás a quienes les pertenecen.

Ishizu: Gracias mi faraón y me alegro en que usted este devuelta

Atem asiente y junto a Ishizu se van a abordar un avión para llegar al día siguiente con sus amigos que tanto extrañaba y necesitaba para cumplir tan difícil misión. Atem observa con detenimiento su rompecabezas del milenio que desde que regreso no ha dejado de comportarse extrañamente mientras piensa en cómo va a ser todo a partir de ahora.


Anzu se mueve incomoda en su cama, está soñando y al parecer no es un sueño muy bueno.

En el sueño de anzu:

Anzu observa el lugar sin comprender donde se encuentra, se siente perdida pero de pronto empieza a aparecer rápidamente imágenes de sus amigos y cada uno de los momentos que pasaron juntos .Cuando empiezan a detenerse, los últimos recuerdos son los que paso con el faraón, el cual la mira fijamente mientras sonríe pero en ese instante se rompe en mil pedazos. Inmediatamente todo se cubre en una completa oscuridad hasta que aparece un puntito de luz el cual cada vez se hace más grande hasta llenar todo el lugar de una luz pura y cálida. En el centro de aquel sitio aparece un objeto que al principio es borrosa hasta que se tornas más visible. La extraña figura se va acercando a Anzu, era una especie de collar el cual contenía una esfera violeta rodeada por un dragón. Ella observa al raro collar con mucha curiosidad, luego lo toma entre sus manos pero al mínimo tacto una energía poderosa rodea su cuerpo y….

Bip, bip, bip, Anzu cae de su cama, y abre sus ojos. Lo que la despertó era el molesto sonido de su despertador. Mira hacia su mesita de luz y cuando logra ver la hora grita de frustración, golpea fuertemente y tira al pobre aparato al piso. Mierda, esta vez se le hiso muy tarde.

Anzu: maldito montón de tuercas! ¿Por qué no sonaste antes? No puede ser, es demasiado tarde y para colmo a la primera hora tenemos clase con la aburrida y exigente profesora de historia.(o como la llamaba Joey la lechuza de ojos saltones) Ella no puede creer que haya dormido tanto y tampoco puede sacarse ese sueño que tubo de la cabeza.

Se cambia lo más deprisa que puede, toma su mochila, pero por mala suerte se da cuenta que no había puesto sus libros de historia ni su libro de lengua, entonces va a su escritorio los toma y los guarda. Al estar tan apurada no se da cuenta y se cae al suelo, se había olvidado de atar los cordones de sus zapatos. Gruñe de rabia, se ata los cordones y se va corriendo como flash hacia la escuela, ni siquiera pudo desayunar pero si tardaba un minuto más no llegaría a tiempo. Por mala suerte empezó de la peor forma el día.

Fin del tercer capítulo.

y que les pareció?, voy mejorando o empeorando?

gracias por su apoyo: Rossana's Mind, keri y Tarrant Hightopp. XD

no saben lo feliz que me puso sus Reviews, me dan ánimos para continuar. n.n

nos vemos en el próximo capítulo

Reviews?