Yugioh y sus personajes no me pertenecen.

Marcas del destino

En las calles de la ciudad Domino

Axel iba caminando rápidamente hacia la dirección por la cual sentía la presencia de Anzu, sería fácil para el encontrarla ya podía sentir donde la chica se encontraba, pues, ella lo ayudo a desarrollar como un sexto sentido para siempre encontrarla ya que en su vida pasada se metía en problemas siempre, bueno, se seguía metiendo en problemas pero ese no era el caso, por lo menos en ese entonces siempre Anzu lo ayudaba, recordar eso le traía buenos y malos recuerdos. Sin mencionar que recién le llegaba a la memoria que no era la primera vez que tenía entre sus manos aquella esfera que la víbora de Riedur le entrego, como todo empezó con una escena que lo caracterizaba en aquella época remota en el antiguo Egipto.

Flash back

Axel corría, trataba de escapar de los guardias del palacio, para su mala suerte se había metido en problemas otra vez, si lo atrapaban esta vez sí que estaría muerto pero no contaba con que alguien impidiera el paso a sus perseguidores, sin embargo no era el momento de pensar en eso, dobla en una esquina, se escabulle y se pierde entre la gente. Esta vez logro escapar sin que nadie lo atrapara, en ese momento siente una mano la cual lo empuja contra la pared, cuando levanta la cabeza para ver de quien se trataba se sorprende al ver aquella chica de preciosos ojos azules quien lo había ayudado cuando era pequeño, esta vez ella lo miraban con reproche.

Axel: ho-hola Anzu ¿todo bien? ¿Qué haces aquí? Dijo nerviosamente mientras ponía su mano atrás de la cabeza.

Anzu: ¿se puede saber qué te pasa? ¿Por qué sigues haciendo esto?

Axel: eh, no sé de qué me estás hablando. Dijo mientras ocultaba algo debajo de su capa.

Anzu: ¿Ya, cuál es la quinta o sexta vez de la semana? Dijo cruzándose de brazos.

Axel: a te refieres…, no exageres, de hecho es la octava. Se ríe pero al ver la mirada asesina de parte de la joven baja la mirada.

Anzu: ¡no puede ser que seas así! No siempre te ayudare a escapar de problemas. Dijo poniendo sus brazos en su cadera mientras lo regañaba.

Axel: pero vos no me dejarías solito ¿verdad? Dijo poniendo ojos de cachorrito.

Anzu: por favor Axel no me mires así. Dijo desviando su mirada ya que siempre se ablandaba cuando hacia esa expresión en su rostro.

Axel: ¿Qué carita? Dijo acercándose a la castaña quien intentaba evadirlo pero como siempre le fue en vano.

Anzu: tú ganas pero quita ya esa carita, aunque pase el tiempo sigues comportándote como un niño. Dijo resignada.

Axel: y vos como mi mamá, retándome cada dos por tres.

Anzu: como si te retara todo el tiempo y tampoco es mi culpa que le robes lo que sea a las personas ya que no tenes porque hacerlo.

Axel: lo siento…pero es algo que me cuesta evitar, es como un vicio para mí, ya sabes desde siempre, desde que perdí todo.

Anzu: pero ya deja de decir tonterías por una vez, ya lo tenes que olvidar, a parte ya hace tiempo que eres parte de mi familia, mmm…. ¿Hace cuantos años era?..., haber yo tenía 6, entonces son como 10 años.

Axel: pero yo nunca fui parte de tu familia es más parecía que me odiaban.

Anzu: no es cierto, lo que pasa es que siempre te metes en líos y eso le trae problema a mis padres, como son sacerdotes tienen muchas obligaciones a parte de cuidar del templo y ayudar al faraón.

Axel: sí, sí ya sé, no tenes que repetírmelo.

Anzu: Axel me podes decir que robaste.

Axel: nada, solo esto que estaba pensando dártelo. Dijo mostrándole un objeto circular.

Anzu: pero si yo conozco lo que es, me parece que se llama la esfera del olvido la cual es capaz uno puede recordar cualquier suceso del pasado y también olvidarlo. Dijo pensativa.

Axel: si, es muy útil.

Anzu: ¿Por qué la robaste? Y lo más importante ¿a quién?

Axel: emmm, a nadie en especial, no lo pude ver bien lo único que pude distinguir fue que llevaba un raro corte de pelo y que además era de tres colores.

Anzu: creo que se lo robaste a alguien importante ya que es un objeto muy valioso. Dijo mientras pensaba en las características de aquella persona las cuales se le hacía familiar.

Axel: por cierto, gracias por ayudarme, ya sabes por tropezarte con los guardias para que me perdieran de vista, te debo una. Dijo mientras sonreía.

Anzu: jajaja, de nada, ya me debes como un millón de favores. le dijo mientras sonreía.

Axel: por eso podes contar conmigo por lo que fuera, siempre estaré con vos.

Anzu: no lo dudo pero ahora es mejor que nos vallamos antes que se den cuenta que vos robaste la esfera. Dijo señalando aquel objeto.

Axel: está bien, vámonos. Le respondió mientras lo guardaba adentro de su capa.

Fin del flash back

Lástima que no contáramos que nos encontraran tan solo al salir del callejón y ello nos trajera un problema inmenso pero esa vez fue por culpa de Anzu. Pensó Axel mientras se detenía ya que el semáforo de la calle estaba con la luz roja.

Flash back

Anzu: ¿no ves a ningún guardia?

Axel: quédate tranquila, no hay señal de ellos. Dijo mientras miraba para todos lados.

Ambos jóvenes ya más tranquilos caminaron en dirección del templo por el cual ellos vivían. Anzu seguía a Axel el cual caminaba al lado de ella pero al ver una gran cantidad de personas reunidas las cuales rodeaban a un grupo de mujeres quienes bailaban animadamente, al darse cuenta de eso la chica de ojos azules sonrió ampliamente.

Anzu: Axel mejor vallamos hacia ese lugar. Dijo apuntando en dirección de la multitud.

Axel: olvídalo, mejor vallamos al templo, tenemos que regresar antes de que tus padres vuelvan del palacio del faraón.

Anzu: pero van a tardar un montón y yo quiero bailar. Dijo haciendo pucheros.

Axel: ahora quien está comportándose como una niña chiquita.

Anzu: ya cállate y vamos. Dijo tomándolo del brazo y arrastrándolo hacia dicho lugar que ella quería ir ignorándolo por completo.

Anzu se maravilló por los pasos de las bailarinas y en ese momento fue cundo más deseaba unirse a ellas, sus ojos brillaban de emoción, lo malo es que al ver tantas personas ella no podía ver muy bien que digamos, entonces se le dio por adelantarse con el permiso de las demás personas las cuales se lo daban de una manera no muy amistosa pero al fin pudo ver todo en su esplendor.

Axel: Anzu espérame ¡siempre es lo mismo cuando ve a alguien bailar! Se olvida de mí y me deja atrapado entre la gente. Dijo muy molesto mientras se acercaba dificultosamente hacia la castaña.

Una vez que el chico de ojos verdes pudo liberarse del aplastamiento que había sufrido de parte de la multitud sonrió, de pues de todo se alegró de ver a su amiga hablar con las mujeres y bailar con ellas. Pero cuando pensó que todo iba bien, sucedió lo que menos quería en ese momento, algunos guardias se acercaron junto al joven que él le había robado y otro el cual no podía identificar pero se notaba que era un sacerdote, es más lo había visto en el templo cuando varias personas hacían la prueba para saber el próximo poseedor del cetro del milenio y aquel joven que aparentaba ser de su misma edad lo había sido el elegido entre todos. En ese instante alguien lo atrapa por atrás al igual que a Anzu.

Guardia: es mejor que todos los presentes se vallan en este instante si es que no quiere serias consecuencias. Grito provocando que todos se fueran corriendo.

Anzu: ¡ey, suélteme! Grito tratando de zafarse del agarre del hombre que la sostenía fuertemente.

Axel: déjenla en paz, yo fui quien robo la esfera, no ella.

Guardia: faraón esta mujer fue cómplice ¿Qué haremos con ella?

Atem: suéltenla. Ordeno mientras pensaba que la había visto en alguna parte antes.

Anzu: ¿faraón? No puede ser. Dijo en voz baja ya que recordó haberlo visto hace unos días en el río.

Atem: Seto, lleva a los dos hacia el palacio. Dijo dirigiéndose al portador del cetro del milenio.

Seto: pero faraón ellos te robaron un objeto que era del faraón Aknamkanon. Dijo sin comprender las acciones de parte del nuevo gobernante.

Atem: lo sé muy bien pero no es solamente por eso, además si hay que juzgar a alguien creo que el mejor lugar es en el palacio ¿alguna objeción? Dijo seriamente para después mirar con enojo a Axel y luego dedicarle una sonrisa a Anzu.

Fin del flash back.

Cambia la luz del semáforo y Axel sigue con su camino mientras piensa enojado "y ese fue la primera vez que conocí a Atem y todo se empezó a complicar"

En ese momento ve varias sombras escondidas, escucha extraños ruidos seguidos por gritos amenazantes, entonces cinco monstruos se dejan ver los cuales se acercaban a él amenazantemente.

Axel: ¡maldita sea! Grita furioso mientras esquiva varios ataques y busca la manera de enfrentarlos o al menos escapar de ellos.

En casa de Yugi (más específico en el baño)

Anzu se cerró velozmente la puerta del baño, se sentía, mareada, tenía la vista nublada y no soportaba ni las fuertes punzada que le daban en la cabeza ni el ardor que provenía de su brazo. Se acercó temblorosa a la pileta del baño y se lavó la cara, tratando de que se le pasee o que sea el mareo un poco, sintió un gran alivio al sentir el agua fría en su rostro, acto seguido se secó la cara, ya sintiéndose un poco mejor se miró en el espejo. No se veía tan mal aunque se le notara en la cara su dolor, llevo su atención hacia su brazo derecho y suspiro. Le sangraba de nuevo pero esta vez con abundancia y de un segundo a otro apareció el famoso dije de las dimensiones el cual hizo brillar con él su cicatriz de un color azulado al igual que le había pasado anteriormente. Esto para ella no era una buena señal, sus ojos perdieron el brillo habitual tornándose a un azul opaco siendo una sombra de lo que era antes, inmediatamente aquella luz pura la abrazó por completo mientras ella sentía como si se sumergiera en un profundo sueño, cerrando suavemente sus ojos.

Anzu abre sus ojos lentamente, por una extraña razón sus malestares habían desaparecido como por arte de magia. Miro a su alrededor sabiendo de inmediato en el lugar de que ella se encontraba, era el sitio en donde la había transportado el dije la última vez. Hasta ahí todo genial pero ante todo esto una pregunta fundamental rondaba por la cabeza de Anzu ¿por qué estaba allí devuelta? Salió de sus pensamientos al escuchar una voz familiar la cual extrañaba, se voltea y sonríe, Kisara se acercaba rápidamente hacia ella, parecía estar bien, feliz aunque no se podía decir lo mismo de su apariencia, tenía varias heridas en diferentes partes del cuerpo las cuales fácilmente se podían ver a simple vista. La joven de ojos azules igual que los de ella la abraza fuertemente.

Kisara: ¡Anzu! ¿Cómo estás? Desde la última vez que nos vimos pasaron un montón de cosas que tenes que saber.

Anzu: y-yo estoy bien… ¿pero vos? Estas lastimada ¿Qué te paso? ¿Quién te hizo eso? Dijo preocupada.

Kisara: bueno…, ahora te digo todo pero por favor no me apretes fuerte el brazo derecho ya que lo tengo más lastimado que cualquier otra parte de mi cuerpo. Dijo haciendo una mueca de dolor por lo cual directamente Anzu la suelta.

Anzu: lo siento, lo siento, Kisa, no fue mi intención acerté daño. Se disculpó haciendo que Kisara le sonriera.

KIsara: no te preocupes. Dijo para después poner una mirada melancólica.

Anzu: emmm… ¿Qué pasa? Pregunto al ver la expresión de ella.

Kisara: nada, solo que hace mucho tiempo que alguien me llamó así, es la abreviatura de mi nombre que vos me pusiste cuando éramos niñas.

Anzu: solo le saque a tu nombre las últimas dos letras, no creo que sea la gran cosa, por lo que me dices y te creo es que nos conocimos hace mucho tiempo y que sobre todo nunca fui buena con los apodos y sigo sin serlo. Dijo sonriéndole.

Kisara: pues, sí pero yo también no era buena con ese tema ya que te llamaba Zu por las últimas dos letras de tu nombre. Dijo para luego reír.

Anzu: ambas somos pésimas, jaja. Si queres llámame Zu, me haces sentirme más cómoda además que me encanta.

Kisara: genial pero nos desviamos del tema y tengo el tiempo contado, no puedo mantener por mucho tiempo la conexión con vos.

Anzu: está bien. Dijo mientras asentía y la mira fijamente esperando que le cuente lo sucedido.

Kisara: para empezar el que me hizo esto si se podría decir que fue una persona pero tengo mis sospechas ya que posee una maldad increíble, su esencia esta por completo cubierta por ella, es tan fuerte la concentración que se podría comparar con la del mismísimo Zork. Dijo seriamente.

Anzu: al parecer ese sujeto es la nueva amenaza junto con el grupo Dilers. Dijo pensativa.

Kisara: de hecho es el líder y también tiene un rencor hacia los elegidos, o sea Atem y vos.

Anzu: para, para, acepto que yo sea la rencarnación de la protectora del dije pero ¿Qué tiene que ver Atem?

Kisara: no finjas que no lo sabes, los dos en otro tiempo derrotaron a la oscuridad misma, son los únicos que pueden enfrentarla nuevamente sin embargo también sería de mucha ayuda que lo hicieran junto a los artículos del milenio y sus portadores ya que fueron de una gran ayuda la última vez. Sé que no queres que el faraón se involucre en otra batalla peligrosa pero tenes que comprender.

Anzu: ya lo entiendo, sé también un poco lo que sucedió ya que Kaiba nos lo dijo y leímos también la predicción. Es inevitable. Dijo desanimada.

Kisara: sabía que Seto después de todo se los iba a decir, lo extraño tanto. Dijo mientras suspiraba.

Anzu: lo se Kisa, espero que se reencuentren pronto, yo te ayudare ¿queres que hable con él? Le dijo tratándola de animar.

Kisara: no, no, enserio. Dijo rápidamente.

Anzu: ya lo entiendo, encontraste la forma de comunicarte con él. Le dijo mientras le giñaba un ojo haciendo que Kisara se sonrojara.

Kisara: antes que me valla, Axel te está buscando, él te va a explicar mejor todo.

Anzu: pero Kisa, espera ¿Cuánto te volveré a ver?

Kisara: pronto Zu… dijo mientras le sonreía.

Después el dije apareció enfrente de Anzu cubriéndola nuevamente con aquella luz cegadora, desapareciendo y perdiendo de vista a Kisara.

Casa de Yugi (específicamente en la sala)

Atem, Kaiba, Yugi, Joey y Tristan se encontraban hablando sobre lo que hasta el momento sabían.

Kaiba: así que esos descerebrados llamados Dilers piensan meterse con mi compañía, no se quienes se creen pero cuando los atrape los destruiré.

Atem: sí pero no nos será fácil, tenemos algunos indicios sobre ellos pero nada concreto. Dijo pensativo.

Joey: esto ya cansa, antes nos preocupábamos del grupo de los cazadores raros y a hora a estos Dicles, Dillels, chiles o lo que sea.

Yugi: Dilers Joey.

Joey: da igual, son los malos, quienes hay que patearles el trasero apenas nos topemos con ellos.

Yugi: oigan chicos, Anzu se ha tardado mucho ¿le habrá pasado algo malo? No se veía bien.

Joey: no exageres, sabes cómo son las chicas, siempre tardan en todo, seguramente se está arreglando el pelo o lo que sea, ni que se desmayara.

Tristan: si Yugi, ya verás que está bien, no te preocupes, no es. No pudo terminar la oración ya que en ese momento suena el celular de Kaiba el cual contesta al instante.

Kaiba: que pasa ahora, mejor que sea importante… no me interesa, solo arréglalo…. err…. ¡Que inservibles que son! Como siempre lo tendre que hacer todo yo mismo. Dijo enojado mientras cortaba la llamada.

Joey: ¿problemas en el paraíso? ¿acaso ya te vas?

Kaiba: cállate wheeler, solo tengo mejores cosas que hacer de vez de soportarte. Dijo mientras se acercaba a Atem.

Atem: buena surte con lo de tu compañía.

Kaiba: por cierto Atem , tu amiguita se estuvo comportando raro mientras estábamos con el tema del cuento egipcio, solo fíjate, es sospechoso. Al terminar de decirle esto, se marcha de la casa dejándolo pensativo.

Joey: por fin se fue, el señor tengo cosas que hacer de vez de soportarte. Dijo haciéndole burla.

Tristan: que mal imitador que sos, Kaiba no habla así.

Joey: si habla así.

Tristan: que no.

Joey: que sí.

Tristan: que no.

Joey: que sí.

Tristan: que no.

Joey: sí.

Tristan: no.

Joey: sí.

Tristan: no.

Joey: siiiiiiiiii.

Tristan: nooooo.

Y así siguieron peleando como nenitos por como quince minutos, Atem ya aburrido decidió fijarse como estaba Anzu porque ya se estaba preocupando por su ausencia, entonces se dirigió hacia la puerta del baño.

La luz se desvaneció y Anzu pudo comprender que había regresado al baño y ya no estaba con Kisara.

Anzu: genial ¿ahora que se supone que tengo que hacer? Se preguntó mientras miraba el dije el cual estaba entre sus manos y como si este le respondiera le mostro imágenes de Axel siendo perseguido por monstruos.

Anzu: ¡o no Axel! ¿Por qué esto no me sorprende? En ese momento escucha que alguien toca la puerta.

Atem: ¿Anzu, está todo bien?

Anzu: s-sí. Dijo mientras abría la puerta para ver al faraón el cual se veía preocupado.

Atem: ¿estas segura? No te ves bien.

Anzu: te dije que sí, no te preocupes. Ahora me tengo que ir. Dijo mientras se apuraba para salir lo antes posible de la ahí pero no conto que Atem la tomara del brazo.

Atem: ¿Qué te sucede? Desde que regrese te comportas extraña ¿te preocupa que tengamos que luchar otra vez contra la oscuridad? Dijo mirándola fijamente.

Anzu: no es eso, solo que, no quiero perderte de nuevo. Dijo en un susurro.

Sin embargo Atem logro escucharla, bajo su mirada sin saber que responderle y se sorprendió al notar la extraña marca en forma de dragón que tenía Anzu en su brazo. Era de un Azul profundo y en ese momento le dio una descarga eléctrica haciendo que soltara a Anzu.

Anzu: lo siento Atem, enserio, me tengo que ir ahora. Se despidió de los demás y se fue corriendo de allí.

Atem: Anzu…. ¿acaso vos?... dijo mientras la miraba salir de la casa con tanta prisa.

Fin del capítulo dieciséis

¿que les parecio el capítulo? esta vez si que me vino la inspiración, bueno por favor quiero su opinión sobre el capítulo y como voy con el finc.

como siempre agradezco su apoyo y reviews a : Rossana's Mind, keri,BlackroSeAmy,ClariEleven y a todos los que leen este finc.

sus reviews me hacen feliz y me animan a continuar.

besos y abrazos psicológicos.

hasta el próximo capítulo.

review?