Hola!
De verdad perdon por la demora del capítulo u.u
Yugioh y sus personajes no me pertenecen
Marcas del destino
Anzu abre lentamente sus ojos aun sin romper el beso, Atem mantiene sus ojos cerrados y su expresión tranquila, la joven de ojos azules aun sin creer lo que pasaba y deseando que ese momento durara para siempre pero solo había un pequeño problema a resolver que al parecer ya había estado abandonado por mucho tiempo y era hora de resolverlo una vez por todas. Entonces el faraón corta el beso para observarla detenidamente mientras sus mejillas se tiñen de un color rojizo, tenía muchas cosas que hablar sobre la joven que se encontraba delante de él pero nada salía de su boca, ni una sola palabra, su mente daba vueltas y quería explicaciones.
- ….A-atem- Lo mira fijamente- Tenemos que hablar….- Dijo la castaña mientras desviaba su mirada.
- Se nos acaba el tiempo….- Termino la oración de ella.
Se miraron intensamente y sin pensarlo una vez más sus labios se unieron pero esta vez suavemente y más breve, se separaron y sonrieron.
- Esto parece un sueño- Dijo Anzu completamente sonrojada.
- Si es así que nunca termine pero hay cosas importantes por hacer- Dijo Atem para luego acariciarle tiernamente la mejilla.
- Si perocre-creo que tengo que prepararme para ir a la academia- Dijo tratando de cambiar el tema.
- ¿Enserio? ¿Ahora?- Pregunto el faraón mientras alzaba una ceja y la miraba fijamente.
- Pues sí y no, en un rato- Respondió ella, lo que pasaba era que estaba algo incómoda y dijo lo primero que se le vino a la mente.
- Entonces tenemos tiempo para hablar- Le dijo el faraón mientras le sonreía.
-Sí, entra- Dijo ella mientras abría la puerta y entraban a la casa.
Después de un rato ambos jóvenes se encontraban sentados en el sofá de la sala.
- Haber si entendí, vos logras recordar algunos sucesos de nuestro pasado ¿Y yo no?- Pregunto Anzu mientras miraba al faraón.
- Sí pero vos misma me lo dijiste "te dejo recordarme pero te debo proteger, no me busques"- Le respondió el chico al recordar su sueño.
- ¿Estás seguro que no fue solo en tu sueño y que no tiene nada que ver?
- No lo creo, parecía como si fuese algo que me dijiste alguna vez. Un recuerdo- Dijo Atem pensativo.
- No lo sé ya que no logro recordar nada de nada de verdad es frustrante- Dijo Anzu mientras se frotaba con las manos su cabeza.
- ¿Y entonces Axel te trajo a tu casa?- Pregunto Atem tratando de no sonar enojado al recordar como el chico de ojos verdes se llevaba a la castaña entre sus brazos el día anterior.
- Sí pero se fue rápidamente, me confundió cuando me mostro un extraño dibujo que se hallaba en su brazo y dijo que era su deber guiarme en mis responsabilidades de protectora del dije. También se olvidó la esfera del olvido- Dijo Anzu rápidamente ante la cara que ponía el faraón, parecía molesto, casi se podría decir ¿Celoso?
- ¿Con que él seguía teniendo aquel objeto?- Dijo Atem mientras Anzu lo miraba sin entender.
- La esfera pertenecía a mi padre, según lo poco que recuerdo de ese entonces, fue cuando viniste por primera vez al palacio y te empecé a conocer- Dijo el tricolor.
- No lo sabía- Bajo la mirada- Pero temo decirte que esa esfera es inútil, no funciona, al menos en mí, ya lo intente-Dijo desanimada mientras brezaba sus piernas.
- ¿Lo podríamos intentar en mí? Capas yo si pueda recordar algo- Dijo seriamente el faraón.
Anzu asintió y se levantó para dirigirse hacia donde había dejado dicho objeto, lo tomo entre sus manos y luego regreso para dárselo a Atem que al verlo se lo arrebata, no muy delicadamente, ante esto la chica de ojos azules se sorprende.
- Definitivamente este es la esfera que era de mi padre, la reconozco ya que la he visto en varias ocasiones cuando era pequeño- Dijo mientras contemplaba aquel objeto tan familiar para él.
Flash Back
Un niño tricolor de no más de siete años de edad se encontraba observando detenidamente una esferita azul hallada en una de las repisas altas de la habitación de su padre. El objeto estaba muy alto para poder admirarlo bien así que el pequeño tricolor se había encargado de llevar una silla hasta el dormitorio y subirse a ella para tener una mejor vista. Por lástima no conto que se dieran cuenta en pocos minutos de lo que estaba haciendo ya que no le tenían permitido acercarse a algunas reliquias familiares que su padre custodiaba en su dormitorio pero la curiosidad del joven príncipe basto para desobedecer las órdenes de su progenitor.
- ¿Qué se supone que estás haciendo hijo? – Dijo su padre con voz que no sonaba molesta, sino neutral.
Atem se balanceo de la silla cayendo de esta al rasposo piso haciendo que sus rodillas se rasparan y sangraran un poquito. Eso le dolió pero el niño no protesto, solo levanto la mirada para ver a su padre quien lo miraba ¿Curioso? Hasta parecía un poco divertido ante la situación.
- Si tenías tanta curiosidad con la esfera del olvido solo me lo tenías que decir- Dijo Aknamkanon mientras se arrodillaba junto su hijo. Atem iba a decirle algo pero al final no lo hizo, parecía que su padre no tenía las intenciones de regañarlo.
- Ya se lo que ibas a decir pero yo dije acercarse a aquellos objetos pero no dije que no podías saciar tu curiosidad hijo- Dijo mientras lo ayudaba a pararse haciendo que este hiciera una mueca de dolor.
- Padre… ¿Qué es ese objeto?- Dijo Atem mientras señalaba la esfera.
- Es la preciada esfera del olvido, tiene el poder de hacer que un individuo recuerde momentos que perdió o simplemente hacer que se los olvide- Miró seriamente a su sucesor- Es peligro en manos equivocadas, puede causar mucho daño, por eso es recomendable dejarlo en su lugar- Termino de decir para luego dejarlo donde estaba.
- Sí padre, lo entiendo- Dijo mientras sonreía.
- Estupendo, ahora vamos a curar tus heridas- Dijo mientras se arrodillaba nuevamente pero esta vez para curar a su hijo.
- Gracias padre pero no era necesario, es solo un raspón- Dijo mientras miraba como su padre terminaba de pasarle un trapito con agua que había traído.
- Listo, ya está, ahora vamos, Majad te está buscando hace rato- Dijo Aknamkanon mientras salida de la habitación siendo seguido por su hijo.
Fin del flash back
Eso fue antes de que mi padre decidiera que podía cuidar yo la esfera ya que siempre me había llamado la atención-Pensó Atem mientras apretaba la esfera que hallaba entre sus manos.
- ¿Atem está todo bien?-Pregunto Anzu mientras lo miraba preocupada ya que él se había quedado perdido entre sus pensamientos por un largo rato.
- No es nada, solo estaba recordando algo- Dijo él mientras movía negativamente la cabeza- Ahora vamos a ver si funciona conmigo la esfera del olvido.
Entonces Atem cerró los ojos y se concentró, teniendo la esperanza de que algo de sus recuerdos borrados aparecieran. En ese momento no solo brillo la esfera sino que también el rompecabezas del milenio, la cicatriz en forma de dragón de Anzu y también apareció el dije de las dimensiones, ella no logro decir nada, ambos fueron rodeados por una brillante luz.
En las calles de Domino
Axel camina apresuradamente, mira a su alrededor y ve varias formas, a diferencia de la otra vez esas se notan que son figuras humanas. No le gusta nada la situación, desde que abandonó la casa de Anzu lo seguían y tenía las sospechas de que se trataba de los sirvientes de Zorkius. Esto no iba para nada bien, desde que paso ese accidente del día anterior con las criaturas de las sombras, pareciera que lo estuviesen vigilando todo el tiempo. Aceleró el paso, tenía que ir lo más rápido posible al templo antiguo, como odiaba ese lugar pero tenía varias cosas que hacer antes de revelarse por completo de Zorkius. En el templo se hallaban varios objetos y sobre todos pergaminos que le ayudaría en la enseñanza y experiencia que Anzu necesitaba como guardiana del dije de las dimensiones. Tenía que apurarse y sobre todo hablar con Kisara.
Al llegar a su destino, se sorprendió a ver a este casi desierto como si estuviese abandonado, entro sigilosamente y observo sus alrededores pero no había señal de nadie. Se dirigió hacia lo que antes era su habitación, era a diferencia del lugar, bastante ordenada y moderna con todos los objetos que esta contenía, pero solo se limitó a llevar con él una gran mochila verde. Al salir de su cuarto corrió en dirección de donde se hallaba las celdas, preocupado por Kisara pero estas se encontraban bacías, no había señal de la chica de ojos azules por ninguna parte, un escalofríos le invadió por todo el cuerpo al ver las rejas destrozadas. Sabía que no tenía que dejar sola a su amiga pero el descerebrado de Ridieur lo había mandado a realizar una orden sobre la esfera del olvido y Anzu. No tuvo elección e irse del lugar dejando a la ojiazul lastimada en la celda, en ese momento se enojó el mismo por obedecer a los tipos malos. No había nada más que hacer, solo esperaba que Kisara estuviera bien pero en el fondo sabía que eso no era posible, lo que más deseaban de ella era su poderosa alma.
Axel llego a una de las puertas gigantescas del templo, la abrió como pudo y se adentró en su interior. Si uno olvidara en donde se encontraba podría decir que se trataba de una gran biblioteca con una infinita variedad de libros lo cual sería un paraíso para cualquier amante de la lectura, la cantidad de textos era impresionante pero eso no era exactamente lo que él buscaba. Dio una mirada rápida a todo el lugar hasta que pudo detectar que en un sitio apartado de todo se hallaba los pergaminos que necesitaba. Se acercó rápidamente y tomo todos lo que podía, menos mal que se le ocurrió traer su mochila sino era imposible llevar consigo tantos papeles. Una vez terminado con todo se dirigió al sótano del templo aunque al pensarlo era raro que este tuviera uno pero no le dio importancia y se dirigió a dicho lugar.
El sótano estaba tan lleno de polvo que a uno le costaría respirar, para su suerte le costó pocos minutos hallar lo que quería ya que por raro que parezca, se encontraban a la mano. Objetos de distintos tamaños, sagrados y importantes fueron guardados en la mochila que ya empezaba a pesar por la cantidad de cosas, el joven se sentía un ladrón al llevarse tantas cosas del templo. Axel suspiro y se dirigió a la salida pero al pisar un pie afuera del templo se topó con una docena de monstruos del reino delas sombras entonces él se puso en guardia hizo aparecer su espada en un segundo a otro.
- ¿Creíste qué no me iba a dar cuenta de tu traición?- Dijo una voz que el chico por lástima tanto conocía.
Axel por el rabillo del ojo logró ver a Rideur quien lo miraba con repugnancia.
- Pues, pensaba que podía salirme con la mía o que sea por una vez- Dijo él mientras sonreía de lado y lo miraba divertido.
- No sé qué te causa tanta diversión muchacho- Dijo Rideur molesto.
- Emmm, déjame pensar por un momento ¿Puede ser tu superioridad fingida? O como crees que yo te temo- Dijo Axel burlonamente.
- Te enseñare a respetarme niño maleducado- Dijo molesto Rideur mientras ordenaba a las criaturas a atacar al joven.
Axel por su parte se rio y se desasió sin problemas de los monstruos con unos pocos movimientos pero lo que parecía fácil no lo fue para él, la herida de la anterior batalla lo había dejado mal del brazo pero no iba a dejar que la serpiente de Rideur se diera cuenta de ello.
- Te ves agotado Axel ¿Todavía andas mal del brazo?- Se burló esta vez el sirviente de Zorkius.
- Si observaras bien la situación verías que no es ningún problema para mí- Dijo Axel mientras señalaba a los monstruos.
El hombre miro los restos mutilados de las criaturas desparramadas por todo el suelo mientras le lanzaba una mirada de odio al muchacho que acabo tan fácilmente con sus aliados.
- Cada vez que peleo con las mismas clases de monstruos adquiero experiencia y entonces la próxima vez que tenga que combatir contra ellos, es normal que los derrote fácilmente – Dijo Axel mientras movía su espada haciendo que esta brillara con la luz del sol.
- ¿Te crees muy fuerte? Pero veras que aunque me derrotes no conseguirás nada, yo solamente soy la sombra de alguien peor - Dijo Rideur mientras se acercaba a él.
- Ya lo sé pero no le temo a tu amo y yo no quiero solo vencerte, quiero deshacerme de vos de una vez por todas- Le respondió el joven mientras lo amenazaba con su espada.
- No creo que sea tan fácil como crees niño- Dijo Rideur mientras sacaba de su túnica una daga y se abalanzaba sobre Axel.
El siervo de Zorkius trataba de apuñalar al ojiverde pero este era hábil y esquivaba cada estocaba que el hombre hacía, cada arma hacia chispas y un sonido agudo cada vez que estas se tocaban. Axel logró de un solo movimiento cortarle una mano a Rideur quien retrocedió mientras soltaba un alarido de dolor mientras que de su herida salía sin parar un chorro de sangre tan roja como el mango de la espada de su ponente. La daga del hombre cayo pesadamente al suelo junto con su mano.
- ¿Qué se siente ser derrotado por un niño maleducado?- Pregunto Axel acercándose al hombre que se encontraba arrodillado mientras maldiciendo y se tocaba la herida tratando de parar el sangrado de esta.
- Sos un idiota, mientras está perdiendo el tiempo conmigo, tu amiguita está en manos de Zorkius- Se ríe con locura- Prepárate la próxima vez que la veas ya que será la última vez que vas a respirar.
Axel extra enojado aprieta con fuerza el mango de su espada hasta que sus manos quedaron blancas y levanta el brazo que sostenía aquel objeto para luego decapitar a Rideur de un solo movimiento. La cabeza del hombre callo y rodo un poco hasta que paro cerca del joven quien vio la expresión de la cara de RIdeur la cual era de burla, llena de satisfacción por lo último que sus labios pronuncio. Axel se dejó tirar al suelo mientras miraba el cuerpo inerte que se hallaba delante de él, el cual brotaba un rio de sangre pero se quedó en shock al notar que esta se tornó negra como el alquitrán y que el cuerpo sin vida se iba desvaneciendo lentamente hasta no quedar nada. La respiración del chico de ojos verdes era entrecortada, pero poco a poco se fue tranquilizando, se paró del piso temblando ligeramente mientras tenía un poco de nauseas, la cabeza del tipo asesinado estaba desfigurando y se desvaneció como el resto de lo que había sido Rideur. Axel suspiro y tomo su mochila para luego seguir con su camino, al menos tenía la posibilidad de ayudar a Anzu y capas en el proceso salvar a Kisara, se sentía de lo peor al haber puesto en peligro a su amiga. Se fue alejando del templo con la cabeza gacha mientras pensaba preocupado que era lo que le había sucedido a Kisara y susurraba para sí un "lo siento" que se lo llevo l viento y se perdió en el ruido de la ciudad.
Horas antes, en el templo antiguo
Kisara se encontraba sentada en el piso de la celda, la húmeda y horrible antigua celda ¿Cuántos años se suponía que tenía esa cosa? ¿Unos seis mil años quizás? Sea lo que sea se notaba que nadie se gastaba para mantener el lugar en condiciones aceptables, había moho e insectos por todas partes. Odiaba el sitio en el cual se encontraba y para colmo Axel la había abandonado, solo esperaba que estuviera bien, por lo descuidado y confiado que es seguramente ya se metió en problemas, tenía la sensación de que algo malo iba a pasar. Golpeó con frustración los barrotes de metal, suspiro pesadamente y despejo de su cara un mechón de cabello. Axel era un tonto y la situación no cambiaba, ella pudriéndose en una celda, Anzu confundida por toda la situación, al menos es lo que ella creía desde su última conexión con su amiga, un tipo con pasado desconocido que amenazaba el futuro de todos, entre otras cosas que ni quería pensar.
Sus pensamientos son interrumpidos por el ruido de pasos acercándose firmemente hacia ella, de un momento a otro ante ella se encontraba Riedeur o al menos eso ella creía pero a fijarse bien era alguien desconocido. Esa persona era gigantesca, de hecho no tenía ni idea si se le podría llamar así, poseía una mirada de sangre, una capa oscura lo tapaba por completo pero era imposible no notar las deformidades que tenía en su cuerpo. Kisara retrocedió asustada cuando aquel sujeto de un solo golpe derribó la reja de la celda como si de papel se tratara. Con ojos desorbitados la criatura la tomo por el brazo y la obligo a pararse, ella trató de soltarse, escapar pero no resulto ya que parecía que esa cosa tenía fuerza inhumana, le apretó fuertemente el brazo como señal de que se tranquilizara o algo malo pasaría, de un grito la joven dejo de moverse, segundos después se vio arrastrada no muy delicadamente, por el mugroso suelo. Al pasar unos minutos Kisara se encontraba en frente de Zorkius el cual la miraba con una sonrisa burlona.
- Te preguntaras la razón de porqué estas aquí- Pregunto dirigiéndose a ella quien no le respondió.
- Ya puedes soltarla Plemius- Ante esto la criatura gruño y la soltó haciendo que Kirara se golpeara contra el piso.
- ¿Esa cosa tiene nombre?- Pregunto ella mientras trataba de levantarse.
-Sí, algo así, es una de mis criaturas más confiables- Dijo Zorkius indiferente.
- ¿Vos la creaste?- Pregunto ella incrédula.
- Claro, fue uno de mis primeras creaciones, con el tiempo se fue más fácil y divertido, más cuando observas como estas devoran a sus víctimas inocentes- Dijo Zorkius mientras sonreía.
- Eres un ser de lo más deplorable- Dijo Kisara mientras lo miraba con odio.
- Me lo han dicho millones de veces y ya lo tomo como un cumplido.
- No deberías- Dijo ella mientras lo miraba fijamente.
- Y vos no deberías dirigirte hacia mí de esa manera o se te olvida de que yo te reviví y que te puedo matar si lo deseo- La amenazó él.
- Entonces hacerlo- Digo seriamente Kisara.
- Eso es lo que me agrada de vos- Se levanta y se acerca a ella- Eres valiente y tu alma es pura, tienes un poder en ella conocido como el dragón de los ojos azules- Sonríe desagradablemente- Quiero ese poder que yace en ti.
- Ni en sueños lo conseguirás- Dijo ella mientras trataba de alejarse.
- ¿Estas segura de eso? Pensé que habías notado que siempre obtengo lo que quiero cuando quiero donde quiero y tengo todo planeado, se lo que vas a hacer tanto vos como tu amiguito- Dijo seriamente Zorkius.
- Por cierto, capas con ayuda de la protectora se salvó de mis criaturas de las sombras pero vendrán peores.
- ¿Solo somos peones de tu juego?- Pregunto ella enojada.
- Obvio que sí y pronto hare jaque mate, espera y lo veras- Dijo Zorkius mientras se reía.
- No lograras hacerlo, el faraón y Anzu te detendrán- Dijo segura Kisara.
- Lo dudo, están perdidos y vos también- La tomo del brazo- Ahora tu alma como tu poder me pertenece.
- ¡N-no!- Grito Kisara tratando de alejarse pero Zorkius la miro burlonamente y de un hábil movimiento la sostuvo entre sus garras mientras invocaba el poder de la oscuridad y este se apropiaba de la joven quien cayo desmayada a sus pies.
- Ahora siempre me obedecerás, levántate que tenemos cosas que hacer- Le ordenó a la chica que yacía en el piso.
- Sí mi señor- Dijo Kisara mientras se reincorporaba y le hacia una reverencia.
- Todo está saliendo al pie de la letra- Dijo Zorkius mientras sonreía con malicia.
- Vamos Kisara, ya no tenemos ninguna razón de estar aquí, es hora de trasladarnos-Le dijo mientras se dirigía a la salida del templo.
- ¡Señor!- Llamo Rideur acercándose a él.
- Vos quédate aquí, le daremos una sorpresa a Axel ,asegúrate que sufra mucho.
- Como desees amo pero solo dime hacia donde se dirige- Le suplico su sirviente.
- Ya lo tendrías que saber- Lo mira sonrientemente- Voy a dar el siguiente paso de mi plan, es hora de tomar la Corporación Kaiba- Dijo Zorkius para luego desaparecer entre las sombras junto con Kisara.
Fin del capítulo diecinueve.
¿Qué les parecio?
Me costo mucho hacer este capítulo, no me venía la inspiración y tenia un lío en la cabeza. Para que se imaginen, escribia, borraba y así todo el tiempo pero bueno quedo así.
Gracias por los ánimos,apoyo y sobre todo pasiencia a : Rossana's Mind, BlackroSeAmy,ClariEleven, Mepj,srto2000 y a todos los que leen el finc.
Tratare de no tardar tanto en actualizar, igual actualizare pronto mi otro finc, otra vez perdon por tardar tanto.
Espero su opinión sobre el capítulo y sobre todo la historia.
Besos y abrazos psicológicos.
Reviews?
