¡Primer capítulo del año! ¡Que emocion!XD

Espero que les guste n.n

Yugioh y sus personajes no me pertenecen

Marcas del destino

En la corporación Kaiba

Seto Kaiba se encontraba arreglando por sí solo la computadora central de la compañía, ya no confiaba en sus empleados para que hicieran ellos aquel trabajo, por suerte casi terminaba, solo faltaba que terminara de instalarse el antivirus de esta. Una vez todo hecho se dirige a su oficina, necesitaba un descanso, le había costado una gran parte de su tiempo el asunto de la máquina principal, con cinco minutos de relajación y una taza de café bastaría para que pudiera continuar con otros asuntos de la corporación. Entra en su oficina y se sienta cómodamente en la silla mientras toma su café y cierra los ojos, en ese momento tenía mucho dolor de cabeza, en ese instante siente como su artículo de milenio brilla y este le muestra al joven empresario la imagen de Kisara.

A Seto se le resbala la taza de la mano, causando que esta impacte contra el piso, rompiéndose y que el líquido que llevaba se desparrame. El castaño se toca la frente, tenía un mal presentimiento y la imagen de aquella chica no lo ayudaba en nada y para colmo sentía que algo horrible paso y que iba a pasar. Esto no lo tranquilizaba ni un poco, tenía que distraerse y olvidarse de sentimientos tontos pensó paro sus adentros Kaiba mientras suspiraba y dirigía su mirada a la notebook. Pasaron unos cuantos minutos antes de que sonara el ruidoso teléfono que le obligó al joven detener su trabajo para atender dicho aparato.

- Mejor que sea algo importante- Dijo molesto Kaiba, no era nada bueno interrumpirlo mientras trabajaba, eso lo ponía de pésimo humor.

- Señor Kaiba- La voz de la empleada sonaba temblorosa- Es de suma importancia, urgente…- Se escucha un grito desgarrador y de pronto se corta la llamada.

- ¿Pero qué demonios?- Pregunto Kaiba antes de que se escuchara una fuerte explosión que le hizo perder el equilibrio y casi caer.

- Esto no está pasando, no en mi compañía- Dijo enojada mientras trataba de comunicarse con Rolan.

- Señor Kaiba- Respondió este enseguida- Se escuchaban ruidos de disparos en el fondo.

- Me decís qué está pasando – Pregunto con la vos fría que siempre suele usar.

- Vera, unos sujetos extraños han entrado por la fuerza a la corporación, estamos tratando de detenerlos pero estos usan una clase de magia o algo por el estilo, nuestras armas son inútiles y ya varios empleados han…- Se corta la transmisión seguido por otro estruendo que sacude violentamente el edifico.

- Maldita sea- Golpea el escritorio- Menos mal que Mokuba no está aquí, esto no pinta bien- Toma entre sus manos el cetro de milenio- ¿Con que magia? Me suena al reino de las sombras- Dijo Seto mientras iba a investigar lo que estaba sucediendo.

Kaiba baja rápidamente las escaleras ya que el ascensor se había descompuesto y no tuvo otra que tomar ese camino. El empresario al fin llega a la planta baja, observa con detenimiento su alrededor mientras maldecía por lo bajo, todo era un desastre y sin mencionar que cuando apenas avanzo un poco por el sitio se encontró a la empleada tirada inerte en el suelo, con los ojos opacados, sin vida mientras que en su pecho se hallaba una herida mortal la cual emanaba una cantidad considerable de sangre. Su alrededor no era mejor de lo que acababa de ver en ese momento, había vidrios por todos lados, balas esparcidas por el piso, personas inconscientes en cada rincón o al menos eso parecía si era que no estuviesen muertos ya, todos los papeles que una vez estuvieron ordenados en cajones o materiales que uno usa para trabajar se encontraban tirados por todo el lugar. Fuera de todo ese desorden, había un silencio inusual, solo faltaba que alguien apareciera de repente y lo asustara, cosa que no paso, igual eso no tranquilizó al joven de ojos azules. Entonces Seto avanzó lentamente por el lugar, desplazándose como un depredador cuando planea atacar a su presa, en ese momento, a unos cuantos pasos de él ve a una joven que le resulta sumamente familiar. Sin dudarlo Kaiba se aproxima a ella y se sorprende al reconocer a Kisara, la chica que ocupa un lugar en sus sueños y en su corazón, entonces se acerca a ella pero cuando está a solo unos pasos de ella , la joven abre los ojos los cuales se mostraban fríos y sin ninguna expresión, para luego atacarlo. Seto, sin creerlo recibe una herida en su brazo izquierdo, causado por la daga que la chica sostenía entre sus manos.

- Yo no me acercaría mucho, ya que no es lo que parece- Dijo una voz para luego reírse fuertemente.

Kaiba no dijo nada, solo se quedó mirando a Kisara detenidamente mientras ignoraba el profundo corte de su brazo, algo de la chica le dio un mal presentimiento como si no fuera ella en realidad.

- Sí es ella o al menos una parte- Le respondió como si solo con la expresión del joven empresario le diría todo.

- ¿Qué le hiciste?- Pregunto él con calma.

- ¿De todas las preguntas que podrías hacer decidís preguntar eso?- Le respondió con otra pregunta.

- No juegues conmigo- Dijo Seto, aun sin quitarle la vista a Kisara.

- ¿Qué no juegue? Si a mí me encanta jugar sacerdote- Le respondió mientras aparecía detrás de Kisara la figura de un hombre.

-Hasta que por fin decides dar la cara… Zorkius.

- Que curioso que sepas quien soy- Se acerca a Kisara y la toma por los hombros- Seguramente alguien tuvo el pacer de contarte sobre mí- Dijo Zorkius.

- No la toques- Dijo fríamente Seto mientras lo apuntaba con el cetro del milenio.

-¿Me amenazas con un artículo del milenio? Que patético, separados no sirven de nada – Se burló- Kisara, ya sabes que hacer- Dijo Zorkius mientras sonreía con malicia.

En ese momento el cuerpo de la joven se ilumina para luego transformarse en el dragón blanco de ojos azules.

- Es mejor que veas a este dragón y que lo guardes bien en tu memoria porque ya no va a ser la luz que te ilumine los días ya que este se va a transformar en profunda oscuridad- Dijo Zorkius para luego llamar a los poderes del reino de las sombras los cuales rodearon al dragón.

El dragón blanco de los ojos azules rujió de dolor mientras cambiaba de apariencia, sus ojos se volvieron opacos y se tornaron más oscuros, sus garras se alargaron más, le creció dos afilados y largos cuernos, sus dientes se volvieron puntiagudos y más numerosos, su cuerpo se hizo más grande y el color que este antes tenía se tornó negro como la tinta. Ya no había luz en su interior como antes, ahora solo había oscuridad y todo lo que la criatura sentía era odio, rencor, sed de sangre y destrucción. Un dragón corrompido y destruido en su totalidad.

- Imposible- Dijo Kaiba horrorizado por la transformación del dragón que tanto le tenía aprecio.

- Sí, obsérvalo, admira mi nueva creación, di tus últimas palabras ya que será tu muerte a manos de la criatura que siempre amaste y que recientemente era una parte de Kisara- Dijo satisfactoriamente Zorkius mientras sonreía ampliamente.

- No puede ser, Kisara…- Fue lo último que dijo Kaiba antes de ser atacado por el ex dragón de ojos azules y caer mal herido en el suelo.

- Ni si quiera se protegió con su artículo del milenio- Dijo Zorkius mientras miraba al joven desmayado quien aún sostenía el cetro del milenio.

- Kisara, ya podes volver a tu forma humana- Dijo él para que el dragón se hiciese más y más pequeño hasta convertirse en la joven que una vez había sido.

Entonces llega a la corporación la criatura que anteriormente había sido herido por Axel.

- ¿Plemius?- Pregunto Zorkius al ver al ser que había llegado- ¿Qué te ha pasado? Se supone que tendrías que vigilar al traidor de Axel- Dijo Zorkius por lo que recibió como respuesta un gruñido.

- Veo que te dio una paliza, si no te tuviera cierto aprecio no te ayudaría- Le dijo él a la criatura mientras se le acercaba para que una especie de energía oscura le curara las heridas en un segundo a otro.

- Listo, ahora lo único que tenes que hacer es quitar de mi vista la rencarnación del sacerdote de la corte del faraón de aquí- Ordenó Zorkius, ante eso el monstruo asintió y arrastro a Kaiba hasta dejarlo en un callejón, lejos de su preciada compañía.

- Ya me libre de ese inútil, ahora a lo que sigue.

En casa de Anzu

- Ya no te culpes más Axel…

Las palabras de Kisara retumbaban en los oídos de Axel que una y otra vez pensaba "como no culparme" "después de todo por mi culpa estas así" "ahora solo eres un alma incompleta, sin cuerpo, solo un recuerdo de quien eras" "y "todo eso es por mi culpa" "últimamente no hago nada bien"

- Axel, espero que no estés pensando lo que yo me imagino-Le reprocho Kisara mientras se acercaba a él para solo estar a unos centímetros en frente suyo.

- Basta- Suspiro-Dime qué te paso- La miro fijamente- Contádmelo Kisara- Exigió Axel.

- No hay necesidad de que te lo cuente, para resumirlo un gigantesco sirviente de Zorkius la llevo hacia él, este utilizo magia del reino de las sombras para apoderarse del cuerpo y de ella y del poder de su alma, dividiendo en esta en dos- Resumió rápidamente Atem causando una mirada de odio de parte de Axel.

- Lo bueno es que sabemos su siguiente movimiento- Dijo Anzu.

- Lo malo es que se dirige a corporación Kaiba- Dijo tristemente Kisara.

- No creo que valla por Seto- Dijo pensativo Axel.

- ¿Cómo estás tan seguro? Puede ser que quiera su artículo del milenio- Pregunto Atem mientras alzaba una ceja.

- No, su objetivo no son los artículos del milenio, debe de haber otra cosa- Dijo pensativo Axel.

- Haber- Miró a Axel y a Atem- la compañía de Kaiba es muy famosa y reconocida para todo el mundo ¿Por qué se interesaría en eso?- Dijo Anzu

- ¿Puede ser que quiere apoderarse de ella para dominar las mentes de las personas atreves de los discos de duelos que estos poseen?- Dijo Axel ya que era una gran posibilidad.

- ¿Eso es posible?- Pregunto Anzu.

- Si, es algo que millones de personas tienen en común y eso le sería fácil para dominar a los demás- Dijo Axel muy seguro.

- Puede ser, lo malo es que no significa nada bueno- Dijo seriamente Atem.

- Es "el tipo malo", obvio que no va a ser nada bueno lo que tenga planeado- Dijo burlonamente Axel.

- No me digas, no me di cuenta- Dijo sarcástico Atem.

- Tienes razón, no te diste cuenta como un millón de cosas más- Le contesto el joven de ojos verdes.

- Y qué hay de malo con eso, por lo menos no estoy en ambos bandos- Se defendió el faraón.

- Eso no tiene nada que ver- Dijo Axel molesto.

- Claro que tiene que ver, capas yo hubiese sabido las cosas si estuviera cerca del maniático que elabora todo- Dijo Atem mientras se cruzaba de brazos.

- O que sea puedo ayudar más que vos- Dijo Axel mientras le sacaba la lengua.

- No te creo, la última vez fue Anzu quien ayudo, no vos- Dijo Atem poniendo mala cara.

- ¿Estás seguro de eso?- Lo miro como si estuviera diciendo incoherencias- ¿Quién mato a Rideur? ¡Yo! ¿Quién casi anquilla a esa cosa que me seguía? ¡Yo!- Dijo Axel mientras se acercaba al faraón.

- Sí, hiciste un buen trabajo dejándola escapar- Le contesto Atem descruzando sus brazos para luego pararse.

- Cuidado, solo porque me confié- Se volvió a defender Axel el cual ya estaba frente a frente del tricolor.

- Bueno, eso es lo que uno nunca debe de hacer en plena batalla- Le reprocho Atem.

- ¿A, sí?- Pregunto enojado Axel, parecía que ambos jóvenes en cualquier momento se iban a agarra a piñas.

- Ya basta, me hartaron los dos- Miro enojada a Atem- Se supone que vos sos un faraón y…- Miro a Axel- Vos un, lo que seas, ya no me interesa- Le s lanzó a ambos una mirada que uno diría que podría matar- Se pueden comportar, parecen niños de cinco años que pelean por un juguete- Dijo Anzu para luego estufar mientras se dirigía a su habitación- Y… ahora me voy a preparar para irme a la escuela de baile y…- Miro a Kisara- Kisa, vos no tenes que soportar a estos dos, mejor regresa al dije- Finalizo ella mientras Kisara se reía y volvía al interior del dije y Anzu entraba a su habitacion y cerraba fuertemente la puerta de su cuarto.

Axel y Atem se sentaron en el sillón para después mirare el uno al otro y luego observaron el lugar donde ese había ido la castaña, por extraño que parezca, dejo a ambos jóvenes callados. Bueno solo por unos pocos minutos…

- ¿Niños peleando por un juguete?- Hace una mueca y mira a Atem- ¿Cuál sería el juguete?- Pregunto Axel.

- Ya cállate Axel- Dijo cansado el faraón.

- Es que solo era una pregunta- Dijo Axel mientras hacía pucheros.

-Por Ra ¡Que infantil puede llegar a ser! Es peor que Joey- Pensó Atem mientras se frotara con la mano su frente.

En su habitación, la joven de ojos azules se dedicaba a preparar su bolso, al terminar se dispuso a cambiarse, se vistió con ropa cómoda y deportiva que consistía en una remera de mangas cortas de color amarillo, un pantalón corto de color negro, unas zapatillas negras y como accesorio un reloj de color neutro. Cuando por fin estaba lista, bajo las escaleras y miro a ambos chicos que estaban sentados en el sofá mientras tenían una animada charla, lo cual le extraño ya que hace unos momentos estaban peleando infantilmente.

- Entonces es mejor que lo hagamos de esta forma…- Dijo Atem mientras Axel asentía.

- ¿De qué hablan?- Pregunto con curiosidad Anzu.

- Solo de cómo va a ser tu entrenamiento- Dijo Axel seriamente.

- Bueno, entonces los dejaré tranquilos, nos vemos más tarde- Dijo Anzu mientras sonreía.

- Anzu- La llamo Atem quien se acercó apresuradamente a ella.

- ¿Qué pasa Atem?- Pregunto ella mientras lo miraba fijamente.

- Ten mucho cuidado afuera ya que podes se atacada- Dijo él pregunto preocupado.

- Tranquilo, no me va a pasar nada, puedo arreglármelas sola- Trato de convencerlo Anzu.

- Esta bien pero yo te voy a buscar-Le dijo Atem mientras sonreía de lado.

- Bueno- Sonríe- Dentro de una hora y media en la academia de baile- Dijo Anzu contenta.

- Genial, nos vemos haya entonces- Dijo Atem para luego robarle un beso el cual Anzu un tanto sorprendida le corresponde.

- Nos vemos al rato Anzu- Dijo Axel molesto ante la acción de parte del faraón.

-Anzu le sonríe tímidamente a Atem para luego despedirse de Axel e irse.

- ¿Era necesario que la beses delante de mí?- Pregunto Axel mientras miraba enojado a Atem- Lo hiciste apropósito - Se quejó.

- ¿Y qué? ¿A caso te importa?- Pregunto el faraón

- Lo que me importa es Anzu, no quiero que salga lastimada- Dijo seriamente el ojiverde.

- Eso no va a pasar- Le respondió seriamente el tricolor.

- Eso espero porque ella por vos es capaz de sacrificar todo- Dijo algo melancólico Axel.

- ¿Poe qué lo decís de esa forma?- Pregunto Atem extrañado por el tono de voz del chico.

- Solo porque es lo que paso, solo quiero saber si vos estas dispuesto a dar lo mismo que ella hace por vos- Dijo Axel aún perdido en sus recuerdos.

- Sí, lo haré, no tenes ni que mencionarlo ya que siempre la he cuidado, aunque mucho no recuerde lo que paso en el pasado entre nosotros, siempre sentí que tenía que protegerla- Dijo Atem recordando todas las veces que ayudo a la castaña.

- Espero que digas la verdad, ahora continuemos arreglando el tema de los combates- Dijo Axel cambiando de tema ya que está satisfecho de lo que dijo el faraón.

- ¿Estás seguro que Anzu va a tener que pelear de esa forma?- Pregunto Atem.

- ¿Con espada?- Sonríe- Pues claro que sí, hay que tratar que no utilice todo el poder del dije de las dimensiones, al menos mientras no sepa usarlo adecuadamente ya que este puede destruirla a ella- Dijo Axel.

- Comprendo tu punto de vista pero igual ella debe aprender cuanto antes a utilizar aquel preciado objeto- Dijo seriamente Atem.

- Sí, para eso traje muchos pergaminos y algunos objetos sagrados que la van a ayudar y…- Miro sonrientemente a Atem- Vas a tener que entrenar también con ella.

- ¿Yo? ¿Por qué? Se defenderme bien y también puedo utilizar bien la espada- Dijo el tricolor mientras alzaba una ceja.

- Sí, sí, sí, lo que no te diste cuenta "mi faraón"- Dijo burlonamente Axel- es que te olvidaste como usar correctamente la espada espiritual que por cierto anteriormente era tuya y no es una espada cualquiera.

- Ya me había dado cuenta- Dijo Atem ignorando el gesto burlesco del chico.

- Bueno, entonces tengo pensado…– Hizo una mueca como si le costara decirle lo próximo que estaba pensando- Enseñarte a usarla o al menos ayudarte a practicar con esta- Dijo Axel.

- ¿Seguro? Podes arrepentirte, no quiero que te de algo por tanta generosidad- Dijo un poco divertido Atem al ver la expresión de Axel.

- Estoy seguro, solo espera que se me pace el malestar que tengo por ofrecértelo- Actuó Axel siguiéndole el juego al faraón- Por cierto ¿No quieres ver con qué vamos a trabajar los tres?

En la academia

Anzu por fin llega al lugar que se había esforzado tanto por ingresar, la academia de baile era un sitio poco concurrido ya que eran muy exigentes. La joven de ojos azules caminó nerviosamente entre los pasillos del edificio, aunque no era su primera vez estando allí, estaba sumamente nerviosa ya que después de todo, era su primer día de clases. Entonces la castaña entró al salón de clase el cual era bastante espacioso, muy diferente al cual ella estuvo para dar la prueba, tenía un espejo que ocupaba todo un lado de la pared y el resto estaba pintado de un color verde agua, ella se fijó que en aquel sito solo habían unos quince alumnos que se preparaban para la clase del día, entonces se dispuso a hacer lo mismo que ellos. Pasaron unos minutos y entro el profesor quien era muy alto y atlético, con pelo grisáceo que a simple vista se podría decir que tendría casi cuarenta años.

- Hola a todos, espero que estén listos para empezar, primero haremos un calentamiento bailar un poco de pop y después veremos si nos vamos para lo clásico como el valet o si nos inclinamos a algo más movido- Dijo el profesor quien se acercó a Anzu- Espero que estés cómoda señorita Mazaki, para que sepas soy el profesor Dalian.

Anzu asintió contenta y empezó con mucha energía la clase, después de todo era una gran oportunidad de realizar lo que más quería y más que después la pasaría a buscar la persona que tanto amaba, a pesar de todo lo de Zorkius, lo que le paso Kisara y todo en ese momento se sentía en paz, la música la relajaba y se perdía en ella, en un momento a otro ya se había olvidado de lo que estaba pensando.

Un tiempo después

Para Anzu sale cansada de la academia, nunca se imaginó que fuese tan agradables las clases pero eso sí muy duras, por eso estaba fulminada, no veía la hora de irse a su casa, solo lo que faltaba era que apareciera Atem para irse los dos juntos. La castaña observa su alrededor, todos sus compañeros se habían ido ya y se encontraba ella sola afuera del edificio, no pintaba nada bueno la calle, por suerte logró ver al faraón quien se apresuraba para estar al lado de ella.

- Por fin llegaste, como tardaste me preocupe- Dijo aliviada Anzu mientras se acercaba a él y empezaban a caminar juntos.

- Lo sé, es que Axel me quería mostrar todos los pergaminos y cosas que trajo que por cierto eran como cien- Dijo molesto Atem- Para colmo quiere que apenas llegues te pongas a entrenar, para mí solo quiere estar con vos.

- Creo que siempre fue así de…para un poco ¿Pasar tiempo conmigo? Solo quiere ayudarme y solo somos amigo… no me digas que…- Anzu dudo por un momento en decirlo- ¿Estas celoso?- Pregunto ella mientras se reía.

- ¿Qué? – Paro de caminar- ¿De Axel?- La miro extrañado- Ni en broma.

- Entonces no tenes que preocuparte ya que siempre he estado enamorada de alguien más y lo que siento es tan fuerte que ni cinco mil años lo pudieron desvanecer y nunca será posible, porque es eterno- Dijo ella mientras le giñaba un ojo causando que Atem se sonrojara, definitivamente eso sonaba a una declaración que hizo que al instante Anzu también se pusiera roja y no supiera que decir o hacer.

- Anzu…- Empezó a decir el faraón pero fue interrumpido por un ruido que provenía cerca de ellos.

Atem mira a Anzu para luego decirle que se quede detrás de él ya que podía ser algún sirviente de Zorkius, el faraón avanzo lentamente mientras miraba atentamente su alrededor. Al poco tiempo se deja ver la figura de una persona que cuando se acerca a la luz cuando el faraón y Anzu lo logran ver se sorprenden a reconocerlo.

- Pero si es… Kaiba- Dijo Anzu quien avanzo para estar al lado de Atem mientras miraba con horror como se encontraba Seto.

Kaiba los miro seriamente, parecía no importarle que estuviera mal herido ni que apenas podía ponerse de pie solo se quedó observándolos mientras sus ojos se apagaban y caía desmayado. Anzu al verlo desplomarse gritó mientras que Atem se apresuraba a ayudarlo.

Fin del capítulo veintiuno

Pregunta cotidiana: ¿Qué les parecio? ;)

Gracias por su apoyo, paciencia y... ¿Qué más era? a sí, ya me acordé reviews a:Rossana's Mind,maridalia1962,srto y a todos los que leen este finc (y los que capas me olvide escribir)

Porfavor dejen reviews, me alegran y me animan a seguir con la historia ¿Y saben qué más? ¡Es gratis! XD

Nos vemos en el próximo capítulo!

Besos y Abrazos psicológicos n.n

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