Hola a todos!
Espero que les guste el capítulo n.n
Yugioh y sus personajes no me pertenecen.
Marcas del destino
Yugi se encontraba en el sofá de la sala mientras miraba su mazo de duelo un poco pensativo, lo extraño era que no le prestaba atención a las cartas que este contenía ya que estaba algo preocupado por el faraón, últimamente se comportaba algo raro pero eso le pareció que era por el asunto del regreso de la oscuridad. Pero igual cuando se despertó ese día le extraño que Atem no se encontraba en la casa, pensó que algo malo le había pasado pero luego razonó ya que era un tanto exagerado, tal vez fue a dar una vuelta para despejarse o algo así, lo más extraño era que no le había dicho dónde se iba, solo esperaba que regresara pronto.
En ese momento escucha el timbre de la casa, Yugi deja sus cartas en la mesita y se dispone a abrir la puerta.
- Hola viejo- Dijo Joey mientras le sonreía.
- Hola Joey ¿Cómo estás? Desde ayer que no te veo- Dijo Yugi mientras lo dejaba entrar a la casa.
- Bien Yugi- Dijo mientras entraba y se sentaba en el sofá.
- ¿Cómo te fue con Mai?- Pregunto el tricolor.
- ¿Qué decís?- Pregunto nervioso Joey.
- Ya sabes, lo de la cita de ayer- Dijo el tricolor sin mucha importancia.
- No era una cita, era una salida…- Dijo Joey nerviosamente.
- Con la chica que te gusta- Se ríe- Vamos, no engañas a nadie- Ante eso Joey suspira.
- Podría decir que… estuvo genial- Dijo mientras se le ponía las mejillas rojas al recordar el día anterior.
- Vamos Joey ¿Me lo contas?- Dijo Yugi.
- ¿Desde cuándo te interesa? Yo no te digo nada cuando hablas con Rebecca o cuando salís con ella- Dijo Joey.
-Joey no digas eso, Rebecca es mi amiga y cuando nos vemos es….- Dijo nervioso Yugi.
- Una visita entre amigos ¿No?- Pregunto Joey mientras se reía al ver la expresión del tricolor.
- No es gracioso Joey- Dijo Yugi.
- Está bien viejo, cambiando de tema ¿Y Atem?- Preguntó Joey.
- Pues desde esta mañana que no lo veo, capas tenga que ver por lo de ayer- Dijo pensativo el tricolor.
- Alto ahí ¿Hay algo que no me has contado?- Preguntó Joey.
Entonces Yugi le resumió todo lo que le dijo Atem el día anterior.
- Y ahora me lo dices ¿Soy el último en enterarme?- Dijo Joey.
- Tristán no lo sabe- Dijo Yugi.
- ¿Qué importa Tristan? ¿Por qué no me lo dijiste antes?- Pregunto el rubio.
- Porque no te vi o te olvidas que tuviste una cita- Ante eso Joey se queda callado.
En las calles de la ciudad Domino
Atem trataba de hacer reaccionar a Kaiba pero no lograba, el joven empresario se veía destrozado, Anzu por su parte estaba inquieta en su lugar, estaba asustada, Seto estaba muy grave, sangraba mucho y parecía más muerto que vivo. La castaña quería ayudar a Kaiba pero no sabía cómo, se había quedado en shock al verlo en ese estado.
- "Piensa Anzu, debe de haber una manera de ayudarlo, no quieres ser inútil, no quiero volverme a sentirme así"- Se dijo Anzu mientras trataba que se le ocurriera algo.
- ¡Anzu, Anzu!-Le llamó Atem quien se veía preocupado mientras trataba de levantar del piso a Kaiba- Me ayudas con Seto, no creo que él resista mucho en estas condiciones.
- Atem… yo…- En ese momento se le ocurrió una idea- "Cómo no lo había pensado antes"- Se reprochó ella mentalmente- Atem, es mejor que nos teletransportemos con el dije de las dimensiones, hay que ayudarlo cuanto antes- Dijo la castaña mientras tomaba el dije en sus manos el cual brillaba extrañamente- "Seguramente por el alma de Kisara, ella debe de estar súper mal al ver como se encuentra la persona que tanto ama"- Pensó tristemente- Vamos-Le dijo ella una vez que se acercó a ambos jóvenes para luego los tres desaparecieran en un instante a otro.
En casa de Anzu
Ajeno de todo, Axel estaba tranquilamente tirado en el sillón con una expresión de aburrimiento en su rostro mientras cambiaba una y otra vez de canal de la televisión. Estaba por concluir el programa que se encontraba viendo el cual era de autos ya que le había llamado la atención pero este se le volvió cansado porque a cada rato saltaba la propaganda y perdió el interés que había llegado a tener. Después de un rato decidió buscar otro programa y entonces encontró uno de historia que hablaba sobre la época de los samuráis, lo que más le gusto fue observar las espadas de esos años.
-Ña, mi espada es mil veces mejor ¡Esas basuras no podría ni si quiera con un monstro del reino de las sombras aunque este fuese súper débil!- Dijo Axel al ver supuestamente "una de las mejores espadas de ese siglo"- Capas uno la pueda usar como untador de manteca o para pelar papas- Apago la tele- ¡Que aburrido! ¿Cuánto más van a tardar esos dos? Espero que no haya pasado nada malo, aunque Anzu este con el faraón pero igual eso no me tranquiliza.
Axel se levanta del sofá mientras hacia una mueca de dolor y camina hacia el baño, justo se había acotado en una mala posición ya que esta provocó que le diera puntadas de dolor en el brazo, normalmente no se quejaba de sus heridas pero la que le causo cuando lucho contra una cantidad considerable de monstruos del reino de las sombras fue grave y más por el esfuerzo que hizo al enfrentarse a Rideur y en su encuentro con el monstruo de Zorkius, lo dejo peor. Una vez en el baño se mira en el espejo, su remera favorita que antes era amarilla ahora estaba mezclada con otros colores pero estos eran de sangre, la azul del monstro desfigurado y rojo de su propia sangre y la de ex sirviente de la oscuridad. Pero eso no era lo peor, también tenía una mancha gigante de sangre en el brazo izquierdo y de este no dejaba de brotar aquel líquido vital, manchando no solo la remera si no el piso del lugar, al parecer se le volvió a abrir la herida y eso era una mala señal. Suspiro y fue a buscar su mochila, capas había tomado alguna remera de su cuarto aunque lo dudaba, revolvió todo el bolso y siempre encontraba cualquier cosa menos lo que necesitaba, por lo menos logró hallar uno de los viejos remedios para lastimaduras entonces arrojo la mochila en el sofá de la sala y se fue nuevamente al baño, por lo menos se iba a vendar la herida, en total no le molestaba estar cubierto de sangre.
Minutos después el joven de ojos verdes se sentía como nuevo aunque no podía mover muy bien el brazo y que debió usar varias vendas ya que la hemorragia no cesaba pero al final logro pararla, ya un poco más aliviado se dispuso a hacer otra cosa mientras esperaba a Atem y a Anzu. Entonces decidió chequear algunos pergaminos.
- Espero que vengan pronto, es aburrido repasar los pergaminos- Dijo Axel con la mirada pegada al trozo de papel que tenía entre sus manos. En ese momento aparece una luz brillante para luego que esta se desvanezca y deje ver la figura de Atem y Anzu pero enseguida el ojiverde se dio cuenta de que algo no andaba bien al notar que el faraón traía en su espalda a otra persona – Dicho y hecho, por fin llegaron pero… si ese es….- Dijo sorprendido Axel al reconocer a Seto.
- ¡Axel no te quedes ahí parado como un idiota, ayúdame con Kaiba!- Le grito Atem.
- Atem, no es forma de tratarlo- Le regaño Anzu.
- Tiene razón Zu ¿Dónde está tus modales faraón?- Se burló Axel.
- Anzu no lo protejas y si no te das cuenta Kaiba está mal- Dijo molesto el faraón- Y vos es mejor que hagas lo que te digo- Dijo dirigiéndose a Axel.
- Estamos de mal humor hoy ¿Eh?- Dijo Axel mientras se acercaba a ayudar.
-Ya cállate Axel- Dijo entre dientes Atem.
- Dejen sus discusiones para después, apúrense que hay que curarlo- "¿Estaría bien si lo acostamos en el sofá o sería mejor en una cama?"- Pensó Anzu mientras miraba a Atem y a Axel que de nuevo discutían- No, mejor que lo lleven a mi cuarto así podré atenderlo mejor y estará más cómodo- Chicos mejor llévenlo a mi habitación.
-¿Qué?- Preguntaron ambos chicos al mismo tiempo por lo cual se molestaron.
- Lo que escucharon, yo ahora los alcanzo, voy a buscar el botiquín de primeros auxilios- Dijo ella mientras ignoraba las quejas de los chicos y se iba corriendo a buscar dicho objeto.
- ¿A su habitación? ¿Es enserio?- Pregunto Axel mientras alzaba una ceja.
- Cállate de una buena vez y llévalo vos, yo voy a ver si Anzu me necesita- Dijo molesto el faraón mientras Axel cargaba a Kaiba.
- Sí mi faraón, como ordene, yo me encargo del paciente mientras usted ayuda a la sexy enfermera con la medicina- Se burló Axel para luego subir velozmente las escaleras antes que un furioso Atem lo matara por lo dicho.
-¡¿Pero qué es lo que dijiste?!- Pregunto enojado el tricolor.
- ¿Su majestad a dicho algo? Pues no lo logro escuchar claramente desde tan lejos- Dijo Axel para luego reírse.
-¡Basta Axel o te mando al reino de las sombras!- Le gritó Atem ya que estaba harto de las burlas del joven de ojos verdes mientras controlaba las ganas de ir y matarlo, de vez de eso fue a ver a Anzu, eso sí maldiciendo en voz baja.
- ¿Anzu ya encontraste lo que buscabas?- Preguntó Atem mientras entraba a la cocina y ve a la joven que trataba de agarrar el botiquín que se encontraba en una repisa, lo malo era que esta estaba muy alta para castaña que por ese motivo ella estaba arriba de una silla.
- Estoy en eso, solo dame un minuto- Dijo ella mientras se ponía en puntitas de pie y alcanzaba el botiquín.
- Esta muy alto, te podrías caer- Le dijo el preocupado- Déjame que yo te lo alcanzo- Se ofreció el faraón.
-Estoy bien ¿Ves? Ya lo tengo- Dijo victoriosa ella pero cuando se dispuso a bajar perdió el equilibrio causando que se caiga, Anzu cerró los ojos esperando el golpe que nunca llego, solo escucho el ruido del botiquín chocando contra el piso pero ella no ya que fue atrapada por unos fuertes brazos que evitaron que se hiciera daño.
-Te lo dije- Dijo Atem mientras sonreía le gustaba tenerla de esa forma, tan cerca y más porque se veía tan delicada y tierna, sentía que siempre debía de estar con ella y protegerla de cualquier cosa.
-Uff, soy una torpe- Dijo Anzu en voz baja mientras abría los ojos y miraba al faraón.
- A veces- Dijo él.
-Gracias Atem- Dijo sarcásticamente la castaña.
- Sí pero no sos solo eso- Dijo Atem mientras la miraba fijamente y sus ojos producían un brillo intenso.
- ¿A no?- Pregunto ella un poco nerviosa por la mirada del tricolor.
- No- Dijo Atem mientras la soltaba delicadamente para que ella estuviera parada en frente de él, en unos pocos centímetros de distancia- Sos confiable, amable, valiente, poses un carácter fuerte, un buen corazón, apoyas y te preocupas por los demás, el aprecio que les tenes es increíble…- Dijo Atem mientras se acercaba poco a poco a ella pero justo cuando sus labios estaban por tocarse Anzu toco con su mano el pecho del joven y lo alejo.
-Eso no es verdad, casi nunca puedo ayudar, solo sirvo para dar ánimos, solo soy el apoyo de las otras personas, no soy importante, no me considero una persona valiente, no tengo carácter fuerte, soy mandona, no soy como dices, soy una inútil…- Dijo Anzu pero fue interrumpida por atem quien le tomo bruscamente de los hombros haciendo que ella sintiera un poco de dolor por su agarre.
- Ya basta Anzu, no es verdad y vos lo sabes- Aflojo un poco su agarre- ¿Por qué te haces daño a vos misma con palabras que no son ciertas? ¿Por qué no te valoras?- Le preguntó Atem mientras veía como ella evitaba su mirada- Mírame Anzu y dime la razón de que piensas eso.
-Es que así es como me siento la mayoría del tiempo- Le respondió ella mientras lo miraba tristemente.
-Anzu- Le acarició la mejilla- No digas más eso, sos importante y no lo digo por tus poderes de protectora del dije, gracias a vos he logrado muchas cosas Anzu- "Creo que es hora que te lo haga saber"-Pensó Atem- En la isla de los duelista me enseñaste a que es más importante la vida que una victoria, gracias a vos descubrí algunas cosas de mi pasado, me ayudaste a superar lo de Dars, en ese momento estuviste siempre a mi lado, me diste fuerzas para seguir, me enseñaste el valor de la amistad y gracias a vos por obsequiarme el cartucho y tambien gracias a vos junto con los chicos pensara en este pude saber mi nombre a tiempo para derrotar a Zork y al mismo recuperar mis memorias – Dijo Atem mientras sacaba debajo de su remera el collar que ella le había dado.
- ¿Aun lo conservas?- Le pregunto ella en voz baja, apenas lograba hablar ya que estaba aturdida y sorprendida por todo lo que dijo Atem y sus mejillas estaban de un color rojizo.
- Nunca me lo quite, Anzu- Tomo el rostro de ella entre sus manos- No te lo he dicho todavía pero vos sos para mí…- Empezó a decir Atem mientras su rostro se iba acercando nuevamente a ella pero de pronto fue interrumpido.
- Wow, wow,woow,wo- Dijo Axel mientras movía rápidamente las manos-Paren ahí tortolitos- Si no se han dado cuenta hay alguien apunto de cruzar para el otro mundo si no lo ayudamos.
Ante esto Anzu se separó casi de un salto del faraón, completamente sonrojada mientras que Atem estaba hecho una furia por ser interrumpido por Axel en un momento tan importante para él.
-T-tenes razón Axel, mejor voy a ir a ver cómo anda Kaiba- Agarra el botiquín el cual estaba en el suelo - Los veo allá- Dijo Anzu para luego dirigirse a su habitación.
- Axel, es mejor que corras porque te mato- Dijo furioso Atem mientras perseguía al joven ojiverde.
- Tranquilo faraón, no es para tanto- Dijo Axel mientras huía del tricolor.
- ¿Qué no es para tanto? ¡Sí lo fue!- Dijo Atem quien ya tenía a Axel acorralado.
- "Mierda, ya me atrapo"- Pensó Axel- Pero cuando el faraón le iba a pegar, lo logró esquivar - ¡Anzu controla Atem!- Dijo mientras corría para alejarse del faraón.
- Ya cállate- Le gritó el tricolor a Axel mientras tomaba un almohadón del sofá con intención de tirárselo al ojiverde.
- ¡No, la almohada no!- Dijo dramáticamente Axel mientras esquivaba un almohadazo de parte del faraón.
- ¡Atem, Axel!- Les grito la castaña, en ese momento ambos chicos se quedaron quietos, Axel con las manos extendidas en forma de escudo y Atem con el él último almohadón que le quedaba al pobre sofá apuntado al otro chico mientras esperaban el regaño de la joven el cual nunca llego- Chicos déjense de tonterías y vengan a ayudarme, Kaiba se está desangrando- Ante eso ambos jóvenes corrieron hacia la habitación de la chica.
En casa de Yugi
Después de que el tricolor le contara lo del día anterior, Joey se encontraba tirado en el suelo con las manos detrás de su cabeza mientras le contaba a Yugi quien estaba sentado en el sillón verde de la sala.
Flash back
Un nervioso Joey se encontraba en la puerta de la casa de Mai, se le había hecho tarde y para colmo la joven no respondía el timbre. Estuvo esperando como por quince minutos que se le hicieron eternos hasta que ella se decidió en salir y enseguida él comprendió la razón de la tardanza de la joven lo cual era muy raro que lo notara.
Mai llevaba puesto blusa violeta que marcaba su figura, unos jeans negros y unas botas del mismo color que hacia juego con la pequeña cartera que traía en si brazo izquierdo. También se fijó en las pulseritas de plata que llevaba en cada muñeca y del suave maquillaje que tenía puesto en el rostro. Ella al sentirse observada se ríe y le giña un ojo haciendo que este se sonroje y después se acerca juguetonamente hacia él.
- Te tardaste guapo- Dijo Mai.
- Ejeje, digo lo mismo- Dijo Joey mientras ponía uno de sus brazos atrás de su cabeza, un poco avergonzado.
- A comenzar el día, quiero ir a comer a un restaurante caro, después ir de compras, ir a pasear en yate,…..- Empezó a enumerar Mai mientras miraba divertida la expresión del chico que estaba delante de ella.
- ¿Qué? Yo solo quería ir al cine- Dijo él.
- Estoy bromeando, jajaja- Le respondió ella mientras sonreía.
- Me hiciste recordar en el reino de los duelistas cuando te pregunte que querías- Dijo Joey mientras él y Mai lo recordaban.
- Si cuando nos conocimos, cambiaron muchas cosas desde entonces- Dijo ella.
- Pero lo importante es que conseguiste amigos para toda la vida, aunque desconfiaste de nosotros- Dijo Joey mientras le sonreía.
- Ya sé, recuerdo que perdí confianza de ustedes por Dars quien se aprovechó de mí y jugo con mi mente con eso. Creo que todavía no lo supero- Dijo ella mientras desviaba su mirada.
- Por suerte eso ya paso, no te culpes más- Le sonrió- Vamos, tenemos toda la tarde para disfrutar- Le animo Joey mientras se acercaba a ella caminaba juntos.
Unos minutos más tarde ambos jóvenes se encontraban viendo la cartelera del cine.
-¿Qué te parece si vemos una de terror?- Sugirió Mai, ante esto Joey se tensó.
- ¿Terror? Pero si esas dan miedo- Dijo Joey.
- Sí de eso se trata bobo- Suspiro- ¿La vemos o no?- Dijo ella mientras lo miraba fijamente.
- Pues… yo… ¿Y sí mejor miremos una de acción o de comedia? - Dijo Joey evadiendo la pregunta de la chica.
- ¿Para qué una de comedia si te tengo a vos? Mejor veamos una de acción- Se acercó a él y le susurró sensualmente- Y que tenga mucha- Dijo Mai para luego alejarse lentamente de él y giñarle un ojo causando que Joey se pusiera un poco rojo- Y vos haces la fila para comprar las entradas.
- Para ¿Fila? ¡No es justo Mai!- Se quejó Joey.
- La vida no es justa cariño- Dijo ella mientras se sentaba en un banco- Ahora ve ante que se agoten todas las entradas y tengamos que ver la de terror.
Entonces Joey hiso pucheros para luego ir a hacer lo que Mai le pidió.
Luego del cine fueron a comer a un local de comida rápida mientras sostenían una agradable charla, recordando momento, poniéndose al tanto pero eso sí, acompañada por bromas y tonterías de Joey.
- Así que el faraón regresó- Dijo Mai pensativa.
- Sí, después de dos meses pero todo se complicó con el asunto de los Dilers o como se llamen- Dijo Joey mientras tomaba un sorbo de su gaseosa.
- Siempre habrá idiotas que quieran arruinar la vida de los demás- Dijo Mai para luego terminar de comer su hamburguesa.
- Sí pero vamos a darles una paliza y listo- Dijo Joey.
- Claro, como si todo se arreglara a las piñas- Dijo ella mientras se levantaba del asiento.
- ¿Ya nos vamos? Si no has terminados tus papas- Dijo Joey al ver que Mai agarraba su cartera.
- Pues sí- Dijo ella mientras se daba vuelta.
- Espera Mai, te acompaño a tu casa- Dijo Joey.
Mai se volteó a verlo, el chico de una sola vez comió las papas que quedaban en la mesa y se acercó a ella.
- Vamos- Mira como ella estaba alzando una ceja- ¿Qué? No pienso desperdiciar la comida- Dijo él.
Mai suspiro para luego salir con Joey del negocio, en dirección a su casa, al poco tiempo ya se encontraban en la puerta de esta.
- Emmm, bueno Mai, fue… agradable salir con vos- Dijo nervioso Joey.
- Lo mismo digo guapo, la próxima vez yo decido que hacemos- Dijo mientras le giñaba un ojo y abría la puerta de su hogar.
- Eh, Mai- Dijo asiendo que ella lo mirara- Nos vemos otro día y…- "¿Qué más le digo?"-Pensó- Te digo que en serio me gusto pasar tiempo con vos- dijo mientras desviaba la mirada.
- Joey- Mai se acercó a él- Yo también opino lo mismo- Le dijo ella para luego darle un beso en la mejilla, después se alejó del chico el cual estaba sonrojado- Y por cierto no te hagas ilusiones Joseph, no soy una chica fácil- Dijo mientras caminaba lentamente hacia la puerta- Nos vemos- Dijo finalmente antes de cerrar detrás de ella la puerta.
Entonces Joey se quedó un rato más allí, aun sorprendido ante la acción de la chica, luego suspiró y se directamente a su casa.
Fin del flash back
- Joey- Mira al rubio- Solo por curiosidad ¿Cuánto tiempo te quedaste de piedra en frente de la casa de Mai?- Preguntó Yugi.
- Solo unos diez o quince minutos y ¿Qué? No sabía que Mai me iba a besar, me atrapo desprevenido- Se defendió Joey.
Yugi se río para luego mirar la hora, ya había pasado el horario de que Anzu terminara su primera clase en la academia. Entonces el tricolor se levantó con la intención de tomar el teléfono y llamarla a ver cómo le había ido.
- ¿Qué haces Yugi?- Le pregunto Joey mientras se levantaba del suelo.
- Voy a llamar a Anzu- Dijo el tricolor.
- Eh, Yugi, cuando me contaste lo que dijo Atem ¿No crees que se fue a ver a Anzu?- Preguntó Joey.
- Puede ser, se veía muy preocupada por ella ayer y también no durmió bien anoche- Dijo Yugi.
- Capas esta con ella y es mejor esperar que él regrese y te cuente todo- Dijo Joey.
- Tenes razón, mejor hacemos otra cosa- Dijo el tricolor.
- Bueno ¿Qué te parece un duelo?- Ante esto Yugi asintió y se fue a jugar con su mejor amigo pero igual seguí preocupado por Atem.
En casa de Anzu
Axel y Atem entre empujones llegaron a la habitación de la castaña quien estaba arrodillada mientras vendaba las heridas de Kaiba, el dije de la dimensiones estaba flotando al lado de ella mientras parpadeaba.
- Anzu, déjame ver como son las heridas de Seto- Dijo Axel mientras se acercaba a la ojiazul.
- ¿Para qué?- Preguntó ella mientras dejaba que el chico viera a Kaiba.
- Reconozco estas heridas, son similares a las que provocan los monstruos del reino de las sombras- Dijo Axel mientras analizaba cada lastimadura.
- ¿Vos decís que fue atacado por un monstruo? ¿Capas por uno que creo Zorkius?- Preguntó Atem.
- Sí, pero no uno cualquiera, por algunas quemaduras y la piel rasgada, diría que fue uno de clase dragón pero nunca vi que uno pudiera provocar heridas así- Le respondió Axel.
- ¿Un dragón? ¿Puede ser el dragón de ojos azules?- Preguntó Anzu mientras miraba el dije en el cual Kisara estaba inquieta.
-No es posible, ese dragón no puede causar algo tan grave, al menos que lo hayan transformado- Dijo seriamente Axel.
- Como Zorkius tiene poderes del reino de las sombras, capas logró cambiarlo- Dijo Atem también serio.
-Sí, pero…- Dejo de hablar de golpe y miro a Kaiba- No puede ser- Dijo el joven de ojos verdes mientras su rostro tenía una expresión de ¿Pánico?
- ¿Qué pasa Axel?- Pregunto muy preocupada Anzu.
-Mira el brazo de Seto, esta con un raro color, violáceo exactamente, eso indica que alguien lo apuñalo con- Examina mejor el brazo de Kaiba- Una daga envenenada y si no me equivoco es de un veneno muy potente y casi mortal- Dijo Axel.
- Si no sabemos que veneno es Seto va a morir- Dijo asustada Anzu.
- Tranquila, yo sé que veneno es, lo conozco, es el único que actúa con suma lentitud y te mata de apoco- Dijo Axel mientras se dirigía a la puerta del cuarto- Creo que tengo medicina para eso, en unos de los frascos que robé en el templo antiguo, mientras no le vendes ese brazo- Dijo Axel mientras se apuraba a buscar su mochila.
-Axel conoce muy bien el veneno y el arma que lo portaba- Dijo Kisara mientras salía del dije de las dimensiones.
- ¿Cómo sabe eso?- Pregunto Atem.
-Es que esa daga antes le pertenecía a él y luego me la regalo a mí por precaución pero nunca pude usara ya que me tenían encadenada todo el tiempo- Suspiro- Seguramente Zorkius aprovecho a usarla contra Seto mientras estaba mi cuerpo bajo su control, mejor dicho toda el daño le ocasioné yo ya que el dragón de ojos azules también es parte de mí- Dijo tristemente Kisara mientras acariciaba la mejilla de Kaiba.
En ese momento Anzu y Atem se quedaron en silencio, era doloroso ver el estado de Seto y como se encontraba Kisara, ella siendo un alma incompleta y Kaiba al borde de la muerte. Ambos tan cerca pero tan lejos a la vez.
Fin del capítulo veintidós.
Como me costo este capítulo, utilice la areja de Joey y Mai los cules los tenía abandonados igual creo que no fue muy buena la cita que les dí(ustedes juzgen como quedo, a mí todavia no me convence, eso y el principio del capítulo)
Gracias por los reviews, apoyo y ánimos a: Rossana's Mind, maridalia1962, srto y todos los que se toman su tiempo en leer este finc.
Nos vemos en el próximo capítulo.
Besos y abrazos psicolóogicos n.n
Review?
