Lamento la demora, esta vez me tarde vastante en actualizar (en realidad iba a actualizarlo ayer pero me pareció que le faltaba algo, solo espero que sea de su agrado n.n) la próxima vez tratare de traerles más rápido el capítulo.

Espero que les guste!

Yugioh y sus personajes no me pertenecen.

Marcas del destino

Kaiba se encontraba sentado en la cama, con los brazos cruzados mientras observaba a Kisara y cada tanto a Atem quien lo vigilaba, con la patética idea de retenerlo en esa habitación de niña, no sabía que era más humillante, tener como niñero al faraón o estar en una cama adornada con flores de colores y peluches cerca de esta. De verdad el gran Seto Kaiba había caído muy bajo, era humillante estar en esa situación, para colmo no podía hacer la gran cosa, aunque quisiera escaparse de ese lugar, era difícil que lo lograra, estaba muy débil, sin embargo nunca lo admitiría ni permitiría que lo cuidaran como a un pobre enfermo, tan solo por tener unas cuantas lastimaduras, sin mencionar el la pésima sensación de que todo le daba vueltas y una jaqueca increíble, acompañada con un poco de nauseas.

Aún no podía creer que en ese momento se hallaba, tanto en ese estado deplorable por la reciente paliza que le habían dado, que sería lo negativo, sumado con todo lo que le pasó anteriormente y lo positivo, dentro de todo, que Kisara se encontraba a su lado. Sí, esa joven lo cambia todo, siempre lo hacía y era la única, a parte de su hermano, que haría todo por ella y la primera que lograba penetrar la barrera que hace tiempo había construido para alejar a todos. De verdad estaba agradecido de que esa hermosa joven estuviera a su lado, sin importar lo que pasó y pasara, ella siempre estaría allí con él, ayudándolo, cuidándolo siempre. Lo mejor que hasta ahora le había pasado era verla una vez que había recobrado la conciencia.

Flash back

Seto despertó sobresaltado, su respiración era irregular y sentía todo su cuerpo pesado y adolorido. El chico, un poco desorientado, observo su alrededor, extrañándose al ver que se encontraba en el cuarto de una chica, la decoración se lo dejaba muy claro, solo estaba la pregunta de… ¿Cómo había llegado ahí? Lo último que recordaba era que estaba en su compañía y que lo ataco el dragón de ojos azules, Kisara,… no ,negó rotundamente, no era el dragón que tanto le tenía aprecio, ni la joven de sus sueños, se parecían pero no podía ser eso verdad.

Entonces Kaiba trató de reincorporarse pero solo con dificultad pudo sentarse, mientras hacia un quejido de dolor, él observo que estaba gravemente lastimado y que al parecer alguien se había tomado la molestia de vendarlo en el pecho y en uno de sus brazos. En ese momento Seto cayó en la cuenta que no solo lo habían atacado, dándole una paliza, sino que también se apoderaron de su compañía y ni siquiera sabía que había sido de esta. No podía creer que en tan poco tiempo había perdido todo por lo que había luchado. Seto apoyo su mano en su frente, le dolía la cabeza y se sorprendió al sentir que estaba muy caliente, era raro para él tener fiebre.

- "¿Cómo te sentís Seto?"- Pregunto suavemente una voz que hizo que Kaiba saliera de sus pensamientos al reconocerla.

- Imposible… ¿Kisara?- Dijo sin creérselo mientras miraba todo su entorno, buscando a la joven que era dueña de esa voz.

- "Estoy al lado tuyo, capas no me veas bien porque no soy muy visible que digamos"- Dijo un poco triste la ojiazul.

- Pero… ¿Cómo es posible que vos estés aquí? – Dijo un tanto sorprendido Seto, al verla.

Kisara se lo quedó viendo fijamente, estaba emocionada al ver que el antiguo sacerdote estuviera despierto y más porque por fin tenía la oportunidad de hablarle. En ese momento ella sintió el deseo de abrazarlo, besarlo, tocarlo… pero era imposible, lo único que podía hacer era verlo y comunicarse con él, algo era algo pero… no era suficiente. Si tan solo tuviera su cuerpo, si tan solo estuviera completa… si tan solo todo fuese diferente.

- Pensé que vos estabas con Zorkius, yo te vi, me atacaste- Dijo fríamente Kaiba, aunque no deseaba hablarle así a Kisara pero tenía que saber que estaba pasando, sin mencionar que en esos momentos le era difícil confiar en ella.

- "Seto… yo…"- Dijo Kisara, un podo dolorida ante la frialdad del castaño, nunca había pensado que le hablaría él así y eso dolía y mucho- "Te lo puedo explicar, esa no era yo- Hizo una pausa- Bueno sí era yo, pero no, quiero decir, una parte de mí".

- Explícate- Le exigió él.

- "Zorkius tomo el poder de mi alma y mi cuerpo, yo ahora solo soy un recuerdo, una alma incompleta"- Dijo ella mientras desviaba su mirada.

Kaiba se había quedado observando a la joven que en ese momento se veía muy triste, lo que ella decía le parecía que era verdad, observo que Kisara era solamente como un aura flotante, su cuerpo estaba rodeado por un color azulino y titilaba, sin mencionar que era transparente. Seto al notar eso siente como si le doliera el corazón al ver que ella estaba así, luego rabia por no poder hacer nada por ella y después odio, mucho odio hacia quien le hizo eso.

- "Entonces lo que pensaba era verdad, seguramente no confías en mí, después de todo, yo te ataque y te hice daño…"- Continuó diciendo Kisara.

- Basta, te equivocas- La interrumpió Seto mientras ambas miradas azuladas se cruzaban- Era obvio que no fuiste vos de verdad, esa joven no eras vos.

- "Sí lo era y lo lamento tanto Seto, por mi culpa esta así, por favor perdóname"- Dijo ella mientras se arrodillaba al lado de él y ocultaba con su cabello su mirada- "Nunca quise lastimarte"- Se siguió lamentando Kisara.

- No es necesario que te disculpes, no tuviste la culpa- Estiro su mano hasta la mejilla de ella, aunque no la pudiera tocar, la mantuvo allí- Si no hubiera estado tan concentrado en mi trabajo, te hubiera buscado y tratado de salvarte. Me pediste ayuda en mis sueños, me dijiste como encontrarte pero aun así, no hice nada, se suponía que hablaría con Atem para que me diera pistas para dar con el lugar que te mantenían cautiva pero me distraje porque pensé que perdería por lo que estuve luchando tantos años. Fue mi culpa Kisara y ahora, no solo perdí mi compañía, también, le hicieron daño a quien siempre quise- Dijo Seto mientras la miraba fijamente.

Entonces Kisara levanto su mirada para verlo, sin creer lo que el chico decía, nunca lo había escuchado ser tan sincero, nunca en el pasado. Seto era tan igual y a la vez tan diferente a como había sido hace cinco mil años, pero seguía siendo él, seguía siendo la persona que siempre amo y nunca logró estar a su lado. En ese momento la joven se dio cuenta de lo cerca que estaba Seto de ella, de como él la observaba con su mirada glasear que no era tan fría como de costumbre, parecía más cálida y llena de cariño. La joven suspiro y cerró sus ojos, tratando de poder sentir la mano de Kaiba posaba en su mejilla, sentir su respiración que chocaba con ella, sentirse viva y no un alma perdida. Por otro lado Seto se le acercó un poco más, tan cerca que podría besarla y sus intenciones no estaban lejos de eso, sus labios tocaron los de la joven aunque era imposible que ambos sintieran algo pero así fue. Por un momento Kisara percibió los cálidos labios del chico, mientras sentía un cosquilleo que le estremecía el alma, haciendo que se olvidara todas sus preocupaciones, transportándola a los pocos momentos felices que ambos estuvieron juntos, a ese día, cerca del río donde se besaron por primera vez, lo mismo sentía Seto pero con mayor intensidad y al mismo tiempo se sorprendía por los recuerdos que pasaban por su mente.

Ambos jóvenes estaban tan perdidos entre ellos mismos que no se dieron cuenta que Atem y Anzu entraron de golpe en la habitación, hasta que de ellos se extendieron unos molestos murmullos.

- Creo que no ha sido buena idea venir así de improviso-Le susurro la castaña a Atem.

- Nos hubiéramos quedado un rato más en la otra habitación- Le respondió en voz baja el tricolor.

- ¿Pero qué demonios?- Dijo Seto mientras abría sus ojos, los cuales habían permanecido cerrados por besar a Kisara.

- "Zu, faraón"- Exclamo avergonzada la ojiazul mientras se alejaba de Kaiba y miraba incómodamente a su amiga y a su pareja.

- Emmm… que bueno que despertaste Kaiba- Dijo nerviosamente Anzu mientras Seto miraba con odio, tanto a la chica como a Atem

Fin del flash back

- A mí no me mires así Kaiba, yo tampoco quiero estar aquí con vos- Dijo Atem, un poco molesto por la forma que el castaño lo miraba.

- Entonces déjame ir- Dijo Seto para luego estufar, él no soportaba está más allí.

- No lo haré, necesitas estar en reposo y sé muy bien que no lo harás- Le contesto el tricolor.

- No es necesario que alguien como vos me ayude, vete a hacer otra cosa.

- Si querías que te dejara solo con Kisara lo hubieses dicho- Dijo Atem al ver como Kaiba estaba a cada rato mirando a la joven- Después de todo Anzu y yo los interrumpimos-Le hizo recordar el faraón, haciendo que Seto se molestara y se sonrojara un poco, pero por suerte lo oculto muy bien.

- ¿Enserio crees eso? Pensé que yo te había interrumpido a vos y Mazaki después de todo vinieron juntos, tomados de la mano y un aspecto que decía mucho- Dijo Kaiba haciendo que Atem se pusiera completamente rojo, recordando lo que había pasado minutos antes. Después de todo, no todos los días despertabas al lado de la persona que tanto amabas, pensó el tricolor mientras visualizaba la imagen de la hermosa castaña dormida profundamente entre sus brazos, siendo alumbrada por los pequeños rayos de sol que entraban por la ventana de la habitación.

Afuera de la habitación

Anzu y Axel se disponían a subir las escaleras, con la intención de llegar cuanto antes a la pieza de la castaña, pero antes de estar allí, el pelinegro tropezó y casi tira a la joven que no logró caerse ya que se había sostenido de la baranda de la escalera. Por su parte Axel apenas se pudo mantener de pie y como se empezaba a marear se arrodilló en el suelo ya que sentía como que iba a caer.

- Lo siento Anzu- Dijo con voz entre cortada el ojiverde.

- Tranquilo, estoy bien pero ¿Vos?- Pregunto ella preocupada, ya hacía rato que había notado que Axel no estaba bien y le tenía mal como este cada tanto mostraba una expresión de dolor.

- Estoy bien, no te preocupes, mejor vamos, conociendo a Seto, ya estará pensando largarse de aquí para recuperar su compañía o a darle su merecido a Zorkius- Le contesto él.

- Sí, en eso estas en lo correcto aunque me parece extraño que sepas como es el, en la escuela nunca hablaron- Dijo ella un poco extrañada.

- En realidad, no debe de haber mucha diferencia del Seto del pasado y al Seto del presente. Las personalidades nunca cambian, raramente es lo contrario, por ejemplo, vos seguís siendo la misma que conocía hace tiempo- Le sonrió melancólicamente- Hasta el faraoncito sigue siendo igual, así que no hay diferencias- Dijo Axel con una sonrisa de costado, mientras se ponía nuevamente de pie.

- ¿Y vos sigues siendo el mismo?- Preguntó ella, causando que el joven, dejara de sonreír y este evitara su mirada - No recuerdo como eras antes, por eso te pregunto.

- Soy bastante diferente pero hay cosas que nunca cambian Anzu- Dijo en voz baja, sin mirar a la castaña quien al escucharlo se había arrepentido de haberle preguntado eso.

- Axel yo… lo siento, no debí preguntar- Dijo la ojiazul, temiendo haberlo ofendido mientras miraba como Axel volteaba a verla con una expresión vacía.

- Tranquila, no importa, hay cosas más importantes que saber cómo era cada quien o que ocurrió en el pasado, tenemos mayores problemas en el presente- Dijo Axel sacándole importancia.

- Sí pero también es bueno recordar el pasado, para no cometer los mismos errores que antes –Dijo Anzu mientras bajaba su mirada.

- Yo cometería los mismos errores ya que no los veo que sean así, nunca será un error hacer todo por vos- Dijo en voz baja pero aun así Anzu lo escucho perfectamente- Mejor hablamos de esto más tarde, vamos antes que Seto haga una estupidez, por cierto ¿Cuándo te diste cuenta que despertó?- Agrego él mientras avanzaba por el pequeño pasillo que daba a las habitaciones.

- Pues lo escuchamos hablar con Kisara- Dijo Anzu quien lo siguió pero luego no permitió que Axel abriera la puerta.

- ¿Qué Anzu? Déjame pasar- Dijo un tanto molesto el ojiverde.

- ¿Por qué lo queres saber?- Preguntó ella mientras lo miraba fijamente.

- ¿Curiosidad?- Dijo él extrañado por la pregunta de su amiga- A parte dijiste "escuchamos" o sea "plural" y ahora te estas poniendo roja- Sonrió divertido al ver la expresión de Anzu- Mejor no me lo cuentes, después de todo, aun así puedo molestar al faraón con eso.

- ¿Eso es en lo único que piensas?- Preguntó Anzu.

- Emmm… dejármelo pensar… puede ser- Dijo mientras sonreía- Pero eso sí, si el intenta hacer algo indebido con vos, se las verá conmigo.

- Atem no es un aprovechado Axel- Dijo ella mientras se alejaba de la puerta

- Si vos lo decís… pero lo digo enserio, para mí Atem no es de confianza- Dijo Axel.

- Eso es lo mismo que piensa él de vos- Dijo Anzu mientras lo miraba fijamente- Aunque no creas, en algunas cosas se parecen.

- A mí no me compares con ese, somos muy diferentes, en solo pensar que nos parecemos me dan nauseas- Dijo Axel mientras ponía una expresión de asco.

- Exagerado- Dijo Anzu para luego estufar.

- Enserio Zu, a mí no me compares con él, es como comparar la luz y la oscuridad, una es buena, radiante y llena de esperanza, la otra es maldad, dolor y perdición. Dos cosas completamente diferentes- Dijo Axel para luego abrir la puerta.

Entonces Anzu y él se encontraran con un irritado Kaiba que trataba de levantarse de la cama mientras que un muy molesto faraón se lo impedía y estos tenían una discusión. Por otra parte, Kisara intentaba de razonar con Seto ya que este no estaba todavía en buenas condiciones para hacer todo lo que se proponía en ese momento, aunque admitía que él era capaz de sacar a Atem de su camino e irse hasta su compañía para arreglar las cosas y que en ese momento ni siquiera la escuchaba.

- Quítame tus manos de encima de mí- Dijo molesto Kaiba mientras empujaba a Atem quien lo miro con enojo.

- Entonces quédate quieto, respecto a tus preguntas- Lo miro fijamente- No, no podes ir a la compañía, no estás en condiciones para salir de esta habitación- Dijo enojado Atem.

- Pudiste ser un faraón pero no tienes autoridad sobre mí, ese mal nacido de Zorkius me quito mi compañía, mato a mis empleados, le hizo esto a Kisara- Dijo mientras señalaba a la chica- Se atrevió a meterse conmigo y yo no me quedaré aquí sentado, nadie me subestima ni me hace esto- Dijo también enojado Kaiba.

-Genial, otro más que quiere vengarse de Zorkius- Dijo Axel mientras entraba a la habitación, siendo seguido por Anzu- Ponte en fila, saca número y espera sentado, créeme, la lista es muy larga.

- Por fin vienen, se tardaron- Dijo Kisara mientras observaba a sus dos amigos.

- Es que tuve que despertar a Axel- Dijo Anzu.

- Como es tan pesado, su sueño debe de ser igual- Dijo Atem mientras sonreía de lado.

- Ya cállate faraón, como a noche no dormí bien, es normal que una vez que concilie el sueño, no me pudiera despertar- Dijo molesto- "Aunque de verdad estaba muy metido en esa pesadilla, la cual pensé que nunca iba a poder salir, fue tan real. Me quede intranquilo, lo que estoy seguro es que de verdad Zorkius estuvo allí y no me puedo equivocar"- Pensó Axel para luego ver a Atem y dejar atrás sus pensamientos- A parte yo no fui el que durmió cómodamente una cama con Anzu de mi lado- Dijo el ojiverde mientras se cruzaba de brazos y al mismo tiempo el tricolor y la castaña se sonrojaban- Espero que esta noche yo sea quien acompañe a Anzu.

- Sos un…- Dijo molesto Atem, quien iba a pegarle a Axel pero Anzu lo agarró del brazo.

- Tranquilo Atem, ya déjalo- Dijo Anzu mientras trataba de calmarlo.

- ¿Y vos quien se supone que sos?- Pregunto Kaiba mientras observaba con una ceja alzada al pelinegro.

- Claro, me olvide que vos tampoco me recuerdas- Dijo el joven mientras ponía su mano detrás de la cabeza- Soy Axel, el que ayuda a Anzu y al patético e inútil del faraón- Se presentó para luego señalar a Atem quien lo miro con odio.

- Habla por vos mismo Axel, después de todo no has sido de mucha ayuda- Dijo el faraón se zafaba del agarre de Anzu y se cruzaba de brazos.

- ¿Cómo qué no? ¿Quién le enseña a Anzu sobre el dije de las dimensiones? ¿Quién te enseña y ayuda practicar luchar con la espada espiritual?- Le preguntó- No puedo creer que te cueste tanto reconocerlo- Dijo molesto Axel.

- Ya basta ustedes dos, no es momento de pelear por tonterías- Los regaño Anzu.

- Así que vos sos la tan nombrada protectora del dije de las dimensiones- Dijo Kaiba mientras la miraba detenidamente- Eso sí que no me lo esperaba, después de todo resulta que no eres solamente la animadora del grupo de fracasados.

-¿Gracias?... Supongo- Dijo incómoda Anzu.

- ¿Entonces qué vamos a hacer ahora?- Pregunto Atem.

- Pues que más, ahorita desayunamos y luego empezamos con el entrenamiento- Dijo simplemente Axel.

- Ah no, nada de eso, primero a lo que me prometiste- Dijo Anzu.

-Oh vamos, no podes estar hablando en serio- Observa la forma de que la ojiazul lo mira- Está bien- Dice Axel derrotado.

- ¿A qué se refiere?- Pregunta con curiosidad Atem.

- Lo que pasa es que Axel se levantó con temperatura, solo quiero comprobar que no tenga fiebre- Dijo Anzu mientras se acercaba a la mesita de luz que se hallaba al lado de la cama, donde estaba el botiquín- Si no mal recuerdo estaba aquí- Dijo pensativa ella mientras buscaba en la maletita el termómetro, para después sonreír a encontrarlo.

- No creo que tenga fiebre, con la forma que se comporta, parece que siempre está delirando- Se burló Atem.

- Faraón de…- No termino de decir lo que quería ya que Anzu se puso delante de él para luego tomarle la temperatura.

- Haber…- Miro atentamente el objeto el cual marcaba 39°- Te quedas en reposo, tenes fiebre- Dijo Anzu para luego alejarse de él.

- Oh, por favor, ya se me pasa, no es nada Zu, preocúpate por Kaiba, él está peor que yo- Dijo él mientras señalaba al castaño, el cual de verdad no se veía nada bien, se había puesto pálido y se tocaba con su mano la frente mientras tenía una expresión de malestar- La fiebre alta, náuseas y presión baja son uno de los efectos colaterales de que el antídoto está haciendo efecto, ahora él es el que tiene tu atención en estos momentos.

- Ya me parecía que estaba muy callado- Dijo Atem mientras miraba a Kaiba y notaba lo preocupada que se encontraba Kisara.

- Uf, está bien pero no te esfuerces demasiado- Dijo Anzu para luego acercarse a Kaiba para ayudarlo.

-Tranquila, déjame comer un buen desayuno, luego un ligero entrenamiento y estaré como nuevo- Dijo Axel mientras le sonreía.

- Entonces anda con Atem, yo me quedare un rato con Kaiba, por lo menos hasta que se encuentre un poco mejor- Le contesto Anzu mientas le ponía un paño de agua fría a Seto quien se había recostado nuevamente en la cama y no se quejó porque ella lo estaba cuidando.

- Ya la oíste faraón, vámonos a comer algo, tenemos un largo entrenamiento por delante y no te pongas celoso porque Anzu le brinda su atención a Seto- Dijo Axel mientras arrastraba a Atem, fuera de la habitación y este protestaba.

Unos minutos después, en la cocina

Axel y Atem se encontraban sentados en la mesa, ambos habían hecho un lío en la cocina, como no encontraban nada para comer, terminaron poniendo todo de cabezas, hasta que hallaron en un pequeño cajón, unos paquetes de galletitas chocolatadas y luego se sirvieron una taza de leche cada uno. Entonces, en esos momentos comían, por extraño que sea, pacíficamente, sin pelearse, aunque eso no le agradaba tanto a Axel, le incomodaba el silencio que había entre ellos dos y como siempre empezó a conversar o mejor dicho, pelear con el faraón.

- ¿Te diste cuenta que siempre terminamos haciendo pedazos los lugares donde nos encontramos nosotros dos solos?- Pregunto Axel mientras observaba la cocina.

-Emmm- Fue la única respuesta de Atem.

- ¡Como detesto que digas eso! ¿Tanto te cuesta responderme normalmente?- Pregunto el pelinegro para luego tomar de su taza.

- Como quieras, siempre sos vos el que empieza a hacer todo un desastre, si te fijas bien, los lugares en donde vos buscaste son los que están todas las cosas desordenadas- Le respondió Atem mientras lo miraba molesto.

- Uf- Estufo Axel- Después lo ordeno, si es que te molesta tanto, a parte vale dejarte de quejarte de mí por un momento, de verdad ya cansa.

- Lo mismo digo- Le respondió Atem.

- ¿Tanto me odias faraón? Es la única explicación que me das a entender- Le dijo él de pronto.

- ¿A qué viene eso?- Pregunto extrañado Atem.

- Ni yo lo sé- Le respondió mientras se encogía de hombros- Siempre me lo pregunte- Suspiro- Mejor olvídalo y apúrate a terminar de comer- Dijo Axel mientras se paraba.

- Creo que esta vez sí que estas delirando por la fiebre- Dijo Atem al notar que el joven se comportaba raro.

- No tiene que ver con la fiebre, créeme, no es nada de eso- Se fue acercando a la salida de la cocina- "Es solo que deseo que confíes en mí por una vez, tengo cosas muy importantes para decirte y si no me tenes confianza, nunca me vas a creer. Ya me estoy cansando de actuar como su enemigo, aunque siempre es divertido molestalo"- Voy a buscar a Anzu, cuando termines ve al patio, te veremos allá.

Atem solo asintió para luego dejar la taza para lavar y después dirigirse hacia donde el pelinegro le había dicho, mientras pensaba que cada vez entendía menos a Axel.

En el cuarto de Anzu

Anzu se hallaba arrodillada, al lado de Seto mientras le dejaba un paño húmedo en la frente y se tranquilizaba al notar que la fiebre de Kaiba había bajado y este se veía mejor, por lo menos se lo notaba en calma y había podido quedarse dormido, por lo menos así él podría descansar y recuperarse más rápido. La castaña suspiro para luego pararse, dispuesta a marcharse de esa habitación pero ene se momento Kisara se lo evita.

-"Anzu, antes que te vallas, quería que supieras que es mejor que vigiles a Axel"

- ¿Por qué Kisara?- Preguntó ella sin entender.

- "No le creas cuando dice que está bien ya que es todo lo contrario, el sufre por un dolor que lo persigue todo el tiempo"- Le dijo Kisara mientras la miraba fijamente.

- ¿Qué quieres decir con eso?- Preguntó preocupada Anzu.

-"Él es alguien que sufrió mucho, lleva mucho dolor en su corazón, aunque siempre lo oculta y temo que Zorkius quiera aprovecharse de eso, como antes lo ha hecho"- Le respondió tristemente.

- ¿Pero eso no pasara no? Yo lo liberé de la influencia de Zorkius, él ya no está a su alcance, no le puede hacer daño.

-"Hay formas y formas Anzu, solo estate atenta y obsérvalo ¿A caso no notaste de que él no se encuentra bien? ¿Por qué crees que él se ve mal?"- Le pregunto ella, haciendo que Anzu la mirara con un poco de sorpresa, sabiendo que su amiga tenía razón.

Entonces cuando Anzu le iba a responder, en ese momento entra Axel al cuarto y se le queda viendo a ella y a Kisara.

- ¿A caso me perdí de algo?- Pregunto Axel, por las expresiones que tenían ambas chicas.

- No es nada Axel- Dijo Anzu mientras se volteaba a verlo.

- Bueno… entonces Anzu… ¿Estas lista para comenzar con tus lecciones del día de hoy?- Pregunto Axel.

- Pensé que ibas a entrenar con Atem.

- Lo sé pero creo que es mejor si empiezo con vos- Dijo Axel mientras le sonreía- Igual me dijiste que no me esforzara, entonces prefiero descansar un rato, enseñándote sobre el dije de las dimensiones, después me encargaré del faraoncito.

- Sí vos lo decís…- Mira a Kisara- Nos vemos después Kisa, cualquier cosa me llamas y vendré- Dijo Anzu para luego acercarse a Axel y que Kisara asintiera en respuesta- ¿Vamos?

- Sí- le respondió el mientras le tomaba la mano, lo cual sorprendió a la joven y ambos salían de la habitación.

-¿Es necesario que me tomes de la mano Axel?-Le preguntó Anzu ya que se sentía incómoda.

- ¿A caso te molesta?- Preguntó él sin mirarla.

- No, para nada de eso, es que se me es extraño- Le respondió ella.

- No debería ser así para vos, yo siempre te tomaba la mano y no te quejabas- Dijo ofendido el pelinegro.

- Es que no lo recuerdo, no recuerdo nada Axel- Dijo la ojiazul.

- No me lo repitas- Paro de caminar de golpe, causando que Anzu chocara contra él- Por favor, no lo digas más ¿Sabes algo? Estoy harto de toda esta situación, odio que nadie me recuerde, me hace sentir como si hubiese existido, como si siguiera sumido en una profunda oscuridad, siendo invisible para todos- Dijo Axel para luego soltar la mano de Anzu y tocarse la cabeza, tratando de reprimir imágenes de los recuerdos que eran una pesadilla para él y al mismo tiempo una sensación de malestar lo invadía- "Otra vez esta sensación de como si algo oprimirá mi pecho"- Pensó mientras respiraba irregularmente.

- Axel… yo…- "No puede ser, lo ofendí otra vez"- Pensó tristemente Anzu.

- Vamos- Respiró profundamente- El faraón nos espera- Dijo él para luego seguir caminando, sin importarle sí la chica lo seguía o no.

Anzu suspiro mientras veía al chico alejarse, odiaba escuchar la triste voz del joven de ojos verdes, ya era la segunda vez en el día que lo ofendía, aunque esta nunca fue su intención. Entonces ella pensó que si la única forma que el pelinegro estuviera mejor, era que ella recordara, solo tenía que usar el poder del dije y ya estaba, aunque ella le tenía que pedirle al chico que le enseñara como hacerlo, no importaba cuanto le costara, ella recordaría todo. Así es como ella camino decidida hacia donde ambos chicos la esperaban. En el patio, Atem se encontraba con los brazos cruzados, apoyado contra la pared y la miraba con una sonrisa en su rostro, por otro lado, Axel estaba arrodillado en el suelo, justo en el centro del tallado del ojo de Horus.

- Ya que estamos todos, empecemos- Dijo Axel mientras se levantaba y tanto Atem y Anzu lo observaban- Las cosas hoy serán así- Miro a la ojiazul- Quiero que leas los pergaminos- Señalo, la pequeña mesita que se hallaba a un costado y que en esta tenía algunos pergaminos, junto con unos objetos- Cuando termines te explicaré como tenes que utilizar el brazalete Eik.

- ¿Brazalete Eik?- Preguntaron al mismo tiempo el faraón y Anzu.

- Es un brazalete capas de equilibrar los poderes espiritual de las personas, por eso te van a ayudar mucho Anzu y no correremos el riesgo que se lastime- Le respondió Axel cansadamente- Después de eso te enseñare a defenderte con una espada- Agregó él mientras miraba por un momento a la ojiazul y luego desviaba su mirada.

- Eso no es necesario Axel, yo me sé defender sola- Dijo Anzu.

- Yo creo que con el poder del dije es suficiente para Anzu- Dijo Atem, estando de acuerdo con la chica.

- Soy consciente de eso, pero igual es mejor que lo sepa, no sabemos hasta donde es capaz Zorkius de llegar a hacer, hay cierta posibilidad que encuentre la manera de evitar los poderes de Anzu, si ello llega a pasar quiero que ella esté preparada para defenderse de otra forma- "Es mejor prevenir los sucesos, a parte si llega el momento en que yo me pierda entre las garras del enemigo, que tanto Anzu como Atem puedan enfrentarme y acabar conmigo. No soportaría hacerles daño"- Pensó Axel.

- Tiene razón Anzu, es mejor que aprendas, los dos te vamos a ayudar- Dijo el faraón, entendiendo al joven de ojos verdes.

-De hecho yo le voy a enseñar, vos tenes que aprender a usar la espada espiritual- Dijo Axel mientras le sonreía de lado- Te voy a explicar las habilidades de tu espada.

- No creo que tenga nada especial, es solo un arma más- Dijo Atem mientras alzaba una ceja.

- Eso es lo que vos crees faraoncito, no sabía que podías ser tan ignorante, después de todo, las espadas forjadas por los dioses no son comunes, cada una tiene su habilidad- Dijo el pelinegro mientras sacaba su espada.

- ¿Forjadas por los dioses?- Pregunto Atem sorprendido.

- Así es, antes que los dioses egipcios fueran encerrados en sus lápidas, crearon con sus fuerzas dos espadas, la espada espiritual, la única capaz de descubrir las debilidades de los enemigo y fortalecerse de ellas, también es capaz de ver los movimientos de su oponente con facilidad, muchos la llaman el arma que todo lo ve, por ojo de Horus que lleva en su empuñadura. La otra y no menos poderosa, la espada maestro, esta tiene la capacidad de fortalecerse en cada batalla que uno tenga, aprendiendo con facilidad las técnicas del adversario, también le da a su poseedor más agilidad, velocidad y fuerza, se la reconoce por el dragón maestro que envuelve en la empuñadura de esta. Solo los elegidos por el destino pueden usar tan preciados objetos- Explicó Axel mientras observaba su espada.

- Esa historia no la sabia- Admitió Atem mientras también observaba su espada.

-Eso no me extraña- Se burló el ojiverde- Pero bueno, ahora que sabes todo, vamos a comenzar a practicar- Dijo Axel mientras se ponía en posición de guardia- Y más vales que te esfuerces, si no quieres ser humillado delante de Anzu.

- Ese serás vos- Dijo Atem mientras lo imitaba, ya estando listo para comenzar su entrenamiento.

- Traten de no matarse- Dijo Anzu mientras se acercaba a la mesita y se sentaba para comenzar a leer los pergaminos- "Solo espero que terminen pronto, así después puedo hablar con Axel, aunque no parezca enojado, cada tanto evita mi mirada y eso me preocupa"- Pensó la ojiazul, antes de concentrarse en el pedazo de papel amarillento que sostenía entre sus manos, aunque las mini peleas verbales que tenían ambos chicos no la dejaban prestar toda su atención al pergamino.

Fin del capítulo veintiséis.

¿Qué les pareció?

Gracias por su apoyo, ánimos, mucha paciencia y reviews a: Rossana's Mind, DanyStormborn01,stro, love stories on my mind y a todos los que leen este finc.

Me emociona que ya llegamos a los 100 reviews y que vamos por más!

Preparencen porque habrá muchos más capítulos XD

Hasta el próximo capítulo!

Besos y abrazos psicológicos n.n

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