¡Hola de nuevo! Aquí con un nuevo capitulo, espero que les agrade.


ˆˆˆAMOR EN LA REDˆˆˆ

Capitulo 5

El encuentro…

Todo esto me parecía sumamente gracioso, como es que las cosas cambian de un momento a otro, primero tienes una idea de lo que tienes que hacer, de lo que está bien y de tu respuesta pero pasan los minutos, sigues pensando y la respuesta cambia drásticamente, todo cambia repentinamente, todo lo vez diferente.

Esto mismo me sucedió el día que Seiya me propuso vernos, me preguntaba y yo solo me cuestionaba a cada minuto pensando en que mi respuesta seria siempre la misma… "No".

Responderle a Seiya con un rotundo "no" era la idea que siempre tuve y solo una vez fue la que respondí comentando "no Seiya, no podemos vernos porque no sería buena idea por mi relación con mi marido". Y después comienzas a divagar preguntándote ¿Esta bien no conocer a más gente solo porque mi marido es un maniático celoso? O bien ¿Por qué no intentarlo? Y asi salían más y más preguntas con sus respuestas que me hacían pensar diferente hasta que… esa respuesta tan positiva se había convertido en el enemigo de mis nervios ya que tal vez solo tal vez lo lamentaría.

FLASH BACK…

Estaba esperando sentada en una de las banquitas cercanas a un palacio muy conocido en la ciudad, me encontraba atajándome del sol ya que aún esperaría más tiempo para encontrarme con él, y se preguntaran ¿Por qué digo eso? Bien eso fue gracias a mi gran y maravillosa idea de salir temprano, ya que no sabía cuánto tiempo me haría desde mi casa hasta ese lugar. El punto era que aún era temprano a la hora señalada, donde me encontraría con aquella persona que tantas ganas tenia de ver y no porque fuera hacer algo malo o porque pensara en otra cosa con aquella persona, no, lo que sucedía es que por ser mi mejor amigo y la curiosidad de saber que era lo que le había recordado a mí en ese viaje que lo había obligado a traerme un recuerdo, me estaba matando por dentro, sentía que si no averiguaba lo que sucedía me volvería loca, ya que me estaba dando cuenta de algo que no me agradaba del todo.

Estaba cerca de una pareja que se profesaba amor cada milésima de segundo, de echo comenzaba a hartarme sus demostraciones, me estaban asqueando. Dios mío ¿Qué me está pasando que yo misma era así y ahora me da nauseas? Decidí dejar de mirarlos y dedicarme a ver otro punto del lugar mientras continuaba esperando… mi gran trayectoria y pato aventura en el metro de la cuidad me había dejado… sin ganas de volver a subir a ese medio de transporte del mal. Gente malhumorada y con mañas muy malas había encontrado el día de hoy.

Para mi mala suerte cuando ingrese llegando a la taquilla, la chica que vende los boletos me miro feo y me dijo que mi billete era falso, lo tallo con sus uñas decoradas con piedritas piratas y me dijo que era falso, por dios, el billete es de plástico, aquellos billetes que al gran banco se le ocurrió sacar porque según ellos era más difícil falsificarlos, estupidez de la gente pero más estúpida es la vieja esa que raspo mi billete deformando el gran numero, obvio sé que mi billete era bueno porque tuve que cambiarlo comprando cualquier chuchería de una tienda para que pudiera comprar mi boleto. Después de que compre mi boleto con la poca morralla que llevaba (ya que no me dieron mucho cambio), ingrese a los andenes por las escaleras mecánicas, dios mío (de nuevo) eso de que todos escuchen el pitido del tren llegando a la estación los convierte en unos salvajes cavernícolas que se avientan por todos lados para llegar a el tren, ponerse en posición de ataque, ser uno de los primeros y entrar empujando, no importando a quien y tomar asiento… eso va también para los hombres que hacen ese ritual y después de que logran sentarse te miran con una sonrisa tonta diciéndote "te gane" mentalmente. Gracias a dios me fui en el vagón designado para las mujeres, aunque no por eso se quedan atrás, son igual de inconscientes, ven que vienes con un bebé o estas discapacitada y aun asi no te ceden el lugar… por eso no me agrada mucho la ciudad, son muy salvajes. Cuando por fin llegue a mi destino, sali encontrándome con el enorme palacio de Bellas Artes donde me vería con mi príncipe (por asi decirlo) camine hacia una de las jardineras que estaban frente al lugar para verlo, ahí donde da directamente el pasillo hacia la entrada. Tome asiento mirando mi reloj, apenas eran la 1:13 pm y se suponía que me vería con él a las 2:00, me dedique a pensar en que es lo que diría, aunque mi mente aún estaba nerviosa, tenía ganas de marcharme y mandarle un mensaje a su celular ya que él había tenido la confianza y me había dado ya su número de celular, decirle en ese texto que había tenido un problema y no había podido llegar. Lamentablemente mi conciencia no me dejaría en paz de echo ya no lo estaba haciendo, estaba diciéndome que si lo hacía me arrepentiría y quedaría mal ante mi mejor amigo. Suspire hondo mirando hacia la entrada del palacio, había mucha gente queriendo entrar, varias parejas paseando, familias completas disfrutando del hermoso sol que en mi vida encerrada en ese departamento al que yo llamaba hogar se apareciera y es que deben saber que mi departamento era muy frio, jamás se aparecía el señor rubio por mi ventana.

Ahora recuerdo las palabras de Yaten "Hazlo Mina, hazlo" es lo mejor que te pudo haber pasado, conózcanse y después te conoceré yo. Después de explicarle los pros y los contras de que no podía verme con Seiya él ataco diciendo "te vas a arrepentir, además solo es en plan de amigos". No sabía que truco tan mañoso había aplicado conmigo que logro convencerme de encontrarme con Seiya. Si Ace se entera se molestaría mucho y me diría que le soy infiel… Ace… de nuevo en mi mente haciendo de las suyas. Ese día que lo amenace (porque asi fue) no nos dirigimos la palabra, ni ese día ni los siguientes, solo lo hacíamos si era muy necesario pero hasta eso ya cuando era muy necesario. Por parte de él ni un perdón, ni un lo lamento salió de su boca, su orgullo y el mío era muy grande que no nos importaba hacerlo, yo sabía que no debía pedir disculpas, eso ya lo había hecho antes y él pues verdaderamente no tenía ganas de hacerlo. Este día para salir le había medio comentado que estaría con una amiga del trabajo, al principio me pregunto si era Serena pero después le dije que había sido una amiga de la prepa que venía a la ciudad y como que medio me creyó y acepto que fuera. Me siento un poco mal en mentirle con quien me vería, también en engañarlo de que me vería en una cafetería cercana al departamento, pero después se me pasaba, recordaba nuestra pelea y olvidaba mi sentimentalismo.

Volví a mirar mi reloj y eran apenas la 1:30pm, ya era un poco más tarde pero aun debía esperar media hora y eso si bien me va ya que no sabía si era puntual a los compromisos. Observe a donde estaba la pareja que se demostraba mucho amor dándome cuenta de que se había retirado y yo no lo había visto, di gracias mentalmente de que hubieran desaparecido a darse amor a otro lado. De pronto mire hacia la entrada del palacio encontrándome con aquellos ojos que me hipnotizaron por completo… vaya no lo recordaba así de guapo, Seiya venia acercándose a mi mirándome sonriente, feliz, se notaba radiante y muy sexy… venia vestido con un pantalón de mezclilla desgastado negro y una chamarra Ferrari de color rojo, vaya que lo hacía lucir muy sexy. No podía despegar mis ojos de todo él, mi mente se había quedado en blanco, mi corazón latía muy rápido y que decir del calor, sentía que me quemaba por dentro… remoje mis labios solo para después sonreír y levantarme en su encuentro…

— ¡Hola Mina! —me saludo con un enorme abrazo que obvio no me esperaba y después me beso en la mejilla— moría de ganas de conocerte en persona, eres más linda que en tus imágenes de Facebook— ¡wow! Me estaba dejando sin palabras ¿Qué decía? No sabía que responder ya que todo él me dejo impactada, ahora que lo veía de cercas notaba lo guapísimo que era, sus ojos azules son hermosos y muy demostrativos, brillaban a su máximo resplandor, su cuerpo, sus manos después de que tomo las mías, su piel tan suave, vaya que si era más guapo de lo que recordaba, esa vez que lo vi de lejos note que era guapo pero obvio me quedo corta con esa palabra— ¿Tienes mucho esperando? —Miro su reloj— Mina, ¿Pero si apenas son la 1:30? ¿Llegaste temprano? —Me miro sonriente.

— ¿Eh? —fue lo que pude pronunciar antes de salir de mi trance.

— ¿Que si llegaste temprano? —continuaba sonriendo.

—Ah sí, perdóname lo que pasa es que no sabía cuánto tráfico encontraría en la ciudad, así que salí antes de lo previsto.

—Ya veo, lo bueno es que me agrada a mí llegar antes para no hacer esperar a las personas, prefiero esperar a que me esperen.

—Es muy lindo de tu parte—su maravilloso perfume invadió mis sentidos, vaya que olía muy bien.

—Bueno si y también porque casi no salgo mucho y pues tampoco sabía cuánto me tardaría.

—La ciudad es muy caótica—comente al mismo tiempo que hacia una mueca de desagrado.

—Vaya que lo es —me señalo que tomara asiento haciendo él lo mismo— Este lugar es muy bonito, me agrada mucho venir aquí, se me hace muy verde.

— ¿Verde? —Pregunte curiosa— Solo el parque que está a un lado…

—Bueno también, pero no se me agrada mucho este lugar—observe como miraba hacia el frente, sus ojos brillaban mucho.

—Yo casi no había venido por acá, vine una vez pero nos regresamos porque a Ace le dio insolación—Note como miro a otro lado, sabía que había tocado un punto que no le agradaba— lo bueno es que ahora estoy contigo y podré disfrutarlo a su máximo —dije cambiando de tema.

—Vaya que lo haremos, quiero que este día te olvides de todo y disfrutes del momento conmigo.

¡Momento! ¿Disfrutar el momento contigo? Pero si desde que te vi lo estoy disfrutando, jamás pensé en que fueras tan guapo y tan atento como para ganarme, bueno aunque lo atento lo dije por preocuparse por mí – me dije internamente.

—Claro, hay que hacerlo— ¿Dije hacerlo? Dios ¿que pensara de mí? No sonó muy bien eso que digamos.

—Claro, hay que divertirnos Mina, disfrutar del día, del uno y del otro.

Me tomo de la mano ayudándome a levantarme, me extendió su brazo para que yo lo tomara cruzando el mío con el de él y caminamos juntos hacia el palacio.

—Quiero que veamos lo que hay dentro de este lugar, casi nunca he podido disfrutarlo y ahora lo haré con tu compañía.

—No sé qué haya—mirándolo le comente dudosa.

—Pues podemos tomar una visita guiada, así podremos conocerlo mejor, aunque —me miro— ¿no sé si te vaya a aburrir o no te guste?

—No, no me aburriría, estando contigo no creo aburrirme—dije apenada.

—Genial porque quiero que te la pases muy bien.

—Me parece genial—Con eso me sonrojo, sentía mis mejillas rojas y calientes de esa pequeña frase.

Entramos al palacio para así buscar una visita guiada, obvio eran unas 10 personas más y nosotros, paseamos por todas las salas, algunas estaban disponibles otras estaban ocupadas por alguna exposición, vimos donde se podían presenciar los conciertos que ofrecían, como los de la orquesta sinfónica y demás. Fue entretenido y agradable, Seiya jamás me soltó y siempre dejaba que yo pasara primero, siempre me tomaba en cuenta. Al salir del palacio fuimos o más bien decidimos tomar un café asi que nos dirigimos a la torre más alta a tomar uno.

—Después nos vamos a comer algo, quería platicar contigo.

— ¿A si? ¿Como de que? —pregunte curiosa.

—Pero no te asustes, solo quiero platicar.

—No, no me asusto solo que…

—Vamos Mina, no te da gusto que estemos aquí frente a frente platicando.

—Me da mucho gusto, no pensé que fueras a cumplirlo, solo creí que me lo decías nada más por decir.

—Yo pensé que no estarías—me miro a los ojos, tomo mi mano y continuo—La verdad no pensé que te atrevieras a conocerme, más que nada por tu relación con… ya sabes quién—Hizo un movimiento que al parecer era por no querer decir el nombre de mi esposo— no quiero que te sientas incomoda conmigo, solo quiero pasarla bien.

—Y lo estamos haciendo, me agrada tu compañía.

—A mi también—observe como sacaba algo de su chamarra, era una bolsa negra —Toma —me extendió la bolsa—Quería decorarlo o bien adornarlo pero no me dio tiempo y la verdad quería que lo tuvieras.

—No tuviste que molestarte, yo no tengo nada que darte.

—No te estoy pidiendo nada, solo quiero que tomes eso como un regalo de tu mejor amigo

—Pues muchas gracias—Abrí la bolsa encontrándome con una muñeca de cabello largo trenzado, traía un vestidito morado, se veía muy linda, la muñeca era como tejida a mano, era hermosa. —es hermosa Seiya, no sé cómo pagártelo

—No tienes porque —Frunció el ceño— no lo hago con ese afán, solo la vi y no se me recordó a ti, sabes desde que te conocí me agradaste mucho, siento que puedo expresarme bien sin tener temor, conoces cosas de mi que ni mi madre sabría

— ¿Y tu novia? —pregunte temerosa.

—Recuerda que no tengo novia, no quiero nada de formalismos ahora, solo deseo divertirme, pasármela bien y ser feliz, terminar mi carrera y trabajar.

—Eso sí.

— ¿Tú ya no quieres trabajar? ¿No te gustaría regresar a tu trabajo?

—Pues ahora que lo preguntas y lo pienso, estaría bien que lo hiciera, a veces me aburro mucho estando encerrada sin saber qué hacer, luego me conecto y los encuentro y se me pasa.

—Pero hay veces en las que no estamos.

—Y ahí es cuando batallo más, si no están veo alguna serie por internet pero no duro mucho.

—Eso es lo malo, procurare estar más tiempo para que te deleites conmigo—ambos comenzamos a reír— no pero en serio, Mina ¿Por qué no regresas a tu trabajo? Tal vez te ayude un poco.

—Tienes razón, lo tendré que pensar muy bien.

—Claro, tal vez hasta pase por ti para que no llegues sola a casa.

—Sería buena idea, me agradaría que lo hicieras.

—Ya está dicho, si vuelves al trabajo yo te llevare de vuelta a tu casa para que llegues con bien.

—Me agradas mucho Seiya.

—Y tú a mi Mina…

Ambos nos sonreímos sin dejar de mirarnos a los ojos, solo se escuchaba el ruido de la gente del café a nuestras espaldas, mi respiración estaba agitada y no sabía porque, él solo se veía increíble… minutos después nos asustamos gracias a mi celular, mire la pantalla para darme cuenta de que era Ace, Seiya me miro esperando a que le informara quien era, solo le pedí disculpas y me levante dirigiéndome al baño.

— ¿Que sucede Ace? —comente desganada y molesta.

—Solo quería saber cómo estabas ¿Qué tal la reunión?

—Bien, todo bien ahora estoy en el baño.

— ¿Llegaras tarde a casa?

—No lo sé ¿Por qué?

—Me cambiaron la guardia Mina, llego hasta mañana temprano.

—Ah ya veo, pues ni modo que se le va a hacer.

— ¿Pero no estas molesta? —Dios ¿siempre tiene que preguntar eso?

—No Ace, no lo estoy.

—Bueno amor ¿estas cercas de la casa?

—Sí, ya en unos minutos más regreso al departamento

—Bueno, me mandas un mensaje cuando llegues ya que entrare a una cirugía de oyente y pues no creo poder contestarte.

—Está bien, haré eso cuando llegue.

—Ok, entonces nos vemos mañana cuídate.

—Tú también cuídate.

Y así finalizo la llamada, me remoje un poco mi cara para después salir con Seiya, no quería que esperara más tiempo. Al regresar lo encontré bebiendo de su café mirando por la ventana, vaya que la vista era maravillosa estando de tan alto, pero eso no fue todo lo que me sorprendió, lo que más me sorprendía era verlo, se veía tan tranquilo… tan bien.

— ¡Volví! —Dije inmediatamente tomando asiento—Discúlpame Seiya pero debía contestar.

—Y por mi está bien—se acomodó en su asiento tomando un poco más de su café— ¿Era Ace?

—Sí, me informaba que tenía guardia y no lo vería hasta mañana.

—Al menos te tengo un par de horas más para mí—eso ultimo lo dijo muy sensual, la verdad me gusto como lo dijo.

— ¿A dónde iremos ahora? —pregunte sonriendo, me estaba encantando la idea.

—No sé, que tal si paseamos por el parque y averiguamos que haremos.

—Suena genial.

Pidió la cuenta y salimos rápido cruzando la calle para llegar al parque, parecíamos novios tomados del brazo, caminamos juntos observando todo el lugar, platicábamos de cosas sin importancia. Pasamos cerca de una fuente donde un fotógrafo nos ofreció tomarnos una foto, Seiya aceptó gustoso, nos colocamos en una buena posición, él me abrazaba mientras yo sonreía estúpidamente, dos flashes salieron de la cámara para que después de un par de minutos nos entregara dos fotografías en un marco de corazón.

—Te vez muy linda—Menciono.

—Y tu mi querido esposo te vez muy guapo.

—Siento que le falto—comenzó a reír— y eso de esposo creí no escucharlo en todo el día.

— ¿Y porque no? Si no lo había dicho es porque no sabía cómo reaccionarias, ahora que veo que te gusto continuare diciéndolo.

—Y no me cansare de escucharlo.

Volvió a tomarme del brazo y continuamos nuestra caminata por el parque, pasamos cerca de un lugar donde había algunas ardillas, muchos comerciantes vendían algodones de azúcar, él me ofreció comprarme uno pero yo me negué ya que no me gustaban esa clase de dulces. Nuestro paseo continuo hacia donde había una calle repleta de personas imitando a varios personajes animados. Parecía un niño en juguetería ya que le encantaba encontrarse con Iron Man cerca de él y después encontrar a Batman y poder tomarse una foto.

Nos divertimos demasiado ese día, tanto que rápido llego la noche y él se ofrecía a acompañarme a mi casa, yo solamente no deseaba mucho que lo hiciera, aunque una vocecilla muy en el fondo me decía que lo hiciera… tanto que le tuve que hacer caso.

—No te preocupes Mina, mi hermano después pasara por mí, ya le avise donde quiero que llegue.

— ¿Tanto asi? —Pregunte—no quisiera incomodarte.

—Ya no exageres, no iba a dejar que te fueras sola a tu casa, además ya es muy noche y no es correcto que una dama este afuera sola tan tarde.

Tomamos el transporte que nos dejaba frente a mi departamento, todo el camino continuamos platicando de tonterías que eran interesantes, hablábamos de su escuela y de la amplia invitación de que estudiara cocina, de la maravillosa idea de viaja a Guanajuato y encontrarnos allá para tomar un helado. Minutos después bajamos del transporte llegando al pie del edificio donde estaba mi hogar.

—Hemos llegado—Comente sonriendo—Este es mi hogar, estoy en el segundo piso. Cuando quieras puedes venir de visita.

—Seria genial venir—Rasco su cabeza incomodo—lamentablemente no creo que Ace lo tome muy bien.

—Tienes razón, creo que no sería buena idea.

—Me divertí mucho contigo Mina, la verdad me gustaría que se volviera a repetir, aunque creo que sería difícil que sucediera.

—No digas eso, tal vez suceda más rápido de lo que crees…

—Ojala y así sea—Se acercó a mí, me tomo de las manos. Sentía nervios, sentía pánico y a la vez sentía una necesidad enorme de abrazarlo y jamás soltarlo… escuchamos como un auto paraba cerca de nosotros, volteamos a ver a lo que Seiya reacciono rápido con un saludo.

— ¡Hola hermano! —Contesto feliz, el chico desde el auto solo lo saludo bajando la ventanilla del lado del copiloto, se acercó saludándolo.

—Pensé que me había perdido—contesto confuso.

— ¡Pues me encontraste! —Exclamo divertido.

—Es lo que veo, a la próxima hay que dejarte más lejos a ver si así continuas apareciendo.

—Ja ja ja que gracioso—contesto sarcástico Seiya—Porque no eres caballeroso y sales a saludar—reclamo. Después el chico salió del auto dejándome ver a un tipo muy guapo, demasiado para ser exactos (N/A ¿Han visto el anime Free? Pues se trata del protagonista). Tanto él cómo su hermano eran demasiado atractivos, su hermano tenía muy bien formado su cuerpo y eso no solo lo decía yo, si no también el maravilloso vestuario que se pegaba a su escultural cuerpo, su cabello era negro como el de Seiya aunque él lo tenía corto porque mi esposo lo tenía largo tomado por una coleta, sus ojos eran azules, un azul un poco más claro que el de mi amado, ambos tenían la piel blanca se veía muy bien pero aun asi Seiya tenía el número uno—mira, te presento a mi esposa y amiga Mina, Mina él es mi hermano Haruka.

— ¿Esposa? —Pregunto curioso su hermano— no me comentaste que te habías casado

—Bueno es que fue un juego por Facebook así que no empieces a pensar mal

— ¡Hola! —Saludo muy efusivamente después de mirar severamente a su hermano—Mi nombre es Haruka, lamento que nos conozcamos de esta forma pero mi hermano no me había comentado nada de esto.

—Solo es un juego, la verdad a mí me agrada que diga eso pero…

— ¿Pero? —pregunto con curiosidad.

—No lo tomes muy a pecho, solo es diversión.

—Mina es casada Haruka—interrumpió diciendo Seiya—La verdad solo salimos a conocernos en plan de amigos

— ¿Ha entonces eres casada? —Sentí como se molestó un poco su hermano.

—Bueno, casada lo que se dice casada no exactamente, solo vivo en unión libre.

— ¡Ah bueno! —Respondió feliz— haber dicho eso antes, la verdad no quiero que haya problemas más grandes.

—No te preocupes Haruka —Respondí algo tranquila— solo queríamos conocernos ya que somos de la misma ciudad.

— ¡Momento! —Exclamo sorprendido— ¿Eres de Guanajuato?

—Claro, de la gran ciudad de Guanajuato.

— ¡Órale! Nosotros también, ahora entiendo porque mi hermano estaba muy interesado en ti.

—Bueno, debo declarar que yo también lo hice cuando me entere que era de por allá, es raro conocer a gente de tu mismo lugar aquí en la ciudad.

—En eso tienes razón Mina, pero está bien me agradas y veo que a mi hermano también.

—Eso es muy notorio—Declaro Seiya—Bueno Mina, la verdad no quiero que se haga más tarde asi que te dejo en tu palacio para que descanses—se acercó a mi dándome un fuerte abrazo— me agrado mucho pasar el rato contigo, ojala y si se repita —se separó un poco de mí, mire su rostro a lo que él me sonrió y yo… yo simplemente correspondí esa sonrisa sonriéndole, me sentía muy feliz— cuídate mucho, estamos en contacto—se acercó a mí, me beso en la mejilla, inmediatamente sentí como algo le sucedía a mi cuerpo, como mis piernas comenzaron a temblar y mi corazón comenzaba a latir con intensidad… ¿Qué me estaba sucediendo?

—Pienso lo mismo Seiya—respondí — nos leemos en Facebook

—Claro…

— ¡Adiós mina! —respondía su hermano mientras subía a su auto

—Adiós Haruka, un gusto en conocerte, adiós querido esposo

Seiya subió al auto deleitándome con su perfecta figura, su perfecta sonrisa. Se despidió por última vez con un movimiento de mano yo solo me quede mirando por donde se marchaba esa persona que estaba cambiando mi mundo…

FIN DE FLASH BACK.

Estaba sentada en mi gran sofá, aquel mueble que se estaba convirtiendo en mi lugar favorito, donde se quedaban todos mis pensamientos, mis secretos, mis lágrimas y ahora mi gran felicidad ya que nadie debía saber porque ahora me sentía más feliz que otros días… respire hondo percatándome que su gran perfume de Seiya había quedado impregnado en mi ropa, sentía que aún estaba ahí abrazándome, me sentía tan bien que hubiera querido que no terminara de esa forma…

—Seiya ¿Que me estás haciendo? —Dije al aire— ¿me estaré enamorando de ti?

Eche una última mirada a aquel regalo que me había dado, aquella muñeca que le recordaba a mí…

— ¿En verdad me parezco a esta muñeca? —Suspire hondo— si supieras todo lo que me recuerda a ti…


Espero les haya agradado este capitulo, la verdad en lo que respecta a su hermano de Seiya pues iba a poner a alguien que se le pareciera, él único que quedaba era Darien pero francamente no me inspira mucho ese personaje así que tuve que seleccionar otro. El personaje que puse es Haruka Nanase de Free, es guapo y sexy y creo que casi solo casi le llega a Seiya así que pues es su hermano en este capitulo y tal vez en el siguiente. Espero les haya gustado y pues nos leemos en el proximo capitulo.