Perdón por no poder actualizar antes, entre la inspiración que parece que me abandonó por un tiempo, la escuela y todo, recien ahora pude traerles este capítulo.
Sin más que agragar, espero que les guste el capítulo.
Yugioh y sus personajes no me pertenecen
Marcas del destino
Anzu ya se estaba cansando, otra vez de observar la escena delante de ella, miro hacia su derecha, allí estaba el faraón con una clara expresión de molestia y luego desvió su mirada hacia la izquierda, donde se encontraba Axel quien sonreía burlonamente mientras discutía con Atem. De hecho, más que una discusión parecía una pelea de nenes chiquitos, sí, demasiados infantiles se estaban comportando ambos chicos, pensar que todo empezó por su culpa. No podía creer que el tricolor hiciera tanto alboroto solo porque el pelinegro estaba…, bueno, capas si se justifica la reacción del faraón, después de todo, Axel se encontraba atrás de ella, con las manos entrelazadas con las suyas y muy cerca. La castaña lo pensó mejor, no le desagradaba de lo más mínimo los arranques de celo que últimamente le agarraban a Atem, de hecho le encantaba ya que eso le demostraba claramente los sentimientos que este tenía él de ella. Sin embargo ya estaba llegando el punto que se sentía ignorada ya que ellos estaban muy metidos en sí mismos, solo esperaba que eso no durara más, sino definitivamente se iría a dentro de la casa a hacer otra cosa, capas podría aprovechar a hablar con Kisara.
La ojiazul observo nuevamente la situación, parecía que ambos jóvenes estaban más calmados, bueno, si eso quería decir que los dos se encontraban dándose la espalda mientras estaban cruzados de brazos y uno tenía expresión de enfado y el otro una divertida. Pero por suerte parecía que todo ya había terminado, ya que permanecieron en esa posición durante un tiempo considerable y ninguno se dirigió otra vez la palabra. Sin embargo ese silencio no duro casi nada ya que como siempre estaba pasando últimamente, el pelinegro se encargaba de tener la primera palabra en una conversación.
- Ey faraón egocéntrico ¿No sabes que esos pergaminos tienen años de antigüedad para que los estés tirando al suelo?- Dijo Axel mientras le señalaba todos los papeles que el tricolor había dejado caer.
- ¿Puede ser que cuando todo parece que se tranquilizó, siempre Axel se encarga de volver a avivar el fuego?- Pensó Anzu liberando un largo suspiro.
- Si tienes tanto problemas levántalos vos – Le respondió el tricolor mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Ahora van a empezar una discusión por eso? – Pensó la ojiazul al ver la expresión de cada chico.
- Si lo hago no es porque me lo dices- Se acerca hacia los pergaminos y los levanta, luego mira a Anzu y le sonríe- Zu, me harías el favor de dejar esto en la mesa- Le dijo a la ojiazul mientras se los entregaba.
- No hay problema Axel- Dijo Anzu para luego mirar la mano del chico, la cual seguía lastimada por el corte que se había hecho con el filo de la espada y que por suerte no sangraba tanto como antes.
- No te preocupes, no es nada- Dijo el ojiverde, adivinando los pensamientos de la chica- Siempre preocupándote por mí, a veces me haces recordar tantas cosas- En ese momento su voz sonó melancólica y mientras sonreía con cierta tristeza, le acaricio la mejilla a Anzu, provocando que ella sintiera su cara enrojecer de vergüenza por tal acto de parte de él y se separa casi al instante para luego mirar para otro lado.
- Dejaré esto y traeré una venda, como no quieres que te cure, al menos déjame cubrirte esa cortadura- Dijo Anzu para luego hacer lo que dijo.
- Sí…- Mira la palma de su mano- Anzu definitivamente nunca cambia- Dijo desvaneciendo su sonrisa mientras observaba a la castaña dejar el momento de papeles en la mesita y luego entrar a la casa.
- ¿Qué fue esa escenita?- Dijo Atem con claro tono de molestia.
- ¿Sabes algo faraón?- Se da media vuelta para luego sonreírle, desenfundar su espada, la cual la había guardado poco momentos después de que Atem interrumpiera cuando estaba con Anzu y señalarlo con esta- Si tuviera que definirte, sería…emmm…- Puso cara de pensativo por unos momentos- Primero celoso, pero con C mayúscula porque es lo que más te define en esta situación- Atem lo miro con odio- Después presumido como cuando decís "Yo soy muy valiente, encerré mi alma junto a la de Zork para salvar a todos"- Lo imito, causando aún más enojo de parte del tricolor- Sin mencionar que no tienes memoria ni de la mitad de los sucesos que ocurrieron realmente, también sos un bueno para na…- No llego a terminar de hablar ya que el ojivioleta lo empujo, haciendo que este perdiera el equilibrio y casi se callera.
- Cállate de una vez, sí yo quisiera definirte, lo principal sería irritante- Dijo molesto para luego cruzarse nuevamente de brazos.
- Mira faraoncito brazos cruzaditos, de verdad no comprendo por qué siempre haces esa… emmm… pose y pones esa cara de serio- Atem levanta una ceja al escucharlo- Como sea ¿Eso es todo? ¿De verdad no se te ocurre nada más para definirme? Te falto divertido, gracioso, habilidoso, fuerte, atractivo…- Empezó a decir Axel.
- Idiota, molesto, inaguantable, infantil…- Continuó Atem.
- ¡Ey! Vos también lo sos- Se quejó el pelinegro.
- No soy así, a parte ni me conoces.
-Te conozco perfectamente faraoncito, para mi mala suerte, si pudiera borrar mi memoria, desecharía todo lo que se tratara de vos. Sin embargo, no haría eso, tengo mis razones para no realizarlo porque olvidando algo, sea una persona o todo el pasado de uno. Eso sería como escapar, solo un acto de lo más cobarde- Dijo el ojiverde.
- Yo no borré mis recuerdos, pareciera como si me digieras que lo hice apropósito para escapar de lo que paso hace cinco mil años.
- Sí, vos nunca hubiese hecho eso, lo sé muy bien, ese no es tu estilo. Lo tuyo es tener una historia dramática y heroica donde todos pudieran decir "él nos salvó y dio todo por nosotros"- Dijo Axel.
-No es así, te equivocas y déjate de hacerte el payaso.
- No soy un payaso, solo bromeo todo el tiempo, na, es mentira, no soy así, capas solo aparento serlo ¿Quién sabe? Cada persona ve de una forma distinta de uno mismo, puedo parecer gracioso, molesto y que se cree que sabe todo. Pero todo eso son solo máscaras y créeme cuando digo que no me conoces y si no es así ¿Dime cual es mi máscara y cuál es mi verdadero yo?- Dijo Axel mientras miraba fijamente al tricolor, esperando una respuesta de este.
- Como si eso me interesara, por si no te has dado cuenta a nadie le importa saber más de vos, a parte estas dando más razones para desconfiar de vos ¿Por qué te empeñas en estar con Anzu y conmigo? ¿Qué es lo que planeas? ¿De qué parte se supone que estas? ¿Se supone que debemos creerte y confiar en vos? - Dijo el faraón, causando que Axel agachaba la cabeza mientras apretaba sus manos en forma de puños
- Axel, menos mal que deje el botiquín a mano, ya traje…- Dijo Anzu mientras volvía a ingresar al patio, pero se detuvo en seco al escuchar lo que dijo el tricolor- ¿Q- Qué has dicho Atem? ¿Cómo le vas a decir eso a Axel?
- No me retes Anzu, él empezó y…-Mira a Axel quien sostenía una mano en su cabeza mientras con la otra agarraba fuertemente el mango de la espada. Sus ojos estaban tapados por su pelo, sin embargo una extraña sonrisa adornaba su rostro.
- Déjalo Zu, no me interesa lo que piense el faraón- Se ríe sin gracia- Ya expresó claramente su opinión sobre mí- Dijo mientras levantaba su mirada y sonreía- Sí que tienes muchas interrogaciones faraón pero creí ser claro, yo solo quiero ayudar a Anzu y eliminar una vez por todas a Zorkius, el ser que me aprisiono y utilizó innumerables veces- Hizo una pausa y luego continuó- Claro que esa no es toda la verdad pero es algo que por ahora te tienes que conformar.
- Axel…- Susurró Anzu para luego acercarse a él- Deja de ser tan… enigmático, si tienes que decir algo, dilo de una vez- Axel la mira y cambia su expresión a la de siempre - Pero como sé que sos de contar las cosas de una forma… especial, la cual hace irritar a las personas, en especial a Atem, prefiero que por ahora dejemos las cosas como están- Le agarra la mano y se la venda cuidadosamente.
- Como es usual, tienes razón- Mira a Atem- Faraoncito, te propongo algo- Dijo mientras sonreía de costado.
- ¿Qué quieres?- Pregunto el faraón mientras lo miraba fijamente.
- ¿Te parece si practicamos otra vez? Pero esta vez en serio, si consigues tirarme la espada una vez, te responderé una pregunta que tengas- Propuso el pelinegro mientras sonreía de costado.
- ¿De nuevo van a pelear?- Pregunto Anzu mientras soltaba la mano del pelinegro.
- Vamos Zu, no te preocupes, es solo una práctica, pero si quieres te llamamos si nos lastimamos o algo por el estilo, así que mejor descansa un rato- Le respondió Axel tranquilamente.
- Si Anzu, es mejor que descanses, no paraste ni un segundo hoy- Dijo Atem algo preocupado, después de todo la ojiazul había estado practicando con la espada, había usado sus poderes para curarlo y había leído bastante sobre el dije de las dimensiones- No pasara nada malo si me quedo con Axel.
- ¿Eso lo tomo como un sí faraoncito?- Pregunto el ojiverde.
- ¿Qué te parece?- Le respondió con otra pregunta mientras su mirada reflejaba confianza.
- ¿Seguros que los puedo dejar a los dos solos? – Preguntó Anzu ya que siempre que los dejaba a esos dos, algo malo pasaba.
- Tranquila Zu- Sonrió mientras la arrastraba hacia la entrada de la casa- Me parece genial si pasas un tiempo con Kisara, creo que ustedes dos tienen mucho de qué hablar- Dijo Axel para luego dejarla en la sala de la casa y luego volver con Atem.
- Tengo un mal presentimiento- Dijo Anzu mientras veía desde la ventana como el ojiverde ingresaba al patio y se ponía a hablar con Atem.
- Como sea, lo importante es que se están llevando mucho mejor que antes- Sonrió mientras caminaba en dirección a la cocina, dispuesta picar algo, después de todo, se le había olvidado desayunar y todavía era temprano para almorzar.
Al entrar a la cocina se encuentra que esta estaba patas para arriba, los cajones y todos los muebles abiertos, además sus interiores estaban desordenados. La mesa tampoco se salvaba, esta estaba llena de resto de galletitas y salpicada con leche, lo cual le hizo pensar que ese debió haber sido Axel, que seguramente volcó el contenido de su taza o que se la tiró a Atem. Y finalmente, en el fregadero estaban las dos tazas para lavar. En ese momento Anzu se enojó, parecía que un huracán había pasado por allí y este tenía dos nombres, Atem y Axel ¡Por lo menos podían haber limpiado todo! ¡O al menos ordenar su desorden!
Entonces la castaña estufo e ignoró su alrededor, para luego dirigirse hacia la heladera, abrió la puerta y miró de reojo el reloj de la cocina, ya eran las onece menos cuarto de la mañana. Desvió su mirada y se fijó que podía comer para aguantar hasta más tarde, entonces vio un postre dietético. Sin pensarlo lo agarro y cerró la heladera para luego tomar una cuchara de uno de los cajones y devorar el postre, el cual era uno de sus favoritos, por el sabor y por ser light.
Unos minutos después la castaña decidió ir a su habitación para estar un rato con Kisara. Ella hecha una última mirada a la cocina y piensa que una vez que esos dos revoltosos terminaran con su entrenamiento, los pondría a limpiar todo el lugar, sino siempre queda amenazarlos con el poder del dije, aunque eso sería aprovecharse de ese objeto, pero la ojiazul debía de alguna forma castigarlos, no era justo que literalmente rompieran y desordenaran la casa con sus peleas infantiles. Entonces Anzu se dirige hacia su habitación, sube las escaleras y cuando ya se encontraba por entrar a su cuarto, decide mejor tocar la puerta, ya que no deseaba nuevamente interrumpir a Kaiba y a Kisara, la última vez se avergonzó mucho al arruinar el reencuentro de ellos dos, a parte no estaba Atem con ella para calmar al malhumorado de Seto y luego sacarla de allí. La castaña suspira para luego golpear la puerta y en poco tiempo, escucho la tranquila voz de Kisara respondiéndole que podía entrar, ante eso, la ojiazul ingresa a la habitación para luego ver a su amiga sonriendo mientras observaba a Kaiba quien dormía tranquilamente.
Volviendo al patio con Axel y Atem
Hace un hábil movimiento con la espada para esquivar el ataque del ojivioleta, Axel sonríe y ataca nuevamente a Atem, quien se protege y luego le sonríe también. El tricolor por primera vez no le estaba costando tanto el enfrentamiento con el pelinegro, a parte ya quería preguntarle unas cuantas cosas y no iba a permitir que le ganara fácilmente como antes. Por su parte, Axel amplia su sonrisa, él se estaba divirtiendo y ya no se estaban insultando tanto como hacían siempre y eso por parte le agradaba, por otra, siempre le había gustado molestar al tricolor, a parte quería entablar una conversación con el ojivioleta y la única forma de hacerlo era través de burlas de su parte.
- Una cosa más que no dije sobre vos- Lo mira fijamente- Sos un egoísta, capas anteriormente hayas perdido la memoria pero en ese tiempo solo pensabas en vos- Baja la espada- Nunca te planteaste si lo de tu memoria borrada había ocurrido por algún motivo, ni si había más de un involucrado.
- ¿A qué viene eso? Y como si vos supieras lo que pensaba en ese momento- Lo fulmina con la mirada- A parte… ¿Qué me quieres decir con esto?- Preguntó Atem mientras bajaba su espada.
- Entre nosotros dos, lo que ocurrió en el pasado fue peor de como piensas y no fuiste el único que se sacrificó –Aparece en su rostro una sonrisa desagradable- ¿Nunca te preguntaste por qué Anzu te borro la memoria?
- En realidad, no lo sé, pero conociendo a Anzu, seguramente fue por mi bien- Le respondió seriamente y completamente seguro- Igual Axel ¿No era qué yo te tenía que preguntar para que me hablaras del pasado?- Pregunto mientras lo miraba fijamente.
- ¿Qué hay si quiero contártelo? Solo dije eso para que Anzu no estuviera en la conversación- Dijo Axel mientras levantaba su espada y comenzaba a ataca nuevamente a Atem, quien había perdido la concentración y no logro defenderse muy bien y al poco tiempo el pelinegro lo presiona y luego lo derriba.
- ¿Por qué no querías que Anzu te escuchara?- Pregunto el faraón, sin importarle que tanto él como su espada estaban tirados en el suelo.
- Simple, quería hablar solo con vos- Le respondió Axel mientras se encogía de hombros.
- ¿Sabes la razón de porque Anzu me borro la memoria?- Pregunto Atem seriamente.
- Está bien, te lo diré- Se agacha a la altura del faraón mientras sonríe tristemente- Anzu… no quería que recordaras lo que pasó, deseaba olvidarte y que vos hicieras lo mismo con ella, de cierta forma quería protegerte porque el destino da vueltas en círculos, pasando siempre en el mismo lugar como un reloj que gira interminables veces- Suspira- Zu no quería que eso volviera a ocurrir, quería liberarte a vos y a todos los que están implicado en este cruel juego de la vida.
- Comprendo porque lo hizo, pero al parecer fue inútil- Dijo Atem mientras apretaba sus manos en forma de puño- Todo está volviendo a pasar y ella más que nadie está en peligro.
- No es fácil engañar al destino y más cuando uno está marcado por este- Dijo Axel mientras inconscientemente se tocaba el brazo, justo donde estaba su cicatriz del dragón maestro.
- Debe de haber una forma, es imposible que algo ocurra exactamente de la misma forma- Dijo Atem.
- Hasta ahora no la hay faraón, sino todo hubiese sido diferente, a parte está ocurriendo similar de hace cinco mil años, solo pequeños detalles son diferentes, lo más significativo está pasando al pie de la letra y créeme que no es un lindo final - Suspira – Se levanta y apunta con su espada a la altura del pecho del faraón quien lo miraba un tanto sorprendido mientras observaba como los ojos de Axel se tornaban más oscuros y su expresión era de una profunda tristeza - Pero eso no importa- Dijo Axel, volviendo a su ánimo de siempre- Mejor practiquemos faraoncito ya que seguís siendo un desastre.
- ¿Qué?- Lo mira extrañado- "Que bipolar que se comporta"- Pensó Atem, para luego levantarse.
- No me mires así, estoy seguro que mientras estaba con Zu, vos leíste la información sobre tu espada ¿O me equivoco?- El tricolor lo miro fijamente sin querer admitir que tenía razón-Por eso creo que no tendrás inconveniente de dejar de jugar y tener una verdadera práctica conmigo.
- Si tanto quieres perder- Sonríe de costado- Mejor comencemos- Dijo Atem con confianza.
- Te voy a sacar esa seguridad faraón presumido- Dijo burlonamente Axel mientras se ponía en posición, esperando el ataque de parte del tricolor.
Entonces ambos chicos chocaron una y otra vez sus espadas, cada vez con más velocidad, mientras las expresiones de los dos se volvían más serias y solamente se concentraban en los movimientos de su oponente. Atem se alejó un poco del pelinegro, para tomar impulso y atacarlo en la altura de la cabeza, sin embargo Axel fue más rápido y logró defenderse a tiempo. Ambos se separaron y sonrieron mutuamente para después chocar nuevamente sus espadas, en ese preciso momento ambas armas comenzaron a emitir ondas de luz, las cuales eran de dos colores, rojo y dorado. Estos destellos provenientes del armamento que portaba cada joven, empezaron a envolverlos mientras ellos todavía ni se habían percatado de eso.
- ¿Pero qué es lo que está pasando?- Preguntó Atem mientras veía como su espada comenzaba a brillar y la del pelinegro también.
- Esto no me agrada, no parece nada bueno- Dijo Axel con una expresión seria.
- Pues claro que no, es mejor que separemos las espadas- Dijo Atem mientras trataba de despegar su espada a la de Axel, sin ningún resultado.
- Buena idea faraoncito, claro que a mí ya se me había ocurrido eso, gracias por sugerir lo obvio pero como ves, no está funcionando, así que piensa en otra solución- Le respondió el ojiverde mientras observaba como su espada le empezaba a transmitir pequeñas descargas de energía que le hacia estremecer.
Antes de que Atem le contestara, sintió una sensación familiar y luego se sorprendió a ver que al joven pelinegro le empezaba a brillar la cicatriz de su brazo, la marca de dragón maestro, la cual se traspasaba por encima de su remera y comenzaba a notarse de un color rojizo. Al mismo tiempo los ojos de Axel se tornan más oscuros y profundos. Por otra parte, el ojiverde se percató que el rompecabezas del milenio del tricolor comenzó a brillar también y en su frente había aparecido el ojo de Horus. Entonces la luz combinada de dichos objetos envuelve a ambos y sienten como son transportado y en un momento a otro todo queda en blanco, para luego apareciera en frente de sus ojos, un lugar envuelto de arena y recuerdos para los dos.
- ¿Pero cómo…?- Preguntó el faraón mientras miraba con asombro su alrededor, sin creerse donde se encontraba.
-¿Qué se supone que estás pensando hacer faraón?- Atem escucho en ese momento la irritante voz del pelinegro.
- Ya cállate Axel- Se voltea- Me podes decir cómo es que nos encontramos en Egipto…- Dijo el faraón pero dejo de hablar de pronto, ya que había algo raro en Axel. El chico estaba vestido con ropas pertenecientes de donde se encontraba, igual eso no fue lo que le llamo la atención, sino las heridas que este portaba y el hecho que en realidad no le estaba hablando precisamente a él. A pocos pasos del ojiverde, había una persona mirándolo con enojo y se sorprendió a reconocerse a él mismo.
- No pongas esa cara faraoncito, después de todo ya debes de darte cuenta que esto es un recuerdo- Dijo Axel mientras se acercaba a él y luego dirigía su mirada a su yo del pasado y al otro Atem - Pero tienes que admitir una cosa faraón, yo tenía estilo en esta época- Se ríe para luego hacer una mueca- y vos… emmm…no tanto.
- ¿Tienes idea de por qué estamos aquí?- Pregunto Atem, ignorando lo último que el chico dijo.
-Ni idea, sé lo mismo que vos, a parte que curioso que estemos en esta parte de nuestras vidas- Dijo Axel mientras prestaba atención a lo que estaba pasando en ese momento- A decir verdad, tengo una teoría de esto-Agregó él, para luego volteare y mirar fijamente a Atem.
- ¿Y cuál es esa teoría?- Pregunto el faraón pacientemente.
- Emmm, de hecho no es teoría- Se ríe y el tricolor lo ve extrañado- Creo que le pusimos mucho entusiasmo al entrenamiento y eso hizo que se activaran los poderes de las espadas. Una de sus habilidades es la que estamos presenciando- Dijo Axel mientras miraba todo su alrededor y luego sonreía melancólicamente.
- Algo que por casualidad no está escrito en los pergaminos y que se te olvido contarme- Le dijo Atem mientras lo miraba seriamente- ¿Por qué lo ocultaste sabiendo que tanto Anzu como yo queríamos saber que paso realmente?
- Es que…- Desvía su mirada- Es que solo puedo mostrar recuerdos que ambos hubiésemos estado y quería que tanto vos como Anzu recordaran todo por su cuenta- Su voz y expresión se tornaron serias- Ya estoy harto de esa táctica, esto no es un juego y ha llegado la hora de poner las cosas en claro.
- Entiendo tu punto de vista pero… ¿No era mejor que hicieras esto cuando estuviéramos con Anzu?- Preguntó nuevamente el ojivioleta.
- No me toca a mí mostrarle el pasado, ella lo tiene que recordar por sí misma, sino nunca va a poder seguir por sí sola- Atem lo mira molesto- "Este no me cree ¿Por qué no me sorprende?"- Pensó Axel para luego suspirar- Si lo hacíamos en esta forma, abría efectos colaterales, a parte más pasa el tiempo, ambos irán recordando todo.
- ¿Efectos colaterales?- Preguntó Atem.
- Olvídalo, no es importante ahora, lo que nos tiene que preocupar es cómo salir de aquí, aunque no estaría mal echar una miradita a recuerdos significativos, después de todo hay que aprovechar esta habilidad cuando se presenta- Dijo Axel mientras le sonríe y luego cierra los ojos- Adelantemos un poco más las cosas.
El tricolor lo mira dispuesto a protesta, aunque no fuere importante esa parte de sus memorias, él quería recordarla pero no logró ver mucho esa parte de su recuerdo ya que otra vez fue rodeado por la misma luz que lo había transportado hacia allí. Lo último que vio fue a él mismo de espaldas quien había desenfundado su espada, dispuesto a pelear con el ojiverde, quien sonreía y parecía desafiarlo.
- Ahora sí, creo no me equivoque de recuerdo… pienso que este te va a servir de algo- Dijo Axel mientras miraba su alrededor.
- ¿A sí que podes controlar que recuerdo ver? ¿Algo más que omitiste?- Preguntó Atem un tanto molesto.
- No puedo controlarlo el treinta por ciento de las veces pero… sí, digamos que tengo el mando en esto- Dijo el pelinegro tranquilamente.
- ¿Qué recuerdo habíamos visto antes?
- Ña, era otras de las típicas peleas que teníamos en esas épocas, aunque el propósito de esa vez fue para enseñarte algunos de mis truquitos con la espada- Le respondió algo pensativo.
- Al parecer no cambiamos en nada y sigo sin poder creer que inclusive en esa época te pedía ayuda con eso- Dijo el ojivioleta un tanto disgustado.
- Habla por vos mismo faraoncito, a parte me había cansado de ver lo patético que eras con la espada y era una forma de burlarme y humillarte, sin que unos de tus guardias me quisieran matar- Dijo mientras le venía a la memoria ese suceso.
- Me haces pensar cuántas veces te burlabas de mí y eso no me agrada- Dijo Atem mientras se cruzaba de brazos.
- No fueron muchas, solo unas seis u ocho veces por día- Sonrió- Siempre terminaban persiguiéndome por tratar así al "gran faraón de Egipto" pero nunca me pudieron tocar ni un pelo, aparte eran debiluchos- Dijo Axel burlonamente.
- En fin ¿Qué recuerdo es este "maestro"?- Dijo Atem sarcásticamente.
- Mira bien, es algo que me preguntaste anteriormente- Dijo Axel cambiando su voz a una seria.
- ¿Algo que yo te pregunte…?- Mira su alrededor y se queda en shock, todo el lugar estaba en ruinas, el cielo estaba rodeado de nubes negras y había una masacre en cada parte que dirigía su mirada- E- esto es…- Dijo Atem aturdido para luego ser atacado por varias recuerdos que le hacía sentir puntadas en la cabeza. Imágenes de la batalla contra Zork y en estas se agregaban la presencia de Anzu y Axel en esa lucha.
- Es mejor que prestes atención faraón a lo que sucede, mejor dicho a lo que sucedió- Dijo Axel, haciendo que Atem despejara de su mente esas visiones y lo mirara fijamente.
- Axel, yo… pude recordar…- Empezó a decir el tricolor, sin embargo fue interrumpido por el ojiverde.
- Mira, allí está Anzu- Dijo Axel mientras señalaba a la castaña, quien se encontraba arrodillada en el suelo mientras sostenía entre sus brazos a Atem.
- ¿Esa es Anzu? Se ve diferente- Dijo el faraón mientras notaba lo cambiada que estaba la ojiazul.
- El poder del dije la cambia, sin embargo no es eso lo que quiero que te fijes- Agarra del brazo al faraón y hace que ambos se acerquen a la castaña- Por lo menos ahora podemos presenciar mejor el momento- Dijo Axel mientras el faraón lo miraba de reojo- Ahora cállate que quiero escuchar.
- Pero…- Iba a protestar el faraón, sin embargo fue interrumpido por la voz de la castaña.
- Atem…- Pronunció Anzu mientras abrazaba fuertemente al tricolor-Lo siento mucho, esto no debió suceder, te sacrificaste por mí, al igual que Axel- El dije de las dimensiones aparece al lado de ella- Pero esto no va a quedar así, no lo voy a permitir, en tu interior ahora está también la oscuridad y esta te puede corromper y destruir- Hace una pausa mientras se refriega los ojos para quitarse las lágrimas- Por eso te tratare de dar calma, más aun tu alma no descansará. Para mantenerte a salvo, transferiré a Zork al rompecabezas del milenio y vos serás su custodio, tu alma no se contaminará pero deberás sacrificar tus recuerdos para sellar al ser de la oscuridad con el poder de tu nombre. No sé cuánto tiempo permanecerás de en ese estado, pero es seguro que será hasta que el juego de las sombras regrese, una vez que confrontes otra vez al creador del reino de las sombras, recordaras todo, excepto lo que tenga que ver conmigo, solo así estarás completamente a salvo.
- Anzu… ¿Por qué?- Pregunto Atem en un hilo de voz mientras abría despacio sus ojos y miraba fijamente a la castaña.
- No hables- Acerca su rostro al de él- Es lo mejor para todos, procura esforzarte Atem, sé que puedes con esta tarea, si el destino quiere, nos volveremos a ver en otra vida y no olvides que sin importar que pase siempre estaré con vos y que siempre te amaré- Dijo Anzu mientras sentía cómo las lágrimas acariciaban sus mejillas- Te amo Atem- Le susurro para luego besarlo profundamente, ese fue el último beso, el cual aparte de transmitir todos los sentimientos de la ojiazul hacia el faraón, también iba borrando cada recuerdo que él poseía de ella, sin embargo lo que es borrada en la mente, nunca desaparecería de su alma.
- ¿Qué es esto Axel?- Preguntó el tricolor, sin poder dejar de ver la escena delante de él.
-Es lo que pasó luego que derrotaras a Zork- Le respondió el pelinegro- Ahora vas a ver lo que sucedió después.
- Ahora me toca a mí desaparecer, borrare todo rastro de oscuridad- Continuó hablando la ojiazul, mientras observaba con dolor como Atem era rodeado por una luz violácea proveniente del dije de las dimensiones y su cuerpo se desvanecía hasta quedar solo una esfera de luz, las cual después entró al rompecabezas del milenio- Por eso voy a cumplir mi deber…- Se levanta del suelo y sostiene entre sus manos al dije- Soy la encargada de mantener en equilibrio, no solo las dimensiones de espacio y tiempo, sino que también la delgada línea que separa la luz de la oscuridad, por eso por todas las vidas perdidas y en presencia de los dioses, volveré este lugar a su gloria pasada y esto solo será un mal recuerdo que se revivirán través de leyendas- Extendió sus brazos- Sin más que agregar, todo volverá a ser como debería haber sido y en un humilde rezo pido que las almas perdidas sean salvadas y que todo el poder del dije de las dimensiones cubra cada parte de oscuridad y desesperanza para convertirlas en luz y felicidad- Cierra los ojos- Doy mi vida y todas mis fuerzas para poder realizar esta tarea - Ante estas palabras, el collar brilló intensamente junto con Anzu, quienes se trasformaron en una cálida luz que se expandió para todas direcciones, cubriendo todo.
Tanto Axel como Atem fueron atrapados por la intensa luz, la cual los sacó de golpe de los recuerdos y los envió nuevamente donde se encontraban anteriormente. Ante los dos jóvenes reapareció el patio del hogar de Anzu.
- Que viaje- Dijo Axel, quien se sentía algo mareado.
- Axel… ¿Por qué de pronto decidiste mostrarme eso?- Preguntó un poco aturdido por todo lo que había visto y luego miro al pelinegro, quien estaba tapándose la boca con su mano izquierda y con la derecha agarraba su brazo donde se hallaba su cicatriz en forma de dragón, la cual resplandecía en un tono rojizo.
- Seré sincero faraón, ya me harte de jueguitos, aunque admito que fue divertido pero es hora de hablar de lo que es importante- Tosió y luego alejo su mano de la boca para notar que estaba cubierta de sangre- Genial, lo que me faltaba, esto es un ejemplo de efecto colateral que uno puede tener- Dijo mientras sonreía brevemente.
- Pero… ¿Por qué solo a vos te ocurrió? Yo estoy lo más bien, sacando el dolor de cabeza que tengo.
- Depende de cada uno, mi cuerpo y alma ya están teniendo mucha carga con mantener la oscuridad en mi interior y eso produce que me afecte un pequeño viaje a mis memorias-"Esto no es bueno, la presión de en mi pecho es casi intolerable"-Pensó Axel mientras se sostenía el pecho y hacía una mueca de dolor.
- ¿Cómo qué oscuridad en tu interior?- Preguntó el faraón.
- Ahora te lo digo, así que no te pongas mandón- Atem alza una ceja y trata de no responderle para que el pelinegro continuara con lo que iba a decir- Voy a empezar desde el principio, ya que tiene relación con lo que acabamos de ver- Se aclaró la garganta- Cuando Anzu se sacrificó por el bien de todos, le dieron la oportunidad de renacer, a vos de una vez cumplido tu tarea, recordarías todo y volverías a vivir. Digamos que todos tendríamos una segunda oportunidad, al menos la mayoría…., yo no tuve tanta suerte- Dijo mientras miraba su mano vendada.
- ¿Por qué no vos?- Quiso saber el tricolor, no tenía sentido que solo Axel no hubiese podido salvarse.
- Cuando yo morí, fui tragado por el reino de las sombras, atrapado en lo más profundo de este, donde la luz más potente no puede iluminar, siendo imposible mi salvación- Hace una pequeña pausa- En el tiempo que permanecí en ese sitio, fui corrompido y torturado por esa oscuridad, que ahora yace en mi interior. Estoy seguro que fue por una razón que paso eso, sabía que todo iba a volver a repetirse y que lo más probable sea que quieran arrastrarme hacia el lado de la oscuridad, en este caso, estar en las sucias manos de Zorkius.
- Pero eso ya pasó, antes estabas bajo sus ordene, pero lograste escapar de él.
- No, yo solo lo estaba engañando, le seguí el juego por un tiempo, pero solo era un infiltrado para poder tomarlo por sorpresa y luego acabar con él. Sin embargo eso nunca pasó, siempre ha ido un paso adelante que yo y temo que sigue con la idea de hacerme su aliado- Dijo Axel, recordando su último sueño.
- Pero ya dejaste más que claro que nunca ibas a estar de su parte y estas demostrando que podes controlar la oscuridad de tu interior, ya no tiene forma de arrastrarte con él- Dijo Atem, mientras miraba fijamente al ojiverde.
- Sí, pero su influencia es muy fuerte y cada día que pasa me siento más afectado- Lo mira por un momento y luego desvía su mirada- Faraón, la oscuridad de mi interior que intenta consumirme, es muy poderosa y estoy en una lucha constante para que no me atrape por completo- Se acerca al tricolor, hasta estar a tan solo unos pocos pasos de este- Quiero que me prometas algo Atem- Dijo Axel mientras su expresión se tornaba seria.
- Depende-Le contestó el ojivioleta, también serio- "Ahora todo tiene sentido, la oscuridad que yo presencio de él es la influencia de Zorkius y es muy inestable para que pueda sentirla por momentos. Debe de ser muy difícil controlar algo así"- Pensó el tricolor.
- Si llega el día que este de lado del enemigo, procura detenerme, mejor dicho, no dudes ni un segundo para acabar conmigo, sin importar lo que Zu diga- Dijo el ojiverde mientras pensaba que era lo único que podría hacer en esas circunstancias, una vez que terminaran con él, al fin seria libre de Zorkius.
- Debe haber otra manera- Dijo Atem, negándose a hacer algo así, por más que le desagradara Axel, no quería matarlo, a parte le estaba comenzando a agradar.
- Créeme, no la hay, lo intentamos en el pasado y no funcionó- Se da media vuelta- Sí que es mejor que no pienses en imposibles- Dijo Axel mientras se dirigía hacia la entrada de la casa.
- Que fácil que te rendís, al parecer me equivoque sobre vos, creía que no te dejabas vencer tan sencillamente- Dijo el faraón, haciendo que el pelinegro volteara a verlo.
- Odio que me digan eso, pero hay cosas que por uno más que lo intente, no puedo cambiar. No es rendición, es aceptación- Dijo mientras sonreía de costado y luego entraba a la casa, dejando solo al faraón.
Fin del capítulo veintiocho.
¿Qué les pareció? Espero que se haya entendido la parte de los recuerdos ( y más cuando Anzu hablaba con el Atem del pasado, creo que esa parte me quedo algo confusa)
Muchas gracias por el apoyo, mucha paciencia y review a: Rossana's Mind(Juro que lo de las A, fue inconciente y sí, Axel, Atem y Anzu son todo un caso), love stories on my mind (A mí también me gusta ver a Atem celoso)DanyStormborn01 ( Axel es todo un caso, por lo menos controla bien la oscuridad que tiene, por ahora...), Taenny (Definitivamete las triple A tienen que mejorar en distintos sentidos y gracias por los ánimos para matemáticas), Hadley Doleto (Las matemáticas no son mi fuerte, yo también quiero que no existan. No soy tan buena escribiendo, por suerte ahora lo estoy haciendo mejor, al principio sí que era un desastre, con el tiempo uno mejora), srto (Es muy cómico como Axel y Atem se pelean XD), HimeVampireChan (Que bueno que te interesara el finc y sí, sé que tengo errores ortográficos y estoy tratando de no tener tantos) y a todos los que se toman el tiempo de leer este finc.
Hasta el próximo capítulo!
Besos y abrazos psicológicos
Review?
