Hola a todos, regresé del reino de las sombras para traerles este capítulo.
De verdad sé que no tengo perdón por ausentarme por tanto tiempo, se me hizo imposible actualizar antes y hace más de un mes que no me paso por fanfiction. Me deprimia no poder actualizar seguido como quería y dejarlos abandonados (Se me complicó mucho, entre la escuela, ingles del instituto, que soy un desastre y uno que otro problema más T_T)
Desde ya quiero avisarles a quienes siguen a parte de esta historia las demás que escribo, por un tiempo me voy a dedicar solo a este finc. (Eso no quita que haya la posibilidad de que las actualice cada tanto los demás) Ya tengo bien claro como va a seguir la historia y como esta terminará, aunque todavía falta más capítulos por delante y quiero que sea una de mis pocas historias terminadas.
Cualquier cosa pasense por mi perfil donde los mantendré informados y no tengo problema (y me encantaría)si quieren mandarme un PM para comunicarse conmigo.
No los entretengo más, espero que les guste el capítulo.
Marcas del destino
Atem miró como el pelinegro salía de la habitación, estaba seguro de que Axel quería saber a qué se debía el escándalo que se escuchaba hasta la habitación. El pelinegro no conocía bien a Joey y Tristán, era obvio que eran ellos, sin embargo al faraón le extraño la expresión que tenía el ojiverde momentos antes de salir de allí. El tricolor no solo lo había visto cansado, tanto que parecía que hacía un gran esfuerzo para mantenerse en pie y admitía que lo disimulaba muy bien, sino que también lo veía alerta, preocupado, como si supiera algo que todos ignoraban y no era algo precisamente bueno. La situación en la que se encontraban parecía la calma antes de la tormenta y para la desgracia de todos, no se hallaban preparados para enfrentarla.
- Ese chico es raro- Dijo Kaiba, llamando la atención del ojivioleta.
- Siempre lo fue- Voltea a verlo- ¿Te parece conocido?- Le preguntó Atem, obteniendo la mirada fija del otro joven.
- Irritantemente familiar, sin embargo no me agrada- Dijo el castaño.
- Es Axel, lo conocimos hace cinco mil años, no poseo muchos recuerdos de él, al igual que Anzu- Dijo el faraón mientras pensaba en la castaña y la extraña relación que tenía con el pelinegro, lo cual lo enojo.
- Hay algo en Axel que me hace desconfiar, tiene un aura desagradable- Dijo el castaño mientras sostenía entre sus manos el cetro del milenio- Ese nombre… Kisara me hablo de él – Agregó al recordar uno de los tantos sueños que tuvo de la peliblanco.
- Pensé lo mismo que vos cuando lo conocí y luego supe la razón de eso- El reciente recuerdo de su conversación luego de la visión del pasado seguía dándole vueltas en la cabeza- No sé si Kisara te lo contó, eso fue por el reino de las sombras, cuando él estuvo atrapado en este.
- Algo me comentó, sobre que fue renacida junto con él y que este obedecía ciegamente las órdenes de Zorkius- Seto pronunció el nombre con odio- Que desagradable.
- No tubo opción, a parte creo que no es una persona mala y enfrenta diariamente la oscuridad de su interior. Hay que hallar la manera de salvarlo de eso, de la influencia de Zorkius- Dijo Atem, tratando de que el otro duelista lo ayudara de alguna forma.
- Te lo diré muy fácil, la única forma de ayudarlo es simplemente destruirlo- Dijo Kaiba seriamente.
- Debes de estar bromeando, no podemos hacer eso- Dijo Atem, sin querer estar de acuerdo con el castaño- Debe de haber otra forma.
- Axel es alguien inestable, antes de que este con ese mal nacido de Zorkius, es preferible eliminarlo- Le respondió Kaiba.
- "Por favor no pienses eso Seto"- Dijo suplicantemente Kisara, quien había escuchado la conversación sin aportar a esta.
- Kisara…- Empezó a decir Kaiba, sin embargo fue interrumpido por la puerta que se abrió de golpe, dejando ingresar a los amigos de Atem.
Momentos antes, con Anzu y los demás
Después que Joey y Tristán miraran un tanto molestos al ojiverde, se encaminaron rápidamente hacia la habitación de su amiga, subiendo en dos los escalones de la escalera. Al parecer ya no les dolía el golpe que habían recibido de parte de Axel, por la forma de que estos avanzaban. Atrás de ambos jóvenes estaba Yugi, quien casi les pisaba los talones a sus amigos y por último se encontraban siguiéndoles Anzu y Axel. La ojiazul se había mantenido al lado del pelinegro porque este no se veía muy bien y cada tanto hacía una mueca de dolor, lo cual le preocupaba. Temía que el chico en cualquier momento cayera al suelo.
- ¿Te encuentras bien Axel?- Le preguntó la castaña mientras lo tocaba en el hombro y ante esa acción él enseguida se volteó a verla.
- Sí, no te preocupes Zu- Le sonrió de costado, para luego acomodarle un mechón de cabello a la chica, lo cual la dejó sorprendida- Me guasta verte sonreír, así que sonríe, todo va a estar bien- Le dijo Axel mientras la miraba fijamente y por eso ella pudo notar que Axel mentía, nada estaba bien y menos él.
- Axel, vos…- Empezó a decir Anzu, sin embargo el ojiverde hizo una seña para que callara mientras negaba con la cabeza.
- Sigamos- Su mirada se oscureció por un segundo y luego regresó a la normalidad- No queremos que el faraoncito se enoje y menos Seto- Le dijo, para luego desviar su mirada y entrar a la habitación, siendo seguido por una muy preocupada ojiazul.
Delante de ellos estaban Yugi, Joey y Tristán que miraban con diversión al duelista que seguía en la cama, quien les lanzaba una mirada de odio. Por otra parte, Atem había dirigido su mirada hacia la castaña, lo cual no pasó desapercibido por el pelinegro, lo cual le molestó un poco. De verdad el faraón no sabía disimular, se notaba que no le agradaba la idea de que Anzu estuviera lejos de su vista.
- Wow, el gran Seto Kaiba esta…- Hace el intento de no reírse- Acostado en la cama de una chica, rodeado de peluches y adornos de flores- Dijo Joey para después no aguantar más la risa y reírse sonoramente, provocando que Kaiba lo fulminara con la mirada.
- Esto está para sacarle una foto e infiltrarla en internet- Dijo Tristán divertido, estando de acuerdo con el rubio.
- Sí y se expandiría por todo el mundo en tan solo segundos, ya que nadie se imaginaria al gran Seto adorable y humillado al mismo tiempo- Dijo Axel entre risas, para luego sentir la mirada asesina de parte de la peliblanco y del empresario- No me mires así Kisara- Hizo un puchero al ver la forma que lo veía la joven- Sabes que es verdad, solo vos lo consideras así- Agregó, haciendo que la joven se sonrojara y desviara su mirada.
- Como quisiera ya matarlos- Murmuro Kaiba enojado y harto en estar en ese lugar. Ya le era humillante estar allí y le molestaba que lo viera de esa forma los amigos del faraón.
- ¡Oye! Me agrada como piensas, no conocía esa parte de vos- Dijo Joey, ignorando a Seto mientras agarraba por el cuello a Axel.
- Gracias, soy de sorprender siempre a las personas- Dijo el pelinegro mientras sonreía complacido y un tanto sorprendido.
- Lo que sorprende es lo insoportable que podes llegar a ser- Dijo Atem.
- ¡Oye!- Se quejó Axel.
- Le pasa lo mismo que nosotros- Observo Joey asombrado mientras intercambiaba miradas con Tristán.
- Genial, ahora de vez de dos son tres- Dijo Anzu mientras miraba el trio.
- Por lo menos están felices- Dijo Yugi, observando como los tres chicos se reían y hablaban alegremente.
- Ahora mismo no son tonto y re tonto, son los tres chiflados- Dijo Seto.
- ¡Ey!- Se quejaron los tres chicos al mismo tiempo mientras miraban con enojo a Kaiba.
- Su coordinación es increíble- Dijo Atem.
- Oficialmente sos uno de nosotros amigo, bienvenido al equipo- Dijeron al mismo tiempo Joey y Tristán.
- Al parecer ya sos parte del club de lunáticos- Dijo Seto.
- Lunático vos Kaiba- Le respondió molesto Joey.
- ¿Dijiste algo perro faldero? Lo único que escucho son tus insoportables ladridos- Le contestó el ojiazul.
- Sí niño rico o acaso tu ego es tan grande que no te permite oír- Le respondió sin pensar el rubio.
- ¿Entonces admitís que estas ladrando de vez de hablando?- Preguntó Axel, interrumpiendo la discusión de ambos chicos.
- ¡No dije eso!- Se quejó el rubio.
- Ahora me está cayendo mejor- Dijo Kaiba mientras miraba fijamente a Axel y le sonreía de costado, aunque el pelinegro podía jurar que lo que decía el ojiazul estaba muy alejada a lo que de verdad pensaba sobre él.
- ¿De qué lado estás?- Pregunto Joey al pelinegro, quien solo le saco la lengua y después se rió divertido.
- Cuidado con lo que preguntas Joey- Miro al ojiverde quien lo observaba fijamente- Porque eso todavía parece no quedar claro- Dijo Atem mientras se cruzaba de brazos.
- "Increíble que este faraoncito, después de todo lo que le conté siga pensando así"- Pensó molesto Axel, pero luego vio como el tricolor sonreía y luego se reía por lo bajo- "O tan solo me quiere molestar, no es justo que haga lo mismo que yo"- Se dijo divertido- Y dime faraón ¿Vos que piensas? Porque al parecer has cambiado de opinión desde la última vez que hablamos de eso.
- Que solo eres un idiota que se equivocó de bando y ahora se encuentra en donde debe estar- Dijo Atem, sorprendiendo al pelinegro.
- "Eso es nuevo"- Pensó Axel mientras lo miraba sin creérselo.
- Atem tiene razón- Dijo Anzu mientras le sonreía cálidamente- No lo de lo idiota- Agregó al ver la expresión del chico- Sino de que ahora estas con nosotros y que también tienes nuestro apoyo y amistad.
- No tanto, solo es aceptación, no le metas en la cabezota que tiene que somos amigos- Dijo el faraón quien fue empujado por Axel.
- Yo también te quiero amigo- Dijo el ojiverde en broma.
- ¿Ven? Como dije, Axel ya es parte de nuestro equipo- Dijo Joey mientras sonreía ampliamente.
- No puedo creer que piensen eso- Dijo Kaiba, llamando la atención de todos- ¿Creen que no nos va a traicionar cuando tenga la oportunidad?- Peguntó seriamente.
- Basta Seto, por favor, no mal impetres lo que te conté- Dijo Kisara mientras miraba a Kaiba quien por un momento suavizo su mirada al verla, pero luego volvió a su expresión fría.
- Solo pienso que si paso antes, puede pasar nuevamente-Le respondió este mientras volvía su mirada hacia el pelinegro, quién se la mantuvo. Entonces Kaiba vio claramente lo que pensaba ver, los ojos de Axel habían comenzado a cambiar- "Con que esa es la influencia de la oscuridad, una que lo persigue desde que salió del reino de las sombras"- Pensó el castaño, para luego mirar de reojo a Kisara, quien lo veía preocupada- "Debí de estar ahí para vos Kisara"
- ¡Como si vos lo supieras! ¿A caso lo conoces?- Dijo Joey y al ver que Kaiba no contestaba lo tomo como una respuesta negativa- Entonces no hables.
- Cállate perro faldero, cuando me recupere, te tendrán que llevar de urgencias al veterinario de cómo te voy a dejar- Mirar seriamente a Axel para luego agregar- Sea quien sea, lo conozca o no, no tenemos claro lo que sería capaz de hacer.
- Hablas como si no estuviera aquí- Dijo molesto Axel- "No importa cuánto tiempo pase, sigo detestando a Seto"- Pensó mientras lo miraba fijamente al ojiazul quien lo amenazaba con la mirada- Seto, no sé qué te conto Kisara pero…- Comenzó a decir, sin embargo fue bruscamente interrumpido por Joey.
- No sos nadie para juzgar a Axel- Dijo el rubio.
- Ya me hartaste Wheleer- Dijo Seto al mismo tiempo que agarraba uno de los peluches que estaban a su alrededor y se lo tiraba a Joey. El animalito de felpa choco contra la cara del rubio y luego cayó al suelo haciendo un pequeño ruidito.
- No peleen, sobre todo por vos Kaiba, todavía no te encuentras bien- Dijo Anzu mientras se interponía entre ambos chicos.
- ¿Qué no pelee? El me ataco- Dijo Joey molesto.
- Con un peluche- Dijo Anzu mientras alzaba una ceja.
- Y uno de un perrito, el cual es amarillo, de ojos marrones y se ve tierno – Dijo Axel mientras agarraba el peluche.
- Wow, no bromees viejo, sacándole lo tierno, es Joey en tamaño miniatura- Dijo Tristán mientras le sacaba el peluchito al pelinegro y lo comparaba con su amigo, el cual lo fulmina con la mirada.
- Yo no creo que sea igual- Dijo Yugi y en ese momento Tristán se le acerca.
- Mira, Joey- Señala al rubio- Peluchito- Le muestra el perrito de felpa- Peluchito- Lo aleja- Joey- Siguió comparándolo una y otra vez mientras Yugi lo miraba divertido.
- Tristán- Gruño Joey, para luego golpearle en la cabeza.
- Eso dolió- Se quejó el castaño, al mismo tiempo que tiraba el peluche y este era hábilmente atrapado por el pelinegro, quien lo dejó arriba del escritorio de la habitación.
- Anzu, por qué tienes ese peluche- Dijo Joey mientras miraba fijamente a la castaña.
- Etto, no te va a gustar Joey- Mira al suelo- Lo compre porque me recordaba a vos- Dijo la ojiazul claramente avergonzada.
- No soy el único que lo piensa entonces- Dijo Kaiba- Aunque el otro es soportable, no como el original.
- Yo te voy a…- Dijo entre dientes el rubio mientras miraba molesto a Seto.
- ¡Pelea, pelea! – Exclamó emocionado el pelinegro al ver como la mirada de Joey y Kaiba lanzaban chispas-Así que Anzu- La mira sonrientemente- ¿Qué esperas para curarlo?- Preguntó Axel, haciendo que todos miraran a la castaña.
- Emmm…. Cierto, y-yo puedo curar a Kaiba- Dijo la ojiazul mientras miraba nerviosamente al joven empresario, quien la miraba enojado.
- Y ahora lo dices- Le dijo Seto molesto.
- L- lo siento Kaiba, hace poquito que me di cuenta que podía hacer eso…- Dijo Anzu.
- Apúrate, no aguanto ni un segundo más en este lugar- Le respondió Kaiba impaciente.
- ¿Sabías que hay otra forma de pedir las cosas ricachón?- Preguntó Joey.
- No me importa como tenga que pedírselo a la animadora- Le contestó el ojiazul.
- Cálmate Seto, aunque Anzu lo hubiese sabido antes, seguirías en reposo porque no te puede curar el envenenamiento ya que el veneno que tu cuerpo está eliminando es muy potente y consumiría mucha de la energía de ella para hacerlo desaparecer por completo. Zu no está preparada para ello- Dijo Axel mientras miraba fijamente a Kaiba.
- ¿Pero ahora puede no?- Dijo Kaiba mientras dirigía nuevamente su mirada hacia la castaña.
- Sí- Dijo casi inaudiblemente Anzu.
- Pero Anzu…- Protestó el ojiverde.
- Dije que sí Axel, déjame ayudarlo- Dijo la castaña, convencida que lo podía lograr.
- No te exijas mucho Anzu- Dijo Atem un tanto preocupado.
Por su parte, la ojiazul le sonrió dulcemente mientras asentía. Entonces Anzu se acerca al joven empresario quien la miraba fijamente, lo cual la hizo sentirse incomoda. Suspiró, para luego situarse al lado de Seto, seguido a eso hizo aparecer el dije de las dimensiones, el cual brillaba y parpadeaba con una luz violácea. La chica cerró los ojos mientras acercaba el pequeño objeto al ojiazul, quien la miraba con curiosidad, ya que era la primera vez que veía el dije. La castaña se concentró y el preciado objeto no tardó en brillar aún con más intensidad, cubriendo por completo tanto a Anzu como a Kaiba. Unos instantes después aquella luz se disipó hasta solo iluminar el dije.
- Eso fue rápido- Dijo Seto mientras se miraba y ocultaba su asombro al notar que estaba completamente curado.
- De nada, pero solo…- Empezó a decir Anzu con voz cansada, curar a Kaiba la había agotado.
- Procura que no te den otra paliza- Dijo Joey, terminando la oración de la chica.
-Mejor cuídate vos Wheleer- Dijo amenazadoramente el ojiazul mientras se levantaba de la cama.
-¿Eso es una amenaza?- Peguntó enojado el rubio.
- ¿Pues qué te parece?- Preguntó Tristán.
- Uff, ya basta- Dijo Molesta Anzu- No puede ser que se peleen todo el tiempo- Agregó mientras se tocaba la frente, no se estaba sintiendo muy bien- "Solo curé a Kaiba, no puede ser que me sienta de esta forma"- Pensó la chica y en ese momento siente como alguien le agarra a mano. La ojiazul se da vuelta y se encuentra con Atem, quien le sonreía levemente. Ella vio en sus ojos preocupación, entonces le devolvió una sonrisa tranquilizadora mientras lo miraba fijamente, dándole a entender que se encontraba bien.
-Emmm, Anzu- La llamo Axel, trayéndola a la realidad, ya que ella se había quedado hipnotizada por la mirada del tricolor.
- ¿Q-qué Axel?- Preguntó la castaña mientras lo volteaba a ver.
- ¿Esta bien si los dejamos así?- Pregunto Axel mientras señalaba hacia los chicos que se hallaban peleando, por ahora era verbalmente, pero no tardaría en terminar en algo peor.
Anzu miro a sus amigos, Joey gruñía mientras insultaba a Kaiba, Tristán lo sostenía, al mismo tiempo que recibía algunos golpes de parte del rubio. Por otro lado Seto se burlaba de ambos, sin importarle que les dijera y Kisara solo se limitaba a observarlo. La castaña se enojó ante el comportamiento de los tres chicos y sin dudarlo se metió en la discusión, lo cual dio como resultado teniendo ella la última palabra, callando a los tres. Cuando Anzu se proponía daba miedo y solo habían bastado unos pocos gritos y amenazas de parte de ella para que no se pelearan más.
Axel sonrió para luego reírse junto con todos los demás, era un ambiente tan agradable y familiar, eso le traía muchos recuerdos y le hacía sentirse en paz. No sabía cuándo fue la última vez que había tenido esa sensación de comodidad y aceptación de parte de otras personas. Era extraño y casi se había olvidado como se sentía eso y por un momento se olvidó de todo, se permitió olvidar todas sus preocupaciones, todo lo que le causaba dolor.
"¿Lo estas disfrutando?"
-"¿Qué…?"- Pensó Axel mientras miraba su alrededor, pero no pudo distinguir al dueño de esa voz que se le hacía desagradablemente familiar.
"¿Cuánto crees que esto va a durar?"
- "Esa voz…"- Pensó el pelinegro mientras miraba a los que se encontraban la habitación, no había nadie extraño allí, solo Anzu y sus amigos hablando, como si no escucharan nada extraño.
"Este ambiente de felicidad, amistad, paz y amor…"
- "¿Qué quieres decir? ¿Por qué te escucho adentro de mi cabeza?"- Pensó Axel mientras se tocaba la frente con su mano.
"¿De verdad crees que perteneces aquí? ¿Junto a ellos? Que ingenuo"
- "No digas más, mi lugar es junto a ellos, junto a Anzu…"- Contradijo el pelinegro.
"No me hagas reír, nunca perteneciste y jamás pertenecerás a ese grupo. Todos, en especial tu amiguita no sabe nada de vos, pero dime… ¿Qué pasaría si ella se enterara de lo que hiciste? Nunca te perdonaría."
Axel cierra fuertemente sus ojos, no quería escuchar ni una sola palabra más, no era cierto lo que decía, no tenía por qué aguantar esas mentiras que se repetían en su cabeza. El pelinegro sabía que había hecho cosas malas, las cuales se arrepentía, pero estas en el fondo tenían una buena razón. No tenía que cuestionarse sobre sus decisiones, en esos momentos estaba en el bando correcto, su deber era guiar a Anzu y al faraón, ya no más seguir las órdenes de Zorkius.
"¿Cuánto más vas a estar con la protectora del dije? Deja de engañarte de una buena vez, es mejor que dejes de soñar y que abras los ojos para ver la realidad"- Se ríe-Tu lugar no es aquí, es conmigo, no perteneces a la luz, vos sos la oscuridad, al igual que yo."
-"Esa risa, esa voz… imposible ¿Cómo puede ser que pueda invadir mis pensamientos? Pensé que ya estaba libre de su influencia- Pensó Axel entre sorprendido y un poco asustado- ¿Sera que me estoy debilitando...?"- Cerró los ojos a sentir un profundo dolor.
-Axel… ¡Axel!- Lo llamó Anzu, haciendo que este saliera de sus pensamientos y abriera los ojos para verla- ¿Estás bien?- Le preguntó preocupada.
- ¿Qué?- Dejo caer su mano- Claro que estoy bien- Dijo el pelinegro mientras miraba su alrededor y tenía la extraña sensación de estar siendo observado y no solo por los presentes en la habitación los cuales lo miraban preocupados, todos excepto Seto que tan solo lo observaba fijamente.
- ¿Seguro viejo? Te ves pálido- Dijo Joey mientras lo miraba con atención.
- ¿Y esa preocupación de dónde salió?- Pregunto en voz baja, era raro para él que alguien más, a parte de Anzu se preocupara de su persona.
- ¿Crees que no me iba a importar cómo estás? Viejo, ya sos parte del grupo- Dijo el rubio.
- Como dije antes, felicidades, bienvenido al grupo de los raritos fracasados- Dijo Kaiba- Al parecer te llevas bien con la mascota del grupo.
- Sos un…- Empezó a decir Joey otra vez molesto.
- Es mejor que dejemos las cosas a un lado- Dijo Atem mientras interrumpía al rubio, quien solo se limitó a hacer un puchero ante la interrupción de parte de su amigo.
Después de una larga conversación sobre Zorkius y como detenerlo, el grupo de amigos dejaron el tema a un lado y se distrajeron un poco. Joey y Tristán jugaban a la PlayStation de Anzu, mientras que Seto, Axel y Atem seguían hablando sobre cómo detener al enemigo, a pesar que antes había intentado relajarse, no podían evitar sacar el tema a flote. Por otra parte, la castaña y Kisara miraban hacia los tres chicos con una expresión de preocupación en sus rostros.
- Creo que Atem no va a dejar de hablar sobre el dije y cómo derrotar a Zorkius- Dijo Anzu mientras miraba cómo Axel mostraba unos de los tantos pergaminos a Atem y este asentía compresivamente- Al menos se llevan mejor.
- "Sí y también se ve que Seto escucha con atención el plan que están elaborando. Después de todo quiere recuperar su compañía"- Dijo Kisara mientras miraba fijamente al ojiazul, quien la miró por un segundo.
- Y ayudarte a vos- Agregó Anzu, haciendo que a su amiga le cubriera un leve sonrojo.
- "Espero que todo esto termine pronto"- Dijo Kisara.
- Yo también, pero algo me dice que esto recién empieza- Dijo la castaña.
El tiempo transcurrió demasiado rápido para todos, el sol bajo, dejando paso a la noche. Por la hora que era, ya era tiempo de que se despidieran hasta el día siguiente. Por lo menos los jóvenes estaban más tranquilos ya que pudieron aclarar varias cosas y obtener más confianza para derrotar a Zorkius.
- Me voy a casita, tengo tanto sueño que creo que de vez de dormir, voy a caer en coma- Dijo Joey mientras bostezaba.
- Lo decís como si no hubieses dormido nada- Dijo Yugi mientras alzaba una ceja- A parte son solo las nueve de la noche, no es tan tarde.
- Que esperabas de un perro, lo único que saben es comer y dormir- Dijo Kaiba.
- Ricachón, no tan ricachón ¿No tienes algo mejor que hacer?- Dijo Molesto el rubio.
- Ya que lo mencionas, sí y no es de tu incumbencia- Le respondió el ojiazul mientras lo fulminaba con la mirada.
- ¿Vas a ver cómo esta Mokuba?- Preguntó Anzu, recibiendo una fija mirada de parte de Kaiba, lo cual ella lo tomó como una respuesta afirmativa.
- Bueno, entonces yo también me voy- Mira al faraón- ¿Venís conmigo a casa Atem?- Le preguntó Yugi.
- Sí Yugi, llévatelo- Dijo Axel mientras sonreía y agarraba a Anzu por los hombros- Yo me quedaré con Zu, adiós- Hizo un gesto de despedida estilo militar.
- Ni loco- Dijo el faraón mientras lo fulmina con la mirada y luego lo aparta de la castaña.
- Y eso se llaman celos- Dijo Joey con una sonrisa burlona.
- Ya estoy harto de idioteces, tuve suficiente de ustedes por el día de hoy- Dijo Kaiba, dispuesto a irse.
- "Espero vernos pronto Seto"- Dijo Kisara, haciendo que este volteara a verla. Ante esto el portador del cetro del milenio le sonrió mientras la miraba intensamente. En ese momento Anzu se preguntó si así ella se veía así cuando miraba a Atem, diciendo mil palabras con tan solo una mirada que solo ambos entendían.
- Por fin se fue- Dijo Joey mientras tenía la mirada fija en la puerta por donde Kaiba se había marchado hacia unos instantes.
- Pareces un perro guardián mirando con rabia donde se fue una persona no confiable- Dijo Tristán divertido- Hasta gruñas.
- Cállate Tristán- Dijo molesto Joey y ante eso todos se rieron.
-Esperen un momento ¿Yugi dijo que eran las nueve?- Dijo Joey desesperado- No puede ser, Mai me va a matar.
- Cierto ¿No iban a salir hoy?- Dijo Tristán.
- Sí, definitivamente estoy muerto- Dijo Joey imaginándose la ira de la rubia por dejarla plantada.
- Que raro que no te haya llamado o algo así- Dijo Yugi.
- Tienes razón- Saca de su chaqueta el celular y se fija que tenía un mensaje sin leer. Joey ya nervioso abre el mensaje de texto, para luego suspirar de alivio- Me salve, al parecer Mai viajo hasta el otro lado de la ciudad porque en una tienda vendían una carta que le sería útil para su mazo y decidió apurarse para conseguirla antes que la compraran.
-Eso es tener suerte amigo- Dijo el castaño.
- Sí, pero mejor me largo, también me escribió que me quería ver a las nueve y media de la noche y tengo poco tiempo- Dijo el rubio mientras guardaba su celular.
- Yo también ya me voy, el abuelito de seguro debe de estar preocupado porque todavía no regresé a casa- Dijo Yugi.
- Procura no hacer cosas indebidas faraón- Dijo Joey antes de irse junto con sus otros dos amigos.
- Que mal pensados- Dijo Anzu mientras se sonrojaba.
- Bueno, todos se fueron, eso significa que vamos a la camita- Dijo Axel animado- Y el faraoncito al sofá- Agregó, causando que el tricolor lo mirara enojado.
- Vos dormís en el sofá- Dijo Atem mientras se cruzaba de brazos.
- No hay necesidad, ahora que se fue Kaiba Axel puede dormir en mi pieza- Dijo Anzu, no queriendo que ambos chicos empezaran a pelear.
- No es justo, el faraoncito ya durmió con vos, ahora es mi turno- Dijo el pelinegro mientras hacía pucheros.
- Debes estar bromeando, a Anzu no te la acercas- Dijo el faraón mientras lo fulminaba con la mirada.
-Pues inténtalo pelos electrificados- Le respondió el pelinegro enojado.
- Lo mismo digo ojos cambiantes- Le siguió Atem.
- ¿Ojos cambiantes?- Preguntó sin entender Axel.
- Tus ojos cambian de verde a negro- Le respondió el tricolor y ante eso el ojiverde se sorprendió, para luego cambiar su expresión a una entre triste y molesta.
- "Yo mejor me regreso al dije de las dimensiones"- Dijo Kisara mientras miraba a Anzu y le deseaba suerte antes de desaparecer.
- Córtenla los dos o yo me voy a mi cama y tendrán ustedes que dormir los dos juntos en la cama de dos plazas en la habitación de mis padres- Amenazó Anzu, provocando una cara de horror y asco en ambos jóvenes.
- Eso nunca, antes prefiero lustrar los caros zapatos de cuero de Seto- Dijo Axel- Y si hace falta sería su secretario personal.
- Yo antes prefiero dejar ganarle cuantas veces quiera a Kaiba en un duelo- Dijo el faraón- Hasta dejaría que su ego creciera.
- Nah, eso no es nada a comparación de lo que ofrezco- Dijo el pelinegro mientras hacía una mueca.
- Claro que lo es, estamos hablando de Kaiba- Le respondió Atem.
- No puedo creer las tonterías que están diciendo- Dijo Anzu mientras observaba a los dos chicos que echaban chispas por los ojos.
- Sí, por eso el que primero llega a la habitación se queda con Anzu toda la noche- Dijo Axel, desafiando al faraón.
- No digas eso- Dijo Anzu mientras negaba rápidamente con la cabeza.
- Y qué esperas Axel- Dijo Atem mientras empezaba a correr hacia las escaleras.
- Tramposo- Exclamó el pelinegro mientras lo seguía.
-No puede ser- Dijo Anzu yendo detrás de ambos chicos.
La ojiazul siguió a los dos jóvenes, esperando poder alcanzarlos y detenerlos, sin embargo ellos habían puesto mucho entusiasmo y casi estaban en la entrada de la habitación de la chica. Entonces Anzu vio como el pelinegro y el tricolor ingresaban al cuarto al mismo tiempo, causando una discusión entre ambos.
- Yo entre primero faraoncito- Dijo enojado Axel.
- ¿Enserio? Yo entre primero- Le respondió de la misma forma el tricolor.
- Esto me está cansando- Murmuro la ojiazul- ¡Ya dejen de pelear!- Dijo mientras se acercaba a ambos chicos.
En la corporación Kaiba
Zorkius se encontraba en la que antes era la oficina de Kaiba, la cual ya no era como antes, todo su alrededor parecía que en cualquier momento se iba a caer en pedazos. El hombre miraba pensativo la especie de esfera oscura que había formado con su poder, la cual tenía la capacidad de debilitar y torturar a Axel. Ese objeto iba a ser quien iba a regresar al joven pelinegro bajo su poder, solo era cuestión de tiempo.
- ¿Se pude saber por qué es tan importante Axel?- Pregunto Kisara, ingresando al sitio, sin importarle la mirada mortífera que le lanzaba Zorkius.
- Te has vuelto verdaderamente irritante niña- Dijo el hombre.
- No me digas niña, no lo soy- Le respondió molesta, mientras sus ojos azules se oscurecían- Ahora respóndeme lo que te pregunte.
En ese momento Zorkius aparece al lado de la peliblanco, sorprendiéndola, después de todo no había visto cuando el hombre se había movido de su sitio. El sujeto le sonríe maliciosamente y la agarra fuertemente del brazo. Kisara comprime un grito de dolor mientras trata de soltarse, sin embargo no logra liberarse y poco a poco siente como se debilita.
- No me ordenes, si juegas con fuego te quemaras- Dijo Zorkius venenosamente.
- ¿P- Por qué mis fuerzas se desvanecen?- Pregunto ella entrecortadamente.
-Solo te estoy arrebatando tu poder pequeño dragón – Kisara lo fulmina con la mirada- Es tu naturaleza ser tan agresiva y directa, eres en sí alguien peligrosa- Se ríe- Pero no para mí ¿Entiendes?
- Si eres tan fuerte, no comprendo por qué me quieres a mí y a Axel, es más estás obsesionado con él- Dijo la ojiazul con valentía, no iba a dejar que la intimidara.
- Kisara, Kisara- Mueve la cabeza negativamente- Sos alguien que solo entiende a los golpes ¿No?- Dijo Zorkius para luego pegarle un puñetazo en el estómago, dejándola sin aire y después pegarle en la cabeza, tirándola al suelo, pero sin soltarla aún.
- Eso… no es nada…- Dijo la ojiazul con dificultad.
- Eres increíble, lástima que me desafíes a mí, es admirable la fortaleza que posees- La suelta- Pero ya que deseas tanto saber, te lo diré- Se aleja de ella y mira la ciudad por la ventana- Axel es una pieza esencial para mi objetivo y vos solo alguien me hace más entretenida la espera a que este se cumpla.
- Maldito, solo por eso me estas utilizando- Dijo Kisara, logrando sentarse.
- Es mejor que no me hagas pegarte de nuevo, te necesito para mañana- Le dijo seriamente.
- ¿Mañana?- Preguntó mientras se paraba y trataba de mantener el equilibrio para no caer.
- Eremos una visita, así que repone fuerzas- Dijo Zorkius, para luego salir de allí, dejando a Kisara completamente sola.
Oscuridad, vacío y soledad, esas eran unas de las características del reino de las sombras, eso era lo que había en su alrededor. Lo único que diferenciaba a ese sitio con aquel oscuro lugar era que en este no había ninguna clase de tortura y todo estaba en un profundo e intranquilizador silencio. Dentro de ese mar negro, Axel miraba un punto fijo en la negrura de ese sitio, estaba pensativo, no era la primera vez que estaba atrapada en ese lugar. Otra vez en ese sueño, en esa pesadilla.
- ¿Pero qué tenemos aquí?-Habló una voz a las espaldas del pelinegro.
- Otra vez vos- Se da media vuelta y lo fulmina con la mirada- Ya suficiente tengo escuchando tu horrible voz susurrándome y confundiendo mis pensamientos ¿Y ahora vas a atormentarme con tu presencia en mis sueños?- Dijo enojado el pelinegro.
-Oh, vamos Axel ¿Cuánto tiempo más seguirás revelándote contra mí?- Le respondió el hombre fingiendo estar ofendido.
- Siempre, nunca estaré de tu lado y es mejor que dejes de insistir de una buena vez- Dijo el pelinegro mientras se cruzaba de brazos.
- Yo no insisto, solo espero una respuesta afirmativa de tu parte… igual en el fondo sabes la verdad y al parecer tu subconsciente te lo dice, no yo- Dijo mientras en su rostro aparecía una sonrisa- En ningún momento yo entre en tu mente.
- ¿Ya te dijeron alguna vez de lo desagradable de esa cosa en tu rostro? Me parece que muchos la llaman sonrisa, aunque no podría decirlo del todo en tu caso- Dijo el ojiverde, no queriendo escuchar al tipo que estaba en frente suyo.
- No cambies de tema, quieras o no, pronto estarás de mi parte- Se ríe- Ni la protectora del dije te va a poder salvar, después de todo tu destino está marcado desde antes de nacer y un cicatriz de nacimiento es la prueba de ello- Dijo mientras le señalaba el brazo donde tenía la cicatriz de dragón maestro.
- Cállate ¡Ya cállate!- Dijo Axel mientras se tapaba los oídos, no quería que le recordara eso.
- Pobre chico, siempre persiguiendo la luz, aunque sabe que nunca podrá salir de la oscuridad- Dijo Zorkius mientras se acercaba al pelinegro, tan cerca como para susurrarle en el oído- Es inútil escapar y eso lo sabes muy bien niño- Se aleja unos pasos de él- Te estaré esperando – Después de pronunciar esas palabras se desvaneció, dejando alojiverde sumido en la oscuridad que lo rodeaba.
Axel despertó de golpe mientras respiraba pesadamente y todo le daba vuelta, junto con una punzada de dolor en su pecho. El chico miró a su alrededor, todo estaba en penumbras pero en esa oscuridad se podía ver figuras conocidas de la habitación de los padres de Anzu. Entonces se preguntó cómo había llegado a eso, no recordaba haberse quedado dormido y en ese momento sintió una leve presión en su mano derecha. Axel volteó y vio cómo Anzu lo tomaba de la mano mientras estaba dormida, a pesar de la oscuridad podía ver claramente a la chica. Ese gesto de parte de la ojiazul le pareció tierno, sin embargo le molesto que del otro lado de la joven se hallara durmiendo el faraón, también con los dedos entrelazados con los de ella. Era irónico, los tres tomándose las manos como sus destinos caprichosamente entrelazados, atados por hilos invisibles dibujados por este, marcados y atrapados en un vínculo irrompible.
El pelinegro suspiró mientras se dejaba caer en su lado de la cama, cerró sus ojos y en sus labios se formaron una sonrisa. A pesar de todo no estaba solo, sabía con certeza que tanto Anzu, la luz en su oscuridad y Atem, la mano tendida que lo sostenía de su inevitable caída, siempre estaría a su lado como siempre había sido. Y por fin pudo dormir sin pesadilla alguna que lo atormentara.
- No veo la hora de que vengas a mí- Dijo una figura cubierta con una capa, para luego desaparecer.
Unas horas después
Suena el despertador, aunque el ruido no duró demasiado, lo cual extraña a cierta castaña que se estaba despertando ante ese sonido. La joven abre lentamente sus ojos, lo primero que ve fue la silueta de alguien al lado de ella, al principio pensó que se trataba de Atem, sin embargo una vez que su visión se aclaró, se sorprendió al ver a Axel. La ojiazul comprime un gritito de sorpresa mientras se preguntaba qué hacia el pelinegro allí ¿Qué había pasado el día anterior? Entonces recordó que en la noche el faraón y Axel estaban discutiendo y ella trataba de calmarlos, cosa que no había funcionado. No sabía exactamente quien había empezado, la cuestión que al poco tiempo habían volado una de las dos almohadas de la cama, aunque sospechaba que había sido el ojiverde quien empezó con esa pelea de almohadas. Al final ella se unió a ambos chicos a la pelea, divirtiéndose con esta y al parecer en un momento de la noche se habían quedados dormidos.
La castaña se sienta de golpe y mira su alrededor, el pelinegro estaba profundamente dormido a su lado y por primera vez lo veía con el rostro sereno, del otro lado se encontraba Atem, al igual que el otro chico, sumido en el sueño. Ella está justo en el medio de ambos y pensó con preocupación la reacción de ambos cuando despertaran. Capas era mejor irse de la habitación y dejarlos solos, así se ahorraría la predecible pelea y también se podría reír de la reacción de ambos cuando sepan que estaban durmiendo en la misma cama. Entonces Anzu con una sonrisa en su rostro se dispuso a salir de la cama, pero no se había dado cuenta de que tenía las manos de los dos chicos agarradas a las suyas. Ante el movimiento de ella, ambos jóvenes se despertaron.
- Quiero seguir durmiendo- Murmuro Axel todavía con los ojos cerrados.
- Buenos días Anzu- Saludó Atem abriendo los ojos y mirado con ternura a Anzu, quien se sonrojo y le devolvió una sonrisa nerviosa.
Entonces cuando tanto el faraón y el pelinegro se dieron cuenta la presencia del otro, se sentaron de golpe e intercambiaron miradas entre sorprendida y enojada.
- ¿Cuánto tiempo piensas seguir aquí?- Preguntó molesto Atem.
- Lo mismo digo faraoncito- Dijo Axel mientras lo miraba fijamente.
Anzu viéndose venir la pelea entre los dos, dejo de prestarles atención para ver la hora. El reloj marcaba la siete y cuarto pasada. Entonces Anzu recordó que era lunes, que debía ir a la escuela y que se le estaba haciendo tarde.
- Dejen sus discusiones para después, tenemos que ir a la escuela- Dijo la castaña mientras soltaba a ambos chicos y salía de la cama, dirigiéndose rápidamente a su habitación.
- ¿Escuela?- Pregunto confundido Axel- Ah, cierto, ese lugar…- Sale de la cama- Me había olvidado completamente de eso, pero creo que ya no hay motivos para que valla.
- Tenemos una nueva vida Axel, así que prepárate para ir- Dijo Atem levantándose.
- "Yo no me preocuparía tanto, después de todo no sé cuánto tiempo puede seguir con esta vida faraón"- Pensó con algo de tristeza el pelinegro.
Fin del capítulo treinta
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Muchas gracias por la paciencia, apoyo y reviews a: Rossana's Mind, love stories on my mind (Yo tardé mucho más en leer los nuevos capítulos de tu finc, todavía tengo que ponerme a corriente, nos estamos escribiendo amiga) DanyStormborn01 (Joey y Tristán son todo un caso y Kaiba es genial XD) Hadley Doleto ( Tristán se salvó de Joey. Axel sufre mucho, soy mala con él, solo preparate para lo que viene...) srto (Por fin actualizo, lamento la espera, ya verás que pasara con Axel, solo espera un poco más) MiraiiKi (¡Nueva lectora! Binvenida a mi finc, me alegra que te guste la historia y que tengas paciencia para esperar mis actualizaciones.) y todos los que se toman su tiempo para leer este finc.
Hasta el próximo capítulo!
Muchos besos y abrazos psicológicos n.n
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