Hola de nuevo, aquí un capitulo mas de esta historia
ˆˆˆAMOR EN LA REDˆˆˆ
Capítulo 8
Decisiones.
Seiya Pov.
Abrí mis ojos débilmente, la luz de una nueva mañana entraba por mi ventana, talle mis ojos intentando visualizar bien mi habitación, me incorpore en la cama mirando hacia la ventana, se veía que estaría nublado, tal vez algo de lluvia acompañaría este nuevo día, se sentía baja la temperatura tanto que me deje caer de nuevo en mi lugar para asi cobijarme y no sentir frío.
Cerré mis ojos intentando reconciliar mi sueño, quería descansar hasta que mis ojos dijeran basta pero algo comenzó a inquietarme ¡Maldita conciencia mía que comenzaba a hacer de las suyas! Recordé lo que le había confesado a Mina.
— ¡Eres un idiota Seiya! — Me dije en voz alta.
Y es que así era ¿Qué demonios estaba pensando que confesé lo que no debía haber confesado? Jamás pensé que yo fuera a echar a perder todo esto y es que es la verdad… la jodi bien y bonito ¿Qué pensará ahora ella? Tal vez hasta deje de hablarme por lo mismo…
—Cruel realidad y peor ¡Que estúpido fui!
Suspire hondo tallando mi rostro con ambas manos en señal de desesperación, no sabía cómo remediar todo esto.
Después de varias horas meditando todo lo que dije –la verdad no sabía porque lo hacía si todo estaba en el chat- me levante para darme una ducha rápida y bajar a comer algo, después pensaría en despejarme de todo esto y buscarle una solución pronto.
Encontré en la cocina a mi madre que tenía a mi hermana en brazos, al parecer estaban almorzando.
— ¡Buenas tardes ma! —Dije tratando de aparentar que estaba feliz— ¿Y Haruka? —pregunte mientras me servía un poco de comida que ya había preparado mi madre
—Salió, tuvo que irse a la casa de Guanajuato, al parecer tenía planes…
—Te aviso que también me iré unos días, saldré el lunes—le informe mientras tomaba un bocado de comida.
— ¿Y cuándo regresas? Además ¿El trabajo?—pregunto preocupada.
—Aún no se madre, quiero respirar aire puro, me siento estresado y por lo del trabajo ni te preocupes, me deben algunos días y los pediré para asi no tener problemas.
—Si es por ese motivo está bien, solo cuídate ¿quieres? No olvides mantenerme al tanto de todo.
—A si será madre ¿Mi papá estará contigo?
—Sí, tendrá unos días libres asi que no estaré sola.
—Qué bueno—Dije mientras dejaba el plato en el lavabo, la verdad no tenía nada de apetito—Iré a mi habitación a descansar.
—Si hijo.
Regrese fastidiado a mi habitación, tonto Haruka ¿Por qué no me aviso que se iba?
Me senté en mi escritorio mirando por la ventana, aún no sabía si encender mi portátil para volverme a recordar lo tonto que fui.
Después de darle miles de vueltas al asunto y darme cuenta de que ya casi eran las cinco de la tarde, encendí mi lap ingresando a la aplicación para mirar todo mi desorden.
Entre rápido para ver mis notificaciones, solo había una de Mina diciéndome que me veía el lunes como habíamos quedado. Suspire aliviado ya que aún podía disculparme en persona con ella aunque me daba miedo aún. Revise las demás notificaciones para después vagar por todo Facebook intentando olvidarme un poco de mi problema. Escuche como alguien me hablaba por chat, al principio pensé que era Mina pero después al mirar bien de quien se trataba note que era Yaten el culpable de mi sobresalto.
— ¡Pequeño saltamontes! ¿Cómo estás? ¿Cuánto tiempo sin saber de ti? —agrego rápidamente.
—Hola Yaten…
—Uyyy que manera de saludar a tu gran amigo.
—Pues no le veo nada malo.
—Si insistes…
—Lo lamento Yaten, tengo otras cosas en la mente que no me dejan expresarme tan bien como solo tú sabes hacerlo—Conteste sarcástico.
—Bueno, solo dime que estas de malas y no te vuelvo a molestar—De nuevo mi conciencia estaba haciendo de las suyas.
—Discúlpame ¿quieres? La verdad no dormí bien.
—No pues entonces entiendo porque estas de malas…
—Procurare dormir bien para que no suceda esto de nuevo.
—Aunque…—nada se le escapa a este tipo, sabía que con esa palabra comenzaría a interrogarme o bien molestar para que le contara porque estaba así—No siento que sea por eso que estés de malas, no será porque ¿Mina se fue de viaje y no te aviso?
— ¿Y tú como sabes que Mina se fue de viaje?
— ¡Lo sabía! Es por eso que estas así ¡Momento! ¿Cómo dedujiste eso?
—Sé que Mina se va de viaje, sé que no estará estos días, se va el lunes.
— ¿Cómo es que tienes tanta información?
— ¿No lo sabias? —Vaya que resulte triunfante en todo esto— Vaya Yaten, creo que no sabes con quien estás hablando.
—Sé que eres su marido de Facebook pero no pensé que ella te hubiera avisado aunque suene estúpido ya que sé que tienes que ser el primero en ser notificado.
— ¿Te dejo una nota?
—Me dejo un inbox, me dijo que se iba por unos días por lo del viaje del patético de Ace pero… pensándolo bien no me lo dijo como siempre, en sus palabras se notaba seca.
—Tu todo notas.
—Perdóname por ser tan predecible, la verdad yo no tengo la culpa de que sea muy fijado y me dé cuenta de muchas cosas.
—Si tú lo dices...
Se quedó en silencio por varios minutos. Al principio pensé que se había desconectado pero me di cuenta de que aún estaba activo. Tal vez se había molestado por como conteste sus mensajes. Decidí que lo mejor era seguir vagando en Facebook pero Yaten volvió a hablarme.
— ¿Ya vas a contarme que es lo que te tiene así? O ¿Aún continuarás con tu tono amargo?
—No sucede nada, sigo sin entender porque insistes en eso...
—Si tú solo quieres hacerte el tonto y sufrir en silencio por mí está bien. Solo recuerda que tienes un amigo aquí con quien contar y no es por ser chismoso pero solo quiero que ambos estén bien...
Y con eso ultimo y sin siquiera dejarme responder se desconectó dejándome solo.
Sé que no fue muy buena idea la forma en que lo trate, él es mi amigo y aprecio mucho que se preocupe por nosotros porque en el fondo también sé que es por Mina.
Cerré mi sesión para comenzar a empacar, saldría en la mañana temprano para asi poder llegar a una buena hora y prepararme para ver a Mina. Empaque solo lo necesario aunque no por eso iba a dejar que me mirara de la peor forma.
Mire el reloj para darme cuenta de que ya eran las 10:30 de la noche, me dirigí a descansar sin preocuparme por comer algo, tal vez era por lo mismo de que me sentía mal por mis confesiones y ahora por cómo le respondí a Yaten.
La mañana llegaba rápido y yo ya estaba listo para salir en cualquier momento a mi viaje, enfrentarme a lo que había dicho y a una probable respuesta por parte de ella. Me despedí de mi madre y hermana ya que mi padre no estaba, salí rápido ingresando en el auto solo para encontrarme en la salida de mi casa a Yaten recargado en el árbol que estaba en la calle, me miraba muy sonriente.
—Buenos días Seiya ¿A dónde vas con tanta prisa? —Observe como se quitaba sus lentes de sol mientras se acercaba a la ventanilla del auto— ¿Por qué no bajas y charlamos un poco?
—No te ofendas hermano, pero la verdad tengo mucha prisa.
—Son las 8:30 de la mañana ¿Qué te lleva con tanta prisa? Que yo sepa no tienes clases
— ¿Ahora resulta que me espías?—pregunte indignado.
—No ¿en verdad porque no bajas? —Orille el auto para apagarlo y bajarme a "charlar" con Yaten — ves como no era tan difícil.
— ¿Que sucede? La verdad si llevo algo de prisa—dije algo apresurado.
—De una buena vez por todas ¿Me vas a contar bien que es lo que sucede? la verdad me estoy hartando de sus problemas.
— ¡Entonces no te metas! —afirme molesto.
— ¡Son mis amigos! Y sé que te está sucediendo algo.
— ¡Ya bueno! Carajos si así lo pones entonces tengo que contar todo lo que me sucede...
—Tampoco exageres pero debes hacerlo, no puedes cargar con eso todo el tiempo, después terminaras odiándote y te destruirá.
—Eres igual que mi hermano...
—No me confundas ¿quieres? La verdad sabes bien que él y yo no nos llevamos—interrumpió molesto— Así que deja de compararme y empieza a contarme lo que sucede.
—La verdad se me están complicando las cosas con Mina—dije resignado, me recargue en el auto mientras él hacía lo mismo, mire solo aun punto exacto sin apartar mi vista, sabía que solo así podría controlarme un poco aunque ahora dudaba un poco de ello— dije algo que no debía haber dicho—continúe— y ahora no sé cómo reaccionara ella.
—Ni que le hayas propuesto escaparse contigo.
—Te digo que tú y mi hermano son lo mismo.
—Y ya te dije que no me confundas—volvió a molestarse un poco— ¿Qué fue lo que dijiste?
—Antenoche estábamos platicando, la verdad llegue algo ebrio porque me fui a un bar con mi hermano, no te miento bebí demasiado, cuando llegue me conecte a Facebook ya que necesitaba hablar con Mina, la note molesta cuando le dije que me iría de fiesta y quería pedirle disculpas por lo que había dicho—observe como Yaten sonreía ampliamente, como si supiera bien lo que había sucedido— cuando me conecte hablamos bien, charlamos de que nos encontraríamos en Guanajuato el día de hoy—Lo volví a mirar esperando tal vez ¿sorpresa? Pero no se inmuto para nada—quedamos en que así seria y así va a ser pero profundizando el tema comente algo no muy bueno…
—Hay Seiya, a veces te complicas demasiado la existencia.
— ¿Vas a dejar que continúe relatándote lo que me sucedió? O ¿vas a interrumpirme?
—Prosigue Seiya que la verdad esto es de telenovela —se veía que disfrutaba de mi sufrimiento, me daban ganas de golpearlo pero sabía que así actuaba siempre él así que no tenía remedio.
—Lo que dije jamás pensé que fuera a suceder, no pensé que mi adrenalina que tenía en mi estado iba a ayudarme a escribir esas palabras, esos sentimientos que tenía y que venía ocultando y soportando por mucho tiempo, no pensé que solo asi me armaría de valor y confesaría lo que tenía guardado… mis sentimientos hacia ella.
—Continua Seiya que sigo atento.
—Le dije que la deseaba, que la amaba y me dolía tanto en confesárselo.
— ¿Y ella que fue lo que te dijo? ¿Qué contesto?—me miro atento algo así como presionándome a que le contara cuál era su respuesta.
—No me contesto nada, solo me pregunto si era real y obvio le dije que sí pero no dijo nada, solo le dije más que nada disculpándome que había cometido un error y que no quería molestarla pero ella dijo que no le molestaba.
—Vaya—observe como rasco su cabeza desconcertado — la verdad no sé qué decir, es algo muy duro lo que dijiste y en su posición de ella debe estar difícil, puede llegar a peligrar lo que siente.
—Eso es lo peor, no debo hacer que ella comience a dudar de lo que siente, ella es casada y yo no debo meterme en eso, ella así es feliz y lo último que quiero es confundirla.
—Entonces terminen la relación aunque…—guardo silencio de golpe, observe como miraba nervioso para todos lados.
— ¿Aunque qué? Yaten.
—Seiya esto es difícil y complicado para mí.
— ¿Que sabes tú que yo no sé?—lo mire interrogante.
— ¿Porque insinúas eso?—contesto rápidamente mirándome nervioso.
—Porque eso de que digas "que es complicado para ti" me da a entender que sabes algo más y no quieres decírmelo.
— No exageres, no empieces a pensar en tonterías, la verdad esto es molesto. Además es tan notorio que se trata de Mina, todo esto se ha vuelto... Raro—comento extraño.
—Entonces eso debiste pensar antes de querer saber que era lo que tenía y lo de raro esa ya es invención tuya.
—Lo hice porque somos amigos, oye soy el único que se todo lo que pasaste en el pasado, bueno también tu familia pero créeme que ya no quiero volver a ver que estés mal, ni tú y mucho menos ella, es buena amiga y no quiero que sufra, también conozco toda su historia asi que eso me hace querer ayudarlos...
—Y es lo mismo que yo no quiero, que sufra por mis estupideces.
—Entonces que es lo que quieres hacer ¿dejarla? ¿En qué momento te diste cuenta de que sentías algo por ella?
—Cuando comencé a pensarla mucho, comencé a soñarla sin siquiera conocerla en persona.
—Vaya que ambos están igual.
—Qué quieres decir con que ambos estamos igual, te digo que algo sabes y no quieres decírmelo. —asegure mirándolo fijamente.
—Yo solo diré que si en verdad quieren ser felices comiencen a pensar en ustedes y no en los demás, dejen de pensar en las demás personas y solo piensen en su felicidad, en lo que los hará felices.
—Quiere decir que ¿Luche por ella?
—Puedes hacerlo, recuerda que el que no arriesga no gana ¿Cómo vas a saber si ella no siente lo mismo por ti? Qué tal si ella también desea estar contigo pero no se arriesga porque tu no le has comentado nada.
—La mayoría me dice eso.
—Es que es verdad Seiya, no es casada por ninguna ley, además no puedes estar atada a una persona que no amas, no puedes estar con una persona con la que siempre estas peleando, eso no es vida.
— ¿Entonces continua teniendo problemas con Ace?—lo mire interrogante.
—Ese tonto no es problema, solo hay que dejarlo en su lugar para que deje ser feliz a Mina, tu puedes hacerla feliz.
—Es lo único que me importa, hacerla feliz… no sé qué carajos me paso pero me interesa mucho, la quiero mucho y me encanta estar con ella.
—Entonces ahí tienes tu respuesta solo hazlo, que no te importe lo que vaya a suceder, aunque puede ser que corras con suerte
—Me arriesgare, voy a hacerlo—dije muy seguro ya que era ahora o nunca.
—Genial ahora lárgate que se te va hacer tarde, no queremos que ahora que pueden estar solos sin interrupciones tú la jodas solo por no llegar a tiempo.
—Deja de quitarme el tiempo entonces.
Subí al auto rápido poniéndolo en marcha, me detuve un instante para mirar por el retrovisor para despedirme de Yaten, él solo respondió con un movimiento de mano.
Asi emprendí mi viaje seguro de lo que iba a decir, seguro de lo que iba a hacer no importando la respuesta, por fin dejaría de martirizarme todo este tiempo con lo mismo, me arriesgaría para declarar mis sentimientos y por fin obtener una respuesta por parte de ella, había llegado el momento, por fin intentaría ser feliz.
Mina Pov
Tenía escasas horas de que había llegado a la casa de mi madre, Ace solo llego me dejo y se retiró con la excusa de que no podía permitir que se le hiciera tarde para preparar su equipaje, se despidió rápido de mi madre y así salió de la casa.
Mi mamá comenzó a preguntarme si teníamos problemas ya que se le hacía muy diferente su actitud de Ace, yo solo la tranquilice diciéndole que estaba estresado por eso se comportaba de esa forma. Platique la mayoría del tiempo con mis hermanas y hermano, deje que el tiempo se fuera para que después me diera cuenta de que ya eran las 4:00 pm así que debía apresurarme para llegar a tiempo con Seiya.
Al principio mi mamá comenzó a desconfiar de mi salida pero luego le dije que se trataba de un compañero de la universidad así que se tranquilizó y dejo que saliera, obvio le aclare que no debía saber Ace por lo mismo de que era celoso asi que ella acepto.
Eran las 6:50pm y ya se me había echo tarde, estaba un poco agitada ya que apresure el paso para no demorarme más, visualicé mucha gente cerca del teatro, camine lo más rápido posible hasta encontrarlo.
Ahí estaba al pie de las escaleras del teatro, el chico que me traía loca y que solo al leer su confesión me había dado una nueva ilusión, me estaba volviendo loca de tan solo pensar que yo le gustaba. Visualice su larga cabellera y su magnífico cuerpo que me daba la espalda, de pronto volteo, sentí que mi mundo se hacía pequeño, mis piernas temblaron, mi boca la sentía seca de nervios. Me miro de lejos, nos quedamos a escasos centímetros de distancia al pie del teatro, me sonrió, yo le sonreí, se veía tan bien…
Caminamos juntos para acercarnos más y poder tocarnos, saber que no era un sueño lo que estaba sucediendo… cuando ya estábamos frente a frente el mundo dejo de girar, todo se quedó en silencio, todo desapareció … todo había cambiado, me olvide de mis responsabilidades y de lo que tenía con Ace…
—Mina…
—Seiya…—dijimos juntos.
Y como si fuéramos un imán me tomo por la cintura plantándome un enorme beso en los labios llenos de pasión, cerré mis ojos por inercia y me deje llevar por lo que sentía, por lo que quería, por lo que con tantas ganas deseaba desde el primer día que lo vi. El beso fue profundizándose cada vez más que sentía hinchados mis labios de tanto que jugaba con ellos, sus labios eran deliciosos, poder probarlos era tan dulce, tan tierno y a la vez tan intenso que sabían a… ¿amor? Jamás había sentido esto con Ace… nunca había experimentado todo esto con mi marido y ahora Seiya con un simple beso me hizo tocar el cielo y querer quedarme ahí junto con él y olvidarme de todo. Pero esa era la verdad, yo ya me había olvidado de todo en el instante que sus ojos hicieron contacto con los míos, aquel momento que me tomo de la cintura atrayéndome hacia él y me beso con posesión...
Poco a poco fuimos separándonos ya que el aire nos hacía falta, era muy difícil controlar mi nerviosismo. El me miro sonriente, con una mirada hermosa, sus ojos brillaban, fue lo mejor que vi en ese momento.
—Te extrañe—decía en voz baja— no pensé que fueras a venir...—sentí como su dedo pulgar viajo por todo el contorno de mis labios, era magnifico lo que estaba viviendo.
— ¿Y porque no vendría? Habíamos quedado en algo ¿O no?
—Si pero aun siento que te debo dos disculpas.
— ¿Dos?—lo mire dubitativa — ¿Porque dos?
—Por mi confesión de la otra noche y por lo que acabo de hacer.
—No tengo nada que disculparte, ninguna de tus dos acciones me molestaron...—sentí como mis mejillas comenzaban a ponerse calientes, acababa de confesar que me había gustado lo que había echo ¿Debía confesar mis sentimientos?
—Vayamos a pasear, necesitamos platicar muchas cosas—me tomo de la mano entrelazándola con la suya.
— ¿Platicar? —Lo mire—¿Sobre de qué?
—Mmmm... No sé, muchas cosas como por ejemplo ¿Cuál es tu helado favorito? ¿Quieres que cenemos juntos?—beso el dorso de mi muñeca— ¿Hasta qué hora serás mía?—lo mire rápidamente sorprendida — calma—me sonrió mientras tomaba mi mejilla entre sus dedos— ¿Hasta qué hora estarás conmigo? No puedes decirme que hasta la media noche se rompe el encanto...
—No tengo hora de llegada, la verdad salir de noche en Guanajuato es un placer hermoso. Las calles iluminadas, el cielo nocturno iluminado por miles de estrellas... Lo mejor se vive solo de noche... Siempre vez gente amable paseando por las calles...
—Eso significa que ¿Será hasta que el cuerpo aguante?
— ¿Y porque no? Seria grandioso... ¿No lo crees?
Lo mire, mire como sonreía, como continuaba observándome sin borrar la maravillosa figura que creaban sus hermosos labios... La línea de esos labios que deseaba tomar de nuevo entre los míos... Me sentía tan feliz, tan dichosa... Quería vivir el momento.
Seiya pov.
No puedo describir lo que estoy sintiendo en estos momentos, es difícil de explicar que es lo que sucede en toda mi mente y cuerpo. Jamás pensé que ella fuera a corresponderme aquel beso que yo con muchas ganas le di, aquel que le plante con tanto amor y pasión... Con todos mis sentimientos que tenía hacia ella...
Me agradaba la idea de tenerla conmigo sin ningún límite, sin pensar en llegar temprano porque Ace la espera.
Sus ojos brillaban a su máximo esplendor, esos enormes orbes azules me hipnotizaban, me estaban dejando sin aliento, la deseaba y mucho, la amaba hasta el infinito...
Me había enamorado como idiota de la mejor estrella del firmamento... Lo que no quería hacerme a la idea era que esa estrella brillaba para otro cielo.
Caminamos tomados de la mano por toda la plaza disfrutando del gran ambiente que se vivía. Compramos unas nieves de limón con chile en medio y chamoy, al parecer eran las que más le encantaban a ella.
Llegamos a una banquita para poder descansar, ella estaba muy sonriente y yo solo puedo confesar que era feliz de tenerla conmigo.
—Te parece si comemos algo, la verdad es que muero de hambre—me decía haciendo un puchero.
—Perdóname Mina, debí haberlo hecho desde antes ¿Que te gustaría comer? —le pregunte ansioso.
— ¿Te parece bien unas enchiladas mineras? Dicen que son deliciosas...
Nos levantamos para dirigirnos a un restaurante cercano a la plaza, nos sentamos en las mesas que estaban a la intemperie y leímos el menú.
—Creo que tienes razón, hay que comer enchiladas.
—Te digo que son muy populares aquí ¿Nunca las has probado?
—Pues aunque sea de aquí lo único que recuerdo es como mi abuela hacia tortillas, mis padres nos llevaron a la ciudad cuándo yo tenía 6 años, así que no recuerdo mucho de la gastronomía de este estado. Por eso quiero ser un excelente chef, me encanta la comida y como bien dice un chef "somos lo que comemos por eso hay que comer bien.
—Vaya que tienes razón, me agrada saber tus sueños, lo lograrás ya verás que si—sentí como tomaba mi mano entre la de ella, la apretó suavemente acariciándola con su pulgar —me encantas
—Bueno, causo diferentes sensaciones en las personas.
—Gracioso.
El mesero llego para tomar nuestra orden, después se retiró para dejarnos charlar muy a gusto.
Platicamos de varias cosas sin importancia mientras comíamos, desde películas hasta nuestros miedos y pesadillas. Todo el tiempo estuvimos riendo juntos, era lo mejor.
Comimos delicioso, puedo asegurar que fue la mejor comida que en mi vida había probado. Después de terminar nuestros alimentos ordenamos un poco de café ya que el momento lo ameritaba.
—Y cuéntame—comencé la charla — ¿Te la estás pasando bien?—me miro sonriendo.
—Claro, me divierto mucho contigo. La verdad tenía muchas ganas de volverme a reunir, pensé que aquélla vez sería la última.
—Yo también pensé lo mismo pero bien dicen que el mundo da muchas vueltas. Pero bueno dejemos de pensar muchas cosas y mejor cuéntame... ¿Hasta cuándo te vas de Guanajuato?
—Pues según son solo dos semanas pero aun no estoy muy segura—bebió de su café —depende del tiempo que le indiquen a Ace
— ¿Se fue de viaje?
—Aja, el viaje que te había contado hace unos meses.
—Ah ya recuerdo, la verdad lo había olvidado—dije indiferente.
—Mejor dime—cambio de tema rápidamente— ya que esto tiene días que me lo vengo preguntando desde hace mucho tiempo...
— Haber cuéntame ¿Qué es lo que la cabecita de mi hermosa esposa se ha estado preguntando?—me acerque a ella para mirarla mejor.
— ¿Porque esa muñeca que me regalaste te recordó a mí? La verdad no entiendo bien porque fue así.
—No se Mina, la verdad la vi e inmediatamente pensé en ti, llámame loco pero cuando me fui dejándote allá en la ciudad sentí... Me sentí muy mal, puedo decir que tal vez fue ese motivo por el que compre la muñequita ¿No te gusto?
—Me encanto la muñequita, es muy linda, la coloque en una repisa que esta frente a mi cama.
—Entonces cada vez que despiertas ¿es lo primero que vez?
—Podría decirse que si—vi cómo fue acercándose a mi poco a poco, comencé a ponerme un poco nervioso— lo mejor es que ahora puedo verte en vivo, no es necesario que piense en ti por medio de tu regalo, ahora es real...
Y con eso último me beso, me beso con tanta pasión, con ímpetu. Jamás imagine que ella tomara la iniciativa e hiciera eso, no pensé que le agradara tanto como a mí...
Aun no declaraba mis sentimientos completamente, besarla era parte del plan seguido de una buena declaración de amor, las cosas no salieron como lo planee pero lo voy a hacer, de eso estaba seguro.
Y ya estamos cerca de la recta final de esta historia, estoy pensando en 10 capítulos pero aún no esta decidido.
Gracias a todas las personas que se dan un tiempo de leer, las que pasan siendo anónimas, a las seguidoras, muchas gracias, cada capitulo es para ustedes...
Saludos Sandy Lamperouge Kou.
