Hola a todos!
Les traigo este capítulo que espero que les guste, hasta es un poquis más largos (me llego la inspiración XD)
Yugioh y sus personajes no me pertenecen.
Marcas del destino
Atem miró pensativo a Axel, quien tenía la mirada clavada en el piso, como si no quisiera que lo miraran a los ojos. Según lo que les había contado el pelinegro, una voz lo estuvo persiguiendo desde hacía tiempo, está siempre que le hablaba parecía torturarlo con cada palabra que pronunciaba y lo más inquietante que la persona dueña de esa voz era uno de los aliados de Zorkius. El tricolor miro de reojo a Anzu, quién se veía preocupada por Axel y noto su desesperación por ayudarlo. En realidad todos estaban viendo al ojiverde con una mezcla de lástima y preocupación. El joven que ocultaba su mirada debajo de su pelo mientras apretaba sus manos en forma de puño.
- Haber si entendí- Dijo Joey mientras se rascaba la cabeza- Una voz que decía ser Zorkius, pero no era Zorkius ¿Se metía adentro de tu cabeza para lavarte el cerebro?- Preguntó mientras miraba a Axel, quien permanecía sentado en el suelo.
- Termino siendo uno de los aliados de Zorkius, lo que me preocupa es lo poderoso que puede ser esa persona- Dijo Yugi.
- Ya teníamos suficiente con ese loco y ahora otro lunático- Dijo Tristán.
- No sé qué ganan al aliarse con Zorkius, él solo trae destrucción y muerte a su paso- Dijo Anzu mientras se abrazaba a sí misma.
- "Esa persona no me está hablando ahora, sin embargo aún escucho su voz y no puedo dejar de pensar en lo que me dijo"- Levantó su mirada para ver a Anzu- "Me pregunto en qué situaciones se encontraba aquella persona para dejarse llevar por su desesperación y estar de lado de la oscuridad ¿Cuánto tiempo me queda a mí hasta que me pase eso?"- Desvía su mirada- "Anzu, tu luz casi no me alumbra y me estoy perdiendo y sumergiendo más en ese mar oscuro"
- No estés deprimido Axel, todo se solucionará- Dijo la ojiazul, tratando de animar al pelinegro, le preocupaba lo callado y perdido en sí mismo que estaba.
- "Quisiera pensar eso, tener fe en esa posibilidad"- Pensó el ojiverde, sin embargo no dijo nada y solo se limitó a sonreír, todavía sin levantar su mirada, no quería que Anzu lo viera triste.
- Vamos Axel, levántate ¿O piensas estar sentado como un inútil todo el día?- Dijo el faraón mientras se acercaba al pelinegro.
- Ahora que lo pienso, el piso no está tan mal- Le respondió en broma Axel mientras levantaba su mirada y sonreía de costado.
- Ya cállate- Dijo el tricolor mientras le extendía la mano para ayudar al otro chico a levantarse.
- Trátame mal cuanto quieras, pero al final siempre me ayudas- Dijo el ojiverde mientras su sonrisa se hacía más amplia y aceptaba la ayuda del faraón.
- Los dos son todo un tema- Dijo Anzu mientras miraba a ambos chicos.
- Su amistad es rara- Estuvo de acuerdo Tristán.
- ¿La nuestra no es así?- Preguntó Yugi mientras miraba su grupo de amigos.
- Sí, pero de cierta forma es diferente, esos dos se llevarían mejor si no hubiese celos- Dijo Joey.
- No hablen como si no estuviéramos- Dijo molesto Axel- ¡Y yo no tengo celos! El faraoncito sí- Señalo al tricolor quien lo miro enojado.
- ¿A quién llamas celoso?- Preguntó Atem mientras fulminaba con su mirada al pelinegro.
- A vos ¿A quién más sino? A parte – Lo mira fijamente y sonríe- ¿Quién fue que tuvo un ataque de celos esta mañana?- Preguntó el ojiverde mientras se cruzaba de brazos.
- ¿Qué paso?- Preguntó con curiosidad Joey.
- Nada, no pasó nada- Dijo nerviosamente Anzu mientras sus mejillas se teñían de rojo.
- El faraoncito explotó de celos cuando abracé a Anzu – dijo Axel, ignorando a la castaña.
- No es cierto- Dijo molesto Atem.
- Y más cuando le di un beso en la mejilla- Dijo Axel mientras enfatizaba la última palabra.
- Que te calles de una buena vez- Dijo el faraón empezándose a enojar.
- No te lo puedo creer ¡Y me lo perdí!- Se lamentó Joey.
- Hubiese sido bueno firmarlo, no todos los días se ve a Atem celoso- Dijo Tristán triste por la oportunidad perdida.
- ¿De qué lado están ustedes dos? No estoy celoso y punto- Dijo el faraón mientras se cruzaba de brazos y luego estufaba.
- Definitivamente sí lo está- Dijo Axel mientras todo el grupo asentía, incluyendo Anzu, quien seguía teniendo las mejillas teñidas de rojo.
Antes de que el faraón pudiera replicar ante la afirmación de sus amigos, el timbre de la escuela tocó nuevamente, haciendo que todos tuvieran que regresar a clase. El grupo entró al aula y cuando el ojiverde se diponia a seguir a los demás, Atem lo paró mientras lo miraba enojado, causando una risa nerviosa de parte del otro chico. Al parecer el tricolor no estaba contento con la anterior conversación que tuvieron con sus amigos.
- La próxima vez que digas algo como eso, te atravesaré con mi espada y luego te mandaré al reino de las sombras- Amenazó el faraón.
- Ambos sabemos que no lo harás, ya me amenazaste con eso antes-Miro cómo el ojivioleta lo fulminaba con la mirada y sonreía malvadamente- N-no lo haré más faraoncito- Dijo nerviosamente el pelinegro, ya que algo le decía que esa vez el chico no mentía. Fuese así o no, no deseaba saberlo.
- Mas te vale- Dijo Atem, para luego entrar al aula, siendo seguido por Axel.
"Hubieses dejado que hiciera eso, después de todo si estas en el reino de las sombras, las cosas serían más fáciles"
- "Genial, otra vez vos"- Pensó molesto el ojiverde- "¿No era que te ofendí y por eso me dejaste de hablar?"
"Tendrás que hacer más que eso para hacerme enojar u ofenderme"
- "Ya que estás molestándome me decís cuál es tu propósito"- Le preguntó Axel mientras se sentaba en su banco.
"Es difícil de explicar Axel, cuando llegue el tiempo te lo diré"
- "¿Por qué no ahora?"- Le preguntó el pelinegro, extrañado por el tono de voz y más por haber sido llamado por su nombre. Sin embargo no halló respuesta y por más que intentó comunicarse no lo logró- "¿Qué me pasa? No entiendo por qué estoy tratando de hablar con esa persona, es ridículo"- Se reprochó Axel, para luego estufar y ver con aburrimiento como el profesor daba la clase.
Para alivio de todos, la clase se pasó rápido y cuando menos se lo esperaban ya estaban saliendo de la escuela. El grupo de amigos se separaron, Joey otra vez había quedado con Mai, lo cual causó bromas vergonzosas de parte de sus amigos, por su parte Yugi tenía que regresar a la tienda para ayudar a su abuelo y Tristán tenía un compromiso que dejaban en dudas a todos, ya que la mayoría pensaba que iba a ver a Serenita, ya que su hermano iba a estar ocupado en su cita. Al final solo quedaron Anzu, Atem y Axel, quienes decidieron regresar a la casa y de paso el tricolor y el ojiverde se propusieron entrenar una vez que llegaran al hogar de la castaña. Una vez allí ambos desenfundaron sus espadas y se concentraron, dispuestos a comenzar con el entrenamiento. A diferencia de la pelea que habían tenido al comenzar el día, el pelinegro se veía más calmado y parecía que lograba mantener el control de su oscuridad, pero de verdad el faraón no sabía cuánto tiempo más el ojiverde podría seguir de esa forma. Atem tenía muy en claro que Axel era propenso a perderse a sí mismo en batalla, sin embargo eso no significaba que no le daría pelea y teniendo eso en mente, no dudo en seguir atacándolo con su espada. Era verdaderamente satisfactorio comprobar que no le costaba tanto seguirle el ritmo al pelinegro.
- Atem ¿Me harías un favor?- Preguntó Axel mientras se protegía con su espada.
- Eso depende- Dijo el faraón para luego volver a atacarlo pero ser esquivado por el joven de ojos verdes.
- Solo quiero que me prometas que si me pasa algo en la lucha contra el enemigo, vas a terminar con el entrenamiento de Anzu- Le dijo el pelinegro seriamente y ante eso Atem lo miró sin entender mientras dejaba de atacarlo y bajaba su espada al mismo tiempo que el otro chico.
- ¿Por qué me decís eso?- Pregunto el faraón mientras veía como el ojiverde lo miraba fijamente, sin dejar su expresión seria y luego le sonreía.
-Los acontecimientos del pasado pueden volver a suceder en el futuro aunque este puede sufrir algunas diferencias- Se rió por un momento- Digamos que tengo una corazonada- Le respondió Axel- Así que promételo.
- Voy a ayudar a Anzu, no hacía falta preguntar, siempre estaré con ella- "Será que Axel piensa que…"- Pensó Atem pero fue interrumpido por la voz del otro chico.
- No esperaba menos de vos, sé que sos de confianza, siempre lo has sido- Dijo el pelinegro mientras sonreía nuevamente, pero esta vez con algo de tristeza.
- Axel…- Comenzó a decir el tricolor, sin embargo fue nuevamente interrumpido por el pelinegro.
- Vamos faraoncito, continuemos ¿O quieres que le diga a Anzu que te estas rindiendo en pleno combate?-Dijo Axel quien se puso en posición de ataque y antes de darle tiempo al tricolor de reaccionar, el ojiverde lo atacó rápidamente.
- ¿Pero qué…?- Dijo Atem mientras se ve sorprendido ante el ataque de Axel, el cual no llego a defenderse muy bien y este le produce un pequeño tajo en su brazo derecho.
- Vamos, nunca tienes que bajar la guardia ante nada y eso que vos me lo enseñaste- Dijo el ojiverde, extrañamente animado, como si no le hubiese hablado de algo importante al tricolor.
- "No tiene sentido que me atacara en medio de... ¿Una petición? Tengo un mal presentimiento por lo que Axel me dijo, sonaba más como un último deseo"- Pensó el faraón- Te enseñe bien entonces- Dijo mientras contratacaba al pelinegro y este lo esquivaba sin esfuerzo.
- Ah, ya cállate, el resto lo aprendiste de mí, de verdad no sé qué haría Zu y vos si yo no estuviera- Dijo el pelinegro mientras sonreía divertido.
- Entonces espero aprender más y que aunque a veces deseo que desaparezcas, no quiero que sea para siempre- Le respondió el faraón mientras sonreía de costado.
- Eso es lo más lindo que me has dicho en todo el tiempo que nos conocimos, hasta me haces pensar como un viejo- Dijo Axel mientras sonreía melancólicamente y chocaba su espada con el faraón.
- Nah, solo tienes cinco mil dieciséis años- Dijo Atem, causando una leve risa al otro chico.
- Tienes que admitir nos vemos bien para nuestra edad, yo más que vos por supuesto- Dijo Axel mientras se señalaba.
- Que gracioso- Dijo un poco molesto Atem, para luego atacarlo a la altura del pecho.
- Oh, vamos, adoras mi forma de ser- Le respondió el ojiverde mientras se defendía con su espada y luego le sacaba la lengua
-Claro, sigue soñando- Dijo el ojivioleta.
- "Ojalá esto fuera solo un sueño, nada más una pesadilla, pero es la realidad"- Pensó Axel mientras atacaba varias veces seguidas al faraón- Eso es nuevo, pudiste esquivar la mayoría de mis ataques- Dijo algo sorprendido.
- Aprendo rápido- Dijo Atem mientras sonreía de costado.
- No presumas, no es suficiente- Le respondió Axel mientras lo volvía a esquivar, para después atacarlo.
En ese momento Anzu ingresa al patio y observa con una sonrisa a ambos chicos.
- Atem, Axel ¿Piensan comer?- Preguntó la ojiazul, haciendo que los nombrados pararan de golpe sus ataques.
- ¡Comida! Después seguiremos faraoncito- Dijo contento el pelinegro.
- Una vez que te estaba ganando, no importa, de todas formas tengo hambre- Dijo Atem mientras enfundaba su espada.
- Los espero en la cocina- Les dijo Anzu, para luego volver a entrar en la casa.
- Axel, lo que dijiste antes….- Comenzó a decir el faraón, una vez de que la castaña había desaparecido de su vista.
- ¿Qué dije antes? Yo no dije nada- Dijo el joven de ojos verdes que lo miro de reojo antes de ir hacia la misma dirección de la cual se había ido Anzu.
- Este Axel, de verdad que no lo entiendo la mayoría del tiempo- Dijo Atem mientras enfundaba su espada- Sigo teniendo un mal presentimiento- Se dijo, para luego suspirar y adentrarse a la casa.
Una vez que el tricolor ingreso a la cocina vio como Axel se apresuraba a devorar la milanesa de carne, dejando algo abandonado la ensalada del otro extremo del plato. Anzu miraba al pelinegro con una pequeña sonrisa en sus labios, para luego desviar su mirada para ver al faraón.
- Como alguien no pudo esperar, es mejor que te des prisa a comer Atem- Le sonrió y el tricolor notó un leve sonrojo en ella- Espero que te guste, lo preparé yo.
- Ya quiero probar que tal salió- Le sonrió, para luego desviar su mirada hacia el ojiverde y alzar una ceja al verlo- Deja algo pozo sin fondo, yo también quiero comer- Dijo el tricolor algo molesto por la forma de comer de Axel.
- Entonces apúrate- Le respondió él con la boca llena de comida.
- Te comportas igual que Joey cuando come- Dijo Anzu mientras se sentaba y luego empezaba a comer.
Comieron mientras charlaban animadamente, ninguno volvió a tocar el tema de Zorkius ni lo que le había pasado a Axel, sin embargo no quitaba que la ojiazul siguiera preocupada por el ojiverde. Entonces, una vez que terminaron de comer y ella lavó los platos, se acercó al pelinegro que estaba sentado en el sofá de la sala mientras hablaba con Atem. Lo que más le extrañó a la castaña era que no se estaban peleando.
- Axel- Lo llamó y ante esto el nombrado volteo a verla- ¿Me puedes decir que te está pasando de verdad?- Preguntó ella.
- No sé de qué estás hablando Zu, no me pasa nada- Le respondió él, ignorando la preocupación en la voz de su amiga.
- Sabes a lo que me refiero- Dijo un tanto molesta Anzu.
- No quiero hablar de eso- Dijo Axel mientras se levantaba y se alejaba de ella.
- Sé bien lo que vi esta mañana, tu oscuridad- Le tembló un poco la voz- Se te está saliendo de control.
- Estoy consciente de eso, gracias por decirme lo obvio- Dijo de pronto enojado- No quiero que sigas con esta charla.
- ¿Por qué no?- Preguntó interesado Atem- Yo también quiero saber.
- Yo no deseo que sepan la verdad- Dijo Axel mientras fulminaba al tricolor con la mirada.
- No quiero que nos sigas ocultando cosas, así que dímelo- Dijo seriamente la ojiazul.
- Está bien- Estufó- Está pasando otra vez y es inevitable que suceda- Dijo Axel mientras desviaba su mirada.
- ¿Qué suceda qué? – Preguntaron al mismo tiempo Atem y Anzu.
- Que la oscuridad me consuma, eso va a pasar pronto y no hay manera de detenerlo- Dijo con tristeza el pelinegro mientras se negaba a verlos.
- No debes de estar hablando enserio- Lo mira con reproche- Aún hay posibilidades de que todo pueda cambiar, todavía hay esperanzas- Dijo el tricolor, tratando de que Axel entendiera que podía salir de esa situación.
- De verdad que eres muy optimista faraoncito, pero ya deja de engañarte- Le respondió Axel mientras se acercaba a la puerta de la casa.
- Deja de pensar así Axel- Dijo Anzu, sin poder creer la actitud de su amigo.
- No seas así, deja el pasado atrás, para cada final hay un nuevo comienzo y todo no tiene que ocurrir del mismo modo. Al menos haz caso a Anzu- Le dijo el ojivioleta, pero no recibió la respuesta que quería.
- Se olvidan ambos de algo, cada comienzo tiene un final- Le contestó Axel
- Que negativo, es un ciclo sin fin, sin embargo tienes que tener un poco de fé- Dijo Anzu.
- ¿Yo negativo? No, solo soy realista- Le respondió mientras volteaba a verla.
- Axel- Lo llama Atem.
- ¿Qué es lo que quieres ahora? Ya te dije que…- Deja de hablar de golpe al sentir un profundo dolor en el pecho.
- ¿Estás bien?- Le pregunta el tricolor mientras se acerca al pelinegro.
- Axel…- Lo miro la castaña entre sorprendida y temerosa. Había visto algo que la asustó, su amigo estaba rodeado por un aura oscura.
- Yo no…, aléjense de mí- Dijo Axel conmocionado mientras hacía una mueca de dolor que era el doble de doloroso que antes y sus ojos se tornaban negros- No te me acerques, no quiero hacerte daño- Se alejó de ambos jóvenes que lo miran preocupados
- No me digas que…- Susurró Atem.
- ¿Otra vez Zorkius te está tratando de controlar?- Preguntó Anzu, terminando la oración del faraón.
- No, no es eso, es algo peor- Dijo el tricolor comprendiendo lo que le pasaba al otro chico- Axel, no permitas que la oscuridad te gane- Se acerca al pelinegro, pero se detiene bruscamente al ver el filo de la espada del pelinegro a la altura de su cuello.
- Déjame tranquilo, no quiero hacer nada que me arrepienta- Dijo el ojiverde mientras la mano que sostenía la espada le temblaba, como si tratara de evitar que desplazara el filo de esta más cerca del ojivioleta.
- Axel, suelta eso- Dijo Anzu horrorizada.
- Aléjense, se los digo en serio- Dijo desesperado- Soy como una bomba de tiempo, no se acerquen a mí- "Mi pecho duele mucho, la oscuridad está saliendo de mi control ¿Qué voy a hacer?"
"Que tierno tratando de evitar lo inevitable"- Se ríe-"Lástima que tus intentos no son suficientes."
Axel cierra fuertemente los ojos mientras siente una explosión en su interior que hace que todo se vuelva negro. Por un momento se siente flotar y nota su cuerpo liviano, lo único que le indicaba que algo no estaba bien era el dolor que sentía por dentro, el cual parecía estarle quemando todo su ser. Después de eso abre los ojos y su visión borrosa se aclara, para ver horrorizado lo que había hecho. La lastimó, lastimo a Anzu, la hizo sangrar con sus propias manos, la castaña tenía una herida poco profunda en su brazo derecho, no era muy grave, sin embargo le había hecho daño y eso nunca se lo perdonaría.
- Y- Yo…- Mira la sangre de su amiga gotear lentamente por las heridas- No quería- Su voz se quiebra- Lo sabía, fue un error estar con ustedes, siempre pasa lo mismo, por su bien aléjense de mí- Dijo Axel, para luego salir corriendo lo más rápido que podía de la casa, ignorando las voces que gritaban su nombre junto con un "No te vayas"
El pelinegro avanzaba rápidamente por la ciudad, su mente le daba vueltas y no soportaba el dolor que sentía. Él no podía creer lo que había hecho, era lo mismo que se había jurado nunca hacer, pero todo salió de su control y no pudo evitar hacerle daño a la persona que más aprecio y cariño tenía. El pelinegro siguió reprochándose a sí mismo hasta que dejo de caminar de golpe al ver con incredulidad lo que se hallaba en frente de él, una joven de cabello largo y blanco la miraba fijamente, una figura de su amiga, un cuerpo con esa parte de ella ya corrompida por la oscuridad.
- "La última vez que veas a tu amiga será tu final"- Le había dicho Rideur y su voz la escuchaba repetitivamente dentro de la cabeza del pelinegro.
- Oh, miren a quién tenemos aquí, nunca habría pensado que te encontraría en un lugar como este- Dijo el hombre que tanto odiaba, apareciendo al lado de la joven.
- Yo tampoco pensaba toparme con vos- "Anzu, por lo que más quieras, no vengas, no me busques"- Pensó Axel mientras veía seriamente al hombre que estaba adelante suyo- Creí haberte dicho que me dejaras tranquilo Zorkius y qué le hiciste a Kisara.
- Es impresionante lo que el sello del destino puede lograr hacer- Mira a la peliblanco y sonríe ampliamente- No hay posibilidades de ella que esta vez me desobedezca.
- Cállate maldito y regresa a Kisara a la normalidad- Le exigió Axel.
- Esa no es forma de pedir las cosas Axel, a parte ella no tiene deseos de volver a ser lo que era ¿No?- La mira mientras sonríe, sin obtener respuesta de la joven.
- ¿Qué le hiciste? Parece un…- Deja de hablar de golpe para esquivar una patada de parte de la alvina.
- Una marioneta sin sentimientos, sin ser capaz de razonar por sí sola- Terminó la frase por él.
- ¿Cómo pudiste hacer eso?- Pregunto el pelinegro enojado.
- Debo admitir que no fue fácil, al principio era un nuevo ser - Se ríe- Se revelaba contra mí, aunque hacía lo que yo quería y tuve que tomar medidas para arreglarlo.
- Mal nacido, vos…- Empezó a decir Axel. Pero fue interrumpido por Zorkius.
- Estás pensando en lo correcto, la dejé vacía, sin nada, no puede sentir, no tiene conciencia, no es nada más que un cuerpo vacío.
- Ya haré que vuelva a la normalidad, me desasiré de vos y luego ayudaré a Kisara- Dijo al mismo tiempo que desenfundaba su espada.
- ¿Lo prometiste no?- El ojiverde lo fulminó con la mirada- Que lástima que no vas a poder cumplir con tu promesa porqué hoy todo acaba.
- Eso veremos- Susurró Axel mientras lo miraba seriamente, esperando algún ataque de parte de este.
En casa de Anzu
La castaña tenía la mirada perdida en dirección de donde se había ido Axel. Anzu aún no podía creer lo que el pelinegro había hecho, aunque no había sido su culpa. Atem se acercó a ella y le agarro la mano, entrelazando sus dedos con los de ella, quién se sintió tranquila por el apoyo del faraón. Entonces lo miro de reojo y le sonrió.
-No puedo creer que Axel hiciera algo así- Dijo la ojiazul mientras miraba con tristeza el pequeño corte en su brazo.
- Ese idiota, tenemos que buscarlo- Dijo Atem enojado, no con el pelinegro, sino con él mismo por haberlo presionado a tal punto de que este perdiera el control.
- Pues vamos, no hay tiempo que perder- Dijo Anzu mientras salía de la casa, siendo seguida por el tricolor.
- Anzu…- La llamó el faraón mientras la miraba fijamente y hayo determinación en los ojos de ella.
- Estoy bien, Axel me preocupa- Le muestra el brazo, el cual se encontraba completamente curado por el poder de la castaña.
Entonces ambos jóvenes se apresuraron a buscar al pelinegro, no debía de estar muy lejos y para la suerte de la ojiazul, el dije de las dimensiones los guiaba a los dos hacia donde se encontraba Axel. En ese momento escucharon un estruendo proveniente dos calles delante de ellos y también sintieron como la tierra temblaba debajo de los dos. Ante todo esto Anzu y Atem tuvieron un mal presentimiento, seguramente Axel estaba en problemas, aunque ya no les era nada nuevo y era mejor apurarse a ayudarlo. Por otro lado el pelinegro miraba fijamente a Zokius, al mismo tiempo que atravesaba con su espada a una de las criaturas del reino de las sombras que este había invocado. Axel estufo molesto, ese maldito solo estaba jugando con él. El hombre se rió de como el ojiverde se disponía a acabar con los tres monstruos oscuros y luego miró a la ojiazul, quien estaba con la mirada perdida, esperando acatar sus órdenes. Zorkius sonrió, dispuesto a jugar de otra manera con el pelinegro, ya que él no estaba satisfecho esa simple pelea que el chico había tenido con sus criaturas.
- Kisara- Llamó a la joven, haciendo que ella enseguida volteara a verlo- Es tu turno.
- Como ordenes Zorkius- Le respondió con su voz carente de emociones.
- Kisara…- Dijo Axel, quien respiraba agitadamente y la miraba preocupado.
Entonces la joven le dedico una mirada vacía, para que después le rodeara un aura negra que la envolvió por completo. Poco a poco Kisara se fue transformando en un formidable dragón oscuro que miró al pelinegro con sus ojos opacos y después rugió. Al ver lo que era parte de su amiga se convertía en esa poderosa criatura, dejó en shock a Axel, ella se había convertido en eso por su culpa, era difícil de ver, por él la joven estaba a manos de Zorkius y se odiaba por ello.
- Esto es nuevo en vos ¿A caso te quedaste sin habla? Increíble- Dijo el hombre que se burlaba de la expresión de Axel.
- Sos insoportablemente odioso- Dijo el pelinegro mientras seguía con la mirada fija al dragón negro.
- Mejor apúrate de acabar con él- Dijo Zorkius, dirigiéndose a Kisara.
- Yo no quiero pelear con…- Empezó a decir el ojiverde, sin embargo no terminó la oración, ya que el dragón se abalanzó sobre él y con sus garras le perforó el brazo donde sostenía su espada, causando que él la soltara cuando una punzada de dolor le envolvió.
- ¿Dónde está tu entusiasmos? ¿Dónde quedo lo que me dijiste? ¿No era que sería tu fin y no al revés?- Preguntó el hombre.
Axel lo miró con odio mientras apretaba con fuerza los dientes, no podía mover su brazo y solo sentía descargas de un agonizante dolor y su vista se nublo por un momento. El pelinegro respiró profundo, tratando de soportar el dolor y después se agachó para agarrar su espada con la mano izquierda. En ese momento agradeció saber manejar la espada de la misma forma con ambas manos, su brazo derecho estaba inutilizado por completo. Se levantó, balanceándose un poco hasta poder estar de pie y se maldijo por su descuido que le había salido muy caro. No quería ver su brazo, pero igual sin poder evitarlo vio el daño de reojo y contuvo por un instante la respiración. No tenía buena pinta y no le agradaba para nada la sangre que no paraba de fluir por su brazo.
- Te has vuelto descuidado ¿O es otra cosa?- Dijo Zorkius mientras sonreía venenosamente.
- "Mierda, ya lo sabe, estúpida oscuridad, estúpido Zorkius. Maldita sea, así no duraré nada"-Pensó Axel mientras levantaba su espada y fulminaba con su mirada al hombre que odiaba con toda su alma.
- No te esfuerces, ya sé cómo terminará todo- Dijo Zorkius, para luego dedicarle una mirada al dragón, quien entendió lo que el hombre quería que hiciera.
El dragón desplegó sus alas y se elevó por los aires, haciendo que Axel se pusiera alerta, esperando el ataque de la criatura. Entonces el dragón abrió sus fauces y expulsó una energía oscura, la cual Axel con un hábil movimiento de su espada logró protegerse, casi sin inmutarse. Y así comenzó una serie de ataques entre ambos, el dragón era muy fuerte, esquivaba fácilmente los ataques del pelinegro, era veloz y muy ágil, eso Axel no lo pudo negar, sin embargo estaba lejos de darse por vencido, más sabiendo que tenía posibilidad de salir victorioso. Por otra parte, Zorkius observaba el enfrentamiento con una mirada divertida, solo le faltaba el sillón y unos pochoclos para comer mientras miraba "la función". De verdad que era desagradable.
- "Solo un poco más, ya casi"- Pensó Axel mientras volvía a esquivar otro de los ataques de la criatura, aunque eso hizo que le diera un fuerte tirón en el brazo herido- "No pierdas la calma, concéntrate y lo verás"- Se animó a sí mismo.
El pelinegro estaba cerca de averiguar el punto débil del dragón, ya podía leer todos sus movimientos con facilidad, solo quedaba derrumbarlo y terminar con eso en ese mismo momento. Sin embargo cuando encontró lo que quería y se disponía a atacar, escuchó una voz familiar que lo llamaba, esto lo distrajo e hizo que la criatura aprovechara y lo atacara. Axel apenas pudo esquivarlo y al hacerlo perdió el equilibrio y calló de rodillas al piso.
- ¡Axel!- Gritó Anzu mientras se acercaba al chico quién mantenía sus ojos cerrados por el dolor.
- ¿Qué demonios estás haciendo aquí? Creí decirte que te alejaras de mí- Dijo Axel al mismo tiempo que abría sus ojos y miraba molesto a la castaña.
- Axel- Se arrodillo en frente de él y lo abrazó. Ella sintió como él se estremecía y temblaba un poco.
- Basta, es suficiente- Dijo el pelinegro mientras la alejaba de él con su brazo izquierdo, procurando no lastimarla con la espada que sostenía entre sus manos.
- T-tu brazo- Dijo Anzu con voz temblorosa mientras sentía cómo unas lágrimas amenazaban con salir. Ella no estaba segura si era por lo herido que estaba el chico o si era el rezado de su parte. Capaz ambas.
- No es nada- Dijo Axel mientras se levantaba con algo de dificultad y evitaba la mirada de la chica.
- ¿Nada? No mientas, estás grave, déjame curarte- Dijo Anzu mientras se paraba y lo miraba fijamente, molestándose de que el chico no la mirara.
- Déjalo, es un cabezota- Dijo Atem mientras se acercaba a ella y miraba fijamente a Axel, quién lo observo de reojo- Por lo que veo no se te está haciendo fácil pelear con esa cosa- Señaló en dragón que volaba en círculos sobre ellos.
- Ya cállate y llévate a Zu- Le respondió seriamente, mientras levantaba su espada y miraba a la temible criatura.
- Axel…- Comenzó a decir la ojiazul, sin embargo quedó con la mirada perdida en el hombre que los miraba fijamente, causándole un escalofríos. Ante eso Atem desvía su mirada hacia donde miraba la joven.
- ¿Quién se supone que es?- Preguntó el tricolor al ojiverde- Siento una profunda oscuridad que proviene de él.
- No puede ser que no te des cuenta, ese es Zorkius- Dijo Axel seriamente- También el dragón que está aquí se trata de Kisara, al menos lo que era una parte de ella.
- ¿Ese dragón?- Preguntó Anzu mientras miraba hacia arriba, no se parecía en nada al dragón de ojos azules, sin embargo sentía que era el mismo pero solo consumido por la oscuridad.
- Antes era el poder del alma de Kisara- Dijo Axel con algo de tristeza en su voz.
- ¿Por qué está así?- Quiso saber la ojiazul.
- Fue Zorkius ¿No?- Dijo el faraón y el pelinegro asintió- Ese maldito…
- Pero que miradas más feas que estoy recibiendo- Dijo Zorkius mientras fingía estar herido ante el odio que expresaba la mirada de los dos chicos- Solo porque le hice unos cambios al dragón de ojos azules.
- ¿Unos cambios? ¡Está irreconocible! Lo corrompiste por completo, ahora es solo…
- Una marioneta de la oscuridad- Terminó de decir el hombre mientras sonreía de costado- Ahora- Levanta su brazo izquierdo e invoca varias criaturas del reino de las sombras- Que empiece la diversión.
Antes de que de que los jóvenes le pudieran responder, las criaturas oscuras se abalanzaron sobre ellos. Atem desenfundó su espada y atacó a los monstruos, al igual que Axel, que para sorpresa del tricolor, hacía lo mismo que él y luchaba contra ellos como si no estuviera herido. Por otra parte, Anzu no sabía qué hacer, los dos chicos estaban al lado de ella, protegiéndola y ella solo se había quedo inmóvil ante la cantidad de horribles monstruos que se les tiraban en sima. La castaña cerró los ojos e hizo aparecer al dije de las dimensiones, ya no era débil para que la protegieran, podía defenderse sola. Al momento que abrió los ojos vio que Axel la miraba fijamente y luego al objeto entre sus manos.
- No lo hagas- Dijo el pelinegro, para luego decapitar con su espada a un especie de orco con tres cabezas. La criatura cayó cerca de sus pies y fue desapareciendo lentamente, hasta quedar solo cenizas.
- No me digas que hacer, puedo ayudar, la última vez acabé con todos- Dijo Anzu mientras lo miraba con decisión- A parte ya soy más fuerte, vos me entrenaste.
- Solo por dos días, nadie se vuelve fuerte en tan poco tiempo- Le respondió el ojiverde enojado.
- Sabes lo que soy capaz, por favor- Le suplicó con la mirada y Axel suspiró derrotado.
- Está bien- Voltea a ver a Atem, quien estaba peleando contra dos criaturas de aspecto grotesco- Faraoncito, cuida de Anzu y fíjate que no se haga daño ni abuse de su poder.
- Obvio que la protegeré, pero…- Acaba con los dos monstruos atravesándolos con la espada, salpicándose un poco un líquido negro- ¿Vos qué vas a hacer?
- Pues terminar lo que empecé- Gira su espada y sonríe- Acabaré con el dragón- Dijo al mismo tiempo que esquivaba a el ataque de unas de las criaturas del reino de las sombras, salta sobre ella y se impulsaba en dirección del dragón oscuro.
- Está loco- Dijo Atem mientras bloqueaba el ataque de una serpiente de dos cabezas y se acercaba más a Anzu.
- Déjalo, él puede- Dijo la castaña mientras disparaba con el dije una luz violeta a unas de las criaturas y la hacía desaparecer.
- Cómo estás segura- Quiso saber el faraón, no del todo convencido.
- Pues es Axel, él es de sorprender- Dijo Anzu mientras sonreía y el tricolor alzaba una ceja. Luego ambos se concentraron en la batalla.
El pelinegro había atacado el pecho del dragón y ahora se hallaba arriba de él mientras trataba de no caerse. La criatura volaba de un lado al otro mientras intentaba tirar al chico que se le aferraba como garrapata. El ojiverde levantó su espada y la clavó en el cuello al dragón, justo debajo de la cabeza, este rujió de dolor e hizo que Axel casi se callera ante los movimientos bruscos de parte del ser. El joven sonrió y de un solo movimiento perforó el ala izquierda del dragón, haciendo que este se balanceé y se estrellara contra uno de los edificios de su alrededor, antes de caer en el suelo. El pelinegro pudo saltar antes de que la criatura se estrellara contra el piso y cayó elegantemente en el suelo sementado. Sonrió y silbó al ver desde la altura que habían caído.
- Que golpe- Dijo Axel mientras miraba al dragón que gruñó- Oye, tranquilo, no es mi culpa que no sepas caer con estilo.
El chico vio como la criatura abrió su boca y concentraba energía oscura, dispuesto a atacar. Él levantó su espada y se defendió del ataque del dragón, el cual era más débil a causa de lo debilitado que estaba. Axel sonrió y de un rápido movimiento se acercó al oscuro ser y le atravesó el pecho. El dragón rujió de dolor mientras la espada del chico era manchada por la espesa sangre que parecía tinta. El ojoverde extrajo su arma y retrocedió para ver al dragón que aún seguía con vida y lo observaba fijamente, entonces supo que no podía y la mano que sostenía su espada tembló. Levanto su espada, dispuesto a acabar con el dragón, sin embargo se detuvo a centímetros de este no lo podía matar, no podía matar a Kisara.
- Lo logró- Dijo contenta Anzu al ver que el pelinegro había derrotado al dragón.
- Aún no lo hizo- Acabó con un monstruo del reino de las sombras, giró y le puso fin a otro- Sigue con vida.
- No lo va a matar, nunca lo haría- Dijo Anzu mientras creaba una especie de escudo para evitar ser dañada por unos de los monstruos.
- Tiene que hacerlo, está bajo el control de Zorkius y en cualquier momento puede volver a atacar- Le respondió el faraón.
- Pero Kisara…- No terminó de hablar, ya que una salió una luz del dije de las dimensiones que se dirigió hacia donde se encontraba Axel y el dragón.
Entonces el ojiverde vio con sorpresa cómo aparecía ante él la otra parte del alma de kisara, quien observaba fijamente a la criatura que se hallaba herida. Axel se había quedado petrificado mientras observaba como la joven acariciaba al dragón y este la miraba fijamente. En ese momento el chico juró que la criatura reconocía a su otra parte y anhelaba volverse a unir con ella.
- Ya todo terminó- Dijo con una sonrisa Kisara mientras brillaba más que nunca y envolvía con su luz al dragón.
Axel notó que la energía de Kisara estaba mezclada con la de Anzu y como el poder de la castaña era capaz de desvanecer la oscuridad, purificaba a la criatura que parecía aliviada. Anzu observaba la escena desde lejos mientras sonreía, capas se estaba debilitando un poco por donarle parte de su poder a la alvina, pero valía la pena y la chica estaba contenta por ayudar a su amiga que volviera a la normalidad. Entonces Kisara y el dragón se convirtieron en esferas de luz y se unieron, para dar forma otra vez de la joven que una vez que la luz se dispersara sonrió a ver que era de nueva ella misma, sintiéndose completa. Axel salió de su estado de shock para sostenerla con su brazo sano antes de que la chica callera inconsciente en el suelo.
- ¡Sabía que lo iba a lograr!- Dijo Anzu contenta- Ahora es momento de acabar con el resto- Miro seriamente a las criaturas que habían disminuido considerablemente. Entonces levanta su mano derecha, en la cual sostenía el dije de las dimensiones y hace que este expulse ondas de luz que hicieron que todos los monstruos se desintegraran.
- Anzu- Se acercó corriendo a la castaña- Utilizaste mucha cantidad de energía- Dijo preocupado y molesto Atem mientras la agarraba de la cintura y la acercaba a él, con miedo de que ella se callera.
- Estoy bien, pero igual no me suelte, siento que todo me da vueltas- Dijo la ojiazul mientras abrazaba al faraón y sentía que si no lo hacía se caería.
- Nunca lo haría- Le respondió él mientras acercaba su rostro al de la joven, pero cuando estaba a punto de besarla aparece Axel y los interrumpe.
- Ey tortolitos- Los llamó el pelinegro mientras se acercaba a ellos con una inconsciente Kisara que sostenía con su brazo.
- ¿Cómo está Kisara?- Preguntó Anzu mientras se separaba un poco de Atem mientras tenía sus mejillas sonrojadas.
-Bien, solo perdió el conocimiento- Le respondió el pelinegro mientras sonreía de costado.
- ¿Quieres que la cargue yo?- Preguntó Atem- Por lo herido que estás ya veo que te desmayas también y prefiero llevarla yo que cargarlos a los dos.
- Que amable faraoncito- Dijo sarcástico Axel, al mismo tiempo que se acercaba a él y le entregaba a la peliblanco.
-Siento que nos estamos olvidando de algo- Dijo el pelinegro pensativo.
- De verdad que me hacen enojar- Dijo Zorkius que había permanecido al margen de toda la pelea y de vez de tener la expresión divertida de antes, esta había cambiado a una de odio.
- Ah, cierto- Dijo Axel mientras volteaba a verlo y sacaba su espada que anteriormente había enfundado para sostener a Kisara- Aún nos queda este.
- Cuida tu vocabulario niño- Dijo enojado Zorkius- No pueden vencerme, sin importar cuanto se esfuercen- Sonrió de costado para volver a invocar las criaturas del reino de las sombras, pero estas vez lucían diferentes que antes, se veían más fuertes.
- Atem, cuida de Kisara y Anzu, traten de defenderse con esos monstruos, yo me encargaré de Zorkius- Dijo Axel que sin esperar la respuesta de los demás se acercó corriendo al hombre para atacarlo, grande fue su sorpresa cuando este hizo aparecer una espada para defenderse.
- Así que una pelea de espadas, va a ser interesante- Dijo el hombre mientras alejaba el arma de las del chico y se disponía a atacarlo.
- No pensaba que sabías utilizar la espada, creía que solo hacías de las tuyas con la magia del reino de las sombras- Le contestó el ojiverde mientras bloqueaba el ataque.
- Que mala suerte para vos- Le respondió mientras de un rápido movimiento le hirió el brazo izquierdo a Axel, o al menos eso pensó, ya que cuando el filo de la espada estaba a punto de tocarlo, el joven lo había bloqueado.
- Soy un maestro de la espada, no me vencerás fácilmente- Dijo el pelinegro mientras sonreía de costado.
- Lástima que te hará imposible, lo veo en tus ojos, ya casi caerás por completo en la oscuridad- Le respondió con una sonrisa en su rostro.
- Cállate, eres odiosamente desagradable- Dijo Axel mientras lo apuntaba con su espada.
Comenzaron a pelear, como lo había supuesto el pelinegro, Zorkius no era muy bueno con la espada y en otras circunstancias no le hubiese sido difícil ganarle, sin embargo estaba agotado y herido. Odiaba reconocer que sus energías se estaban acabando y su brazo lastimado dolía como si le rasgaran la piel con cada movimiento que hacía. No podía descuidarse y menos dejar de atacar al enemigo que para su mala suerte lograba esquivar y bloquear sus ataques. Entonces pasó lo que menos quería, Zorkius aprovecho la herida de su brazo para atacarlo donde estaba vulnerable y el ojiverde no fue capaz de defenderse porque se le había nublado la vista a causa del cansancio. El hombre sonrió victorioso mientras lastimaba aún más el brazo derecho de Axel y luego desplazaba su espada hacia el pecho del chico, clavándosela y tirándolo al suelo. El ojiverde grito de dolor mientras sentía un dolor inimaginable y soltaba su espada que calló en su lado derecho.
- ¿Eso es todo?- Preguntó Zorkius mientras le seguía clavando la espada en el pecho.
- N- no, no es todo- Dijo el pelinegro entrecortadamente, para luego escupirle la sangre que le salía por la boca y seguido de eso, increíblemente alcanzó su espada con su brazo herido y de un movimiento le cortó la mano al hombre.
- Maldito- Dijo Zorkius mientras sostenía la herida, la cual sangraba sin cesar.
- Ups, yo y mi costumbre de cortarle las manos a mis oponentes- Dijo Axel mientras se levantaba dificultosamente y un hilito de sangre salía por su boca.
- Ahora verás niño- Dijo furioso el hombre quien concentró su poder y para sorpresa de Axel, regeneró su mano- Ahora te arrepentirás.
El pelinegro vio con algo de temor cómo un aura oscura rodeó todo el cuerpo de Zorkius y como entre sus manos se concentraba una energía sorprendente. Axel retrocedió un poco y levantó su espada, estaba hecho bolsa y se sentía para la mierda, sin embargo estaba dispuesto a seguir peleando contra aquella persona oscura.
- ¿Qué esperas? Atácame- Dijo el ojiverde mientras esperaba la acción de parte del enemigo.
Entonces Zorkius expulsó su poder y Axel maldijo por lo bajo, no era broma, era un ataque poderoso y no sabía si podía detenerlo. Analizó en cuestión de segundos el ataque del hombre y sintió como si su corazón se detenía al ver la sonrisa de Zorkius y cómo ese inmenso poder no se dirigía hacia él, sino hacia Anzu. No supo cómo, pero su cuerpo se movió por sí solo, la ojiazul no se había dado cuenta, ni si quiera el faraón lo había notado, ya que se encontraban ocupados con los monstruos del reino de las sombras. Después todo ocurrió en cámara lenta, Axel se interpuso entre la energía oscura y la joven de ojos azules, sintió el dolor más grande que nunca había sentido en toda su vida. El rayo de oscuridad le había dañado todo su cuerpo y entonces calló al suelo mientras escuchaba un grito de horror.
Fin del capítulo treinta y dos...
¿Qué les pareció? ¿Van a matarme? Soy mala, lo sé u.u
Muchas gracias por su paciencia, apoyo y reviews a: Rossana's Mind (No golpees a Axel, ya lo hice sufrir demasiado T-T Pero hay que admitir que a veces se merece un buen golpe XD), DanyStormborn01( Axel y Atem se estaban empezando a llevar bien y zaz, vengo con esto, pero no termina ahí, ya lo verán en el próximo capítulo), love stories on my mind (No quería hacerte sufrir por Axel, pero que más puedo hacer si avanza de esta manera mi finc, a parte se me esta pegando la mala manía de los escritores de lo que leo ¡Copiones! el triple AAA, es mío XD Quiero dulces, soy una golosa ¿Escuchaste Axel? No te mueras sin que me des mis dulces? Te quiero amiga y nos estamos escribiendo), srto (No soy insencible, lloré al escribir este capítulo, trataré de traerles la continuación lo más rápido posible), Taenny (¡Pude actualizar! Por suerte como casi termino las pruebas definitivas del cole, tuve tiempo de terminar el capítulo. Lamento dejarte con la intriga otra vez, ya se me estaba alargando mucho el capítulo)
Besos y abrazos(bien de oso) psicológicos!
Hasta el próximo capítulo!
Review?
