Primer capítulo del año, qué emoción!

Admito que me tarde un poquito en publicarlo, pero acá está XD

Espero que les guste el capítulo!

Yugioh y sus personajes no me pertenecen.

Marcas del destino

Zorkius abre con brusquedad las puertas del antiguo templo, el polvo del lugar se levanta ante la acción de este, quien se adentra junto con Plemius, el cual lo sigue detrás de él. El hombre mira con repulsión su alrededor, no planeaba regresar tan rápido a ese viejo lugar, quería ahorrase ver a aquella niña que se encontraba encerrada donde se concentraba los mejores textos de toda esa biblioteca andante. Suspiró pesadamente para luego hacerle una orden muda a su fiel creación, la cual gruñó al entenderlo, entonces la criatura siguió el largo pasillo, para luego doblar a la derecha y perderse en la oscuridad del sitio. Por su parte, Zorkius se encaminó hasta llegar a unas de las habitaciones, en donde se guardaba distintos objetos recolectados a lo largo de los años. El hombre agarró un artefacto en específico, entonces él se concentró en aquel prisma que destellaba energía oscura y entonces esta lo envolvió por completo, ahora el hombre estaba encerrado en una especie de esfera echa por dicho objeto. Poco a poco su cuerpo se iba regenerando y recuperando fuerzas, no iba a faltar mucho para su curación total.

Plemius sigue caminando hasta que se detiene al final del pasillo y abre la puerta de delicados tallados de un tirón, que no poseía nada de delicadeza. La criatura se adentró al sitio lleno de libros cuidadosamente acomodados, mira el lugar con desagrado y estufa, para luego agarrar al pelinegro que llevaba a su espalda y tirarlo con fuerza al piso. La bestia se ríe mientras admiraba el cuerpo inmóvil del chico, sin embargo se calla de golpe, al sentir una presencia que lo paraliza por completo. Entonces aparece ante él, la figura de una joven que se encontraba apoyada en uno de los muebles del lugar, su rostro no se podía ver claramente, sin embargo la sonrisa al verlo sí.

- Mascota mala, no debes tratar así a los invitados- Dijo la chica mientras salía de entre las sombras y miraba a Plemius, quien solo gruño levemente.

La joven se acerca al pelinegro y se detiene a pocos pasos de este, ella se arrodilla y lo mira detenidamente. El chico estaba muy maltratado, había recordado haberle pedido a Zorkius que lo trajera al templo, sin embargo le molestaba que estuviera en un estado tan deplorable, aunque no se preocupaba, ya que eso se podía arreglar con facilidad. Las posibilidades de que regresara a la vida habían reducido considerablemente ante lo dañado que se encontraba tras la pelea que Axel tuvo con Zorkius. Ayudarlo, no iba a ser una tarea tan fácil como había pensado antes de verlo y más si ese hombre se interponía, aunque suponía que en esos momentos el "gran Zorkius" se encontraba en similares condiciones que el ojiverde, sin embargo se las arreglaría.

- Plemius, Plemius, Plemius- Ella niega lentamente con la cabeza -Debes de ser más cuidadoso cuando traes a alguien y más si este esta delicado- Se para y lo fulmina con la mirada- Si no te importa, lárgate de aquí y la próxima vez que vea que maltrates a Axel, date por muerto- Sonríe ampliamente- Acuérdate que yo cumplo mi palabra a cuesta de todo.

La criatura la miró fijamente y retrocedió ante la mirada terrorífica que poseía la chica, él no podía hacer nada en contra de ella, no sin recibir un castigo de parte de su creador o de la joven misma. De verdad que esa chica deba miedo, a veces más que el mismo Zorkius, aunque no lo demostrara era más inteligente de lo que creían y no desobedecería a ninguno de los dos. Entonces Plemius hace una reverencia algo torpe antes de salir de allí, él siempre debía mostrar respeto ante la presencia de su creador y de ella, quién esa vez le sonrió con satisfacción. La chica que había mantenido su mirada fija del monstruo hasta que este desapareció de su vista, para luego prestar cien por ciento de atención a Axel.

- Bueno, bueno- Se andorrilla nuevamente y mira al chico- Pobrecito, te exigiste mucho, tu vida se fue, pero tu alma no logra descansar en paz- Acerca su mano a la cabeza del joven y le acomoda un mechón de pelo, dejando ver claramente el rostro de Axel- No existe algo semejante como la paz en este mundo o en otros, ni siquiera en nosotros mismos- Sonríe levemente- A parte tu hora todavía no ha llegado, no podes escapar tan fácilmente del destino Axel- Dijo la chica mientras acariciaba el pelo del ojiverde y una extraña energía proveniente de ella envolvía a ambos.

En casa de Anzu

La castaña se encontraba mirando fijamente la ventana de su habitación, las calles estaban invadidas en un extraño silencio y se encontraban completamente desiertas, a pesar de que aún no era tan tarde. El cielo que poco a poco se estaba volviendo más oscuro y de apoco era bañado de estrellas luminosas que rodeaban a una perfecta luna llena, era una vista hermosa desde el cuarto de ella, sin embargo no podía maravillarse ante tal paisaje. Anzu suspiró y recargó su cuerpo en la pared, el vidrió reflejó su persona, el aspecto de ella no había mejorado mucho desde que había regresado junto con Kisara y Atem a su hogar. Los recuerdos de ese día parecían obra de un mal sueño, una pelea, un hombre corrompido por la maldad, la pérdida de un ser querido, su poder como guardiana, el esfuerzo hasta poder vencer esa batalla al lado de la persona que tanto amaba. Pudieron salvar a Kisara, logró fortalecerse, Atem seguía a su lado y no había salido muy herido. Pero todo eso era a cambio de un profundo dolor, llanto por la muerte de su más preciado amigo, el cual en ese momento había desaparecido junto a Zorkius sin dejar ningún rastro detrás ellos.

- Axel-Susurró la castaña con voz quebrada mientras reprimía un sollozo, no quería derramar más lágrimas, sin embargo estas no querían parar de fluir por su rostro.

Flash back

El humo se había dispersado por completo, cuando el faraón y la protectora lograron ver su alrededor, Axel había desaparecido junto con Zorkius. Fue mucho para ella, quien se refugió entre los brazos de Atem como si fuera una niña pequeña mientras lloraba desconsoladamente. El tricolor acarició cariñosamente su pelo mientras le susurraba palabras dulces para que se tranquilizara. Todo había pasado tan rápido, a una velocidad extrema y ya ambos se encontraban en el final de aquella batalla, pero no con los resultados deseados.

-Vamos Anzu- Dijo Atem mientras alejaba un poco a la castaña, pero sin deshacer el abrazo.

- A-atem ¿Por qué tiene que pasar estas cosas a nosotros? ¿Cuánto tiempo más vamos a sufrir?- Preguntó la ojiazul, quién tenía los ojos brillosos, amenazando con derramar más lágrimas.

- Temo que ahora no tengo la respuesta- Le acarició con su mano la mejilla húmeda de ella, al mismo tiempo que con la otra la aferraba más a él-Lo pensaremos bien después, ahora tenemos que irnos cuanto antes, no me agrada el ambiente, a parte estamos heridos y Kisara tiene que descansar- Dijo Atem seriamente, pero dejando su expresión de preocupación por ella.

- Kisara- Se separa lentamente del tricolor y mira a su amiga que estaba acostada en el suelo- Espero que este bien, ella fue la que la pasó peor en todo esto.

- En este caso Axel se lleva el premio, pero hay que admitir que Kisara también tuvo la peor parte – Se acerca a Anzu y la mira de reojo, en ese momento se arrepintió de nombrar al pelinegro, por la expresión de ella-Supongo que va a querer recuperarse rápidamente para poder ver a Kaiba- Dijo el tricolor, tratando de cambiar el tema.

- Ella va a estar feliz por ello, estoy consciente de los sentimientos que Kisa tiene por él, me alegro que por fin pueda reunirse con Kaiba de la manera correcta y que tanto deseaba- Dijo Anzu mientras veía a su amiga, estando feliz por ella, sin embargo… no podía evitar sentir lo contrario.

- En parte sí, sin embargo su mirada va a tener cierta tristeza, la misma que vos estás teniendo- Dijo el faraón mientras miraba a la ojiazul, refiriéndose a cierto pelinegro molesto.

- Sí, no va a ser fácil de asumir y menos de afrontar- se volta a mirar a Atem- No te hagas tanto el fuerte, aunque sé que lo eres, también lo sentís como yo.

- No se lo perdonaré a Zorkius ni a Axel- Dijo mientras desviaba su mirada y cerraba fuertemente sus manos- No lo haré por todo lo que nos hizo pasar.

- ¿Por qué a Axel?-Lo miró extrañada- Olvídalo, no estoy de ánimos para seguir hablando sobre él, más porque no se encuentra entre nosotros-Dijo la castaña mientras desviaba su mirada.

- Ese idiota, me las pagara por hacerte sentir así y por ser tan estúpido para sacrificarse de esa forma- Debía su mirada hacia el suelo- ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué actuó solo? – Dijo enojado el tricolor por todo lo que había ocurrido, sin prestar atención de lo que había dicho Anzu antes.

- Atem…- Dijo la ojiazul mientras posaba una mano en el hombro del faraón, este tembló ante el contacto, pero luego ella notó como él se relajaba.

- Debemos irnos, no soporto más estar en este lugar- Dijo el ojivioleta mientras Anzu lo soltaba y él se dirigía hacia donde Kisara se encontraba descansando.

La castaña lo siguió con la mirada, Atem había salido lastimado por la pelea, se veía agotado y Kisara tampoco estaba de las mejores condiciones, su estado de inconciencia la preocupaba. Debían regresar a su casa y darse un buen descanso para curar las heridas, recuperar fuerzas y deshacerse del agotamiento que tenían todos por ese día. Sin embargo no sabía si ella podía relajarse esa noche, tenía muchas cosas en la cabeza, muchas incógnitas y recuerdos que le provocarían insomnio.

- Anzu- La llamó el tricolor mientras se acercaba con Kisara cargada en su espalda- ¿Te encuentras bien?- La observó detenidamente, seguía muy preocupado por ella.

- S-sí…- Fuerza una sonrisa- Me encuentro bien- Da unos pasos para estar cerca de él- No te preocupes, ahora lo importante es ir a casa, debemos cuidar de Kisa y recuperar fuerzas- Le toma de la mano y el la agarra fuertemente mientras ambos se miran –Vamos Atem- Dijo la castaña, al mismo tiempo que hacía aparecer el dije de las dimensiones en la palma de su otra mano- Regresemos a casa- Entonces la luz de aquel objeto los invadió para luego que los tres desaparecieran en un rayo de luz característica del dije de las dimensiones.

Fin del flash back

Después de eso Atem dejó a Kisara en su habitación de la castaña mientras ella se daba una ducha para despejarse un poco, después de eso el faraón hizo lo mismo y la joven se quedó en su cuarto cuidando a su amiga. La alvina dormía tranquilamente, no parecía estar lastimada y esperaba su recuperación con ansias, ya quería que ella despertara. Anzu mira a la alvina y se acerca a ella, se sienta en la silla de su escritorio, la cual en ese momento estaba ubicada al lado de la cama y observa a la chica, para luego tomarle de la mano. Entonces se escucha como tocan la puerta de la habitación, sobresaltando un poco a la castaña, quién luego se relajó al ver como el faraón se asomaba por la entrada y la miraba como pidiendo permiso para ingresar al cuarto.

- Entra Atem- Dijo Anzu mientras le sonreía, ella apretó la mano de su amiga y luego la soltó para después pararse y acercarse al tricolor.

- ¿Cómo se encuentra Kisara?- Preguntó Atem mientras desviaba su mirada hacia la joven que se encontraba acostada en la cama de la ojiazul.

- Está bien, no se encuentra lastimada y parce que solo necesita descansar- Él la vuelve a mirar y esta vez ella desvía su mirada, pero en dirección al suelo-Creo que nosotros tendríamos que hacer lo mismo.

- Anzu…- Se acerca a ella y le toca el hombro, haciendo que la castaña lo viera directamente a los ojos. El faraón pudo ver lo brillosos que estos estaban por tanto llorar, detestaba ver a la chica en ese estado-Todo va a estar bien, encontraremos la forma de hallar a Zorkius y de paso lograra encontrar a Axel.

- Lo de Zorkius no lo dudo, pero lo de Axel…., no creo que sea posible- Dijo ella, para después negar con la cabeza.

- Es Axel, ha salido de muchas situaciones parecidas a esta y creo que aún hay esperanza de que este con vida-Trató de animarla mientras hacía que la castaña lo viera y a Atem le dolió verla nuevamente llorar.

- Eso es imposible, lo vimos los dos, él se sacrificó por nosotros y dio su vida a cambio- Cubre su cara con sus manos- No lo podemos cambiar, él ya…- No logró terminar la oración, ya que el ojivioleta la abrazó.

- Estoy seguro que no será la última vez que veremos a Axel, ya lo verás, ten esperanzas- Dijo Atem, quien sintió alivio cuando ella dejo de sollozar y le correspondió el abrazo.

- ¿Cómo lo puedes saber?-Le preguntó la castaña mientras escondía su rostro en el pecho del faraón.

- Estamos hablando de Axel, es insoportable y con su forma de ser tarde o temprano Zorkius se cansará de él y nos lo regresará- Dijo en broma.

- Atem…- Le respondió con un tono de molestia, no esperaba que él digiera algo como eso, sin embargo en el fondo le divirtió un poco.

- Esta bien, se me está pegando un poco la forma de ser de Axel- Se ríe brevemente, para luego ponerse serio-Zorkius lo quería por alguna razón, por eso se lo llevó y por ese mismo motivo debemos encontrarlo antes de que logre su cometido, entonces tendremos que armar un plan para rescatar a ese idiota de las manos de Zorkius.

- Espero que tengas razón y que Axel de alguna forma este con vida- Dijo Anzu mientras cerraba sus ojos y deseaba que lo que decía Atem fuera verdad.

En el hospital

Seto se encontraba en la habitación asignada a su hermano, Mokuba estaba con graves heridas por todo su cuerpo y Kaiba tenía la mirada perdida en el menor mientras un odio hacia quién le había hecho daño al niño lo invadía. Si ese lunático de Zorkius no hubiese tenido la maldita idea de utilizar la tecnología de su compañía, su hermano no estaría en esas pésimas condiciones en las que se encontraba. El castaño se había dirigido inmediatamente donde Mokuba estaba internado, su preocupación le había tomado una decisión no del todo buena, ya que podía haber hecho que la amiga de Yugi viniera con él para poder curar a su hermano, también lo podía haber hecho cuando vio el grupo de amigos del tricolor, sin embargo se había olvidado de pedírselo. Ese día en particular de escuela, el grupo estaba más raro que de costumbre, aun recordaba el estado que se encontraba el pelinegro, ese chico era un caso perdido, cada vez que lo veía sentía la oscuridad de su interior. Pero no tenía por qué preocuparse de eso, entonces Seto suspiró mientras desviaba su mirada hacia el cetro del milenio, desde hacía rato que había tenido una extraña sensación y siempre que miraba aquel objeto, la imagen de Kisara aparecía en su mente. Él sentía que algo le había sucedido a la joven alvina, pero no sabía bien qué, sin embargo, estaba tranquilo, ya que tenía el presentimiento que no era nada malo.

- El dragón…- Susurró Mokuba mientras abría despacio los ojos y el castaño enseguida salía de sus pensamientos para mirar con cierta preocupación a su hermano.

- Mokuba, despertaste- Dijo Seto mientras miraba fijamente al niño.

- Volvió a la normalidad- Continuó diciendo el menor, para luego sonreír levemente.

- ¿De qué estás hablando Mokuba?

- El dragón Seto, regresó a la normalidad, ya no sufre más- Le respondió él, sin quitar la sonrisa de su rostro.

- ¿Él dragón?- Preguntó, al mismo tiempo que recordaba al dragón de ojos azules convertido en una criatura de pura oscuridad- "Kisara… ¿Será eso lo que me está tratando de decir Mokuba? ¿A caso ella ya logró regresar a la normalidad?"- Pensó Kaiba.

- ¿Sabes algo Seto?- El nombrado lo miro atentamente- Aunque estaba cambiado, yo sabía que se trataba de ese dragón, él aunque se veía diferente seguía siendo el mismo- Recuerda a la criatura que se había detenido al verlo, su mirada desolada y perdida en la oscuridad, un dragón completamente dominado-A pesar de todo no me mató, en el fondo seguía siendo el dragón de ojos azules, en el último momento no me mató- Amplia la sonrisa- Me alegro que vuelva a ser el mismo, ya no se verá sus ojos llenos de dolor y confusión.

- Mokuba, así que te lo encontraste y a diferencia de mí no te atacó ¿A caso vos lograste que…?- Dejó de hablar, ya que vio como el niño se había vuelto a dormir.

Entonces Kaiba echa una última mirada a su hermano, para luego levantarse de la silla que se encontraba ubicada al lado de la cama. Él levanta su mano y observa su artículo del milenio por un momento, para luego darse media vuelta y salir de la habitación, una vez afuera divisa a Roland, quién se hallaba a un costado de la puerta y le ordena que se quede con Mokuba hasta que regresara. El empleado asiente ante la orden y Seto se apresura a salir del hospital, sabía que algo había ocurrido y tenía relación con Kisara, era momento de hacerle una visita a la chica que poseía el dije de las dimensiones. Él estaba seguro que ella sabría muy bien lo que había ocurrido y que la alvina se encontraba en la casa de ella.

En el templo antiguo

Estaba rodeado completamente por la oscuridad, ya le había ocurrido eso antes, sin embargo esa vez era diferente, esta no le causaba ningún daño. No le agradaba encontrarse flotando por ese mar oscuro y le extrañaba que la energía que se encontraba allí se estuviera concentrando en su cuerpo, el cual ya no sentía. Su mente, cuerpo y alma se encuentran confusos, había perdido completamente la noción del tiempo y parecía que se hallaba allí en un período de tiempo extenso ¿Hacía cuanto exactamente que se encontraba perdido y confuso, flotando en esa negrura? No lo sabía y de cierto modo no le preocupaba, cosa que estaba seguro que antes sí. Entonces de repente siente como si le acariciaran el rostro, todo su ser tembló ante esa repentina sensación que creyó perder para siempre y luego comienza a ver pequeños destellos de luz en su alrededor, también percibe un frío en su espalda y sus sentidos empiezan a despertarse más fuertes que nunca antes. Al poco tiempo se sobresalta y abre sus ojos ¿A caso solo estaba soñando? Respira agitadamente y se pasa una mano en su frente ¿Qué se supone qué estaba pasando?

- ¿Dónde se supone que estoy?- Se pregunta mientras mira su alrededor, el lugar parecía una especie de biblioteca, aunque algo de allí no le parecía normal.

Axel con un esfuerzo se levanta con dificultad del suelo, todo le daba vueltas y entonces una repentina desesperación lo envolvió ¿Qué estaba haciendo allí? ¿Qué había ocurrido? Por más que lo intentaba no lograba acomodar sus recuerdos, que de pronto se nublaban justo al final ¿Anzu estaría bien? Antes de perder la conciencia y que la oscuridad invadiera su campo de visión, lo único que le venía a la mente era la mirada bañada de lágrimas y desesperación de su amiga. Ah, sí, también la cara de preocupación y… ¿Enojo? De Atem, quién no lo culpaba, después de todo sus acciones fueron improvisadas y desconsideradas por los demás. Suspira y se toca la frente con su mano derecha y se sorprendió al percatarse que ese brazo no estaba lastimado como recordaba, es más no sentía ningún dolor en su cuerpo, todas sus heridas habían desaparecido como por arte de magia. En ese momento le vino una imagen a la memoria, Zorkius atacando a los tres, cerró por un segundo sus ojos, ya lo recordaba todo, había alejado a Atem y a Anzu del ataque, recibiendo todo el golpe él, para que no salieran heridos ninguno de los dos. Otra cosa fundamental, si había pasado eso… ¿Por qué seguía vivo? Estaba seguro que ese había sido su fin y también lo que le preocupaba era que se sentía extraño, algo en él cambió pero no lo podía descifrar en ese momento. Axel hizo una pequeña rabieta mientras ponía sus manos en su cabeza y maldecía por lo bajo ¿Por qué siempre le ocurría eso a él? Era tan frustrante.

-¿Pero qué tenemos aquí?- Preguntó una voz que se le hacía sumamente conocía, sin embargo no sabía bien de dónde.

Entonces Axel se da media vuelta, para encontrarse con una joven que lo miraba fijamente, con sus ojos que parecían dos perlas negras que casi estaban cubiertos con su flequillo, su piel era pálida como la porcelana. Ella estaba vestida con un delicado vestido violeta que le llegaba hasta un poco más de las rodillas y vio que su pelo laceo, el cual le llegaba casi hasta la misma altura, era tan oscuro como sus ojos. La chica que aparentaba tener unos dieciséis años, se le acercó caminando delicadamente y ahí fue cuando el ojiverde se percató que la chica estaba descalza y que sus pies no tocaban el suelo.

- Te ves sorprendido, de hecho parece que vistes a un fantasma- Dijo ella mientras giraba alrededor del pelinegro y lo miraba divertida.

- Bueno… es que pareces uno ¿A caso no te vistes en un espejo?- Dijo Axel mientras se cruzaba de brazos ¿Quién era ella? ¿Por qué le parecía tan familiar?

- Odio los espejos, nunca muestra el interior de uno y el exterior sinceramente lo detesto, es solo un traje, un disfraz de uno mismo- Dijo la joven mientras imitaba al ojiverde, también cruzándose de brazos.

- Esa voz me parece conocida- La mira detenidamente y ella retrocede, dándole la certeza de lo que pensaba era verdad- Puede ser que vos seas la dueña de la voz que escuchaba antes-Dijo sorprendido Axel.

- ¿Pero cómo…?

-Lo sabía- La señala- ¡Vos sos la acosadora!

- ¡Idiota!- Le pega una patada, haciendo que él cayera al suelo- ¡No me llames así! ¿Y cómo se supone que supiste que yo era la que te hablaba? Pensé que modifiqué bien mi voz- Dijo molesta mientras lo fulminaba con la mirada.

- ¡Ey! ¿A caso no te distes cuentas que apenas pude lograr sentarme y me tiras nuevamente en el piso? ¡Es más, eso me dolió!- Se sobo donde ella le había golpeado- Admito que pegas más fuerte que Anzu- Ella alzó una ceja, poniéndole mala cara- Etto…- La mira y se apresura a responder la pregunta que le había hecho la chica. Por alguna razón sentía que si seguía hablando de otra cosa ella lo mataría- No fue lo suficiente, un tono en particular te delataba y tienes la misma presencia que sentía- Le respondió Axel.

- Como sea, lo importante que por fin viniste al lugar donde perteneces- Dijo ella mientras desviaba su mirada.

- ¿Dónde pertenezco? ¿De qué estás hablando?- Quiso saber el ojiverde mientras la miraba fijamente y algo enojado, esa chica debía estar bromeando.

- Perteneces aquí, al igual que yo, a decir verdad nunca pensé encontrarme con alguien igual que yo- Dijo la pelinegra mirándolo intensamente, no respondiendo la pregunta que él le había hecho.

- ¿Alguien con tanta mala suerte? No creo que exista otra persona así- Le contesto Axel, quien por alguna razón no soportaba la mirada de la joven que lo analizaba.

- La suerte no existe, todo está marcado, escrito por el destino- Se acercó al ojiverde, estando a tan solo dos pasos de él- No existen algo que pueda suceder sin ser predicho, así es como son las cosas- Ella le sonríe levemente- No se pueden cambiar, no podes tener esperanza cuando todo es inevitable.

- Al diablo con el destino- Dijo enojado Axel enojado. Siempre era destino esto, destino lo otro, parecía que el "destino" siempre le daba una bofetada.

- Un resentido por lo que el destino eligió para él- Su sonrisa se vuelve triste-Sos igual que yo, estamos rotos por dentro- Dijo la chica mientras le daba la espalda, ocultando su expresión al pelinegro.

- Todos estamos rotos, pero…- Sonríe de la misma forma que ella- Existen personas que tienen la capacidad de volver a unir esos pedazos- Dijo Axel mientras le venía a la mente una imagen de Anzu y sus amigos.

- Solo quisiera creer en eso- Dijo la joven con voz casi inaudible- Pero esperanza es lo que menos tengo, soy incapaz de creer algo así.

- Nunca antes conocí a alguien tan negativa como vos, bueno, más que yo- Dijo Axel mientras miraba con curiosidad a la pelinegra, ella parecía ser perseguida por la oscuridad al igual que él- Wow, somos unos desafortunados ambos.

- Dime…- Se da media vuelta y mira fijamente al oijiverde- ¿Qué se siente?- Preguntó de pronto, dejando la anterior conversación de lado. Por su parte el chico la miró extrañado por el cambio de la chica.

- ¿Qué se siente qué?- Preguntó él mientras la miraba sin entender.

- Dar vueltas en círculos una y otra vez- Dijo ella mientras sonreía.

- No sé a qué te referís- Dijo sin entender, aun sin comprenderla, por algo no le agradaba hacia donde se dirigía la conversación.

- Claro que lo sabes- Se ríe brevemente- Siempre repetís una y otra vez los mismos errores, los mismos sacrificios…el mismo dolor- Dijo la chica mientras alzaba sus brazos y luego daba una vuelta- Tu destino es tan repetitivo que parece girar como una calesita.

- Ya cállate, no quiero oírte, a parte odio las calesitas- Dijo Axel molesto.

- Primero caes, luego escapas, seguido a eso haces lo posible por salvar a las personas que quieres, pero volvés a ser consumido por lo que más temes y odias- Se abraza a sí misma- Así causas dolor y al final te sacrificas por el bien de todos- Lo miró fijamente- Es un círculo vicioso y no logras detenerlo por más que quieras.

- ¡Cállate! Como si lo supieras- Dijo enojado el pelinegro, quien luego se quedó callado ante la mirada de la chica ¿Por qué sentía tristeza, dolor y agonía en ella? ¿Por qué no dejaba de mirar esos oscuros ojos sin rastro de luz en ellos? ¿Por qué le parecía que ella era de alguna forma igual que él?

- Aunque te digiera lo que sé no me creerías, ya que mis conocimientos son mayores que los tuyos- Dijo ella con voz apagada.

- Eso sí que no te creo, tengo más de cinco mil años y se muchas cosas- Estufa- Me hiciste recordar que en realidad soy viejo como sea, de todos modos me sigo viendo bien…- Piensa un poco, tenía deseos de cambiar de dejar olvidado la anterior conversación- ¿Qué relación tiene Zorkius con Zork? ¿Quién es de verdad ese tipo? A que no lo sabes responder- Le retó Axel y la joven sonrió al escucharlo mientras aceptaba el desafío del chico.

- ¿Enserio lo quieres saber?- Preguntó ella seriamente y él asintió- Tendrás tus respuestas como deseas Axel.

En casa de Anzu

La castaña y el faraón habían dejado descansar sola a Kisara y ambos en ese momento se encontraban sentados en el sofá de la sala mientras comían unos sándwiches hechos improvisadamente una vez que los ataco el hambre. Anzu estaba con la mirada perdida en la comida mientras pensaba en mil cosas y el tricolor parecía pasarle lo mismo, había muchas cosas que plantearse, sin embargo ninguno andaba con la energía de seguir hablando sobre ese tema. El silencio que se había formado entre os dos era incómodo, sin embargo ambos lo necesitaba, pero este no duro demasiado, ya que fue interrumpido por el sonido del timbre de la casa. La ojiazul miro a Atem y ambos se preguntaban quién podía ser a esa hora de la noche, la chica hecho una última mirada de desconcierto al faraón, para después pararse e irse para abrir la puerta. Para sorpresa de ella, afuera de la casa se encontraba Kaiba, quien la miraba seriamente con sus ojos que transmitía la frialdad que usualmente poseía él.

- Mazaki- Dijo como saludo el castaño.

- K-kaiba ¿Por qué viniste?- Preguntó sorprendida ante la presencia del duelista.

- ¿Dónde está Kisara?- Preguntó él como respuesta.

- Ella…- Sonrió levemente- Kisa está en mi habitación, se encuentra bien, solamente está agotada.

- Entonces ella sí pudo regresar a la normalidad- Dijo para sí Seto mientras entraba a la casa y Anzu lo seguía con la mirada, ella ya sabía que en algún momento el chico iba a venir por su amiga, sin embargo no se esperaba que fuera tan pronto.

- Hola Kaiba, pensé que estabas con Mokuba- Dijo Atem, al ver al castaño.

- Estaba con Mokuba- Desvía su mirada hacia la ojiazul- Después es necesario que vengas para curarlo.

-S-sí, con gusto curaré a Mokuba- Le respondió ella, aunque más que una petición le parecía una orden, lo cual no le extrañaba viniendo de Kaiba.

- ¿A caso no vas a preguntar cómo ella regresó a la normalidad?- Pregunto Atem, quien tenía los brazos cruzados y miraba al castaño seriamente.

- Prefiero primero verificar que ella este bien, en este momento no me interesa como ocurrió.

- Debería, no sabes todas las cosas que pasaron para que ella este como está ahora- Dijo el faraón mientras se paraba y detenía al chico.

- ¿A qué viene eso? Muévete- Dijo Kaiba algo molesto.

- Déjalo Atem, está bien- Sonríe levemente- Después hablaremos sobre el tema- Le dijo la castaña.

- Ya la escuchaste- Dijo fríamente Seto, quién miraba de reojo a la ojiazul, ella en su mirada reflejaba tristeza. Al parecer algo había ocurrido para que ella estuviera así, sin embargo en ese momento solo quería saber el estado de Kisara.

El ojivioleta le dio paso a regañadientes al empresario, en ese momento más que nada le molestaba la forma de ser de Kaiba. El ojiazul le lanzó una mirada antes de dirigirse hacia donde se encontraba Kisara. Atem estufó y lo siguió con la vista hasta que este se perdió de su campo de visión, entonces volteó a ver a Anzu. Ella se le acercó y lo miro fijamente, al parecer la joven había entendido porque él quería que Seto supiera lo que había pasado cuando se enfrentaron contra Zorkius y más el sacrificio de Axel. Si no fuera por el ojiverde, las cosas hubiesen sido diferentes y al final capaz podría no ser de esa forma, había posibilidad de que no habrían salido con vida.

- Dejemos solo a Kaiba, de seguro que se va a quedar a hacerle compañía por un rato a Kisa, yo no tengo problema que se quede- Dijo Anzu mientras se acercaba un poco más al tricolor.

- Está bien, capaz Kisara se despierte y es mejor que este de su lado ¿No?

- Sí y por otro lado- Le sonríe- Es mejor que descansemos- Dijo ella, para luego tomarle de la mano. Atem le devolvió la sonrisa y luego ambos se dirigieron hacia la habitación de los padres de la castaña.

En la habitación de Anzu

Seto cierra la puerta y le echa un vistazo al cuarto de la castaña, este seguía igual que siempre y le molestaba recordar el día anterior cuando había estado allí. Había sido humillante estar en ese lugar, sin embargo ahora era por otro motivo .Entonces dirigió su mirada hacia Kisara y se paralizo por un momento al verla, ella estaba completa, ya había recuperado su cuerpo, la joven yacía dormida en la cama. Él se acercó a paso lento y la miro detenidamente, al verla de esa forma le hacía recordar a su vida pasada, cuando la había rescatado de los aldeanos que la estaban maltratando. Con ella no le molestaba aceptar cuando él era sacerdote del faraón, sería capaz porque era el tiempo donde la conoció, tratándose de aquella alvina, no odiaba lo que había sido antes. Kaiba se sentó en la silla, al lado de Kisara, ella respiraba despacio y se veía algo pálida, fuera de ello estaba bien, entonces él sin pensarlo acerco su mano a ella y le acarició la mejilla. La joven al sentirlo sonrió entre sueños y Seto hizo lo mismo, sin embargo al darse cuenta de lo que estaba haciendo, alejó inmediatamente su mano de la cara de la chica. Siempre hacía esa clase de acciones cundo estaba con esa joven, esas demostraciones de cariño que no le era posible evitar.

- Genial, no sé porque hago estas cosas cuando estoy con vos- Dijo el castaño, sin despegar su mirada de Kisara.

Entonces empieza a brillar el cetro de milenio, Kaiba mira aquel objeto con curiosidad, no había invocado su poder para que este resplandeciera de esa manera. En ese mismo momento desvió su mirada hacia Kisara, esta seguía igual, aunque estaba rodeada por un aura dorada que enseguida se desvaneció. Seto alzó una ceja sin entender, no había cambiado nada en la chica, vuelve a mirar el artículo de milenio y este ya no brillaba más ¿Qué pretendía el cetro del milenio? No le agradaba nada de que este actuara sin que él quisiera. Sin embargo dejó enseguida esos pensamientos a un lado al escuchar una voz familiar, pero más clara de lo que él recordaba.

- S-seto- Abrió despacio sus ojos- ¿De verdad eres vos?- Preguntó Kisara, quien miraba al castaño, el cual lo había reconocido aunque su visión se encontrara algo borrosa.

- Kisara- Dijo en voz baja mientras dejaba de ver su artículo del milenio, para verla a ella.

- De verdad eres vos- Dijo la joven mientras sus ojos se ponían brilloso y de estos empezaban a caer lágrimas- Seto- Se abalanzó sobre él y lo abrazó.

El castaño se tensó al sentir los brazos de la chica alrededor suyo y más cuando sintió una pequeña descarga eléctrica cuando sintió la respiración de ella en su cuello. Entonces con un nerviosismo nada común de Kaiba, el cual para su alivio logró disimular lo suficiente, le correspondió el abrazo. Él pensó que se estaba comportando como un completo idiota al sonrojarse y ponerse nervioso en la presencia de Kisara, capaz era solamente porque ya no era un espíritu y podía tener contacto físico, aunque no quería admitir que antes se había sentido un poco así cuando ella tan solo era un espíritu, un recuerdo para él. Ella lloraba mientras escondía su rostro y lo sostenía fuertemente, por alguna razón sentía que no tenía que separarse de ella y menos en el estado que la chica se encontraba.

Por otra parte la joven estaba contenta y sus lágrimas eran de felicidad, alegría de estar al lado del castaño como ella quería, desde ese momento las cosas serían diferentes, se sentía libre de hacer lo que quisiera. Ella no esperaba más para estar con sus seres queridos y pasar más tiempo con Seto, quién amaba y aún no tenía el valor de decírselo. Ya se imaginaba como iba a ser todo y eso gracias a la ayuda del faraón, Anzu y Axel, entonces recordó cómo había regresado a la normalidad. Las imágenes de aquella batalla, recordaban ser un dragón, atacar sin tener voluntad de oponerse a aquellas órdenes de parte de Zorkius y también como su espíritu se había materializado junto con esa criatura para poder regresar a lo que en esos momentos era. Ella había causado mucho daño y tembló un poco al visualizar el recuerdo del pelinegro herido, lo cual era la última memoria que tenía de él antes de caer desmayada. Un escalofrío recorrió su cuerpo al recordar a su amigo y agradeció que Seto la abrazara protectoramente, ya que un mal presentimiento sobre Axel la empezó a invadir y hacía que se sintiera débil.

- ¿Te encuentras bien? Estas temblando- Dijo Kaiba mientras se alejaba un poco de ella, sin soltarla y así verla a los ojos.

- Sí, solo que…- Dejo de hablar por un momento, se seca las lágrimas y luego se recarga en el pecho de él- No me dejes sola Seto.

-Tranquila, estoy con vos- Le respondió él mientras la abrazaba un poco más fuerte.

-Gracias- Dijo Kisara en voz baja, al mismo tiempo que cerraba sus ojos, para luego quedar completamente dormida entre los brazos de Kaiba.

En el templo antiguo

Axel guardó silencio por un rato mientras observaba detenidamente a la chica, cuyo nombre aún no sabía. Le era difícil creer que esa joven pudiera tener las respuestas que el tanto quería, sin embargo a parte de todo lo relacionado con Zorkius, ahora también deseaba conocer quién era ella. Había algo en esa chica que lo dejaba pensativo, confundido y extraño ¿Quién era ella? Entonces el pelinegro sonrió antes de hablarle, cosa que le pareció extraño que la joven hubiese permanecido callada por un tiempo al igual que él.

- Haber, oh gran "oráculo" que lo sabe todo, responde mis preguntas- Dijo divertido Axel.

-Zorkius es solo una pequeñísima parte de lo que fue Zork, así de simple- Le respondió secamente la joven mientras lo miraba fijamente- Y no te burles de mí Axel.

- No lo hacía ¿Cómo puedes pensar eso?- Se ríe brevemente- Espera un momento… ¿A qué te refieres con pequeña parte de Zork?- Preguntó Axel, hacía mucho tiempo que quería la respuesta sobre ello y ahora que la tenía quería saber más.

- Hay un culto que adora a Zork, estos fueron creados hace ya mucho tiempo, antes de la batalla del faraón contra el creador de la oscuridad- Le respondió y el pelinegro no podía creer cómo había cambiado ella mientras le daba las respuestas. La joven se veía seria y su mirada estaba algo perdida.

- Wow, ese grupo es más viejo que yo- Dijo Axel, para luego silbar, lo que la pelinegra decía tenía sentido.

- Los Dilers- Suspiró y hecho un mechón de pelo para atrás-Creo que habrás escuchados de ellos antes.

- Claro que sí, por un tiempo hasta me obligaron ser uno de ellos, ahora veo por qué debía dar culto y seguir órdenes- Dijo molesto ante los recuerdos de aquellos días.

- Bueno, hace ya unos catorce años lograron su principal objetivo, resucitar a Zork- "¿Por qué le estoy contando esto? Me voy a meter en serios problemas"- Pensó la pelinegra, sin embargo no era capaz de dejar de hablar con Axel.

- Eso es imposible, Anzu y el faraón ya lo habían hecho desaparecer- Dijo Axel y por alguna razón la chica puso mala cara.

-Puede ser que haya muerto, sin embargo su esencia fue esparcida por todo el reino de las sombras- Cerró por un momento sus ojos- "Él no lo sabía porque ya había muerto cuando eso ocurrió"- Al momento de abrirlos, se encontró con los ojos casi negros del chico sobre ella.

- Entonces Zorkius sería…- Dejó la frase incompleta para que la joven la terminara por él.

- Un hombre que mezclo su esencia con la de Zork, de allí su nombre – Desvió su mirada- Mejor no preguntes más, sino sería un problema para mí, no tendrán misericordia conmigo si se enteran que te conté esto- Dijo ella, queriendo que Axel dejara ahí el tema.

- Ah, ahora todo tiene sentido- Se paró con dificultad, su cuerpo por alguna razón casi no le respondía, lo cual le extraño, ya que momentos antes se encontraba bien- Buena charla, un casi gusto en conocerte quien quieras que seas, pero ahora me tengo que ir de donde sea que estemos y enserio lamento que no pueda dar mi palabra de que esta conversación quede entre nosotros- Dijo el pelinegro mientras sonreía de costado.

- Espera Axel- Dijo la joven, tratando de detenerlo.

- Ah, cierto ¿Cómo te llamas?- Dijo él mientras la veía de reojo.

- Pues… yo…- Se mordió el labio- Elyon- El voltea a verla- Ese es mi nombre, me llamo Elyon- Dijo ella mientras lo miraba fijamente.

- Es la primera vez que lo escucho, sin embargo es bonito, te queda bien- Dijo Axel mientras le sonreía ampliamente- Bueno Elyon, ahora me voy, de seguro que están tan preocupados por mí que se aliviaran al ver que estoy diez puntos- Hace una mueca- Bueno, lo admito, siente, pero estoy bien y es lo que cuenta ¿No?

- Es la primera vez que alguien me dice que mi nombre es bonito- Susurra ella mientras un leve sonrojo aparece en sus mejillas y luego sacude un poco su cabeza para hacerlo desaparecer- C- como sea, no te puedes ir Axel.

- ¿Cómo qué n...?- Dejo de hablar de golpe mientras sentía un dolor abrazador que casi lo hace caerse al piso, entonces se arrodilla y respira con dificultad ¿Qué se supone que le estaba pasando ahora?

- Cuando fuiste al reino de las sombras trajiste algo con vos, lo cual te está cambiando para siempre- Se arrodilla a su lado, lo agarra del mentón y lo hace verla- Es tiempo Axel- Dijo la joven para luego acercar su rostro al de él y para sorpresa del pelinegro, la chica había unido sus labios con los suyos. Él la miró incrédulo, ella lo estaba besando mientras tenía sus ojos cerrados.

Axel se sintió entumecido, su cuerpo no le respondía, su vista se volvió borrosa y sintió leves corrientes eléctricas por todo su ser. Ese beso lo tenía atrapado, fue cálido y familiar, no pensaba con claridad y sus ojos se tornaron totalmente negros, entonces los cerró por un momento dejando que las extrañas sensaciones lo invadieran por completo. La Chica sonrió contra los labios del chico mientras mantenía sus ojos cerrados, luego se separó lentamente y lo observó, Axel quedo inconsciente mientras un aura oscura lo invadía.

- Cuando despiertes serás otra persona….- Sonrió con tristeza y le acarició el pelo del chico desmayado- Solo espero que conserves lo más preciado de tu ser- Dijo la joven mientras acunaba al pelinegro entre sus brazos- Todo sea por Zorkius…- Una lágrima se deslizó por su rostro- Perdón, no tuve elección, no puedo cambiar el destino Axel.

Fin del capítulo treinta y cuatro.

¿Qué les pareció?

Nuevo año, nuevo personaje, bueno no tan nuevo, solo descubierto? ¿Qué les está pareciendo Elyon? Hace mucho que tenía este personaje en mente y el nombre, pues, no se me ocurría otro. (Igual me gusta mucho llamarla así)

Muchas gracias por el apoyo, mucha pasiencia y review a: Rossana's Mind, DanyStormborn01(Anzu y Atem peleando en equipo es lo más, Axel otra vez esta en problemas, lo bueno es que Kisara esta sana y salva con su amado Seto.), love stories on my mind (Oh, sí amiga, a Axel le pasa de todo y el estaría encantado que le pasara todo lo que vos escribiste en tu review.), srto (Tarde un poquito, espero que te haya gustado el capítulo) ,Guest (Me alegro que te encante XD)y todos los que se toman su tiempo para leer este finc.

Espero que hayan pasado un lindo fin de año y un buen año nuevo :)

Hasta el próximo capítulo!

Besos y abrazos (bien de oso) psicológico.

Review?