Hola a todos!

Como de costumbre tardé un montón para traerles este capítulo, estuve muy ocupada con la escuela, por suerte me falta poco para ser LIBRE ¡Quiero vacaciones! (Ya hubiese estado disfrutando de las vacaciones sino me hubiese llevado una materia, mi profe no tiene corazón T-T Capaz exagero, solo me llevé física la cual soy un cero a la izquierda)Sin más que querer agregar(ya que no son de importancia)¡Espero que disfruten del capítulo!

Yugioh y sus personajes no me pertenecen.

Marcas del destino

El tiempo había pasado, cuando Anzu menos se lo esperaba, el sol ya se había ocultado, dándole paso a la noche. Ella se había entretenido mucho con Kisara, hacía un largo tiempo que no hablaba con su amiga de esa forma, le hacía falta, más de lo que pensaba y era increíble que a pesar del paso del tiempo su amistad perdurara. Gracias a la charla que habían tenido ese día estaba más tranquila, algunos consejos de la alvina le venían muy bien, ella tenía razón en algunas cosas. Parecía que Kisara siempre sabía que decirle para calmarla y hacerla sentir mejor.

- Ya oscureció- Dijo con cierta tristeza Kisara, quién observaba a través de la ventana.

- Sí y los chicos siguen hablando ¿Cuánto tiempo más les llevará?- Preguntó Anzu mientras miraba el reloj de la habitación.

- Siendo Seto, demasiado, cuando se entusiasma con algo puede estar todo el tiempo sobre ello.

- ¿Kaiba entusiasmado? – Preguntó extrañada.

- ¿Te parece raro?- Le pregunta y como respuesta Anzu ríe levemente- Parecía emocionado por descubrir más sobre lo que era el Coniuncito y su función, para saber lo que planea Zorkius y lo que está haciendo Axel.

- ¿Emocionado? Quizás solo para echarnos en cara que él es el mejor y que logró descubrir lo que nadie pudo.

- Anzu- Dijo molesta la alvina, quién ya fulminaba con la mirada a la otra chica.

- Yo- Se ríe nerviosamente- Creo que me salió lo Joey de adentro, no te molestes.

- Yo no estoy diciendo nada sobre Atem- Dijo Kisara mientras hacía un puchero.

- Tómalo como una venganza por decir eso en frente de él.

- ¿Qué dije?- Preguntó la peliblanca, cambiando por completo su expresión.

- Ya sabes por lo de "faraón te robo a Anzu por un momento" ¡Fue vergonzoso!- Dijo la castaña completamente roja.

- Pero es diferente, a parte fue gracioso la cara que puso Atem y no digas que no- Le respondió mientras le sonreía y la empujaba levemente.

- Lo admito- Sonríe y luego vuelve a ver el reloj- Ahora que lo pienso, tu momento dura horas.

- Tienes razón, es mejor ver cómo están.

Kisara se acerca hacia la puerta, siendo seguida por Anzu, entonces gira el picaporte y la abre, al hacerlo se sorprende al ver a Kaiba del otro lado, quien la mira fijamente. La peliblanco retrocede mientras le devuelve la mirada con la misma intensidad, después el castaño estufa y mira hacia atrás suyo con cierto fastidio. Apoyado contra la pared se encontraba el faraón, quien parecía molesto mientras mantenía sus brazos cruzados y su mirada fija en su dirección. Un mal presentimiento las invadió a las dos chicas.

- Despídete de tu amiga- Le dijo Seto a la alvina y ante eso la joven intercambia miradas con la castaña.

- ¿Ocurrió algo?- Preguntó la castaña, quién desvió su mirada hacia el faraón con cierta preocupación.

- Nada importante- Le respondió Kaiba fríamente- Ahora vete.

- Zu, yo…- Comenzó a decir Kisara, sintiéndose un poco mal por literalmente echar a su amiga.

- No hay problema Kisa- Le sonríe levemente mientras sale de la habitación- Nos vemos otro día ¿Sí?

-Sí…- Dijo la peliblanco algo desanimada.

Entonces la castaña se acerca apresuradamente hacia Atem, ambos intercambian algunas palabras, él niega con la cabeza y luego los dos se disponen a irse. Kisara ve con cierta tristeza como Anzu se marcha y luego voltea a ver a Kaiba en busca de una respuesta a lo que acababa de suceder. Este estaba con los brazos cruzados y una expresión de enojo, cosa que ella no sabía por qué era, la última vez que lo había visto estaba todo bien con el faraón, sin embargo parecía que algo malo había pasado.

- Seto...- Comenzó a decir con inseguridad, sin saber si debía preguntar o no al respecto.

- No pasó nada- La interrumpe antes de que Kisara formulara alguna pregunta y se acerca a ella- Mejor vamos a dormir, ya estoy harto de todo por el día de hoy.

-"Se nota que discutieron"- Suspira y agarra del brazo al castaño, quien la ve de reojo. La chica al sentir la mirada del joven hacia ella sonríe - Debes estar cansado.

No obtuvo respuesta de parte del duelista y para alivio de Kisara él no la alejó de ninguna forma. Los dos dijeron nada mientras se dirigían a su cuarto, la chica sabía que debía guardar silencio cuando Kaiba estaba en mal humor, también que sin que ella le preguntara él le diría que era lo que lo que había pasado. Él era así, no deseaba expresarse con otras personas, no les permitía ver cómo era realmente, eso lo hacía alejarse de los demás y más por la frialdad que este demostraba. Pero a pesar de todo Kisara sabía cómo era de verdad Seto y lo amaba tal cual este era y cada día ese sentimiento crecía más.

Con Atem y Anzu

Ambos caminaron en silencio, había anochecido y comenzaba a refrescar un poco, ante eso Anzu acorta un poco la distancia con el faraón. Entonces el tricolor la envuelve con su brazo, acercándola más a él y ella sonríe agradecida mientras se sonroja. La ojiazul lo mira de reojo, tenía curiosidad, deseaba saber que había pasado con Kaiba, el motivo por el que ambos discutieron y se enojaron tanto. Después de unos minutos Anzu se arma de valor para preguntarle sobre lo ocurrido, esperando que Atem no se enojara con ella por eso.

- ¿Qué ocurrió?- Preguntó la castaña.

- Solo tuvimos una discusión, nada más que diferentes opiniones-Le respondió tratando de evitar el tema.

- ¿Solo por eso Kaiba se veía tan enojado?- Preguntó la castaña, sin dejar de lado la conversación.

- Lo preguntas como si no fuese la gran cosa, él quería…- Se interrumpió y luego negó con la cabeza- No importa.

Anzu lo mira con cierta preocupación, no le agradaba que no quisiera decirle cuál fue la razón de que se enojaran tanto ambos y sentía por alguna razón que no comprendía, que estaba relacionado con Axel. Eso podría explicar por qué el tricolor no quería hablar del tema con ella, ya que él sabía cuánto la afectaba lo de su amigo. Ambos siguieron su camino en silencio y al poco tiempo ya se encontraba en la entrada de la casa de la ojiazul.

- Nos vemos mañana y espero que todo se resuelva con Kaiba, de cierto modo no me gusta que se hayan peleado.

- No peleamos, solo discutimos-"Si supieras lo que él dijo me entenderías, sin embargo hay cosas que mejor no enterarse"- Pensó mientras la miraba con detenimiento- ¿Estás segura que no quieres que me quede contigo?

- Estaré bien Atem, hace tiempo que no vas a tú casa, de seguro Yugi te está esperando- "A parte mis padres ya están en casa"- Pensó Anzu, quién no quería imaginarse que dirían estos si el tricolor quería quedarse allí con ella.

- No lo sé Anzu – La mira con preocupación-¿Y si tienes de nuevo esas pesadillas?

- No te preocupes- Le sonríe con ternura y sus mejillas se colorearon levemente- Voy a estar bien.

Entonces antes que la joven entrara a su hogar, ella se acerca al faraón y le da un fugaz beso en los labios. Atem se sorprende por aquella acción y se molesta un poco por la poca duración de la unión de sus labios. Anzu se ríe ante la expresión del tricolor que parecía disconforme y antes que este protestara, ella lo vuelve a besar, lo cual para satisfacción del faraón el tiempo esa vez fue más largo. Después de separarse el ojivioleta la abraza antes de dejarla ir, él se queda viendo como la chica entra en su casa, para luego darse media vuelta e irse de allí.


Abrió sus ojos y se encontró en una habitación que se le hacía conocida, se levanta y avanza hasta salir al balcón que aquel sitio tenía. Ya con solo ver el exterior dedujo que se encontraba en Egipto, en una noche estrellada y tranquila, la vista de uno de los balcones del palacio era lo mejor, se podía apreciar todo el reino. Suspiró ante semejante paisaje que le daba una sensación cálida en el pecho y fue cuando entonces sintió como alguien tomaba su mano, al voltearse vio al faraón, este le sonreía y tenía su mirada fija en ella. La joven sonrió mientras agradecía la compañía del tricolor, se sentía en paz, sin embargo algo la inquietaba.

- La vista es hermosa como un sueño- Dijo la castaña para aliviar un poco la sensación que la embargaba.

- Sí- Sonrió- Porque precisamente este es uno.

Anzu se quedó congelada por un momento, miró al tricolor con sorpresa y al poco tiempo se dio cuenta que era verdad. Ella no recordaba cómo había llegado allí, además ese Egipto no era el que ella había visitado con sus amigos, era el antiguo, el cual hacía tantos años vivía al lado de Atem en ese majestuoso palacio. Entonces vio como poco a poco su alrededor se distorsionaba, dándole a entender que despertaría, notó como el faraón del sueño la observaba con preocupación, entonces una extraña energía la envolvió, arrastrándola lejos de ahí….


Otra vez esa escena, ella volvía a ser una inocente niña, sus pies estaban descalzos como de costumbre y vestía un vestido con hermosos bordados que le había hecho su madre hacía ya tanto tiempo. La joven estaba consciente de que era un sueño, sin embargo todo era tan real que le hacía temblar, lo peor era que no era capaz de despertarse. Vio dos cuerpos sin vida dolorosamente reconocibles y a su alrededor la destrucción característica de aquél día que tanto deseaba olvidar. Que crueles pueden ser los sueños algunas veces, como si no hubiese tenido suficiente con tener siempre presente ese suceso del pasado, ahora también lo recordaba al cerrar los ojos. La chica trató de calmar su respiración, sentía cómo revivía el pasado y esa desesperación que la seguía perturbando, logró calmarse, sin embargo todo se derrumbó al ver a lo lejos una pequeña silueta familiar correr al final del pasillo. Sintió todo su ser paralizarse y su corazón detenerse por un instante, entonces su cuerpo reaccionó solo, entonces caminó en dirección de donde esa sombra había desaparecido.

Ella corrió y corrió, pero igual no avanzaba por más que quisiera, desesperándola. A pesar de eso no se dio por vencida y aumentó su velocidad, pasó por una cocina desordenada y siguió por un pasillo más corto en un mal estado, para luego doblar a la izquierda. Entonces paró su carrera de golpe y abrió bien los ojos impactada ante lo que veía una vez más, en cámara lenta ve como un niño voltea a verla, sus ojos eran grisáceos y su pelo negro, este sonríe levemente, una sonrisa tranquilizadora en momentos sin esperanza. Ella no pudo evitar recordar a aquel chico, varios fragmentos de estos pasaron rápidamente por su mente y después… un destello de un objeto filoso lo atraviesa. Vio claramente como la sangre brotaba del cuerpo del chico, como sus ojos perdían la luz, como este se desplomaba en el piso y un charlo escarlata fluía debajo suyo.

Ella gritó y las lágrimas no tardaron de brotar de sus ojos y fue tanto el impacto de ver eso que olvidó por completo que solo era producto de su mente, tan solo un sueño que reproducía un recuerdo del pasado que ella deseaba olvidar. El niño de ojos claros que siempre había estado a su lado, quien le hacía enojar, pero de todas formas la hacía feliz, nuevamente perdió la vida, otra vez no pudo hacer nada para salvarlo, solo ver como la vida de su hermano se le iba de las manos.


Anzu sintió un escalofrío y de pronto todo su alrededor desapareció, ya no veía a Atem y un frío la atravesó dolorosamente en el pecho. Su entorno era muy diferente del que ella había estado, este era completamente oscuro, no podía ver nada era… era como estar atrapada en el reino de las sombras, al igual que una vez le había ocurrido a Axel. Ella temió a aquella oscuridad y se asustó al escuchar un grito desgarrador. Miró en dirección de donde había escuchado aquel lamento y fue entonces cuando se encontró con una figura familiar que había visto con anterioridad.

-¿Una niña?- La castaña se acerca con cautela, la pequeña parecía desesperada y lloraba sin consuelo alguno.

La infante estaba completamente cubierta de sangre, se abrazaba a sí misma mientras temblaba y susurraba algo que la ojiazul no era capaz de escuchar. La castaña la miró por un rato, antes de decidirse acercarse a ella de a poco y fue así como escuchó lo que la pequeña susurraba.

-… ¿P-por qué?... ¿P-por qué? S-siempre pasa l-lo mismo.

La niña temblaba, se veía tan frágil, tan herida, el corazón se le encogió y sintió urgencia de correr hacia la pequeña y estrecharla entre sus brazos. Y así, sin dudar ni por un segundo, la protectora del dije corta la poca distancia que quedaba entre ella y la infante, se arrodilla y la envuelve con sus brazos. La pequeña se sorprende al sentir ese cálido gesto, levanta su mirada, observándola con sus oscuros ojos y por un momento se resiste sin aceptar aquella muestra de afecto, sin embargo no tarda de rendirse y abrazarla con fuerza.

- Tranquila, todo va a estar bien- Le dijo con voz maternal mientras le acariciaba el pelo con cariño.

- N-no es cierto ¿Cómo va a estar algo bien?- Preguntó la niña mientras negaba con la cabeza una y otra vez.

- Ya lo vas a ver, todo puede mejorar, solo ten esperanza- Trató Anzu de animarla.

- No sabes nada, eso nunca va a pasar- Desvía su mirada hacia su ropa manchada de escarlata- Esta sangre no es mía- Llora- Mis padres murieron, mi hermano… todos siempre pierden la vida con tan solo estar a mí lado.

- No siempre puede ser así- La mira con tristeza-Tus seres queridos…- Comenzó a decir, sin embargo fue bruscamente interrumpida.

- Siempre mueren y siempre va a ser así.

- ¿Cómo lo sabes?- Preguntó ella sin entender esos pensamientos tan negativos que tenía.

- Pues- Se separa un poco, sin deshacer el abrazo- Siempre lo supe, después de todo es el destino-Sus ojos parecían haber perdido su brillo- Por eso las personas se tienen que alejar de mí.

- Se puede cambiar, el destino uno lo hace y te lo mostraré- Dijo la castaña con decisión- Yo te ayudaré.

-Tú…- Se refriega los ojos mientras trataba de dejar de llorar- ¿Por qué ahora cuando todo ya pasó? ¿Qué se podría cambiar?

- El pasado no se cambia, sin embargo el futuro uno lo elige, ya te lo dije ¿No? Yo te ayudaré sino lo crees posible.

- Eso no pasará, esto es un sueño y no lo vas a lograr- La suelta y se aleja un poco de ella.

- ¿Qué?- Preguntó mientras miraba cómo había cambiado la expresión de la niña.

- Protectora del dije, no hay nada que puedas hacer, todos estamos marcados por el destino, la diferencia que yo estoy atada a él- Se levanta y retrocede unos pasos- Tienes que conocer tus limitaciones, no siempre podrás salvar a alguien.

- ¿De qué estás hablando?- Se para y la mira sin entender a qué se refería.

- Ya es hora de despertar, olvídate de mí, lo único que debes hacer es deshacerte de la idea de salvarme-Sonríe levemente- porque yo no tengo salvación.

- Espera un momento- La agarra del brazo, deteniendo cualquier i intento de marcharse- No renunciaré, te buscaré, te encontraré y sobre todo te demostraré lo equivocada que estás.

- Pues buena suerte en ello, todos los que lo intentaron terminaron muertos.

-No necesito suerte, es un hecho que lo lograré, solo espera y verás- Dijo Anzu con seguridad.

- Admiro que tengas esperanzas, yo la perdí hace mucho tiempo- Desvía su mirada- ¿Cómo confía en ti si ni siquiera pudiste salvar a tu propio amigo?

- ¿Qué?- La mira atónita.

- Sin embargo- Baja su mirada y sonríe con cierta tristeza- Por favor… demuéstramelo, dame esperanzas… aunque sepa que todo está perdido- Lágrimas cayeron y se deslizaron por sus mejillas- Si lo logras salvaras a más de una vida.

Anzu no entendió del todo que es lo que la joven se refería, sin embargo antes de preguntarle sobre eso o al menos saber su nombre, una brillante luz comenzó a inundar su alrededor. Lo último que logró ver fue como la apariencia de la niña cambiaba a una chica de maso menos su edad, la cual al poco tiempo se desvaneció, al igual que ella...

- Espera…- Dijo entre sueño- Espera- Se despierta de golpe.

La castaña mira su alrededor, su respiración era entrecortada y temblaba al sentir un frío en su interior. Después de un tiempo se dio cuenta que se encontraba en su cuarto, ya no estaba rodeada de oscuridad, la nena, aquella chica había desaparecido, sin embargo seguía escuchando la voz de ella en su mente.

- ¿Solo fue un sueño?- Se abraza a sí misma.

Entonces algo brilla delante de Anzu, quien levanta su mirada y ve el dije de las dimensiones flotando en frente de ella. El objeto irradiaba una cálida luz que hizo que el frío que sentía desapareciera por completo. Anzu notó que aquella luz se juntó con un resplandor débil pero insistente proveniente del brazalete de su brazalete de Eik. Era todo tan extraño y sintió algo diferente que de cierto modo la alivió, la ojiazul pudo lograr comprender algo de suma importancia.

- Así que una conexión- Sonríe levemente- De verdad hay esperanzas- Dijo la ojiazul mientras cerraba sus ojos y al poco tiempo se volvía a domir.

En uno de los hoteles de Domino

Una joven se despierta y observa su alrededor, parpadea y lágrimas cayeron por sus ojos, su garganta le ardía y sentía una fuerte presión en su pecho. Trató de calmarse, sin embargo no le era posible, aún temblaba, ella todavía se sentía débil ¿Por qué era tan diferente en ese sueño? ¿Por qué había visto a la protectora del dije? ¿Eso significaba algo? Mira con el rabillo del ojo un brillo en su muñeca y al fijarse mejor nota que este prevenía del brazalete de Eik, ella levantó su mano y mantuvo su mirada en aquel objeto hasta que el resplandor se desvaneció por completo.

- ¿Qué demonios fue eso?- Se preguntó Elyon mientras tocaba sus mejillas húmedas por las lágrimas.

- Es lo mismo que yo iba a preguntarte- Dijo Axel, sobresaltándola.

La joven dirigió su mirada hacia donde escuchaba la voz del chico, a pesar de la oscuridad de la noche, ella veía perfectamente al pelinegro, este estaba apoyado contra la pared mientras la mirada fijamente, sus ojos parecían de cierto modo brillar en las penumbras. Elyon se sentó y también lo miró fijamente, sin embargo al poco tiempo la aparta de él, sentía una incómoda tención y no soportaba la vista directamente hacia ella que tenía Axel.

- ¿Vas a estar observándome todo la noche?- Preguntó la chica, estando un poco nerviosa.

-Eres rara- Dijo Axel sin emoción alguna mientras se acercaba hacia ella.

- Como si tú fueras normal…- Se calla al ver que de un momento a otro, el joven estaba en frente suyo, muy cerca, tanto que podía sentir la respiración de este sobre su mejilla- A-axel- Se sonroja- ¿Qué haces?

- Estuviste llorando- Dijo él seriamente, sin despegar su mirada de ella ni por un segundo.

- ¿Y qué hay con eso?- Preguntó la joven mientras evitaba verlo.

- ¿Es enserio?- Acaricia la mejilla de la pelinegro, sorprendiéndola- Cuando regresé escuche un grito y al venir hacia acá te encuentro llorando entre sueños ¿Qué crees que iba a pensar?

-N-no me interesa lo que pienses- Elyon no lo podía creer, él de verdad se estaba preocupando por ella, pero de todas formas…-No te preocupes por mí.

- No lo hago- La chica alza una ceja e iba a contestarle de una forma no muy buena, sin embargo Axel se apresuró a continuar-Pero aun así- Suspira y apoya su cabeza en el hombro de ella- Pareciera como si no lo pudiera evitar- Dijo él por último en voz baja- Eres molesta.

- I-idiota- Dijo Elyon, quien estaba completamente roja.

Ambos se quedaron en silencio y de alguna forma los invadía una paz y tranquilidad inexplicable, ninguno de los dos comprendían el sentimiento que experimentaban cada vez que estaban cerca. Eso estaba mal, la joven no deseaba lo que le ocurría, nada bueno podía salir de eso y ya había aprendido por las malas que había cosas que no podía tener. Ella recodó lo que le había dicho Zorkius, esa vedad que tanto quería ignorar y tener esperanzas como la portadora del dije de las dimensiones, sin embargo eso era algo que ya había perdido hace mucho tiempo. Pero a pesar de todo, ella quería creer en eso, engañarse y pensar que todo tenía una solución, a pesar que pareciera algo imposible. La joven cerró sus ojos, lo que de verdad deseaba en ese momento era que el tiempo se detuviera, estar de esa forma con Axel le era agradable y no quería admitir lo que estaba comenzando a sentir por él, reconocerlo podía ser lo peor para ella, quién ya no quería lastimarse más. Con esos pensamientos el sueño la venció, tanto a ella como al chico a su lado.

Desde entonces todos los días se estaban convirtiendo en rutina, una inquietante secuencia repetitiva que hacía que todo fuera aburrido y algo cansador. Lo único que escapaba de la realidad era sus constantes sueños, uno más inquietante que otros y de verdad Anzu estaba cansada de eso. Ya no lograba entablar alguna conexión con aquella joven tan misteriosa para ella. El faraón como sus amigos ya estaban al tanto sobre aquella chica y se habían propuesto a ayudarla para encontrarla, era agradable saber que podía contar con el apoyo de ellos. Pero eso no quitaba que se sintiera impaciente para que todo se aclarara o que sea un poco, una solución o al menos una respuesta. Lo que no le agradaba a Anzu era que cada tanto se sentía observada, siendo perseguida por algo o alguien, cosa que no la dejaba estar tranquila. Ante esto Atem solo podía darle su apoyo y tratar de animarla o aconsejarle, él estaba en constante alerta a su alrededor y no le agradaba que cada tanto su rompecabezas del milenio brillara alertándolo sobre algo fuera de lo común.

-¿Todo bien Anzu?- Preguntó preocupado Atem, él se había dado cuenta lo distraída que ella estaba por el tema.

- Sí- Forzó una sonrisa- Solo que no puedo sacarme ese sueño de mi mente.

- ¿No volviste a soñar con ella?- Preguntó él.

- No y eso que esperaba que de verdad ese sueño era diferente.

- ¿Diferente?

- Tuve una conexión, de cierta forma me pude comunicar con aquella joven y desearía volver a hacerlo- Dijo ella, quién tenía la mirada perdida.

- Como hacías con Kisara, pero en sueños- Dijo pensativo el tricolor- ¿Al menos lo intentaste?

- Sí- Lo mira-Pero no lo logré y ya no sé qué hacer.

- Tranquila- La toma de la mano- Ya todo se va a arreglar- Dijo Atem y ante eso Anzu sonríe agradecida por el apoyo que siempre él le brindaba.

Desde lejos, como ya de costumbre, estaba Elyon vigilándolos, cosa que ya la estaba cansando, después de todo no veía por qué era tan importante que hiciera eso. Todo era "normal", la protectora del dije sí que era como cualquier joven a esa edad, sin embargo algo la inquietaba de esa chica, parecía siempre estar atenta a su entorno, buscando algo. Tampoco la animaba mucho saber que el faraón a todo momento estaba a su lado y le era casi imposible observarla ya que corría el riesgo de ser descubierta, al parecer el tricolor la percibía con el artículo del milenio que este portaba.

- ¿Cuánto más seguirá esto?- Se preguntó la pelinegra mientras se dirigía hacia su aula, ya empezaban las clases de ese día.

Camina por unos de los pasillos y luego ingresa a su aula, se sienta en su lugar y mira con aburrimiento la ventana que daba vista al patio de afuera. Entonces como tantas veces se le vino a la mente la imagen de cierto pelinegro, cosa que siempre de cierto modo le hacía enojar. A decir verdad lo que le preocupaba era que últimamente Axel estaba actuando de forma extraña, se iba por las noche y no regresaba hasta la madrugada, Elyon lo único que podía hacer era esperarlo hasta que el cansancio le ganaba. A decir verdad el comportamiento anormal del joven había empezado aquella noche en que hablaron, él parecía inquieto sobre algo y no le agradaba para nada las desapariciones que él tenía. Las pocas veces que lo había visto usaba como pretexto que estaba investigando, lo que a ella no le gustaba, a parte Axel se divertía con sus investigaciones a que casi siempre lo llevaban a un callejón sin salida y por eso no tenía mejor idea que molestar a cierto duelista que estaba atrás de él, indirectamente le daba indicios y problemas a Kaiba, quien le pisaba los talones. Ambos envueltos en una especie de competencia de quién podía saber con certeza los planes de Zorkius y cada uno teniendo diferentes cosas en mente al adquirir dicha información.

- "Si por lo menos me informada bien las cosas de vez de jugar con el sacerdote. De cierta forma me inquieta lo que puede descubrir, no solo de Zorkius, sino de mí"- Pensó la pelinegra, quién también recordó lo que ella estaba a punto de revelarle a Axel.

Flash back

La joven se despertó por los ruidos provenientes de la habitación, ella estufó y abrió sus ojos para ver quién era el causante de tanto escándalo a esa hora de la madrugada. Entonces ve a Axel meter cosas en una mochila, la espada de él se encontraba apoyada en la pared a un lado del chico. Elyon se levanta de la cama y camina hacia el pelinegro mientras lo miraba con una mezcla de curiosidad e irritación.

- ¿Qué se supone que estás haciendo?- Pregunta ella, al mismo tiempo que se cruzaba de brazos.

- ¿No es obvio?- La mira de reojo- Me preparo para irme.

-¿Dónde vas Axel?- Preguntó Elyon, sin querer imaginarse algo para anda bueno.

- No veo por qué debería decírtelo- Le respondió algo cortante.

-Ufa- Lo mira molesta y luego se acerca un poco más a él- Últimamente te vas todo el tiempo, rara vez te veo y eso que vivimos en el mismo lugar.

- ¿A caso me extrañas?-Preguntó el pelinegro con voz divertida mientras acariciaba la mejilla de la joven, la cual al instante se sonrojó.

- N-no digas tonterías- Desvía su mirada- Solo es sospechoso- "Mierda ¿Por qué siempre hace algo como eso?"- Pensó ella mientras se mordía el labio.

- Que poca confianza que me tienes-Dejó caer su mano, al mismo tiempo que una pizca de decepción asomaba por su rostro-Solo voy a investigar.

- Conozco tu forma de investigar y adquirir información- Lo mira fijamente- Y no me gusta.

-Tranquila, no maté ni mataré a nadie- Al decir eso la joven alza una ceja, sin creerle- Al menos nadie inocente.

-Una vida es una vida Axel.

- ¿Y qué importa eso?- Preguntó de pronto enojado-He llegado demasiado lejos para detenerme por ese motivo.

- Es inhumano.

- Para nada, no en un mundo gobernado por monstruos- Dijo él seriamente.

- De cierto modo sabía que ibas a decir eso.

- Igual no es como si me interesara el tema, solo me enfoco en Zorkius- Sus ojos reflejaron odio- Él es un experto en avanzar a través de las sombras, descubriré su plan y le pondré fin. Le quitaré todo- Sonrió- Quisiera saber qué hará cuando le suceda eso.

- Es increíble que pienses en esa forma- Él la mira extrañado- Se suponía que tú…- Niega con la cabeza- Olvídalo.

- ¿Qué yo estaría con Zorkius una vez que me pusiste de su lado?-La mira enojado- Claro que no, sin importar lo corrompido que puede estar mi corazón, mi objetivo no cambia.

- Yo no quería…., no fue mi intención y solo logré corromperte, volverte cruel…

- Ya cállate, como si supieras algo de mí, lo único que hiciste fue sacar la peor parte de mí, nada más-Dijo él molesto y más por lo que ella decía.

- Eso no fue lo que yo...- Se calló de golpe, casi le decía la verdad.

- ¿No? Entonces…-Se acerca aún más a ella y esta solo puede retroceder, sin embargo olvidó por completo que atrás suyo había una pared e inevitablemente al poco tiempo choca contra ella- ¿Qué me hiciste? -Axel en ese momento la acorraló y la miraba con intensidad mientras exigía una respuesta de su parte.

- Y-yo- Desvía su mirada, no tenía opción y sabía que él la odiaría cuando supiera- Desobedecí a Zorkius…

- ¿Qué?-La mira con cierta sorpresa- Eso no era lo que él esperaba.

- Yo debía…-Se anima así misma a mirarlo a los ojos- Se suponía que debía corromperte por completo, hacerte sufrir, sin embargo… no pude hacerlo y en cambio…

- Es suficiente, ya no me interesa- Se aleja con rapidez de ella-No tengo tiempo de hablar contigo- Dijo mientras evitaba la mirada de la chica.

- Pero ahora quiero decírtelo- Dijo Elyon sin comprender la razón de que él se negaba a saberlo, como si escapara de algo.

- Hay cosas que uno no quiere saber- Voltea a verla- A demás nada malo debió ser lo que me hiciste- Axel sonrió y la joven se sonrojó.

- E-está bien, pero al menos me podrías decir a dónde vas.

- No cambie de opinión, así que no.

- Nunca voy a lograr que me cuentes las cosas ¿No?-Dijo desanimada.

- Uff, como molestas- Sonríe levemente- Solo quiero divertirme mientras exploro.

- ¿Divertirte? No me agrada tu diversión Axel- Ante esto él hace un pequeño puchero.

- Que amargada, solo juego con el sacerdote, es gracioso ver como corre por cada migaja de pan de dejo atrás- Dijo divertido.

- Cuando decís migajas de pan hablas de los cuerpos sin vida y toda la destrucción que dejas a tu paso- Dijo ella con seriedad, sin gustarle que eso fuera verdad y Axel ni siquiera lo negara.

- ¿Tengo que llamar su atención no?- Agarra su mochila y su espada-Siendo cauteloso nunca me seguirán el paso y no sería divertido sin la emoción de que te atrapen.

- Me arrepiento de preguntar- Dijo Elyon al mismo tiempo que ponía mala cara.

- Mejor así- Cuelga la espada en su cinturón -Sino tendría que deshacerme de ti.

- ¿Estas bromeando no?

- ¿Qué te hace pensar eso?- Preguntó mientras la miraba directamente a los ojos.

- Axel…

- No pongas esa expresión- Le acaricia la cabeza, despeinándola y haciendo que ella se quejara infantilmente- Solo trata de no involucrarte- Dijo Axel antes de irse de allí.

- De verdad que no lo entiendo- Trata de arreglarse el pelo mientras miraba con cierto dolor como el pelinegro se alejaba- ¿A caso no entiende que hace mucho tiempo que estoy involucrada en esta pesadilla?- Se quedó con la mirada fija en la puerta por donde él había salido- Lo que hice… ¿De verdad estará funcionando o solo conseguí lo que Zorkius quería?- Se preguntó preocupada.

Fin del flash back

A pesar de todo, las cosas estaban saliendo aceptables, sin embargo Elyon tenía un mal presentimiento y como siempre pasaba, sus sentidos no se equivocaban, pues cuando se dirigía a la salida de la escuela, se encuentra con quién quería evitar a toda costa. La pelinegra se paraliza por un momento, ella había estado segura de que Anzu se había ido, sin embargo no había imaginado que ella regresaría para buscar algo, cosa que inevitablemente y para su desgracia se encontraran cara a cara. Por su parte, la ojiazul se la quedó mirando mientras tenía la sensación de haberla visto antes, pero no sabía en dónde, sin embargo al poco tiempo recordó tanto el sueño como la otra vez que la vio en la escuela.

- Tú- Da un paso hacia la otra joven- ¿A caso eres...?- Comenzó a preguntar, pero dejo de hablar de golpe al ver como la pelinegra retrocedía.

Elyon no sabía cómo reaccionar y ante la mirada de la ojiazul se sintió atrapada y desesperada, por lo cual solo logró salir corriendo de allí. Anzu se sorprendió ante aquella acción de parte la joven y entonces sin pensarlo ni por un segundo, comenzó a seguirla. Ambas salieron de la escuela y fueron vistas por el faraón que esperaba a la castaña, a este le llamó la atención que la ojiazul saliera corriendo de la escuela, por lo que también se puso a seguirlas a las dos.

- Esa chica…- Anzu corre hacia ella, no pensaba esa vez dejarla escapar.

- ¿Estás segura Anzu?- Preguntó Atem, el cual estaba a poca distancia de ella.

- Sí- Dijo mientras asentía- Yo…- Mira su muñeca, el brazalete de Eik brillaba con intensidad- No me puedo equivocar.

- Aléjate, no te me acerques- Dijo Elyon desesperada mientras la miraba de reojo, por lo cual también logró divisar al faraón, cosa que la alteró más.

- Espera, por favor…- Le pidió Anzu mientras trataba de acercarse a ella, cosa que no lograba ya que la joven solo se alejaba más.

"Recuerda que no te tienen que descubrir, cuento contigo"- Le había dicho Axel y ella lo había arruinado todo.

"Personas como tú deben reconocer que hay cosas que simplemente no pueden evitar, no eres de utilidad para lo que te están haciendo hacer"- Le dijo Zorkius sin delicadeza alguna.

- No, esto… ¿Por qué?... – Dijo ella mientras recordaba lo que había pasado antes de que conociera a Axel.

Flash Back

¿Por qué existe la oscuridad? ¿Era porque también existe la luz? ¿Y qué son ambas exactamente? ¿A caso siempre la oscuridad todos la tenían que asociar con lo malo, lo perverso, la desesperación, el miedo…? ¿Y por qué la luz siempre todo lo contrario? ¿Por qué uno todo negativo y el otro positivo? ¿Qué significaba ambas exactamente? Esas eran las preguntas que siempre venían a su mente desde que tenía memoria y estaban más presentes que nunca una vez que se encontraba en ese sitio perdido y olvidado. En aquel lugar, todo lo que se podía apreciar era oscuridad, sin embargo no era malo, había tranquilidad, silencio y no había nada que le hiciera daño, sus pensamientos no paraba de fluir.

¿Era eso lo negativo? Sí, porque ese estilo de ambiente a uno le hace recordar y pensar en cosas que no siempre son positivas. Parecía que se encontraba en un espacio neutro, con características de ambos, eso de cierto modo la tranquilizaba, sin embargo, la desesperación de estar allí no tardaría en embargarla. Estaba encadenada en aquel sitio, desde hace tiempo que lo estaba, en el medio de lo que fue y lo que será o podría ser, después de todo era su papel, su razón de existir, su destino. Vivir y no vivir, ser libre o no, ser querida u odiada. Al pensar eso sonríe y abraza sus piernas, al hacerlo el ruido de cadenas chocando se hace presente, si pudiera ver, sabría que estas seguían en sus muñecas y tobillos, solo lo sabía por el sonido que estas hacían con cada mínimo movimiento que realizaba ¿Hacía cuánto que estaba allí? ¿Días, semanas, meses o años? Nada le era seguro, parecía que no existía y de cierto modo era verdad, pues si no tienes lugar al cual regresar, ni familia y mucho menos personas que te quieras o que le importes ¿Realmente estás vivo? ¿Existís? Lo poco que le quedaba lo había perdido en aquel ritual, aún podía ver la sangre y escuchar su propio grito de agonía, tristeza y mucho dolor que le hacía querer volver a dejar sus lágrimas caer.

- ¿Te encuentras despierta pequeña?- Preguntó una voz familiar algo cambiada, eso hacía que un dolor en el pecho estuviera presente.

- Hacía rato que no escuchaba tu voz- Lo mira fijamente, sin ninguna expresión en su rostro, sin embargo en su interior sentía una especie de dolor y añoro mezclados- Al parecer ya ha llegado la hora de recorrer el camino que se nos ha impuesto.

- Solo existís por los acontecimientos que están por venir, servís para un propósito.

Después de todo era su destino, su deber, su medición y desgracia, sabía que lo peor estaba por venir, todo daría un giro de trecientos sesenta grados. Era hora de dejarse utilizar, solo seguía vivía por eso, sino ya hubiera muerto y tan solo con sus existencia estaba acabando con las vidas de innumerables personas. No importaba que sería de ella al final, después de todo era un simple instrumento de un plan cuidadosamente elaborado desde hacía más de cinco mil años.

Fin del flash back

Elyon seguía corriendo lo más rápido que podía, no volver a aquella oscuridad, no deseaba otra vez ser solo un juguete para los demás, una cosa que se podía utilizar y luego deshacerse como si fuera un pañuelo descartable. No deseaba sentir eso nuevamente, no quería experimentar otra vez el sufrimiento de ser dañada de esa forma .Pero por más que lo intentara siempre era lo mismo ¿Ella de verdad solo podía ser eso? Se sentía patética, que no era capaz de hacer algo por alguien y menos por ella misma.

"Como siempre te encanta que te utilicen niña, después de todo alguien como tú solo puede servir para eso."- La imagen desagradable de Zorkius invadió su mente junto con su voz.

-Cállate…- Pensó Elyon mientras trataba de alejar todo sus recuerdos, sin embargo cada palabra pronunciada por el ser oscuro parecía no querer abandonarla.

"La verdad duele y eres consciente de lo que quiero que hagas"

- Por favor, ya abasta-Pensó Elyon mientras trataba de evitar llorar. Sin embargo no logró conseguirlo, su vista ya se estaba nublando por las lágrimas que no quería derramar.

- ¡Espera, solo quiero hablarte!- Le gritó Anzu, quién casi la alcanzaba- ¿Por qué huye de esa forma?-Pensó mientras extendía su mano, queriendo de alguna forma alcanzarla.

- ¿Por qué siempre están detrás de mí?- Preguntó la pelinegra mientras volteaba a ver a la castaña, topándose con los ojos de esta, esos ojos que miraban su interior- ¿Por qué ahora me buscas?- Vuelve a mirar delante de ella y en ese momento se tropieza, cayéndose al suelo.

- ¿Te encuentras bien?- Le preguntó Anzu preocupada, ella ya se encontraba a pocos pasos de la otra joven.

- Aléjate…- Dijo en voz baja Elyon, su rostro estaba oculto por su pelo, sin embargo la ojiaul sabía que estaba llorando por la voz temblorosa de la chica.

- No lo pienso hacer- Se arrodilla a su lado-Solo quiero ayudarte…

- ¡Deja de decir eso!- La trata de alejar, sin embargo Anzu se mantiene junto a ella.

- Sabía que eras tú-La rodea con sus brazos- Eres aquella niña de mis sueños, al fin te encontré.

- Te dije que no me buscaras…

- No lo hizo- Dijo Atem una vez que las alcanzó- Tú estuviste cerca de ella, vigilándola ¿O me equivoco?

- ¿Eso es verdad?- preguntó la protectora del dije mientras la miraba.

- Yo…

-¿Quién eres de verdad?- Preguntó Atem con seriedad.

- Y-yo, yo soy… a quién no tienen que acercarse- Dijo ella mientras empujaba a Anzu, alejándola lo mayor distancia posible.

- ¡Anzu!- Se acerca a la castaña- ¿Estás bien?- Le preguntó preocupado.

- No lo parece, se ve tan frágil, sin embargo es fuerte- Dijo mientras hacía una mueca de dolor.

- Perdón, y-yo, yo solo quiero estar sola- Dijo la pelinegra mientras agarraba su cabeza, estaba teniendo fuertes puntadas en esta.

Ante esto el viento sopla con fuerza y empieza a girar alrededor de Elyon, este se torna de colores, verde, rojo, amarillo, azul, violeta…, las diferentes tonalidades aparecían y desaparecían, ocultándola casi por completo. El brazalete de Eik parpadeaba, como si intentara retener o al menos controlar el poder que emanaba de la joven, sin embargo no era capaz ni de tranquilizarla. La ojiazul miró con sorpresa el tornado multicolor que rodeaba a la otra chica y avanzó un poco más con intención de acercarse de todas formas a la pelinegra, pero fue detenida por el faraón.

- Anzu, no te acerques- Le dijo este con seriedad.

- Pero es ella…

-¿No ves que es peligroso? ¿A caso no sentís el poder que emana de ella?- Preguntó el con la mirada fija en la joven. Su rompecabezas del milenio brillaba y el ojo de Horus había aparecido en su frente, dando a entender que estaba alerta a cualquier peligro que la situación podía representar.

-Atem, yo no puedo dejarla así, ella siempre a… - Comenzó a decir Anzu.

- No lo digas, no te atrevas a decirlo- "Por favor no pronuncies aquellas palabras que solo aumentan el dolor. No recalques lo que ya sé"-Solo váyanse, por lo que más quieran solo déjenme- Dijo Elyon quien en esos momento estaba arrodillada mientras cerraba con fuerza sus ojos.

- Por favor escúchame…- Dijo Anzu, pero su voz fue tapada por la de alguien más.

- Elyon- Dijo Axel, apareciendo en escena para sorpresa de todos.

El pelinegro corrió en dirección de la destrozada chica, él se veía preocupado, su respiración era entrecortada, dando a entender que había ido hacia allí lo más rápido que había podido. Axel en cuestión de segundos saca su espada y con un solo movimiento corta el espirar de poder de Elyon, haciéndolo añicos. Él enfunda su espada, luego corre al lado de la pelinegra y se arrodilla a su lado mientras la agarraba por los hombros. Todo esto fue visto con sorpresa por Atem y Anzu, los cuales no podían creer que el pelinegro estuviera allí y les había sido inevitable recordar la última vez que habían visto al chico.

-Axel- La castaña lo ve con incredulidad, el pelinegro estaba a pocos pasos de ella, una vez que este escuchó su voz, volteó a verla, ante esto Anzu se estremeció, los ojos del joven eran fríos y oscuros. No había quedado nada del verde lleno de vida que lo caracterizaba. Y de cierto modo agradeció cuando él desvió su mirada hacia la otra joven.

- ¿Cuándo vas a aprender Ely?- Preguntó molesto- Siempre me causas problemas- La acerca a él y ella trata de alejarlo- Tranquilízate ¿Se puede saber qué demonios te pasa?- Preguntó sin entender el repentino rechazo de la chica hacia él.

- L-lo siento- Se deja envolver por los brazos del chico- Perdón Axel- Dijo con voz temblorosa antes de desmayarse para sorpresa del pelinegro.

- ¿Qué significa esto Axel?- Preguntó seriamente Atem.

- No es un reencuentro que nadie esperaba ¿No faraoncito?- Desvía su mirada hacia Anzu- Quiero ahorrarme el discurso de antagonista por el momento, a parte tengo cosas más importantes que hacer- Dijo él para luego mirar a la joven que se encontraba entre sus brazos.

- ¿Cosas como asesinar personas? Preguntó Atem seriamente.

- No lo negaré ya que eso es solo un extra del oficio- Le respondió mientras se levantaba, cargando a la pelinegra estilo princesa.

- A-axel- Dijo con algo de dificultad Anzu, después de todo se había quedado en shock al verlo.

- Protectora del dije- La mira con tanta frialdad que la hace temblar- Espero que no intentes nada estúpido.

- ¿Qué?- Preguntó la castaña atónita, era la primera vez que Axel se dirigía así hacia ella y dolía, dolía demasiado.

- Axel- Dijo enojado el tricolor.

- Esto ya me aburrió, espero nuestro próximo encuentro.

El pelinegro carga el peso de Elyon en uno de sus brazos y con el otro desenfunda su espada. Entonces con un solo movimiento hace que el arma brille y expulsara una energía que lo cubrió a él y a Elyon. Aquella luz fue suficiente para segar por un momento al faraón y a la protectora del dije y así poder escapar. Cuando el efecto de la espada terminó, ambos habían desaparecido, dejándoleuna mala sensación a Anzu y Atem, quienes no sabían cómo reaccionar ante eso y menos que hacer a partir de ese momento.

Axel se alejó lo más rápido que pudo de allí, llevando a Elyon en sus brazos, él seguía sin creer que la hubieran descubierto tan fácilmente, pero sabiendo cómo era Anzu y el faraón, lo debió imaginar. Pensar que no consideró que eso pudiera ocurrir porque confiaba que la pelinegra podía conseguir lo que él quería, sin embargo parece que fue muy exigente con ella. Desvió su mirada hacia la joven, esta se encontraba inconsciente, por alguna razón que no sabía estaba así y lo que más le desconcertaba era que ella había llorado, aún sus mejillas estaban empapadas de ese líquido salado. Lo único que le tranquilizaba era que no estaba lastimada, la observó mejor para sacarse la duda y su mirada se detuvo en la pierna de ella. La pollera que la joven llevaba se había levantado un poco cuando él la había agarrado y ahora dejaba expuesta la parte superior de su muslo derecho. Axel se la quedó mirando, lo que le había llamado la atención y le sorprendía era la marca que ella tenía en este, era un dragón, uno gris que parecía sostener una esfera de energía. Él había visto eso con anterioridad, el año anterior había dibujado a los dos dragones y uno tercero e irreconocible para él. Desvió su mirada hacia el rostro de la chica inconsciente ¿Quién era ella en realidad?

Fin del capítulo treinta y ocho.

¿Qué les pareció?

Pensé mucho y me costó hacer este capítulo, espero que las cosas se entiendan y que sobre todo les este gustando como va avanzando la historia (Se noca que me ataca la inseguridad de lo que escribo ¿No?)

Desde ya muchas gracias por la súper paciencia, apoyo y reviews de: Rossana's Mind(¿De verdad te gusta Elyon y Axel juntos? Emm, no sé que decir/escribir sin spoilear, ya verás ;) y no garantizo que Axel no se interponga con el revolutionshipping. Como te sigo en face me preocupe al enterarme sobre lo de tus ojos, sin embargo ya estoy aliviada de saber que ya te encuentras mejor y que pronto regresarás :)),DanyStormborn01(Mejor tarde que nunca y en mí caso es sobre actualizar y leer el último capítulo que hiciste de tu finc(ya te va a aparecer mi review, solo espéralo) Yo también espero que el final de Marcas del Destino sea épico, estoy emocionada por escribirlo, igual ya tengo una idea ¡así que todos se preparen! La amistad de Anzu y Kisara es de lo mejor, al menos es como yo me lo imaginé si ellas hubieran sido amigas. Creo que más que aclarar dudadas sobre Elyon, solo conseguí generar más, pero bueno, ya se aclarará todo. Si vos sos una tortuga coja para actualizar, yo soy un perezoso con complejo de caracol,no por lo vago, sino por hacer las cosas tan lentamente XD ), Jesi 3 (Me encanta que te encante mis personajes, yo le he tomado mucho cariño y digamos que Elyon y Axel se complementan, algo hay, pero las cosas no son tan fáciles. Espero seguir leyendo tus reviews que de verdad me ponen muy contenta y tendrás que tenerme paciencia con las actualizaciones.) y a todos los que se toman su tiempo de leer este finc.

¡Besos y abrazos(bien de oso) psicológicos!

¡Hasta el próximo capítulo que si Ra quiere y la inspiración no se me va volando, será pronto!

Review?