Aquellos que están libres del resentimiento, encontrarán la paz.


El cielo del atardecer de Konoha se estaba tiñendo, de a poco, en un color morado, indicando que pronto anochecería…

En el hogar de Matsuko, Yoko parpadeó.

El zorrito, quien volvía a tener puesto su bufandita, estaba encima de la mesa del comedor de la residencia, observando curioso todos los objetos que estaban colgados, mientras la anciana revolvía en una olla un líquido rosado.

La mayoría de los objetos eran cuadros, con pinturas de lugares que nunca había visto. Había uno lleno de blanco, otro con césped y agua, otro con muchas rocas…

¿Qué eran esos lugares?

También había un enorme reloj de pared con forma de un pájaro medio regordete, y los muebles eran de madera muy linda. Encima tenían jarrones diferentes a los que tenían en la casa.

Además, todo el lugar estaba impregnado con una fragancia que no reconocía, pero lo relajaba.

Movió inconscientemente su nariz, curioso, mientras Pakkun y Buru lo observaban asomados a la mesa.

-Pareces muy sorprendido, Asustadín- le comentó Pakkun, saltando de la cabeza de Buru hasta al lado del cachorro, quien asintió, moviendo inconscientemente su cola- El hogar de Matsuko es bonito, ¿verdad? Como perro, me emociono mucho cuando tengo que venir. Te aseguro que las hierbas en su jardín no tienen un mal sabor- admitió, extrañando al pequeñín.

Yoko volvió a mirar los cuadros, tomando la atención de Pakkun, quien los miró.

-Ya veo, ya veo… Te interesaron las pinturas- le señaló Pakkun, haciéndolo parpadear- ¿No sabes lo que son?- el pequeño negó- Son, bueno… Como dibujos hechos por un profesional. Alguien que tiene años de experiencia en algo- le explicó.

-Woa…- se asombró Yoko, mirando aquel cuadro de puro blanco.

-Ah, eso es una montaña de nieve- le explicó Pakkun- Esa es una pradera con un río, y esta es una caverna subterránea- indicó los otros dos cuadros que el cachorro había visto, sorprendiéndolo- Pero esos no se comparan a este…- indicó el último cuadro, el cual el pequeñín no había visto, sobresaltándose al ver que representaba a un montón de perros sentados en una mesa jugando con cartas y fichas- Ah… Todo un clásico- sentenció, orgulloso, a lo que Buru asintió, de acuerdo.

Yoko, en cambio, ladeó la cabeza, frunciendo un poco el ceño y haciendo una mueca dudosa, sin entender muy bien lo profesional que tenía la pintura.

-¿Te entretienes, Asustadín-chan?- le preguntó Matsuko, haciendo que girara saltando, moviendo la cola.

-¡Shi!-ladró, contento, observando como la anciana apagaba la cocina y servía en un plato el líquido rosa, tomando su atención.

-Espero que te guste. No tengo leche normal, pero sí de frutilla- le sonrió Matsuko, caminando con cuidado a la mesa y depositando el plato frente a Yoko, quien olió la leche, curioso- Dijiste que solo puedes comer leche, ¿verdad?-sonrió, al notar curiosidad en el cachorro.

-Ramen-oniichan lo diche- sonrió Yoko-… ¿Ké esh flutilla?- miró el tono rosado del líquido tibio, curioso.

-Es una fruta. Te aseguro que muy rica- le comentó Pakkun, moviendo su pata, mientras Matsuko servía el caldo de carne en tres platos, observada por Buru.

-Pelo… el rosha es de niña- murmuró Yoko, inflando una mejilla, desconfiado, y se extrañó cuando Matsuko no pudo evitar reírse, avergonzándolo.

-Bueno, si no lo quieres, mejor para mí- sentenció Pakkun, atrayendo el plato con su pata, hasta que Yoko lo miró inflando las dos mejillas, frunciendo el ceño, ofendido- Jeje. Mira, con esa expresión te pareces más a tu padre- comentó, y, a pesar de que su cara no lo denotaba, su voz parecía contenta, confundiendo al cachorro.

-Pakkun-chan, Buru-chan- los llamó Matsuko, dejando dos platos con comida en el piso, haciendo que los dos Ninken levantaran las orejas, y fueran directamente a comer.

Yoko los miró, parpadeando curioso, y después a Matsuko, quien se sentó con cuidado, trayendo su cena.

-… ¿P-Pudishte vel?-le preguntó Yoko, mientras ella juntaba las manos, extrañándola.

-La posición de mi mesa y la cocina no han cambiado en muchos años, así que sé dónde está todo- le sonrió Matsuko, abriendo un poco sus ojos, haciendo sonreír a Yoko- Vamos, Asustadín-chan, debes tomar la leche antes de que se enfríe- le recordó.

-¡Shí!- ladró el cachorrito, para después ver la leche de frutilla.

Aun algo reacio de tomar algo de color niña, olfateó un poco el plato de leche, para después dar una primera probada…

El dulce sabor que experimentó su paladar fue suficiente para que todo su pelaje se erizara de inmediato…

-¿Qué tal…?- le comenzó a preguntar la anciana, hasta notar que Yoko había comenzado a tomar la leche exageradamente, salpicando un poco- Que bueno- sonrió, contenta al saber que le gustó.

-En verdad, igual al padre- sentenció Pakkun, con un trozo de carne en el hocico, mientras Buru tragaba unos fideos.


En una callejuela de Konoha…

-¡Por eso te digo…! ¡Utiliza el Modo Sennin de nuevo!- le ordenó Shikamaru a Naruto, quien jugaba con sus dedos, nervioso- ¡Esa es nuestra única opción para encontrar a Yoko! ¡Ya se hizo muy tarde, y la reunión pronto terminará!- le señaló, molesto.

-¡Kurama se dará cuenta si utilizo de nuevo el modo Sennin-dattebayo!- le recordó Naruto, acomodándose los lentes oscuros- ¡Y si se entera de esto…!- recordó la última amenaza del zorro, palideciendo de repente- ¡NO PODEMOS PERMITIR QUE ESO PASE-DATTEBAYO!-sentenció, asustado.

-¡Se enterará si no encontramos a Yoko, así que será lo mismo!- le reclamó Shikamaru, haciéndolo bajar la cabeza- ¡¿Qué acaso no te preocupa Yoko?!- le preguntó.

-¡Claro que me preocupa! ¡Es solo un cachorrito…!- le empezó a decir Naruto, hasta quedarse en blanco al ver a Shikadai en la entrada del callejón.

-¿Qué pasa…?- Shikamaru se da la vuelta si el rubio no lo retiene y de un golpazo le pone los lentes con la barba, tirándolo al piso- ¡¿A-A qué vino eso?!- exigió saber, adolorido.

-…- Shikadai se acercó a ambos adultos, dejándolos quietos.

-¡Ho-Hola, jovencito!- saludó Naruto, acomodándose la barba, mientras Shikamaru miraba mecánicamente para otro lado.

-…- el joven los miró, fastidiado, para después suspirar- Matsuko-obasan-murmuró, extrañándolos.

-¿E-Eh? ¿Q-Qué tiene ella?- parpadeó Naruto, confundido.

-Yoko está en casa de Matsuko-obasan- murmuró Shikadai, fastidiado.

-¡¿EH?!- lo miraron atónitos los dos adultos, tanto así que se les cayeron los lentes y barbas.

-¡¿C-Cómo fue a parar ahí?!- preguntó Shikamaru, atónito.

-Vi a dos de los Ninken de Kakashi-san llevarlo ahí, después de que acabamos de quitar sus malas hierbas- explicó Shikadai, rascándose el cuello.

-Cierto. Este mes les tocaba a Pakkun y a Buru- recordó Naruto, meditando.

-Tú… ¿Estuviste ahí y no lo trajiste?- le preguntó Shikamaru, algo exasperado.

-¿Ah? ¿Por qué debería hacerlo? No soy una niñera que no cumple su trabajo- bufó Shikadai, haciendo que sus palabras fueran un golpazo para ambos adultos.

-¡Aun así, gracias, Shikadai!- agradeció Naruto, antes de salir corriendo.

-Al menos ya me quité este peso de encima- suspiró el joven, dispuesto a irse pero la mano firme de su padre se posó en su hombro, dejándolo quieto.

-Ya que estás haciendo favores, hijo, ¿podrías llevar a Inari y Fuyumi a la casa del Hokage?- le pidió Shikamaru, sonriendo enojado- Tu madre los está cuidando-

-¡¿Ah?! ¿P-Por qué yo?- le preguntó Shikadai, señalándose, fastidiado.

-Ya que no eres niñera, al menos se un mensajero- sentenció su padre, soltándolo y siguiendo a Naruto.

-¡Arg…! ¡Esto es un fastidio!- bufó Shikadai, pensando que tal vez los hubiera dejado sin la información-… ¡¿EH?! ¡¿M-MAMÁ ESTÁ SOLA CON LOS CACHORROS?!- se percató recién de ese detalle, poniéndose azul…

Su madre…exigente y peligrosa… Los cachorros… traviesos y pillos…

-¡E-Esto es un problema!- sentenció, y corrió hacia su casa, consciente de lo que su madre podría hacer con tal de que los cachorros no hicieran de las suyas…


-¡¿QUÉ PASÓ AQUÍ?!- resonó el rugido del Kyubi en medio del Monumento Hokage, lo cual fue oído levemente por los aldeanos que hacían las compras nocturnas.

El salón donde se efectuaban las reuniones entre la Representante Yokai y el Daimyo se encontraba en un edificio ubicado en el Monumento Hokage, específicamente cerca del rostro del Cuarto Hokage.

En aquel momento, Kurama miraba totalmente sorprendido la reconstrucción de una parte de la Mansión Hokage, mientras Natsumi, y los tres ANBU a su lado estaban en completo silencio.

-¡WOA~! ¡No sabía que iban a remodelar la Mansión!- admitió Natsumi, regresando en sí- Naruto si quería darnos una sorpresita sorpresoba~-

-¡No intentes engañarte a ti misma, idiota!- le gruñó Kurama, haciéndola sonreír apenada- ¡Es obvio que debió haber sido Yoko y sus estornudos!-

-¡N-No culpes a mi bebito!- gimió la pelirroja puntas negras.

-E-Entonces, ¿es verdad que uno de sus cachorros puede utilizar las Biju Dama, Kurama-sama?- le preguntó el ANBU de máscara de gato.

-No-pre-gun-tes-le gruñó amenazadoramente el Biju, con cara de malas pulgas, haciendo sudar un poco al shinobi.

-Aunque tiene la cara del padre, es bueno como la madre. Así que no hay que preocuparse- aseguró el ANBU con mascara de oso, cabreando de inmediato a Kurama.

-¡MALDITO PALIDUCHO!- se le abalanza si los otros dos ANBU no lo retienen a tiempo.

-B-Bhuaaaaaaaaa- lloriqueaba Natsumi, tomando la atención de los demás- E-Esto nos va a salir m-muy caritooooooooo- gimió, con las orejas gachas.

-¡¿Y-Y por qué rayos deberíamos pagarlo?!- le preguntó molesto Kurama, encarándola- N-No es nuestra culpa- murmuró.

-¡Kyu-chan! ¡No dejes que la irresponsabiliditis te consuma!- le exigió Natsumi, lloriqueando, haciéndolo bajar las orejas, fastidiado- R-Recuerda lo q-que d-dijo N-Naruto sobre l-los gastos d-después de t-tener a los cachorros-

-…- Kurama miró para otro lado.

-¡REPETIDMELO!- le gruñó la joven, sobresaltándolo.

-…- el Kyubi la miró haciendo una mueca, molesto- D-Debemos c-comenzar a actuar como padres y pagar cualquier daño que causen los cachorros, además de aportar un poco al gasto familiar de los Uzumaki, porque vivimos en el mismo techo- recitó, sumamente fastidiado, especialmente porque, mientras hablaba, Natsumi, cruzada de brazos, asentía sabiamente.

-¡EXACTAMONDO!- la Yokai puso su dedo en la nariz del zorro, fastidiándolo- ¡No hemos tenido problemas para aportar a la causa Uzumakitis gracias a todos esos ryos que ahorras por cada misión que haces!- le recordó, presionando más su dedo, incomodando a Kurama- ¡Y sé muy bene que incluso ahorrabas en las misiones que hacías antes de conocerrrrrrrrrrrrrrrme, porque con esa money le comprabas dulces a Hima-chan, Sara-chan, y Cho-chan!- señaló, haciéndolo hacer una mueca, desentendiéndose sobre ese asunto- ¡Y más lo que misa gana por ser Representante Yokainiana nos da…!- pero parpadeó- ¿Cuánto tenemos, Kyu-chan?- le preguntó, haciendo que los ANBU casi cayeran de espaldas.

-¡IDIOTA! ¡¿PARLOTEASTE TANTO Y NO SABES?!- se fastidió Kurama, haciéndola lloriquear.

-¡P-Pero…! ¡N-Nunca me dejas acercarme a nuestro chanchitooooo!- gimió Natsumi, jugando con sus dedos.

-¡No tenemos un chanchito!- le corrigió fastidiado Kurama, recordando la caja de metal que Hinata le había regalado en sus primeras misiones, para que guardara el dinero que le correspondía por cada una de ellas.

Cuando Natsumi se instaló a vivir en Konoha, tuvieron que ponerle un cerrojo con contraseña, puesto que la Yokai casi utiliza todo el dinero que Kurama había ahorrado solo para comprar dulces…

-¡Entonces dime nuestro computo, bancario maligno y corrupto!- exigió lloriqueando Natsumi.

-¡¿M-Maligno y corrupto?!-gruñó ofendido Kurama.

-Natsumi-sama, no creo que el gasto en reparaciones sea demasiado- intervino el ANBU con máscara de ave- Además, es poco probable que el Séptimo exija una cantidad exorbitante de dinero- agregó.

-E-Esho lo shé, pelo…- gimió Natsumi, jugando con sus dedos.

-¡No te pongas a hablar como los cachorros!- gruñó Kurama.

-¡Bueno, si es así! ¡Vamos todos a comer dangos…!- invitó Natsumi, animada, hasta que Kurama la agarró de la mejilla, inclinándola, y que bajara de las escaleras con esa posición mientras la arrastraba firmemente, siendo observados por los ANBU.

-¡Ya te dije que no tenemos tiempo para tonterías así!- le recordó molesto Kurama, mientras su pareja gemía- ¡Debemos regresar para ver a los cachorros!-

-¡P-Pelo…!- lloriqueó Natsumi- ¡T-Tenemos que ch-chelebrar nuestros 40 años!- gimió.

-¡40 REUNIONES!- corrigió enojado Kurama- ¡¿Y con qué maldito dinero ibas a pagar los dangos?!- exigió saber, deteniéndose.

Natsumi inmediatamente lo señaló, sonriendo segura, cabreándolo.

-¡VÁMONOS! ¡LOS CACHORROS ESPERAN!- gruñó enojado el Kyubi, arrastrando con más fuerza a la Yokai, quien gemía y reclamaba, dolida en más de un sentido.

-…- los ANBU intercambiaron mirada.

-… A mí si me habría gustado comer dango- admitió el ANBU máscara de gato, haciendo suspirar al de máscara de ave, pero sonreír a Sai.


Residencia Uzumaki.

Hinata acababa de entrar a su hogar, acompañada de Himawari, quien parpadeó, mirando el desastre que había en el comedor y la cocina. Masa negra esparcida en el piso, la mesa y hasta en las paredes, plumas esparcidas en el piso y las sillas tiradas en el piso.

-¿Oh? Papi debió haber jugado mucho con Fuyu-chan y los demás- murmuró Himawari, algo impresionada.

-Pero, ¿dónde están?- Hinata dejó su bolso en el sillón, algo preocupada, hasta percatarse en la nota pegada en el refrigerador, por lo que se acercó y la leyó.

"Para Hinata, Bolt o Himawari: ¡Disculpen el desastre! Me hubiera gustado limpiarlo pero tuve que salir con los cachorros. ¡No ha pasado nada malo! ¡Regresaré pronto con ellos!"

"PD: Si el que lee es Kurama… ¡Sabes que nada malo ha pasado! ¡ABSOLUTAMENTE NADA! ¡Y me alegra mucho saber que me quieres mucho, JAJAJAJAJA!"

"Naruto-kun…" Hinata no pudo evitar sonreír, enternecida al ver que aquel lado de su marido no había cambiado a pesar de los años que pasaban.

-¿Mami? ¿Limpiamos todo para que, cuando Papi y los demás lleguen, todo este bonito?- le preguntó Himawari, sonriendo contenta.

-Sí, eso sería lo mejor- aseguró Hinata, sonriendo, haciendo sonreír más a su hija.

-Estoy en casa-dattebasa-escucharon, más el abrir y cerrar la puerta, por lo que fueron al pasillo, para ver a Bolt sacándose las sandalias.

-¡Bienvenido, Onii-chan!- sonrió Himawari, abrazando a su hermano, sobresaltándolo un poco, pero después haciéndole sonreír levemente.

-¿Cómo les fue en la misión de hoy?- le preguntó Hinata, mientras su hijo le acariciaba el cabello a la menor.

-¡Ningún problema-dattebasa!- aseguró el rubio- ¿Y-Y por cierto…? ¿Y el viejo?- murmuró, haciéndose el que no sabe.

-¿Tu padre? Al parecer salió con los cachorros, y Kurama-san y Natsumi-chan aun no vuelven de la reunión- señaló su madre, pensativa- Pero por la hora todos ya deberían volver pronto-sonrió, haciendo que Bolt mirara para otro lado, inflando una mejilla, aun recordando las fotos del "Niñero-kage".

-Onii-chan- Himawari lo tomó de la mano- ¿Preparamos todo para la cena?- le sugirió, sonriendo contenta.

-¡S-Sí!- asintió Bolt, decidiendo concentrarse en otra cosa- ¡Saben que si necesitan ayuda pueden contar conmigo-dattebasa!- les recordó, señalándose con el pulgar.

-Contamos contigo, Bolt- sonrió Hinata, mientras entraban al comedor.

-¡Por supuesto…!- sonrió el rubio, hasta ver el estado del comedor y la cocina- ¡¿EH?! ¡¿QUÉ PASÓ AQUÍ-DATTEBASAAAAAAAAAA?!-


Y, así, anocheció en Konoha…

Después de cenar, Matsuko fue a sentarse en su silla en el jardín, con Pakkun y Buru durmiendo a su lado, y Yoko en su regazo, haciéndole compañía.

-Me alegra mucho que te gustara la leche- aseguró la anciana, acariciando la cabeza de Yoko, quien sonrió, sonrojado por la emoción- Jejeje. Que ardilla tan buena eres, Asustadín-chan- sonrió.

-Jijijijiji- sonrió Yoko, sonrojándose más, moviendo su esponjosa colita, hasta que bostezó, mostrando sus pequeños colmillos, y comenzar a cabecear, con los ojos entrecerrados.

Tenía mucho sueño… Además, vivió demasiadas experiencias por un día… Y aún tenía algo de miedo por aquel dolor en el pecho… pero… con aquella mujer de pelo blanco… se sentía seguro.

Sin aguantarlo más, se acurrucó en el regazo de Matsuko, quedando dormido casi de inmediato, haciendo sonreír a la anciana.

-Es una cálida noche- sonrió la mujer, apoyando su espalda en el regazo del asiento- Descansa, Asustadín-chan-le acarició el lomo, sintiendo como el pequeño respiraba profundamente.

Durante esos pocos minutos, Matsuko se relajó, teniendo al pequeño cachorro en sus piernas, quien durmió cómodamente, acurrucándose un poco, con sus manitas cerca de su pequeño hocico, y su cola cubriendo parte de sus piernas traseras inconscientemente.

-¡M-Matsuko-obasan!- escuchó la mujer, por lo que, extrañada, frunció el ceño, reconociendo la voz.

-¿Séptimo?- se sorprendió, mientras Naruto, acompañado de Shikamaru, entraron en el jardín de la mujer- ¿Y alguien más?- preguntó, al notar otro par de pasos más.

-S-Sí. Somos el Hokage y su Mano Derecha- le explicó Shikamaru.

-Di-Disculpa la intromisión, Matsuko-obasan- le pidió Naruto, acercándose a la mujer.

-No, no se preocupen. Estaba tomando una pequeña siesta, aquí, con Pakkun-chan, Buru-chan, y con Asustadín-chan- sonrió la mujer, haciendo que el rubio se fijara en el zorrito en su regazo.

Naruto no pudo evitarlo, exhaló un fuerte suspiro de alivio al igual que Shikamaru, extrañando a la anciana.

Yoko… Estaba a salvo…

-¿Sucede algo?- preguntó Matsuko, extrañada.

-¡N-no, para nada!- aseguró Shikamaru- Pero, ¿dijiste que él es Asustadín-chan?- le preguntó, señalando a Yoko.

-Sí, Pakkun-chan y Buru-chan lo trajeron. En la cena me contaron que Buru-chan lo rescató de unos gatos muy malos. Pobrecito- les contó la anciana, acariciando el pelaje del cachorro- Es una ardilla muy buena-

-¡¿G-Gatos…?!- murmuró con un hilo de voz Naruto, azul, consciente del terror que le tenía Yoko a los gatos, y la manía de estos de molestarlo…

Definitivamente… Si Kurama se enteraba de aquello… lo mataría…

-Por cierto, Hokage-sama, ¿qué hacen por aquí? ¿A qué se debe esta visita?- les preguntó Matsuko, incomodando un poco a los dos hombres.

-B-Bueno…- murmuró Naruto, consciente de que Yoko estaba comodo en el regazo de la anciana, y que ella se encariñó mucho del zorrito- V-Verás, Ma-Ma-Matsuko-obasan…- intentó explicarle la situación, pero no tenía corazón para ello.

-¿Qué esperas? Díselo- le murmuró Shikamaru.

-¡Ha-Hazlo tú-dattebayo…!- le gruñó en voz baja Naruto, dolido.

Pero se quedaron quietos cuando Matsuko suspiró levemente. Cierto… ella, a pesar de no tener vista… tenía un buen oído.

-Hokage-sama, quisiera preguntarle algo- le pidió Matsuko, acariciando a Yoko, tomando la atención del rubio-… Asustadín-chan, no es una ardilla, ¿verdad?- le preguntó.

-… No- negó Naruto, serio-… Es un zorro-

Eso hizo que Matsuko abriera levemente sus ojos verde agua, serena.

-… He escuchado... que Kurama-sama tuvo hijos…- mencionó la anciana, entristeciendo a Naruto- Asustadín-chan es uno de sus pequeños, ¿verdad?-

-… Sí…- respondió el rubio, serio y preocupado-… Lo siento mucho, Matsuko-obasan-

-¿Por qué se disculpa?- le sonrió la anciana, tomándolo desprevenido.

-Porque sé… Porque sé la razón de su ceguera, Matsuko-obasan- le recordó Naruto, haciéndola sonreír tristemente.

-No estoy ciega, solo tengo una visión débil- sonrió Matsuko, acariciando a Yoko- Y sabe muy bien que mi rencor hacia Kurama-sama se extinguió hace mucho tiempo- le recordó, haciéndole fruncir el ceño, preocupado- Menos aun voy a sentir algo así por un pequeño que no tiene la culpa de nada… Ya cometí ese error una vez, ¿verdad?- miró al rubio con sus ojos verde agua, haciendo que el adulto sonriera tristemente…

Cierto… Matsuko había sido de la generación que sufrió por culpa del ataque de Kurama a Konoha, y que rechazó a Naruto en su infancia. Aunque nunca tuvieron un contacto, la mujer siempre sintió rencor hacia el muchacho, hasta que, al pasar de los años, él le demostró a toda la aldea que aquellos sentimientos solo eran venenos que los matarían por dentro…

-… Matsuko-obasan… Usted nunca me hizo daño-dattebayo- le recordó Naruto, haciéndola sonreír.

-El pensamiento también cuenta, Séptimo- sonrió tristemente Matsuko-Aun así, mi viejo corazón está libre de cualquier sentimiento negativo… Además… Asustadín-chan es demasiado bueno como para siquiera piñizcarlo- admitió, acariciando la cabeza del pequeño.

-…- Naruto no pudo evitar sonreír, sintiendo gratitud hacia aquella mujer.

Shikamaru lo miró, sonriendo levemente.

-… Han venido a llevarse a Asustadín-chan, ¿verdad?- sonrió Matsuko, a lo que Naruto hizo una mueca, triste.

-Sí. Fue una negligencia de nuestra parte que esto pasara- le dijo Shikamaru- Lamentamos mucho la situación- aseguró.

-Está bien, está bien- sonrió Matsuko- Hacía mucho tiempo que esta anciana no tenía un público tan bueno- admitió, extrañándolos- Asustadín-chan se entusiasmó mucho con las historias que le conté. Su favorita fue la del Destello Amarillo de Konoha- informó, haciendo sonreír a Naruto- Por cierto… ¿Cuál es su nombre?- preguntó.

-Yoko- sonrió Naruto- Se llama Yoko. Sus hermanos mayores son Inari y Fuyumi-dattebayo-

-¿Es el menor de tres hermanos? Que ternura- sonrió Matsuko, terminando de acariciar al pequeño- No me extraña que sea tan sensible. Lloró cuando le conté, en parte, lo que le pasó a mis ojos- admitió.

Eso sorprendió un poco al Uzumaki.

-Entonces, esta es la despedida- sentenció la mujer, tomando en brazos a Yoko, quien se acurrucó, sin despertar- Tenga, Séptimo- lo tendió levemente, para que Naruto lo tomara en brazos- No se preocupe por si tiene hambre. Le serví un buen plato de leche, y antes de eso le di un baño, así que creo que le ahorré un poco de tiempo- admitió, apoyando la espalda en la silla.

-Muchas gracias, Matsuko-obasan- agradeció profundamente Naruto, haciendo una leve reverencia al igual que Shikamaru.

-Sí… Cuando Asustadín-chan, digo, Yoko-chan se despierte, díganle de mi parte que mis puertas siempre estarán abiertas, por si quiere escuchar más historias- pidió Matsuko, sonriendo.

-Eso de seguro lo alegrará-dattebayo- aseguró Naruto, mientras Yoko se aferraba con su manita a su polera, sin despertar.

-Entonces, nos retiramos. Que descanse, Matsuko-san- se despidió Shikamaru.

-Hasta luego- sonrió Naruto, alejándose al igual que su Mano Derecha.

-Sí…- Matsuko movió su mano, hasta sentir que los pasos se alejaban lo suficiente.

No pudo evitar suspirar, triste… Extrañaría mucho al pequeño…

Se sobresaltó cuando sintió algo saltar a su regazo.

-¿Puedo ocupar este lado?- le pidió Pakkun, acurrucándose en sus piernas.

-Pa-Pakkun-chan- Matsuko no pudo evitar sonreír, agradecida, a lo que le acarició detrás de las orejas, haciendo que el Ninken sonriera, contento.


-Soy el peor ser humano que existe en este planeta-dattebayo…- gimió Naruto, caminando por las calles desiertas junto a Shikamaru, mientras Yoko se acurrucaba en sus brazos.

-D-Deja de decirlo…- le pidió el pelinegro- Como sea. Le pedí a Shikadai que llevara a los demás cachorros a tu casa. Si nos apresuramos, llegaremos antes que Kurama y Natsumi- le recordó, haciéndolo suspirar, deprimido- A-Anímate- suspiró.

-Pero…- gimió el rubio, mientras daban vuelta a una esquina, para encontrarse cara a cara con el Kyubi y la Yokai Representante, quedando ambos humanos de piedra.

Se hizo un silencio en el ambiente…

Naruto y Shikamaru comenzaron a sudar a mares…

Estaban muertos… fritos… enterrados vivos… desollados… degollados…

Pero sus temores se fueron al ver que Natsumi gemía, llorando levemente.

-Q-Quiero… dangos… quiero dangos…- gemía, haciendo que ambos casi se cayeran de espaldas.

-¡Deja de pensar en la comida!- le gruñó Kurama, haciéndola bajar la cabeza-¡Y ustedes…!- miró a ambos shinobi, sobresaltándolos.

-K-Kurama… Puedo explicártelo…-le intentó decir Naruto, pero se preocupó por la mirada seria del Biju.

-… Los seguimos- confesó Kurama, extrañando a los adultos-… Hasta la casa de esa anciana- gruñó levemente.

-Y… escuchamos… todo…- murmuró Natsumi, jugando con sus dedos, triste.

-… Kurama…- se preocupó Naruto.

-… ¿Y los demás cachorros?- el Biju ignoró al rubio, mirando al Nara.

-E-Están en mi lugar, pero a esta hora Shikadai ya debió llevarlos a casa- informó Shikamaru, a lo que el Kyubi frunció el ceño, y, sin decir nada, se volteó, comenzando a caminar.

-¡O-Oye, Kurama…!- se preocupó Naruto, pero el zorro siguió camino.

-…- Natsumi miró a su pareja, bajando sus orejitas.

-¿Cuánto escucharon?- le preguntó Shikamaru, entristeciéndola más.

-… Todito…- murmuró triste Natsumi, mirando a su cachorro, para después mirar a Naruto, quien se veía preocupado- E-Esa humana… ¿A-Acaso mi Kyu-chan… la dejó… ciega?- le preguntó, preocupada y nerviosa.

-…- Naruto frunció el ceño, serio y preocupado.

-Muchos aldeanos recibieron graves daños durante el ataque de Kurama- le explicó Shikamaru- Varios no lograron sobrevivir a sus heridas, y otros, como Matsuko-san, lo lograron, pero tuvieron graves secuelas- suspiró, haciendo que Natsumi entrecerrara los ojos- De ese grupo, solo quedan algunos actualmente-

-Y les damos todo el apoyo necesario- lo cortó Naruto, serio, extrañándolo- Natsumi-chan, no es culpa de Kurama lo que sucedió-dattebayo- le aseguró, pero la joven tenía los ojos anegados en lágrimas.

-…- Natsumi se restregó los ojos, triste- M-Mi cachorro- pidió.

-S-Sí…- Naruto le entregó a Yoko, quien seguía durmiendo.

Natsumi lo tomó en brazos al zorrito café, quien bostezó, acurrucándose más, haciéndola sonreír, triste.

-V-Vamos a casita- le dijo la pelirroja puntas negras al rubio, comenzando a seguir a su pareja, quien caminaba en silencio.

-…- Naruto cerró los ojos, y respiró profundo- No debiste ser tan directo-dattebayo- le dijo a Shikamaru, comenzando a caminar al igual que él.

-Entiendo que ese tema debe ser muy delicado para ustedes, pero la verdad está en los hechos- le recordó el Nara, haciéndole fruncir el ceño- Ellos solo tienen que enfrentarla-

-…- el rubio lo miró, serio, y después al Biju que caminaba al lado de Natsumi, ignorando los intentos de la joven en hablarle-… Él los enfrenta desde hace mucho-dattebayo-


El camino a la Residencia Uzumaki fue… silencioso.

Naruto observaba como Kurama caminaba, sintiendo en parte las emociones que surcaban la mente del zorro…

Enojo y… remordimiento…

Natsumi miró a su pareja, quien la había ignorado todo el trayecto, bajando sus orejitas. Miró a Yoko, quien dormía plácidamente en sus brazos.

No pudo evitar sonreír, pensando que su cachorrito era toda una ternura.

"El ambiente se puede cortar con un cuchillo…" pensó Shikamaru, mientras caminaban por una calle algo iluminada.

Entonces, Natsumi se detuvo, extrañando a los dos humanos y al Biju, puesto que la pelirroja puntas negras miraba hacia el frente, por lo que la imitaron, para ver acercarse a un meditativo hombre de gafas…

Al verlo, Natsumi tragó saliva.

-¿Mm?- Katasuke se percató del singular grupo frente a él- ¡Ah! ¡Hokage-sama! ¡El hombre que había estado buscando!-saludó, acercándose a Naruto, pasando de largo a Natsumi y Kurama, quien le gruñó por lo bajo- ¿Qué hace por las calles de Konoha a esta hora? Tengo entendido que se tomó el día, ¿verdad?-

-S-Sí. Muchas cosas pasaron y decidí que lo mejor sería dejar el trabajo en receso-dattebayo- le explicó Naruto, serio, y un poco extrañado de la presencia de aquel científico.

-Dijiste que buscabas al Hokage, ¿por qué?- le preguntó Shikamaru.

-Bueno, verán. Quería discutir un tema con usted- le pidió Katasuke al rubio, casi ignorando a Shikamaru, lo cual fastidió un poco al Nara- ¿No le importa que le quite un poco de tiempo?-

-N-No. Está bien- asintió Naruto- Kurama, Natsumi-chan…- miró a la pareja.

-No tienes ni que rogármelo- gruñó el Kyubi, comenzando a irse, amarrando una de sus colas en el brazo de Natsumi, haciendo que lo siguiera, puesto que ella estaba algo nerviosa…

No la culpaba, después de todo… la relación entre la Yokai y el científico no era muy sencilla…

-En realidad, me gustaría escuchar la opinión de Natsumi-sama- admitió Katasuke, haciendo que la pareja se detuviera.

-¿Con Natsumi?- se extrañó Shikamaru, mientras Naruto fruncía el ceño, serio.

-¿L-La mía?- parpadeó Natsumi, mientras Kurama la soltaba y se acercaba al hombre de lentes.

-Escúchame bien, mocoso. Ahora mismo no tenemos tiempo que perder con tipejos como tú, ¿entendido?- le gruñó Kurama, y se molestó al ver que Katasuke sonrió.

-E-Espera, Kyu-chan- Natsumi se les acercó, algo nerviosa-N-No creo que sea tan malo… Espero- admitió, mirando a Katasuke.

-¡Me alegra mucho ver que la Representante Yokai sea tan flexible!- aseguró Katasuke, haciendo un floreo con las manos, molestando al Biju por sus palabras- Y, vaya. ¿No tenemos aquí a uno de sus pequeños?- se inclinó para ver mejor a Yoko, quien, sin despertar, se acurrucó en los brazos de su madre, la cual parecía algo incomoda con la actitud del humano- Como dicen los rumores, es idéntico a su padre- miró sonriendo a Kurama, quien le había comenzado a gruñir con su pelaje erizándose, sobresaltándolo y que retrocediera un poco.

-Katasuke, te sugiero no acercarte mucho a Natsumi-chan cuando está con sus cachorros-dattebayo- le pidió Naruto, serio- Cuando uno lo hace frente a Kurama, él se torna muy… territorial-admitió, haciendo que el Biju bufara, fastidiado.

-En todo caso, ¿cuál es el tema que quieres hablar?- le preguntó Shikamaru- Que sea rápido-

-Sí, sí- asintió Katasuke Hokage-sama, usted ha leído los últimos informes que nosotros, el Equipo Científico de Armas Ninja, le ha enviado, ¿verdad?- le preguntó.

-Sí, los he leído oportunamente-dattebayo- confirmó Naruto, serio, mientras Natsumi comenzaba a mecer a Yoko, ya que el pequeño había estado gimiendo en sueños, lo cual tomó la atención de Katasuke, quien se quedó mirando al zorrito, serio…

Kurama se percató de la mirada del hombre en su cachorro, a lo que le gruñó, sobresaltándolo.

-¿Katasuke?- lo llamó Naruto.

-¡Entonces ya sabrá el tema central de la conversación!-sonrió Katasuke, haciendo un floreo con los brazos, decidiendo ignorar los gruñidos del Kyubi- Como sabrá, la mayoría de los ejemplares del Kote han sido suficientemente desarrollados como para que empiecen a ser sometidos a pruebas de campo, y me gustaría su autorización y un listado de los Jounin que tengan la suficiente experiencia para probar nuestra herramienta- explicó.

-¿E-Eh?- se sorprendió Natsumi, extrañando a Katasuke- ¿E-El Kote…?- murmuró- ¡¿L-Lo van a usar como arma?!- se asustó- ¡P-Pensé que lo usarían como una herramienta de emergencia!- miró atónita a Naruto.

-Efectivamente, Natsumi-chan. El Kote tiene como fin ser una herramienta médica que permita al usuario utilizar ninjutsu médico en los pacientes en caso de que sus fuentes de chakra hayan disminuido, y tengan que ser atendidos más personas-dattebayo- le recordó Naruto.

-Katasuke, ¿a qué te refieres con pruebas de campo?- le preguntó Shikamaru.

-¿Eh? ¿Por qué se extrañan?- se confundió un poco Katasuke- Hokage-sama, nosotros habíamos hablado antes de la posibilidad de que el Kote pueda almacenar otros tipos de ninjutsu, además de los médicos- le recordó.

-E-Eh…- Naruto se rascó la cabeza, recordando levemente esa conversación…

Había sido hace unos meses… De noche… Estando él cansado… y… queriendo ir pronto a casa…

Le dijo que sí

-¡Cierto-dattebayo!- recordó, en blanco, dejando atónitos a Natsumi y Kurama.

-¡¿Verdad?!- sonrió contento Katasuke- Por eso quería informarle que los Kote experimentales ya están listos. Solo necesito su aprobación, más una lista de los Jounin que usted escoja para que prueben estas herramientas- le explicó- Traté de buscarlo toda la tarde para conversar sobre esto, y ya me daba por vencido por no encontrarlo, Hokage-sama- admitió.

-Bueno, por lo que has dicho sobre el Kote, si bien puede ser un avance táctico, no creo que sea conveniente ocuparla en época de paz- le dijo Shikamaru, pensativo y serio.

-¡Por eso solo serían pruebas de campo!- le recordó Katasuke, satisfecho.

-… ¿Pruebas… de campo…?- murmuró Natsumi, agachando sus orejas, aferrando un poco más a Yoko.

-Sí. El uso de aquel Fuinjutsu que nos enseñó hace años nos ha abierto nuevas puertas- la alagó Katasuke, sin darse cuenta que la joven palideció- Todo gracias a usted, Natsumi-sama-

Natsumi se quedó en silencio, asustada…

-Katasuke- Naruto puso su mano en el hombro del científico, haciendo que dejara tranquila a Natsumi, quien retrocedió un poco, nerviosa, lo cual tomó la atención de Kurama- Entiendo tu idea, pero, hablémosla mañana- le pidió, extrañándolo- Ya es muy tarde, y preferiría hablar de este tema en un lugar más cerrado-dattebayo- le aseguró.

-¡Entiendo, Hokage-sama!- sonrió Katasuke, satisfecho al escucharlo- Me aseguraré de ir mañana a primera hora para hablar con usted- sentenció- Entonces, me retiro- se despidió del grupo, comenzando a ir por su propio camino.

-… Ah- suspiraron Naruto y Shikamaru al verlo irse.

-Naruto, ¿realmente aceptaste sus términos?- lo quedó mirando el Nara.

-Esa vez me tomó desprevenido-dattebayo- admitió Naruto, algo incómodo- Mañana hablaré con respecto a esto- aseguró- Así que tranquila, Natsumi-chan…- miró a la Yokai, para ver que ella se mordía el labio, temblando.

-O-Oye, Natsumi- la llamó Kurama, también percatándose de eso.

-U-Utilizar de e-esa forma a-aquel Fuinjutsu…- murmuró Natsumi, temblando levemente- Pa-para los combates… Para… la violencia…- gimió, sintiendo que a su mente regresaba aquel pelirrojo con su peligrosa guadaña…- ¡NO!- gimió asustada, cayendo de rodillas, abrazando más a Yoko.

-¡Natsumi!- Kurama se le acercó, mientras ella se tapaba el rostro con una mano.

-¡N-Natsumi-chan, tranquila!- le pidió Naruto, consciente del significado de aquella técnica para ella- ¡No lo usaremos para causar daños! ¡Lo sabes-dattebayo!- le aseguró- ¡Te di mi palabra!-

-P-Pero…- gimió Natsumi, mirándolo triste- Pe-Pero fuiste tú… ¿Y-Y K-Katasuke…?- le preguntó, asustada- ¿Y-Y los demás de-del Centro de Investigatoriedad…?- cerró los ojos- ¿Y-Y si todos ellos s-se vuelven c-como Ryusei… y lo usan para mal…?- gimió, asustada- ¿Y-Y si se r-repite la-la historia…?-pensó, asustada, en lo que aquel Uzumaki le hizo a su hogar, Uzushiogakure, hace muchos años…

Recordó, con temor… como él había asesinado a su querido padre…

-Natsumi, solo nos dijiste como aplicarla en un medio compatible que ya haya sido construido con ese propósito, no un objeto aleatorio como un cuchillo- le recordó Shikamaru-No es como si fuera a ser un arma masiva- le aseguró, serio

-No cometeremos el mismo error que… que él-dattebayo- le prometió Naruto, agachándose frente a la Yokai- No soy como él, Natsumi-chan. Confía en mis decisiones- le pidió, preocupado.

-P-Pero… no es tu culpa- le aseguró Natsumi, extrañándolo- F-Fui yo… Yo empecé todo este ciclo… y-y por haberle enseñado ese Fuinjutsu a Ryusei… m-mi padre…- gimió, dejándolo quieto, hasta que Kurama se interpuso entre ambos, pegándole una mirada seria al rubio.

-… Suficiente del tema- murmuró Kurama, a lo que Naruto asintió, de acuerdo, levantándose- Natsumi, terminarás aplastando a Yoko- le señaló a su pareja, quien, restregándose un ojo, miró a su cachorro, quien dormía tan bien que movía inconscientemente una de sus patitas traseras- Vámonos, antes de que se resfríe- le ordenó.

-… Shi…- murmuró tristemente Natsumi, levantándose, hasta que Kurama se quedó frente a ella, extrañándola.

-… Solo por esta vez…- murmuró de mala gana, el zorro.

-¿Eh?- se confundió Natsumi.

-Quiere que te subas a su lomo-dattebayo- le explicó Naruto, haciendo que el Kyubi lo mirara, avergonzado y molesto.

-Ah…- entendió Natsumi, y miró a su pareja, quien la miraba con un tic en la ceja y con una mueca-… Yupi… pero nopi- sonrió tristemente, continuando camino, dejando a los dos humanos y al Biju en blanco.

-… ¿Natsumi… negándose a ir en lomo?- parpadeó Shikamaru, sorprendido.

-Tsch- bufó Kurama, comprendiendo que la Yokai estaba tan deprimida que no tenía ni ganas de molestarlo- Naruto- miró de reojo al rubio, quien se preocupó- No vuelvas a hablar del Kote frente a ella, ni menos de ese Fuinjutsu maldito- lo amenazó, antes de seguirla.

-… Entendido- asintió levemente Naruto, algo preocupado.

-Parece que este día terminó siendo un problema- sentenció Shikamaru, siguiendo camino junto a su amigo.

-Lamentablemente-dattebayo…- suspiró el rubio, mirando a la pareja de zorros…

Primero fue el asunto de Matsuko… y ahora el de Katasuke…

Sin querer… dañó al Biju y a la Yokai por igual…


Residencia Uzumaki.

-E-Esto es muy malo- aseguró Hinata, preocupada, observando como sobresalían las colas de Inari y Fuyumi de debajo de un mueble-… Ambos… ¿están imitando a Yoko-kun?- parpadeó, mientras Bolt, Himawari y Shikadai observaban las colitas.

-Los encontré así en mi casa, debajo de uno de los mesones- suspiró Shikadai, mientras Himawari toqueteaba la cola de Fuyumi, la cual se erizó- Parece que a mi madre se le pasó un poco la mano con su exigencia-admitió.

-¿Un poco?- lo quedó mirando Bolt, para después sacar a Inari del mueble, mostrando que su pelaje estaba completamente erizado, con sus ojos aguachentos- Arg, ¿acaso el alma de Yoko entró en Inari o algo así-dattebasa?- preguntó, notando la similitud de la expresión de timidez.

-Bolt, no digas algo así- le pidió Hinata, haciendo sonreír incomodo a su hijo.

-Vamos, Fuyu-chan- Himawari tomó en brazos a la zorrita, quien compartía el mismo síntoma que su hermano mayor- Todo está bien- le prometió, acariciándole la cabeza, mientras gemía, temerosa, temblando como gelatina, tanto así que hacía ruido, haciendo que Bolt y Shikadai intercambiaran miradas, extrañados.

-A Kurama-san no le gustará esto…- confesó Hinata, mirando el estado de los cachorros-Shikadai-kun, tu madre, Temari-san… Exactamente… ¿Cuáles fueron los métodos que usó para hacer que Inari-kun y Fuyumi-chan se comportaran?- miró al joven Nara, preocupada.

-… Tal vez usó jutsus prohibidos…- admitió el joven, imaginándose a su madre con una sonrisa malévola rodeada de chakra oscuro.

-Shikadai-kun- le reprochó Hinata, mientras Bolt se reía por lo bajo, hasta que Inari lo miró, ofendido.

-P-Perdona, Inari. Es que es algo divertido-dattebasa- le aseguró Bolt, a lo que el pequeño infló las mejillas, aun ofendido.

En eso, escucharon la puerta principal abrirse.

-Estamos en casa- avisó Naruto, entrando junto a Kurama, Natsumi y Shikamaru.

-Con permiso- dijo el Nara, mientras su hijo y la familia Uzumaki se asomaban.

-Bienvenidos- los saludó Hinata…

-¡PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!- Inari y Fuyumi se abalanzaron a Kurama, sobresaltándolo, tirándolo al piso de inmediato, haciendo parpadear a Natsumi.

-M-Maldición…- gruñó Kurama, boca abajo, con los cachorros lloriqueando en su pecho.

No pudo evitar suspirar, algo aliviado de que se vieran sanos y salvos… Aunque algo asustados…

-¿Q-Qué les pasó?- preguntó Shikamaru, mirando a su hijo.

-… Mamá- respondió simplemente el joven, a lo que el adulto puso la mano en su rostro, consciente de la actitud de Temari…

Aquella mujer podía atemorizar a cualquiera… hasta a un Biju…

-¡Papi~!- Himawari se acercó a su padre, quien le sonrió y la tomó en brazos- Bienvenido, papi-

-Sí, Himawari. Estoy en casa, y temprano-dattebayo- sonrió Naruto.

Bolt miró a su padre, como queriendo saludarlo y no, por lo que simplemente se rascó la cabellera, extrañando a su madre.

-Entonces, nosotros nos retiramos- sentenció Shikamaru, mientras Shikadai se ponía las sandalias- Lamentamos todo el problema que hubo- aseguró, mirando a la pareja de zorros.

-E-Está bien. No problemo- sonrió Natsumi, tomando a sus tres cachorros en brazos, para que Kurama se levantara, fastidiado.

-Gracias por todo, Shikamaru- agradeció Naruto, a lo que su Mano Derecha suspiró.

-Nada de gracias. Lo que me hiciste pasar hoy no se resolverá con un gracias- aseguró el Nara, haciendo sonreír incomodo al rubio, extrañando a Himawari- En fin, nos vemos mañana- se despidió, abriendo la puerta de la casa.

-Hasta luego- se despidieron los Uzumaki, mientras los Nara cerraban la puerta al irse.

Al quedar solo toda la familia Uzumaki, Naruto y Kurama suspiraron, extrañando a Hinata y a Natsumi.

-Después quiero escuchar un reporte completo de lo que le hiciste pasar a mis cachorros- le indicó de inmediato el zorro al rubio.

-V-Vamos, Kurama-san. No seas así-dattebayo- le pidió Naruto, haciéndose el desentendido, fastidiando al Biju- Si tus pequeñines están muy bien-señaló con el pulgar a Natsumi, haciendo sonreír a Himawari.

-¡Nada de bien!- le gruñó Kurama, haciéndolo sudar un poco- ¡¿Cómo es posible que Inari y Fuyumi estén tan asustados?! ¡Y aun quiero saber cómo demonios Yoko llegó a parar a esa casa!- exigió, echando malas pulgas.

-Por cierto, Hinata, ¿tu padre…?-Naruto miró a su esposa, ignorando al Biju, quien comenzó a gruñir por lo bajo, haciendo reír a Bolt.

-Ya se encuentra bien- le sonrió la pelinegra- Ahora solo debe descansar-

-Ah… Que bien suena la palabra descansar-dattebayo- suspiró sonriendo Naruto.

-¡Ah! ¡Papi! ¡Preparamos la cena!- le dijo Himawari, bajándose de los brazos de su padre- ¡Mami, Onii-chan y yo cocinamos todito!- sonrió, contenta.

-¿Ah? ¿El mocoso?- Kurama se quedó mirando a Bolt, quien había estado sonriendo rascándose la nariz, quedándose quieto ante la duda del zorro.

-¡Cocino bien-dattebasa!- le aseguró el joven, haciéndolo rodar los ojos.

-Una cosa es cocinar, otra muy distinta es que sea comestible- sentenció el Biju.

-¡Lo dice el Experto en Huevos fritos-dattebasa!- lo señaló Bolt, fastidiándolo de golpe.

-¡Ya te he dicho que no me llames así, mocoso malcriado!- Kurama comenzó a perseguir al rubio, quien le empezó a hacer muecas.

-¡El Experto en Biju-fritos-dattebasa~!-se burlaba Bolt.

-Los huevos que hace Kurama-chan con las Chibi-Bijudama son muy ricos~- aseguró Himawari, entrando al comedor junto a su hermano y Kurama, quien seguía persiguiendo al rubio.

-En verdad- sonrió Naruto, e iba al comedor, hasta percatarse que Hinata miraba preocupada Natsumi, quien parecía deprimida.

-… ¿Natsumi-chan?- la llamó la pelinegra, haciéndola parpadear y mover sus orejitas- ¿T-Te sientes bien?- le preguntó, acercándose.

-¿M-Misa? ¡E-Etoy bene!-sonrió exageradamente Natsumi, a lo que Inari y Fuyumi la miraron, extrañados, mientras Yoko seguía durmiendo profundamente- Hi-Hina-chan, ¿mi Ina-chan y Fuyu-chan ya cenaron?- le preguntó a la mujer.

-S-Sí. Shikadai-kun me contó que Temari-san les hizo tomar leche- recordó Hinata, haciendo que Naruto se pusiera azul, imaginándose a la terrible mujer rubia tratando de darles biberones a los pequeños cachorros, quienes, por alguna razón, también se pusieron azules al recordar la cena que tuvieron, erizando de paso sus pelajes.

-¡E-Entonces es hora de que tomen la siesta!- sentenció Natsumi, sin dejar de sonreír- No es justo que solo mi Yoko-chan sea el único durmiendo- agregó, comenzando a subir las escaleras.

-N-Natsumi-chan, ¿vas a cenar?- le preguntó Hinata, preocupada al notar algo extraño en la Yokai.

-…- Natsumi se detuvo, haciéndose la que pensaba- Nop. Se me fue el hamble- sonrió, subiendo al segundo piso y entrando a su habitación en silencio, sin percatarse que dejó en blanco al matrimonio Uzumaki.

… Natsumi… ¿sin hambre…?

-¿Qué pasó, Naruto-kun?- le preguntó preocupada Hinata, mirando a su marido- ¿Le pasó algo malo a Natsumi-chan?-

-… Por mi culpa, recordó a alguien desagradable-dattebayo- suspiró tristemente Naruto, preocupando a su esposa.

-¿Qué pasa?- escucharon, y miraron hacia el pasillo, para ver asomados a Himawari, Bolt y Kurama, los dos últimos con rastros de huevo en la cara.

El zorro frunció el ceño, ignorando la clara que goteaba de su mejilla…


En su habitación, con las luces apagadas, Natsumi acomodó a sus cachorros en el futón verde donde dormían los cuatro, puesto que Kurama siempre prefería dormir al lado de ellos…

La Yokai miró tristemente a sus cachorros, sin extrañarse que Inari y Fuyumi se durmieran al instante. Sonrió levemente, y tapó a los tres zorritos con una pequeña sábana blanca con un remolino rojo en la esquina.

-Ay, mis pequeñines… Mami es muy tontita…- pensó en voz alta Natsumi, acariciando la cabeza a Yoko, quien movió su manita, sin despertar.

-Estúpida, problemática, fastidiosa… ¿Sigue la lista?- escuchó un bufido, por lo que, parpadeando, vio a Kurama entrar a la habitación, cerrando la puerta con su cola, mirándola fastidiado.

-¿K-Kyu-chan…?- parpadeó Natsumi, mirando como el Biju se sentaba a su lado, observando a los tres cachorros dormir.

-Tsch. Este trío… Aun no sé cuántos problemas nos han dado, pero lo único que hacen respecto a eso es dormir- bufó Kurama, a lo que Natsumi sonrió levemente.

-Son unos dormilones, como cierto gruñoditis pulguientitis que conozco- sentenció sonriendo la pelirroja puntas negras, fastidiándolo.

-¿Cuántas malditas veces debo decirte que yo no tengo pulgas?- le gruñó por lo bajo el Kyubi, a lo que la joven se rió por lo bajo, con cara de traviesa-… Arg, como sea… Solo baja, ¿quieres?- murmuró, extrañándola.

-Pero… si misa no tener hambresota- sonrió Natsumi….

-¡No me vengas con mentiras!- le gruñó Kurama, sobresaltándola y que se cayera de espaldas.

-¡C-Controla vuestro vozarrón!- pataleó en el piso la joven, hasta darse cuenta que Kurama la miraba, serio-… No tengo hambre- aseguró, abrazándose las rodillas y poniéndose de lado, dándole la espalda.

-Te conozco, idiota. Actúas así cuando te sientes… pésimo- le señaló Kurama, serio, a lo que su pareja ocultó la cara entre las rodillas, moviendo un poco sus pies descalzos- Natsumi… Maldita sea, sé lo que te molesta. Es obvio- le aseguró, fastidiado- Pero ya te he dicho unas condenadas veces que lo que hizo el desgraciado ese no es tu culpa. Entiéndelo de una maldita vez- le exigió, pero se cabreó al ver que ella comenzaba a balancearse de un lado a otro, con los ojos cerrados y la boca formando una "x", ignorándolo…

"Kyu-chan, malo" pensaba ofendida Natsumi, sin cambiar de expresión ni detenerse "Q-Quiero pensar tranquila sobre esto y él me lo restriega en mi emocha carita… No sirve ni como terapéutico…" pero se percató de una silueta cerca de ella, por lo que se detuvo y abrió un ojo, para encontrarse con el Kyubi frente a ella, preparando su puño…

-¡NO ME IGNORES, MALDITA! ¡ESTOY USANDO MI VALIOSO TIEMPO PARA HABLAR CONTIGO…! ¡¿Y TU SIMPLEMENTE ME IGNORAS, ESTÚPIDA?! ¡MÍRAME A LA CARA CUANDO TE ESTOY HABLANDO!- resonó en toda la Residencia Uzumaki, junto con varios puñetazos…


-E-Este…- Hinata, después de haber dejado el plato principal de la cena en la mesa, miró al techo al igual que el resto de la familia, quienes estaban sentados, parpadeando en blanco- ¿E-Estará bien que dejemos a Kurama-san consolar a Natsumi-chan?- miró preocupada a Naruto, quien sonrió, incómodo.

-Y-Yo no sé cómo animar a Natsu-chan cuando se deprime… Es muy raro que se ponga aburrida-dattebasa- aseguró de inmediato Bolt, rascándose la mejilla.

-Yo sé que Kurama-chan es el mejor para confortar a alguien- sonrió Himawari, contenta- Él es muy sensible- aseguró, a lo que su hermano la quedó mirando.

-Bueno, como dijeron los niños…- sonrió Naruto, mientras Hinata se sentaba a su lado, aun algo preocupada- Tranquila, Hinata. Kurama sabe lo que hace-dattebayo-

-No como otros-dattebasa…- murmuró por lo bajo Bolt, a lo que su padre lo quedó mirando, ofendido y dolido.

-E-En todo caso, solo hay que guardar la cena a Natsumi-chan- sentenció Naruto, intentando animar a su esposa- Cuando le regrese el hambre, bajará a devorarse todo de la cocina-dattebayo- aseguró, sonriendo algo divertido por eso.

-Vamos, Naruto-kun…-Hinata no pudo evitar sonreír.

-¡Bien, familia!- sonrió el rubio mayor- ¡Hora de comer-dattebayo!-

-¡Gracias por la comida!- recitaron los demás, comenzando a comer.

Mientras probaban el estofado que Hinata había cocinado, Bolt no pudo evitar ver como su padre hablaba animadamente con Himawari, sonriendo y riendo…

¿Hacía cuánto que su padre no participaba en las cenas?

No es como si con Natsumi las cenas fueran tranquilas, ni que nunca se divirtieran con ella… pero, ahora mismo, cenando ahí con su padre… se sentía…

… Feliz…

Ojalá… todas las noches fueran así… Que todas las horas de la cena contaran con su presencia…

Pero, claro… su trabajo de Hokage le hacía preocuparse por otros… Por desconocidos… por estúpido papeleo… por inútiles reuniones…

El recordar como su padre había estado con Yoko en brazos al medio día… como el zorrito se acurrucó, tranquilo y seguro en la presencia del Uzumaki…

Sin poder evitarlo, apretó levemente los palitos con los que había estado sacando un poco de arroz…

¿Por qué… su padre le prestaba atención a otros… que no fuera él…? Que no fueran su familia…

Apretó levemente los dientes, hasta notar que la vez de su padre se dirigía a él.

-Bolt, ¿realmente preparaste tú la carne?- le preguntó Naruto, haciendo que parpadeara y no pudiera evitar sonrojarse levemente.

-S-Solo seguí las i-instrucciones de mamá-dattebasa- aseguró el joven, haciendo una mueca, sonrojado, hasta que su padre se rió levemente- ¡¿Q-Qué es tan gracioso?!-

-¡Está delicioso, Bolt!- le sonrió Naruto, dejándolo sorprendido- Al parecer, heredaste la buena cocina de tu madre-dattebayo. ¡Como era de esperarse de mi hijo!- sentenció, comiendo gustoso.

Ante sus palabras, Bolt se sonrojó, y sonrió avergonzado, haciendo sonreír a su madre.

-Por cierto, Bolt, ¿cómo te fue en la misión de hoy-dattebayo?- recordó Naruto, masticando-La terminaron, ¿verdad?-

-¡P-Por supuesto!- el joven se rascó la nariz, orgulloso de sí mismo- ¡Sin mis habilidades, no hubiéramos podido hacer nada-dattebasa!-

-Vamos, Bolt… ¿Qué te he dicho sobre el trabajo en equipo-dattebayo?- lo quedó mirando Naruto, dejándolo quieto, a lo que Hinata sonrió levemente.

-¡Pero, viejo…!- se molestó Bolt.

Himawari sonrió, contenta, y, comiendo un poco de arroz, se fijó que el sonido ametrallador de golpes se había detenido…


-A-Ay…- gemía Natsumi, tocando levemente los chillones en su cabeza, mientras Kurama, dándole la espalda, hacía una mueca, molesto, observando como sus cachorros seguían durmiendo a pesar del escándalo anterior, puesto que los tres tenían el sueño pesado- Bhuaaaa. Kyu-chan, ¿por qué eres tan malo? Un día de estos te pediré indemnización por maltrato intrayokainiana- le aseguró, con lagrimitas en los ojos.

-Así no se dice, tonta. Además, si hablamos de violencia, tú no te quedas atrás- bufó Kurama, extrañándola- ¡No pongas esa cara, maldición! ¡¿Quién es la idiota que tiene la manía de arrastrarme de las colas por todas las calles?! ¡Eso duele!- le recriminó, chocando nariz con ella.

-¡Es que eres muy lentote!-se defendió Natsumi, empujando al Biju con su nariz, haciendo puchero- ¡Más que caminar, te pones a gruñir y a tirar pulg…!- pero se calló al ver que el zorro de nueve colas la miró asesinamente-… Garrapatas- se corrigió…

-¡IDIOTA!- y volvió a resonar otro golpe en la Residencia Uzumaki, el cual hizo temblar un poco el techo, dejando en silencio por un momento a los cuatro Uzumaki en el piso de abajo…

-Au-Auchi…- Natsumi se toqueteó el nuevo chillón, llorando a mares- M-Matoncito- miró amurrada a su pareja, quien miró para otro lado, bufando fastidiado.

-Eso te lo ganas por andar diciendo tus tonterías. ¿En serio no puedes tomar nada en serio? Casi apenas lograste hablar del tema del traslado de más Yokai a Uzushiogakure. Más bien, creo que al final solo lo mencionaste- bufó Kurama, fastidiado.

-¡E-Estoy segura que Daim-chan lo tendrá en cuenta!- aseguró Natsumi, gateando hasta el Kyubi, decidida.

-Bha. Ese mocoso solo piensa en sí mismo, Natsumi. Te llevas bien con él porque es tan tonto y despreocupado que tú- le aseguró el Biju, haciendo que la Yokai inflara una mejilla, ofendida.

-T-Ten un pooquiiiiitooooo deeeee coooonfiaaaaanzaaaaaa- le pidió Natsumi, haciendo puchero.

-… Pues no- murmuró Kurama, mirando para otro lado, extrañando a su pareja-… Sabes que no puedo confiar en alguien relacionado al maldito de Ichiro…- gruñó por lo bajo.

Al escucharlo, Natsumi bajó la cabeza, bajando sus orejas, tomando la atención de Kurama.

-… ¿Por qué… siempre tienes que vivir con rencor?- le preguntó la pelirroja puntas negras.

-¿C-Cómo no tenerle rencor a ese desgraciado?- exigió indignado el zorro, haciendo que la joven mirara para otro lado, preocupada- Oye- la agarró de los hombros, a lo que ella lo miró, triste- Sé que no has olvidado lo que te hizo el maldito ese… Dañó tu imagen, y trato de aprovecharse de la situación…- le acarició la mejilla, haciendo cerrar los ojos a la Yokai- Nunca lo voy a perdonar-

-… Llegaste a tiempo… Antes de que me… cortara la cola- intentó sonrió Natsumi, haciéndolo fruncir el ceño, enojado al recordar aquello- A-Aunque… sigo aun sin entender la razón de que a los machos humanos les atraiga físicamente el estereotipos de mujeres con orejitas y colita- admitió, a lo que Kurama frunció el ceño.

-… Son una bola de pervertidos. Por eso creo que aún es pronto para pensar que un grupo de Yokai viva en una aldea o pueblo humano- le aseguró, preocupándola- Estás apresurando todo-

-Confía un poco en mi- le pidió Natsumi, a lo que el zorro entrecerró los ojos- Vamos, no pongas esa carita- le acarició ambas mejillas- Te ves más viejo así-

-Mph, lo dice la que tiene 102 años- bufó Kurama, haciéndola inflar las mejillas.

-¿Y tú? ¿Cuántos milenios tienes, antigüedad?- exigió saber ofendida Natsumi, cabreándolo.

-¿Quieres otro golpe?- le gruñó amenazadoramente el zorro de nueve colas, haciéndola tragar saliva- Tsch. Tonta- bufó, tirando de su mejilla- … Confío en ti- admitió, sorprendiendo un poco a su pareja-… Es en los demás humanos que no puedo confiar del todo… Bueno, más que nada de los machos- bufó, fastidiado, haciendo sonreír a la Yokai.

-Estoy segura que, si algo llegase a pasar… Tú estarás ahí para solucionarlo. Como aquella vez- sentenció Natsumi, fastidiándolo- Por eso te quiero tanto, Kyu-chan- le recordó, acercándose al Biju y dándole un suave beso, dejándolo quieto.

Fuyumi movió sus orejas, frunciendo levemente el ceño, indicando que su "Detector de Celos" se había activado inconscientemente, pero de todas formas siguió durmiendo, poniendo su patita trasera en la cara de Inari, quien tenía una burbuja en la nariz.

Natsumi puso su mano en el pecho del Biju, separándose lentamente.

-Oh, vamos, Kyu-chan. Siempre dices que es difícil darnos beshosh cuando estoy en forma humana, pero yo no tengo complicaciones~- aseguró Natsumi, poniendo su mano en su sonrojadita mejilla, moviendo contenta su cola- Incluso creo que me es más fácil porque en esta forma tengo manitas~-opinó, traviesa.

Pero se quedó quieta al sentir la mirada asesina del Biju encima de ella, comenzando a sudar y a llorar a mares…

Parece ser… que a Kyu-chan no le gustó el cambio de ambiente…

La mano del Biju se posó bruscamente en su cabeza, haciéndola sudar a mil, temblar y tragar saliva.

-¿S-Shi?- Natsumi lo miró mecánicamente, asustándose al ver que Kurama la miraba frunciendo el ceño-¡N-No te me arrugues! ¡S-Solo quería e-elogiaros…!- gimió en su defensa, hasta ser callada por el beso del Biju, tomándola desprevenida…

La habitación se quedó en silencio, solo pudiéndose escuchar la respiración profunda de los cachorros, especialmente los suaves ronquidos de Inari y Yoko, mientras Fuyumi bostezaba, moviendo levemente su pata trasera.

El Kyubi se separó de la sonrojada Yokai, quien lo miró parpadeando, sin saber que decir.

-…- Kurama frunció el ceño, para después bufar y mirar para otro lado.

-¡¿Q-Qué significa esa expresshon?!- exigió saber avergonzada Natsumi, con su cabello y cola erizadas.

-… Ya sabes lo que te espera si me intentas provocar de nuevo- murmuró Kurama, sin mirarla.

Esas simples palabras hicieron enrojecer a Natsumi, quien se acurrucó en el piso, tapándose el rostro, echando vapor de la cabeza, descolocando al Biju.

"¡¿C-c-c-c-c-c-c-c-c-có-cómo no s-se da c-cuenta q-que actúa t-tan romántico?!" pensó avergonzada Natsumi, abrazando sus piernas con su cola "¡KYU-CHAN, TONTO!"

-…- Kurama la quedó mirando- Me acabas de insultar mentalmente, ¿no?- gruñó levemente, sobresaltándola.

-…- Natsumi parpadeó, sudando levemente- ¿Miau?- sonrió levemente.

-¡ARG! ¡YA ME CANSÉ DE TIIIIIIIIIIIIIIIIIII!-volvió a resonar el rugido del Biju en toda la residencia…


-¿D-De nuevo…?- se preocupó Hinata, mientras lavaba la losa, y Naruto, a su lado, la secaba y guardaba.

-Kurama-chan está más sensible, ¿verdad?- sonrió Himawari, mirando como Bolt había estado jugando en su consola, sin notar como el rubio a veces miraba a su padre, queriendo invitarlo a ver su juego, pero sin atreverse…

Pero, la familia se sobresaltó al escuchar la puerta del segundo piso abrirse abruptamente, por lo que se atrevieron a asomarse. De golpe, Natsumi cayó justo encima de Bolt, haciendo que el joven y la Yokai cayeran al piso, sobándose adoloridos la cabeza.

-¡B-Bolt! ¡N-Natsumi-chan!- se preocupó Hinata, mientras Himawari parpadeaba, sorprendida.

-D-De-despejad la-la pista de a-aterrizaje…- gimió Natsumi, mareada.

-¡Muy tarde-dattebasa!- le reclamó Bolt, sentándose de inmediato, con un gran chillón en la cabeza.

-¿Q-Qué pasó…?- murmuró Naruto, por lo que levantó la mirada, para ver que Kurama estaba asomado del segundo piso, con una mueca, molesto- Oye, Kurama. Si sigues haciendo tanto escándalo, los cachorros se despertarán-dattebayo- le señaló, fastidiándolo.

-E-Ellos serrrrr dorrrrmiloooooooneeeeeessss c-como el malvaaaadoooo pa-padriiiinooooo- gimió mareada Natsumi.

-¡¿Padrino?!- le gruñó Kurama, haciendo reaccionar a la Yokai y que se aferrara a Hinata, quien sonrió apenada, sobándole su cabeza- ¡Oye, mujer! ¡Más te vale alimentar a esa idiota! ¡O le haré tragar todo el maldito refrigerador!- aseguró, haciendo tragar saliva a los dos rubios, consientes que el Biju podría cumplir semejante amenaza.

-¡Le dejamos comida a Natsu-chan!- le aseguró Himawari- ¡Así que el refrigerador está a salvo~!- se alegró, haciendo que Bolt y Naruto la quedaran mirando, algo aliviados.

-Tsch…- bufó Kurama, y miró serio a Naruto, quien se percató de eso- Tu oficina. Ahora- ordenó, caminando hacia aquella habitación.

-…Ah…- el rubio mayor suspiró, consciente de que era la hora de la verdad… Debía explicarle a Kurama lo que había pasado en aquella oscura tarde.

-Te van a dejar calvo, viejo-dattebasa- se burló por lo bajo Bolt, haciéndolo bajar la cabeza, temiendo eso mismo.

-Bolt, no digas eso- le pidió Hinata, aun acariciando a Natsumi, quien, aferrada a ella, lloraba en silencio- E-Estoy seguro que Kurama-san será comprensivo- aseguró, hasta que Naruto posó las manos en sus hombros, tomando su atención, preocupándose al ver aquel semblante serio en su marido.

-… Hinata, antes de subir… Quiero decirte que no me arrepiento de nada-dattebayo- aseguró serio Naruto, haciendo parpadear preocupada a Hinata, en cambio Bolt lo quedó mirando fastidiado, pero Himawari y Natsumi los miraban, curiosas- Todos estos años a tu lado han sido un sueño. Gracias a tu apoyo incondicional, he llegado a convertirme en Hokage. También formamos una familia… Hinata, muchas gracias por todo lo que me has dado-dattebayo- le sonrió tristemente.

-N-Naruto… kun…- murmuró Hinata, sonrojada, sin darse cuenta que se estaba dejando llevar por el ambiente.

Entonces, Naruto se inclinó para besarla, haciendo que Bolt se sonrojara de golpe, inmediatamente tapando los ojos de la curiosa Himawari, mientras Natsumi, sin soltar a la pelinegra, miraba curiosa y sonrojada lo que venía…

Hasta que una mano de chakra salió del segundo piso, agarrando a Naruto de la polera, arrastrándolo y haciendo que chocara de espalda contra el techo, acortándole la respiración y sobresaltando al resto de la familia.

-¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO, MALDITO?!- escucharon el gruñido del Kyubi, seguido de otro tirón de la extremidad de chakra, la cual se llevó al semi-consciente Hokage al segundo piso.

-E-Eso estuvo cerca…dattebasa…-admitió Bolt.

-Bhu. Yo quería ver un beshode Naru y Hina-chan- bufó Natsumi, tomando la atención de la mujer de ojos perlados- Ustedes son mi ship favorito~- le informó, sonriendo orgullosa y moviendo su colita.

-¿Eh…? ¡¿EH?!- Hinata se sonrojó de golpe, tapando su rostro, avergonzada, mientras Natsumi, sin soltarla, se reía, divertida.

-¿Qué pasó, Onii-chan?- preguntó Himawari, puesto que Bolt aún le tapaba la vista.

-Lo normal en esta casa de locos-dattebasa- bufó el rubio, algo fastidiado.


En la oficina…

-Y-Y así fue como Shikadai nos dijo donde vio a Yoko en casa de Matsuko-obasan -terminó de relatar Naruto, quien, sentado en el la silla frente a su escritorio, observaba sudando a mares a Kurama recostado en su sillón verde, con los ojos cerrados, pero un tic en la ceja que había estado empeorando durante todo el relato.

-… Yoko… ¿fue amenazado… por gatos?- murmuró Kurama, mirándolo asesinamente, haciéndolo tragar saliva.

-¡E-Eso fue lo que dijo Matsuko-obasan! ¡P-Pero tal vez Buru y Pakkun exageran-dattebayo!- aseguró el rubio, sudando a mares.

-¡Maldito idiota!- Kurama se subió de un salto al escritorio, zarandeando al humano, enojado- ¡Mi cachorro debió haber pasado un muy mal rato en esas calles él solo! ¡¿Crees que te puedo perdonar esto de forma sencilla?! ¡PUES NO!-lo zarandeó con más fuerza- ¡Estas son las cosas que no se pueden perdonar fácilmente, estúpido! ¡¿No sientes ni una pizca de arrepentimiento por tu estupidez?! ¡Si mi cachorro termina actuando diferente por esto, te juro que…!-

-¡R-Realmente lo lamento, Kurama!- aseguró Naruto, a lo que el Biju dejó de zarandearlo- ¡Nunca hubiera querido que Yoko, u otro de tus cachorros, pasara por esa experiencia-dattebayo! ¡Fue mi culpa…! P-Perdóname, Kurama…- se disculpó sinceramente, preocupado- R-Realmente lo siento… Depositaste tu confianza en mí… y te fallé de manera estúpida… Lo siento- agachó la cabeza, haciendo que el zorro frunciera el ceño- S-Si Yoko cambia en algo… Me atenderé a las consecuencias-dattebayo-

-…- Kurama frunció el ceño, entre enojado, y arrepentido por sus palabras, por lo que soltó a su amigo, tomando su atención-… Maldita sea… Me acordé…- bufó, bajándose de la mesa.

-¿Q-Qué cosa?- murmuró Naruto, extrañado por el repentino cambio de actitud del zorro, quien se volvió a recostar en el sillón.

-… Que yo también te fallé- recordó, extrañándolo- La primera vez que cuidé a tus mocosos… por mi culpa pasaron un mal rato con aquellos malditos renegados-

-E-Espera, Kurama. Eso es diferente- le aseguró Naruto, levantándose y acercándose al sillón- No fue tu culpa que esos renegados te tuvieran…-

-¿Rencor?- bufó el zorro, mirando para otro lado- Al igual que esa anciana que conoció Yoko- frunció el ceño, molesto.

-Kurama…- se preocupó Naruto, a lo que se sentó al lado del nueve colas, quien bufó- ¿Por qué eres tan rencoroso…?- le preguntó, fastidiándolo al hacerle recordar que Natsumi le hizo la misma consulta-¿… contigo mismo?-

Eso tomó desprevenido al Biju, quien miró al rubio, quien le sonrió tristemente.

-No importa las veces que hable contigo… No importa las veces que te lo recuerde… Sigues echándote la culpa-dattebayo- le recordó Naruto, juntando las manos- No es sano, Kurama-

-No necesito que un mocoso me dé sermones- gruñó por lo bajo Kurama, haciendo suspirar al rubio al ver nuevamente su orgullo.

-Al menos deja de hacerlo por tus hijos- le pidió Naruto, dejándolo quieto- ¿Qué crees que pensarían si te escucharan hablar así? ¿No crees que sufrirían-dattebayo?-

-… No los metas en esto- le gruñó Kurama, mirándolo de reojo.

-Tú lo hiciste. Temes que Yoko sufra a causa de Matsuko-obasan, ¿verdad?- le preguntó, haciendo que hiciera una mueca, enojado- Temes que lo culpen, solo por tener tu apariencia, por ser tu hijo... ¡Pero viste que a Matsuko-obasan eso no le importó! ¡Ella te perdonó!-

-¡Pues es una estúpida!- gruñó Kurama, bajándose del sillón- ¡Al igual que tú! ¡Todos ustedes son unos…!- pero se calló porque el puño de Naruto aterrizó fuertemente en su cabeza.

-¡¿Por qué de repente sueltas tanta tontería junta-dattebayo?!- le gruñó exasperado el Uzumaki, haciéndolo parpadear, adolorido- ¡A todos nos dolió lo que pasó aquella vez…! ¡Pero deja de una vez de mirar al pasado, sarnoso!- le ordenó, dejándolo quieto- Ambos somos padres… ¿no crees que deberíamos dejar de ver los errores que cometimos en el pasado, para crearles un futuro a nuestros hijos-dattebayo?- le preguntó, serio.

-…-Kurama miró para otra parte, sobándose la cabeza con una mano- Es solo…- murmuró, tomando la atención de su amigo-… Es solo que… últimamente temo que los cachorros… paguen por mis errores… Que sufran una especie de Karma o algo así- admitió, preocupando al rubio- Naruto, después de todo… Creo que me he vuelto más desconfiado a los humanos, porque ahora temo que le hagan algo a ese trío… A mis hijos… Por eso preferí que tú los cuidaras… pero, ahora que lo pienso, la mujer del Nara pudo cuidar a los cachorros, y esa anciana también- suspiró, rascándose la cabeza.

-Hay otras personas de confianza, ¿verdad?- le sonrió Naruto, haciendo que hiciese una mueca- ¡Eres tan orgulloso-dattebayo!- sentenció algo divertido, hasta recibir un puñetazo en pleno estomago por parte del Biju.

-¡Ca-Cállate! ¡¿Crees que el cambio de tema ha hecho que me olvide de tu maldita negligencia?!- le gruñó Kurama, observando como el rubio se retorcía de dolor en el piso, gimiendo adolorido- ¡Debería dejarte más calvo de lo que estás, estúpido mocoso!- aseguró, haciéndolo sudar a mares.

-¡N-No, Kurama-sama!- suplicó Naruto, retrocediendo al ver que el Biju había extendido sus garras- ¡E-Espera! ¡N-No lo hagaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!- intentó gatear hasta la puerta, pero el zorro aterrizó fuertemente en su espalda, agarrando su nuca- ¡MI PELO NO-DATTEBAYO!-

-¡Veamos si con este corte le llega más aire a tus neuronas!- gruñó Kurama, tirando más del cabello del rubio, preparando su otra mano para hacer el fatídico corte, hasta percatarse de cierto detalle, quedando pensativo, haciendo que el asustado Hokage dejara de gimotear.

-¿K-Kurama-sama?-lo miró asustado Naruto.

-… Ahora que lo pienso- murmuró Kurama, dando leves tirones al cabello de su amigo, haciéndolo gimotear- ¿Por qué no usaste el modo sennin para buscar a Yoko?- se percató, haciéndolo parpadear- Estúpido, te habrías ahorrado muchos problemas si lo hubieras hecho- le señaló fastidiado, tironeando más su cabello.

-¿N-No r-recuerdas q-que lo u-usé u-una vez-dattebayooooooo?- gimió Naruto, aguantando los tirones.

-Es verdad… ¡Pero ni aun así pudiste encontrarlo!- le gruñó, haciendo chocar su cabeza contra el piso de madera, dejándolo adolorido.

-¡D-Deja de maltratarme-dattebayo! ¡Te estás aprovechando!- gimió Naruto.

-¡¿Qué me estoy aprovechando?!- le gruñó Kurama, tirándole una oreja- ¡Idiota! ¡Estoy intentando no ser tan rudo contigo!-

-¡SE NOTA-DATTEBAYO!-

-¡¿ACASO QUIERES QUE CUMPLA MI AMENAZA Y TE CASTRE?!- lo amenazó Kurama, mostrándole sus garras, haciendo que se pusiera azul y comenzara a sudar a mares.

-...E-Entendido…- gimió Naruto, llorando desconsoladamente, temblando bastante.

-Tsch. Que idiota- Kurama se cruzó de brazos, ignorando que aún seguía sentado en la espalda del rubio, quien movía sus dedos, nervioso de su destino- Solo…- murmuró, tomando su atención-… S-Solo prométeme que no volverás a descuidarlos…- le exigió, sin mirarlo, pero algo sonrojado, haciéndolo parpadear- A-Al fin y al cabo, l-los cachorros quiere mucho a su estúpido Ramen-oniichan- bufó, fastidioso.

-… Oh- se percató Naruto, sin poder evitar sonreír- ¿Estás celoso de eso?-le preguntó, dejándolo quieto, con sus colas erizadas- Ya veo, ya veo. Como tú atraías la atención de mis hijos cuando eran pequeños, temes que yo haga lo mismo con tus cachorritos, ¿verdad-dattebayo?- le señaló, haciéndolo sudar a mares- Que trasparente…-sonrió, hasta que la mirada asesina del Kyubi se posó en él, mientras extendía tenebrosamente sus garras-¡PROMETO NO VOLVER A DESCUIDARLOS-DATTEBAYO!-lloró a mares.

-T-Tsch- bufó Kurama, fastidiado, mirando para otra parte, agachando las orejas, sin querer admitir que parte de él realmente no quería que sus hijos le comenzaran a prestar atención al rubio tonto debajo de él…

… ¿T-Tenía algo de malo no querer que otros los atrajeran?

-C-Como sea- bufó el zorro, bajando de la espalda de Naruto, quien suspiró aliviado al ver que su integridad estaba a salvo- Por esta vez, te perdono. Pero si vuelve a pasarle algo a uno de mis cachorros por tu culpa, no me importa si tu mujer me odia, pero te voy a castrar-

-¡¿QUÉ INTENTAS INSINUAR, ZORRO PERVERTIDO-DATTEBAYO?!- le recriminó Naruto, avergonzado, chocando nariz con el Biju.

-¡ARG! ¡CÁLLATE! ¡Y ALEJA TU MALDITA CARA DE MI!- Kurama lo empujó de la cara, fastidiado.

-E-Entendido-dattebayo- suspiró Naruto, sentándose, sobándose la cara.

-Co-Como sea. ¿Me contaste todo lo que pasó hoy?- le preguntó Kurama, haciendo que el rubio lo mirara, y asintiera, aunque con un semblante serio-… ¿Seguro?-

-Sí- murmuró el Jinchūriki, hasta notar que el zorro arqueó una ceja, serio-… Bueno, en-en realidad tengo que hacerte una pregunta-dattebayo- admitió.

-… ¿Es seria?-preguntó de inmediato Kurama, quien, si bien sabía que su mocoso ya era adulto y todo eso, podía aun llegar a ser un idiota…

Ese día lo había comprobado.

-… Delicada- confesó Naruto, levantándose, haciendo que el Biju frunciera el ceño.

-… Habla- sentenció el zorro, a lo que el adulto asintió, y se sentó en el sofá, mientras él se cruzaba de brazos y piernas, mirándolo seriamente.

-… Bien, Kurama… La verdad, usé solo una vez el modo Sennin para encontrar a Yoko, porque temía que te dieras cuenta de que lo ocupaba-dattebayo- le recordó Naruto, haciéndolo bufar, fastidiado- Pero no solo por eso- admitió, extrañándolo- Cuando lo utilicé, sentí el chakra de Yoko, perfectamente… pero…- frunció el ceño, y miró al Kyubi, quien tenía un semblante serio- Lo que sentí… Kurama. Sé que sería normal que familiares tengan un mismo tipo de chakra, aunque no del todo similar-dattebayo. Pero con Yoko es diferente- juntó sus manos, serio- Él no tiene un chakra parecido al tuyo… Él tiene tu chakra- le informó- Y no en menor cantidad, o una porción separada como yo, sino que toda su chakra, toda su esencia… es tuya-

Sus palabras hicieron fruncir el ceño a Kurama, quien entrecerró los ojos, serio, sin decir nada.

-Kurama- lo llamó Naruto, pero él se mantuvo en silencio- Entiendes lo que quiero decir, ¿verdad?-

-…- el zorro cerró los ojos.

-… ¿Ya lo suponías?- le preguntó el rubio, aun sin tener respuestas-… Yoko no es tu hijo-

El Kyubi apretó levemente su puño.

-… Él… Yoko en realidad solo es un ser… creado de tu chakra- confesó Naruto, triste-… Es una porción de tu chakra que se separó de ti-dattebayo-

"-¿Es el menor de tres hermanos? Que ternura- sonrió Matsuko, terminando de acariciar al pequeño- No me extraña que sea tan sensible. Lloró cuando le conté, en parte, lo que le pasó a mis ojos- admitió.

Eso sorprendió un poco al Uzumaki."

-Matsuko-obasan me dijo que Yoko lloró cuando le dijo que era ciega, y al parecer le contó, sin muchos detalles, cómo quedó así- continuó Naruto, preocupado-… Lloró… Lloró porque parte de él se arrepiente de corazón haber hecho algo así, a pesar de saber que había sido controlado-dattebayo… Sintió tus memorias…-

-Para ahí, mocoso- le pidió Kurama, a lo que el rubio lo miró, para percatarse que el zorro lo miraba tristemente, pero serio- … Lo sospechaba- admitió, suspirando un poco- Cuando Natsumi dio a luz, y vi a los tres cachorros, me di cuenta de inmediato que Yoko era diferente… No debió haber nacido siquiera con mi forma física, pero su pelaje lo delató… De un color café oscuro, el mismo color que tenía mi parte Yin… Creo que él es mi parte Yin separada de nuevo, solo que con un comienzo diferente-

-Pero… ¿cómo?- murmuró Naruto, preocupado.

-Mi chakra es inestable, Naruto, más inestable que el de cualquier otro Biju- le recordó Kurama, tomando su atención- Es tan inestable, que es fácil que sea, bueno, fragmentada- miró su mano- Pasó con Asura, pasó con los malditos Kinkaku y Ginkaku, después cuando tu padre se separó en dos… Después cuando tus mocosos heredaron parte de mi chakra y por culpa de eso ese maldito Ryusei…- apretó su puño-… Y-Y ahora… Ahora puedo confirmar que ni Inari ni Fuyumi heredaron algo de mi chakra- admitió, haciendo fruncir el ceño a Naruto- Tal vez Yoko se formó del chakra que Inari y Fuyumi debieron poseer cuando crecían en el vientre de Natsumi, pero, como ella es una Yokai, los cuerpos de ambos cachorros rechazaron el chakra…-

-… Formando este un tercer cachorro-dattebayo- terminó Naruto, a lo que Kurama cerró los ojos, haciendo una mueca.

-Pero no me interesa en absoluto que sea como una copia mía- comenzó a gruñir el zorro- Que sea un "yo" o algo así…- apretó sus puños- ¡Yoko es mi hijo!- miró seguro a Naruto- ¡Natsumi lo dio a luz junto a Inari y Fuyumi! ¡Es nuestro cachorro! ¡Mi cachorro! ¡Así que me importa una…!- pero se quedó en blanco al ver que el rubio se reía por lo bajo.

-¡L-Lo sé! ¡Lo sé!- sonrió Naruto- Yoko es tu hijo, ¿verdad-dattebayo?-

-…- Kurama se sonrojó y miró para otro lado-M-Maldito, hace un momento decías que no lo era- murmuró, enojado.

-Jejeje. Bueno, técnicamente…- intentó explicarle el rubio, cabreándolo de inmediato, sobresaltándolo- P-Pero, aun hay algo que no entiendo- admitió, extrañándolo- Si es, por así decirlo, tú… ¿por qué es tan pequeño? Además, él necesita comer y dormir, además del baño- recordó, sonriendo incomodo al regresar a su mente el percance que había tenido el cachorro café.

-S-Supongo que eso es porque nació naturalmente- pensó Kurama- Tuvo un origen diferente al mío… Más que una masa de chakra… Es un ser vivo- ese pensamiento le hizo sonreír levemente.

-Je- Naruto sonrió- ¿Y Kano?-

-¿Ah? ¿El pulpo del Hachibi?- bufó Kurama, haciéndolo sonreír con una gota en la cabeza- Te los clasificaré así: Inari y Fuyumi son Yokai, Kano es un Yokai, pero creo que tiene un poco de chakra BIju, Yoko lo contrario- sentenció, haciendo que el rubio chocara su palma con su puño, entendiendo- Tsch-

-Aun así, ¿por qué siempre te pones así cuando hablamos de Kano-dattebayo?- le señaló Naruto, haciéndolo bufar- ¿Acaso te molesta que sea más tierno que tus tres cachorros juntos?-comprendió, haciendo que el pelaje del Kyubi se erizara, para mirarlo asesinamente, dejándolo en blanco…

-¡ARG! ¡YA ME HARTÉ DE ESTE TEMA! ¡SERÁ MEJOR QUE ME JURES QUE NUNCA VOLVERÁS A HACER NEGLIGENTE CON MIS CACHORROS!- explotó Kurama, resonando su rugido en toda la residencia.

-¡PERO SI YA TE LO PROMETÍ-DATTEBAYO!- resonó la voz de Naruto, junto con el sonido de muebles cayendo al piso.

-¡UNA COSA ES PROMETER Y OTRA JURAR, IMBÉCIL!-

-¡¿Y DESDE CUÁNDO TE IMPORTAN LOS DETALLES-DATTEBAYO?!-

-¡AHORA SI LA HICISTE, MOCOSO DE…!-

Naruto, huyendo del Kyubi, abrió la puerta de la oficina, para hacer que Bolt cayera de boca al piso, mientras Himawari, agachada, parpadeó.

Jinchūriki y Biju se quedaron quietos de golpe, mirando a los dos hermanos.

-D-Duele-dattebasa…- gimió Bolt, sentándose, sobándose el mentón, hasta sobresaltarse al ver que su padre y Kurama los estaban mirando seriamente…

-…- Himawari parpadeó, sonrió, y comenzó a irse gateando, hasta que la mano de chakra de Kurama la agarró del poleron y la entró a la oficina al igual que a Bolt.

-¡Niños!- los miró molesto Naruto, mientras las manos de chakra de Kurama tiraba al sillón a ambos hermanos (extrañamente, a Himawari la sentó y a Bolt lo lanzó)

-¿Q-Qué cosa?- murmuró Bolt, acomodándose para no estar boca abajo, mientras Himawari sonreía, apenada.

-¡NADA DE QUÉ COSA! ¡¿HASTA CUÁNTO ESCUCHARON?!- les gruñó Kurama, sobresaltando al rubio.

-Empezamos a escuchar cuando Kurama-chan le gritó a papi y comenzó a perseguirlo- informó Himawari, sonriendo.

-O-O sea, desde hace poco…- murmuró Naruto, aliviado de que no hubieran escuchado nada sobre Yoko.

Kurama bufó, también aliviado pero igual molesto.

-C-Claro- bufó Bolt- Solo subimos porque Natsu-chan quería que Kurama vigilara a los cachorros mientras ella está comiendo-dattebasa- explicó, poniendo las manos en la nuca.

-Esa tonta- murmuró Kurama, comenzando a irse de la oficina, hasta asomarse, mirando molesto a los dos niños, extrañándolos- No vuelvan a escuchar conversaciones ajenas- les ordenó.

-Pero si tú nos enseñaste-dattebasa- le dijeron los dos hermanos, uno fastidiado y la otra sonriendo.

-¡G-Gh!- Kurama hizo una mueca, y, fastidiado por la risa de Naruto, se fue, cerrando de un portazo la oficina con una de sus colas.

-Ahora, niños. ¿Realmente no escucharon nada-dattebayo?- los interrogó Naruto.

-Además de tus alaridos de dolor, ¿qué más íbamos a escuchar-dattebasa?- lo quedó mirando fastidiado Bolt, mientras Himawari asentía, a lo que el adulto suspiró- ¿Y cómo sobreviviste a la ira de Kurama, viejo?-

-S-Supongo que se apiadó por ser viejos amigos-dattebayo- confesó el padre, rascándose la cabeza, aun recordando que casi lo dejan calvo.

-¿De qué hablaban?- le preguntó curiosa Himawari, a lo que Naruto le acarició la cabeza.

-Cosas de viejos-dattebayo- sonrió el rubio, haciéndola sonreír.

-¡Iré a ver a Natsu-chan~!- avisó la pelinegra, bajándose de un salto del sillón y saliendo de la oficina, dejando la puerta abierta.

-B-Bueno, yo me voy a dormir-dattebasa- Bolt se levantó bostezando, e iba a irse si su padre no lo detiene del hombro.

-Bolt, ¿seguro que no escuchaste nada?- le preguntó Naruto, haciendo que hiciera una mueca.

-¡Y-Ya dije que no!- negó el joven, algo molesto- ¿P-Por qué tanta insistencia?- lo miró, pero su padre le acarició la cabeza, sonrojándolo.

-No, por nada-dattebayo- aseguró Naruto, satisfecho, saliendo de la oficina y bajando al primer piso.

-…- Bolt se quedó un rato en la oficina, pensativo.

En silencio, se fue del lugar y entró a su habitación, tirándose a la cama sin mucho ánimo…

Mintió…

Nunca antes le había mentido así a su padre… y al parecer no era una emoción negativa, ya que Kurama no lo sintió…

Era sentimiento de culpa…

Sí, sí había escuchado la conversación antes de que llegara Himawari… Bueno, en parte…

"-¿Ah? ¿El pulpo del Hachibi?- escuchó a Kurama, mientras Himawari aun subía por las escaleras, contenta- Te los clasificaré así: Inari y Fuyumi son Yokai, Kano es un Yokai, pero creo que tiene un poco de chakra BIju, Yoko lo contrario- eso hizo fruncir el ceño al joven, sin comprender- Tsch-"

"Yoko… ¿no es un Yokai?" pensó extrañado el rubio, acomodando el mentón en la almohada "Todo lo contrario… ¿Yoko un Biju, con chakra Yokai…?"

-…- el joven se quedó pensando-¡NO LO ENTIENDO-DATTEBASA!-se rascó la cabeza, haciendo una pataleta, sin comprender nada de eso- ¡A-Además…!- se sentó de una, ofendido- ¡¿P-Por qué el viejo quiere mantener eso en secreto-dattebasa?!- se preguntó- Mph…- infló una mejilla, amurrado- Lo sabía… Yoko es su favorito…- se tiró a la cama, con un aura deprimente-… Viejo tonto-

"…" Bolt abrió un ojo, amurrado, recordando como su padre se veía aliviado de que, supuestamente, él no había escuchado el tema central de la conversación…

A su mente llegaron las imágenes de su padre con el zorrito café que le habían estado molestado todo el día…

-…- Bolt hizo una mueca-… Tu hijo soy yo, viejo tonto- murmuró, amurrado…


En su habitación, Kurama cerró las ventanas del balcón, poniendo el pestillo y cerrando las cortinas, dejando un poco más a oscuras el lugar.

Pero, se quedó ahí, quieto, con sus manos sujetando las telas, comenzando a temblar un poco…

Yoko era su hijo… Era su hijo… Nada ni nadie le iba a contradecir eso… Lo conoce desde sus primeros segundos de vida, fue el primero en ver sus ojitos rojos cuando los abrió para conocer el mundo, le enseñó a caminar y a correr…

Lo ha visto crecer… Al igual que Inari y Fuyumi…

Apretó más las cortinas…

Era su hijo… Tenía tres hijos…

"No puedo verlo como una copia mía… Una copia nacida simplemente de chakra desechado… Yoko es uno de mis cachorros…" hizo una mueca "Es mi hijo, no una parte extraída de mi… Sus manos están limpias a diferencia de mí. En él no recae ningún pecado, él es mi…"

Pero se sobresaltó cuando Inari estornudó, erizando su pelaje, por lo que se volteó torpemente, para ver a los tres cachorros dormir juntitos, acurrucados bajo la tela blanca.

El zorrito rojo movió un poco su nariz negra, rascándosela inconscientemente con su patita delantera, para después volver a estornudar, haciendo una mueca con los labios. El pequeño comenzó a moverse para acomodarse, terminando arrastrándose fuera del futón verde, con la carita pegada al piso de madera.

-Este…- bufó Kurama, acercándose a su cachorro y agarrándolo con el hocico, sin lastimarlo.

Inari bostezó, moviendo sus patitas, tomando la atención de su padre, quien suspiró, y lo regresó al futón, acomodándolo con la mano.

-Idiota como la madre- sentenció Kurama, cubriendo a su primogénito con la frazada, sin poder evitar sonreír al ver que el zorrito rojo sonreía en sueños- Ah… ¿Qué estoy haciendo?-suspiró, acariciando con sus dedos el rostro de Inari- ¿Por qué siquiera dudo?- miró a Fuyumi y a Yoko, quienes dormían acurrucados-… Ustedes son lo que nunca esperé, pero siempre soñé- admitió, acariciando a la zorrita roja, y después al más pequeño de los tres, quien, instintivamente, tomó con sus patitas el dedo del Kyubi, quien se sorprendió un poco, pero después sonrió levemente.

El agarre de Yoko no era fuerte, pero, aun así, para Kurama, era como si se aferrara a él deseando que lo protegiera…

-… Te daré una mejor vida que la que tuve… A los tres- aseguró Kurama, serio-Arg, rayos… Eso ya se los había prometido- recordó fastidiado, puesto que eso fue lo primero que se le había pasado a la mente después de volver con Natsumi en su tiempo de embarazo, admitiendo que lo que esperaba su pareja eran sus hijos…

El recordar aquella época en la que había abandonado a Natsumi hizo ensombrecer su mirada…

Nunca se lo iba a perdonar…

Fuyumi bostezó, estirando sus cuatro patitas, tomando la atención de su padre, quien sonrió con tristeza.

-… Haré lo imposible para que estén a salvo- prometió, lamiendo la cabeza de Inari, quien seguía sonriendo en sueños-Es lo menos que puedo hacer…-lamió a Fuyumi, quien bostezó, acurrucándose más-… por mis hijos- lamió a Yoko, el cual se acurrucó, sin despertar.

Les hizo cariño con su nariz, después estiró las patas y las colas, sintiendo que el cansancio comenzaba a pesarle, y se recostó alrededor del futón, quedando inmediatamente dormido, sin siquiera quitarse la banda de Konoha de la frente…

Entonces, la orejita de Yoko se movió con un tierno sonido, a lo que el zorrito abrió sus ojitos rojos, sentándose y dando un gran bostezo, sintiendo que había dormido muuuuuucho.

El pequeño miró a su alrededor, confundido de despertar en su hogar y no con la humana de cabellos blancos y ojos bonitos. Bostezó y chasqueó la lengua, con un poco de flojera. Miró a sus hermanos dormir, y se percató en zorro que dormía alrededor de la camita.

¿Era mami? No podía distinguirlo bien, porque estaba oscurito…

Ladeó la cabeza, aun con flojera. Su estómago sonó levemente, indicando que debía comer un poco después de haber dormido tanto.

Sus ojos se posaron en quien dormía a su lado… Era hora de tomar la leche de mamá.

Yoko sonrió, y, torpemente, se bajó del futón, aterrizando con un tierno sonido. Se sacudió el pelaje, y caminó hacia el estómago de quien dormía. Se quedó mirando la silueta, sin poder notar bien si era "Ma" o "Pa"… pero tenía hambre y solo había una forma de averiguarlo.

El pequeño cachorro abrió su pequeño hocico, sin saber que sus dientes sin filo brillaron tenebrosamente, y, sin más, mordió el estómago frente a él…

Kurama abrió los ojos de golpe…


-¡¿EH?!- se quedó atónita y sonrojada Hinata.

La mujer se quedó totalmente atónita al escuchar la conversación entre su marido y Natsumi, quienes estaban sentados en la mesa, la última terminando de cenar, mientras Himawari estaba lavándose los dientes en el baño de ese mismo piso.

-¿Qué sucede, Hinata?- la miró extrañado Naruto, mientras la Yokai analizaba seriamente lo que le había dicho el rubio.

-¡N-Naruto-kun! ¡¿C-Cómo se t-t-t-t-e o-ocurre pedirle algo así a Natsumi-chan?!- exigió saber la mujer, sumamente apenada y avergonzada.

-No es para tanto-dattebayo. ¿O no te gusta la idea?- le sonrió su marido, haciendo que su esposa se sonrojara más, tapándose el rostro y agachándose, avergonzada de no poder negarlo- Jejeje. Lo sabía- sonrió Naruto- Mientras Kurama no se entere, todo irá bien-dattebayo-

-Mm…- meditó Natsumi- Uzumaki Naruto- lo llamó, extrañándolo, y tomando la atención de Hinata- Debo confesarlo, tu idea es demasiado… ¡GENIAAAAAAAAL~!-aseguró, entusiasmada, dejando en blanco a la mujer de ojos perlados- ¡Oki~! ¡Voy a colaborar contigo~!-sentenció, levantando el pulgar.

-¡Bien!- se alegró Naruto.

-N-Naruto-kun…- se avergonzó Hinata.

-Vamos, Hinata. Sé que te gusta la idea-dattebayo~- le aseguró, apapachándola, dejándola más avergonzada.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG!-

El rugido de dolor de Kurama dejó quieto al matrimonio, que Natsumi casi se atragantara con la carne, que Himawari tosiera la pasta de dientes, y que Bolt saltara de su cama, tropezando con las sabanas y cayendo de cara al piso.

-¿E-Eso… fue…?- murmuró Hinata, aun algo sonrojada y en los brazos de su marido.

-¡Kurama!- se asustaron Naruto y Natsumi.

El rubio no perdió tiempo y salió al pasillo, mientras la confundida Himawari se asomaba del baño. Naruto saltó y aterrizó en el pasillo, al mismo tiempo que Bolt salía de su habitación, sobándose la cara.

-¡¿Q-Qué pasó?!- preguntó el joven, mientras su padre se incorporaba, y el resto de la familia subía por las escaleras.

-No lo sé- aseguró Naruto- ¡Kurama! ¡¿Qué pasa…?!-abrió la puerta de la habitación, y prendió la luz de esta, mientras el resto se asomaba detrás de él-

Lo que vieron los dejó en blanco…

-¡DUELE! ¡DUELE! ¡DUELE! ¡DUELE! ¡Y-YOKO, SU-SUÉLTAME! ¡SUÉLTAME!-exigía Kurama, tirado boca arriba, agarrando a su cachorro, y tratando que soltara parte de su estómago, el cual mordía y tironeaba- ¡QUE PARES!- le exigió, adolorido.

-… ¿Ah?- parpadeó Bolt, sin creer lo que veía.

-¡Y-Yoko, despertaste~!- se alegró Natsumi, tomando la atención de su cachorro.

-¡DEJA DE IGNORAR EL TEMA PRINCIPAL Y QUITAMELO DE ENCIMA!- rugió Kurama.

-¡MA!- se alegró Yoko, dejando de morder a su padre, por lo que se acercó contento a la Yokai, quien lo tomó en brazos- ¡Ma~!- le comenzó a lamer la mejilla, moviendo su colita esponjosa.

-K-Kurama-san, ¿está bien?- le preguntó Hinata, ayudándolo a sentarse, mientras el zorro se sobaba muy adolorido el estómago.

-D-duele… Ese crío t-tiene un agarre demasiado fuerte-gimió Kurama, mirando como Yoko ahora le lamía la mano a Himawari, quien acababa de acariciarlo.

-E-Este… ¿Kurama-sama?- lo llamó Naruto, tomando su atención, quedándose en blanco al ver que el rubio mayor y el rubio menor tenían las mejillas infladas, a punto de reírse- ¿P-Por qué Yo-Yoko-kun te ha mordido-dattebayo?- pidió saber, intentando aguantar la risa, cabreándolo.

-¡SERÁN UNOS…!-les gruñó el Kyubi, sobresaltándolos.

-¡Leshe!- ladró Yoko, haciendo parpadear a los presentes- ¡Leshe~!- sonrió, moviendo la cola.

-¿E-EH?- lo miró Natsumi, atónita- Y-Yoko, ¿a-acaso t-trataste de-de tomar leshe de tu papi?-parpadeó, sonriendo.

-… Shi- sonrió Yoko.

Kurama se quedó en blanco, con un tic en la ceja, mientras Hinata se tapaba la boca.

-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-Naruto y Bolt no pudieron evitarlo. Estallaron en risas.

-¡NO SE BURLEN!- les gruñó Kurama, totalmente avergonzado.

-¡K-Kurama! ¡N-No sabía que ahora amamantas-dattebasa~!-le comentó Bolt, sin parar de reír, avergonzando más al Biju.

-¡N-Natsumi-chan! ¡T-Tienes que darle lecciones a Kurama-dattebayo!- le aconsejó entre risas Naruto, abrazándose el estomago.

-Oki~ Así nos repartimos el trabajo, porque dar leche a tres cachorritos cansa a veces- sentenció Natsumi, haciendo parpadear a Himawari.

-¡IDIOTA! ¡YO NI SIQUIERA PUEDO DARLE LECHE! ¡MÁS BIEN, NI SIQUIERA SOY HEMBRA! ¡SOY MACHO!-le gruñó enfurecido Kurama- ¡Y ni se te ocurra reírte, mujer!- le gruñó a Hinata, quien se tapaba la boca con ambas manos, temblando un poco- ¡UNA RISA Y DEJO CALVO A TU MARIDO!- le amenazó.

-¡¿Por qué a mí?!- lo miró dolido y sorprendido Naruto.

-¡¿Por qué es tu culpa?!- le gruñó Kurama.

-¡¿Cómo va a ser mi culpa-dattebayo?!- exigió saber el rubio chocando cabeza con el zorro.

-… Machista- sentenció Natsumi, cabreando a su pareja.

Himawari parpadeó, aun sin entender el chiste, hasta notar que Inari y Fuyumi se comenzaban a estirar, despertando.

-¡Ina-chan! ¡Fuyu-chan!- se agachó frente al futón, haciendo que los desorientados cachorros la miraran, con sueño- Buenas noches~- sonrió la pelinegra.

-Mira, mira, Kurama-chan. Has despertado a tus hijitos. Sí que eres un gran ejemplo de padre-dattebasa~- se burló Bolt, cabreándolo más.

-¡PA~!- Fuyumi se abalanzó a su padre por detrás, colgándose a su espalda, haciéndolo parpadear- Pa~- acurrucó su mejilla en el pelaje de su papi, moviendo contenta su cola.

-…Mm- Kurama frunció el ceño, haciendo una mueca, mirando para otro lado, avergonzado de la ternura de su hija.

-Hija de papi~- murmuró por lo bajo Natsumi, cabreándolo.

-¡Cállate!-

Inari se acercó ladrando a Bolt, quien no pudo evitar sonreír y tomar en brazos al cachorro.

-Eres todo un desastre-dattebasa- sentenció el rubio, teniendo en alto al cachorro, quien se rascó la oreja.

-Por un momento pensé que había pasado algo grave- admitió Hinata, levantándose, con una mano en el pecho, tomando la atención de su marido- Nunca antes había escuchado gritar así a Kurama-san- confesó, avergonzando y cabreando al Biju.

-Que te muerda un cachorro por leche y ahí me avisas- gruñó Kurama, mientras Fuyumi escalaba hasta su hombro, acurrucando su mejilla con la de su papi, lo que hacía sonreír a Himawari.

-Kurama, si Hinata amamantó a Bolt y a Himawari-dattebayo- le recordó Naruto, haciéndolo bufar.

-Y se ve que aún tiene reservas~- comentó divertida Natsumi, haciendo sonrojar a la mujer y que se abrazara, extrañando a sus hijos- Si viniese un tercero, no tendría problemas de alimenteishon~- aseguró.

-¡N-Natsumi-chan!- se avergonzó Hinata.

-Un tercero~- murmuró soñador Naruto, hasta que la mirada de su mujer lo calló de inmediato- L-Lo siento, Hinata-sama- se disculpó apesadumbrado.

-Arg, esto es estúpido- murmuró Kurama, avergonzado y fastidiado de lo que pasaba, acariciando a Fuyumi, quien ladró, contenta.

-Vamos, Kyu-chan. Cosas así pueden llegar a pasar la primera vez- le aseguró Natsumi, sentándose a su lado, haciendo que la quedara mirando, sin entender-Amamantar al principio puede ser complicado, pero te aseguro que después te acostumbras y hasta no duele- informó sabiamente.

-¡QUE YO NO DOY LECHE! ¡SOY MACHO!-le rugió Kurama, haciendo que casi se cayera, sobresaltando a Yoko.

-¡E-Es porque no lo has intentando!- se defendió Natsumi- S-Si bien, debo tomar mi forma Yokai para darles leche a los cachorros, si tú me apoyaras lechemadamente yo no tendría el temor de quedarme sin leche-le reprochó.

-¡¿QUÉ NO ENTIENDES QUE YO NO PUEDO?!-la miró exasperado Kurama.

-Los Biju son taaan orgullosos- Natsumi infló las mejillas- ¿Qué haremos si me quedo sin leche? Estoy alimentando a tres cachorritos-

-¡IDIOTAAAAAAAAA! ¡YO NO DOY LECHE!-

-Egoísta-

-¡SERÁAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS….!- Kurama se le abalanza si Himawari no pone a Fuyumi en su cabeza, en un intento de calmarlo.

-Tranquila, Natsumi-chan. Ya no es tan necesario que los cachorros tomen leche materna- le aseguró Hinata- Si bien, pueden tomar leche normal, aun te recomiendo que la leche materna siga siendo parte de su alimentación, para que crezcan fuertes y sanos-

"¿Crecer fuertes y sanos…?" Naruto comenzó a pensar, y miró a Yoko, quien miraba divertido las expresiones de enfado de su padre…

… Si Yoko tomaba mucha leche… ¿no terminaría teniendo el mismo tamaño que Kurama, al ser parte de él…?

El rubio se puso azul al imaginarse a un Yoko cachorro del tamaño de la casa. Tragó saliva, asustado, extrañando a Bolt, quien tenía a Inari en el hombro.

-Ya veo. Aun así, Kyu-chan debería ayudarme- murmuró amurrada Natsumi, haciendo sonreír apenada a Hinata, y que Kurama la mirara apretando los colmillos, moviendo las manos como si quisiera ahorcar algo

-¿Pa?- parpadeó curiosa Fuyumi, tapando los ojos de su padre con sus patitas, haciendo sonreír a Himawari.

-Na-Natsumi-chan. Los hombres no solemos dar leche- le recordó Naruto, en un intento de que la Yokai "reaccionara"- Y dudo mucho que Kurama, siendo más encima un Biju, pudiese hacerlo-dattebayo- agregó, a lo que su amigo bufó, de acuerdo.

-¡No permitiré que este machismo perdure en la familia!-le aseguró Natsumi, amurrada- ¡Ina-chan, Fuyu-chan, Yoko-chan!- llamó a sus cachorros, quienes la miraron, curiosos- ¡Es hora de un cambio en la alimentación! ¡La cena nocturna la dará hoy vuestro Pa!- señaló dramáticamente a Kurama, quien se quedó perplejo.

-¡¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!- la quedó mirando Kurama, horrorizado y descolocado.

-¡Shena~!-se alegraron los cachorros.

Entones, Inari se bajó del hombro de Bolt, aterrizando esponjosamente en el piso, para abalanzarse a su padre y morderle el vientre….

-¡DUELEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!-resonó el grito de dolor del Biju.

-¡I-Inari-kun!- se sobresaltó Hinata, mientras Himawari miraba parpadeando como Kurama apoyaba los codos en el piso, temblando de dolor, con Inari colgando de su pelaje, mordisqueando.

-¡Tamben quelo leshe de Pa~!- sonrió Fuyumi, bajándose de la cabeza de su padre, y, dando un pequeño salto, mordió el estómago de su padre.

-¡GHAAAAAAAAAAAAA!- chilló adolorido Kurama.

-A-Ahora q-que lo veo así… y-ya no me parece gracioso-dattebasa…- murmuró Bolt, mirando con pena el estado del Biju.

-E-Es verdad… S-Se ve doloroso-dattebayo…- admitió Naruto, azul.

-Ahora el toque final~- sonrió Natsumi, dejando a Yoko en el piso.

-N-Ni s-se te o-ocurra…- gruñó y gimió adolorido Kurama, con lagrimitas en los ojos.

-…- Yoko parpadeó, y sonrió, travieso, haciendo que su padre se pusiera azul….

Una mordida resonó en la Residencia Uzumaki, seguido del aullido de dolor del Kyubi…


Mientras…

En las calles de Konoha…

El centro de la ciudad estaba casi sin habitantes, puesto que la mayoría estaba en sus casas con sus familias.

En uno de los callejones del centro, cierto pájaro, con su plumaje alborotado, con sus alas cansadas, agotado, y apoyándose en un palito para caminar, seguía recorriendo el lugar, en búsqueda de aquel zorrito que se le había escapado…

¿Dónde… estaba… Yoko…?

Pájaro-chan se tiró al piso, agotado, piando y llorando a mares…

¿Cómo terminó así….?


Bien, queridos lectores, decidí que este cap fuera más extenso para abarcar varios temas, como bien se habrán dado cuenta...

Y, nuevamente, sorryyyy, no podré contestar ahora los mensajes. Sé que en el cap anterior dije que mi negligencia es porque me fui a Chiloé [en donde pasé buenas vacaciones^^], pero ahora son la 1 am, y tengo sueñito [he estado estudiando porque regresé a la U T-T], y mañana quiero levantarme, más o menos temprano, para leer un complementario en la mañana, y en la tarde terminar el Epilogo del fic.

Sipi, quiero escribir un Epilogo. Será cortito, y, con él, subiré cierto dibujo a mi blog^^ [es una sorpresa]

Así que, ya saben. Entre el domingo y el lunes subiré el Epilogo de "Karma-dattebayo", pero aun así me gustaría saber vuestra opinión del cap de hoy [el cual fue largo porque abarcó muchos temas] Y, ya sé, en este cap no hubo tanto humor, decidí hacerlo así para que se entienda la posición de cada personaje [la posición de Natsumi, Kurama, Naruto, Bolt y Yoko]

¡En fin, lectores! ¡Descansen, y disculpen la tardanza! ¡Ah! ¡Y ojalá hayan disfrutado el cap y no olviden comentar^^'! [Y PROMETO QUE CUANDO SUBA EL EPILOGO RESPONDERÉ LOS REVIEW, POR SI ME QUIEREN HACER PREGUNTAS^/^']

PD: ¿Saben? A veces pienso si debería publicar o no el incidente de Ichiro con Natsumi, que iría entre el cap 24 y el Epilogo de "Zorro de Konoha", porque sé que muchos tienen dudas de lo que hizo el hijo del Daimyo contra nuestra Yokai favorita, pero, hay un problema. Ese fic ya no sería "K+", sino "T", o sea, no sería de humor, sino que sería un fic con una trama muy oscura, porque, especialmente, veríamos la época de embarazo de Natsumi *spoiler^^'*, y, como ya sabrán los lectores que han leído el Epilogo de Zorro de Konoha, esa etapa... no fue agradable.

Por eso, no estoy muy segura de hacer algo así, o dejarlo como un misterio, porque, como repito, esa historia sería oscura, y muchos de ustedes llorarían muuucho [No me digan que no. Los conozco, son sensibles*por eso los adoro^/^*]

Bueno, me despido dejandoles ese enigma, con las ganas de leer el Epilogo, y con mis parpados pesando muucho^^'

¡Nos leemos! [PROMETO LEER LOS REVIEW Y RESPONDERLOS EN EL EPILOGO T-T]

PD2: disculpen cualquier error de ortografía^^'