- ¿Quién pidió un milagro navideño?- Preguntó Axel entrando en escena- Pues yo no puedo aparecer en sus casas, sin embargo hay un nuevo capítulo.

- No seas creído Axel y eso depende de cuando lean el capítulo- Dijo Elyon apareciendo a su lado.

- Siempre matando ilusiones Ely- La miró con mala cara- Por otro lado este año no hubo un finc de navidad, así que se continuará la historia con una actualización inesperada y algo más en el final.

-Aun me parece increíble que se pusiera a escribir, cuando se lo propone lo consigue.

- Eso que tuve que estudiar y otras cosas más- Dije yo, la que escribe las historias, quería aparecer de forma… emmm ¿Diferente?

- Así que por fin apareces AtemxAnzulove- Dijo Axel mientras me analizaba con la mirada.

- Mejor tarde que nunca.

- ¿Estabas perdiendo el tiempo otra vez no?- Preguntó Elyon y ante eso me encogí de hombros.

- No es mi culpa- Desvió mi mirada- Hasta hace poco estuve con mi familia, a parte mi libro nuevo me llamaba, Magnus me necesitaba, tenía que al menos echarle una miradita.

- Los libros no hablan, debes dejar esa obsesión de cazadores de sombras y más por ese personaje ¿Enserio tú nos creaste? Ya veo porque salimos tan raros- Dijo la pelinegra y Axel asintió estando de acuerdo.

-Lo que me faltaba, mis hermosos personajes me dicen cosas horribles- Dije mientras hacía un puchero.

- Dejen el drama ¿Estamos de festejo no?- Dijo el pelinegro contento.

- No, primero el capítulo y después vemos.- Le respondí, haciendo que pusiera mala cara.

- Amargada, yo quería pan dulce- Dijo Axel infantilmente.

- En fin, con esta rara introducción comenzamos.

- ¡Espero que disfruten el capítulo!- Se adelantó a decir el chico.

- ¡Ey esa era mi línea!- Me quejé.

- Pues entonces lo habrías escrito así- Dijo Axel mientras se cruzaba de brazos.

- Ignoren y lean abajo por favor- Pidió Elyon mientras negaba con la cabeza ante la actitud de los dos.

Yugioh y sus personajes no me pertenecen

Marcas del destino

Una cosa era estar caminando y tropezase con una persona, casi ser atropellado por alguien andando en moto o en bicicleta por la vereda, pero no toparte lo que parecía una especie de agujero negro en medio del camino ¿Por qué siempre las cosas tenían que ser tan anormales? Axel maldijo la maldita energía del reino de las sombras que los habían atrapado, absorbido y al final transportado contra su voluntad al templo antiguo. Aquel viejo lugar estaba igual que siempre y no le vendría mal una remodelación o al menos una limpieza ¿Tanto les costaba barrer para sacar o que sea el polvo y las telarañas del sitio? El pelinegro hizo una mueca de desagrado cuando piso ese lugar, aunque literalmente fue expulsado y si no fuera por su rápida reacción, de seguro hubiese caído y ensuciado por el charco de agua mugrienta que estaba debajo suyo. Tuvo suerte, no quería ni imaginar cómo hubieran sido las cosas si se caía tanto él como Elyon, quien al pesar de todo seguía durmiendo tranquilamente en sus brazos.

Axel se la queda viendo por un momento, perdiéndose un poco por la imagen de la joven, él ni siquiera se percató del cambio que hubo en su persona, los ojos del chico se aclararon un poco, siendo un verde oscuro. Todo de aquella chica le intrigaba, desde que la había conocido fue todo un enigma y ciertas actitudes de la pelinegra lo sorprendían y le era molesto que sin querer siempre estaba al tanto de ella ¿Por qué se encontraba precisamente pensando en Elyon en ese momento? ¿Por qué no le podía sacar la mirada de encima? Esta tan perdido en sus pensamientos que solo salió de su ensoñación al escuchar la tos de alguien más, la cual parecía ser el clásico "cof,cof" de "estoy aquí idiota". Entonces el pelinegro desvía su mirada y observa con molestia al hombre en frente suyo, si pensaba que en ese día las cosas no podían ponerse peor, tuvo el desagradable honor de estar en presencia del "gran Zorkius", quien estaba allí con una mirada de odio hacia él, la cual ya lo hubiese matado si el ser oscuro hubiera querido.

- De verdad que no aprendes niño-Dice cada palabra bañada de enojo mal contenido.

- ¡Ey!- Se queja Axel- No soy un niño.

- Pero actúas impulsivamente y con estupidez como uno-Dirige su mirada hacia la pelinegra- Solo mira cómo está Elyon.

- Ya cállate, yo…- Mira a la chica y la acerca más a él, si eso fuera posible, ganando una mirada más que amenazadora de parte de Zorkius- No sé qué le pasó.

- Más vale que entiendas de una vez- El hombre lo fulminó con la mirada, a pesar de lo amenazador que este se mostraba ante él, había algo más en este que Axel no logró descifrar por completo.

- Lo que no entiendo ese arranque de furia-Dijo el chico mientras lo miraba extrañado por el comportamiento del otro.

- Primero desapareces llevándote a Elyon y ahora por tus estupideces la hieren ¿En qué demonios pensabas?- Preguntó mientras los ojos de este se tornaban de un color rojizo y el joven podía jurar que el aura oscura de aquel sujeto sobresalía de su cuerpo.

- Espera un segundo, en primer lugar tú fuiste el que la lastimo con anterioridad y no vi que eso te molestara, es más parecías disfrutarlo-Dijo el pelinegro mientras lo fulminaba con la mirada, sus ojos volvieron a ser oscuros- Segundo, lo de Ely no fue mi culpa, solo fue de ella…- Se calla de golpe ante la interrupción de Zorkius.

- No tienes ni la más menor idea de lo que le sucedió, nunca sabes lo que ocurre en realidad- Su voz era calma y cortante, capaz de desgarrar la seguridad de uno e increíblemente hizo que Axel vacilara sin saber qué decir.

-Pues yo…

- De verdad eres un idiota- El hombre niega con la cabeza y estufa.

De pronto Zorkius se transporta adelante de Axel, el cual se sorprende por la aparición de este, sin saber que él pudiese hacer eso. El ser oscuro le pega un puñetazo en la cara, con tanta velocidad que el pelinegro no logra esquivarlo y por la potencia de este, lo tira a una distancia considerable de donde estaba. Por ese ataque el ser oscuro logra sacarle a Elyon y en ese momento el hombre la tenía en su poder. Por otro lado, Axel había chocado contra una de las paredes del sitio y se hallaba en el suelo hecho un ovillo, el joven se quedó un rato así tratando de que se le pasara ese estado de aturdimiento que le fue causado por el golpe que literalmente lo había hecho volar. Él sacude su cabeza en un intento de despejarla y luego dirige su mirada hacia Zorkius y ve como el hombre hace que una energía oscura la rodeara a la chica para que luego ella se fuera desvaneciendo hasta desaparecer por completo de allí.

-¿Pero qué demonios te pasa?-Lo mira con odio mientras toca su mejilla y hace un gesto de dolor. Eso definitivamente va a dejar un chichón- Trata de incorporarse, pero pierde el equilibrio por un repentino mareo y solo logra mantenerse arrodillado- ¿Qué le hiciste a Ely idiota?- Pregunta enojado.

- Tan maleducado como siempre- Se cruza de brazos-Está más que claro que debes alejarte de Elyon y no quiero que te dirijas de esa forma hacia ella.

- "Otra vez comportándose como si fuera su padre, es más, como si fuera el dueño de Elyon"- Pensó con irritación-No veo por qué no, a parte si la necesito a mi lado, ella lo va a estar- Dijo Axel seriamente y con seguridad, cosa que puso de peor humor al hombre.

- Deja de decir idioteces, tienes que aprender que nunca la vas a poder controlarla y no permitiré que hagas jugadas tan peligrosas con ella.

- Después el mal educado soy yo- Estufa molesto-¿Y ahora eso te importa? No actúes como si fueras su padre, de verdad ni siquiera te preocupa ¿No? De seguro solo la estás utilizando para…- No pudo terminar su oración ya que fue bruscamente interrumpido.

- Silencio- Lo fulmina con la mirada, la cual estaba cargada de odio al igual que su voz- A partir de ahora Elyon permanecerá en el templo, no volverá a acompañarte, no saldrá y tendrá prohibido verte.

- ¿Pero qué…?- Lo mira incrédulo y piensa mejor como responderle, al parecer no iba a llegar a un buen lado la conversación- Haz lo que te plazca- Dijo Axel entre dientes- Después de todo es como dijiste- Sonríe de costado- Ely…- Se percata de la forma que el otro lo mira- …On- Agrega las últimas dos palabras restantes del nombre con rapidez- Hace lo que quiere ¿No?

Si el pelinegro pensaba que diciendo algo como eso causaría alguna reacción en Zorkius, se equivocaba, pues para su sorpresa el hombre no reaccionó ante esas palabras, es más parecía ni importarle. Axel lo miró como si ese sujeto estuviera loco, pues este se limitó a después reirse en su cara como si la situación le diera gracia, burlándose de él.

- No- Sonríe con malicia- Te equivocas, esa pequeña siempre hará lo que yo pida.

- ¿Cómo estás tan seguro? – Preguntó mientras alzaba una ceja-Ely nunca hará lo que deseas, lo sé, yo la…- No terminó de hablar porque otra vez fue interrumpido.

- ¿La conoces? ¿De verdad ibas a decir "yo la conozco"?- Se ríe nuevamente- De verdad no sabes nada Axel, no la conoces.

- Y dale con interrumpirme- Estufa con molestia-¿Y acaso tú sí la conoces?-Preguntó enojado consigo mismo porque el otro tenía razón, después de todo cuánto conocía de verdad a la chica.

- Más de lo que crees- Se da media vuelta-Pero alguien como tú no tendría por qué saberlo.

- ¿A qué te referís?-"¿Es en serio? Después de todo va a largarse como si nada"- Siempre haciéndote el importante- Dijo el pelinegro molesto que le recalque su falta de información hacia la joven.

- Ya me cansé de hablar contigo niño, tengo un asunto de suma importancia que atender- Le respondió ignorando olímpicamente al pelinegro, para después desaparecer en un humo negro de allí.

- Maldito, no desaparezcas como si fueras un estúpido mago- Pega el suelo con fuerza, lastimándose la mano, sin embargo no le importó el dolor, el cual de cierto modo le aclaraba la mente para poder pensar mejor- Todo se ha ido a la mierda ¿Qué se supone que debo hacer ahora?- Se levanta con dificultad, todavía se sentía aturdido y era incapaz de mantenerse completamente de pie, cosa que tuvo que usar la pared como apoyo- Tengo un mal presentimiento sobre esto.

Entonces Axel avanza a paso lento por los pasillos del descuidado sitio, no tenía ni la menor idea a dónde iba y no le importaba eso ni como su mano derecha sangraba a causa de su ridícula idea de hacerse daño. Parecía como si siempre buscara una excusa para lastimarse a sí mismo, como si fuera un autocastigo ¿Cuánto más daño debía hacerse para estar satisfecho? Se culpaba por todo, hasta le venía el arrepentimiento de haber tratado de una forma tan desagradable a Anzu, aunque hubiese una razón para eso, no estaba orgulloso e lo que había hecho. Quizás no había sido buena idea escapar de esa manera del faraón y de la protectora del dije, pero por lo más extraño que pareciera él se sentía desesperado y sin saber qué hacer… todo por Elyon. Cuando se trataba de la pelinegra no podía pensar con claridad

- Debo encontrarla… es lo mínimo que puedo hacer- Dijo el pelinegro mientras se adentraba aún más en el templo, hasta desaparecer en la oscuridad de este.

En la casa de Anzu

La joven ojiazul se encontraba sentada en el sofá del living mientras miraba fijamente el dije de las dimensiones mientras pensaba en su reencuentro con el pelinegro y el enigma que representaba la joven de sus sueños. Por otra parte, Atem se encontraba apoyado en la pared con los brazos cruzados y su mirada estaba perdida en la chica, él también no dejaba de pensar en lo que había ocurrido ese día. Aunque el faraón pensara más sobre el cambio de Axel, por otra parte la chica tenía principalmente infinitas preguntas sobre aquella joven llamada Elyon. La castaña dejó que sus pensamientos volaran y que de alguna forma pudieran encontrarse con los de aquella chica, era lo que más deseaba en ese momento. Ella cerró sus ojos para concentrarse, pero no consiguió nada, el dije de las dimensiones solo palpitaba con una débil luz y el brazalete de Eik no emitió resplandor alguno. La ojiazul dio un suspiro de frustración, detestaba no saber que hacer.

-Anzu…- Comenzó a decir el tricolor, sin embargo dejó de hablar de golpe, sin saber qué decirle de verdad. Él odiaba ver a Anzu de esa forma y más sin saber qué hacer para ayudarla.

- Atem, yo…- Para de hablar por un segundo al sentir un escalofríos y seguido esto en su mente aparece la imagen de una celda y en ella una joven atrapada.

-Anzu-La mira preocupado- ¿Estás bien?-Preguntó mientras se acercaba a la chica, quien se encontraba con la mirada perdida.

-Yo…- "¿Qué es esto? ¿Qué son estas imágenes?"- Se preguntó ella mientras se tocaba la frente, le estaba empezando a doler la cabeza.

-¿Te encentras bien Anzu?- Preguntó preocupado Atem mientras se acercaba a ella.

-Algo va mal- Dijo de la protectora del dije, quien lo miró de reojo por un momento, para luego volver a tener su vista clavada en el dije de las dimensiones.

- ¿Qué no anda mal? Tú misma vistes a Axel- Se sienta a su lado y la mira.

- No es eso- Suspira- No es sobre él, es solo…, es esa chica…Elyon.

"Oscuridad, luz, ambos habitan dentro nuestro ¿Para qué negarlo? ¿Por qué tratar de ocultarlo o deshacerse de ello? Para estar en equilibrio se necesitan de ambas partes, solo así se conseguirá el completo balance y al conseguirlo uno libre será"- Dijo la voz de la pelinegra en su cabeza.

- ¿Elyon? ¿Qué pasa con ella?-Preguntó Atem, sin embargo Anzu no lo escuchaba.

"¿De verdad habré podido ayudar? ¿Cambiar algo? Si no me abre condenado sin lograr nada"- Una sonrisa triste se dibuja en la imagen de Elyon- "Solo me alivia que Axel este bien, poco a poco va a mejorar y por fin no tendrá que preocuparse más, ya no será lastimado ¿No? ¿Hice lo correcto verdad?"

- "¿Pero qué hay de ti Elyon? ¿Es necesario tú sigas sufriendo? "- Pensó tristemente la ojiazul- "¿Por qué no puedes ser feliz? ¿Por qué ayudas y no dejas que uno haga lo mismo por ti?"

-Anzu, ¡Anzu!- La llamó el tricolor, sacándola de sus pensamientos, se veía preocupado por el comportamiento de ella.

- Estoy bien Atem- Lo toma de la mano, entrelazando sus dedos con los de él.

- ¿Segura?- Preguntó el ojivioleta no muy convencido.

- Solo tengo un mal presentimiento- Desvía su mirada hacia el brazalete de Eik- Hay algo que se no vemos, por algo Elyon está con Axel y de cierto modo, creo que ella podrá…- Niega con la cabeza- No, de verdad ya lo logró...

- ¿Qué cosa?- Preguntó él mientras la miraba con interés.

- Ayudar a Axel, en él algo cambió.

- Si te refieres que ya está dominado por la oscuridad, era sabido- Dijo Atem con un poco de enojo en su voz.

- No- Niega de nuevo y luego lo mira fijamente- Axel no podría estar mejor, después de todo ya acepto lo que era parte de él o al menos está en eso.

Atem la miró sin comprender lo que ella dijo ¿Qué Axel estaba mejor? Eso era difícil de creer, parecía completamente diferente al pelinegro que antes habían conocido, su mirada era fría y oscura, sin mencionar que no parecía tener aprecio por la vida de los demás. El faraón nunca le perdonaría haber matado a tantas personas, disfrutar de aquel acto y comportarse de esa forma con Anzu.

- Te equivocas- Dijo el tricolor, al mismo tiempo que desviaba su mirada- Eso es lo que quieres creer.

- Sé que es difícil de creer Atem, es más, me cuesta explicarlo- Recuesta su cabeza en el hombro del chico- Pero debes creerme, sé que es verdad.

- No es que no te crea, pero…- La rodea con su brazo, acercándola más a él, lo cual provocó una leve sonrisa a la joven- No quiero que te ilusiones de tal forma.

- Tranquilo, eso no pasará- Levanta su mirada y lo ve a los ojos- Creo que me vas a entender mejor una vez que lo plantee bien con Kisa.

- ¿Con Kisara?

- Y también con Kaiba, estaba planeando ir a visitarlos para contarles las últimas novedades.

- Anzu, mejor no…

- Lo voy a hacer, así que no te enojes- Acerca su cara a la de él y le da un fugaz beso en los labios.

- Anzu…- Se quedó momentáneamente sorprendido ante aquella acción, la cual se apresuró a quitarse ese estado- De verdad no creo…

-Ah y también hay que decirle a Yugi y los demás, no quiero que se queden afuera- Continuó diciendo la castaña, ignorado lo dicho por Atem.

- No Anzu…- Fue interrumpido por ella de nuevo.

- No quiero que nuestro amigos se queden afuera, pasamos de todos juntos y creo que deben estar al tanto- Dijo la castaña, recordando unas de las quejas anteriores de Joey por no mantenerlos a corriente.

- Yo no me refería a eso, está bien que ellos lo sepan.

- Entonces no hay problema- Se separa del tricolor y se levanta de golpe- Tengo que llamar a los chicos y avisarle a Kisa que vamos a reunirnos ¿Sera mejor que vinieran acá? ¿O que vayamos directamente a la mansión de Kaiba?- Se preguntó la ojiazul pensativa.

- No- el faraón se opuso a lo que ella pedía como por quinta vez, ganando el desconcierto de la castaña ante su negatividad.

- ¿Por qué no?- Quiso saber ella, quien ya estaba con el teléfono en la mano.

- Si le cuentas lo que sea a Seto nada va a salir bien-"Y más si se trata de Axel"-Sé qué piensas que puede ayudar, sin embargo no es buena idea.

- ¿A qué te refieres?- Preguntó Anzu sin entender- La última vez nos ayudó, solo tienen que hacer las paces.

El faraón apartó su mirada de la joven, sin querer responderle, sin embargo la ojiazul seguía insistiendo y fue casi imposible seguir ocultarlo. El tricolor suspiró y miró fijamente a Anzu por un rato antes de decidirse comentarlo la razón de su discusión con Kaiba, estaba consiente que no le iba a gustar lo que escucharía, pero antes de que hiciera algo que se arrepentiría, era mejor que lo tuviera presente. Entonces hace que la castaña se siente nuevamente a su lado, por su parte, Anzu lo mira sin comprender, para después hacer lo que él le pedía y así el tricolor le cuanta lo que había pasado.

En la Corporación Kaiba

Seto estaba como era usual, en su compañía, trabajando en esta y a la vez siguiendo su investigación del tema de Zorkius. El castaño solo se empeñaba en aquella búsqueda solo por Kisara, no le importaba para nada Atem, este ya había dejado bien en claro su punto de vista y tan solo al recordarlo Kaiba estufó con molestia. Una parte de él ya estaba harto del tema del sujeto del reino de las sobras, sin embargo no lo podía dejar de lado sea por cierta alvina o su orgullo. Al pensar en la ojiazul, como si esta fuera invocada cual dragón de ojos azules, la joven entró en ese momento en su oficina. La chica vestía un vestido simple celeste de una pieza sin mangas con una cinta blancal debajo del busto y de este caía delicadamente el resto de la suave tela hasta llegar arriba de las rodillas. Kisara cerró la puerta detrás de ella y miró a Seto, quién la observaba fijamente, cosa que la puso nerviosa e hizo que sus mejillas se colorearan un poco y apartara rápidamente su mirada de él. La joven sintió incómoda e incapaz de pronunciar alguna palabra, eso últimamente le pasaba a menudo cada vez que el chico la veía con tanta intensidad.

- Seto, yo…- Su mirada estaba fija en sus sandalias con un poco de taco, el suficiente para parecer un poco más alta, sin la necesidad de incomodarla o causarle algún dolor en sus pies- Sé que seguís molesto con el faraón, sin embargo hay que arreglar las cosas- Se muerde el labio- No creo que fuera correcto que le hablaras así sobre Axel, a parte hay algo que de verdad debo contarle a él y a Zu lo más pronto posible.

- Ya sabes la respuesta, si Atem es tan ciego para no ver la mejor solución, no hay nada que decir- Le respondió él con frialdad- Si es para convencerme de hacer las paces pierdes tiempo, el tuyo y el mío- Se cruza de brazos- Sabes que estoy muy ocupado y es mejor que te vayas.

- Seto, ya pasaron como dos meses desde eso- Kisara lo mira algo decepcionada.

Kaiba al escucharla estufa y la alvina suspira, hacía mucho que quería hacerle ver que era mejor que arreglara las cosas con el tricolor, no era el momento para que estuvieran peleados y una vez que supo por qué habían discutido comprendió mejor las cosas. De cierta forma le traía recuerdos, en el pasado la mayoría de los problemas tenían ese nombre, el cual en los últimos tiempos el castaño no quería ni pronunciarlo y menos escucharlo. Sin embargo no era el momento para que Kaiba se comportara de esa forma, peleando con Atem y enojándose con el pelinegro que nunca le había hecho nada y que apenas conocía.

- Seto sabes muy bien que el tema de Axel es muy delicado, él fue un gran amigo en nuestra infancia, siempre nos ayudaba y protegía- Una fugaz imagen del pelinegro aparece en su memoria, era una de cuando eran niños, él sonriente mientras le extendía la mano a Anzu y a ella, dándoles ánimos e invitándolas a jugar con él- Me ayudo a regresar a la normalidad y lo que le pasó fue también mi culpa- Le dijo ella con esperanzas que él entendiera.

-Kisara- Dijo Kaiba repentinamente molesto con la mención del pelinegro, sobresaltando a la chica- No lo diré de nuevo, es mejor que dejes de insistir y que te vayas a la mansión de una buena vez.

- Pero Seto- Se quejó la alvina, ella sabía que él entendía, claro que entendía, lo veía en sus ojos, sin embargo su comportamiento era otra cosa- ¿De verdad piensas eso?- Preguntó sin quitarle la mirada de encima.

-Debes comprender Kisara- Dijo él con la voz más calma que le fue posible, al mismo tiempo que apartaba su mirada.

- Se porque se enojó el faraón y comparto su desacuerdo, no podes poner a Axel como el enemigo- Avanza unos pasos hacia él- "Se está comportando como si estuviera… ¿Celoso?"- Pensó ella y ante eso se sonrojo un poco ante esa posibilidad, sin embargo enseguida se deshizo de ese pensamiento.

- ¿Cuántas más pruebas quieres?- Se levanta de su asiento y la mira fijamente- ¿Qué tengo que mostrarte para que veas que Axel no es el mismo?- Preguntó el empresario mientras se acercaba a la alvina, hasta estar frente a ella, separados por unos pocos centímetros.

-Lo conozco, todo esto debe de ser por algo, yo… yo confío en él- Dijo Kisara mientras trataba de no desviar su mirada del joven.

- ¿Y en mí no? ¿No ves que te quiero proteger?-Le preguntó él ya perdiendo la poco calma que le quedaba.

- Seto…- No podía resistir la forma que la veía el castaño, por lo cual desvió su mirada – Yo…

Kaiba maldijo, para después agarrar del brazo a la chica y tirarla hacia él, acercándola para luego envolverla entre sus brazos. La joven se quedó sorprendida ante aquella acción de parte del ojiazul, él no era de hacer esa clase de cosas, la había tomado desprendida, sin embargo Kisara no tardó de corresponder el abrazo del duelista, sentía una calidez tranquilizadora al estar así de cerca de él. Ambos se quedaron en silencio por unos minutos, la joven solo lograba escuchar los latidos del corazón de Kaiba, el cual estaba un poco acelerado, al igual que el suyo.

-Seto…- Comenzó a decir la alvina quién cerro sus ojos por un momento.

- Kisara…- Ella levanta su cabeza para verlo a los ojos, estos no parecían fríos a pesar del intenso color azul en ellos- ¿Por qué?- Le preguntó mientras la abrazaba con fuerza.

- Yo…- Esconde su rostro en el pecho del chico, entendiendo a lo que él se refería- Axel es como un hermano para mí, lo conozco bien y no creo que haga lo que hace por Zorkius, dudo que quiera ayudarlo- Recordó todo lo que el pelinegro había hecho, todo lo que este tuvo que sacrificar por el bien de sus seres queridos- Él no es esa clase de persona y si lo hiciera por eso, es porque lo obligan o necesita hacerlo por el bien de alguien más, siempre es para ayudar o proteger a alguien- Levanta su mirada para enfrentarse otra vez con los ojos glaciares de Kaiba que estaban fijos en ella- Capaz todo es para acabar de una buena vez con Zorkius y por eso te deja saber sus movimientos.

Seto suspira derrotado, era probable que la alvina tuviera razón, era increíble que esa chica siempre hallaba la forma de convencerlo de lo que sea, no se podía oponer a ella, por lo más irritante que le fuera aceptarlo. Estaba completamente dominado por Kisara y haría lo que fuera por ella. Todo era por esos extraños sentimientos que él experimentaba cada vez que se encontraba con aquella joven con tan solo verla, sentirla o nada más escuchar su voz ¿Con que así era enamorarse? ¿De verdad alguien como él podía caer en un sentimiento tan absurdo como ese? Entonces Seto observó con detenimiento a la chica, cada rasgo de ella y no dudo ni por un segundo que de verdad se había enamorado de esa joven.

- Tranquilo, no haré que te disculpes con Atem,- Habló ella, sacándolo de sus pensamientos-Sé que eso te molestaría- Continuó mientras le sonreía- Solo hablemos de lo que importa, sin peleas ¿Sí?- Dijo la ojiazul mientras acercaba su rostro al del duelista.

Kaiba no le respondió, de verdad Kisara lo conocía a la perfección, no le costaba saber lo que él pensaba, por increíble que le pareciera, él se había vuelto predecible para ella. Esa mujer era la única que veía la verdad en él y solamente a ella se lo permitiría, la dejaría permanecer a su lado y entrar a esa armadura que él tenía para alejar a los demás, después de todo ella era especial para él, siempre lo había sido y todo su ser lo sabía. Entonces el castaño se dispuso a acortar la poca distancia que se encontraban los labios de ambos, para así besarla. Kisara sonrió sin dejar que sus bocas se separaran, lo que más le gustaba de las pequeñas discusiones que ambos tenían era que terminaban de esa manera y amaba la forma de que con Seto arreglaban sus peleas, deseando que eso nunca cambiara.

En el templo antiguo

Elyon abrió lentamente sus ojos y miro su alrededor con confusión, no estaba dónde recordaba y tembló al sentir el frío del piso debajo de ella. La pelinegra trató de incorporase, sin embargo con tan solo sentarse le dio una fuerte puntada en la cabeza que la mareó y junto a esta sintió arder sus muñecas como tobillos, un dolor horriblemente familiar. Y no se equivocaba, se encontraba esposada… de nuevo ¿Podía ser que siempre era lo mismo para ella? Apoyo con dificultad su espalda contra la pared consumida por la humedad y suciedad del lugar, al hacer eso los grilletes emitieron un sonido metálico que por un tiempo permaneció haciendo eco a su alrededor. La joven suspiró y miró fijamente los barrotes de aquella celda, ya había estado en lugares peores y sabía bien lo que estaba por venir, solo dolor era lo que iba a experimentar en ese sitio o en cualquiera donde ella fuera. La pelinegra trató de deshacerse de esos pensamientos y se esforzó a concentrarse en otro cosa, por lo que se entretuvo a escuchar los ligeros sonidos a lo lejos de allí, todos eran pasos de un lado a otro, voces distantes y uno que otro diferente a los anteriores.

La joven había cerrado sus ojos sin darse cuenta, pero al sentir algo extraño en el ambiente los abrió de golpe. Lo que vio no se lo esperaba para nada, no había escuchado alguien dirigirse hacia donde ella estaba o entrar a ese diminuto lugar el cual se encontraba atrapada. Sin embargo no debía sorprenderse, ya que viniendo de un ser como el que estaba en frente de ella, era de esperarse que apareciera donde se le dé la gana, como quiera y cuando sea. El hombre la miró con detenimiento, sus ojos fríos la hicieron temblar ligeramente y de pronto se sintió pequeña ante él, como si fuese devuelta una solo una pobre niña asustada.

- Elyon- Dijo el tipo, su voz era extrañamente tranquila- Por fin despiertas.

- Por desgracia sí-Se abraza así misma- Preferiría seguir inconsciente antes de tener noción de estar nuevamente atrapada entre tus garras.

- ¿De verdad ese es tu pensamiento pequeña?- Preguntó con un poco de enojo en su voz.

- Deja de llamarme así- Le respondió en voz baja mientras desviaba su mirada.

- Así que trae recuerdos- Sonríe de costado- Ya tienes que olvidarte de esas estupideces.

- "Sí tan solo fuera tan fácil"- Pensó- No me importa en lo más mínimo el pasado- Dijo Elyon, quien se negaba a verlo.

- Que lástima porque hablaremos de él- En un segundo a otro ya estaba en frente de la chica, arrodillado mientras le sostenía el mentón de ella, haciendo que lo mirara directamente a los ojos- ¿Qué demonios le hiciste a Axel?

- Yo- Titubeo sin saber bien qué decir, los ojos del hombre era de un fuerte rojo que parecían lava que la quemaba- …Hice lo que me pediste…

-Mentirosa- La suelta con brusquedad, por lo cual ella hace una mueca de dolor- Di la verdad, sino enfréntate a las consecuencias.

-Yo…- Desvía nuevamente su mirada, no soportaba la forma de que los ojos de Zorkius la miraban- Hice lo que me pediste.

- Insolente- Una energía oscura es impulsada por él, la cual rodea el cuello de la chica- Haz caso de lo que digo.

- Pero…- Calla de golpe al sentir la presión de ese lazo ahogándola- Y-yo- Tose una y otra vez mientras agarra aquella atadura con sus manos en un intento de soltarse, sin embargo era en vano, no podía liberarse- "Me cuesta respirar, duele…"- Pensó ella, quien sentía como si esa especie de soga oscura le cotara la piel de bajo de esta.

- ¿Tú qué? Parece que escuché mal- Sonrió de costado- Di bien lo que dijiste y que sea bien claro.

- "No puedo más ¿A caso quiere matarme?"-Pensó Elyon con desesperación- "Que débil que soy, detesto tener que rendirme ante él"-T-te… desobedecí…-Dijo con dificultad.

- Un pequeño paso- Afloja un poco el agarre- Continúa- Su voz era fría y cortante, carente de alguna emoción.

-Axel…-Respira entrecortadamente- Axel es una persona fuerte, de vez de que lo dominara la oscuridad, hice que esta permaneciera en su interior para que poco a poco se acostumbrara, que fuera una parte de él, que no rechazara, que aceptara esa parte suya.

- En otras palabras lo fortaleciste y eso es un problema- Niega con la cabeza, para después mirarla con enojo- ¿Cómo piensas arreglarlo?

- Eso es imposible, una vez que lo hice no se puede deshacer- Dijo ella mientras miraba sin entender la razón que lo que sea que estaba agarrando su cuello se desvaneciera, dejando una fina línea roja ardiente en este.

- No me refería a eso- Sonríe desagradablemente y la chica levanta su mirada para verlo- Ahora tendrás que pagarlo Elyon y ya sabes lo que eso significa.

- N-no, por favor, aléjate…- Dijo desesperada, entendiendo enseguida a lo que aquel hombre se refería.

- ¿Crees que voy a tener misericordia con alguien como tú?- Sus manos fueron rodeadas por energía oscura.

- E-espera, no lo hagas- Dijo la pelinegra mientras lo miraba con temor, no había forma de que ella escapara de eso.

- Destino encadenado…

Elyon grita al sentir un profundo dolor en donde estaban sus esposas, el cual se transfirió a todo su cuerpo, luego sitió un par de manos que la agarraban por los hombros y la tiraban con fuerza contra la pared. El golpe hizo que se le cortara la respiración y que su alrededor se nublara por completo, Zorkius solo era una mancha borrosa delante de ella, apenas podía oír lo que el hombre decía y tembló al sentir una corriente eléctrica que atravesaba todo su ser. Se mordió el labio al intentar no volver a gritar y por eso la sangre brotó de este. Otra oleada de dolor la invadió, se hizo un ovillo en el suelo mientras recibía sin piedad los ataques del ser oscuro, ella odiaba el poder de las sombras de causar daño y estaba siendo víctima de las criaturas que el hombre invocaba.

- Ahora harás lo que te digo, utilizaras tu poder, quieras o no- Dijo autoritariamente Zorkius mientras la miraba fríamente.

- S-si…- Respondió Elyon débilmente.

- No saldrás de aquí, no podrás poner ni un pie afuera de esta celda- Las cadenas de la joven ardieron más, como si quisieran demostrar la verdad de esas palabras- Y no verás nunca más a Axel- Dijo Zorkius antes de desvanecerse y desaparecer por completo de allí, dejando a la pelinegra completamente sola.

- Sabía que esto pasaría- Lágrimas se deslizaron por sus mejillas, abraza sus rodillas y hace una mueca de dolor- ¿S-siempre va a ser así?-Se preguntó ella mientras lloraba en silencio-Axel…

Hacía frío, todo su cuerpo estaba lleno de heridas sangrantes, estaba sola, indefensa y temblorosa. Estaba consiente que algo como eso le iba a suceder, al menos había logrado salvar a Axel, fuera del pequeño cambio a su personalidad como efecto colateral, él podría revelarse contra Zorkius sin problemas y al final lograr deshacerse de este para por fin ser libre. Era increíble que por una vez en su vida podía ayudar a alguien, había demostrado que su poder no era nada más que una sentencia para todo ser vivo. Lo logró y por más cruel fuera su situación en esos momentos, se sentía aliviada, las cosas quizás podían cambiar y esperaba que la portadora del dije de las dimensiones lo consiguiera cumplir su deseo más anhelado.

Sonrió ante esos pensamientos, sin embargo toda esa sensación de bienestar se desvaneció ante las imágenes que la invadieron, en ellas mostraban personas corriendo con una expresión de horror, gritos, muerte y figuras humanas deformes por la oscuridad. La chica respiró entrecortadamente, sentía una fuerte presión en su percho, en una de esas visiones vio a Zokius sonriendo con satisfacción ante los cadáveres a sus pies y los nuevos seres de las sombras que él había transformado. También estaban Atem, Seto, la protectora del dije y Axel, los tres bañados en sangre. Elyon lloró más ante esto, lloró al saber lo que significaba y lo que vendría, derramó lágrimas hasta que estas no cayeron más por sus ojos y el sueño la invadiera por completo.

En otro lugar del templo

La había buscado por todas partes y no la encontraba, el maldito templo era como un laberinto que cambiaba como la mente del faraón cuando este no recordaba su pasado, estando lleno de trampas y caminos que no llegaban a ningún lado. Axel maldijo su desorientación, eso antes no le pasaba, conocía el sitio desde hace mucho tiempo, sin embargo en esos momentos era un lugar completamente desconocido y supo con cierta irritación que eso era obra de Zorkius. El poder de este había alterado aquel sitio, haciéndole imposible lograr su objetivo, es más, no estaba seguro si podía salir de allí.

- ¡Ya estoy harto!-Se queja, para luego dejarse caer al suelo- Me cansé, no hay forma que la encuentre- Suspiró- De todas formas- Mira hacia el techo del lugar- No es como si me debiera importar ¿No?

Axel cubre su frente con su brazo y medita un poco lo su próximo paso a seguir, las cosas habían tomado un rumbo para nada agradable. Si no podía encontrar a Elyon, debía seguir con sus investigaciones, tratar de descubrir bien el uso del Coniunctio, tenía poca información al respecto y no quería admitir que necesitaba algo de ayuda y por eso dejaba indicios a su paso para que Kaiba pudiera echarle una mano sin saberlo. Quizás tendría que hablar con él, pero no le agradaba ni un poquito la idea. Por otra parte podía aprovechar el hecho de estar en el templo como este también tenía función de biblioteca, quizás podría encontrar alguna información que le ayudaría, por eso siguió caminando hasta encontrar una puerta en específico y entrar en esta.

- Aquí era donde Ely solía pasar su tiempo- Dijo el pelinegro mientras con cierta curiosidad su alrededor.

Entonces él tuvo la fugaz imagen de Elyon cuando era niña, se la imaginaba sentada alrededor de pilas de libros, en su regazo tenía uno de estos, el cual ella lo leía con fascinación. Axel sonrió levemente, le era raro imaginarse con tanta facilidad a aquella chica. Pensar que la joven pasaba la mayor parte de su tiempo allí, rodeada de todo ese conocimiento.

- No sé cómo no se moría de aburrimiento en este lugar- Avanza hacia unos de los estantes- En el corazón del templo solo hay libros.

Miro atentamente uno de los volúmenes, había textos de idiomas antiguos y olvidados, poco conocidos para el pelinegro. Él con una expresión de aburrimiento y resignación comenzó a buscar algo que le sirviera de ayuda, a pesar de no estar convencido que hubiese algo que necesitara allí, con intentarlo no perdía nada. Después de buscar en varios libros sin hallar nada, visualizó uno de los tantos muebles del sitio y se lo quedó mirando pensativamente, no era que este fuera diferente a los demás, sin embargo había algo que le hacía pensar que no era cómo todos los demás. Axel se acerca un poco más y lo analiza de arriba abajo y viceversa y entonces un recuerdo le viene a la mente.

Flash back

El pelinegro abre con brusquedad una de las tantas puertas del templo e ingresa al lugar mientras observaba su alrededor, ese día lo había decidido y debía ver a esa extraña chica. Según esa cosa llamada Plemius, ella siempre estaba en ese lugar en específico, pero lo que él veía allí era solo libros y más libros ¿Cómo se supone que estaría allí? Parecía como si nadie hubiera pisado ese sitio hacía años, de cierta forma era como si estuviera suspendido en el tiempo. Entonces camino sin dejar de fijarse si había algún indicio de la joven que lo había traído de vuelta al templo antiguo, de nuevo con el despreciable de Zorkius. Si eso podía ser lo peor, la pelinegra no había aparecido frente a él desde ese encuentro ¿Quién se creía para besarlo y luego dejarlo como si nada? Ella lo iba a pagar, no dejaría las cosas como estaban.

- ¿Dónde demonios se metió esa chica?- Se preguntó mientras miraba molesto su alrededor.

- Tengo nombre Axel- Dijo una voz familiar, cosa que hizo que el joven la buscara con la mirada.

- No soy bueno recordando nombres y menos cuando solo veo a esa persona una sola vez.

- Yo sí recuerdo el tuyo y te vi una sola vez- Sala de entre unas estanterías- Y lo recuerdo- Dijo mientras lo miraba fijamente.

Axel la miró con detenimiento la joven se veía igual que la última vez que la había visto, ella sonreía levemente y tenía su vista clavada a él, sus ojos negros que a pesar de color oscuro de este, parecía brillar con intensidad. La chica se acercó hacia él, hasta estar a pocos pasos, se notaba cierta curiosidad y nerviosismo en ella, cosa que extraño al pelinegro.

- ¿Qué hacías escondida? Preguntó él, mirándola de la misma forma que ella hacía.

-Nada, siempre lo hago cuando alguien entra aquí- Le respondió mientras se encogía de hombros.

-Bueno… haré como si eso no me pareciera extraño- Dijo Axel mientras alzaba una ceja-No fue la mejor pregunta para empezar.

- ¿Tengo que soportar otros de tus cuestionarios?

-No exactamente- Desvía su mirada-Solo quería saber por qué no apareciste más

-Solo hago notar mi presencia cuando Zorkius lo desea.

- ¿Y ahora qué? – La mira sin entender-Yo no soy Zorkius y estás delante de mí, no es excusa- Dijo Axel y para sorpresa de este la chica se sonroja levemente.

- Es que me inquieta que haya alguien más en este lugar- Se excusó Elyon.

- Solo hay libros, al menos que uno esté buscando información sobre algo, nadie pisaría este sitio.

- Es un lugar increíble del templo, por esta parte lo llaman la biblioteca andante con los conocimientos de todo el mundo a lo largo de los años.

- Se nota que te gusta leer, de seguro leíste muchos de estos textos.

- No exactamente, de verdad muy pocos, después hace unos meses que estoy aquí- Dijo ella, llamando la atención del chico.

- Y yo que pensaba que hacía rato que estabas con Zorkius.

- De hecho hace muchos años, pero recién hace poco puede desplazarme con libertad por el templo- Dijo Elyon mientras desviaba su mirada.

- Pero entonces…-"¿Dónde estabas todo ese tiempo?"- Pensó sin terminar de hablar, ya que fue interrumpido por la joven.

- ¿Qué has venido a hacer? ¿Para qué me buscabas?

- Pues- Se da media vuelta y mira uno de los muebles que contenía algunos libros, para después acercarse a este- Zorkius me mandó a buscar un objeto importante, el Coniunctio.

- ¿Coniunctio?- Abrió grande sus ojos- ¿Por qué te pediría algo cómo eso?

- Parece que de cierto modo confía en mí o capaz soy el único que lo puede encontrar- Agarra al azar uno de los libros que estaban en frente suyo- Y quería saber si te gustaría acompañarme, será divertido.

- No puedo dejar el templo- Le respondió mientras bajaba su mirada.

- Oh, vamos, apuesto que no conoces el exterior y nada respecto a este, hay cosas que no están en los libros- Dijo mientras se daba vuelta y levantaba un poco la mano la cual sostenía el texto.

- ¿Y qué hay con eso?- Su vista se mantenía fija en el piso de mármol.

- Míralo de esta forma, podes vigilarme para que no haga nada que Zorkius no quiera mientras disfrutas del aire libre- Sonríe- ¿Qué te parece?

- Que insistente, yo...- Levanta su mirada y se calla de golpe- ¿Qué haces con ese libro?

- Este- Mira el objeto de reojo- Nada, solo planeaba ojearlo hasta que te decidieras.

- Está bien, voy con vos- Dijo ella mientras lo miraba fijamente.

- ¿Es enserio? Residen te negabas- Dijo extrañado.

-Haré lo que quieras, pero deja eso- Dijo mientras se acercaba a él.

- ¿Lo que sea? Ahora me da curiosidad el contenido de este libro para que te pongas así- Dijo mientras abría despacio el libro.

- No Axel- Dijo Elyon, quien de pronto se abalanzó contra el chico, tirándolo y sacándole el libro en el proceso.

- ¿Pero qué te pasa?- Preguntó molesto, ella estaba arriba de él y lo miraba con enojo.

- Esa sección está prohibida ¿Entendiste?- Lo fulmina con la mirada y acerca su rostro al del joven- La próxima vez date por muerto.

Axel la miró con detenimiento, parecía que Elyon hablaba enserio, pero eso solo hacía que le diera más curiosidad al respecto. La seriedad de ella le llamaba la atención y los ojos de la chica mostraba algo más que no podía descifrar, sin embargo lo que sí podía ver claramente era el dolor que estos trasmitían. Y sin darse cuenta ya se estaba perdiendo en esas perlas oscuras de ella, entonces recordó que anteriormente estaban en una situación parecida, la misma posición antes que lo besara. Axel sonrió, la pelinegra parecía no darse cuenta de lo cerca que estaban y él aprovechó a vengarse de ella.

Para sorpresa de Elyon, el pelinegro acortó su distancia y en esos momentos la estaba besando. Ante esto ambos experimentaron la sensación de que el tiempo se había detenido, su alrededor se había estallado en fuegos artificiales para luego desaparecer y quedar solo ellos, perdidos el uno al otro. Axel no comprendió por qué al besarla se sentía libre, tan ligero, era como al fin respirar aire puro, después de haber estado por tanto tiempo sin tener esa posibilidad. Sin embargo al igual que esas sensaciones aparecieron, también terminaron cuando inexplicablemente Elyon se separó de golpe, ella estaba completamente sonrojada y sus ojos brillaban con intensidad, al verla el pelinegro rió levemente. La chica se levanta rápidamente mientras lo fulmina con la mirada, él sin dejar de verla divertido se para a su lado.

- Ahora mucho mejor- Dijo Axel mientras le sonreía.

- Eres un…- Se calla de golpe cuando el pelinegro le agarra la mano, sorprendiéndola.

-Vamos Elyon- Dijo Axel mientras le hacía caminar hacia la salida.

- ¿Pero qué?- "¿Qué le pasa? ¿Por qué ese cambio?"-Sí te acordabas de mi nombre- Dijo ella, quien se dejaba guiar por Axel, fuera de aquel lugar.

El pelinegro no le respondió, solo se limitó a sonreírle, él no sabía exactamente porque había insistido tanto para que lo acompañara, todo lo relacionado con esa chica le era inexplicable. Lo único que sí le quedaba claro era que por alguna razón que desconocía en ese momento, necesitaba que Elyon estuviera a su lado.

Fin del flash back

- ¿Por qué recordé eso?- Se preguntó Axel mientras sus mejillas se coloreaban levemente- De todas formas el motivo de ese recuerdo es otro-Apartó el pelo de su frente con algo de nerviosismo- Estoy seguro que en los libros de ese estante hay algo que Elyon quería evitar que alguien viera.

Desvió su mirada hacia el mueble que la chica tanto quería que no viera, se acercó y lo observó con detenimiento. El estante no parecía tener nada fuera de lo común, ninguna diferencia al resto, sin embargo los libro de cierta formas sí parecían diferentes y uno en especial le llamó la atención, este parecía emitir un leve resplandor dorado. Axel se acerca al objeto con cierta curiosidad y acaricia el lomo de este pensativamente, había algo que lo impulsaba a agarrarlo. Una vez que lo tuvo entre sus manos miró con curiosidad los extraños símbolos en la portada de este, los cuales parecían danzar ante sus ojos.

- ¿Qué demonios es esto?- Se preguntó él una vez que abrió el libro en una página al azar- ¿Qué se supone que significa?

El texto estaba escrito a mano con los característicos jeroglíficos egipcios, este al pesar de parecer antiguo, no lo era tanto, parecía más bien un cuaderno de notas. Leyó un poco el contenido de este, el cual solo hablaba de una antigua familia y la característica que esta tenía. Axel pasó una tras otra las páginas, sin creer lo que decía su contenido, entonces dejó caer el libro y agarra otro, para luego hacer lo mismo con los siguientes. A medida que leía ataba cabos y al fin entendió la razón de que Elyon le prohibía ver el contenido de aquellos textos, pues su nombre aparecía en cada uno de ellos.

Fin del capítulo treinta y nueve.

Empieza el especial de navidad (¿Detrás de cámaras? ¿Otra dimensión?)

¿Y qué les pareció? Espero que les haya gustado- Dije como de costumbre.

- ¿Estás bromeando no?-Preguntó el pelinegro enojado- ¡Mira como lo dejaste!

- ¿Por qué soy la torturada?- Preguntó desanimada Elyon.

- Tranquilos, tranquilos- Dije tratando de calmarlos.

- ¿Qué tranquilos? Esto queda así hasta el año que viene, es una tortura- Se quejó Axel.

- Tengo otros fincs que actualizar ¿Saben?

- No son importantes, no aparezco en ellos- Le respondió él mientras se cruzaba de brazos.

- Inmaduro- Dijo Atem mientras se acercaba a ellos.

- Cállate faraoncito- Lo fulmina con la mirada- ¿Y qué demonios haces aquí?

- Pues la reunión, ya sabes festejar la navidad, el año nuevo…

- Ya entendí, no lo repitas- Dijo molesto.

- Vamos, estaremos todos juntos- Dijo Anzu mientras tomaba del brazo al tricolor y evitaba que este discutiera con el otro chico.

- Lástima que va a ser con los lunáticos- Dijo Seto, quien estaba a pocos pasos del pelinegro, junto a él iba una sonriente Kisara, sus manos estaban entrelazadas. Al lado de ambos se encontraba Mokuba, quien se lo veía contento.

- Oh, no ¿Seto también?- Preguntó Axel al ver al empresario.

- No te olvides de nosotros- Dijo Joey, apareciendo en escena, al igual que los restantes- No seas como ella- Señala a AtemxAnzulove-Hace capítulos que no aparecemos.

- Yo…- Traté de excusarme.

- Solo nos nombraste, eres cruel- Dijo Tristán y los demás asintieron.

- Dime que tú no Yugi- Pregunté suplicante mientras miraba al pequeño tricolor.

- Etto- Desvía su mirada- Nos olvidaste.

- Perdón- Se va a un rincón con aura deprimente y hace circulitos en el piso.

- No la torturen más-Dijo Elyon.

- Ely- la miro con ojos llorosos- Sabia que tú me querías- Dije mientras sonreía esperanzada.

- Aunque sea verdad, si seguimos así no nos dará nuestros regalos- Ante esto me caigo estilo anime.

- Los únicos crueles son ustedes- Chasqueo los dedos y hace aparecer un regalo para cada uno.

- ¿Magia?

- ¿Qué? – Me encojo de hombros-Quería resaltar, aquí la magia es la imaginación.

- ¡Regalos!- Exclaman Joey, Tristán y Axel, sin embargo cuando se disponían a correr hacia los obsequios, la castaña los reta y fulmina con la mirada.

- Bueno, ya que estamos todos- Dijo Anzu después de sermonear a sus amigos - Es hora de brindar- Se acerca a una mesa, la cual nadie supo cuando había aparecido.

- ¿Entonces por qué brindamos primero?- Preguntó Axel mientras se acercaba a agarrar una de las copas llenas de sidra y los demás hacían lo mismo.

- Por que pasen una buena navidad y año nuevo- Dijo Atem mientras sonreía- Y esperamos seguir viéndonos por aquí.

Todos los presentes sonrieron al mismo tiempo que brindaban animadamente, esa fantasiosa familia se puso a disfrutar la fiesta con sus preciados lectores presentes, los cuales fueron recibidos cálidamente. Todos fueron invitados en aquella ocasión, menos Zorkius ¿Quién lo quería? Lo único que obtendría sería carbón y cartas de odio, pobres sus sirvientes fieles que recibieron lo mismo. Lo positivo que tendrían suficiente carbón para hacer asado todas las veces que quieran.

- ¡Dejen la felicidad! ¡Esto es una broma!- Se quejó Axel, llamando la atención de todos- ¿Quién fue el gracioso?

- Axel, cálmate- Le pidió Elyon.

- No estoy alterado, solo enojado, ustedes no se quejan porque recibieron regalos geniales- Ve a su alrededor, Joey y Tristan estaban en un rincón rodeados de comida y videojuegos de distintas consolas, Yugi, el faraón y Kaiba probaban sus nuevos discos de duelos totalmente personalizados. Mai presumiendo su ropa nueva de última moda, Anzu hablaba emocionada por las entradas de ballet y la oportunidad de participar de dicho espectáculo, Kisara…- Ah ya no quiero ni ver los obsequios de los demás, así que imagínenselos- Dijo él mientras se cruzaba de brazos y hacía un puchero.

- ¿Cuál fue tu regalo quejoso?- Preguntó la pelinegra curiosa.

- Cupones- Dijo él mientras un aura deprimente lo rodeaba.

- ¿Cupones? ¿De comida o algo así?

- De lotería- Bajo su mirada con tristeza- Y uno ya decía "sigue participando"

- Cruel- Dijo Elyon mientras me miraba enojada.

-¿Qué? ¿No era que Axel se merecía ganar algo? Ya tiene su oportunidad- Dije nerviosa mientras trataba de evitar la mirada de enojo de la chica, sin embargo la atención de esta fue atrapada por el pelinegro.

- Sigue diciendo "sigue participando"- Llora dramáticamente y se pone a escuchar la radio- A ver si tengo suerte con el sorteo, que diga 448462, que diga 448462- Pedía con esperanza Axel.

- Creo que tengo que pensar darle otro regalo- Dije al ver al pobre chico.

- ¿Y qué te parece?- Dijeron todos al mismo tiempo.

Espero que no haya tenido muchos errores lo que escribí, lo revisé rápido (el especial más que nada) y sé que es algo raro lo último, pero bueno, es madrugada de navidad y se me ocurrió agregar eso con nuestros adorados personajes de Yugioh.

Muchas gracias por la paciencia, el apoyo y reviews a: Rossana's Mind(Que bueno que volviste a escribir, tengo que ponerme al corriente con tus fincs, así que espera una lluvia de reviews. Hasta a mí se me hacía raro que no hubiese puesto alguna pelea o discusión entre Kaiba y Atem, en este capítulo hubo de todo XD), srto(No te preocupes por los reviews, la escuela nos saca tiempo a todos u.u ¿Se cumplió tu deseo de navidad? Me esmeré mucho en este capítulo, de verdad me distes ánimos para esforzarme y poder actualizar en este día),DanyStormborn01 (Pude actualizar, es un milagro que no me haya tardado tanto, igual creo que me pasé, se me hizo largo XD Creo que en este capítulo hay un poco de todo, creo que era hora que escribiera un poco más de amor, bueno aunque me pasé con Elyon, soy cruel u.u Esperaré con ansias otro capítulo de tu finc ¡Nos estamos leyendo!), Jesi 3(Wow doble review, sé que es por lo del nombre, pero igual pongo carita feliz (?) ¿Se nota mucho que me gusta escribir? Siempre me meto en mis personajes y trato de mostrar/trasmitir lo que ellos sienten. Creo que de vez de aclarar dudas, las multipliqué XD. Espero que te haya gustado el capítulo y espero con ansias tu review para saber tu opinión de cómo voy con el finc(yo siempre siendo insegura en todo, hasta de lo que escribo) ), Love Stories On My Mind (Hace rato que no sabía nada de ti, te extrañe T-T Soy mala con Elyon, lo admito u.u Axel se quejó tanto y al final terminé escribiendo sobre la lotería, el pobre no tiene suerte. Me dí cuenta que Elyon y Axel llaman la atención, ya verán como sigue desarrollándose la relación entre ellos, pero creo que todo ya es bastante obvio. Comprendo lo de la escuela, no te preocupes y espero escribirnos pronto) y a todos los que se toman su tiempo en leer este finc.

¡Eso es todo! Es probable que no llegue a actualizar antes de fin de año, así que espero que hayan pasado una buena navidad y un feliz año nuevo.

¡Habrá más AtemxAnzu en 2016! ¡No se lo pierdan!

Se los quiere mucho, besos y abrazos psicológicos (bien de oso) y hasta el próximo capítulo.

¿Me regalan un review?