El futuro es incierto. El fin siempre está cerca.
Residencia Uzumaki.
Kurama frunció el ceño, y, de a poco, abrió los ojos, sumamente agotado.
El Biju estaba recostado en el piso de su habitación, el cual, con las cortinas corridas, hacía que las luces de la mañana apenas y entraran al cuarto.
Miró a su lado, para ver mejor como Natsumi, en su forma Yokai, dormía profundamente, con los cachorros acurrucados en su pelaje, y cubiertos por la frazada.
Si bien, la imagen que daba inspiraba a la ternura, para el Kyubi, en esos momentos ellos cuatro eran pequeños diablillos…
Aun le dolía el estómago por tanta mordida recibida la noche anterior, además que fue tan humillante que le hicieran semejante atrocidad frente a los Uzumaki…
Arg, recordar las risas de los dos rubios le hacía enrojecer de la vergüenza.
Tomó su atención cuando Yoko movió sus patitas en sueños, para después acurrucarse más.
Frunció el ceño, preocupado al recordar lo que su cachorro había pasado el día anterior. Suspiró, se acercó a la durmiente Natsumi, y le hizo cariño con su hocico, haciendo que, de a poco, despertara.
-¿Kyu-chan…? ¿M-Me das una malteada?- pidió la Yokai, adormilada, haciendo que el Biju la mirara con un tic en la ceja, enojado y avergonzado.
-E-Estúpida… Es hora de levantarse- le gruñó por lo bajo el zorro naranja, sin querer despertar a los cachorros.
-Mm… Dame más minutitos y deje su mensaje en-en el buzón de voz- bostezó Natsumi, sin querer despegar su rostro del futón, fastidiando a su pareja- M-Me tuve que levantar más temprano, ten paciencia de miii- suplicó, adormilada, extrañándolo.
-¿Más temprano? ¿A qué te refieres?- le preguntó su pareja, mientras ella seguía bostezando.
-T-Tuve q-que pagarle a Na-Naruto la cuenta por haber cuidado a los cachorros…- y, sin más, la zorra roja puntas negras se propuso a seguir durmiendo, dejando al Biju más confundido.
-¿P-Pagarle?- se extrañó Kurama- O-Oye, Natsumi- la zarandeó levemente, pero ella estaba haciéndose la dormida-… Arg, esta…- pero se quedó mirando el rostro de la zorrita, sin poder evitar sonrojarse.
… Rayos, se veía tierna…
Suspiró, y le lamió la mejilla, haciéndola sonreír, aunque sin abrir los ojos por el sueño que tenía.
-Te aprovechas de mí- le murmuró en la oreja.
-… Lo shé- sonrió traviesa Natsumi, mirando a su pareja, quien bufó- Pero eso te pasha por negarme mis danguitos- se defendió, a lo que Kurama rodó los ojos.
-Hoy puedes descansar, pero recuerda que mañana tienes tus actividades como Representante Yokai- le recordó el zorro, a lo que la zorrita infló las mejillas, amurrada al recordar aquel detalle- ¿Entendido?-
-Oki~-murmuró Natsumi, dolida al saber que solo tenía un día de descanso, pero se percató que Kurama se levantaba y se dirigía a la puerta- ¿A-A dónde vas?-lo miró, extrañada.
-Los demás ya deben estar levantados- bufó Kurama, mirándola- Tu solo duerme-
-… ¿Me traes desayuno a la cama?- pidió Natsumi, moviendo su colita, esperanzada.
-Realmente te gusta aprovecharte de mí, ¿no?- le gruñó sonriendo sarcásticamente Kurama, chocando nariz con ella.
-… Shi- sonrió Natsumi, hasta que Kurama la besó, haciéndola cerrar los ojos.
El Biju se separó de la Yokai, quien abrió los ojos, sonrojada.
-Pues yo también puedo jugar ese juego, tontita- bufó Kurama, divertido por la cara de perplejidad de su pareja, quien se puso totalmente roja.
-¡E-Eso fue feo!- le aseguró, aunque el Kyubi simplemente se dio la vuelta, dirigiéndose nuevamente a la puerta- ¡E-Eres un…! ¡Un…!- intentó pensar en algo que hiriese el orgullo del zorro- ¡UN PERVERTIDOMON!-
Eso hizo que Kurama la quedara mirando, extrañado.
-… ¿Y eso qué es?- parpadeó, sin entender.
-¡Un monstruo-pervertido!- explicó la zorrita, inflando sus mejillas, haciendo que sus orejitas se movieran un poco.
-… Ya…- suspiró Kurama, abriendo la puerta con una de sus colas- Mejor duerme. Te pones más rara cuando te faltan horas de sueño- le recordó, cerrando la puerta, dejándola ofendida.
-Mm…- Natsumi infló una mejilla, y miró a sus tres cachorros dormir.
Sonrió, y lamió suavemente las cabecitas de sus hijos, para después acomodar su cabeza entre sus patas negras, quedando dormida al instante…
Kurama bajó al comedor del salón, para percatarse que solamente estaban Bolt y Himawari, ambos aun en pijama, leyendo una nota que habían sacado de la mesa.
-¿Mocosos? ¿Y la mujer?- les preguntó, tomando la atención de ambos hermanos.
-Buenos días, Kurama-chan- sonrió Himawari, mientras el zorro se acercaba.
-Parece que mamá tuvo que salir-suspiró Bolt, entregándole la nota al Biju, quien la leyó, extrañado de que Hinata no le avisase- Y el viejo ya está en el trabajo, y hoy yo no tengo misiones-dattebasa- bufó, fastidiado.
-Podrías usar este día para entrenar- le señaló Kurama, dejando la nota en una repisa.
-¿Yo? ¿Entrenar? Por favor- sonrió Bolt con altanería, fastidiándolo- ¡Mis habilidades son lo suficientemente buenas como para incluso…!- pero no alcanzó a alagarse a sí mismo, porque las colas de Kurama le hicieron una zancadilla, haciendo que cayera dolorosamente al piso.
-¿Qué me decías de tus habilidades?- le preguntó Kurama, alzando una ceja, mientras Himawari sonreía.
-¡ARG! ¡Kurama! ¡Esa no cuenta! ¡No avisaste-dattebasa!- se defendió Bolt, levantándose, sobándose la cabeza.
-En una batalla real, tu enemigo no te dirá que te intentará matar…- le aseguró Kurama, hasta percatarse que Bolt movía la mano haciendo muecas, como si lo imitara en silencio- ¡MOCOSO!- comenzó a ahorcarlo cómicamente con una de sus colas.
-Kurama-chan, ¿y Natsu-chan?- le preguntó Himawari, tomando su atención.
-Esa tonta sigue durmiendo. Bueno, hoy es su día de descanso, así que por eso se lo dejaré pasar- bufó el zorro, haciendo sonreír a la pelinegra.
-¡¿P-Por q-qué y-yo n-no puedo descansar t-también-da-dattebasa?!- gimió Bolt, intentando quitarse la cola del Biju del cuello.
-Porque tus habilidades dejan mucho que desear, y porque ere un tonto- bufó Kurama, soltándolo.
-¡ARG! ¡Eres un gruñón-dattebasa!- pataleó el rubio, fastidiándolo.
-Entonces, Kurama-chan- lo llamó Himawari, haciendo que la mirara- ¿Nos preparas el desayuno?- le pidió.
-¿AH?- la quedó mirando el zorro- Mocosa, ¿no estás muy grande para eso? Tú ya sabes cocinar. Ya no soy una niñera- miró para otro lado, algo ofendido.
-Nunca te hemos considerado una niñera- aseguró Himawari, agachándose frente al zorro- Es solo que, como estamos los tres, me recuerda un poco cuando éramos pequeños- admitió, tomando la atención del Biju y de su hermano- Yo… Me cuesta un poco recordar mis primeros días con Kurama-chan- admitió- ¿Cuánto tenía? 5 años, ¿verdad?- miró a su hermano.
-S-Sí. Éramos pequeños, y Kurama nos cuidó porque el viejo y mamá tenían que ir a una misión-dattebasa- recordó Bolt.
-Tsch. Eso fue porque vuestro viejo fue como una piedra en el zapato para pedírmelo- bufó Kurama.
-Aun así, tú fuiste un desastre para cuidarnos-dattebasa- señaló Bolt, fastidiándolo- ¡Incluso rompiste mi puerta, y estuvo mucho tiempo rota!- recordó, sin poder evitar reírse, a lo que Kurama se fastidió más, sonrojado- Aunque, ahora que lo dices, Himawari…- miró a su hermanita, y después el comedor- Bueno, en aquella época estábamos en la casa de un piso, pero aun así… Estábamos solo los tres, justo como ahora- recordó, sin poder evitar sonreír, haciendo que Kurama hiciera una mueca, también recordando aquellos tiempos.
… Cuando estuvo con aquellos dos mocosos de pequeños… Fue gracias a ese incidente, que decidió vivir con aquel tamaño junto a la familia de Naruto, y, a pesar de todas las tonterías que le habían hecho pasar esos 6 años…
No se arrepentía.
Era feliz viviendo con ellos.
-Jejejeje- Bolt se rió levemente, tomando su atención- En aquella época pensaba que Kurama nunca cambiaría. Que sería siempre un zorro gruñón, glotón y dormilón-dattebasa- admitió, fastidiándolo- Jamás me imaginaría que formarías tu familia- sonrió.
-…-Kurama lo miró algo sorprendido, y miró para otro lado, algo sonrojado, y agradecido- Idiota. En esos tiempos, apenas y usabas tu cerebro para decir algo coherente- le aseguró, dejándolo quieto.
-¡KURAMA!- se ofendió y avergonzó el rubio, mientras su hermanita sonreía, divertida.
-Arg, como sea… Solo por esta vez- bufó el Kyubi, dejando algo sorprendido a los hermanos- Siéntense-
-¡S-Sí!- asintieron, sonriendo, sentándose a la mesa, mientras el zorro, con sus colas, comenzaba a sacar de la cocina los platos, huevos, pan, y la leche.
Bolt observó en silencio al Biju freír los huevos con una pequeña Biju dama en su dedo, sin poder evitar sonreír, algo avergonzado.
-Tengan- las colas de Kurama dejaron frente a los jóvenes los platos con huevo y panes, vasos y la caja de leche- ¿Satisfechos?- bufó, cruzándose de brazos.
-¡Sí~!- sonrió Himawari, mientras Bolt comenzaba a comer.
-¿Quién pensaría que te tragarías el orgullo para hacernos esto-dattebasa?- le señaló el rubio, comiendo contento.
-Tsch. Solo se aprovechan por ser mis mocosos- bufó fastidiado Kurama, lo cual dejó pensativo a Bolt.
-¡Siempre seremos los mocosos de Kurama-chan~!- sentenció Himawari, sirviéndose un vaso de leche.
-…- Bolt tragó, pensativo- ¿Y tus hijos?- le preguntó al zorro, extrañándolo.
-¿Qué tienen? Ya te lo he dicho antes. Ustedes son mis mocosos, y ese trío de diablillos son mis cachorros. No los confundan- bufó el Biju, haciendo pensar a Bolt-Con ellos puedo ponerme sobreprotector y esas cosas, pero a ustedes los consiento… Solo que se aprovechan mucho de eso- miró a Himawari, quien sonrió.
Bolt se quedó pensando, sirviéndose la leche.
¿Una cosa eran los mocosos, y otra los cachorros…?
… ¿No sería que su padre pensara algo así? ¿Una cosa eran sus hijos, y otra los cachorros…?
Ese pensamiento lo alivió un poco, pero después se entristeció al percatarse… que su padre era más atento con los cachorros.
-¿Onii-chan?- lo llamó Himawari, extrañada.
-¿Mm?- la miró Bolt.
-… La leche- señaló la niña, haciendo que el rubio se diera cuenta que había estado rebalsando la leche de su vaso, vaciando su contenido.
-¡AH!- se avergonzó, y más cuando Kurama se rió por lo bajo- ¡Kurama!-
-No pienso limpiar eso, mocoso- sentenció el Biju, haciendo que el rubio se sonrojara, avergonzado.
Himawari sonrió, contenta…
Como los viejos tiempos…
Kumo.
Oficina del Raikage.
-¡IDIOTAS! ¡SON TODOS UNOS IDIOTAS!- murmuraba molesta Hiromi, en uno de los miradores del edificio, caminando de un lado a otro, con su peligroso tridente clavado a unos metros, al lado de Gyuki, quien tenía a Kano en los brazos, dándole una mamadera, con un bolso al lado, y Bee, quien parecía temeroso de la ira de la mujer.
-Yho. A pesar de mi disculpa, ella sigue echándome la culpa. Y temo que si me inculpa, termine haciéndome pulpa- le mencionó Bee a Gyuki, quien suspiró.
-Bee. Creo que ahora estoy con Hiromi- admitió el Biju-El Cuarto Raikage y tú terminaron destrozando la mitad de la casa- le recodó, haciendo que su amigo silbara, mirando para otro lado- Aun estoy aliviado de que no le pasara nada a Kano- confesó, observando como su hijo intentaba agarrar la mamadera con sus débiles tentáculos, haciendo que no pudiese evitar sonreír.
-Al pequeño no le perturbamos ni el sueño, y con empeño, digo que él es el dueño- rimó Bee, en su defensa- Además, Brother fue quien se comenzó a exceder, y a demoler sin que yo pudiese responder-
-¡DESTROZARON LA MITAD DE UNA CASA!- lo calló Hiromi, sobresaltándolo.
-Es normal que estés enojada, pero ya estás alojada. Avancemos mejor los relojes, antes de que me acongoje…- le pidió Bee, solo para recibir el puñetazo de la Yokai en plena cara, haciéndolo rodar hasta la pared, sobresaltando a Gyuki.
-¡NO TENEMOS PROBLEMAS PORQUE EL RAIKAGE NOS PERMITIÓ ALOJAR AQUÍ HASTA QUE TERMINEN LA RECONSTRUCCIÓN! ¡NO TRATES DE DARTE NINGÚN MERITO, ABEJA!-le gruñó Hiromi, mientras el Hachibi negaba con la cabeza- ¡¿POR QUÉ ESA NEGACIÓN?!- lo miró, sobresaltándolo.
-Hi-Hiromi, cálmate. A mí también me molesta un poco que se pusieran a pelear por tonterías con Kano dentro de la, bueno, lo que quedó de la casa- le recordó, haciéndola bufar, fastidiada- Pero al menos no le pasó nada. Más bien, con lo tímido que es, me sorprende que no se hubiera puesto a llorar- admitió, haciendo que su pareja mirara como Kano tomaba de la mamadera- Jeje. Supongo que debió haber sido un buen espectáculo que lo entretuvo bastante- sugirió, sonriendo un poco.
-Pues aseguro que con uno de mis conciertos, el pequeño quedaría boquiabierto-opinó Bee, desde donde estaba.
-¡CÁLLATE!- le gruñó Hiromi, hasta notar que Kano movió sus tentáculos, indicando que estaba satisfecho.
-Bien, bien. Tomaste bastante leche- sonrió Gyuki, guardando la mamadera en el bolso a su lado.
-Tsch. ¿Por qué eres tan blando, takoyaki?- Hiromi se sentó a su lado, cruzándose de brazo y piernas- Le vas a pegar eso a mi hijo- murmuró, haciendo sonreír al Biju.
-Yho. Estaría demostrando que lo blando ya viene patentado-señaló Bee, acercándose a la pareja, haciendo una pose rapera, fastidiando a Hiromi.
-¿Cómo rayos un humano puede pensar en rimas tan rápido?- murmuró molesta la joven morena- Y más encima tan malas…-
-Yho. A ver, longeva, diciendo que mis rimas son malas conlleva a que me apuñalaras-le aseguró Bee- Mi arte es algo en lo que puedes fiarte, y no en parte. Te pueden demostrar, la conmoción que pueden causar. Y sin carraspear, te puedo asegurar, que mi arte en un parpadeo se puede glorificar. ¡Wiiiiiiiiiii!-sentenció, haciendo una dramática pose rapera.
-…- Hiromi lo miró con un tic en la ceja- Takoyaki, necesitas más amigos- le aseguró a su pareja, haciendo que Bee se cayera de espaldas.
-Estoy bien como estoy- le aseguró Gyuki, arrullando a Kano, quien sonreía, contento- Los Biju al fin estamos siendo aceptados, y los Yokai están en trabajando para ello-
-Hablo de tus relaciones, no tu estado- le indicó Hiromi, haciéndolo sonreír.
-Bee es el mejor amigo que pudiese desear-aseguró Gyuki, conmoviendo de tal forma que el rapero comenzó a llorar en silencio- Además…- miró a Kano, quien lo miró con sus ojos morados, parpadeando curioso- Nunca imaginé que sería padre… pero estoy muy contento de serlo. Estoy feliz de que Kano sea mi hijo- sonrió, a lo que Hiromi rodó los ojos, apoyando su mejilla en la mano- Y no cambiaría a mi pareja por nada- agregó, mirando a la joven, quien se sonrojó de golpe, mientras su cabello negro azulado se quedaba parado.
-¡Woa! ¡Hacc-chan ha vuelto a hacer una confesión, sin miedo a una mutilación! ¡Su amor atestiguó y así lo verbalizó!- señaló Bee, rapeando contento, sin darse cuenta que sus palabras hicieron enrojecer aún más a Hiromi.
-Bee, no te metas- le pidió el Hachibi, algo molesto y avergonzado.
-Oh, come on! Soy tu amigo, no tu enemigo, así que siempre soy testigo de tus castigos- le señaló Bee, agachándose junto al Biju y atrayéndolo por el hombro, haciéndolo suspirar.
Pero ambos se sobresaltaron cuando Hiromi se levantó.
-…- la joven miró de reojo a Gyuki, algo sonrojada, haciéndolo parpadear- V-Voy a-a revisar de nuevo el equipaje…- murmuró, entrando al edificio.
-…- Bee se acomodó los lentes-… Huelo a que te pide después un segundo-
-¡BEE!- se sonrojó fuertemente Gyuki, haciendo que su amigo sonriera burlón.
-Yho! Que no te dé vergüenza, sinvergüenza-le pidió Bee, levantándose y rapeando, haciendo suspirar a su sonrojado amigo- Que con el amor, no necesitas un mentor, porque eres el mismísimo tutor ¡Wiiiiiiiiiiiiiiiii!-le aseguró.
-D-Deja de decir esas cosas- murmuró Gyuki, haciéndole cariño a Kano, quien sonreía, divertido.
-Vamos, si lo vuestro fue inesperado, pero también admirado. Mira, que ahora estás apresado con lo cautivado- le señaló Bee, extrañándolo.
-¿A qué te refieres?- le preguntó el Hachibi, sin notar que su pequeño hijo bostezaba.
-Ahora que tienes la vida de casado, te estás oxidando. A mí me dejas de lado, sin saber que estoy llorando- le reprochó el moreno, haciéndolo suspirar.
-Bee. No es que me esté olvidando de ti- le aseguró Gyuki, pero su amigo se cruzó de brazos, amurrado- No te pongas así. Ya estás bastante mayor para hacer un berrinche- le aseguró pacientemente.
-…- Bee lo miró, y le dio la espalda, haciendo una mueca de niño llorón.
-… Ah…- suspiró Gyuki, sin poder creer que un hombre de casi cincuenta años actuara como uno de cinco-Está bien, está bien…- se rascó la cabeza con su mano libre, haciendo que el adulto lo mirara de reojo- ¿Qué tienes en mente?-
Ante sus palabras, los lentes de sol del Jinchūriki brillaron de golpe.
-¡Yho! ¡Tarado, idiota! ¡Al fin dejas de ser una marmota!- sonrió Bee, rapeando entusiasmado- Escucha, te quería dar un mensaje, porque quiero ir a un viaje. No es para mutilarse, sino para ver el paisaje. Y podríamos hacer un entrenamiento, para que no nos estemos hundiendo-le sugirió, contento.
-¿Un viaje?- parpadeó Gyuki- No suena mala idea… pero creo que Kano aún es demasiado joven para eso. El año pasado viajamos, pero a Isla Tortuga porque tenemos esa tradición. Fue por eso que Hiromi permitió que hiciéramos ese viaje, para que los demás Biju conocieran a Kano, pero preferiría que no, por ahora- admitió, mirando a su pequeño, quien movió sus tentáculos, contento.
-¡No, no, no, no, no!- negó exageradamente Bee, extrañando a su amigo- ¡No hablo de algo que se haga familiar, sino a la par!- le explicó.
-¿S-Solo nosotros?- murmuró Gyuki, algo preocupado.
-Oh, yeah! Podemos ir a las montañas, en busca de hazañas. Si me acompañas, todo irá como castañas-aseguró Bee, contento.
-N-No lo sé, Bee…- murmuró el Hachibi, mirando a Kano- S-Sé que desde que soy el guardaespaldas de Hiromi no he entrenado contigo, ni he participado de tus escapadas… Menos cuando nos volvimos pareja y nació Kano…- comprendió, algo preocupado- E-Entiendo que quieras que te acompañe a un cambio de aires, pero… No lo sé…- bajó la cabeza, haciendo que su amigo dejara la pose de rap-… N-No sé si sea buena idea-
-Escucha, compadre. Sé que te has vuelto un padre, y que a veces eso te descuadre- le aseguró Bee, tomando su atención-Pero este será solo un entretiempo, y te aseguro que no perderás el tiempo. Solo será un rato, y para ninguno un desgasto. Puedes tomarlo como un relajo, de este lindo renacuajo-
-…- Gyuki meditó, mirando a Kano, quien lo miró parpadeando, curioso, sin darse cuenta que se veía bastante tierno-… Es verdad que hace tiempo que no entreno…- admitió, acariciando la mejilla de su pequeño, quien sonrió, sonrojado- Aunque, bueno, sé que estamos en tiempos de paz… pero si eres un hijo de Biju…- apretó su puño, extrañando al pequeño pulpo, haciendo fruncir el ceño a Bee-… No quieres que pierda el ritmo, ¿verdad?- miró al adulto, quien sonrió de lado.
-Si te quedas oxidado, estarás anclado. Y para que no sea pecado, mejor vamos calmados, a hacernos un cuidado- le aseguró Bee.
-…- el Biju lo miró, comprendiendo que Bee quería que él entrenara y despejara un poco la mente, a causa de la presión de ser padre-… Lo hablaré con Hiromi- accedió.
-¡YHOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- se alegró Bee, abrazando a Gyuki, haciendo que Kano parpadeara, curioso- ¡Acabamos de mimarnos, y cantamos mientras viajamos! Oh, yeah! ¡Es una cruzada ya pactada, sin nada de angustiada, y tampoco será limitada!-rapeó, sin soltar a su amigo.
-Jejee. Creo que también estoy entusiasmado- admitió el Hachibi, mientras Kano, en su brazo, los miraba, muy curioso- Pero con una condición- le pidió al moreno.
-¡Yho! Mientras tu condición no sea una traición, escucharé tu petición- sonrió Bee, entusiasmado.
-Que vayamos antes de que comiencen los exámenes Chunnin- le pidió Gyuki, extrañando al Jounin- Es que quiero ver como lo hará Yurui- se explicó- Este año a Yurui, Tarui y Toroi les toca dar los exámenes, ¿verdad?- le preguntó, a lo que su amigo asintió varias veces- Quiero ver que tal lo hacen-sonrió.
-¡Yho! Esta decisión te da la razón. Regresaremos antes de que nos llamen para el examen, y así no habrá ningún reclamen-sonrió Bee, tendiendo su puño hacia el Biju, quien sonrió.
-Sí, regresaremos antes de los exámenes- Gyuki chocó puño con su amigo, alegrándolo- Así que te tienes que portar bien con mamá, ¿entendido, Kano?- miró a su hijo, quien parpadeó, curioso- Jejeje. Prométeme que cuidarás a mamá mientras papá está fuera, entrenando- le guiñó un ojo.
Kano ladeó la cabeza, curioso, pero asintió contento, despidiendo tanta ternura que Bee se cubrió los ojos, inclinándose para atrás.
-¡YHO! ¡Esta ternura, me da demasiada blancura! ¡Si esto madura, me quedaré en negrura!- y se cayó de espaldas.
Gyuki sonrió, y acarició la mejilla de su hijo, quien sonrió, sonrojado.
Solo sería un viaje a las montañas, antes de los exámenes…
No podría pasar nada malo, ¿verdad…?
Volvería al lado de su pareja y de su pequeño… ¿verdad…?
Konoha.
Mansión Hokage.
Tras lo sucedido el día anterior, el Hokage trabaja, provisionalmente, en una oficina en el mismo edificio, la cual contaba también con una ventana.
Naruto, quien traía otra chaqueta puesta, junto con su capa, suspiró. Estaba sentado en una silla frente a una mesa, observando como el computador frente a él se tardaba en cargar los archivos salvados.
-¿Se terminaron de cargar las carpetas?- le preguntó Shikamaru, entrando a la oficina con una pila de documentos.
-Es demasiado lento-dattebayo-suspiró Naruto, mientras su amigo ponía los documentos en la mesa- ¿Ya llegó Katasuke?- le preguntó.
-Sobre eso venía a decirte- negó con la cabeza el Nara- Me acaba de llegar un mensaje suyo- le informó, extrañándolo- No vendrá-
-¡¿EH?!- se sorprendió Naruto, levantándose, algo molesto- ¡Anoche dijo que vendría! ¿M-Me estás diciendo que ayer conversó con nosotros, haciendo sentir mal a Natsumi-chan, y ahora no vendrá-dattebayo?-
-Al parecer tiene que arreglar unos detalles del Kote- le explicó Shikamaru, a lo que el Uzumaki se sentó, fastidiado.
-Y yo que pensaba hablar de eso con él… ¿Crees que estemos a tiempo para rechazar el proyecto armamentista del Kote?-le preguntó, serio.
-Ese es el problema- suspiró Shikamaru- Sabemos que ya hay Kote listos para su uso. Si negáramos el proyecto, podríamos provocar que algunas de las copias comiencen a venderse en el mercado negro-
-Y no tenemos derecho a resguardar y sellar o destruir los Kote, porque técnicamente no infringen el tratado de paz, y no hay ningún motivo para pensar que pueden ser dañinas si es que realmente le prestamos atención-dattebayo- agregó Naruto, apoyando la espalda en la silla-… Kurama va a matarme…- suspiró.
-Deberías dejar a los cachorros una hora en el almacén donde dejan los Kote- sugirió Shikamaru, haciendo reír un poco al Hokage- Por cierto…- se percató en el bolso al lado de la silla de Naruto- ¿Hinata ya te trajo el almuerzo? No es muy temprano-
-Ah, no- sonrió Naruto- Solo me traje algunos dulces de casa-dattebayo- se explicó.
-Bueno, necesitarás toda la energía posible para ponerte al día- admitió Shikamaru, saliendo de la oficina provisoria, cerrando suavemente la puerta.
-…- Naruto se quedó mirando la puerta un rato, y después sonrió, travieso, sonrojado- Si necesitaré energía para hoy-dattebayo~- aseguró, inclinándose a la bolsa, para sacar de ella, con cuidado, a una esponjosa y tierna conejita de pelaje lila, con un poco de cabello negro azulado, y bonitos ojos perlados, vistiendo la ropa de Uzumaki Hinata.
-A-Aun no estoy convencida de esto, Naruto-kun- aseguró la conejita, mientras el rubio la ponía en la mesa, comenzando a verla, enamorado.
-Este es mi pago por haber cuidado a los cachorros~- le recordó Naruto, poniendo su dedo en la naricita de Hinata- Un día con mi amada esposa en su forma animal. ¿Quién pensaría que mi Hinata era una dulce conejita? Y muy esponjosa-dattebayo~- aseguró sonrojado, tocando los cachetitos de la conejita.
-N-Naruto-kun- se sonrojó Hinata, sin poder creer que Natsumi, la noche anterior, había accedido a semejante idea-T-Te meterás en problemas si descubren esto- aseguró, sonrojada, y más cuando el rubio le acarició la orejita.
-Está bien~, está bien~- sonrió Naruto, usando sus manos para presionar suavemente las mejillas de su esposa, sintiendo la suavidad de su pelaje- Soy solamente el Hokage pasando el rato con su muy linda y tierna esposa-dattebayo~- aseguró, hasta quedarse quieto cuando una Kunai se clavó cerca de su oído.
En blanco, y, mecánicamente, alzó la mirada, para ver a Shikamaru en la puerta, con un aura oscura rodeándolo.
Al verlo, Hinata se tapó el rostro con sus orejitas, sumamente avergonzada, mientras su marido comenzaba a sudar a mares.
-Ayer… por culpa de los cachorros… hiciste payasadas que tardarán mucho tiempo en ser olvidadas por los aldeanos…- le recordó tenebrosamente Shikamaru, sonriendo enojado- Y ahora… Se suponía que ya habrías aprendido la lección, pero… esto…- apretó su puño.
-Sh-Shikamaru-san, e-estoy puedo explicarlo…- intentó decirle Naruto, azul…
-¡PONTE A TRABAJAR DE UNA VEZ, IDIOTA! ¡ERES EL HOKAGE! ¡TOMATE EL TRABAJO EN SERIO!-resonó la voz del Nara en la Mansión Hokage.
-¡SÍ, SEÑOR-DATTEBAYO!-
Hinata, simplemente, se acurrucó en la mesa, totalmente avergonzada…
Centro del Equipo Científico de Armas Ninjas.
En aquel edificio había un salón circular de paredes metálicas sin piso, pero con un pequeño puente que llegaba hasta el centro, con estantes con pergaminos alineados, divididos en la naturaleza del chakra al que pertenecían.
Katasuke entró a ese salón, releyendo un documento, serio. Se detuvo al final del pasillo, observando los pergaminos…
Trataba… Trataba de seguir pensando en los últimos detalles para el Kote…
Pero…
"-¡Me alegra mucho ver que la Representante Yokai sea tan flexible!- aseguró Katasuke, haciendo un floreo con las manos, molestando al Biju por sus palabras- Y, vaya. ¿No tenemos aquí a uno de sus pequeños?- se inclinó para ver mejor a Yoko, quien, sin despertar, se acurrucó en los brazos de su madre, la cual parecía algo incomoda con la actitud del humano- Como dicen los rumores, es idéntico a su padre- miró sonriendo a Kurama, quien le había comenzado a gruñir con su pelaje erizándose, sobresaltándolo y que retrocediera un poco."
Anoche fue la primera vez que se encontró cara a cara con uno de los cachorros del Kyubi… A pesar de que la aldea sabía de la existencia de los cachorros, casi nadie los había visto, por seguridad y para que crecieran sin problemas.
El que conoció, era el cachorro llamado "Yoko"… Por lo que tenía entendido, era el menor de los hijos del Biju, y, según los rumores, él tenía la capacidad de hacer inestables Biju Dama.
Antes no creía esos rumores, pero él presenció el enorme agujero que el pequeño hizo en la Mansión Hokage… y se quedó sumamente sorprendido al ver la magnitud del daño…
Ese pequeño era un ser vivo… ¿y podía hacer una Biju Dama sin dificultad? ¿Cómo era posible?
¿Qué órgano habría desarrollado su cuerpo mitad Biju-mitad Yokai para poder realizar semejante técnica? ¿Los otros dos cachorros tendrían el mismo órgano? ¿O, en vez de un órgano, sería otra parte del cuerpo que les permitiese efectuar aquella técnica sin sufrir daños colaterales?
No podía dejar de pensar en esas posibilidades… Estaba tan intrigado que apenas y durmió la noche anterior…
Si pudiese descubrir cómo un ser natural, no compuesto de chakra, era capaz de realizar una Biju Dama, podría sellar esa técnica en un pergamino, y aplicarlo en el Kote… o tal vez crear un arma shinobi precisamente para que realice esa peligrosa pero poderosa técnica…
Para eso, tendría que al menos hacerle un chequeo a Yoko, o a los otros dos cachorros… O mejor a los tres, y, así, comprender el secreto de una de las habilidades más temidas por los humanos en toda la historia shinobi…
Pero nunca tendría semejante permiso. El Hokage no permitiría que se usara a los hijos de un Biju para desarrollar tecnología…
Que pacifista tan idiota…
Respetaba a Uzumaki Naruto… pero le desagradaba tanto que el líder de Konoha fuera un pacifista tan extremista… Con todas las posibilidades de aumentar aún su poder, y él negando por temor a los posibles conflictos…
Otro obstáculo era el Kyubi… Kurama lo mataría sin dudar si se atreviese a siquiera exponer su idea.
No se preocupaba por Natsumi. Al parecer, la Representante Yokai desarrolló una gran incomodidad hacia él porque la sobornó con revelar a Konoha que ella le enseñó a aquel peligroso Jashin una técnica con la que asesinó y devastó pueblos, si ella no les enseñaba, precisamente, esa misma técnica, como un método pacifico de asegurar que los Yokai no eran peligrosos para los humanos…
La tenía en la palma de la mano…
Meditó, pensando cómo podría acercarse, al menos, a un cachorro…
¿Y si usaba a Bolt? El joven le tenía estima por convencerlo y elogiarlo por cualquiera de sus estupideces…
No, el Kyubi lo descubriría de inmediato, además, el Uzumaki era apegado a los cachorros…
-Ah…- suspiró sonriendo, consciente que era muy pronto para iniciar semejante proyecto- Tendré que ser paciente- sentenció, observando los pergaminos, sonriendo- Bueno, con la paciencia y la tranquilidad se logra todo, y algo más- recitó, sonriendo- Tendré que esperar el momento exacto… No puedo permitir que el progreso y mi fama se estanquen por un absurdo pacifista y una estúpida bestia-sentenció, acomodándose los lentes, sin dejar de sonreír.
Residencia Uzumaki…
-Mm…- Bolt hizo una mueca, ofendido de ser el que lavara y secara la losa del desayuno por haber desparramado la leche por accidente…
Kurama seguía teniendo preferencia por Himawari…
-Mph. Ambos son viejos tontos-dattebasa- sentenció, sin poder evitar sonreír por la ironía….
En la habitación de la pareja de zorros, Himawari sonrió, observando sentada como los cachorritos amamantaban, mientras Natsumi bostezaba, con flojera.
-Tienen mucha energy- aseguró la zorrita roja puntas negras- ¡Ay!- miró molesta a Inari, quien dejó de amamantar al darse cuenta que sin querer mordió a su madre.
-… Lo shento- sonrió, travieso, haciendo que su mamá le lamiera la cabeza.
-Termina el desayuno, pilluelo- le guiñó el ojo, a lo que el pequeño zorrito asintió, volviendo a amamantar.
-Jejeje. Todos son tan tiernos como Kurama-chan- sonrió Himawari, tomando uno de los juguetes tirados en el piso.
-Hablando de mi Kyu-chan… ¿Dónde está?- le preguntó Natsumi, extrañada.
-En el techo- contó la joven, sacudiendo un poco el juguete, tomando la atención de los tres cachorros, pero la cola de la madre hizo que se centraran de nuevo en amamantar- Dijo que quiere tomar aire-
-Mm- la zorrita infló una mejilla, ofendida- Mientras no haga de las suyas por mi bien- suspiró, consciente que hasta su pareja necesitaba tiempo para sí mismo- ¡Ay! ¡Ina-chan!- miró indignada y amurrada a su hijo, quien se quedó quietito, mirándola apenado.
-… Tengo hamble- se defendió, hinchando el pecho, haciendo sonreír divertida a Himawari.
En cambio, Fuyumi y Yoko amamantaban, tranquilos…
En el techo de la residencia, estaba Kurama, recostado, y algo pensativo.
Estaba tentado… Quería dormir, pero, en el momento en que cerrara los ojos, algo pasaría. Estaba segurísimo…
Pero el sol estaba agradable, y no había viento… Era el clima perfecto.
El Biju entrecerró los ojos, luchando por no dormirse… pero, sin más, se quedó dormido…
Hasta que sus oídos detectaron un leve piar, despertándose.
-¡ARG! ¡¿No-puedo-tomar-una-siesta?!-gruñó enojado y ofendido, asomándose al borde del techo, para ver que el ruido lo había hecho Pájaro-chan, quien gateaba hasta la puerta, con todo el plumaje alborotado, y sucio.
El Kyubi parpadeó, en blanco.
-¿Ah?- Kurama se bajó del techo, aterrizando frente a la agotada ave, sobresaltándola- ¿Y qué rayos te pasó, condenado? Parece como si el gordo del Ichibi te hubiera usado de almohada o algo así- le mencionó, un poco curioso.
Pero, Pájaro-chan, al ver al padre de Yoko frente a él, comenzó a sudar a mares, temiendo que el zorro lo devolviese al Mundo Puro por haber secuestrado al cachorro.
-¿Q-Qué mosco te picó?- le preguntó Kurama, notando que el ave sudaba demasiado, y que lo miraba aterrorizado- No te voy a comer- le indicó fastidiado, hasta que el pájaro se le colgó al cuello, llorando a mares, piando arrepentido de su error- ¡¿Q-Qué demonios te pasa?! ¡Suéltame, porquería!- intentó arrancarse al ave, pero este tenía mucho agarre, y su piar se volvía más agudo- ¡SUEL-TA-MEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!-
Pero Neji seguía disculpándose en su idioma, muy arrepentido…
-¡DÉJAME EN PAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAZ!-
Y, con esto, queridos lectores, termina "Karma-dattebayo"
¿Qué les pareció el final? ¿Cuál fue vuestra escena favorita de este loco fic^^'?
He leído los review, y veo que se han reído bastante con los caps anteriores XD, además que los dejé en suspenso varias veces^^'
Como se habrán dado cuenta, este fic, cronológicamente hablando, debería ir antes de la película de Boruto. No es que yo vaya a escribir una versión de la película con Natsu-chan y los demás ^^'[muchas ya estamos hasta la coronilla con haber vuelto a ver la movie en el manga de Ikemoto, y tal vez la veremos de nuevo en el anime de Boruto, así que creo que mejor no^^']
¿Se les ocurren ideas para el futuro?
Yo ahora, además de estar pendiente en los estudios, seguiré escribiendo "El comienzo de los lazos", "Proyecto Iluminati", "Viajes Comerciantes", "Meda Armor", y, de a poco, comenzaré a planificar el nuevo fic de Naruto [tengo que pensarlo bien aun^^]
¡Espero vuestro apoyo, queridos lectores XD!
PD: subí un dibujo al blog, que de seguro espero les guste ;)
PD2: como acaba de salir el trailer del anime de Boruto, lo subiré al blog, para que lo vean.
¡Nos leemos en la próxima historia^^!
PD3: me demoré en subir este epilogo porque estuve mal del estomago y tuve que dormir y descansar en la tarde T-T, así que sorry T-T
