Hola a todos!

¿Me extrañaron? ¿Si? ¿No? Na, yo a ustedes síp n.n

Por fin nuevo capítulo, es un milagro que actualizara, así que si llueve no me culpen XD De verdad que es para matarme por hacerlos esperar tanto, pero bueno, entre las vacaciones (que las pase desconectadas totalmente, no tenía Internet T-T) y una que otra cosa, recién termine el capítulo.

- No te hagas la pobresita, nos mataste con la espera- Dijo Axel entrando a escena.

¿En serio me vas a molestar con eso?

- Todo lo que quiera y si es por mí yo empezaría con la introducción- Dijo él mientras se cruzaba de brazos.

- Yo también quiero- Dijo Elyon, apareciendo de repente.

Esperen un poco, yo no decido eso.

- ¡Claro que lo haces!- Dijeron los pelinegros al mismo tiempo.

Lo discutiremos después, ahora que nuestros lectores comiencen con el capítulo.

Espero que les guste!- Dijeron los tres al mismo tiempo.

Yugioh y sus personajes no me pertenecen.

Marcas del destino

La castaña se había sorprendido tanto por lo que el tricolor le contaba, que había dejado caer el teléfono, el cual después no iba a saber dónde había ido a parar una vez que se había levantado del sofá y lo pateó sin darse cuenta. Por suerte ella al poco tiempo logró salir del estado de shock que le había dejado Atem al contarle lo que pretendía Kaiba con Axel y fue cuando negó varias veces con su cabeza, sin querer aceptarlo. Al faraón le fue casi imposible hacer que la chica dejara de decir "NO" repetidas veces y cada vez más fuerte y cuando lo logró obtuvo un incómodo silencio mientras la chica se movía por todo su alrededor. El tricolor suspiró sin saber bien que hacer, no quería contarle nada a la ojiazul porque sabía que esta iba a reaccionar de esa forma, capaz no exactamente como en esos momentos, pero se aproximaba bastante a lo que se había imaginado ¿Por qué siempre se alteraba tanto cuando se trataba de Axel? El ojivioleta suspiró, le era mejor no pensar tanto en eso, solo tenía que tener en claro que era porque el pelinegro era un amigo muy importante para la joven.

- Cálmate Anzu- Dijo el tricolor mientras miraba como la castaña caminaba de un lado a otro sin dar indicios de parar.

- No me lo esperaba de Kaiba, de seguro lo dice por celoso- Dijo ella para sí misma, ignorando al chico.

- Anzu- Volvió a decir Atem, con cierta esperanza que la joven se tranquilizara, de nada le servía que se pusiera de esa forma.

- ¿Qué?- Preguntó ella mientras se cruzaba de brazos y detenía su paso- Si Axel no está nada mal, hay que admitir que es guapo.

- Anzu- Dijo por tercera vez, pero a diferencia de las anteriores, se notaba un poco molesto por lo que la chica había dicho.

- A parte Kaiba no debería por qué estar celoso, se súper nota que Kisara está enamorada de él, la conozco y ella nunca sintió nada por Axel- Continuó ella, haciendo oídos sordos e ignorando el enojo que eso producía al ojivioleta.

- Enserio Anzu, ya para- Le dijo él con voz algo sería mientras trataba de no alterarse como la chica y ya se le estaba haciendo difícil.

-Deja de pronunciar mi nombre de esa forma- Dijo la castaña molesta, quien lo veía de reojo.

-Anz…- Comenzó a decir él, sin embargo fue bruscamente interrumpido.

- ¿Qué?- Se dio media vuelta y lo fulminó con la mirada- No me retes ¿A caso no ves que estoy alterada? A parte no puedo creer que justo Kaiba se ponga así, como si ignorara lo demás – Estufó y le dio la espalda-¿Qué hay de Elyon? ¿Por qué agarrársela con Axel?

El faraón suspiró, de seguro que gobernar Egipto era más fácil que tratar con Anzu en esos momentos. Debía calmarse e intentar que ella hiciera lo mismo, sino a ese paso las cosas no saldrían para nada bien y por la situación en la que estaban, era mejor que evitaran esa clase de discusiones que no llegarían a nada. No parecía que fuera fácil tranquilizarla, sin embargo, tenía confianza en que lo haría, después de todo se trataba de la ojiazul.

- Tranquila- Dijo Atem, quien se había acercado a ella por la espalda sin que esta se diera cuenta y en esos momentos la rodeaba con sus brazos.

-Y-yo…- Se sonroja y baja su mirada, estando algo nerviosa ante la acción del tricolor- Estoy muy preocupada y de verdad no sé cómo me soportas.

-"Se comporta como una niña"-Pensó mientras sonreía- Creí que lo sabías- Hace que ella se dé vuelta, sin dejar de abrazarla, así podían estar frente a frente- Simplemente porque eres mi Anzu.

La ojiazul se sonroja a no más poder y desvía su mirada, sin saber qué decir, lo que el faraón le había dicho la hizo muy feliz. La había sorprendido, haciendo olvidarse por un momento por qué se estaba quejando tanto y de paso dejarla sin habla.

- Solo no digas nada más de Axel por un tiempo- Dijo el faraón seriamente.

- "¿A caso él dijo lo que creo?"-Pensó ella-Atem…- Lo mira directamente a los ojos mientras una leve sonrisa se formaba en su rostro-¿A casó estás celoso?- Preguntó la ojiazul un poco contenta al mismo tiempo que lo miraba con intensidad.

-¿Qué?- Preguntó Atem algo sorprendido mientras un leve, pero notable sonrojo aparecía en sus mejillas.

- De lo que dije de Axel, a parte escuché claramente el "No digas nada más de Axel"- Repitió ella, al mismo tiempo que acercaba su rostro al de él.

- Y-yo no…- Comenzó a decir el ojivioleta mientras evitaba la mirada de la castaña.

¿A caso el faraón se estaba poniendo nervioso? Y no servía nada que la castaña lo notara con facilidad, al igual al inesperado ataque de celos que estaba sintiendo. Quizás Atem sí le molestara la importancia que la ojiazul le daba al pelinegro y que pareciera que siempre estuviera pensando en él, sin embargo no lo admitiría. Ya se imaginaba a Axel con su sonrisa burlona diciendo "faraoncito celosito", pero no importaba, ya que tenía a Anzu.

- Lo sabía- Dijo ella contenta.

Entonces la chica rodea el cuello del faraón con sus brazos y junta sus labios con los del chico, quien no tardó en corresponderle. Ambos sabían que no era momento para hacer algo como eso, sin embargo era como un hechizo mágico que les hacía olvidar todo y relajarse inmediatamente antes de enfrontar otra vez todos los problemas que tenían. Aunque los dos querían que el momento ese nunca terminaran, al ser todavía vagamente conscientes de lo que de verdad importaba, no tardaron mucho en terminar con ese beso llenos de sentimientos que tenían el uno por el otro.

- Atem, es a ti a quién amo, ya lo tendrías que saber bien- Dijo la castaña mientras con una mano acariciaba la mejilla del chico y la otra la enredaba en el pelo de este.

- También te amo Anzu- Dijo él también mientras se inclinaba hacia ella y la volvía a besar.

Entonces esa vez sin importares realmente, se besaron con intensidad y a diferencia de antes fue por un largo rato, el cual les pareció muy corto para ellos. Después la ojiazul se separa lentamente del chico y le sonríe con timidez y brillos en sus ojos, junto con el sonrojo que la hacía ver tierna, provocaba que el faraón tuviera ganas de besarla, siempre tenerla entre sus brazos y nunca dejarla ir.

- Ahora vamos- Dijo ella animada mientras le agarraba la mano.

- ¿Lo estabas diciendo enserio? Preferiría no estar en presencia de Kaiba.

-No te comportes como un niño ofendido, más lo evitas peor va a ser- Dijo la castaña mientras literalmente lo arrastraba consigo.

-No lo hago, él empezó- Dijo Atem infantilmente, haciendo que la chica se contuviera a reírse.

- ¿Ves?-Lo señala – A eso mismo me refiero- Sonríe y con su mano libre sacó su celular del bolillo de su pantalón, no sabía dónde había parado el teléfono cuando se le calló y no tenía tiempo de estar buscándolo- Es hora de arreglar las cosas.

-¿Estás segura de involucrar a los demás?-Preguntó al ver a la chica dispuesta a llamar a sus amigos.

- Siempre estuvimos apoyándonos el uno al otro, aprecio mucho nuestra amistad y no quiero que se queden fuera de todo esto- Le respondió mientras pensaba en quienes siempre estuvieron con ella.

-Pero Anzu…

-Sé que te preocupa, pero confía en mí- Teclea con rapidez el teléfono móvil-Al menos déjame avisarles, si quieren venir con nosotros, los veremos en la entrada de la mansión de Kaiba.

-Está bien Anzu- Sonríe de costado- Después de todo tienes razón.

-Solo espero que por una vez todo salga bien- Dijo la castaña con cierta tristeza.

-Si estamos todos juntos será así- Dijo el faraón, intentando animarla.

-Claro que sí- Sonríe al recibir los mensajes de los chicos con respuestas como "ya era hora de algo interesante, a la mansión del ricachón se ha dicho", "bueno Anzu, consigamos respuestas juntos, ya verás que todo va a estar mejor" y "me apunto a cualquier cosa que distraiga a Joey de perseguirme por salir con su dulce hermanita"- Parece que están animados.

En el templo antiguo

El pelinegro leía los libros uno tras otro, él mismo no recordaba la última vez que había leído de esa forma, nunca antes había tenido esa desesperación por saber más y conseguir respuestas. Lo que sí lo molestaba era la limitada información que obtenía de aquellos textos, los cuales siempre parecían repetir una y otra vez lo mismo ¿Cómo era que existían esos libros? Nunca antes se había encontrado algo así, lo más inquietante era que algunos parecían notas de observaciones y no le gustaba para nada que el nombre de la pelinegra estuviera escrito como si ella fuera una especie de experimento de los locos admiradores de Zork.

- Malditos seguidores del idiota oscuro- Se acomodó el pelo con irritación-Elyon…- Dijo Axel, quién al fin comprendía la actitud de la pelinegra, de seguro ella estaba aterrada y por eso siempre se mostraba un poco desconfiada hacia todo.

Axel de un solo movimiento tiró todos los libros restantes del mueble, negándose a seguir leyendo los contenidos de estos que cayeron pesadamente sobre el suelo. Entonces al hacer eso escuchó un ruido de engranajes oxidados por el paso del tiempo y el estante se corrió en un sonido metálico, dejando ver al otro lado unas escaleras que bajaban hasta una infinita oscuridad. El chico se asomó con cierta curiosidad y alzó una ceja ante lo que tenía enfrente de él.

- ¿Es enserio? Qué común, una entrada secreta hacia los más oscuros secretos del lugar y de Zorkius, que gastado- Dijo Axel mientras observaba el hueco del suelo y las escaleras que desaparecían en este- Creo que no tengo nada que perder y ya no hay nada más que me pueda interesar de este lugar.

El pelinegro se fue acercando con precaución al agujero, entonces echa una rápida mirada hacia su alrededor para comprobar que seguía solo allí. Para suerte de él no había nadie, no percibía nada extraño y ya estando más tranquilo, se dispuso a bajar las escaleras con cuidado, estas parecían que en cualquier momento se iban a romper por el mal estado que se encontraba. Sin embargo caerse era lo menor de sus preocupaciones, en esos momentos Elyon encabezaba la lista y por primera vez sentía una especie de desesperación que nunca había tenido ni siquiera con Anzu ¿Eso era bueno o malo? No lo sabía y no querría enterarse, primero debía saber si la culpable de los nuevos sentimientos que lo invadía estaba bien.

Una vez que llegó al final de la escalera se encontró que aquella parte del templo era gobernado completamente por la oscuridad. De cierta forma era bueno que Axel se hubiera acostumbrado a estar en lugares tan carente de luz como ese, aunque no uno que desprendiera un hedor tan insoportable, sin embargo eso no lo detendría. Sin embargo la oscuridad, aunque familiar, no era una buena señal para él, sus peores recuerdos se asociaban con esta.

- En estos momentos es bueno tener algo para iluminar el camino, pero como no hay señales de antorchas ni nada para prender estas, tan poco tengo ni una miserable linterna- Se quejó este mientras tenía cuidado de por dónde iba- Tendré que conformarme con avanzar a ciegas.

Caminó pegado a la pared para guiarse un poco, esta estaba húmeda y llena de moho, por lo que sus sentidos le decía, si no era así, no deseaba saber qué era ese líquido resbaloso que estas tenían. Para su suerte, después de haberse tropezado y maldecir por ello, resultó para su sorpresa que la cosa que casi lo hacía caer parecía ser una especie de interruptor, el cual hizo prender todas las antorchas que estaban colgadas en fila. Axel levantó su mirada y parpadeó ante la luz que brindaban aquellas llamas, al menos ahora sí podía ver, pero por su alrededor, quizás era referible seguir a oscuras, en el suelo había restos de huesos, armas y varios charcos de dudoso líquido, lo cual algo le decía que no era agua.

- Aunque esté agradecidamente equivocado sobre las antorchas, las cuales no tengo la menor idea de cómo se prendieron y no quiero saberlo, no me gusta para nada- Hecha otra mirada a su entorno- Es un sitio desagradable y algo me dice que no hacen cosas buenas aquí- Mira hacia el frente- Quizás es mejor continuar.

Se adentró poco a poco, cada vez más, hasta llegar el punto de preguntarse si donde se encontraba tenía fin, quizás era tan grande como el templo que lo ocultaba. Entonces empezó a ver cómo iba apareciendo alrededor suyo varias celdas antiguas, pero que se notaban que seguían en uso, el hedor insoportable que emitían estas y lo que se veía en sus interiores, hizo que el chico desviara su mirada y contuviera las náuseas, eso definitivamente era un lugar donde practicaban torturas y experimentos. Axel solo quería salir de allí, sin embargo sentía qué debía seguir, había algo en ese sitio que parecía que lo estaba llamando y no se equivocaba, lo comprobó al ver una celda específica que mostraba una figura familiar.

El corazón pareció detenerse a medida que se acercaba y la respiración se le cortó de golpe como si alguien le hubiera golpeado con una fuerza increíble el estómago, al ver a cierta joven inconsciente en el interior de una de las celdas. El pánico lo invadió por completo, la chica estaba bañada de líquido escarlata y su pelo le cubría la cara, también se veía más pálida de lo normal, haciéndole pensar lo peor. Ese no era momento de quedarse helado de la impresión, debía de hacer algo, no podía dejarla así, no cuando él estaba allí. Entonces el miedo que fácilmente a cualquiera que viera a un ser querido en esas situaciones, había sido ignorado inconscientemente por el joven, el cual ya se apuraba al llegar junto a la chica.

- ¡Elyon!- Corrió hacia ella, pero cuando estuvo a pocos pasos de la pelinegra, los barrotes de la celda emitieron una descarga de energía que lo alejó de golpe antes de que llegara allí.

- ¿A-Axel?- Preguntó la joven, quien había abierto un poco sus ojos y lo miraba con cierta sorpresa reflejados en estos.

Lo que menos pensaba Elyon era que él la encontrara, que la hubiese buscado hasta hallar con ella ¿Por qué estaba allí? ¿De verdad le importaba? ¿A caso existía alguien así de verdad? Tan solo en pensar eso sentía como las lágrimas amenazaban con salir nuevamente y no deseaba llorar, aunque se sintiera destrozada tanto interiormente como en el exterior. A la joven le daba todo vueltas y sentía como si tuviera agujas clavadas en la cabeza por el intenso dolor que sentía en esta, sabía lo mal que estaba y no deseaba que Axel la viera así, en ese estado tan lamentable. Él no debía de estar allí y no paraba de preguntarse cómo había encontrado ese sitio o cómo había dado con ella.

- Eso dolió- Sacudió un poco su cabeza, tratando de sacarse lo aturdido que lo había dejado y luego se apuró en ponerse de pie-Te sacaré de ahí, s-solo espera un poco- Dijo con clara desesperación en su voz, las manos del pelinegro templaban y no despegaba su vista de la chica.

-Axel- Susurró ella- "No hay caso, no podrás sacarme de aquí, no mientas…"- Pensó ella con tristeza.

- Esta cosa no me detendrá- Desenfunda su espada, la cual al poco tiempo comienza a brillar y él sintió cómo su marca dragón maestro le quemaba en el brazo- Definitivamente te sacaré de allí- Sostenía con tanta fuerza el arma entre sus manos que sus nudillos se volvieron blancos y de su mano lastimada comenzaba a sangrar- Verás que lo lograré, solo resiste un poco más.

-"¿Por qué se esfuerza tanto? ¿Cuál es la razón de que quiera ayudarme? ¿Qué es lo de verdad quiere de mí?"-Pensó Elyon mientras lo miraba con ojos entrecerrados y trataba de no perder de nuevo la conciencia.

Axel levantó su espada y comenzó a golpear los barrotes de la celda, los cuales hacían un especie de revote con cada ataque el joven realizaba, sin querer dar ni el más leve indicio de ceder. Cuando Axel se estaba empezando a enojar, maldecir a Zorkius, ese viejo templo con celda y todo, logró destrozar por completo los barrotes, los cuales saltaron hacia todas direcciones. Al pelinegro no le importó en lo más mínimo que algunos restos de la reja le haya echo cortes en sus brazos y uno en su mejilla, en los cuales ya empezaban a brotar hilitos de sangre. Su mente estaba centrada en la joven que yacía en el suelo, por lo cual se apresuró a ir hacia ella, cayendo de rodillas una vez que estuvo delante de la chica, entonces él la envolvió cuidadosamente entre sus brazos, sin desear hacerle más daño que el que le habían hecho.

- Elyon, Ely- La llamó una y otra vez, esperando que ella le respondiera mientras suprimía el impulso de zarandearla por el temor de lastimarla más.

- A- Axel- Le acaricia la mejilla de él, tensándolo- Estás lastimado- Dijo ella al ver los cortes del joven.

- ¿A caso eres idiota? ¡Maldición!- La estrecha más contra sí, haciendo que ella hiciera una mueca de dolor, a pesar de eso no lo alejó- ¿Qué importa estos rasguños? ¿A caso no te das cuenta cómo estás? ¿Quién fue el mal nacido que te hizo esto? Lo mataré ¿Fue Zorkius no? Ese desgraciado…

- Tranquilo, no pasa nada- Limpia la sangre de la mejilla del pelinegro- Ya estoy acostumbrada- Dijo Elyon mientras bajaba su mano y le sonreía levemente.

- ¿Qué?- La mira con incredulidad- Debes de estar bromeando, no lo hagas Ely, esto es serio- Dijo él enojado- ¿A caso no sabe cómo está? ¿Qué es lo que le pasa a esta chica?- Se preguntó Axel.

-Pero…- Lo mira a los ojos y se queda con la vista fija en ellos-"No puede ser…"- Pensó ella al ver que el color de los ojos del chico era verdes, al igual que antes, parecía no haber ni rastro del negro que los invadía.

- Tengo que sacarte de aquí- Temblaba un poco, sin poder evitarlo y se sentía patético por eso- Estás muy herida…, h-hay sangre por todas partes ¡Maldición!

- Olvídate de mí, hay cosas más importantes que debes hacer…

- ¡Cállate!- La interrumpió el pelinegro-¡Tan solo deja de hablar!-Le gritó, dejándola atónita.

Entonces el ojiverde la sostuvo con más fuerza, produciendo un pequeño quejido a la chica, el cual él no pareció notarlo. Elyon lo miró atentamente, los ojos del chico estaban cubiertos por su flequillo, sin dejarle ver el color de estos, ella quería apreciar el tono que tenían, le gustaba más que fueran de esa forma que el negro como los suyos. Ella deseaba correr el pelo del joven para ver sus ojos y lo hubiese hecho, al no percatarse como por las mejillas del joven comenzaban a correr lágrimas. Debía de estarlo imaginando, no era posible o de verdad…

-¿Axel…?- Abre bien grande sus ojos al verlo- ¿A caso tu…?- "¿Estás llorando?"- Pensó la pelinegra con incredulidad, el chico estaba llorando y era por ella.

-Mierda- Cubre su rostro con una mano, su otro brazo seguía rodeando a la joven- No hay tiempo para esto- Dijo él con la voz un poco entrecortada mientras se obligaba a parar esas gotas saladas que parecían no querer dejar de caer.

- Axel…- Niega con la cabeza-Zorkius en cualquier momento se va a dar cuenta, si es que ya lo sabe, tienes que irte y buscar a Anzu, yo me quedaré aquí.

-No me iré sin ti- Se refriega los ojos y seguido a eso la agarra firmemente y la levanta estilo princesa.

- ¿Qué?- Lo mira con sorpresa, al mismo tiempo que sus mejillas se tiñen fugazmente de rojo- Bájame, no me gusta que me carguen, sólo déjame…

- Deja de hablar tonterías, no lo haré- Dijo Axel enojado mientras la miraba con intensidad.

-Nada bueno viene de mí- Cerró sus ojos con fuerza mientras apretaba entre sus manos la remera del chico- Solo provoco desgracias…

- No permitiré que sigas diciendo esas cosas- Niega con la cabeza- No quiero que te hieras más de lo que estás diciendo eso- "No sé qué es más increíble, que ella piense igual que yo o que trate de animarla y decirle que no es verdad"

- Pero es verdad…- Dijo ella en voz baja.

- Para mí no- Dijo Axel mientras comenzaba a avanzar por ese especie de sótano-prisión en que se encontraban.

- ¿Por qué haces esto?- Preguntó la chica mientras ocultaba su rostro en el pecho de Axel y trataba de evitar llorar.

- ¿No es obvio?- Sonríe de costado-Simplemente porque eres Elyon.

- ¿Qué?- Preguntó sorprendida ella mientras lo miraba con ojos brillosos mientras no podía creer lo que el chico decía, lo cual hacía que su corazón se acelerara dolorosamente.

- Eres MÍ Ely, no de Zorkius ni nadie ¿Entendido? ¿O tengo que ser aún más claro?- Dijo el pelinegro seriamente, dejando en claro que no bromeaba.

-I-idiota- Dijo ella levemente sonrojada, al mismo tiempo que volvía a ocultarse en el pecho de este- "¿Cómo puedes decir cosas como esas?"

-Pero bien que me quieres así-Dijo el con cierta diversión, la cual sobresalía en la situación en la que se encontraban.

- Ya cállate- Dijo Elyon, sintiéndose de pronto muy cansada, el dolor que había olvidado se estaba haciendo presente nuevamente.

-Como digas, solo te pido que resistas un poco más.

- No me moriré Axel… esto no es nada para mí- Dijo ella cada vez con voz más baja, preocupando al pelinegro.

-Eso espero…no quiero perderte- Susurró Axel-"¿Qué demonios se supone que me está pasando?"

La joven no lo escuchó, ya que había cerrado los ojos y se había sumergido en el mundo de los sueños, deseando muchas cosas y una de ellas era estar al lado del que ella creía como su salvador. Por su parte el chico aprovechando la inconciencia de la chica le besa suavemente la frente mientras hace la silenciosa promesa de protegerla y no dejar que le que le volvieran a hacer un daño como ese otra vez.

En las calles de Domino

Anzu miró de reojo al faraón, esperando que no se mostrara tan enojado por estarse dirigiéndose hacia la mansión de Kaiba y para su alivio solo se veía pensativo, a diferencia de los demás que no paraban de hablar entre ellos. Joey, Tristán y Yugi mantenían una animada conversación delante de los dos, ellos parecían de cierta forma contentos de estar al tanto de lo que estaba ocurriendo y aliviados que ella y Atem siguieran confiando en ellos para contarles cómo estaban respecto a Zorkius y sobre todo de Axel. La ojiazul agradecía que ellos siguieran con ella, se hubiese sentido mal sino les decía nada más al respecto, a aparte ellos ya habían considerado al pelinegro como su amigo y más el rubio que no paraba de decir que este era parte de su grupo.

- Esperemos que Axel sea pronto el de siempre- Dijo Yugi.

-Claro viejo, de seguro por algo que está haciendo todo esto- Sonrió animado- Después de todo es parte del grupo ¿No? – Dijo Joey por como enésima vez, todos ya habían perdido la cuenta de cuantas veces lo había dicho.

-Yo pienso lo mismo desde la vez que estábamos todos en casa de Anzu- Dijo Tristán, estando de acuerdo con Joey otra vez.

- No hay dos sin tres- Dijo la ojiazul mientras miraba a sus amigos.

- ¿Qué quieres decir con eso?-Preguntó algo molesto el Wheeler.

- Ya sabes a lo que se refiere Joey- Dijo Anzu mientras lo miraba a él y al castaño, refiriéndose a la forma de ser de estos dos y lo que había dicho anteriormente Seto sobre ellos junto con Axel.

- ¿Te referís a lo de los tres chiflados?- Preguntó Yugi algo divertido ante la situación.

- Siempre siendo tan crueles con Tristán y conmigo- Dijo Joey, quién parecía como un perrito que bajaba sus orejas con tristeza.

-Tampoco es para tanto- Dijo Yugi al ver cómo se ponía su amigo.

-¿Estás bien Atem?- Preguntó la ojiazul mientras miraba al tricolor, el cual hacía rato que estaba perdido en sí mismo y se había excluido en la charla con los demás.

-Sí-Asiente- No es nada, solo pensaba lo que íbamos a decir- Dijo él mientras desviaba su mirada hacia ella.

- Espero que ya se te haya ocurrido algo porque ya llegamos- Le contestó mientras señalaba enfrente de ellos.

A pocos pasos de ellos se encontraba el "hogar" de Kaiba, entonces todos se detuvieron delante de la mansión del portador del cetro del milenio, sin saber bien que hacer, ya que no sabían si este los iba a recibir o simplemente echarlos.

- Solo miren la mansión embrujada del ricachón- Dijo Joey sorprendido por lo grande del lugar- Seguro hasta mayordomos y sirvientas tiene el desgraciado.

-Eso es vivir como si fuera de la realeza- Dijo Tristán estando completamente de acuerdo.

- No sean envidiosos chicos- Dijo la ojiazul.

- ¿Entonces ahora qué? ¿Tocamos el timbre?- Preguntó Yugi mientras miraba a sus amigos.

Entonces se ve como de pronto se abren las puertas de la mansión y de esta salen Kaiba y Kisara, como si hubieran sabido que ellos estarían allí, lo cual refiriéndose a la chica, no estaba lejos de la verdad. Anzu sonrió al ver a su amiga, no había dudas que ella había sentido que se dirigían hacia allí, era bueno que ambas compartieran una especie de sexto sentido para esas coas.

-¡Vamos Seto! Nos están esperando- Dijo la alvina, quien agarraba al chico del brazo y prácticamente lo estaba arrastrando hacia el grupo que los esperaba del otro lado de las rejas de la propiedad.

- ¿Para eso me hiciste regresar antes de la compañía? Yo no quiero ver a nadie- Dijo él fríamente, negándose a dejar entrar al grupo de lunáticos.

- Oh, vamos, casi nunca tenemos visitas-Le respondió ella, sin intensión de dejarlo ir.

Entonces Seto suspira derrotado, sin ser capaz de contradecir a la joven, quién seguía insistiendo que debía arreglar las cosas con Atem y de paso discutir bien sobre lo que van a hacer a partir de ese momento. Cómo lo fastidiaba todo eso, no deseaba reunirse con esos locos y menos ayudarlos, pero lo hacía por Kisara, solo por ella, sino ya los hubiera mandado a volar hacía ya mucho tiempo.

- ¿Se puede saber qué demonios hacen aquí? Preguntó el empresario mientras veía con molestia a los que se presentaban en la entrada de la mansión.

- Tenemos que hablar Kaiba- Dijo Anzu con esperanzas que él cooperara.

-Y es importante, así que déjanos entrar- Dijo el faraón seriamente.

-No me ordenes- Dijo el ojiazul fríamente mientras hacía que las rejas se abrieran al presionar uno de los botones del control que había sacado de su pantalón.

- Wow, hasta automático es- Dijo Tristán con cierta sorpresa.

- ¿Y los modales niño rico?- Preguntó molesto Joey de pronto, haciendo que Seto dirigiera su mirada hacia él-Al menos saluda, ya sabes un "hola".

- No me había dado cuenta que habían traído a su mascota, ya era demasiado bueno que no apareciera- Dijo el ojiazul mientras lo fulminaba con la mirada.

-¡Oye!- Se quejó Joey, quién estaba dispuesto a golpear al ricachón, sino hubiera sido que Tristán y Yugi lo hubieran detenido justo a tiempo.

- Calma amigo, no vale la pena- Dijo Tristán, el cual recibió solo un gruñido como respuesta de parte de su amigo.

-Tranquilo Seto – Dijo la alvina, quien seguía agarrándolo por el brazo, luego lo suelta y se acerca al grupo-¿No es bueno que nuestros amigos nos visiten?-Preguntó ella.

- No son mis amigos Kisa…- Comenzó a decir Kaiba, sin embargo fue interrumpido por el rubio.

-¡Kisara! – Exclamó con alegría-¿Tú sí estás feliz de vernos no?-Preguntó Joey con ojitos llorosos mientras se acercaba a la alvina.

- Hola Joey, que bueno verte- Le respondió ella mientras le sonreía.

- Kisara, tú si nos quieres- Dijo el rubio, quien de un segundo a otro la estaba abrazando y para molestia del portador del centro del milenio, la chica le correspondió el abrazo.

-Maldito perro- Murmuro Seto molesto mientras se cruzaba de brazos.

Joey se rio levemente mientras miraba con burla al ojiazul al ver lo que le provocaba a este que estuviera abrazando a Kisara. Al ver esto todos los presentes guardaron silencio y más al tener el presentimiento de que el empresario iba a estallar de ira, uno podía agarrárselas con el insultándolo o lo que fuera, pero nunca se tenían que meter de ninguna forma con su dragón de ojos azules.

- "A este perro callejero lo mato"- Pensó Kaiba mientras se acercaba amenazadoramente hacia los dos- Wheeler…

-Joey- Se separa del rubio y lo agarra del brazo- Seto- Hace lo mismo con el portador del cetro del milenio, estando así en medio de ellos mientras los sostenía con una fuerza que ni ambos chicos sabían que ella poseía- Mejor entremos- Dijo Kisara alegremente.

- Como digas- Dijo nervioso Joey.

- El duelista de tercera puede ir solo- Dijo el castaño con enojo.

- ¿A caso el gran ricachón lo tienen qué guiar? Después dices que el perro soy yo- Dijo el rubio mientras lo fulminaba con la mirada, al igual que Kaiba hacía.

- Hasta chispas salen de esos dos- Dijo Tristán al ver las miradas asesinas de los chicos.

-Se están comportando un poco infantil-Dijo Yugi.

- ¿Un poco?-Preguntó sarcástica Anzu, quién luego intercambió miradas con Kisara, quién asintió.

- Vamos- Dijo la alvina mientras arrastraba a los dos jóvenes, los cuales no dejaban de insultarse el uno al otro.

- Creo que tenías razón cuando decías que Kaiba era celoso- Dijo el faraón mientras se disponía a seguir a la peliblanco, al igual que los demás.

- Te lo dije.

- Cada vez me sorprendo más, nunca creí vivir hasta que Joey tuviera novia y Kaiba también- Dijo Tristán.

. Es mejor que no te escuchen.

Entonces el grupo entró a la mansión y fueron conducidos hacia una de las tantas salas de este, Anzu reconoció enseguida en que parte estaban, ya que era el mismo sitio en el cual ella había estado la última vez con Atem. Una vez allí Kisara dejó libre a los dos jóvenes, que a pesar de ya no decirse nada, no dejaban de intercambiar miradas asesinas. La castaña suspiró y luego tomó aire, debía estar tranquila, no alterarse y contar lo que tenía pensado hacer, aparte de decir lo de Elyon y la posible relación que esta tenía con ella. Por suerte nadie la interrumpió cuando contaba todo lo sucedido, estaban extrañamente atentos y agradeció que Atem de vez en cuando aportaba algo, el que más la incomodaba con su silencio era el ojiazul, el cual mantenía su mirada de hielo sobre ella.

- ¿Estás segura después de todo lo que pasó? Si es así eres una ingenua- Dijo Kaiba mientras la miraba fijamente.

- Yo confío en él, si hace esa clase de cosas es por un motivo, Axel siempre me ha protegido- Le respondió la castaña, dispuesta a defender a su amigo.

- Anzu tiene razón y creo en sus palabras como en Axel- Dijo Atem, apoyándola.

- Hagan lo que quieran, pero tengan en mente que es un error, investigue sus últimos movimientos y la única forma de que todo esté mejor es sin él- Dijo seriamente Seto.

- No te pases ricachón- Dijo Joey.

-Cállate Wheeler ¿Qué se supones que haces aquí? Solo sirves para ladrar.

- También se morder…- Dijo el rubio mientras le mostraba los dientes.

-Eres solo un pobre perro y te haces llamar duelista- Continuó insultándolo, desquitándose con él.

- Eso no tiene nada que ver- Lo fulmina con la mirada-Ni te creas demasiado, después de todo Yugi es el rey de los duelos, tu no, solamente eres…emmm, el ricachón egocentricón y yo pues el padrino de las carta ¿Capichi?

- Es la primera vez que escucho tantas tonterías juntas- Dijo Tristán.

- Esto no va a acabar bien- Dijo Yugi.

- Ya basta los dos- Dijo Kisara con voz suave, pero firme, haciendo que ambos quedaran en silencio.

- La cosa no es solo con Axel, también está Elyon- Dijo Anzu, quien había ignorado el comportamiento de esos dos.

- ¿Quién ese ella?- Quiso saber Kaiba mientras ignoraba a Joey.

- No lo sé, pero…

- Parece que tiene algo contigo ¿No?-Preguntó Yugi.

-Sí, es algo inexplicable- Toca el brazalete que le regaló Axel- Yo siento eso.

- Anzu... ¿Tiene algo que ver con eso?- Preguntó Yugi mientras señalaba el objeto que ella agarraba.

- Puede ser…, el brazalete de Eik brilló cuando pude ver a Elyon en mis sueños o tan solo cuando pienso mucho en ella.

- Entonces el brazalete es una conexión con Elyon- Dijo Atem pensativo.

- ¿Crees que puedas encontrarla con eso?- Preguntó Kisara.

- Lo intenté, pero no pude- Dijo Anzu desanimada.

- Al menos probaste hacerlo junto con el dije de las dimensiones ¿No?- Preguntó Kaiba.

- Ahora que lo mencionas, no- Respondió ella mientras se reprochaba a sí misma por no haberlo pensado antes, a parte eso tenía sentido, ya que el dije también reaccionaba con este.

- Inténtalo Anzu, capaz hay una posibilidad que puedas- Dijo Yugi, animando a la castaña.

- Sí Anzu, de seguro vas a poder-Dijeron Joey y Tristán al mismo tiempo.

- Tienen razón, lo haré chicos- Sonríe- Gracias.

- Solo no te esfuerces demasiado- Dijo el faraón con cierto tono de preocupación.

- Tranquilo viejo, ella puede ¡Vamos Anzu!- Dijo Joey.

La castaña asintió mientras sonreía, tener el apoyo de sus amigos era lo mejor para ella, no estaba sola en eso. Ella suspiró, para luego cerrar sus ojos y concentrarse, debía dar lo mejor, demostrar que no era la misma de hacía un año, tener confianza en lo que había aprendido en todo ese tiempo. Entonces la joven hizo aparecer el dije de las dimensiones en la palma de sus manos, para después concentrarse en este y en el brazalete que llevaba consigo. En su mente veía la imagen de Axel y junto a él a Elyon, ella deseaba verlos, ayudarlos, encontrarlos o al menos guiarlos de alguna forma hacia ella ¿Cómo podía llamarlos? ¿De qué manera lograría traerlos allí? De verdad los quería ver de nuevo, entonces pareció como si el dije la hubiera escuchado, por lo cual brilló con una gran intensidad, al igual que el brazalete y la marca del dragón de ella, el cual parecía quemarle. Al poco tiempo ante todos apareció un espirar de energía que giraba constantemente, emitiendo pequeños rayos de luz cada vez que se movía en círculos sobre su lugar.

- ¿Qué es eso? –Preguntó Yugi con curiosidad, el cual no era el único ya que tanto él como sus amigos era la primera vez que veía los poderes de la castaña.

- Un portal- Dijo Anzu, aunque no estaba segura del todo, pero sabía que con eso traería al pelinegro.

- ¿De qué servirá?- Preguntó Seto mientras miraba con cierta desconfianza el remolino de energía.

- No veo que sea necesario, con el dije de las dimensiones uno se puede transportar fácilmente a cualquier lugar ¿Entonces para qué?- Preguntó Kisara pensativa.

- Es como un faro- Dijo Atem mientras intercambiaba miradas con la castaña.

- Y eso quiere decir…- Dijo Joey, dejando la frase incompleta para que la continuaran, ya que no tenía ni la más mínima idea a qué se refería el faraón.

- No es para nosotros, es para Axel, como una luz que lo guie hasta aquí- Dijo Anzu mientras sonreía con cierta confianza de que eso funcionaría.

- ¿Piensas traerlo aquí?- Preguntó seriamente Kaiba mientras la miraba con cierta molestia reflejada en sus ojos.

- Y-yo…

- Tranquilo Seto- Lo agarra del brazo, haciendo que el chico la mirara fijamente- ¿No crees que es lo mejor para obtener respuestas?- Preguntó Kisara, mientras trataba de mantenerlo calmado, no quería verlo como la otra vez.

- Hagan lo que quieran- Dijo Seto mientras desviaba su mirada.

- El ricachón dio su permiso, ahora solo esperar ¿No?- Dijo Joey animado, quien solo recibió la mirada fulminante del ojiazul.

En el templo antiguo

Axel seguía caminando perdido en sus pensamientos, antes estaba tan apurado que no se había dado cuenta lo espacioso que era ese sótano, no era de extrañarse que fuera tan amplio como el templo arriba de este. Eso no era nada bueno, Elyon estaba muy herida y no paraba de perder sangre y le sorprendía que está solo había tomado una pequeña "siesta" y parecía estar mejor a pesar de todo. Estaba seguro si él estuviera en su mismo estado hubiera permanecido inconsciente por un gran tiempo, de verdad ella era alguien increíble. La joven solo lo seguía mirando fijamente con intensidad desde que había despertado, llegando a un punto que lo volvía incómodo para él y el silencio de ella no ayudaba mucho que uno podría decir.

- Leí los libros- Dijo el pelinegro cortando el inquietante silencio que los invadía.

- ¿Qué hiciste qué?- Preguntó ella algo alterada, sin embargo se logra calmar con rapidez al sentir una punzada en su cabeza- ¿Cómo te atreviste Axel?-Preguntó en voz baja- Sabes bien que…

- Sí, sí, no te enojes, lo sé todo, pero lo que no comprendo es por qué nunca me contaste al respecto.

- Leíste que después de la derrota de Zork la familia Ishtar se hizo responsable de supervisar y esperar el regreso del faraón…- Hizo una breve pausa- Al mismo tiempo se creó el clan que adora al ser oscuro- Dijo ella con una calma imposible de comprender.

- Sí, pero sé que hay algo respecto a tú familia, era sobre que había sido afectada por lo ocurrido de cierta forma- Dijo el ojiverde pensativamente al recordar los textos que había leído- No decía mucho, sin embargo había mucho sobre…

- Axel- Lo interrumpió la pelinegra, sabiendo bien lo que iba a decir, pero ella no estaba todavía preparada para hablar sobre ello- Déjame explicarte, los Ishtar fueron elegidos para la tarea del faraón, mi familia fue elegida por el dije de las dimensiones- Dijo con esperanzas de desviar un poco el tema.

-¿Qué?- Preguntó Axel sorprendido mientras la miraba con incredulidad.

- No lo tenía permitido, no debo hablar de ello y no porque Zorkius me lo prohíbe, sino que es un secreto familiar- Dijo ella evitando su mirada.

- ¿De familia?-Preguntó él interesado al respecto.

-Para mí es una maldición, el deber que fue encargado a mi familia no se compara con los Ishtar y cuando los seguidores de Zork nos atacaron fue por mi culpa- Respondió ella con mirada ausente, perdida en sí misma.

- ¿Qué quiere decir eso? No me agrada que te culpes por todo, así que ahórrate esa parte y ve directamente al punto-Dijo Axel un poco molesto, aparte de sentirse un poco identificado con la chica, después de todo él también hacía lo mismo.

- Fui la única que nació con la marca del dije de las dimensiones, o como algunos lo dicen, la marca del destino.

-¿Qué? Entonces…- Comenzó a decir, pero fue interrumpido por Elyon.

- Lo que escuchaste-Evita su mirada- En mi familia por generaciones se heredó la bendición del dije de las dimensiones, la marca que tengo en mi pierna es prueba de ello.

- ¿Marca?- Pregunta hasta que se acordó de haberla visto- Ya me acordé.

- ¿La vistes?- Preguntó ella mientras lo miraba molesta, al mismo tiempo que sus mejillas se coloreaban, resaltando en la palidez de su piel.

-En mi defensa, el uniforme de la escuela es muy corto y puede ser que se volviera aún más cuando te ayude la otra vez.

- Idiota- Lo agarra de la remera y acerca su cara a la de él-La próxima vez que hagas algo así…

- ¿Qué cosas? ¿Protegerte? ¿Salvarte? ¿Ayudarte?- Preguntó Axel mientras la miraba fijamente.

-Solo…- Se quedó por un momento perdida en el verde de sus ojos- Mantén tu mirada pervertida alejada de mí- Desvió su mirada- "No puedo soportar verlo directamente, pareciera como si lograra leerme completamente y hay algo más que me incomoda aparte de eso"- Pensó ella con cierto nerviosismo.

- Exagerada- Sonríe de costado- Igual no entiendo la razón de que te esforzaras tanto en ocultar algo como eso, yo tengo uno parecido en mi brazo, al igual que Anzu.

- Las marcas del destino, el final y el comienzo de todo.

-Dime algo que no sepa, no gastes tus energías en explicarme lo que ya sé- "Y sé que estás evadiendo lo principal ¿Por qué no me lo cuentas? ¿Qué demonios fue lo que te hicieron esos monstruos? Yo de verdad no soportaba leer detalladamente esas notas…" Pensó mientras las imágenes de los textos de investigaciones le venían a la mente.

- Creo que ya sabes demasiado, por tu bien y el mío…no sigas- Dijo ella en voz baja.

- ¿De verdad piensas que evadiendo el tema todo se solucionará? ¿Por qué debes soportar todo esto sola? ¿Por qué no dejas que te ayude?-Preguntó Axel repentinamente enojado con la chica.

- Es lo mismo para ti ¿A caso no eres así?- Elevó un poco su voz- Siempre haciendo todo sin ayuda de nadie, arriesgando tu vida una y otra vez y todo para nada.

- Al menos lo intento de vez de dejar que hagan conmigo lo que quiera.

- Hay cosas que uno no puede cambiar, es el destino- Comienza a temblar- La maldita marca del destino, no se puede evitar…- Se le empieza a nublar la vista- Y-yo… de verdad- Lágrimas comienzan a caer por sus mejillas- No quiero que las cosas sean así….- Dijo la pelinegra agarrando con más fuerza la tela bajo entre sus manos.

- Cálmate Ely- Deja de caminar de golpe y la mira con preocupación- Estas muy débil, y-yo no debí decirte eso en una situación como esta…, si sigues así tú podrías…

- Tranquilo- Respira con dificultad-No voy a morir- Cierra sus ojos- Sino ya lo hubiera hecho.

- No digas estupideces, como si supieras el destino.

-Pues yo…

-¿Qué es eso?-Preguntó Axel interrumpiéndola mientras veía la esfera de luz que había aparecido ante ellos en un momento al otro.

- ¿Anzu?- Susurró Elyon, quién había abierto sus ojos de golpe al sentir la energía proveniente del remolino y como su brazalete de Eik parecía vibrar y emitir una leve luz- Ella de verdad logro encontrarnos- Su voz era claramente sorprendida.

- ¿Estás segura? – Preguntó sorprendido-¿A caso eso es…?-"Un especie de portal"- Pensó el pelinegro mientras veía como el espiral de energía parecía estar llamándolos.

- Suéltame Axel, yo debo ir…- Dijo la pelinegra, tratando de liberarse de él, cosa que no lograba por lo mal que estaba.

- No te pienso soltar- La sostiene con más fuerza- Estás muy débil, pero puedo decir que eres increíble-Dijo él preocupado y sin querer dejarla ir.

- ¿A qué viene eso? N-no soy fuerte, yo solo…- Comenzó a decir, pero su vista al mismo tiempo se tornó borrosa, al poco tiempo el negro se apoderó de su visión y perdió el conocimiento.

- Elyon, Ely…, mierda, está inconsciente- Dirige de nuevo su vista a esa especie de portal y suspira derrotado- Parece que no tengo opción- "Y no puedo dejar que sigas estando en este estado"

Mira una vez más a la pelinegra, para después avanzar con decisión hacia el espiral de energía, no le importaba donde lo llevara, no sentía nada oscuro o peligroso proveniente de este, no era igual al que los habían llevado al templo. Si la pelinegra tenía razón y era una de las creaciones de Anzu, debía ser seguro, aunque un mal presentimiento lo embargaba, tenían que alejarse lo más pronto posible de allí, no había otra forma. Entonces se adentra en el interior y ambos jóvenes poco a poco desaparecen en el portal lleno de luz, la cual se extingue una vez que no queda ni rastro de ellos.

En la mansión Kaiba

De improviso el portal que había creado Anzu hizo explosión, provocando algunos daños en la mansión y a los presentes, que se encontraban aturdidos por lo ocurrido. Por unos momentos el tiempo se detuvo, nadie vía nada y no sabían con certeza qué había ocurrido. La castaña se sentía un poco débil, había gastado mucha energía y sentía que en cualquier momento se iba a caer y hubiese sido así si el faraón no se hubiera acercado a ella inmediatamente y la sostuvo justo a tiempo. Sus amigos por otra parte, estaban todavía desorientados en el suelo, los menos afectados habían sido Seto y Kisara, ya que el poseedor del cetro había protegido a la alvina con su artículo del milenio.

- ¿Están todos bien?- Preguntó Yugi mientras se levantaba.

- ¿Qué demonios fue esa explosión?- Preguntó Tristán mientras trataba de ayudar a Joey que se había golpeado fuerte la cabeza cuando se había caído.

- Ni idea, yo solo sé que me da todo vueltas- Dijo el rubio mientras se tocaba donde se había golpeado.

- Esto debe de ser una broma- Dijo una voz conocida, llamando la atención de todos.

-No puede ser- Dijo Kisara mientras se alejaba un poco de Kaiba y caminaba unos pasos en dirección del pelinegro.

- ¿Qué hacen aquí?- Preguntó Atem con cierto tono de enojo, aunque se podía ver sorprendido y a la vez aliviado que el pelinegro estuviera allí.

- ¿Axel?- Preguntó Anzu sin creerlo y luego dirigió su mirada hacia la chica inconsciente que él llevaba en sus brazos- ¿También Elyon? ¿Pero qué paso?

- Hola Zu….- Saludo el ojiverde algo nervioso al estar allí- "Ely si quieres despertar para ayudarme, no me enojaría"- Pensó incómodo al ser el centro de atención de los presentes, lo cual no lo ayudaba para nada.

Fin del capítulo cuarenta.

¿Qué les pareció?

- Es obvio que les gustó- Dijo Axel confiado.

No me interrumpas

-Solo digo la verdad, bueno, al menos lo que pienso- Dijo él mientras desviaba su mirada.

Gracias por la paciencia, el apoyo y reviews a: Rossana's Mind(Ya está, Elyon salvada y Axel en problemas(?) Creo que se nota ya es casi oficial que el AxelxElyon es cannon XD Nada supera al revolution y Seto cuando quiere es un cabezotas n.n Estoy otra vez media desaparecida, así que espera una lluvia de reviews muy pronto), Love Stories On My Mind(Yo me divertí haciendo la introducción n.n Seria genial eso de ponerle un nombre al AxelxElyon, así que anda pensando una XD ¿Dulces? Anotado. Extraño escribirte, pronto lo haré, lo prometo. Me mató con lo de día internacional de los faraones que se ven bien en falda XD Espero que te este gustando como sigue la historia. Besos y abrazotes amiga),Jesi 3(Perdón por la tardanza, me costó hacer el capítulo, agradezco mucho tus reviews, los cuales me animaron. Seto es complicado, sé que deje un poco de lado el AtemxAnzu, pero la situación de verdad no daba, aunque en este capítulo fue un poco diferente ¡Viva el AtemxAnzu! Gracias por escribir que soy buena escribiendo, me hace muy feliz. Espero seguir leyendo tus reviews, besotes n.n), DanyStormborn01(No hay problema con la tardanza, yo soy peor ¡Viva los besos entre parejas! AtemxAnzu es amor, SetoxKisara es amor, JoeyxMai es amor y ahora AxelxElyon es amor XD) y a todos que toman su tiempo de leer este finc.

-Al parecer es tiempo de votar- Dijo Axel animado.

- ¡Eso! Voten si quieren o no que aparezcamos afuera del finc, de esta forma- Dijo Elyon mientras sonreía.

Si quieren háganlo, pero yo pido que voten un nombre para la pareja de Elyon y Axel.

- ¿Qué?- Preguntaron al mismo tiempo los dos mientras se sonrojaban.

Se quedaron si habla XD Nos vemos en el próximo capítulo!

Besos y abrazos(bien de oso) psicológicos n.n

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