¡Hola a todos! ¿Cómo están después de tanto tiempo? ¿Cuántos miles de años han pasado desde la última vez que estuve por aquí?
- ¿En serio quieres una respuesta a eso?- Preguntó Axel apareciendo en escena.
Ettto, sí y no...
- Es para matarte, si yo fuera ellos te perseguiría con antorchas y todo- Dijo Elyon mientras me miraba con mala cara- ¿Sabes lo que es morirse de intriga hasta que te de ganas de actualizar?
Lo sé y para no andar con excusas de las razones y problemas que tuve que hicieron que no pudiera actualizar, es mejor que empiecen con el capítulo de una buena vez.
- Me parece bien, pero no creas que te perdonaremos por esto- Dijeron Elyon y Axel al mismo tiempo.
Espero que les guste el capítulo y que este no tenga muchas faltas de ortografía.
Yugioh y sus personajes no me pertenecen.
Marcas del destino
Nuevamente oscuridad ¿Por qué siempre era lo mismo? ¿Cuándo el paisaje iba a cambiar? Su alrededor, todo se encontraba cubierto por penumbras sin ningún rastro de luz que la guiara hacia una esperanzadora salida ¿Pero en realidad quería eso? Aquellos lugares que podían escapar eran tan diferentes a ese, sin embargo estaba segura que ninguno de ellos desprendía algo que los hicieran tan familia como lo que le mostraba ese, una vez que cambiaba, como tantas veces antes. Este parecía tener la habilidad de transportarla a un recuerdo ya algo borroso e incapaz de entender en la actualidad. Cuando empezó el cabio todo se volvía de colores, haciendo su alrededor tranquilizante, haciendo volver en el tiempo donde todo estaba lleno de sonrisas, gritos de alegría, tristeza, llanto, pero después haciéndola recordar que siempre había algo o alguien que permanecía a su lado. Sí, en su pasado, como todo había uno que otro altibajo, pero al final eran sentimientos que la hacían sentir como alguien normal, una vida como la de todos. Sin embargo había algo diferente que destacaba, algo grande que quería olvidar a toda costa, eso que tanto querían disimular, sacarle importancia como si fuera posible, aquella marca nunca se iba a desdibujar de sus vidas y más cuando una estaba profundamente marcada con el destino.
-Otra vez…- Abrió lentamente los ojos- ¿De verdad estoy aquí? – Suspiró- Siempre es lo mismo- Se levantó y dio unos pocos pasos- ¿Qué es lo que espera? Muéstrame lo usual, lo que viene después, y-yo estoy preparada ¿Qué espera para abrir de vuelta esa herida? ¡Rápido!- Gritó al mismo tiempo que comenzaba a temblar, pero no iba a llorar, estaba cansada de hacerlo.
Y como si eso fuese suficiente para seguir con el siguiente paso, su alrededor comenzó a temblar, llegó un punto a que todo giraba cada vez más rápido hasta que poco a poco su entorno se convertía en paredes, aparecían muebles, ventanas, pasillos, todo como recordaba. La oscuridad seguía presente, a pesar de que todo era reciente, el sitio estaba gastado por el paso del tiempo, los objetos que lo adornaban yacían tirados en el suelo, rotos, filosos como agujas. La joven sabía que no iba a tardar de escuchar las pisadas apuradas de hombres encapuchados, gritos de desesperación, pérdida y dolor. Estaba consiente que si seguía allí un niño aparecería ante sus ojos, este estaría herido, asustado, pero decidido a proteger a la pequeña niña que agarraba con fuerzas con su mano entrelazada a la de ella.
Sabía cómo comenzó todo y cómo sería al final, no había esperanza para ambos infantes y hasta ese momento se preguntaba cuál de los dos habían sufrido el peor destino. Se suponía que ella lo sabría, pero cada vez que esos recuerdos aparecían en forma de pesadilla no estaba segura de todo. La joven cerró por un segundo sus ojos, los gritos habían invadido el ambiente, le era inevitable temblar y ante eso se abrazó a sí misma para tratar de detener los temblores de su cuerpo. Las pisadas cada vez se escuchaban más cerca, no quería ver lo que seguía, sin embargo le iba a ser imposible mantener su vista lejos de las dos pequeñas figuras que se encontraban ya delante de ella. Veía todo como si fuera una espectadora y no la niña con mirada asustada y lágrimas en los ojos, la cual se aferraba a su hermano. Aun en esos momentos podía escuchar la suave voz dolorosamente familiar que trataba de calmarla y darle seguridad, a pesar de todo...
Entonces una risa se escuchó a lo lejos, su yo del pasado y presente fueron invadidas por el miedo, aquel hombre se acercaba, dispuesto a acabar con la vida de uno de los dos. Entonces sucedió nuevamente como recordaba, otra vez había sido incapaz de hacer algo para evitar que esa escena horrible ocurriera. La infante cayó de rodillas, al mismo tiempo que miraba con incredulidad y horror al otro niño, sus ojos brillaban por las lágrimas que al poco tiempo comenzó a derramar. La pequeña abrazó el cuerpo sin vida, sin querer dejarlo ir, pero al ver el espejo que la reflejaba dejó de hacerlo mientras una sensación de culpa por lo sucedido la invadía. La joven deseaba olvidar lo que tenía en frente de ella, aunque supiera que todo era un sueño, parecía tan real, como si hubiese retrocedido el tiempo, cada sensación de ese día en esos momento a presenciarlo nuevamente, la invadían otra vez ¿Por qué su inconsciente debía ser tan cruel con ella? ¿Qué sentido tenía hacerse daño nuevamente? ¿Por qué veía ese sueño una y otra vez?
La chica salió de sus pensamientos al escuchar los pasos de alguien que se acercaba hacia aquella escena del pasado y sin levantar su mirada ya sabía de quién se trataba. El hombre que había entrado en escena lo conocía muy bien, él era tan diferente, pero igual a sus atacantes, aquel sujeto fue el único que la miraba de otra forma. Parecía el más humano de todos y el único que en esos momentos extendió su mano hacia la niña que había sido, la cual algo vacilante acercó su mano a la del hombre, quien al poco tiempo la envolvió entre sus brazos. Aquella imagen golpeó como un balde de agua fría a la joven que seguía viendo todo lo que había sido una vez, aquel hombre que la sostenía firmemente contra ella le daba un ataque de nostalgia por todo lo que pasó con él y le dolía el pecho al saber que ocurrió con esa persona que le había dado hacía ya tiempo esperanzas.
- ¿Quién diría que me iba a encontrar con esto?- Preguntó una voz, haciendo que la chica saliera del especie de transe que se encontraba, desvaneciendo en un parpadeo aquel recuerdo plasmado a su alrededor.
-No puede ser- Susurró ella, para luego respirar profundamente, preparándose para enfrentar a aquella persona.
- Que sujeto tan patético estás observando – Se rió- ¿Tan traumada estás al respecto? Realmente es patético.
- Esa voz…- "No hay duda… ¿Cómo se atreve a entrar en mi mente?"-Se dio media vuelta y clavó su mirada al dueño de aquella voz- Zorkius…
- No te ves sorprendida- Dijo el nombrado mientras se cruzaba de brazos y mantenía sus ojos fijos en ella.
-¿Cómo lo iba a estar?- Suspiró, tenía que relajarse, no debía mostrar debilidad alguna- Tú siempre haces cosas como estas, sé la capacidad que tienes de meterte en las mentes de los demás-Le respondió con calma.
- Oh- Fingió sorpresa-Olvidaba que me conoces tan bien que soy predecible para ti.
-Prefería que no lo mencionaras-Apartó su mirada de él- Además qué se supone que haces aquí, pensé que estabas muy ocupado con tu plan.
-¿Creías que no me iba a dar cuenta que te escapaste con Axel? ¿Qué demonios era lo que estabas pensando?-Preguntó Zorkius con un tono de desagrado en su voz.
- ¿Enojado?-Lo miró molesta- Lo preguntas como si estuviera en una fase de rebeldía o algo-Se cruzó de brazos- Para empezar, yo apenas estaba consiente para pensar algo razonable y fuiste tú quién dejó que eso pasara.
-Pensé que ya habías entendido en la posición en la que estás- Dijo él seriamente.
- ¿Qué es lo que se supone que significa eso?-Preguntó mientras alzaba una ceja- Estoy consciente y lo sabes muy bien-"Aunque desearía no estarlo"-Pensó con cierta tristeza.
- Quizás sea yo quien no comprenda-Negó con la cabeza- ¿Por qué hacer todo eso? ¿Por qué tanto sacrificio? ¿A caso ya deseas tu fin?
- Estando a tu lado o no siempre va a ser lo mismo, yo solo quería…-Comenzó a decir mientras se abrazaba a sí misma.
- ¿Estar con ese niño traidor? –Le preguntó, interrumpiéndola-¿No crees que es suficiente para que sigas pensando tan caprichosamente? ¿Vale la pena torturarte? Una vez que él sepa todo comprenderá que no puede hacer nada por ti.
- La esperanza es lo último que se pierde- Dijo ella, para después vacilar por eso- E-es… es lo que dicen y quiero creer que es así-Lo mira fijamente- El destino de verdad se puede cambiar.
- Eso sería difícil hasta para ti- Se rió, molestándola-Siempre fuiste así-Sonrió-¿A caso olvidaste todo pequeña? ¿Te debo enseñar todo desde cero?
- Basta, cállate impostor, no hables como si fueras él…- Cierra sus manos en forma de puño- ¡Sólo para de hablar! ¡Vete! ¡Desaparece! ¡Déjame en paz!-Le gritó una y otra vez, sin querer escucharlo.
- Toqué un tema sensible al parecer, no te desharás con facilidad de mí, ya que tú me perteneces-Dijo Zorkius, quién comenzó a acercarse a la chica.
- ¡Cállate!- Retrocedió y ante lo dicho todo su alrededor comenzó a agrietarse, destruirse, reaccionando con los sentimientos de ella- ¡Sal de mi cabeza!
-Si eso es lo que quieres…- Dejó su mano extendida hacia ella y observó con satisfacción la duda que se refregaba en los ojos de la joven- Por ahora está bien, corre, escapa, niégalo todo, pero ambos sabemos cuál es tu lugar-Se rió nuevamente, pero más fuerte que antes- Te estaré esperando-Dijo Zorkius mientras sus ojos se oscurecían.
- ¿Qué te hace pensar que volveré? –Preguntó ella mientras lo fulminaba con la mirada y trataba de que su voz no temblara.
- Porque siempre vuelves…- Fue lo último que dijo él antes de ser rodeado por un aura oscura y seguido a eso se desvaneció por completo.
-N-no es cierto, y-yo no hago eso- Bajó su mirara y miró sus manos, eso era algo que deseaba que fuera verdad- Yo…- Dirigió su mirada hacia su muñeca, en esta el brazalete de Eik brillaba intensamente- ¿Pero qué es esto?- Se preguntó antes de que aquella luz que emanaba del objeto la rodeara como antes lo había hecho la oscuridad.
La pelinegra despertó sobresaltada, todo su cuerpo temblaba y la sensación horrible de una pesadilla seguía latente en ella. Entonces la chica miró desorientada su alrededor, el cual se le hizo completamente desconocido ¿Dónde se suponía que se encontraba? Lo último que recordaba era haber estado junto a Axel, quién la había rescatado, después de un tiempo había sentido la presencia del poder del dije de las dimensiones y casi al instante de eso había perdido por completo la conciencia. Lo que le quedaba claro a Elyon era que se encontraba en la habitación de más de una persona por lo grande de esta y la cama de dos plazas donde se encontraba era muy cómoda, tanto que daba ganas de saltar o tirarse repetidas veces sobre ella o simplemente acurrucarse en esta para dormir cuantas horas uno quisiera. No le era desagradable el sitio, sin embargo la apariencia del lugar le daba una sensación de que no podría haber nada que rompiera el silencio de este, era como si sintiera que allí solo habría calma por la tranquilidad que transmitía aquellos colores fríos de las paredes junto con todo el decorado de esta. Nunca había estado en una habitación como esa, sin embargo no era el momento para estar perdiendo tiempo observando cada detalle de la pieza, debía encontrar a Axel, la ausencia de este la hacían sentir insegura, aunque nunca lo admitiría.
-D-debo salir de aquí… Axel…- Dijo Elyon mientras trataba de levantarse de la cama.
Esa acción no había sido para nada una buena idea, cuando se paró, todo comenzó a girar alrededor de ella, mareándola, también estaba que se sentía muy débil, floja, como gelatina. Se había olvidado de un pequeño detalle, que definitivamente no era para nada tan pequeño, había omitido algo grave, sus heridas y no podía negar que era algo difícil de ignorar. Eso no era para nada bueno, no iba a llegar a realizar nada en ese estado tan deplorable, aunque se encontraba mejor que antes porque al parecer alguien le había curado las heridas de su cuerpo, no estaba en condiciones para hacer lo que quería. No iba a llegar muy lejos y eso la hacía enojar, era frustrante para ella, sin embargo debía intentarlo, tenía que ver al joven de mirada esmeralda.
- Ok…, tranquila Elyon, respira y ve con calma- Se dijo la pelinegra, en un intento de darse ánimos.
En el patio de la mansión
¿Cómo uno podía definir lo que estaba viviendo ese momento? Nunca había pensado que llegaría el día que se sintiera tan avergonzado, humillado y con ganas de que la tierra lo tragase como en ese mismo instante. Esas dos chicas, sus amigas, más que eso, sus hermanas, estaban allí contenido la risa mientras hablaban y se mandaban indirectas, más directas que cuando uno señala con el dedo a alguien y lo peor era el tema, el cual tenía como protagonistas a él y a Elyon. Axel sabía que se merecía eso, pero no lo toleraba ¿Hasta cuándo iba a sufrir al respecto? Otra cosa que le ponía los pelos en punta era la mirada interesada y algo curiosa que les lanzaba cierto tricolor y ojiazul, lo que le hacía temer que estos se acercaran hacia ellos.
-Por lo que más quieran, paren- Suplicó el ojiverde- Están llamando la atención del faraoncito y de Seto.
-Oh, no nos dimos cuenta ¿No Kisa?- Dijo Anzu con algo de burla en su voz.
- Sí Zu, no es como si lo hiciéramos a propósito-Le siguió el juego la peliblanca.
- Sus caras dicen "dulce, dulce venganza"-Dijo Axel, haciendo énfasis en la palabra dulce.
- No… –Sonrió-¿Tú lo crees?-Preguntó Anzu quien miró a su amiga y luego dirigió su mirada hacia el pelinegro
-Dejen de hacer eso, se está poniendo molesto-Dijo el ojiverde mientras se cruzaba de brazos.
-No sabemos de lo que hablas ¿No?-Preguntó la castaña mientras intercambiaba miradas con Kisara, quién la miraba divertida.
-Comprendo, no lo haré más, lo juro-Dijo Axel, sin soportar por más tiempo la situación.
-¿De qué hablas?-Preguntaron ambas chicas al mismo tiempo.
-Ya lo entendí, no volveré con los tipos malos, dejaré de irme por mi cuenta y hasta no las molestaré más- Se quedó pensativo por un instante- Aunque a la que siempre molesto con el faraoncito es a Zu, a Kisa nunca le dije nada sobre Seto.
-Es mi amiga, eso debería ser suficiente para que entendieras y el resto es un bonus que no lo dejaré pasar- Dijo Anzu, quien sonrió triunfante.
-Auch- Puso una expresión de dolor en su rostro- ¿Y yo no soy tu amigo? Viví toda mi vida engañado-Dijo con tristeza Axel.
- No seas dramático, eres un buen amigo… a veces- Dijo Kisara en un intento de animarlo.
-No lo empeores…- Dijo él algo deprimido.
-De todas formas, hay que dejar las cosas en claro ¿No te parece?- Dijo Anzu mientras lo miraba fijamente.
- Supongo que sí, no tengo opción-Suspiró-Las cosas se harán a tu manera Zu-Dijo derrotado el pelinegro.
-Bueno, entonces…- Paró de hablar de golpe al sentir una pequeña descarga correr por su cuerpo, al mismo tiempo que su brazalete de Eik palpitaba en su muñeca-¿Q- qué fue eso?-Preguntó la castaña de pronto, al mismo tiempo que dirigía su mirada en dirección de la mansión.
-¿Qué cosa? –Preguntó Kisara, sin comprenderla.
-¿Pasa algo Zu?-Quiso saber el ojiverde, estando algo preocupado.
- Yo…- Miró su brazalete-"Esta sensación…"- Ya vengo-Dijo la castaña, para luego salir corriendo de allí.
-Espera…-La vio alejarse-¡Anzu!-La llamó él, sin obtener respuestas de la chica, ni siquiera logró evitar que desapareciera de su vista.
-Yo iré por ella- Dijo Atem, para después dirigirse hacia donde la castaña se había ido momentos antes.
- Yo…- Hizo un puchero- Yo quería hacer eso.
- No seas infantil Axel- Dijo Kisara al verlo quejarse.
- De todas formas… ¿Qué habrá pasado?- Preguntó el pelinegro mientras veía como su amiga se alejaba.
En ese mismo momento la portadora del dije de las dimensiones corrió lo más rápido que le era posible, no podía sacarse de la mente que había ocurrido algo, estaba segura que era relacionado con Elyon, lo sentía y su brazalete de Eik solo se lo confirmaba. Debía apurarse, ya que tenía la sensación de que si llegaba a tardar aquella joven desaparecería y no la volvería a ver, estaba preocupada, la pelinegra no estaba en condiciones de ir a ningún lado. Entonces una vez que estuvo en frente de la habitación donde había dejado a la pelinegra, se apresuró a abrir la puerta y con horro miró a la pelinegra tirada en el suelo.
-¡Elyon! ¿Estás bien?-Preguntó Anzu preocupada mientras se apresuraba para estar a su lado.
- Y-yo…-Se tocó la frente, le dolía la cabeza y el mareo no le pasaba.
- No debes salir de la cama con esas heridas-Dijo la castaña mientras se arrodillaba a su lado y la rodeaba con sus brazos.
-¿Esto?-Negó con la cabeza- No es nada para mí-Dijo Elyon, rechazando la ayuda que recibía.
-Ely, por favor, se racional-Le pidió Anzu, estando preocupada por ella.
- Lo dices como si no lo fuera y no me tutees, no te comportes conmigo con tanta confianza, ni siquiera me conoces-Dijo la pelinegra, estando de pronto enojada.
- Sí, tienes razón, pero eso no significa que no pueda ayudarte-Dijo la ojiazul, negándose a dejarla en el estado que se encontraba.
-Yo no pedí tu ayuda, ya no soy una pequeña niña que depende de los demás-Dijo la pelinegra mientras desviaba su mirada.
-Ely…
- Basta, tampoco era necesario que trajeras refuerzos- La interrumpió la pelinegra mientras la fulminaba con la mirada.
-¿De qué hablas?-Preguntó la castaña sin entender.
-¡Anzu!-Entró en la habitación- ¿Está todo bien?- Preguntó el faraón claramente preocupado.
-¿Atem?- Lo miró y Elyon estufó al escuchar el nombre del tricolor.
- A eso me refería, refuerzos- Dijo la pelinegra mientras se cruzaba de brazos.
- Cuando te vi correr Anzu sabía que algo había pasado- Miró a Elyon-¿Ya despertó? Es increíble- Dijo Atem, quién se acercó un poco más a ambas chicas.
- No me ocurrió nada del otro mundo como para estar más tiempo inconsciente- Dijo la pelinegra sacándole importancia a lo que le había sucedido, desconcertando a la pareja.
- Claro, porque ser brutalmente herida por el poder del reino de las sombras es algo que sucede cotidianamente- Dijo el tricolor sarcásticamente.
-Es normal en mi caso- Susurró Elyon mientras desviaba su mirada.
-Ely- Dijo Anzu mientras la miraba con preocupación.
-Entonces haremos que eso no pase de nuevo, así que mejor nos apuramos a arreglar todo, ya fue suficiente- Dijo el Atem, más decidido que nunca.
- Cuidado con lo que deseas faraón, al cumplirse capaz no sea como tú quieras- Dijo Elyon quien lo miró fijamente por un momento al igual que el tricolor.
- Quédate con ella Anzu, ya vengo- "Quizás sea de ayuda traer a Axel"- Pensó al mismo tiempo que salía de la habitación en su búsqueda- Axel- Lo llamó y al escúchalo el pelinegro salió de atrás de la pared y se acercó lentamente hacia él.
-S-sí faraoncito- Dijo Axel mientras miraba nerviosamente para otro lado.
-Elyon despertó-Lo vio tensarse- ¿No crees que deberías ir a verla?-Preguntó Atem mientras lo observaba extrañamente.
- ¿Estás loco? –Lo miró espantado-No, no, no y no, yo no estar- Se aclaró la garganta- Yo no estoy preparado todavía para verla- Le respondió Axel mientras negaba varias veces con la cabeza.
- Axel…-Lo observó atentamente- ¿Por qué pareciera que te estuvieras escondiendo? ¿De verdad te vas a comportar en este momento de esa forma?-Preguntó el faraón mientras alzaba una ceja.
- Pues claro que sí- Se cruzó de brazos y evitó su mirada- Etto, faraoncito, hay que…. –Se quedó pensando por un momento-Hay que ir por los demás, sip- Asintió enérgicamente con la cabeza- Justo eso, ahora a rajar, digo a buscarlos.
- E-espera…- Comenzó a decir, pero el chico ya se encontraba a una distancia considerable de él.
- ¿Qué paso Atem?- Preguntó Anzu, quién abrió la puerta de la habitación y se asomó al escuchar la voces de los dos chicos.
-Axel…- Miró con una gotita estilo anime la estela de humo que había dejado el chico atrás suyo antes de desaparecer por completo-No pude detenerlo- Dijo el tricolor mientras se encogía de hombros.
-¿Ahora qué se supone que le diga a Ely?-Preguntó la castaña.
-No importa, no es como si eso me…molestara, si me disculpan- Dijo la pelinegra, quien se encontraba atrás de la ojiazul y en esos momentos era rodeada por un aura de depresión.
-Espera…-Comenzó a decir, pero fue bruscamente interrumpida por Ely.
- Déjame tranquila- Dijo ella con cierto enojo mientras la miraba de reojo.
-Elyon…. Ya se fue- Dijo Atem, quien había seguido con la mirada a la pelinegra hasta que esta desapareció de su vista.
-Son tal para cual-Suspiró-Aunque lo siga negando no se encuentra bien, mejor iré a buscarla-Dijo Anzu algo desanimada.
-¿Estás segura de ello? No parecía quererte cerca-Dijo el tricolor, más preocupado que otra cosa.
-Lo sé, pero yo- Bajó su mirada- De verdad quiero ayudarla en lo más que pueda.
- Anzu-Sonrió-Suerte con eso, sé que podrás hacer cualquier cosa que te propongas.
La castaña asintió mientras sonrió levemente, agradeciendo el apoyo del tricolor, para después irse a buscar a Elyon. Después de deambular por un rato, sin estar segura en dónde la chica podría estar, ella fue a parar en los jardines de la mansión y allí la encontró, la pelinegra se encontraba rodeada de flores y bañada con la luz del sol, el cual hacía resaltar más la palidez de la piel de la joven. Se veía tan delicada, poseía una belleza única que se hubiese destacado más si la pelinegra no se vería tan deprimida y sonriera de vez de mostrar esa expresión de tristeza. Entonces Anzu se quedó observándola por un tiempo, esa era la niña que pedía ayuda en sus sueños, la chica que temía estar cerca suyo, sin importar cuanto necesitara su ayuda y el consuelo que le podía dar.
-Con que aquí estabas- Dijo Anzu mientras se acercaba lentamente a la pelinegra.
- Protectora del dije de las dimensiones- Dijo ella algo sobresaltada mientras volteaba a verla- Yo…quiero estar sola…-Abrazó sus piernas y bajó su mirada, sintiéndose repentinamente incómoda por la presencia de la otra chica.
- Ambas sabemos que no es verdad y llámame Anzu por favor- Se sentó a su lado- Ahora te importaría decirme qué es lo que te pasa- Dijo mientras la miraba fijamente.
-Nada….- Le contestó Elyon mientras evitaba verla.
-¿Sabes algo? –Desvió su mirada al cielo, disfrutando la vista de las nubes desplazándose por el viento -Yo nunca comprendí la razón de por qué las personas dicen eso, cuando de verdad les pasa de todo.
- No estoy mintiendo, estoy bien y tampoco lo digas como si me conocieras-Dijo Elyon en voz baja, sin embargo la castaña la escuchó perfectamente.
- Solo ocultas la verdad y no confías en nada o nadie…., bueno, nadie a excepción de Axel claro está- Dijo Anzu mientras sonreía levemente y miraba con cierta diversión la sorpresa que le había dado a la pelinegra y el sonrojo que había aparecido en esta al decir eso.
- C-cállate, no sabes nada- Dijo Ely algo sonrojada, quién tapó su rostro con sus manos.
- Quizás tengas razón, así… ¿Qué te parece si me lo cuentas? Tú te descargas y yo quizás te pueda ayudar, además de comprenderte ¿No crees que sea buena idea? – Le propuso, esperando una respuesta afirmativa.
-Pero…-Comenzó a decir, sin embargo fue interrumpida por la otra chica.
-Tú tampoco me conoces, así que no podes juzgarme y creas o no, a mí me preocupas Ely- Dijo Anzu, acercándose un poco más a ella.
- Lo haré si dejas de tratarme como una niña-Dijo la pelinegra mientras desviaba su mirada.
-Dalo por hecho- Dijo la ojiazul satisfecha.
- No sé cómo va a terminar todo, el camino se nubla y desfigura cada vez más- Dijo Elyon algo perdida en sus pensamientos.
- ¿A qué te refieres?-Preguntó Anzu, sin comprender bien lo que decía.
-Es complicado y no me extraña que Axel me evite de esa forma- Le respondió con cierta tristeza en su voz.
- Por parte de Zorkius, no te preocupes, hallaremos la forma de vencerlo y sobre Axel, pues es Axel, no creo que te odie o algo de eso-"Ni te imaginas cuanto te ama"-Pensó la castaña, aguantando las ganas que tenía de decírselo, pero ya se lo había prometido a su amigo que guardaría silencio sobre eso.
- Ah…, sí…- Dijo Ely mientras sus ojos perdían el brillo y su cara reflejaba tristeza.
- Yo conozco a Axel desde hace mucho tiempo ¿Ya son más de cinco mil años no? –Preguntó algo divertida-El tiempo pasa sin poder evitarlo y las cosas cambian aunque uno no lo quiera-Suspiró- Ocurrieron tantas cosas que si uno se pone a pensar no lo puede creer.
- Lo entiendo…- Cerró por un momento sus ojos y luego la miró fugazmente, para después clavar su mirada en el suelo-Un día puedes estar feliz con tu familia, tan solo preocupándote si tu hermano mayor llegara a descubrir que le rompiste sin querer su juguete favorito-Sonrió con tristeza- Solo porque a ti también te gustaba y cuando jugabas con este por un descuido se le salió la cabeza y después-Hace una pequeña pausa -En tan solo un parpadeo todo se vuelve confuso, es impactante, tu entorno cambia y tan solo te quedas allí, en shock, tratando de entender lo que ocurrió.
-Ely-La miró con tristeza- Yo quizás no comprenda todo tu dolor, no lo sepa, pero…- Rodeó con su mano la de la chica, quién se sobresalta ante la acción de la otra joven. Sus ojos se pierden el uno en el otro, dos pares tan diferentes, unos oscuros y otros claros-No tienes que sufrir sola, solo, déjame ayudarte, permíteme…- Dejó de hablar de pronto al sentir una corriente eléctrica pasar por todo su cuerpo.
-Anzu…- Los ojos de la chica brillaban con intensidad-No hagas esto, tú no sabes en lo que te metes- Desvió su mirada en dirección de la mano de ambas y observó con sorpresa el brazalete que poseía la castaña en su muñeca, era muy parecida al que ella tenía- Tú…
-Algo anda mal- Dirigió su mirada en la misma dirección que la pelinegra - ¿Un brazalete de Eik?- "Está brillando"- Pensó la castaña sorprendida.
-¿Tú también tienes uno? Eso significa que…
-Sí, me lo dio Axel- Terminó la ojiazul la oración, para luego sonreír.
- A mí también y este reacciona con el tuyo.
- ¿Qué significará esto?-Preguntó la castaña.
-No estoy segura, pero- Alejó su mano de la de Anzu- No creo que sea buena idea descubrirlo.
- Debe significar algo importante, gracias a los brazaletes de Eik pude contactar contigo.
- Es algo que nos une ¿No? Entonces no significa nada bueno.
- Ely…- Deja de hablar al notar que el dije de las dimensiones estaba frotando al lado de ellas, como si las observaran.
- Deja de llamarme así, solo…- "Solo Axel me puede decir de esa forma"- Pensó Elyon, sin querer que la otra chica le dijera de esa forma.
- Mira- Señaló el dije- Está parpadeando, quizás quiere que hagamos algo- Dijo Anzu mientras miraba con atención aquel valioso objeto.
-No quiero saber nada de esa cosa, por favor aléjala de mí- Dijo la pelinegra mientras trataba de separarse de la protectora del dije.
-No entiendo por qué te comportas de esa forma- Dijo la castaña sin saber qué más hacer.
-Por todo lo que el dije de las dimensiones significa, no lo entenderías aunque te lo explicara- Le respondió Ely, estando otra vez con su mirada clavada en el suelo.
-Pero…- Agarró su mano y al hacerlo los dos brazaletes chocaron, provocando u sonido metálico y entonces ocurrió algo inexplicable. Solo esa fracción de segundo que estuvieron uno pegado al otro hizo que una serie de imágenes apareció en la mente de la chica, las cuales la hizo temblar.
- ¿Qué haces?- Se apartó de ella, como si con tan solo estar cerca la quemara.
- Yo… lo único que entiendo es que no estás así solo por Axel y la batalla que se aproxima ¿No?- Preguntó la ojiazul mientras la mirada con cierta preocupación.
- Anzu… ¿Qué pasaría si te dijera…?- Negó con la cabeza- Olvídalo.
- ¿Es algo que tiene que ver con Zorkius?- Se atrevió a preguntar.
- ¿Cómo lo supiste?-Preguntó la pelinegra sorprendida.
- Solo lo pensé ya que Axel dijo que desde muy chica estuviste en el templo y me imagino que él estuvo allí- Dijo Anzu, estando algo nerviosa por sacar un tema como ese.
- Sí, también fue él quien me llevó a ese sitio- Dijo Elyon mientras acariciaba unos de los pétalos de las flores de su alrededor- Bueno, no exactamente él….
- ¿A caso fue cómo a Axel?
- No, fue completamente diferente-La fugaz imagen de la ruinas de su lugar de nacimiento pasó por su mente- Definitivamente no fue igual que él.
- Si te es difícil contarlo lo entiendo, no tienes que forzarte…
-No, está bien- La interrumpió Elyon- Todos necesitamos de alguien a quien contarle las cosas, ya sabes, liberarte de algo que siempre tuviste reteniendo dentro de ti- Sonrió levemente, siendo claramente algo forzado- La verdad que no me molesta que seas tú, por alguna razón siento que puedo decirte todo, aunque admito que eso me aterra.
- Entonces es un sentimiento mutuo-Dijo Anzu, sonriendo también.
-La persona que conocí no era ese ser oscuro, antes era un hombre diferente, la cual hace ya mucho tiempo murió en su interior.
- ¿Eran… amigos?- Preguntó la castaña, vacilando un poco.
- No exactamente, él…, él era como mi padre Anzu, dentro de ese infierno me adoptó y me cuidaba como si fuera su hija- Negó con la cabeza- Pero ese no era Zorkius.
- ¿Qué ocurrió?- Preguntó la ojiazul, aunque tenía curiosidad una parte de ella sabía que estaba exigiendo algo que muy probablemente era difícil de decir para Elyon.
- Los Dilers, esos servidores de Zork siempre estuvieron buscando la forma de regresar al creador del reino de las sombras a toda costa, sin importar los sacrificios y… ambos éramos parte central de su plan.
- ¿Fue por eso que…emmm, se volvió así?- "Así de loco y desquiciado"- Pensó Anzu, quien al recordar a Zorkius tembló levemente.
- Sí, por un ritual que por suerte fue incompleto- Susurró Ely.
-¿Incompleto?- La miró sin entender.
- Se pensaba que con una gran cantidad de almas recolectadas, el counjuito y un sacrificio central… Zork regresaría en todo su esplendor.
- Entonces Zorkius sería como una especie de persona con parte del poder de Zork o algo así- Dijo Anzu razonando un poco, esto de cierta forma tenía sentido.
- Digamos que es la fusión entre las dos cosas, pero como conserva su parte humana, la cual es más fuerte que la de la oscuridad del original, fue un fracaso para todo el culto y por suerte fue así- Dijo la pelinegra, para después suspirar- Todos tuvimos suerte de que fuera así.
-No puedo creer que una persona sea más fuerte que Zork.
- Era alguien especial, a parte yo lo vi, cuando el ritual se estaba haciendo fue capaz de controlar el conjuito y ganar poder, el cual le sirvió para no perderse a sí mismo por completo- Dijo Elyon, quien se perdió en sus recuerdos.
- Pero igual…
- Sí, está siendo controlado por la parte de Zork que absorbió, él solo sobrevivió por el poder del conjuito, a parte de su fuerza, sin embargo nunca volvió a ser la misma persona después de eso y tuvo como resultado al ser que conocemos hoy- Dijo la pelinegra con tristeza en su voz.
- ¿Habrá alguna manera de regresarlo a como era antes? Yo ayude a Kisa a juntarse con la parte que Zorkius le había arrebatado a la fuerza- Dijo Anzu en un intento de animarla un poco.
-¿Sabes algo?-Preguntó de pronto- Es gracioso, nunca pierdes las esperanzas, eres… tan opuesta a mí- Dijo Elyon mientras forzaba una sonrisa.
- Hay que creer en las posibilidades, no quedarse con una sola opción, siempre hay más de un camino a seguir- Dijo la castaña convencida de eso.
- ¿Posibilidades? ¿Opciones? ¿Caminos? No me hagas reír, todo es lo mismo, el mismo destino está hecho de ellos y aunque uno quiera tener esperanzas de que sea diferente, es imposible…
- ¿A qué te refieres?- Preguntó Anzu.
- El destino no cambia, podrás dar con diferentes caminos, pero este siempre llega al mismo lugar, es como un laberinto, el cual muy pocas veces hay salida, si es que de verdad la haya- Le respondió Elyon, quién se imaginó estando perdida en un extenso y oscuro laberinto.
-Pero Atem y yo…
- No es la diferencia- La interrumpió bruscamente- Después de todas las cosas no cambiaron, otra vez van a tener que luchar contra la oscuridad, perder más cosas de las que ganan. Otra vez van a sufrir, siempre es lo mismo y solo pareciera que causa dolor…
-Ely…
- No me llames así, Axel es el único que puede dirigirse a mí de esa forma…al menos era… ¿Por qué se fue? ¿Por qué me evita de esa forma?- Dijo la pelinegra, quién se paró de golpe y en esos momento miraba enojada a la protectora del dije.
- Tendrás que hablarlo con él, créeme, no es algo que yo pueda decirte- Dijo Anzu tratando de mantener la calma.
-Pero…
-Deberías confiar más en él, quien a pesar de saber lo mismo que tú, él aún no pierde las esperanzas- Sonrió levemente- Siempre fue así, por eso sin importar lo que pasara regresaba, aunque eso significara herirse a sí mismo- Dijo la ojiazul mientras se paraba y se acercaba a la otra chica.
-Lo de masoquista es verdad- Desvió su mirada- Sin embargo hay algo en lo que te equivocas, solo lo hacía porque estaba destinado a eso, siempre va a ir en círculos.
- Entonces tendré que hacerte cambiar de opinión- Dijo Anzu mientras sonreía, decidida a lograr eso.
-Dicen que con intentar uno no pierde nada, pero… créeme cuando te digo que podrías quedar sin lo que más aprecias tan solo por ese capricho- Dijo Ely mientras la miraba fijamente.
-Pero, antes de pensar en todo lo que se va a hacer, lo principal es que descanses.
-No lo haré- Se dio media vuelta Yo buscaré a Axel y…- No pudo seguir hablando ya que de pronto todo su alrededor comenzó a dar vueltas, le costaba respirar y cuando menos se lo esperaba ya estaba cayendo inconsciente en el suelo.
-¡Ely!- Gritó Anzu mientras se apuraba a ayudar a la otra chica.
-¿Qué le ocurrió?- Preguntó Atem, apareciendo justo a tiempo.
-Está agotada, es fuerte, pero es mucho hasta para ella- Dijo preocupada la castaña, quién tenía a la pelinegra entre sus brazos.
-Déjala en la habitación otra vez, es mejor que no se involucre más en esta pelea- Dijo el tricolor seriamente.
-Sí, ya sufrió mucho- Dijo Anzu en voz baja mientras miraba a la joven.
-¿Otra vez está inconsciente?- Preguntó Axel mientras se acercaba a ellos, al parecer había seguido al faraón.
- ¿Dónde estabas?- Preguntó enojada la ojiazul- Elyon quería verte y sólo desapareciste.
-Lo siento Anzu, de verdad tenía que buscar a los demás, no era solo una excusa para no verla- Dijo el pelinegro mientras desviaba su mirada.
- Eso sé es una excusa Axel- Dijo la castaña mientras lo fulminaba con la mirada.
- L-los demás están esperándonos, es mejor que vallan yo… llevaré a Ely a la habitación- Dijo Axel un tanto nervioso.
- Tu eres un…
- Anzu, mejor déjalo- La interrumpió Atem- Kaiba de seguro se va a enojar si no vamos ya.
La protectora del dije suspiró, para luego volver a ver a Axel, quién se notaba incómodo ante la mirada de ella. Al final dejó que el pelinegro se acercara y tomara entre sus brazos a Elyon, la mirada del chico por un momento se dulcificó al verla, para después cambiar a una de preocupación. Entonces él se dirigió a la habitación mientras que Atem y Anzu se juntaron con los demás, no tardaron en ver a todos y las típicas charlas de siempre.
-¿Cuánto tiempo tendré que ver escenas como esta? Decidamos las cosas de una buena vez o yo mismo le daré su merecido a Zorkius- Dijo Kaiba, quien estaba cruzado de brazos con una expresión de enojo e impaciencia en su rostro.
-Cálmate ricachón- Dijo Joey.
- ¿Cuándo llegaste Wheller?- Preguntó Seto mientras lo miraba con desprecio.
-¿A caso tu ego es tan grande que te produce ceguera? – Preguntó molesto el rubio.
- De verdad Joey… ¿Cuándo llegaron tú, Yugi y Tristán?- Preguntó Anzu.
-Nos buscó Axel- Dijo Joey, confirmando lo que el pelinegro dijo.
- ¿Buscar? Yo mejor diría que nos arrastró-Dijo Tristán.
- Hablando de Axel- Miró a todos los presentes- ¿Dónde está?- Preguntó Yugi y antes eso todos se quedaron en silencio.
En la habitación el pelinegro se encontraba sentado en la cama donde Elyon estaba acostada, el chico no despegaba su vista de ella, quien se veía tan frágil, haciendo que él quiera siempre protegerla de todo. Eso haría, ya sabía bien que tenía que hacer, esta historia ya estaba siendo larga y era momento de que llegara a su fin y él se encargaría de ello. No importaba cómo sería el final de todo, pero lo importante era salvar a sus amigos, a Elyon, sonrió levemente al pensar eso, para después acariciar la mejilla de la chica, quién se movió entre sueños ¿Cómo podía ser que en tan poco tiempo había desarrollado sentimientos hacia esa joven?
- ¿Axel?- Peguntó la pelinegra mientras abría sus ojos y lo miraba, haciendo que el nombrado se sobresaltara al escucharla.
- Ely- Con su mano algo temblorosa acarició el pelo de la chica, haciendo que esta se sonrojara- Yo…
- Axel- Se sentó y lo miró enojada- ¡Eres un idiota!- Le gritó mientras empezaba a llorar- Idiota, idiota, idiota…- Continuaba diciendo ella mientras se refregaba los ojos, tratando de parar aquellas gotas saladas
- Lo sé, perdón por eso- Dijo él mientras desviaba su mirada, le dolía verla así.
Elyon temblaba mientras lloraba, sin poder evitarlo, por su parte el chico seguía sin animarse a verla ¿Por qué él era así? ¿No quería saber más nada de ella? ¿A caso era por Zorkius? ¿O solo planeaba algo que lo pondría en peligro? La pelinegra lo observó, la mirada de Axel reflejaban dolor, pero ella sabía que había más que ese sentimiento, con el tiempo había aprendido a leerlo, ya que era de cierta forma igual que ella. Un horrible presentimiento la invadió, se abrazó a si misma mientras trataba de calmarse, estaba segura de lo que iba a pasar, todo era como antes, sin cambio, por lo que Axel…
- N-no hagas algo suicida, sabes lo que hará Zorkius, si vas solo…- Comenzó a decir ella con la voz afectada a causa del llanto.
-Si voy en compañía de todos sufrirán, es mejor que ahora los deje solos para sacar sus propias conclusiones, les daré el tiempo que sea suficiente para que estén listos- Dijo Axel, aun sin atreverse a verla.
-No podrás solo- Negó con la cabeza- Sé que necesitas la ayuda del faraón, d-de Anzu…
- Ya les he causado muchos problemas ¿Cómo podría...?
- Yo soy la única culpable de todo-Elevó su voz- ¡¿No lo entiendes?! Si yo no estuviera…
- No lo soporto más- Dijo el pelinegro arto de todo mientras levantaba su mirada, para después agarrar a Elyon y tirarla en dirección a él, haciendo que ella cayera entre sus brazos, los cuales la rodearon cálidamente.
-Axel…- Dijo Elyon sorprendida.
- No digas eso, no después de que tú casi…- La abrazó con un poco más de fuerza- Te dije que no pronunciaras más palabras como esas- Dijo él con su voz algo temblorosa como si estuviera conteniéndose para no llorar también.
- No puedo evitarlo- Correspondió tímidamente el abrazo- Al parecer tampoco puedo hacer lo mismo contigo, sé que de todas formas te irás.
- Es verdad- La sintió temblar al decir eso- Pero en algo de equivocas, voy a hacer algo que nos ayude a derrotar a Zorkius, todos juntos vamos a acabar con él.
-¿Entonces?- Preguntó ella, para después suspirar.
-Sé que decidí tener la parte más peligrosa, pero es lo que quiero, me adelantaré solo un poco, eso ellos todavía no lo saben y se los iba a decir antes de hacerlo para saber su opinión al respecto- Dijo Axel mientras acariciaba el pelo de Elyon.
- Iré contigo, yo también estoy involucrada en todo esto- Dijo ella mientras levantaba su mirada y lo veía directamente a los ojos.
- No, tú te quedarás aquí con Kisara, tienes que mantenerte a salvo.
- No hay ningún lugar donde no corra peligro- Le respondió la joven, negándose a hacer eso.
- Pero…- Miró con atención la mirada de la chica, ese universo que eran sus ojos oscuros pero brillantes- Está bien- Sonrió- Pero no te alejarás de mi lado.
- Axel- Sonrió y escondió su rostro en el pecho de este- Gracias.
- Ahora quédate un momento aquí, descansa un poco más para que estés lista cuando tengamos que irnos- Dijo el pelinegro con voz suave.
Elyon asintió, pero se quedó un rato más entre los brazos de Axel antes de que este se separara de ella, una vez que hizo eso le besó la frente antes de irse con los demás, dejando a la joven completamente sonrojada. Cuando el pelinegro llegó con el grupo de chicos los vio perdidos en sus pensamientos, ese silencio no ayudaba en nada, sin embargo este terminó una vez que llamó la atención de todos. Entonces comenzó a explicarle cómo iba ser las cosas, por suerte no hubo muchas quejas, se veía la seriedad que tenían todos respecto al tema y solo aportaban lo necesario para formar "el plan perfecto". Al final cuando ya sabían cómo iba a ser todo, era hora en ponerse manos a la obra.
-Bueno, como ya todos entendieron, es hora de comenzar- Dijo Axel mientras sonreía.
-Cuestión que no te precipites ni exageres- Dijo Anzu mientras lo miraba seriamente ya que lo conocía muy bien.
-Eso me parece que va a ser imposible- Dijo de broma el pelinegro.
-Axel…- Comenzó a decir Kisara.
- Ya, tranquilas, no va a pasar nada malo Kisa- Dijo Axel mientras rodeaba con unos de sus brazos a la peliblanca- Anzu, de verdad todo va a salir bien- Continuó diciendo mientras sonreía.
-Ricachón, si fuera tú me preocuparía, después de todo mira lo cerca que está Kisara de Axel- Dijo Joey a Kaiba, sabiendo que eso lo molestaría y si lograba enojarlo, sería todo un espectáculo.
- Cállate perro- Dijo Seto molesto.
- Tú…- Comenzó a decir enojado, pero increíblemente se tranquilizó, para después mirar a Kaiba con burla, llamando la atención de este- Quizás seré un perro, pero al menos yo cuido lo que me pertenece y no dejo que mi dueña se vaya con otro.
-No dijo lo que creo que dijo ¿No?- Dijo Tristán mientras veía con horror a su amigo.
- Sí lo hizo- Dijo Yugi, quien asintió, al igual que Atem.
- Cuiden a Ely mientras me encargo de mi parte- Dijo Axel, completamente ignorando la mirada fulminante que recibía del ojiazul.
-Ni pienses hacer otra cosa de vez de lo que acordamos- Dijo Anzu mientras se cruzaba de brazos.
- Sí, sí, te haré caso mamá- Dijo el pelinegro.
- Esto es serio Axel, si desobedeces te las verás conmigo- Dijo la castaña seriamente.
- ¿Morir a manos de Zorkius o de Zu…?-Se preguntó- Elijo al lunático sin pensarlo.
- Axel….- Dijo Kisara mientras se soltaba del agarre del chico- Mejor hace las cosas bien.
- Sí, sí, tranquilas, solo voy a robar otra vez el counjito- Dijo Axel como si nada.
- Igual ten cuidado- Le dijo Anzu.
- Sí mamá- Le respondió él mientras asentía con la cabeza.
- ¿Es en serio? No sigas con eso- Dijo la castaña, ya cansada del comportamiento de su amigo.
- Ni una broma de dejas hacer- Hace un pequeño puchero y luego mira su alrededor y sonríe con cierta malicia al ver al tricolor y a Seto- Solo haré una travesura.
Entonces Axel se acercó a Anzu y la besa en la mejilla, muy cerca de los labios de esta, haciendo que ella se quedara en una especie de shock. Ya se podía sentir la mirada de odio de Atem, pero eso solo no era suficiente para el pelinegro, el cual si pensarlo ni solo una vez, se acercó hacia Kisara. La peliblanca, quien estaba riéndose brevemente por el gesto de cariño que el ojiverde había tenido con la castaña, por lo cual no se percató del acercamiento del chico. La escena fue igual que la de hacía unos momentos, teniendo como resultado dos jóvenes hechas piedra y las fulminantes miradas del faraón y el sacerdote junto con un descenso de temperatura en el lugar.
- Se los advertí y después dicen que el peor soy yo- Dijo Joey mientras miraba con un mal presentimiento todo.
- Ahora yo voy a tener que rajar, huir, correr, alejarme o como deseen decirlo-Dijo Axel, para después irse a toda velocidad en dirección de la habitación donde se encontraba Elyon antes de que Atem y Seto acabaran con él.
Esa era la última vez que haría algo así, a partir de ese momento no habría más bromas, ni juegos, ellos ya habían decidido y era más que seguro que Zorkius ya sabía que iban por él. Que el ser maligno disfrutara solo un poco más lo que tenía ya que todo se resolvería en poco tiempo ¿Cómo iban a resultar todo al final? ¿Quién saldría ganador? Eso solo el destino lo sabía… Al menos que algo cambiara todo para aquellos que estaban marcados por este.
Fin del capítulo cuarenta y dos.
¿Qué les pareció? Me costó bastante, hacía rato que no escribía, para colmo mi notebook había muerto y perdí todo, así que esto es lo que me salió.
- Algo es algo- Dijo Axel y ante eso Elyon asintió, estando de acuerdo.
- Ahora es mejor que digas algo de cómo van a ser las cosas- Dijo la pelinegra mientras se cruzaba de brazos.
Ah, sí, me propuse a mí misma terminar cuanto antes esta historia y las demás que tengo (digamos que me puse las pilas). Así que trataré de traerles el próximo capítulo cuanto antes.
- Más rápido mejor, sino haremos huelga y nos quejaremos afuera de tu casa- Amenazó Axel.
Etto..., prometo que me esforzaré, desde ya gracias por todos los reviews, el apoyo y súper paciencia y nuevamente me disculpo por la demora del capítulo.
- Temíamos que nos abandonaste ¡Eso que eres como nuestra madre!- Dramatizó Axel.
- Son cosas que pasan, supéralo- Dijo Elyon mientras empujaba al chico.
Estos personajes y mi mente loca... eso es todo por ahora les mando besos y abrazos (bien de eso)psicológicos ¡Hasta el próximo capítulo!
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