Capítulo 2

Acurrucada en las oscuras sabanas, Videl abre los ojos al escuchar debajo de su habitación golpeteos provenientes de la cocina. Notando la ausencia de Gohan levanta la cabeza de la almohada con pesadez para mirar el reloj en la mesa junto a su cama. 11:16 am, su cuerpo había reposado más de lo acostumbrado y aun así el dolor en su espina dorsal no había disminuido.

Despacio y sintiendo que su anatomía pesaba más que el cemento, se levanta hacia el baño para asearse con calma y no presentarse con ese aspecto agotado. Cuando baja al living la recibe el olor a sopa junto al sonido de las coloridas caricaturas en la televisión.

Regalando los buenos días y agradeciendo, Videl se sienta en la dura silla de madera para empezar a masticar las rebanadas de fruta que su suegra había picado. Dejando salir un quejido acaricia su mayor y más querido atributo físico: sus caderas.

Al llegar la decimosexta semana las náuseas matutinas habían casi desparecido por completo pero por otro lado pasaba el día con una pereza inconmensurable.

-Hoy fui al mercado y encontré mucho estambre a buen precio. –Con sus ojos brillando, la madre de Gohan deja de cortar las verduras para hablar con ilusión colocando ambas palmas en sus mejillas. La mujer más joven se ríe con suavidad levantándose de su asiento. -¿Qué crees que estás haciendo?

El cambio abrupto en su tono de voz sobresalto tanto a la chica como al pequeño sentado en el sofá. Milk al ver a su nuera con intenciones de limpiar los trastes despierta sus sentidos de guerrera maternal.

-Solo lavare unas cuantas cosas, es lo menos que puedo hacer por usted. –Apenada alega la ojiazul, su suegra preparaba tres alimentos diarios, ordenaba su hogar y le hacía compañía junto con Goten en el último mes, no podía evitar los sentimientos de culpabilidad al tenerla prácticamente como su empleada doméstica.

-De ninguna manera, ve a sentarte.

-Señora, prometo no esforzarme. –Colocando sus manos en los brazos de la mujer mayor responde sabiendo sus suplicas serian en vano.

-Yo la ayudare mamá. –Ofreciéndose el menor de los Son camina hasta las mujeres, Milk sorprendida por la iniciativa de su hijo los observa.

-Bien pero tu deja las formalidades, ya eres mi hija. –La ojinegra acaricia el fleco de la chica para apartarse un poco y seguir con su labor picando las verduras.

En tanto la ojiazul enjabonaba un plato y se lo pasaba al joven, él le comentaba las travesuras que hacía en la misma escuela en la que ella se graduó. Compartiendo historias con complicidad se carcajean.

-¿Y si encendemos la televisión de aquí? –La ojiazul asiente respondiendo y posteriormente el hijo menor de Goku empieza a hacer zapping con el control remoto del televisor instalado en la cocina.

Algo logro atrapar su interés y rápidamente retrocede de canal hasta encontrar una programación que hizo levantar la vista a la ojiazul.

-Mientras múltiples de nuestras estrellas se convierten en padres, nuestro querido Míster Satán agrandara su equipo de lucha transfigurándose como futuro abuelo. –Habla una elegante mujer a través de la pantalla. –Hemos estado observando la hija del campeón, Videl junto a su esposo Son Gohan saliendo en varias ocasiones.

En el aparato receptor se materializan imágenes de la pareja de justicieros caminando por la calle en camino a una de sus consultas médicas.

-Bueno, ellos en realidad no conocen la verdad. –Afirma la chica ojiazul retirando toda la relevancia del tema siendo apoyada por un asentimiento de cabezas colectivo.

-Solo habían sido ligeras sospechas que fueron confirmadas el día de hoy por el mismísimo campeón mundial en su página oficial.

-Bueno, al menos no están criticándote. –El joven Son, nervioso intenta tranquilizar a la chica al notar como esta apretaba los puños con clara indignación.

-Y ahora hablemos de los peores crímenes de moda que cometió Videl… -Cortando la transmisión, el pequeño saiyajin apaga con prisa el aparato. Internamente el pequeño ruega que la chica tuviese clemencia con el imprudente hombre de afro.

-Me siento muy orgulloso de cómo te controlaste. –Alega el investigador cerrando la ventana de su habitación en tanto su esposa encendía su celular.

-Tome mucha agua e intente no pensar más en eso. –Suspira la pelinegra arrojando el teléfono hacia la cama. –Lo único que quería era un poco de privacidad.

-Ya sabes cómo es el. –Con dulzura masajea los hombros de la chica provocándole cosquillas. –Eso va a explotar.

Sempiternos zumbidos provenían del aparato de comunicación que Videl había lanzado en la cama, solo era el resultado que había causado la revelación del campeón mundial.

-¿Te dijeron algo a ti?

-Todos se alegraron por nosotros. –Riéndose el chico posiciona su mano en su nuca. Ella amando ese gesto se carcajea sin razón junto a él.

Continuara…

Muchísimas gracias por leer y comentar :D espero que les esté gustando. ;)

Posdata: Ahora odio la cocoa D: (Saben a lo que me refiero)