Capítulo 5

-¡Videl no seas mala! –disgustada alega una impetuosa rubia, pellizcando el brazo de la incondicional ojiazul –Él podría ser mi príncipe azul, el que vendría a buscarme en un caballo.

-¡Iresa ya basta! Para empezar no tengo su número, es un irrespetuoso. Y segundo –vengándose por el pellizco que había recibido anteriormente, jala levemente de los dorados cabellos causando gracia en su camarada –si nos asaltan en los automóviles, imagínate en caballo.

-Tal vez no tengas a tu príncipe pero siempre tendras al rey del pescado frito. –bromea una pelirroja carcajeándose mientras estampa su palma con la de la justiciera embarazada.

-¡Mujeres insensibles! –reclama Iresa antes de unirse a una colectiva carcajada, mientras las chicas continuaban burlándose entre sí, Videl se incorpora de su asiento para atender su celular.

-Hola mi amor, ¿Cómo te fue en el dentista?

-Bien, le mordí un dedo a la doctora. –confiesa apenado el muchacho haciendo reír una vez más a Videl –Iré a más tardar a las seis, tengo unas cosas que hacer. Te amo.

-Yo también. –decayendo su estado de ánimo, la joven masajea sus propios senos levemente incomoda, accediendo al refrigerador busca algo con que mimar su paladar. Los últimos días, Gohan pasaba horas extras en el trabajo y a pesar de no manifestarlo, lo extrañaba.

Ellos poseían un vínculo, una conexión emocional que nadie más comprendía, por esa razón Videl sospechaba que su esposo le ocultaba algo pero quería pensar que sus delicados sentimientos eran los que estaban paranoicos.

-¿Qué te he dicho de acercarte al frio? –las precipitadas cuerdas vocales de la hija de Ox Satan sobresaltan a la muchacha haciendo que de sus dedos se resbalaran unas cuantas uvas.

-Solo me has advertido del calor. –encogiéndose de hombros responde la ojiazul, su declinado animo alarmo internamente a la mujer mayor -¿Habrá algo aquí para merendar? Por favor, no quiero más gelatina y avena, voy a dar a luz no a caminar en las pasarelas.

-Ve a sentarte con tus amigas, prometo prepararte algo bueno. –con preocupación maternal, ordena la matriarca Son, ella junto su hijo acordaron no revelar el suceso anterior con la finalidad de no desbordar más el enjambre de emociones de Videl –Ojala Gohan pueda resolver pronto su contratiempo.

-Ya no puedo más, siento que mis pantalones reventaran. –agotada confiesa la ojiazul apartando pausadamente el plato de bienmesabe frente a ella.

-¿Te sientes ba-llena? –bromea Mark carcajeándose por su propio juego de palabras congelando a los presentes, calla abruptamente cuando siente los helados ojos azules de su primogénita.

Con su mirada de antaño llena de coraje y apatía se incorpora de la mesa, retirándose hacia el living. El esponjoso afro amortiguo el golpe que la esposa de Goku le concedió con una cuchara de plástico, de ese modo él campeón reacciona despavorido.

-¡Calabacita, lo lamento!

-¡Mi amor, regrese! –anuncia Gohan topándose con su suegro, ambos giran sus rostros al escuchar la colérica exclamación de la joven ojiazul.

-¡Mas les vale empezar a tratarme como la maldita dama que soy!

Continuara…

Yo misma admito que quedo tonto este capítulo :p muchas gracias por el apoyo y los comentarios ;) :D