Capítulo 6
-¡Amor, amor, cavernícola! –desafinando tenuemente, cantan unas dulces cuerdas vocales fusionándose con el sonido del agua al caer en el piso –Dices que me quieres, que me quie…
-Vi, ya me voy al trabajo. –lamentándose por tener que interrumpir el concierto de su conyugue, Gohan se presenta asomándose por la puerta del baño.
-Adiós.
-¿No se te ha caído el jabón? –pícaramente pregunta el chico esperando por costumbre la sugerente respuesta que no llego a sus oídos en esa ocasión – ¿Te ahogaste buceando en tu pecera, pececita?
-Ve al trabajo tranquilo. Cuando vuelvas hablamos.
-¿Te ocurre algo? Dímelo ahora.
-Bien, te lo diré ahora –abriendo la cortina de la ducha, Videl se deja observar cubierta por una bata de baño –espérame en la cama.
-¡Cielos! Es la primera vez que esa frase me asusta. –expresa en voz baja el guerrero retirándose directo a su recamara.
Sentado al pie de la cama, el hombre observa a su mujer llegar seria, cuando un ser guarda un secreto, cualquier cuestionamiento es una alarma. Videl era muy astuta, era testimonio viviente de que la retórica es un arma letal.
-Muy bien Videl, procede.
-Ya sé que estuvieron a punto de despedirte.
El hibrido bajo su mirada, sabía muy bien que su conyugue terminaría desenmascarando el último suceso, eso no lo tomo por sorpresa.
-¿Cómo te enteraste?
-La profesora de helmintología me llamo anoche para felicitarme por aprobar tu examen.
-Supongo que querrás una explicación.
-Exactamente, Gohan ¿cómo se te ocurre ocultarme eso? Dijiste que éramos un equipo. –reclama la joven sentando debido al esfuerzo que hicieron sus hinchados talones.
-Escucha, no te dije nada porque sabía que te echarías la culpa. El decano Tadao me aviso que podría ser destituido por el escándalo de mi futura paternidad.
Paseando por la mezcla de mar y cielo que eran los ojos de su esposa, Gohan espera que la melancolía no posea el cuerpo femenino pensando que debió empezar con el nuevo suceso que levanto sus ánimos la noche anterior.
-¡Pero ya me evaluaron los miembros del concejo, aprobé cada ensayo!
-Eso realmente es un alivio para mí pero –mirando sus propias manos, la ojiazul habla con algo más pesado que el cemento; decepción –tu no quieres que me entere de nada. Me tratas como si fuera incapaz de comprender tu universo.
-¿Qué dices Videl? Se lo inteligente que eres, no te dije nada porque te alterarías.
Videl levanta el rostro encontrándose con las tiernas pupilas de Gohan, el deseo de protección y amor que emanaban eran genuino, él tenía toda la razón, se sentía alterada.
-Cuando regreses del trabajo compras enjuague bucal –girando el rostro hacia una ventana, habla la ojiazul aparentando frialdad –últimamente me asquea sentir el cepillo dentro de mi boca.
El hibrido libera aire por sus labios perdiendo las esperanzas de reconciliarse prontamente, pusilánime y sin nada más que expresar se levanta aproximándose hacia la puerta para empezar con sus obligaciones. No estaba dispuesto a seguir perturbando la calma de su pareja.
-¿No me vas a besar?
Las serotoninas recorrieron cada vibrante partícula de Gohan cuando proceso la petición, sonriendo regresa hacia la justiciera para probar las cerezas que eran sus labios.
-Gracias por preocuparte mi cielito. –sonrojada murmura la ojiazul, el joven continua recorriendo cada punto cardinal de esa curvilínea anatomía con sus labios, su labor estudiantil podía esperar, tenía una faena más importante que comenzar.
Continuara…
Estoy muy agradecida por cada comentario, espero que les esté gustando :D
