Capítulo 7
Es maravilloso el amor cuando te das cuenta, que la persona que consigue elevarte hacia las nubes con una mirada, también puede ser el ancla que te mantiene firme en la superficie. Porque cuando alguien ama; corrige, no cambia. Milk había infundido a Gohan el anhelo de transfigurarse como un gran investigador, el mejor erudito. Comenzando su relación con Videl, era más vulnerable a las distracciones, una brisa cualquiera lograba acaparar su mente, trayendo como secuela el descenso de sus calificaciones. La ojiazul tomando la responsabilidad de aquello, pasó las tardes sentada en la mesa que Gohan utilizaba para cumplir sus labores escolares; de ese modo, si el joven cuestionaba la inmortalidad del cangrejo mientras posaba los ojos en la cintura femenina o cabello, ella lo traía de regreso con los terrícolas, sencillamente jalando sus orejas. Un bebe saiyajin desarrollándose en las entrañas de Videl no denegaría esa amorosa costumbre.
-Olvide contarte, hable con tu abuelo esta mañana.
-¿Si? Cuéntame. –retirando de su rostro los anteojos, Gohan apoya el peso de su cráneo sobre una de sus palmas para atender a su esposa.
-El nombre de nuestra hija, escogimos uno perfecto –al percibir las vibras positivas de su conyugue; Videl se demora unos segundos para contestar jovialmente– La doctora Ox Arquímedes.
Una cómica gota salada se desliza por la cien del muchacho ante tal declaración.
-¿Estas bromeando?
-Por supuesto, todos los nombres eran terribles –atenuando los pensamientos; se levanta de su lugar para caminar a la cocina, siendo en todo momento vigilada por una azabache mirada; comparable con la de un halcón– parpadea o me pondrás más nerviosa.
Al momento de arribar a la cocina, la muchacha aplaca la llama que cocinaba las batatas. Rastrea en los gabinetes, su bebe pedía a gritos un comestible en específico, lo único que sosegaría su estómago: pan dulce. La paciencia no es un síntoma del embarazo, por ese motivo, la ansiedad adquiría refugio en el alma de la joven.
-¡Gohan, Gohan! –repetir el nombre de su esposo fue en vano, con el primer llamado el investigador apareció cual relámpago, mostrando su temeroso rostro– Que horror Gohan, creo que nos quedamos sin pan.
-Videl, no tenías que gritar.
-¿Acaso quieres que tu hija tenga cara de pan? Leí que si no cumplimos sus antojos, es posible que nazca con manchas, ¿quieres eso?
-No pero…
-No te olvides del arequipe. –la charla con indicios de riña, finalizo. Videl se aleja entre risas hacia el sofá, consciente de que se había salido con la suya.
-¿Cómo puede pasar del temor a la risa? –susurra la pregunta retórica, girándose; observa un objeto de tela, adherido al refrigerador- ¿Qué hace esto aquí?
Agarrando el objeto, Gohan eleva una de sus cejas, cuestionándose, ¿por qué un bikini rojo se encontraba en ese lugar?
-Cuando nazca la bebe, necesitare un incentivo para volver a mi peso normal. –explica la ojiazul desde su asiento, llamando con un gesto al muchacho.
-Amamantando perderás peso.
-¿Crees que pueda volver a usarlo?
-Lucirás increíble. –en ese momento, cuando su esposa lo besa lento, se da cuenta de algo; ella solo intentaba saborear el líquido que se le había negado desde el inicio de su gestación: café- ¡Tramposa!
Continuara…
Gracias por sus comentarios, gracias por leer, espero que este quedando bien :D (me salió rima XD) Sé que este episodio quedo tonto, lo siento, pero el próximo será mejor. Espero no decepcionar. :D
