Capítulo 10

-Gracias hijo, es bueno saber que contamos contigo –agradece una pelirroja, apoyada por un energético asentimiento de Mark- yo me encargare de cuidarlo, también tengo que llevar el auto al mecánico.

-No hay de que, somos familia ahora –con sus mejillas rojas, el muchacho resta importancia a su acto de buena fe. Metiendo los dedos en los bolsillos de su chaqueta, Gohan se encuentra con su teléfono, evocando a su memoria; lo había apagado por órdenes del médico que atendía a Míster Satán.

-¡Por Kamisama! –alterado, luego de revisar su celular, corre hacia la salida más cercana de la clínica; evitando a las alteradas enfermeras, que se apilaron frente a su paso. Que fortuna conservar su reloj.

El Gohan racional quedo atrás, mientras que, El Gran Saiyaman continúo con los pasos que restaban hacia la ventana, ¿le importaba romperla? No, su enana lo necesitaba.

Por fortuna, la Clínica Orange Star solo estaba a minutos del Hospital Satán.

(…)

-Bien querida, la anestesióloga vendrá a calmarte un poco el dolor. –colocando en una mesa, un envase lleno de cubitos de hielo; la enfermera indica, viendo como el Doctor leía unas hojas, seriamente.

-¿Un poco? ¡Yo quiero ser Lucy en el cielo de Diamantes!

-Señora Son, cálmese. –Ríe el médico de cabellos canela, con el propósito de apasiguar el ambiente- Le hare unas cuantas preguntas… ¿a qué edad se presentó su primera menstruación?

Cada interrogante, necesito una respuesta rápida y simple. Su incomodidad incremento estando en tal posición, inclinada casi por completo, sintiendo como un terrible ardor adormecía sus piernas; la epidural empezaba a ser efectiva.

-¡Videl! –los presentes enfocaron sus ojos en el extravagante ser de la capa roja. El Gran Saiyaman, no necesitó su baile para impresionar a la ojiazul.

-Disculpe señor, no puede estar aquí.

-¡No! Él es mi esposo. –sonriendo por primera vez en horas, aclara la ojiazul a la alarmada enfermera. Gohan se acercó a Videl, despojándose de su casco, y así mostrar sus despavoridas expresiones.

-Lo lamento.

-No importa, ya estás conmigo.

-Disculpen –tomando la atención de la pareja, el medico aclara su garganta- la bebe está reaccionando muy bien, sin embargo, usted no reacciona como me gustaría. Tendremos que someterla a cesárea.

Con sus cuerpos petrificados, y los pensamientos moviéndose cual terremoto, la sala enmudece por unos instantes.

-Iré a preparar todo para la cirugía, con su permiso. –la pareja junto con Piccolo, quedan en la habitación. Solo uno conservaba la serenidad, mientras que dos, aun descifraban el idioma del médico.

-Gohan, ¿crees que tenga cola?

(…)

Ambos querían salvarse de una vida vana, salvarse uno al otro, evitar el dolor del exterior. Sin embargo; para alcanzar las estrellas, hacen falta: terribles caídas, dolorosas y alarmantes. Es bueno saber que, cuando caigas, alguien estará para limpiar la sangre derramada.

-¿No te parece raro que Acuario sea un signo de aire? –pregunta Videl, pausada e ida, flotando en la nebulosa rosa que el sedante había creado. Gohan forma una sonrisa bajo la mascarilla del hospital. La ojiazul entrecierra los ojos, deseando tapar la luz con su pulgar- Que se llame Pan, y nazca con lentes, como tú.

-Es perfecto, muñeca.

-Gracias, tobillo.

Suspendiendo la personal charla, un vagido se despunto, tan bello como observar el alba sobre las montañas. Imposible que aquel melifluo, perteneciera a aquel astro- ¡Es una hermosa niña!

Colocada en el pecho de Videl, al fin pudieron conocerse. Madre, padre e hija, juntos. Todo se evaporo con el contacto de las níveas pieles, este sin duda era el mayor orgullo de Gohan; sus amores.

Pan olía tan bien. Ella opacaba todo, tanto que, Videl no sintió como su piel era estirada por los cirujanos. El hibrido recibió un apretón, bastante fuerte, por parte de la hinchada bebe.

-¿Quiere cortar el cordón? –el Doctor Hunter, viendo el júbilo, hablo. Con una sonrisa escondida en la mascarilla, congratuló.

Así de simple era la felicidad, al menos para la nueva familia. La clave para ser feliz, perdonar, olvidar, amar y reír.

Continuara…

Holaaaa. :D Sé que es algo tonto pero, me siento feliz, el fic no es la gran cosa pero yo lo amo y los amo, gracias por el apoyo. La verdad es que cada opinión me motiva a mejorar, aunque falle en el intento XD Casi olvido mencionar, que cuando Videl dijo que quería ser "Lucy en el cielo de diamantes" fue una referencia al último capítulo de The Nanny, y aparentemente era una referencia a una canción de The Beatles XD Gracias de nuevo, solo falta el epilogo :D