Srry, me retrase ;c, las razones, escusas y lágrimas al final del capítulo.


Capítulo 4


Desecha… Sarada Uchiha estaba desecha…

En un acto sin precedentes, la legendaria genin había logrado ordeñar a un hombre dos veces la misma noche-

Fue un acto que podrá ser recordado únicamente por algunos omnipresentes, un acto que no sólo le costó su virginidad física si no también la virginidad mental. Un acto donde fue llevada al límite de su paciencia y su cordura, un acto que literalmente acabó con ella.

¿Y que recibió a cambio de todo esto?!

"BUAAAAAAARGH" …ahora mismo la presea estaba yéndose rio abajo fuera de la vista de todos.

-Luego de la épica cruzada, Sarada comenzó a sentirse media enferma y más mareada, consecuencia del sabor y el hedor a semen que emanaba de su boca. Por suerte había traído pasta de dientes y disponía de agua purificada, por lo que decidió dirigirse a la orilla del rio para desintoxicarse. Pero en medio del camino, las náuseas se hicieron presentes al estar consiente de tener algo inmundo deslizándose a su estómago, el malestar empeoró al tratar de adelantar el paso, y terminó en acabar regurgitando toda la gloria que nuestra heroína había alcanzado.

Eso era lo que le faltaba… Tosiendo, Sarada se limpió la boca con papel higiénico, para su mala suerte se le había olvidado su cepillo dental, pero no vaciló en exprimir hasta la mitad de la pasta de dientes sobre su boca, usar el dedo para propagar la sustancia en cada rincón de cada diente, enjuagar, botar, toser…

Todos sus movimientos parecían ser tan mecánicos.

Ella podía pensar, pero era incapaz de sentir algo más que una cruel indiferencia a lo que había acontecido, y no es de menos mencionarlo, pues pese a todo lo que ha tenido que pasar no puede dejar de sentirse algo usada.

Logró calmar a su compañero, y si todo se mantiene tal cual podrá pasar durmiendo lo que queda de noche sin más contratiempos, pero al no tener garantía acerca de los verdaderos sentimientos del rubio siente que esta victoria fue totalmente vacía. Claro, el plan trataba de pasar desapercibidos, cierto, pero aun así…

Suspiró, estaba cansada, sensible, y tenía un enorme dolor en la mandíbula, francamente ya no le importaba ser atrapada, o perturbar a cualquier bastardo de su sueño, ella sólo quiera irse a dormir, sólo eso.

Volvió al campamento manteniendo una apatía incluso a su anémico estado.

Se detuvo enfrente de su saco y contempló a Boruto y su pacifica sonrisa en silencio.

Sólo mirar, inerte en su posición, casi un minuto mirando al rubio, luego sonrió para sí misma.

Entró en el saco y se acostó a su lado, depositando suavemente su cabeza encima de su hombro, lo rodeó con su brazo y se dispuso a dormir sin siquiera preguntarse qué pensaría el chico cuando se despertara.

No más molestias, no más erecciones ni otro tipo de preocupaciones, sólo paz.

Sarada estaba desecha, pero la sonrisa de Boruto la colmaba, era irritablemente contagiosa, soñó pensado que podría ser capaz de hacerlo sonreír así otro vez.

Un filtro de luz solar marcaba el comienzo de un nuevo día para el hijo del Hokage.

Un gran respiro matutino y Boruto abrió sus ojos como si sintiera el hombre más fuerte del mundo.

Era como si hubiera dormido toda una eternidad, nunca se había sentido tan descansado y tan aliviado. Tal vez debería comenzar a dormir al aire libre más seguido.

Sonriéndole al cielo despejado con la promesa de hacer de este un día de reivindicación se dispuso a levantarse cuando sintió que algo lo bloqueaba.

Girando casualmente la cabeza se encontró a milímetros de su rostro el angelical semblante de Sarada, sin lentes, su cabello oscuro y sedoso reposaba salvaje sobre la almohada que compartían, esta era la belleza con la que Sarada Uchiha había sido concebida, su belleza natural…

Ella descansaba plácidamente sobre su hombro. Siendo un chico Boruto no podía formar frases coherentes en su mente que describiera lo hermosa que Sarada se veía, luego su mirada dio con sus finos labios, tenía su boca ligeramente abierta, provocaba la extraña necesidad de be...be- "besarla!?" fue cuando se percató de quien estaba hablando en realidad.

Temiendo por su vida, instintivamente Boruto hundió su rostro entre la suavidad segura de la almohada como una medida de protección y aguantó la respiración, "P-por qué- Como- Cuando…" Son las erráticas preguntas que se hacía le rubio al no encontrar explicación a la situación "¿cómo es que terminó sobre mí?!, si prácticamente estábamos separados por un acantilado" pensó exagerando la diminuta brecha entre cada extremo el saco.

La rigidez de Boruto lo llevó a tensar cada uno de sus músculos, uno de ellos en particular, su siempre confiable mano derecha, estaba ocupada apretando una nalga de Sarada, el pobre genin estaba demasiado ocupado con su desesperación que sólo se dio cuenta cuando escuchó un cansado-

"Ahora no Boruto" comentó Sarada en medio de sus sueños, acomodándose mas en el cuello de su compañero. El rubio abrió los ojos como plato y echó un tomate separó su mano de la exquisita textura de la pelinegra como si su extremidad estuviera envuelta en llamas.

Pasó de dejar de respirar a hiperventilarse, "¡¿Cómo es que mi mano terminó ahí?!" temiendo por su vida vio con horror como Sarada hacía gestos de molestia consecuencia de la alteración en el cuerpo de Boruto al acelerar la respiración. "¡¿y qué quiere decir con 'ahora no Boruto'?!"

Tenía que calmarse, no importa si estaba ante la presencia de un ángel de la muerte, Boruto tenía que calmarse… Respiró hondo mientras contemplaba aterrorizado el rostro de Sarada en espera del despertar. Pero tuvo suerte, nada ocurrió, el rostro de Sarada dejó de contraerse en una mueca y volvió a su semblante pacifico.

Ahora era el momento ideal para poner en práctica esos sagaces movimientos que le enseñó Sasuke para evadir a su enemigo.

Estaba deslizándose cuando sintió que un tenue toque con un poder incomprensible para Boruto logró retenerlo, no es que se tratase del gancho más afilado del mundo, o del ancla más exuberante jamás vista, o de la más grande muralla la que no le dejaba cumplir con su propósito, pero era algo como para detenerse un minuto y reflexionar… '¿Cómo es que aún sigo con vida?'

En medio de la noche, la escurridiza mano derecha de Sarada, cobró mente propia y se deslizó cautelosamente en medio de los pantalones del rubio y decidió descansar sobre los bóxers del chico hasta el nuevo amanecer. Justo encima de su falo. Boruto automáticamente tapó su boca con su mano para ahogar un grito nada masculino "Me estas jodiendo!" pensó perdiendo los estribos nuevamente

Negándose a creer su suerte, destapó su boca y le ordenó a su mano levantar suavemente el cobertor del saco para verificar sus grandes temores, y efectivamente, ahí estaba refugiada la mano de Sarada: enterrada en medio de sus pantalones y sus bóxers, bien abrigada y calentita…

Devolvió su mano desesperadamente a su boca para sofocar los profundos sonidos que emite su acelerada respiración "me va a matar, me va a matar, me va a matar" se decía una y otra vez confiando plenamente en su presagio. Si Sarada despierta y da cuenta de donde está, y en qué lugar está metida su mano: no escuchara razones, dará inicio a una masacre injustificada a su persona.

Tiene que salir de aquí, él puede actuar como si nada hubiera ocurrido si se levanta de forma brusca, tal vez Sarada despierte en consecuencia y se dé cuenta de un par de cosas sospechosas, pero sería su palabra contra la de él, puede defenderse en ese caso, puede defenderse si no es atrapado con su mano en la masa.

Tiene que huir del saco, así de simple, sin embargo Boruto fue un iluso, cometió un error al menospreciar el enigmático poder del desprovisto toque femenino, lamentablemente era demasiado tarde cuando los efectos se hicieron presentes.

Se podría describir como una trampa táctica, un hechizo seductor que poseía un poder metódico el cual era capaz de privar al objetivo de cualquier pensamiento lógico para salvaguardar su integridad.

Boruto podía sentir la calidez del hechizo, como unos atentos y delicados dedos a su disposición listos para acariciar su intimidad.

El genin estaba a pasos de perder completamente la noción de lo que estaba haciendo o de lo que se suponía que debía hacer… Su Modus operandi pasó de "Tengo que…" a "Que pasaría si…" cuando lentamente prensó sus glúteos para subir ligeramente la pelvis y así poder disfrutar de una pequeña fracción de ese tentador hechizo.

El roce con la suavidad y finura de su mano fue como una tenue caricia para la verga de Boruto, que lentamente se alzaba con las involuntarias atenciones de Sarada. Cuando sintió sus uñas trazando una deliciosa línea en su hombría concluyó que definitivamente la primera fricción no daría a basto, quería probar una segunda y en lo posible una tercera, pero por esas gracias divinas Boruto podía escuchar de lejos los gritos desesperados de su sentido común, el que le imploraba que por su bien no quitara los ojos de encima de Sarada.

Ansioso y nervioso, Boruto hizo caso de esta petición y buscó desenfrenadamente un gesto en el rostro de Sarada que le indicara que podría despertarse, su respiración era pacifica, su rostro no estaba contraído, podía continuar, podía conseguir otro roce…

Estaba sudando frio, pero todo parecía indicarle que esto valdría la pena. Siendo joven, este podría considerarse su primer acercamiento íntimo hacia el género femenino, literalmente rosando lo sexual… (N/A: Considerando lo que ya escribí, me siento algo ridículo en este momento xd… tenía que decirlo)

Lo hizo otra vez, rozó su pene descaradamente con la mano de Sarada brindándole al amigo de Boruto una placentera caricia, y ella ni se inmutó. Esta podría ser su oportunidad, fue lo que pensó. Entonces, justo cuando creyó tener luz verde para extender un poco más este receloso placer, llegó entre tantos, ese molesto pensamiento que saca a relucir el aspecto más virtuoso y honorable de una humanidad rodeada de intenciones pecaminosas.

"¿Sarada merecerá esto?"

Un sólo pensamiento que detonó en una implosión mental de múltiples imágenes de ella siendo amable con él, sirviéndole de apoyo en cualquier aspecto o circunstancia posible, desde mentirle a su mismísimo padre para encubrirlo, hasta dejarlo dormir con ella. No puede pagarle así, era incapaz…

"No puedo hacerle esto... No puedo" Se decía Boruto mientras miraba su rostro con una triste mueca, luchando contra las ganas de volver a subir su pelvis. Cerró los dientes por la impotencia y su disputa interna y en un movimiento brusco giró hacia el lado contrario de Sarada sólo para que esta vez realmente quedara enganchado de la mano de la genin. Esta vez, su muñeca quedó atascada entre su pantalón y su cintura.

En un frenesí que duró un poco más de un segundo no logró sacar la mano de Sarada de su cintura, por lo que al sentir suaves quejidos de parte de su compañera a su espalda el pasó rápidamente al plan B, hacerse el muerto. (Hubiera sido más fácil hacerse el dormido, pero se encontraba tan tenso que en ese momento contuvo inconscientemente su respiración)

Boruto podía sentir como su compañera de lecho se cernía detrás suyo, "mevaamatar, mevaamatar, mevaamatar" se decíarepetidamente a sabiendas de lo que hará Sarada una vez que se dé cuenta de todo.

Sarada abrió perezosamente los ojos y para gran fortuna de Boruto, la Uchiha simplemente sacó la mano de su pantalón y lo usó de apoyo para inclinarse hacia adelante y así contemplar su alrededor.

Y ahí estaba Boruto, como piedra.

"Demonios, ya amaneció" la escuchó decir de forma haragana, su tono manifestaba un genuino enfado, es casi como si hubiera tenido una mala noche, "Tal vez no pudo dormir…" reflexionó el rubio en espera del movimiento de su compañera.

Entonces sintió que se acercaba a él, el ruido al arrastrarse por la base del saco la delataba, Boruto cerró los ojos con fuerza rezando para que su depredador dejara de asecharlo hasta que un momento después sintió un brazo rodeando su cintura sin vergüenza alguna, seguido de un dulce "Buenos días Boruto~"

La tensión en el cuerpo de Boruto pasó desapercibida por Sarada, pero eso no significa que Boruto tenía que estar calmado, de hecho, ahora mismo él estaba pensando que todo esto hacia parte de una treta de su compañera-

"¡Es una trampa! Un estratagema! Ella estaba despierta y sabe que estoy actuando. Sólo actúa dulcemente para que me trague el anzuelo y responda, y luego me matara por fregar mi pene contra su mano. ¡Pero no es mi culpa! Es culpa de ella. Mi pene nunca estuvo en su mano, su mano estuvo en mi pene, además yo estuve durmiendo en todo momento, jamás desperté, ¡JAMAS!" Replicaba auto-convenciéndose de su inocencia como si estuviera en medio de su defensa en plena corte mental.

Entonces, como el coro de los ángeles, un sonido proveniente del norte acudió a las desesperadas plegarias de Boruto

"¡HORA DE DESPERTAR CHICOS!" cantó su sagrado capitán Konohamaru a lo lejos. Sarada como una fiera espantada abandonó a su presa dejando al agradecido genin fuera del alcance de sus garras. (Obviamente esta era la perspectiva del rubio, Sarada en realidad se alejó de Boruto para que no lo atraparan juntos)

"Buenos días sensei" Respondió Sarada levantándose con una rapidez que enorgullecería al Rayo Amarillo de Konoha

Konohamaru volvió al campamento con víveres, estaba demasiado ocupado ordenándolos para el desayuno que nunca se dio cuenta de algo tan trivial como el número de sacos que estaban en uso.

"¿Dormiste bien Sarada?"

Sarada dio la mueca de un "Sssssi…?" bastante confuso el cual tampoco llamó la atención de su despistado sensei.

"Ves que no es nada especial, fue como una noche cualquiera, no?" preguntó mientras Sarada asentía con una sonrisa buscando los lentes en su bolso.

Todo parecía tan natural, otra simple mañana con su equipo nada más, Boruto juzgó que era el momento perfecto para hacerse el despierto, así que en un legendario acto digno de una nominación a un Oscar Boruto extendió sus brazos y bostezó ruidosamente "Que hay?" dijo saludando a los despiertos que simplemente se limitaron a mirarlo.

Pasando al desayuno Konohamaru explicó el plan del día detenidamente en base a su pequeña travesía nocturna. Resulta que uno de los propietarios de un burdel en particular tiene la reservación para el sujeto que tenían que capturar, pero quería quedar en el anonimato, ser de soplón podría cobrarle algo más que dinero si los vínculos del noble llegaran a enterarse. Por lo que no facilitó más información que esa.

En otras palabras tenían la locación, pero no la ubicación exacta, por lo que necesitaran infiltrarse para emboscar al objetivo dentro del local.

Por propuesta de la Uchiha, se decidió que el equipo de asalto lo conformarían Boruto y ella, destacando la falta de concentración de Boruto en medio de un satírico comentario irónico que el rubio acató a cascarrabias. Konohamaru y Mitsuki esperarían afuera la información, una vez que tuvieran el número de la habitación, el grupo en espera tomaría su respectiva posición y comenzarían el asalto conformado por ambos grupos.

Concluyendo la reunión Mitsuki se refregaba un ojo con el puño cerrado, parecía bastante cansado, cuando Konohamaru le pregunta si durmió bien, él contesta que soñó con los gritos de una mujer, como si se estuviera ahogando o algo por el estilo.

Boruto se reía de la imaginación de su compañero y lo molestaba diciéndole que estaba teniendo sueños húmedo mientras que Sarada se hacia la desentendida y se abochornaba escuchando. Entonces se pusieron en marcha.

En las entrañas de la ciudad subieron al techo de un edificio bajo y Konohamaru les señaló el local, uno bastante amplio, gris y cuadrado, sin ningún llamativo cartel, no tenía pinta de ser un burdel, parecía más una fortaleza que trataba de pasar desapercibida en medio de la competencia.

De cualquier forma, todo estaba preparado, sólo quedaba algo más…

"Explíqueme de nuevo por que estamos esperando a Sarada" Solicitó el rubio cruzándose de brazos mientras se apoyaba de malagana contra la pared.

"Porque ella es una parte esencial del equipo y no podemos comenzar la misión sin esa parte-"

"¡Eso ya lo sé!, lo que quería decir era porque tiene que hacernos esperar, ¿qué paso?"

"Ah…fue a una farmacia… cosas de mujeres" respondió el líder del equipo

"¿Cosas de mujeres?" repitió Boruto suspicaz "¿eso es todo?"

"Ho Créeme, tu no quieres interponerte entre las mujeres y sus cosas" respondió Konohamaru sin alterarse

Boruto lo miró encorvando la ceja, "acaso estará en su periodo o algo por el estilo?"

"Por cierto, ¿Sarada lo sabe?" solicita su sensei aparentando interés

"¿Qué cosa?"

"Que la consideras una parte esencial del equipo"

"Ah!, T-todo los somos! todos somos una parte esencial del equipo!" Se apresuró a contestar para que no fuera víctima de burlas, pero fue en vano, la sonrisa cómplice en su sensei e incluso Mitsuki ya se estaba formando y el hecho que sus mejillas se estuvieran poniendo rojas tampoco ayudaba

"¿Cuál es el problema Boruto?, A tu edad tu padre admitía abiertamente sus sentimientos por su compañera de equipo" Respondió Konohamaru aligerando el ambiente

"¡Yo no soy mi viejo! Y para su información mamá no era parte de su equipo tampoco"

"Ah cierto… no lo sabes…" Esta vez la sonrisa que Konohamaru le dirigió a Boruto era más maliciosa "A tu edad tu padre estaba perdidamente enamorado de Sakura Uchiha" pronunció su nombre tan lentamente que logró cierto impacto en Boruto, como que repentinamente todo comenzaba a cobrar un poco de sentido.

Luego una ráfaga de humo apareció frente de ellos revelando una Sarada precipitada "Disculpen la demora, estoy lista" comentó

"Ya era hora" se obligó a decir Boruto para recuperar la compostura por la anterior noticia, lo que costó una mirada de su compañera

"Excelente, entonces está todo preparado, sólo una cosa más chicos" habló el líder haciendo señas para que se acercaran y escucharan los últimos detalles, se inclinó hacia abajo para estar a la altura de cada miembro y expuso-

"Ustedes dos, ¿tienen alguna idea de dónde van a entrar?" preguntó Konohamaru dirigiéndose al equipo de asalto, Sarada y Boruto lo miraron con una confusión sincronizada

"Digo, sé que desde afuera parece un bunker, pero en realidad es uno de los prostíbulos más exitosos del pueblo. Lo que posiblemente vean a dentro puede ser algo fuerte para ustedes, saben a lo que me refiero cierto?"

"Ah, sí!, chicas desnudas, gemidos, sexo, tipo con las bolas al aire-"

"¡Boruto!" Reprendió Sarada

"¿Qué?!" respondió a la defensiva

"En buena parte tiene razón Sarada" Comentó Konohamaru "No es un lugar apto para chicos de su edad, pero lo es para ninjas, y como ninjas no podemos darnos el lujo de ser quisquillosos en las misiones" explicó inclinándose hacia arriba para contemplar la madures del equipo que ha visto crecer por años "aun así comprenderé si alguno de ustedes quiere cambiar de posición" propuso cruzándose de brazos mostrando una sonrisa tranquila la que te decía que no tuvieras miedo a represalias.

"No sensei, estoy perfectamente bien con ello, cumpliré nuestro objetivo, le daremos la información que busca a como dé lugar" dijo Sarada mirando a Boruto con decisión, este le sonrió al coraje de su compañera y asintió en respuesta

"Eso quería oír, cuando hallen la posición notifiquen de inmediato por medio de los micrófonos, si el objetivo llega a salir del establecimiento le avisaremos a ustedes. Mucha suerte chicos"

"No la necesitaremos" dijo Boruto mostrando una sonrisa terca antes de saltar hacia el local, seguido de una decidida Sarada.

Dos cuadras más adelante, Boruto y Sarada llegaron al gran burdel, según el plano que le había entregado Konohamaru, el burdel constaba de un estacionamiento subterráneo, el cual se encontraba en la parte trasera del burdel. Allí encontraron su entrada: una salida para autos que llevaba al subsuelo. Fue fácil burlar al distraído guardia ya que estaba demasiado concentrado leyendo el diario. Ágiles y silenciosos lograron pasar la primera barrera sin inconvenientes.

Lo siguiente era encontrar el cuarto de cámaras, el cual según los planos se encontraba favorablemente subiendo las escaleras que conducían al primer piso, el primer cuarto a la derecha.

Una escueta puerta blanca: de madera hueca, carente de cualquier toque moderno que la diferenciaba de las demás puertas del pasillo, estas últimas deberían pertenecer a las habitaciones de los huéspedes. "Boruto"

"Vigila" le indicó su compañero mientras sacaba de su manga dos ganzúas, así procedió a forzar la cerradura.

Los segundos pasa, y la tensión se hace más densa, la ansiedad atacó a Sarada y aumentó al ver pasar a una empleada del local vestida de sirvienta, por suerte no entró a su pasillo "Rápido Boruto"

"Shh guarda silencio, no quiero alertar al sujeto dentro" Cuando escuchó el 'clic' del cerrojo y ni un ruido más, supo que era seguro seguir "Listo, haz tu magia"

Entonces Sarada confiada se adentró en la sombría sala iluminada solamente por el palen de pantallas, hay encontró un guardia con problemas de obesidad haciendo su trabajo mientras masticaba un sándwich.

Antes que el guardia se percatara de su presencia ella saltó a él juntando sus manos en un sello "Oiroke no Jutsu" susurró convirtiéndose en la bella y voluptuosa sirvienta que vio hace apenas unos segundos, "Yu-hu~" Sarada le llamó y el guardia la reconoció, a sabiendas de su dulce actitud no dudo en recibirla con los brazos abiertos "Hola Mimi-chan~" dijo embobado tratando de darle una lasciva mirada a todo su cuerpo antes cayera en sus brazos, entonces deslizó su mirada justo a sus ojos y hay cayó del todo en la trampa.

Objetivo completado, el Sharingan había hecho su trabajo y el guardia yacía inconsciente en un pacífico genjutsu.

Boruto puso mala cara al ver el recurso al cual tuvo que recurrir su compañera, y no era precisamente el Sharingan "¿Tú también?" indagó decepcionado, cerrando con pestillo la puerta tras entrar, Sarada volvió a ser ella misma.

Al creer que estaba siendo adulada Sarada respondió sonriendo con orgullo mientras deslizaba el brazo del gordo por encima de su hombro para sacarlo de la silla "He oído que el Séptimo siempre se ha jactado de su 'Jutsu Sexy', ¿es verdad?"

Boruto resistió el impulso de rodar los ojos "¿ella pretende seguir todo los pasos de mi padre al pie de la letra?" "Si, pero a mi parecer es un jutsu ridículo"

"¿Qué? no te gusta?" demandó desconfiada, que clase de hombre no caería rendido ante los pies de una belleza de buenas curvas como la mujer en la que acaba de convertirse.

"Naah, tal y como eres me gustas más" respondió sin pensar y fue como si hubiera creado un jutsu que detuviera el tiempo. Todo se congeló, él tenía miedo de mirar el rostro de Sarada porque sabía que si lo hacía se iba a encontrar con más preguntas que responder, así que se limitó en decir la siguiente oración que venía en el carril, sin alargarla mucho para evitar el bochorno. "Quiero decir, te prefiero más así-" el manotazo que se dio el mismo en su cara hizo eco en toda la sala.

"…Voy a revisar las cámaras…" dijo finalmente después de unos segundos, agradeciendo el hecho de estar en un entorno opaco, de lo contrario se vería todo el contraste rojo en su cara, aunque la historia no era muy diferente con Sarada.

"S-si" respondió la chica sintiendo un suave calor en el pecho mientras depositaba al guardia en una esquina.

"Son 16 cámaras, una para cada esquina de cada piso, sumándole una extra al pasillo de las escaleras y otras dos para los ascensores" comentó Boruto aparentando una conveniente y absoluta concentración en la misión

"Deberíamos enfocarnos en revisar la cámara que vigila la entrada" sugirió Sarada volviendo con Boruto

"Estoy chequeando esa… espero no tener que bajar el sistema para ver la grabación"

Sarada veía con algo de interés como Boruto se manejaba en un ordenador ajeno, no por el hecho de creer que no sabe nada acerca de computación, más bien le sorprende que sepa algo más de ordenadores que simplemente videojuegos "¿y bien?"

"Tendré que detener la cámara de la entrada para ver la grabación, el programa que usan aquí es algo anticuado" mencionó Boruto tecleando

"Bueno mientras sólo sea una cámara será menos sospechoso. También tendremos que estar revisando constantemente las cámaras restantes por si lo vemos merodeando por un pasillo" explicó Sarada viendo los otros paneles, Boruto se limitó a asentir en ausencia dando paso a un ambiente de trabajo silencioso, ambos saben que esta será una larga jornada.

Sin embargo, no paso ni un minuto cuando Sarada se dio cuenta de algo que si bien no la molesto, le pico un poco. "¿Vas a dejar que permanezca parada todo el tiempo?"

Boruto salió de su concentración para sonreír en respuesta, esta era la pregunta que estaba esperando para aligerar el ambiente de su estúpida hazaña anterior, molestar un poco a Sarada siempre será saludable para él.

"Bueno…" dijo regodeándose de la satisfacción al estirarse hacia atas sobre la silla, demostrándole a su compañera lo cómoda que era incluso con un cuerpo erguido "Yo no soy del tipo de caballero que le suele ceder el asiento a una dama, pero por ti…" y el muy descarado le dio palmaditas a sus propios muslos haciéndole señas a Sarada para que se sentara sobre ellos.

Sarada le dio una mueca desconfiada y se cruzó de brazos.

"Recuerda que siempre puedes usar el suelo" dijo a la ligera encogiéndose de hombros. El sólo se estaba divirtiendo con ella, eventualmente, como después d argumentos más con ella, él le cedería de mala gana el asiento, pero ni en un millón de años hubiera predicho lo que pasaría a continuación.

Justo cuando pensaba volver al trabajo ella volteó su asiento para tenerlo cara a cara y aclaró "Si intentas algo estúpido, te mato" y con eso ella se dio vuelta mientras se iba inclinando para sentarse sobre sus muslos. Para Boruto fue como presenciar el día del juicio final en cámara lenta, un meteorito asomándose en dirección a la tierra, ¡el más esponjoso y erótico meteorito estrechándose sobre la firme corteza terrestre!

La genin se sentó sobre los muslos de Boruto dejando una aceptable y molesta distancia entre su retaguardia y la pelvis del rubio, aun así, Boruto estaba disfrutando la vista, resistió el impulso de morderse los labios y logró desviar la mirada hacia el rostro de Sarada que justo volteó a verificar que no hubiera problemas.

"¿E-estoy muy pesada?" preguntó con un dejó de vergüenza, aun que sonaba mas enojada, casi desafiante.

"N-n-no!" se apresuró a responder el pobre Boruto.

"B-bien, así podremos revisar las cámaras sin estar de pie" mencionó Sarada sabiendo bien lo que hacía.

"¡¿Que rayos estoy haciendo?!" se dijo internamente la Uchiha, pero no era por no saber qué hacer con el ordenador que hasta hace poco estaba usando Boruto, sino más bien cuestionó la imprudente decisión que había tomado.

Pero todo era culpa de Boruto, la noche anterior la hizo sentir deseada, querida, sin mencionar todo el placer que le dio, y ahora, por azares del destino Boruto le había dicho que le gustaba, tal vez realmente se equivocó, tal vez realmente quería decir otra cosa, pero no estaba segura, necesitaba pruebas, por lo que se atrevió a dar un paso a lo desconocido, un acercamiento se podría decir, -a como reaccionaria Boruto (Despierto) si ella se le acercaba de una forma un poco más atrevida.

Admitió con mucha vergüenza que la primera prueba fue un éxito, la mirada de Boruto sobre su culo sentándose en sus muslos no pasó desapercibida por la Uchiha. Era como si el rubio estuviera presenciando un milagro (o al menos eso quería creer)

No convencida, dijo cualquier cosa para oírlo hablar, así podría tener una idea de cómo se estaría sintiendo en ese momento. Muy a su pesar, y a falta de ideas por su inseguridad, colocó su peso como pretexto.

"N-n-no!" lo escuchó decir para su gran alivio y alegría, pues además de verifica que su peso no es molestia para su compañero, también podía oír el nerviosismo en su voz.

Su corazón comenzó a latir más rápido conforme a la idea de serle atractiva a su compañero cobraba fuerza. La confianza volvió en Sarada para quedarse, retomando el control de sus sentidos para que los nervios no le fallara, necesitaba un par de pruebas más para complementar su teoría. Pero todo a su debido tiempo… Todo a su debido tiempo…


Realmente me duele dejar el capítulo así tan corto y tan carente de perversión, pero si sigo avanzando en este punto sólo tendré una conclusión mas anticlimática. Además, como saben: sin buenas escusas no habrán buenas bases, como por ejemplo esta, no logre publicar el capítulo en el mes anterior por simple falta de tiempo, el decidir qué camino tomar para el fic me costó más tiempo del previsto, fue bastante agobiante pensar en todas la buenas posibilidades mientras miraba el techo de mi casa acostado y no llegar a nada en concreto. Incompetencia mía, no tengo más escusas xd. Lo bueno de todo esto es que a partir de ahora los demás capítulos que vengan serán más fáciles para mí.

Por cierto, un agradecimiento especial por los reviews y los p.m. que contestaron la pregunta, si necesitan saber, el propósito de la pregunta era ver a que personajes tiraban a la olla (sólo para satisfacer mi morbo, como ya dije, el capítulo ya está pensado y no he cambiado mi punto de vista), de las 7 respuestas destinadas a contestar la pregunta (2 reviews y 5 p.m.) 4 se refirieron a la madre de Boruto, 2 a la hermana (uno de estos en particular mencionó a primos) y a sólo uno no le llama la atención el tema.

Independiente de la postura que tomaron al nombrarlos, la tendencia de la respuesta me dice que ustedes piensan que optare más por la madre de Boruto que por la hermana si llegó a formar este tipo de situación, y piensan bien xd…

Gracias por los reviews, sus p.m. y por leer, tratare de subir un capítulo más antes de terminar el mes. Nos estamos leyendo.